Sporala red del conocimiento
Universidad de Caldas

Hacia la promoción de la Salud · 2026

La investigación como eje transformador de la salud: reflexiones a partir del libro Paso a paso: el ABC de la investigación en salud

Vélez-Álvarez, Consuelo

Solo ficha. El repositorio marca este trabajo como «Acceso abierto»: el PDF no es público, así que aquí no hay texto para leer. Ver la ficha en el repositorio.

Resumen

En América Latina, la investigación en salud continúa siendo un desafío estructural, especialmente en los escenarios comunitarios y en los espacios de formación profesional. La capacidad de producir conocimiento en salud, basada en los problemas de los sistemas sanitarios, sigue siendo un compromiso que debe responder a las brechas territoriales y a las inequidades persistentes, de tal manera que impacte la toma de decisiones y contribuya a construir respuestas sostenibles desde la promoción de la salud y la Atención Primaria en Salud (APS). En este marco, surge el libro Paso a paso: el ABC de la investigación en salud, una herramienta pedagógica que no solo orienta la formulación y desarrollo de proyectos, sino que también propone una forma de comprender la investigación como una práctica transformadora en salud (1). Investigar debe constituir una competencia esencial para los profesionales de la salud, tan relevante como la práctica clínica o la gestión. Sin embargo, en algunos contextos los procesos investigativos se perciben más como un requisito académico que como una oportunidad para transformar realidades. Frente a ello, el libro busca revertir esta tendencia al guiar al lector hacia la comprensión de que la investigación no es un acto aislado, sino una práctica sistemática que debe dialogar con las necesidades reales de la población. En un contexto en el que la salud requiere evidencia de calidad para fundamentar las intervenciones, la claridad conceptual, la coherencia interna del diseño y el rigor en la recolección de información constituyen elementos que no pueden improvisarse. El libro muestra, mediante un lenguaje accesible y ejemplos prácticos, cómo construir problemas de investigación relevantes, plantear preguntas pertinentes, seleccionar métodos apropiados y garantizar la calidad ética del proceso. Este enfoque resulta especialmente valioso en escenarios donde la investigación debe adaptarse a los contextos comunitarios, a los determinantes sociales de la salud y a las dinámicas intersectoriales que caracterizan la acción territorial. Desde esta perspectiva, la investigación en salud debe ser situada, condición indispensable para la promoción de la salud. Estudiar los fenómenos desde el territorio implica reconocer las desigualdades sociales, económicas y ambientales que configuran las condiciones de salud de las poblaciones. En consecuencia, los futuros profesionales y los equipos de salud deben investigar con una mirada crítica, comprendiendo que los datos no son neutros y que cada proyecto debe dialogar con la historia sanitaria, la cultura local y las capacidades comunitarias. Esto se alinea con los planteamientos recientes en salud pública latinoamericana, que destacan la necesidad de fortalecer las competencias para responder a desafíos sociales emergentes (2). Otro aspecto fundamental es insistir en la importancia de la apropiación social del conocimiento, lo cual debe fortalecerse en la formación tradicional. De poco sirve una investigación técnicamente impecable si sus resultados no se comunican, no se traducen en acciones o no fortalecen la participación social. En este sentido, es necesario incorporar estrategias para divulgar los hallazgos, dialogar con los actores comunitarios y generar productos útiles para la gestión local de la salud como parte del proceso investigativo. Este enfoque coincide con las orientaciones actuales de organismos internacionales, que destacan la importancia de construir conocimiento de manera participativa y orientada al cambio social (3). Asimismo, Paso a paso: el ABC de la investigación en salud puede considerarse un puente entre la academia y los servicios de salud, una articulación especialmente relevante en Colombia y América Latina. Los profesionales que trabajan en escenarios institucionales o comunitarios necesitan herramientas claras para formular proyectos, evaluar intervenciones, analizar datos y mejorar procesos de atención. El libro es un recurso útil para quienes buscan integrar la investigación en sus actividades cotidianas y fortalecer el carácter resolutivo de los servicios. Finalmente, es importante recordar que la investigación también constituye una práctica ética. Cada paso del proceso, que inicia con la definición del problema hasta la socialización de resultados, debe garantizar la dignidad y el bienestar de las personas y las comunidades involucradas. En un contexto en el que la digitalización de los datos, el uso de tecnologías emergentes y los retos de la equidad sanitaria plantean nuevos dilemas, la obra orienta sobre cómo documentar adecuadamente los procesos, proteger la información, obtener el consentimiento informado y actuar con responsabilidad. En un momento en el que los países requieren mayor autonomía científica y capacidad para responder a las inequidades sociales, formar profesionales capaces de investigar, interpretar y actuar resulta más urgente que nunca. Por ello, este texto no solo guía, sino que inspira: la investigación en salud no es un privilegio de unos pocos, sino una herramienta colectiva para construir sociedades más saludables, equitativas y participativas.

Palabras clave