Originales Lesiones por presión en el paciente hospitalizado: actualización en prevención, diagnóstico y tratamiento Pressure Injuries in the Hospitalized Patient: Update on Prevention, Diagnosis and Treatment Jonatan Moisés Rodríguez Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia ORCID: https://orcid.org/0000-0003-0302-4385 Rodrigo Alberto Heredia Ramírez Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7681-0355 Carol Lisette Daza Mora Hospital Universitario San Ignacio, Bogotá, Colombia ORCID: https://orcid.org/0009-0000-9389-2279 Angie Lorena Espitia Ruge Hospital Universitario San Ignacio, Bogotá, Colombia ORCID: https://orcid.org/0009-0001-3222-360X Diego Andrés Chavarro Carvajal a Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia chavarro-d@javeriana.edu.co ORCID: https://orcid.org/0000-0002-8584-3191 DOI: https://doi.org/10.11144/Javeriana.salud3.lpph Recibido: 24 noviembre 2025 Aceptado: 05 mayo 2026 Resumen:
Las lesiones por presión (LPP) son un síndrome geriátrico y representan un impacto en la salud del paciente mayor. La inmovilidad como resultado de una hospitalización es un factor de riesgo para el desarrollo de lesiones por presión. Objetivo: Resumir los conceptos actuales en prevención, diagnóstico y tratamiento de las lesiones por presión en pacientes hospitalizados. Metodología de búsqueda: Búsqueda avanzada en las principales bases de datos, utilizando términos MeSH y operadores booleanos, con criterios de inclusión y exclusión predeterminados. Conclusiones: La prevención es la intervención más importante en el manejo de las LPP. El tratamiento según las características externas y la fase de la cicatrización marcarán el plan de cuidados durante la estancia hospitalaria que se pueden prolongar hasta el domicilio o una clínica de heridas ambulatoria. Las LPP generan un impacto considerable a salud del paciente, familia/cuidadores, además de incrementar los gastos de atención. Palabras clave: úlcera por presión, cicatrización de heridas, prevención primaria, limitación de movilidad. Abstract:
Pressure injuries (PIs) are a geriatric syndrome and have a signicant impact on the health of older patients. Immobility resulting from hospitalization is a risk factor for the development of pressure injuries. Objective: To summarize current concepts in the prevention, diagnosis, and treatment of pressure injuries in hospitalized patients. Search Methodology: Advanced search in major databases, using Mesh terms and Boolean operators, with predetermined inclusion and exclusion criteria. Conclusions: Prevention is the most important intervention in the management of PIs. Treatment based on the external characteristics and the healing phase will determine the care plan during the hospital stay, which may extend to the home or an outpatient wound care clinic. PIs have a considerable impact on the health of the patient, family/caregivers, and increase healthcare costs. Keywords: pressure ulcer, wound healing, primary prevention, mobility limitation. Notas de autor a Autor de correspondencia: chavarro-d@javeriana.edu.co
Salud Javeriana, 2026, vol. 3, ISSN: 1234-5678 Introducción Las lesiones por presión (LPP) en pacientes hospitalizados son una complicación de la atención sanitaria y un indicador directo de su calidad. Su desarrollo incrementa signicativamente los costos de atención y deteriora la calidad de vida del paciente y sus cuidadores. Las LPP tienen diferentes mecanismos siopatológicos y pueden llevar a múltiples complicaciones, como infección de tejidos blandos, dolor, discapacidad, mayor estancia hospitalaria y mayor riesgo de institucionalización (1). Su prevalencia en el mundo es del 12,8 %, y en Colombia algunos estudios han descrito una prevalencia del 14 % (2,3).
La identicación temprana de los factores de riesgo y el establecimiento de medidas preventivas se convierten en los pilares del cuidado de la piel. La población mayor tiene unas características diferenciales importantes que los hacen más susceptibles al desarrollo de LPP, especialmente cambios siológicos de envejecimiento en la piel, masa muscular y componente graso (4). Existen pocas revisiones que reúnan los aspectos epidemiológicos, siopatológicos y de intervención en personas con LPP hospitalizadas, por lo que el objetivo de este artículo de revisión narrativa es resumir los conceptos actuales en prevención, diagnóstico y tratamiento de las LPP en pacientes hospitalizados con base en estudios de alta calidad en investigación cono revisiones sistemáticas y metaanálisis (5,6).
Materiales y métodos Se llevó a cabo una revisión narrativa de la literatura para sintetizar los conceptos actuales en prevención, diagnóstico y tratamiento de las LPP en el entorno hospitalario. La búsqueda avanzada se efectuó en junio de 2023 en las principales bases de datos biomédicas: PubMed, Web of Science, ScienceDirect y SciELO. La fórmula de búsqueda empleada, utilizando términos MeSH y operadores booleanos, fue: (“pressure ulcer”) OR (“pressure injury”) OR (“sore bed”).
La búsqueda inicial arrojó un total de 1677 artículos, distribuidos de la siguiente manera: 764 en PubMed, 105 en Web of Science, 426 en ScienceDirect y 382 en SciELO. Se establecieron criterios de inclusión y exclusión predeterminados para garantizar la calidad y relevancia de los estudios. Entre los criterios de inclusión estaban que fueran artículos de revisión (revisiones sistemáticas y metanálisis preferentemente), estudios en población humana, con participantes mayores de 18 años, publicados en el periodo 2013-2025 y con disponibilidad en idioma español o inglés. Como criterios de exclusión se consideraron artículos duplicados o no disponibles y resúmenes de congresos o ponencias.
De este modo, los artículos se seleccionaron en dos fases: 1) tamizaje inicial, donde se realizó un cribado por título y resumen, eliminando duplicados, material no disponible y resúmenes de congreso. 2) La revisión a texto completo, en la cual los manuscritos preseleccionados se descargaron y se sometieron a una lectura crítica para vericar el cumplimiento de los criterios de exclusión, principalmente la exclusión de estudios en entornos no hospitalarios.
Tras la aplicación de los criterios de inclusión, la revisión nal se desarrolló con 51 artículos elegibles. La información relevante de estos artículos se organizó y sintetizó de acuerdo con su relevancia para abordar los ejes temáticos de la revisión (prevención, diagnóstico y tratamiento).
Resultados La LPP se dene como un daño localizado en la piel o el tejido subyacente, frecuentemente sobre una prominencia ósea, que puede desarrollarse en piel sana o previamente lesionada. Su aparición es multifactorial
Jonatan Moisés Rodríguez, et al. Lesiones por presión en el paciente hospitalizado: actuali... e involucra factores anatómicos (estado de la piel), nutricionales, comorbilidades y la asociación con dispositivos médicos (7-9).
Epidemiología La prevalencia de las LPP en pacientes hospitalizados
se
sitúa
en
un
12,8 %,
con
una
incidencia
de
5,4
por cada
10 000
pacientes
por
día.
En
unidades
de
cuidados
intensivos,
la
prevalencia
asciende
al
16,8 %
(1,
2). La población
de
adultos
mayores
presenta
una
incidencia
y
prevalencia
superiores,
facilitada
por
los
síndromesgeriátricos
y
los
cambios
siológicos
del
envejecimiento,
siendo
más
frecuente
en
hombres
(10).
En el mundo, metanálisis publicados entre 2024 y 2025 estiman una prevalencia de LPP en hospitales de alta complejidad del 12,8 % al 13,5 %. En el contexto latinoamericano, especícamente en Colombia, la incidencia
de
LPP
en
unidades
de
cuidado
intensivo
ha
mostrado
un
repunte
tras
la
pandemia,
con
cifras
de hasta
el
26 %
en
pacientes
con
estancias
prolongadas
y
requerimiento
de
ventilación
en
prono.
Estas
cifras subrayan
que,
a
pesar
de
los
avances
tecnológicos,
la
inmovilidad
continúa
siendo
el
factor
determinante
más crítico
(3,10-12).
Fisiopatología La siopatología de las LPP se centra en la isquemia tisular inducida por compresión. La presión ejercida sobre las prominencias óseas supera
la
presión
de
perfusión
capilar
(32
mm Hg )
y
venosa
(8-12
mm Hg
),
llevando a
hipoperfusión,
hipoxia
y,
consecuentemente,
a
necrosis
(13).
Este
proceso
es
exacerbado
por
el
fenómeno de
lesión
por
isquemia- reperfusión,
que
promueve
un
estado
proin amatorio
mediado
por
especies
reactivas de
oxígeno
(8,13)
y
por
la
obstrucción
del
drenaje
linfático,
que
causa
edema
(14).
Los
principales
factores mecánicos
implicados
son:
la
presión,
la
fricción
y
el
cizallamiento
(15).
La
interacción
de
estos
factores
con la
alteración
de
la
autorregulación
y
los
cambios
propios
del
envejecimiento
(16)
determinan
la
aparición
dela
LPP,
cuyo
tiempo
puede
variar
de
horas
a
días
(gura
1).
Salud Javeriana, 2026, vol. 3, ISSN: 1234-5678
FIGURA 1.
Factores de riesgo relacionados con el envejecimiento para el desarrollo de lesiones por presión Evaluación del riesgo La evaluación del riesgo para el desarrollo de LPP debe combinar un juicio clínico riguroso y la identicación de factores predisponentes. Estos se clasican en intrínsecos (propios del paciente y sus comorbilidades) y extrínsecos (relacionados con el entorno y tratamiento), ambos detallados en la tabla 1.
TABLA 1.
Factores de riesgo intrínsecos y extrínsecos para el desarrollo de lesiones por presión LPP: lesión por presión; EPOC: enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Fuente: adaptada de (14,15).
Jonatan Moisés Rodríguez, et al. Lesiones por presión en el paciente hospitalizado: actuali... Las escalas estandarizadas de riesgo, especialmente las de Norton y Braden, son las herramientas complementarias más utilizadas en el ámbito hospitalario. La Escala de Braden ha demostrado alta utilidad predictiva en múltiples contextos. Un punto de corte de 14, particularmente en población geriátrica, ofrece una sensibilidad (S) cercana al 90 % y un valor predictivo negativo superior al 9 % (17). La recomendación
actual
es
obligatoria:
combinar
la
valoración
con
escala
y
el
juicio
clínico
del
profesional
para una
identicación
precisa
del
paciente
en
riesgo
(18-20),
según
se
muestra
en
la
tabla
2.
TABLA 2.
Escalas para clasicar el riesgo de desarrollo de lesiones por presión LPP: lesión por presión.
Fuente: adaptada de (21,22).
Diagnóstico y clasificación El diagnóstico de la LPP se basa en una valoración minuciosa de la piel, la identicación del nivel de riesgo y la observación de la integridad cutánea en las zonas de apoyo. Se recomienda una evaluación completa al ingreso, y si la condición clínica es inestable, cada 24 horas.
Las guías del National Pressure Injury Advisory Panel, del Panel Europeo de Asesoramiento sobre Úlceras por Presión y de la Pan Pacic Pressure Injury Alliance de 2019 mantienen la clasicación de las LPP en cinco fases, que progresan en profundidad: la fase 1 es supercial (epidermis), la fase 2 afecta hasta la dermis, la fase 3 se extiende al tejido subcutáneo y la fase 4 implica estructuras profundas (tendón y músculo). Adicionalmente, las LPP se clasican en no clasicables y en lesiones de tejido profundo (7,23), según como se registra en la tabla 3.
Salud Javeriana, 2026, vol. 3, ISSN: 1234-5678
TABLA 3.
Clasicación de lesiones por presión según NPIAP, EPUAP y PPPIA LPP: lesión por presión; NPIAP: National Pressure Injuries Advisory Panel; EPUAP: European Pressure Ulcer Advisory Panel; PPPIA: Pan Pacic Pressure Injury Alliance. Fuente: adaptada de (7,23).
Prevención La prevención es el pilar fundamental del abordaje integral, ya que ha demostrado ser la estrategia más costoefectiva en comparación con el tratamiento (24). Se recomienda un plan de cuidados individualizado, liderado por un equipo multidisciplinario (enfermería y médico), estructurado en cuatro pilares esenciales:
1) Cuidados de la piel: mantener la piel limpia y seca, especialmente en zonas de alta humedad como
pliegues y área genital, utilizando productos libres de alcohol y cremas emolientes en casos de xerosis (23,25). Es crucial evitar el masaje en prominencias óseas para prevenir la fricción y el cizallamiento (23,25). Para el control del microclima, se recomienda usar barreras tópicas, como cremas de óxido de zinc o películas transparentes, a n de proteger la piel de la exposición prolongada a la humedad y euentes corporales (evidencia: nivel 2; recomendación: fuerte) (26).
2) Tamizaje nutricional y establecimiento de un plan nutricional: la mayoría de las guías de práctica clínica
recomiendan el tamizaje nutricional de todos los pacientes en riesgo (27), dado que la malnutrición y la obesidad son factores de riesgo (28). Se pueden utilizar escalas validadas como MNA, MUST o NRS, sin que exista evidencia de superioridad entre ellas (28). En adultos mayores con riesgo de LPP y desnutrición,
Jonatan Moisés Rodríguez, et al. Lesiones por presión en el paciente hospitalizado: actuali... es imperativo utilizar suplementos nutricionales con alto contenido calórico y proteico para optimizar la respuesta del tejido (evidencia: nivel 1; recomendación: fuerte) (27).
3) Cambios de posición y movilización temprana: se deben realizar cambios de posición con una frecuencia
basada en la tolerancia del tejido, el nivel de actividad y el tipo de supercie de apoyo utilizada (evidencia: nivel 1; recomendación: fuerte). El uso de supercies de redistribución de presión es complementario y no sustituye la movilización frecuente (29,30). Además, posicionar al paciente en decúbito lateral a 30 grados es más ecaz que a 90 grados (29). Diferentes estrategias se utilizan para ejecutar de una manera fácil y sistemática los cambios de posición, y una de las más frecuentemente utilizadas es la del reloj giratorio (31).
4) Superficies de apoyo: buscan redistribuir la presión y mantener un microclima adecuado (32). Se clasican
en reactivas (colchones de espuma, piel de oveja o sistemas de baja presión) y activas (sistemas que alternan la presión de manera autónoma) (33). Se recomienda de manera prioritaria el uso de colchones de espuma de alta especicación (reactivos) sobre el colchón clínico estándar para prevenir la aparición de LPP (evidencia: nivel 1; recomendación: fuerte). Un metanálisis de Cochrane encontró que los colchones de espuma (baja presión constante) disminuyen la incidencia de LPP en pacientes hospitalizados (RR = 0,40; IC95 % = 0,21-0,74 ) al compararse con el colchón estándar (34). En contraste, se requiere mayor evidencia de costoefectividad para
recomendar
la
implementación
protocolaria
de
supercies
de
apoyo
activas
o
de
sistemas
tecnológicos más
complejos
(34).
Tratamiento El tratamiento de las LPP debe ser multidisciplinario e individualizado, considerando el estado clínico del paciente, sus objetivos terapéuticos (curativo vs. paliativo) y una evaluación completa de la lesión (35). El control del dolor es prioritario, por lo que se recomiendan opioides como primera línea para dolor moderado a severo (36,37).
Tratamiento de la infección: las LPP están colonizadas por bacterias, por lo que el tratamiento antibiótico no está indicado de manera general ni como prolaxis. Solo se debe iniciar si existen signos clínicos de infección local o sistémica (38). La mayoría de las infecciones son polimicrobianas; por ello, el cubrimiento antibiótico empírico debe ser guiado por la prevalencia de microrganismos locales (39). Tratamiento local: el manejo local incluye apósitos, desbridamiento, cirugía y, en casos especícos, sistemas de presión negativa. Las LPP en las fases 1 y 2, generalmente, requieren un manejo conservador y el refuerzo de medidas preventivas, sin que exista una indicación clara para el uso de apósitos en la fase 1 (23,28,40). Apósitos: actúan como barrera, absorben exudado, optimizan el pH y contribuyen a la cicatrización y prevención de trauma (41,42). Existe una gran variedad (espuma, hidrogel, alginato y antimicrobianos) con funciones especícas.
Desbridamiento: es el retiro de material desvitalizado (necrótico, brinoide e infeccioso) para estimular la síntesis de tejido de granulación (43). Los métodos incluyen el autolítico, el bioquímico, el mecánico y el quirúrgico.
Tratamiento quirúrgico: indicado en LPP en fases 3 y 4. Implica el retiro de material desvitalizado, lavado, toma de muestras, y en lechos limpios, puede considerarse el recubrimiento con colgajos miocutáneos (44,45). La cirugía acorta el tiempo de curación, pero exige un estado nutricional y estabilidad clínica adecuados. Controversias actuales y limitaciones de la evidencia El uso de apósitos de espuma de silicona multicapa como medida proláctica es uno de los temas más debatidos. Si bien la evidencia demuestra que reducen el cizallamiento en el sacro, surge la controversia de si
Salud Javeriana, 2026, vol. 3, ISSN: 1234-5678 su aplicación sistemática genera una “falsa sensación de seguridad” en el personal asistencial, descuidando el estándar de referencia (goldstandard): la movilización frecuente.
Por otro lado, el abordaje quirúrgico mediante colgajos en pacientes geriátricos presenta un dilema ético y clínico. Aunque ofrece una solución anatómica denitiva en la fase 4, la tasa de recurrencia en pacientes con fragilidad extrema puede superar el 60 %. La evidencia actual es limitada y heterogénea; la mayoría de los
estudios
son
observacionales,
lo
que
diculta
establecer
si
la
cirugía
mejora
realmente
la
calidad
de
vida
a largo
plazo,
en
comparación
con
el
manejo
conservador
avanzado
(como
la
terapia
de
presión
negativa).
Desarrollo de una experiencia en el cuidado de la piel El entorno de un hospital universitario ofrece amplias oportunidades para el desarrollo de grupos multidisciplinarios enfocados en el cuidado de la piel. La misión institucional se ha centrado en garantizar un cuidado médico, humano, seguro y eciente, priorizando la atención a un órgano tan importante como la piel. Dado que el hospital recibe personas con alta complejidad en comorbilidades como cáncer, VIH o patologías infecciosas, y atiende a poblaciones en los extremos de la vida (recién nacidos y adultos mayores), la probabilidad de que un paciente desarrolle una LPP intrahospitalaria es elevada: • Grupo interdisciplinario: desde hace más de quince años, se ha consolidado un grupo interdisciplinario que incluye profesionales de enfermería, geriatría, ortopedia y cirugía plástica. • Énfasis preventivo y educativo: el énfasis principal ha sido la prevención, lograda a través de la educación dirigida a todo el personal institucional y a los estudiantes de pregrado y posgrado de especialidades médicas.
• Metodología de intervención: se han empleado diversas metodologías de enseñanza, como talleres, ferias educativas, clases magistrales, folletos, una revista semanal de casos, artículos y herramientas especícas como kuraCloud® (6).
Resultados del programa: la implementación de estas estrategias ha facilitado una disminución del 50 % en la
aparición
de
LPP
intrahospitalarias:
• Se logró incrementar la exactitud en el uso de la Escala de Norton hasta un 67 % • Se evidenció una disminución progresiva de LPP complejas hasta en un 80 % de los casos. • Las áreas de mayor frecuencia de aparición (región glútea, sacra y talar) son consistentes con lo descrito en la literatura.
• Un facilitador clave para la detección temprana es la solicitud de interconsulta a la clínica de LPP por parte de enfermería sin requerir un aval médico, junto con la búsqueda activa trimestral de LPP en todos los pacientes hospitalizados.
Finalmente, la participación en procesos de investigación ha permitido explorar metodologías novedosas, como el uso de plasma rico en plaquetas en el manejo de LPP (46).
Modelo de gestión para la prevención de LPP. pilares replicables Nuestra experiencia institucional demuestra que la reducción sostenida de la incidencia de LPP no depende de un solo insumo, sino de un modelo de gestión basado en cuatro pilares transferibles a otros centros: • Liderazgo interdisciplinario (ronda de piel): la creación de un equipo de piel (skin squad) liderado por enfermería experta y geriatría, que realiza rondas semanales para auditar el cumplimiento de los protocolos a pie de cama.
Jonatan Moisés Rodríguez, et al. Lesiones por presión en el paciente hospitalizado: actuali... • Protocolo “gatillo” en la historia clínica: integración de la Escala de Braden en el sistema electrónico. Un puntaje menor a 12 activa automáticamente una interconsulta a nutrición y la orden de una supercie de redistribución de presión (colchón de aire).
• Educación basada en el paciente y familia: es vital el entrenamiento del cuidador familiar desde el ingreso hospitalario. Enseñar la técnica de “inspección diaria” garantiza la continuidad del cuidado posegreso.
• Disponibilidad estratégica de insumos: centralizar el stock de ácidos grasos hiperoxigenados y apósitos de silicona en el carro de curaciones de cada piso, eliminando barreras administrativas para su uso preventivo inmediato.
Conclusiones El desarrollo de LPP en pacientes hospitalizados es una complicación de la atención que aumenta signicativamente los costos asistenciales:
• Identicación de riesgo: la identicación de pacientes en riesgo se debe realizar mediante una valoración clínica integral, el uso de escalas clínicas de predicción (Braden o Norton) y el juicio clínico profesional.
• Intervención preventiva prioritaria: la intervención preventiva más costoefectiva y con mayor evidencia es la movilización temprana y los cambios de posición con una frecuencia recomendada de dos a tres horas.
• Enfoque terapéutico multimodal: incluye la intervención nutricional, el control del dolor, la estabilización de comorbilidades, el tratamiento de la infección y la evaluación de un tratamiento local.
• Manejo local individualizado: el tratamiento local debe ser individualizado. La elección de la tecnología (apósitos y desbridamientos) debe tener en cuenta la fase de la LPP, el estadio de la cicatrización, la patología índice y el pronóstico vital del paciente. • Necesidad de especialización: es necesaria la intervención multidisciplinaria y la creación de grupos especializados en la atención de pacientes con LPP que incluyan profesionales en nutrición, sioterapia, enfermería y medicina, a n de crear espacios de educación continua para todos los trabajadores de la salud.
Financiación:
ninguna.
Conflicto de intereses Los autores declaramos que no tenemos conictos de intereses.
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Cita: Rodríguez, Jonatan Moisés, Heredia Ramírez, Rodrigo Alberto, Daza Mora, Carol Lisette, Espitia Ruge, Angie Lorena, Chavarro Carvajal, Diego Andrés (2026), Lesiones por presión en el paciente hospitalizado : actualización en prevención, diagnóstico y tratamiento, Pontificia Universidad Javeriana, p. N. http://hdl.handle.net/10554/74378