Arquitectura · 2026
Articulación entre arquitectura y educación mediante una mirada fenomenológica
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Resumen
La tesis "Articulación entre arquitectura y educación mediante una mirada fenomenológica" aborda la histórica desarticulación entre la infraestructura educativa y la experiencia de aprendizaje en Colombia, donde predominan diseños funcionalistas y cuantitativos que resultan en "no-lugares" rígidos y alienantes. Para superar esta crisis, el proyecto propone reconectar la arquitectura con las pedagogías experienciales (Montessori, Waldorf, Reggio Emilia y Forest Schools) mediante un enfoque fenomenológico fundamentado en Husserl, Bachelard y Pallasmaa. Esta metodología se aplica en el diseño del IED Servitá, ubicado en un lote de 51.000 m² en Usaquén, Bogotá, el cual presenta retos complejos como una topografía de antigua cantera con riesgo de remoción en masa, alto déficit educativo, vulnerabilidad social y la presencia de la Casa Quinta Villa Servitá, un Bien de Interés Cultural en abandono. La respuesta arquitectónica se estructura en tres escalas: a nivel Macro, se plantea una implantación radial que estabiliza la geomorfología del terreno mediante aterrazamientos y garantiza la conservación activa del edificio patrimonial; a nivel Meso, se adopta un "modelo fragmentado" que dispersa el programa arquitectónico respetando la restricción normativa urbana de la cota 2750, permitiendo que la naturaleza nativa fluya entre los volúmenes como un agente pedagógico activo; y a nivel Micro, las células pedagógicas rompen con la ortodoxia del "cajón", empleando aulas estándar en forma de media luna para fomentar la multidireccionalidad y aulas especializadas (como la de música semienterrada como caja de resonancia telúrica y la de artes con iluminación perimetral háptica) minuciosamente diseñadas en torno a la experiencia sensorial. En definitiva, el proyecto demuestra que al proyectar desde la fenomenología, las severas restricciones territoriales se transforman en oportunidades de diseño, permitiendo que la arquitectura deje de ser un contenedor pasivo para erigirse como un ecosistema vivo y el primer maestro del estudiante, dotando de sentido, identidad y pertenencia al acto de aprender.