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PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO FUNCIONAL BASADO EN EL “CORE

STABILITY” SOBRE LA FUERZA MAXIMA ESTATICA EN ESTUDIANTES

DEL PROGRAMA CIENCIAS DEL DEPORTE DE LA UDCA.

CESAR AUGUSTO AREVALO ROMERO

Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales U.D.C.A Facultad de Ciencias del Deporte Bogotá D.C., Colombia

2018

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PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO FUNCIONAL BASADO EN EL “CORE

STABILITY” SOBRE LA FUERZA MAXIMA ESTATICA EN ESTUDIANTES

DEL PROGRAMA CIENCIAS DEL DEPORTE DE LA UDCA.

CESAR AUGUSTO AREVALO ROMERO

Trabajo de investigación presentado como requisito parcial para optar al título de: Profesional en Ciencias del Deporte

Director:

Néstor Ochoa Codirector:

Daniel Oliveros

Línea de Investigación:

Entrenamiento Deportivo

Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales U.D.C.A Facultad Ciencias de la Salud, Programa de Ciencias del Deporte Bogotá D.C., Colombia

13 de julio del 2018

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AGRADECIMIENTOS

En el presente trabajo de grado han participado y colaborado una serie de personas sin las cuales no se hubiera podido desarrollar. A todos y cada uno de ellos deseo expresar desde aquí mi más profundo y sincero agradecimiento:

Al Dr. Daniel Oliveros Wilches quien me acompaño durante dos años y medio en el desarrollo de ideas innovadoras, prácticas y económicas, con el fin de aportar conceptos científicos significativos. Por sus aportes, correcciones y consejos, que me llenaron de seguridad para la construcción de esta investigación.

Al profesor Néstor Ochoa por su confianza depositada en mis actividades e ideas, por sus correcciones y motivación en el desarrollo de este trabajo.

A la Facultad de Ciencias del Deporte de la UDCA, por su apoyo institucional, material y humano en cuantas cosas he necesitado. Sin olvidar el agradecimiento por los años de formación académica recibida durante mis estudios como Profesional en Ciencias del Deporte.

A todos los estudiantes de primer semestre del programa Profesional en Ciencias del Deporte de la UDCA correspondiente al periodo II de 2017, quienes fueron participes de esta investigación, gracias por su paciencia, por soportarme y por permitirme exigirles e impulsar sus habilidades cognitivas de aprendizaje continuo atreves de la práctica científica y educativa.

A mi amada Sonia Hernández que ha sido un apoyo incondicional, que continuamente me motivo a continuar con este proceso de aprendizaje largo y arduo, su inigualable acompañamiento sentimental me lleno de confianza para finalizar este trabajo.

A mi madre Sonia Romero por su apoyo emocional y económico en cada uno de los proyectos que me he propuesto, tanto en mi vida personal como profesional, por demostrarme el mérito de luchar por un sueño y levantarse cuando se está fracasando.

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DEDICATORIA

Este trabajo se lo dedico a mi padre Manuel Arévalo quien falleció, como forma de gratitud por darme la vida, me impulso a amar la lectura para tener la capacidad de visualizar el camino de la vida, me enseño la importancia de la paciencia, la esperanza y la fe en la vida diaria y quien me dejo una tarea importante, de llevar un mensaje significativo que le aporte para bien a todos los que me rodean y quizás el mundo entero.

Este trabajo se lo dedico a mis abuelos Jesús María Romero y Manuel Antonio Arévalo, quienes están junto con mi padre y Dios, me enseñaron el valor del esfuerzo y el trabajo por el bien común.

Este trabajo también se lo dedico a la mujer más fuerte y guerrera de la familia mi abuela Aura María Hernández que por su paciencia y amor a sus nietos logro formarnos con entusiasmo y ejemplo.

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RESUMEN

Introducción: Una de las tendencias actuales en ejercicio físico y actividad física, es el entrenamiento funcional. Algunos autores lo establecen como un medio para promover el control postural, sin embargo, hasta el momento no se ha establecido efectos claros en relación a la estabilidad y la fuerza máxima estática de la zona media corporal. Objetivo: Determinar los efectos de un programa de entrenamiento funcional, sobre la estabilidad y la fuerza de la zona media corporal o “Core Stability” en estudiantes del programa, Profesional en Ciencias del Deporte de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales. Metodología: 18 estudiantes (14 hombres y 4 mujeres) se les evaluó la fuerza máxima estática mediante dinamometría de la zona media corporal (Core) y se aplicó un programa de ejercicios de entrenamiento funcional, basado en “Core Stability”, durante 4 días por 4 semanas, se midieron variables dependientes de, composición corporal y condición física de la zona media corporal (fuerza máxima de tracción en posición estática) y variables independientes fueron: programa de entrenamiento, ejercicios y estiramientos orientados al Core. Resultados: Diferencias significativas entre el pre-test y pos-test de fuerza máximaestática de la zona media corporal. En fuerza abdominal se mejoró 4,9 kg, 3,8 kg en fuerza lateral derecha, 3,3 kg en fuerza lateral izquierda y 8 kg en extensión lumbar. Se aprecian cambios entre 24,6%, y 36,4%. Conclusiones: el aprendizaje supervisado del control neuromuscular de la zona media corporal es importante, para estimular adecuadamente la coactivación y la co-contracción, aplicando adecuadamente las técnicas del Core, para brindar estabilidad en las estructuras osteo-articulares de la columna vertebral, al tiempo que se mejora la fuerza de la zona media.

Palabras clave: Entrenamiento Funcional, Control Neuromuscular, Core Stability, Fuerza Máxima-Estática de Tracción.

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Abstract

Introduction: One of the current trends in physical exercise and physical activity, in functional training. Some authors have established it as a means to promote postural control, however, so far has not been established in relation to the safety and maximum static force of the area means of body communication. Objective: To determine the effects of a functional training program on the speed and strength of the average body area or "central stability" in students of the program, Professional in Sports Science of the University of Applied and Environmental Sciences. Methodology: 18 students (14 men and 4 women) were evaluated the static maximum force by means of dynamics of the corporal middle zone (Core) and it was applied to a program of functional training exercises, based on "Core Stability", during 4 days by 4 weeks, the variables dependent on body language and body condition were measured (maximum traction force in static position) and the independent variables were: training program, exercises and stretching focused on the nucleus. Results: Significant differences between the pre-test and post-test of maximal-static force of the middle body area. In abdominal strength, 4.9 kg, 3.8 kg in right lateral force, 3.3 kg in left lateral force and 8 kg in lumbar extension were improved. Changes are appreciated between 24.6% and 36.4%. Conclusions: the supervised learning of the neuromuscular control of the corporal means zone is important, to stimulate adequately the co-activation and the cocontraction, applying properly the techniques of the nucleus, to achieve the vertebral structure in the osteoarticular structures of the spine, while improving the strength of the middle zone.

Key words: Functional Training, Neuromuscular Control, Core Stability, Maximum- Static Force of Traction.

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CONTENIDO

INTRODUCCIÓN .................................................................................................................. 9

1.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA...................................................................... 14 1.1 Pregunta investigativa ................................................................................................. 17 1.2 Antecedentes ............................................................................................................... 17

2.

OBJETIVOS.................................................................................................................. 23 2.1 Objetivo General ......................................................................................................... 23 2.2 Objetivos Específicos.................................................................................................. 23

3.

Justificación ................................................................................................................... 24

4. MARCO TEORICO ......................................................................................................... 27

4.1 ANATOMIA FUNCIONAL DE LA ZONA MEDIA CORPORAL .......................... 27

4.1.1 Osteocinematica y Artrocinematica de la columna vertebral .................................. 27 4.1.2 Curvaturas fisiológicas de la columna vertebral. ..................................................... 29 4.1.3 Miocinematica de la zona media corporal. .............................................................. 31

4.2

ESTABILIDAD DE LA ZONA MEDIA CORPORAL............................................ 36

4.2.1 Fuerza Muscular ................................................................................................... 36 4.2.2 Fuerza de la zona media corporal. ........................................................................ 40 4.3 Core ........................................................................................................................... 42 4.4 Core Stability ............................................................................................................ 42 4.5 Estabilidad de la zona media corporal ...................................................................... 45 4.6 Sistema de estabilización central CORE................................................................... 47 4.7 Control neuromuscular de la zona media corporal CORE. ....................................... 50 4.8 Entrenamiento Funcional (E.F.) ................................................................................ 51 4.9 Programa de Entrenamiento Funcional ..................................................................... 54 4.10 Materiales inestables ................................................................................................ 55 4.11 Criterios de una sesión de entrenamiento funcional ................................................ 57 4.12 Técnicas del Core ..................................................................................................... 58 4.13 Descripción grafica de los ejercicios propuestos. .................................................... 63 2.13.1 Fase Inicial de la sesión de entrenamiento ......................................................... 63 4.13.2 Fase Central de la sesión de entrenamiento. ...................................................... 63 4.13.3 Fase final de la sesión vuelta a la calma............................................................. 75

5. MARCO METODOLOGICO .......................................................................................... 78

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5.1 Hipótesis ..................................................................................................................... 78 5.2 Población..................................................................................................................... 79 5.3 Muestra ....................................................................................................................... 79 5.4 Criterios de inclusión: ................................................................................................. 79 5.5 Criterios de exclusión: ................................................................................................ 80 5.6 Datos de la Muestra .................................................................................................... 80 5.7 Tabla de Variables ...................................................................................................... 82 5.8 Protocolo de medición de la fuerza de la zona media ................................................. 82 5.8.1 Materiales, métodos e instrumentos de recolección de datos ............................... 84 5.8.2 Test de Fuerza Máxima Dinamometría de la zona media. ................................... 85

5.8.3 Implementos que hacen parte del Programa de entrenamiento funcional: ........... 87

5.8.4 Mecanismos Tecnológicos para el aporte de medición y control del Test: ......... 88

5.9 Procedimiento (Fases del desarrollo) .......................................................................... 88 5.9.1 Programa de entrenamiento ..................................................................................... 89 Programa de entrenamiento funcional basado en ejercicios para la estabilidad de la zona media corporal “Core Stability”. ...................................................................................... 89

6. RESULTADOS Y ANALISIS ......................................................................................... 95

6.1 Correlación estadística ................................................................................................ 99

7. DISCUSIÓN ................................................................................................................... 103

8. CONCLUSIONES .......................................................................................................... 108

9. RECOMENDACIONES ................................................................................................ 109

10. REFERENCIAS ........................................................................................................... 111

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INTRODUCCIÓN

Desde la prehistoria el ser humano era un primitivo, quien dependía solamente de sus manos e ingenio para poder sobrevivir y por naturaleza necesitó moverse gracias a su esqueleto; este integra músculos, huesos y articulaciones, los cuales están conectados con el sistema nervioso central y unidos conjuntamente mediante un sistema de palancas que permiten generar y crear movimiento. Con el desarrollo del ser humano desde su posición cuadrúpeda hasta mantener una posición bípeda, se adquirió una postura erguida, con curvaturas fisiológicas de la columna vertebral, resultado del balance entre músculos profundos y superficiales del tronco Riveros (2009).

En base a lo anterior la columna vertebral se extiende desde la base del cráneo hasta la pelvis, sus funciones son el transferir las cargas de la cabeza y el tronco hacia la pelvis y la protección del eje nervioso (médula espinal) constituyéndose en un protector flexible y eficaz Riveros (2009). Ahora bien, para que la columna vertebral del ser humano permanezca estable depende principalmente del centro de gravedad del cuerpo, este se define como el punto de aplicación de la fuerza resultante debido a la atracción que la tierra ejerce sobre el cuerpo. Riveros (2009) resalta que en Biomecánica es un punto teórico o imaginario sobre el cual convergen todas las fuerzas internas del cuerpo, en este orden de ideas el centro de gravedad corresponde a la zona media corporal como estructura funcional importante en la estabilidad del tronco y el control postural.

Durante la evolución, el ser humano emplea sus acciones motoras a partir de movimientos netamente funcionales y artísticos desarrollando continuamente habilidades básicas motrices

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como gatear, caminar, correr, saltar, agarrar, lanzar, empujar, halar; estas habilidades las adquiría conforme a su supervivencia. (Autor del presente trabajo, 2018) Por tal motivo el entrenamiento funcional nace a partir de estos movimientos funcionales y habilidades básicas motrices, pero teniendo en cuenta que para generar estos movimientos la zona media corporal transfiere la fuerza hacia todas las extremidades, por tal razón se debe enfatizar el mejorar la higiene postural para las actividades de la vida cotidiana. Esta forma de entrenar surge de una metodología, introducida por el fisioterapeuta Gary Grey en su curso Chain Reaction en los noventa, para promover una visión diferente de cadenas cinéticas Busquets (2008). Posteriormente se establece el concepto de “Core Stability”, que traduce “estabilidad del centro” o “estabilidad de la zona media corporal”. Se ha propuesto, que se adquiere mediante la co-activación y la sinergia muscular, que estabiliza y mantiene la columna vertebral en sus curvaturas fisiológicas adecuadas McGill (2010). Así mismo McGill (2003) e Iván Chulvi (2011) proponen, que el “Core Stability” es un medio del entrenamiento funcional, es decir que lleva a cabo movimientos naturales sobre múltiples planos que pueden liderar mejoras de coordinación entre múltiples músculos y estabilidad articular para desarrollar conjuntamente el control postural y la estabilidad raquídea. Asi mismo el “Core” es el núcleo o centro del cuerpo que presenta un grupo de músculos que permiten la transmisión de la fuerza a las extremidades superiores e inferiores, a través del balance muscular (McGill, 2015).

Ahora bien, para determinar si un Core es estable, o por el contrario inestable, parece necesario, vincular el control postural con las compensaciones osteomusculares que enfrenta el sujeto, cuando es expuesto a estímulos externos o internos. Se señala la importancia de evaluar el “Core Stability” mediante pruebas, que identifiquen la eficacia de los ejercicios

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propuestos. En la literatura se encuentran diversas maneras de hacerlo, generalmente basadas en la resistencia muscular, valorada en tiempo o repeticiones. Sin embargo, hay algunas propuestas que utilizan dinamómetros para esta tarea. Es clave destacar la importancia de la biomecánica y la innovación tecnológica para resolver estas inquietudes, debido a que la ciencia y los mecanismos tecnológicos han demostrado beneficios significativos que por medio del ensayo y el error se resuelven hipótesis, que permiten formalizar el conocimiento y las ideas. Es claro, que, si se mejoran los medios de evaluación y control de este tipo de entrenamiento, se logrará afianzar el conocimiento sobre la funcionalidad y eficacia del método así mismo se podrán mitigar lesiones osteomusculares.

Por otra parte, el entrenamiento funcional es considerado como un medio para promover ejercicios de control postural, enfatizando la mejora de la higiene postural tanto para las actividades de la vida cotidiana como laboral, con el propósito de preservar la salud de la columna vertebral Chulvi (2015). El objetivo de este entrenamiento es favorecer el aprendizaje y perfeccionamiento de patrones de co-activación muscular para la mejora del control motor y la estabilidad de las estructuras raquídeas (McGill, 2002; McGill, Grenier, Kavcic y Cholewicki, 2003). Esta investigación tiene como fin, revisar el concepto del entrenamiento funcional y del “Core Stability”, como medio para estimular la conciencia muscular y la higiene postural, mejorando la estabilidad raquídea, a la vez, se pretende identificar el nivel de efectividad de un programa de entrenamiento funcional basado en “Core Stability”, mediante la determinación de la fuerza máxima-estática de la zona media, identificándola y midiéndola por medio de un mecanismo de tracción como el dinamómetro, el cual esté fijo a una base inamovible.

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El entrenamiento funcional ha desatado diferentes inquietudes frente a su aplicación y/o aprobación, debido a su ideología, ya que promueve masificación o dirección del trabajo sin tener en cuenta las características individuales en el entrenamiento fitness (principios biológicos de la individualidad) García Manzo (1996). La idea en este proyecto fue promover la progresión, la concientización y reconocimiento acerca del concepto entrenamiento funcional y del Core Stability.

De lo anterior la importancia del desarrollo de esta investigación se dio por la necesidad de: evaluar, identificar y mejorar la fuerza y la estabilidad de la zona media corporal con el fin de promover una higiene postural adecuada en los estudiantes, con el objetivo de determinar los efectos de un programa de entrenamiento funcional, basado en Core Stability sobre la fuerza y la estabilidad de la zona media corporal, para estudiantes de primer semestre del programa profesional en Ciencias del Deporte de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales, UDCA. El presente estudio tiene un enfoque cuantitativo con características direccionadas al uso de estadística prueba de hipótesis analizando la causa y efecto del estudio, cuenta con un proceso probatorio y de intervención, el diseño de la investigación es cuasi experimental con alcance exploratorio.

Esta investigación beneficiara a los estudiantes en mejorar su higiene postural fortaleciendo los músculos de la zona media corporal con el motivo de conservación y mejora de la salud y calidad de vida para prevenir dolores lumbares y/o futuras lesiones a causa de la práctica deportiva vigorosa, estando expuestos a una exigencia física continua en el desarrollo de su carrera profesional, Además, los beneficia para aplicar conceptos y terminología científica actualizada.

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Otros beneficios esperados de esta investigación es aportar conocimiento a los futuros estudios científicos relacionados con el control postural, el entrenamiento funcional y la estabilidad lumbo-abdominal, como medios para favorecer el aprendizaje y perfeccionamiento de la conciencia muscular mejorando el control neuromuscular y la estabilidad de las estructuras raquídeas, así mismo permite la prevención de lesiones y el cuidado de la columna vertebral en actividades de la vida cotidiana. Este estudio muestra una nueva alternativa, práctica para evaluar la fuerza de la zona media. También presenta resultados de un entrenamiento de corta duración, pero con ciertas características de intervención, que lo hacen efectivo y diferente. Es posible transformar estas ideas en un método, con algunas técnicas del Core descritas en el desarrollo del presente trabajo; las cuales cuentan con unos principios claves de intervención; estas, cambian la manera de ver la estabilidad y la fuerza de la zona media corporal.

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1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Estudios realizados recientemente han demostrado el aumento de las llamadas enfermedades crónicas no transmisibles, entre las que se destacan; la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, respiratorias-pulmonares, el cáncer y la diabetes. Entre todas las mencionadas y junto con el aumento del consumo de drogas, tabaco y alcohol; así mismo la inactividad física, que predomina actualmente y va en aumento en los seres humanos según lo establece la Organización Mundial de la Salud, en el ámbito mundial, el 23% de los adultos y el 81% de los adolescentes en edad escolar no se mantienen suficientemente activos OMS (2017), una cifra alarmante la cual conlleva problemas en la salud integral de todas las personas; pero para este estudio principalmente, el padecer dolores de espalda, es producto de la inactividad física, el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad; ocasionando una sobre carga en la columna vertebral, compresiones intervertebrales y posteriormente descompensaciones o desequilibrios musculares, los cuales van desencadenando dolores de espalada baja “lumbalgias” u otras alteraciones de la columna vertebral son las que han experimentado un mayor aumento en la población escolar (González, J.L y col, 2000; González J. et, al., 2001 & González Montesinos, J.L et, al., 2004). Comúnmente la adquisición de posturas inadecuadas, pueden repercutir en la pérdida de fuerza de los músculos profundos y/o superficiales de la zona media corporal o a un desbalance entre ellos. Además, el peso del tren superior corporal, es decir, tronco y extremidades superiores, generan una carga sobre el raquis, manifestando perturbaciones o presiones intervertebrales,

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dando lugar a padecer dolores de espalda repentinos e imprevistos en sujetos asintomáticos y/o sintomáticos.

Los desequilibrios musculares se deben a la inactividad de los mismos creando descompensaciones en la cadena osteomuscular lumbo-pélvica donde las estructuras óseas recaen sobre los músculos inactivos. (Figura 1ª)

Figura 1. Alteración estática de la columna vertebral y de la pelvis debido a los desequilibrios musculares. (Knebel/Herbeck/Hamsen, 1988). a) Los flexores de la cadera se evidencian fuertes (los cuales se observan tensos ejerciendo una fuerza hacia abajo generando una anteversión pélvica), asociados a los extensores de la articulación de la rodilla, inclinando la pelvis hacia delante. Como compensación, la musculatura de la espalda adopta una longitud diferente. Se acorta progresivamente y apoya la inclinación de la pelvis. b) Estructura estable y sin presencia de deformaciones vertebrales. Tomado de Entrenamiento Total (J. Weineck,

2005).

Consecuentemente, el entrenamiento funcional, debería implementarse según las necesidades del practicante, estableciendo objetivos claros y fomentando el aprendizaje mecánico de los ejercicios propuestos. Además, la importancia del control adecuado de músculos profundos y superficiales, para favorecer la estabilidad de la zona media, y

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favorecer una postura y alineación saludable para la columna vertebral. Esto permite que los músculos profundos cumplan su función estabilizadora y así reducir los impactos o compresiones entre las vértebras.

Figura 2. Representación esquemática de la "alineación saludable" (centro) y la aparente alteración del cuerpo, como la cifosis por causa de un hábito inadecuado postural (costado derecho), y la lordosis a causa del aumento de la circunferencia del vientre y distención abdominal (costado izquierdo). Tomado de Key, J.

(2013).

Continuamente, los hábitos posturales inadecuados son los causantes de dolores musculares afectando toda la estructura de la columna vertebral, debido a un desequilibrio muscular que altera las curvaturas fisiológicas de la columna, generando alteraciones en la transmisión de la fuerza a las diferentes extremidades superiores e inferiores, así mismo desarrollando desbalances musculares y disfunciones en los diferentes segmentos corporales, como se ilustra en la figura 2 (costado derecho e izquierdo) la alineación espinal se observa desalineada, esto puede implicar lesiones a corto, mediano y/o largo plazo McGill (2007).

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1.1 Pregunta investigativa

Se planteó el siguiente cuestionamiento para el proyecto: ¿Cuáles son los efectos entre la fuerza máxima de tracción estática de la zona media corporal y un programa de entrenamiento funcional basado en Core Stability?

1.2 Antecedentes

El entrenamiento funcional se basa en la ejecución de patrones de movimiento y cadenas musculares, para desarrollar una actitud tónica postural equilibrada en todas las situaciones cotidianas funcionales del individuo (Casais-Maritnez L. 2008 referenciado por Pinzon, 2015) y el “Core Stability” es la capacidad de las estructuras osteoarticulares y musculares, coordinadas por el sistema de control motor, para mantener o retomar una posición o trayectoria del tronco ante las perturbaciones (presiones intervertebrales) (Vera- Garcia, et al, 2015). Con el paso de su aplicación, la ciencia se ha interesado en estudiar sus efectos y beneficios, con el fin de corroborar la efectividad de su adecuada aplicación e implementación. En las ciencias de la salud y del deporte se resalta la importancia de estos ejercicios para la salud de la columna vertebral, la prevención de lesiones de miembros superiores e inferiores. (Chulvi, 2011).

Se enfatiza, que una zona media o el Core débil desencadenará un descenso en la eficiencia biomecánica, al moverse diariamente o laboralmente, y un incremento de riesgo de lesión (Leetun et al., 2004).

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El esqueleto axial es el eje central del ser humano así mismo, la columna vertebral es generadora y transmisora del movimiento corporal humano (Leetun et al., 2004). Por lo tanto, es necesario aplicar un adecuado acondicionamiento para los movimientos y/o ejercicios funcionales (Hodges & Richardson, 1999; Santana, Vera-García & McGill, 2007). Su adecuada implementación está relacionada con la calidad motriz durante las actividades de la vida diaria (Colado et al., 2008).

De acuerdo a la necesidad anteriormente mencionada, en un estudio en la Universidad de Queensland de Australia plantearon ocho ejercicios abdominales dirigidos a proporcionar estabilización para la columna lumbar, la cual demuestro que los ejercicios que involucraron resistencia rotacional aplicada al tronco parecieron activar un patrón de estabilidad más apropiado para la columna lumbar, la cual permite mantener una adecuada actitud tónicopostural, concluyendo así que, es necesaria una buena capacidad de co-contracción isométrica del Core durante situaciones funcionales de la vida cotidiana y/o de la laboral (Richardson et al., 1990).

Otro aporte importante señalado por Chulvi 2011, el Core Stability está vinculado al riesgo de lesión en la región lumbar. Debido a que si se presenta un incremento en la movilidad de la zona neutra –llegando a la flexión máxima - puede llevar a un mayor riesgo de sobre-estiramiento ligamentario, siendo una causa potencial de inestabilidad lumbar (Sharman, Langrana &Rodriguez, 1995), además de incrementar el riesgo de hernia discal posterior (McGill, 1997).

La importancia de la fuerza de la región del Core, y en especial de los erectores espinales para mantener la zona media, fue demostrada contundentemente por un estudio llevado a cabo por Debeliso, O’Shea, Harris, Adams & Climstein (2004), quienes observaron

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el nivel de deformación discal en la región lumbar, y lo correlacionaron con mediciones de fuerza de grupos musculares del Core evaluada la extensión del tronco y la resistencia a la flexión se midieron con un dinamómetro isocinético Kin Com. Tras la intervención, encontraron que los sujetos con mayores niveles de fuerza muscular, en especial los erectores espinales, presentaban menores deformaciones discales en levantamientos de peso con las piernas extendidas; concluyendo que la musculatura fuerte y bien acondicionada del tronco se asocia con una menor deformación del disco lumbar y, presumiblemente, con menos tensión en la columna lumbar (Debeliso et al., 2004).

Algunos estudios científicos sobre la resistencia a la fuerza, afirman que es una capacidad importante a desarrollar. Varios autores han manifestado, que la debilidad muscular es una situación que podría desencadenar dolor de espalda baja (Biering-Sorensen, 1984; Chok, Lee, Latimer, Tan, 1999; McGill, 2007). Tanto es así, que el adecuado acondicionamiento de la región lumbo-abdominal ha sido considerado como un factor de gran importancia en la prevención de lesiones (Leetun et al., 2004). El entrenamiento funcional es considerado en la actualidad como un medio de entrenamiento multilateral, que integra diversas modalidades de entrenamiento (balones medicinales, cuerda elástica, pesas, mancuernas, peso corporal, etc.), para producir una adaptación significativa en parámetros de rendimiento específicos. Se entrenan todos los sistemas del cuerpo, reconociendo y respetando la sabiduría del cuerpo (Gambetta, 2013). A pesar de la difusión del término entrenamiento funcional y de algunas premisas de esta manera de entrenar, se presentan algunas diferencias sobre la definición de dicho concepto.

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Entonces, es importante destacar, que el entrenamiento funcional debería conducir a establecer criterios básicos para el desarrollo de una correcta higiene postural en todas las acciones de la vida, tanto cotidiana como laboral. (Colado, Chulvi, Heredia. 2008) En el deporte profesional y amateur son habituales los programas de ejercicios para el acondicionamiento de la musculatura del tronco, conocidos como programas de “core training” (Vera-García, Flores-Parodi B, and Llana Belloch S., 2008) & (Weston M, Coleman NJ, and Spears IR, 2013), los objetivos de estos programas son mejorar el rendimiento deportivo y la prevención de lesiones, mediante el desarrollo de las diferentes cualidades de los músculos del tronco, especialmente la resistencia, la fuerza y la estabilidad de las estructuras del Core. (Vera-García, et al., 2015).

Un estudio sobre el efecto de la fuerza del núcleo en la medida de la potencia en las extremidades en veinticinco jugadores de fútbol colegial, el propósito de este estudio fue (a) desarrollar una prueba de campo funcional para evaluar el papel de la musculatura central y su impacto en el rendimiento deportivo en una población atlética y (b) desarrollar una prueba de campo funcional para determinar qué tan bien se puede transferir el núcleo fuerzas de las extremidades inferiores a las superiores, donde realizaron lanzamientos de pelota medicinal en todas las direcciones en posiciones estáticas y dinámicas estos resultados se compararon con 1 repetición máxima (1RM) sentadilla, sentadilla kg / pc, 1RM press de banca, banco kg / pc, salto vertical contra movimiento (CMJ), 40 yardas (40 yd), Los resultados finales indican que la fuerza del núcleo tiene un efecto significativo en la capacidad del atleta para crear y transferir fuerzas a las extremidades. Actualmente, los ejercicios de tabla se consideran un método adecuado de entrenamiento del núcleo para que los atletas mejoren la

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fuerza y la estabilidad del núcleo. Además, resaltan la importancia del entrenamiento del núcleo Shinkle J., et al., 2012.

En un estudio por Selkow NM, et. Al., 2017 sobre la activación del Transverso Abdominal (TrA) establecieron un plan de entrenamiento de estabilidad básica, mediante un ensayo aleatorizado a cuarenta y dos participantes que se ofrecieron como voluntarios (21 saludables y 21 DL (dolor lumbar). La ecografía midió la relación de activación de TrA y el tiempo de contracción inicial del TrA durante el movimiento de la extremidad superior hacia la flexión. La mitad de los participantes sanos y de DL fueron asignados al grupo de ejercicios. Los participantes informaron dos veces por semana a la instalación de entrenamiento atlético para completar una progresión de ejercicio de tres ejercicios. Después de cuatro semanas, todos los participantes volvieron a tener la activación TrA y el tiempo medido de nuevo. Los resultados muestran que en un programa de estabilidad central de cuatro semanas en personas con y sin dolor lumbar mejoraron la activación y la sincronización de TrA. Y concluyen que los médicos y los profesionales del deporte deben considerar la incorporación de un plan de entrenamiento de la estabilidad básica para mejorar la función del TrA. (Selkow NM, et. Al., 2017) Otro estudio en estudiantes universitarios realizaron ocho variantes diferentes de ejercicios de plancha en orden aleatorio y con intervalos de descanso de 1 minuto, Se registraron señales de electromiografía superficial para el recto abdominal superior, el recto abdominal inferior, el oblicuo externo, el erector lumbar espinal y se normalizaron hasta la contracción isométrica voluntaria máxima, los resultados demostraron que la actividad muscular podría progresar con los diferentes ejercicios, pero la plancha en suspensión era

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más eficiente para los músculos abdominales y la plancha lateral en suspensión era más eficientes para los músculos lumbares. (Calatayud J., 2017)

Otro estudio en atletas universitarios en el que determinaron el efecto de un programa de estabilidad central de 8 semanas sobre los patrones de movimiento funcional, los participantes se colocaron en uno de los 2 grupos: intervención y control. Se requirió que el grupo de intervención completara un programa de entrenamiento de estabilidad central que se reunía 3 veces por semana durante 8 semanas. Estuvieron evaluados mediante, los patrones de movimiento funcional incluyeron la pantalla de movimiento funcional (FMS), la reducción lateral (LSD) y la prueba de equilibrio Y (YBT) los cuales se evaluaron antes y después del programa. Los resultados demostraron que un programa de entrenamiento de estabilidad central de 8 semanas mejora los patrones de movimiento funcional y el control postural dinámico en atletas universitarios. Además, los beneficios son más pronunciados en los atletas universitarios con poca calidad de movimiento. (Bagherian S. et al., 2018)

Por otra parte, Raabe ME. & Chaudhari AMW, 2018 observaron consecuencias biomecánicas al correr con debilidad muscular profunda, en especial los músculos centrales profundos (multifidus, cuadrado lumbar, psoas y fascículos profundos del erector espinal) se debilitaron, por tal motivo, las compensaciones musculares pueden aumentar el riesgo de fatiga muscular o lesiones y el aumento de la carga espinal durante numerosos ciclos de marcha, provocando daños en las estructuras espinales. Por lo tanto, la fuerza insuficiente de la musculatura profunda del núcleo puede aumentar el riesgo de un corredor al desarrollar dolor de espalda baja. (Raabe ME. & Chaudhari AMW, 2018)

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2. OBJETIVOS

2.1 Objetivo General

Determinar los efectos de un programa de entrenamiento funcional, basado en Core Stability sobre la fuerza y la estabilidad de la zona media corporal, para estudiantes de primer semestre del programa profesional en Ciencias del Deporte de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales, UDCA.

2.2 Objetivos Específicos

1. Identificar las tendencias y metodologías sobre el entrenamiento funcional basado en

Core Stability en la actividad física y el deporte, mediante una revisión en fuentes y bases científicas.

2. Diseñar y aplicar un programa de entrenamiento funcional basado en Core Stability

para estudiantes universitarios de primer semestre, para promover la mejora de la fuerza máxima-estática de tracción de la zona media.

3. Evaluar los resultados y efectividad de aplicación del programa de entrenamiento

funcional basado en Core Stabilility para estudiantes de primer semestre universitario mediante pruebas dinamométricas.

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3. JUSTIFICACIÓN

Actualmente la falta de fuerza muscular y la inestabilidad de la zona media corporal genera un déficit en la fuerza lumbo abdominal a causa de la inactividad física y movimientos bruscos e inapropiados, así como en ocasiones conlleva a lesiones en miembros superiores e inferiores. La estructura que se ve fuertemente afectada es la columna vertebral implicando presiones intermitentes entre los discos intervertebrales.

La adecuada orientación y acompañamiento de un programa de ejercicios de entrenamiento funcional basado en Core Stability es importante ya que permite brindar una higiene postural saludable, mejorar la transmisión de fuerza hacia las extremidades inferiores y superiores, el padecer dolores de espalda, es producto de la inactividad física, el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad; ocasionando una sobre carga en la columna vertebral, compresiones intervertebrales y posteriormente descompensaciones o desequilibrios musculares, los cuales van desencadenando dolores de espalada baja “lumbalgias” u otras alteraciones de la columna vertebral. Este estudio contribuye a profundizar en este aspecto y a plantear alternativas viables y con bases científicas en esta modalidad de entrenamiento.

Hoy en día el sedentarismo y la inactividad física predominan en el ser humano, además se imponen horarios tan prolongados de vida sedentaria, en la escuela y en el trabajo, que llevan a posturas inadecuadas en el puesto de trabajo o movimientos repetitivos e inadecuados en la vida cotidiana. Una gran parte de los escolares padecen debilidades posturales por falta de un desarrollo suficiente de la musculatura del tronco (Wasmund- Bodenstedt/Braun, 1983). Por este motivo, en el entrenamiento de niños y jóvenes tiene que

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plantearse la optimización no sólo de la musculatura de rendimiento o funcional, sino también, en buena medida, de la musculatura postural. De esta forma se previenen a su debido tiempo y de forma eficaz los dolores en la zona lumbar, típicos de muchos deportistas o jugadores, entre otros, que presentan en su cuadro etiológico un desarrollo insuficiente de la musculatura del abdomen y la espalda (Weineck J., 2005). Los resultados de esta investigación con jóvenes, podrían extenderse a los distintos grupos deportivos en edad escolar.

Este estudio es entonces necesario ya que busca fomentar la higiene postural, la dinámica de respiración en relación con el control neuromuscular de la zona media corporal y la estabilidad raquídea, con el motivo primordial de mejorar la fuerza máxima estática de la zona media corporal y prevenir dolores osteomusculares y/o lesiones a corto, mediano y largo plazo. Los resultados podrían permitir capacitar continuamente a docentes, estudiantes, entrenadores de gimnasios o centros de acondicionamiento físico, para favorecer una contextualización científica sobre la práctica apropiada del entrenamiento funcional y el Core Stability. Algunas ideas son novedosas, porque incorporan hallazgos recientes, otras reafirman conceptos ya establecidos, pero hay una estructura de ejercicios nueva, que podría promoverse como innovación.

Este estudio permite alentar investigaciones futuras en sujetos con dolor de espalda en zona cervical o lumbar. En tal propósito, se podrían aplicar los ejercicios propuestos y ver su efectividad. Por otra parte, los ejercicios propuestos contribuyen en el deporte a mejorar la estabilidad y la fuerza de la zona media, lograr mejores resultados en el rendimiento con el fin de prevenir lesiones en las extremidades o la columna vertebral.

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Este estudio ayuda a los estudiantes de Ciencias del Deporte en; mejorar su estado de salud de la columna vertebral manteniendo una zona media estable y firme que les permitirá desarrollar sus clases prácticas con mayor confianza y seguridad, a fin de prevenir lesiones que nunca se tienen previstas a largo plazo, otro beneficio para los estudiantes es el aprendizaje sobre nueva terminología y técnicas de entrenamiento del Core, con el objetivo de ponerlas en práctica para mejorar su fuerza y estabilidad de la zona media, además tendrán las competencias necesarias para implementarlo y aplicarlo en sus futuras labores como entrenadores, con el motivo de promover el ejercicio físico consciente, saludable y beneficioso para la columna vertebral.

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4. MARCO TEORICO

4.1 ANATOMIA FUNCIONAL DE LA ZONA MEDIA

CORPORAL

En este capítulo se fundamenta el entrenamiento funcional basado en la zona media corporal. Es decir, los conceptos y las bases fisiológicas, anatómicas y biomecánicas fundantes del “Core Stability”.

4.1.1 Osteocinematica y Artrocinematica de la columna vertebral

La columna vertebral ha sufrido transformaciones producto de la evolución del hombre en su paso de la posición cuadrúpeda a la posición bípeda. Sus funciones son el transferir las cargas de la cabeza y el tronco hacia la pelvis y la protección del eje nervioso (médula espinal) constituyéndose en un protector flexible y eficaz (Riveros, 2009).

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Figura 3. Vista anterior y posterior de la columna vertebral (costado izquierdo). Vértebra, disco intervertebral representativos y disco herniado (costado derecho). Tomado de Saladin Kenneth, 2013.

Cada vertebral cuenta con un disco intervertebral este es una almohadilla cartilaginosa que se localiza entre los cuerpos de dos vértebras adyacentes. Está formado por un núcleo pulposo interno de consistencia gelatinosa, rodeado por un anillo de fibrocartílago, denominado anillo fibroso. Hay 23 discos (anillos fibrosos); el primero se encuentra entre las vértebras cervicales 2 y 3 y el último entre la última vértebra lumbar y el sacro. Estos anillos fibrosos ayudan a unir vértebras adyacentes, dar soporte al peso del cuerpo y absorber el choque. Bajo tensión (por ejemplo, cuando se levanta un objeto pesado) los discos se abultan de manera lateral para disminuir el impacto intervertebral. Del mismo modo que, si se

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presenta tensión excesiva, puede fisurar el anillo y provocar que el núcleo se salga, a esto se le llama disco herniado (disco “roto” o “deslizado” en términos comunes) (Figura 3 c. (costado derecho)) y puede presionar la médula o un nervio espinal de forma muy dolorosa, conjuntamente un disco herniado se origina por la debilidad e inactividad de la estructura muscular profunda y superficial de la columna vertebral. (Saladin Kenneth, 2013) 4.1.2 Curvaturas fisiológicas de la columna vertebral.

La columna vertebral da soporte al cráneo y el tronco, permite su movimiento, protege la médula espinal y absorbe tensiones producidas por caminar, correr y levantar objetos. También proporciona unión para las extremidades, la caja torácica y los músculos posturales. Aunque suele llamársele espina dorsal o raquis, no consta de un hueso único sino de una cadena de 33 vértebras que tienen discos intervertebrales de fibrocartílago entre la mayor parte de ellas (Figura 4). La columna vertebral del adulto mide, en promedio, 71 cm de largo y los discos representan casi una cuarta parte de esa longitud. (Saladin Kenneth, 2013).

Figura 4. Columna vertebral y curvaturas normales anatómicas, vista lateral. (Saladin Kenneth, 2013)

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Las curvaturas anormales de la espina dorsal (Figura 5), pueden deberse a la inactividad, debilidad y/o tensión de los músculos de la columna vertebral, a causa de una postura deficiente, embarazo o defectos congénitos de la anatomía vertebral.

Figura 5. Curvaturas anormales de la columna vertebral, (Saladin Kenneth, 2013)

Las curvaturas anormales de la columna vertebral se adquieren por tres factores; uno degenerativo que es más común en el adulto mayor, segundo representado en las etapas de embarazo en la mujer gestante, y tercero por malos hábitos posturales que adquieren las mujeres y hombres adolescentes y/o adultos, por movimientos repetitivos o posiciones inadecuadas que desarrollan durante un largo tiempo, en su vida cotidiana, de tal forma que los músculos pierden tensión y fuerza para sostener la columna vertebral. (Figura 5).

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4.1.3 Miocinematica de la zona media corporal.

Un aporte importante en la literatura científica sobre la musculatura del Core o zona media corporal, donde León et al., 2010 señala, una clasificación de la musculatura de la cintura lumbo-abdominal donde describe que; la musculatura abdominal superficial (faja externa) está compuesta por los músculos: recto del abdomen, oblicuos externos, dorsal ancho, glúteos (Figura 6) y erectores espinales (Figura 7). Y la musculatura abdominal profunda (faja interna) está compuesta por el músculo transverso abdominal, los oblicuos internos, el diafragma, los multífidos, cuadrado lumbar y musculatura del suelo pélvico, como se ilustra en la Figura 8, (Check, 1999, 2000). Además, señala que la musculatura externa actúa generalmente como movilizadores, en cambio la musculatura interna actúa como estabilizadores del tronco y la columna vertebral, resaltando el transverso abdominal y los multífidos como músculos primarios estabilizadores seguidos por el oblicuo interno, las fibras mediales del oblicuo externo y el cuadrado lumbar (Check, 2002; Faries y Greenwood, 2007; Hodges y Richardson, 1997 y Richardson, Jull, Toppenburg y Comerford, 1992).

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Figura 6. Musculatura Abdominal superficial (faja externa) (Check, 2009). Imagen tomada de http://rocanbolt.com/index.php/2017/05/05/guia-completa-de-core-y-como-entrenarlo-en-la-escalada/

Figura 7. Músculos erectores espinales. Imagen tomada de http://rocanbolt.com/index.php/2017/05/05/guiacompleta-de-core-y-como-entrenarlo-en-la-escalada/

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Figura 8. Musculatura Abdominal profunda (faja interna) (Check, 2009). Imagen tomada de http://rocanbolt.com/index.php/2017/05/05/guia-completa-de-core-y-como-entrenarlo-en-la-escalada/

Los músculos profundos que hacen parte del grupo muscular erectores espinales son los Intertransversos, los interespinosos, los multífidos, y rotadores (Figura 9) los cuales estabilizan las vértebras e impiden el deslizamiento intervertebral, previniendo una hernia discal McGill (2015).

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Figura 9. Músculos profundos intervertebrales de la columna vertebral. Imagen tomada de https://nutrisaludeportiva.com/articulos/actividad-fisica-y-deporte/184-estabilidad-en-la-columna-vertebralactivacion-de-los-musculos-profundos

A continuación, se ilustra en la Figura 10 los músculos que hacen parte del complejo muscular Core los cuales brindan estabilidad raquídea y mantienen la posición postural erecta en el ser humano según Weineck 1994.

Figura 10. Vista general de los músculos más importantes del abdomen según (Weineck, 1994). Imagen tomada de https://www.fisioterapia-online.com/articulos/como-solucionar-la-diastasis-abdominal-conejercicios-hipopresivos.

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El diafragma es un domo muscular entre las cavidades torácicas y abdominales, que se comba hacia arriba contra la base de los pulmones. Tiene aperturas entre las dos cavidades para el paso del esófago, los vasos sanguíneos y linfáticos principales y los nervios. Sus fibras convergen a partir de los márgenes hacia un tendón central fibroso (Figura 11). Cuando el diafragma se contrae, se aplana un poco y alarga la cavidad torácica, causando la entrada de aire (inspiración); cuando se relaja, la cavidad torácica crece y se encoge, lo cual expele el aire (espiración). (Saladin Kenneth, 2012)

Figura 11. Musculo Diafragma vista inferior. (Saladin Kenneth, 2013)

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4.2 ESTABILIDAD DE LA ZONA MEDIA CORPORAL

4.2.1 Fuerza Muscular

La Fuerza muscular es la capacidad motriz del ser humano que permite vencer una resistencia u oponerse a ella mediante la utilización de la tensión de la musculatura. (Manno,

1999).

Por otra parte, Jurgen Weineck clasifica la fuerza en dos tipos: La fuerza general es la fuerza en la que participan todos los grupos musculares con independencia de la modalidad deportiva practicada, y la fuerza especifica definida como la acción de grupos musculares específicos que participan en un determinado movimiento muscular. (Weineck J., 2005).

Esquema 1. Interacciones de las tres formas principales de la fuerza. (Weineck J., 2005).

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La fuerza nunca aparece en las diferentes modalidades bajo una “forma pura” abstracta, sino que siempre aparece en una combinación o forma mixta, más o menos matizada, de los factores de rendimiento de la condición física (Weineck J., 2005). Por ende, la fuerza siempre dependerá de capacidades físicas como la resistencia y la velocidad para responder adecuadamente a las necesidades y condiciones físicas del ser humano, así como se ilustra en el esquema 1.

La fuerza se clasifica en tres tipos como se ilustra en el esquema 2 la primera fuerza máxima se manifiesta de manera dinámica y/o estática, ejerciéndola a partir de habilidades motoras básicas como lanzamiento, tracción, empuje, sustentación y presión. La segunda la fuerza rápida comúnmente conocida como fuerza explosiva en la cual puede intervenir la resistencia y la velocidad manifestándose en habilidades, como el sprint, salto, tiro (disparo), golpe, choque, lanzamiento. Y la tercera, resistencia de fuerza que se relaciona directamente con la fuerza rápida. (Weineck 2005).

Esquema 2. La fuerza en sus diferentes capacidades y formas de manifestación (de Letzelter/Letzelter, 1986,). Tomado de Entrenamiento Total (J. Weineck 2005).

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Para este estudio se tuvo en cuenta la fuerza especifica de la zona media corporal, en parámetros de medición, la fuerza máxima-estática-de tracción y en aplicación de ejercicios orientados a la resistencia de fuerza de la zona media corporal. Ahora bien, la fuerza máxima es la máxima fuerza posible que el sistema neuromuscular es capaz de ejercer en contracción máxima voluntaria. La fuerza máxima estática es donde el sistema neuromuscular es capaz de ejercer contracción voluntaria contra una resistencia insuperable, sin integrar locomoción, es decir sin desplazar el segmento corporal de un punto a otro. Para concluir la fuerza máxima depende de los siguientes factores (Esquema 3): • De la sección transversa fisiológica del músculo, es decir que la fibra con mayor sección transversal contiene mayor número de miofibrillas y mayor número de sarcómeros, lo que significa que tendrá mayor capacidad contráctil. Es claro que, también depende de la acción mecánica voluntaria, del metabolismo y la genética. • De la coordinación intramuscular (coordinación dentro del músculo), es una coordinación interna de un solo musculo que interviene en una contracción, como por ejemplo flexión de codo, solo interviene un grupo de músculos en su contracción que es el bíceps y el braquial.

• De la coordinación intermuscular (coordinación entre los músculos que colaboran en un movimiento dado), es decir, es una coordinación integral donde intervienen varios grupos musculares que asisten a los agonistas que comúnmente en la teoría se les llama sinergistas “asistentes en la contracción”, como por ejemplo el “push up” donde en esta acción intervienen tres grupos musculares, el pectoral mayor, el tríceps y el abdomen que es el estabilizador. (Weineck, 2005).

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Esquema 3. Factores determinantes de la fuerza máxima. Ilustrado por el autor del presente trabajo.

La capacidad del músculo de desarrollar distintos tipos de tensión como así también las diferentes formas de manifestarse de la fuerza dependen en gran medida de los fenómenos que se dan en la célula muscular y más precisamente de las posibilidades de los elementos de contracción de la misma (Beltrán, 2016). La contracción muscular se genera por una interacción de las moléculas proteicas de actina y miosina, lo cual a su vez se da por el deslizamiento entre los miofilamentos gruesos y delgados (Beltrán, 2016). Ahora bien, el control neuromuscular de la contracción se da por la acción del Sistema Nervioso (S.N.) el cual, en respuesta a un estímulo aferente, envía una moto neurona vía eferente que viaja por la medula espinal, pasando por nervios musculares (Esquema 4), conectándose el axón de la moto neurona con las fibras musculares que alcance a inervar, como resultado una unidad motora, posteriormente esta unidad dependerá de dos factores, el primero la frecuencia del impulso activándose las fibras de menor a mayor tamaño fibrilar, lo cual genera la coactivación, y el segundo factor es el reclutamiento muscular, donde intervienen varios grupos musculares para asistir la co-activación y promover de forma coordinada y simétrica la cocontracción como se ilustra en el Esquema 5.

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Esquema 4. Como actúa el Sistema Nervioso (S.N.) frente a estímulos aferentes y eferentes, (Saladin Kenneth, 2013)

Esquema 5. Control neuromuscular de la contracción, en base a la teoría de González Badillo (2002). Ilustrado por el autor del presente trabajo.

4.2.2 Fuerza de la zona media corporal.

El anterior concepto se señaló que la fuerza es la capacidad de vencer una resistencia, para este caso la fuerza de la zona media depende íntimamente de la estabilidad del raquis,

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es decir, cuando el sistema muscular de la zona media corporal está sometido a ejercer una fuerza o movilizar una carga, en este caso vencer una resistencia; estará implícita la estabilidad articular asociada a la magnitud de la deformación y a la capacidad de soportar la carga, de modo que a mayor respuesta de los músculos, menor es la deformación del disco intervertebral, mayor es la capacidad de soportar la carga y por lo tanto es más estable la columna vertebral; con esto se deduce que todos los músculos del tronco deben participar de forma coordinada desde los músculos más pequeños y próximos a las articulaciones considerados por sistemas de estabilización local, hasta lograr la activación de los músculos más grandes y superficiales generando grandes momentos de fuerza, a través del sistema de estabilización global (Bergmark, 1989) (Tabla 1, pág. 41). Además, estimulando de manera simétrica la co-activación y co-contración de los músculos del tronco, mediante el control neuromuscular de la contracción (Esquema 5), se obtendrá un efecto positivo de mayor respuesta a la fuerza máxima estática y como resultado la estabilidad raquídea. (McGill et, al., 2003 & Vera García et, al., 2015).

En un estudio de revisión científica Vera García et, al., 2015 señalan que, para evaluar la estabilidad mecánica de un cuerpo, estructura o sistema, debemos aplicarle cargas o perturbaciones y observar su respuesta. Reeves, (Narendra & Cholewicki, 2007). De este modo, muchos de los métodos biomecánicos utilizados para valorar el “Core Stability”, se basan en aplicar de forma controlada fuerzas de diferentes características (dirección, magnitud, duración, etc.) y analizar las respuestas de sus estructuras mediante técnicas cinemáticas y dinamométricas. Concluyendo así que cuanto menos se desplace el tronco y/o la columna vertebral de su posición o trayectoria y/o más rápida-mente retome su posición o trayectoria ante las fuerzas aplicadas, mayor será la capacidad de estabilización.

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En conclusión, la fuerza de la zona media corporal, se manifiesta mediante la participación activa de grupos musculares profundos y superficiales, para el mantenimiento de la estabilidad del tronco, con el fin de generar y transferir fuerza desde la parte central del cuerpo hacia las extremidades en respuesta a actividades diversas como correr, saltar, lanzar, golpear, halar, empujar y/o traccionar. (Grenier & McGill, 2007).

4.3 Core

El Core científicamente se describe como una caja muscular correspondiente al recto abdominal, paraespinales, cuadrado lumbar y glúteos, el diafragma en la parte superior y la musculatura del suelo pélvico. (Richardson, 1999). Por otra parte, el Core lo identifican como núcleo anatómico y se define como el esqueleto axial y todos los tejidos blandos con la inserción proximal en el esqueleto axial, ya sea si el tejido blando finaliza en el esqueleto axial o apendicular (Behm et al., 2010). Es un concepto funcional utilizado habitualmente para referirse de forma conjunta a las estructuras osteomioarticulares de la zona media corporal en especial el raquis lumbo-dorsal, la pelvis y las caderas. (Escamilla et al., 2010), (Vera-García, et al., 2015). Otra definición que tiene relación con el Core es, la zona neutra la cual emite un movimiento intervertebral (entre segmentos: vértebra-disco-vértebra) sobre la postura fisiológica donde la columna espinal pasiva ofrece pequeñas o mínimas resistencias al movimiento (Panjabi, 1992).

4.4 Core Stability

Los avances científicos han estudiado el control postural en poblaciones con dolor lumbar crónico y sano, señalando la importancia de la estabilidad en el “Core” este sistema denominado comúnmente como Core Stability que traduce Estabilidad del Núcleo o

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Estabilidad Central, está caracterizado como un núcleo anatómico, según (Kibler WB, et al., 2006) lo definen como la capacidad para controlar la posición y el movimiento del tronco sobre la pelvis, permitiendo una óptima producción, transferencia y control de la fuerza y el movimiento hacia los elementos distales o terminales de las cadenas cinéticas desarrolladas en actividades atléticas o deportivas. En efecto (F.J. Vera-García, 2015) definen Core Stability como la capacidad de las estructuras osteoarticulares y musculares coordinadas por el sistema de control motor, para mantener o retornar una posición o trayectoria del tronco, cuando este es sometido a fuerzas internas o externas.

El “Core” siendo el eje central del esqueleto corporal humano debe brindar estabilidad a todo el componente estructural esquelético en especial la columna vertebral siendo una articulación anfiartrodia con límite de movimientos en todos los planos y ejes de posición y/o movimiento, por tal razón, es importante resaltar la estabilidad como la habilidad del raquis (columna vertebral) para mantener su estado de equilibrio cuando es sometido a fuerzas perturbadoras o desequilibrantes (Bergmark A. 1989).

Otro aporte importante en la literatura científica sobre el Core Stability, donde Key,

2013 señala que el sistema nervioso organiza las respuestas apropiadas para apoyar la

columna vertebral, brinda control postural para contrarrestar la gravedad y el equilibrio, al mismo tiempo, coordina funciones importantes como la inspiración y expiración, además controla la continencia urinaria. La evidencia sugiere que cuando el dolor espinal está presente, las estrategias utilizadas por el sistema nervioso central pueden verse alteradas (Hodges, 1999, 2000, 2001).

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Ahora bien, cuando no hay estabilidad raquídea, se origina el concepto de inestabilidad mecánica, estudiado por el Doctor Panjabi a gran escala, este concepto está relacionado principalmente con la incapacidad del raquis para soportar cargas internas o externas, así mismo el concepto de inestabilidad clínica incluye también el déficit neurológico y/o el dolor, que pueden ser consecuencia de dicha incapacidad. Por tal motivo, la columna vertebral al estar sometida a cargas fisiológicas, dependerá de la estabilidad, considerada como la habilidad del raquis de limitar su desplazamiento para no producir lesiones o dañar la médula espinal o las raíces nerviosas, así como para prevenir alteraciones morfológicas que produzcan incapacidad o dolor. (Panjabi 2003) Referenciado por (F.J. Vera-García et, al., 2015) En el deporte profesional y amateur, son habituales los programas de ejercicios para el acondicionamiento de la musculatura del tronco, conocidos como programas de Core Training, los objetivos de estos programas suelen ser la mejora del rendimiento deportivo y la prevención de lesiones, mediante el desarrollo de las diferentes cualidades de los músculos del tronco, especialmente, la resistencia, la fuerza y la capacidad de estabilización de las estructuras del Core. (F.J. Vera-García et, al., 2015) En este sentido, un estudio biomecánico realizado por Cholewicki et al. (2002) encontró alteraciones en la respuesta refleja de los músculos del tronco ante fuerzas externas (aplicadas sobre el tórax de forma controlada) en deportistas que habían finalizado su recuperación tras una lumbalgia aguda.

De igual manera es clave destacar que las deficiencias en el control neuromuscular de la estabilidad del tronco son un factor de riesgo de lesiones en la columna vertebral y las extremidades. (Zazulak et., al., 2008)

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4.5 Estabilidad de la zona media corporal

La estabilidad la definen como “La habilidad y/o capacidad que permite recuperar la posición inicial de equilibrio tras una perturbación o inestabilidad (Delitto & Rose, 1992; Fenwick, Brown & McGill, 2009)”. El funcionamiento de las cadenas musculares en su implicación estática, el equilibrio, los movimientos y las compensaciones, es considerando como parte principal la cavidad abdominal en función de la bipedestación y la estabilidad en el movimiento (Busquets, 2008), por tal razón se establece un concepto muy importante en la literatura científica, esta es, la estabilidad de la zona media que la define (Kibler et al.,2006) como la habilidad de controlar la posición y el movimiento del tronco, permitiendo un desempeño adecuado, una transferencia (transmisión de la fuerza), un control de la fuerza y del movimiento hacia los segmentos terminales de una forma integrada. Es por eso que, la estabilidad de la columna vertebral dependerá de la apropiada combinación entre la intensidad de la activación muscular y la generación de presión intra-abdominal. (Grenier & McGill, 2007).

Otro aporte importante sobre la principal función de la musculatura del tronco es el mantenimiento del raquis (columna vertebral) limitando patrones de desplazamiento bajo cargas fisiológicas de forma preventiva en la deformación vertebral o el dolor a causa de cambios estructurales (Monfort, 2000). De igual manera la estabilidad raquídea la define (Bergmark A. 1989) como la habilidad del raquis para mantener su estado de equilibrio cuando es sometido a fuerzas perturbadoras o desequilibrantes. Otras definiciones importantes de aclarar son; la estabilidad funcional la cual depende de la función muscular integrada local y global. Y la disfunción de estabilidad mecánica se presenta como una

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disfunción segmentaria (articular) y multisegmentaria (miofascial) (Comerford y Motttram,

2001).

En este sentido, se interpreta el concepto de estabilidad en el Esquema 6 la cual describe mediante una bola azul celeste apoyada en una superficie de mayor a menor cubrimiento y progresivamente se va reduciendo para lograr la inestabilidad donde la bola azul solo dependa de su eje central para mantenerse estable.

Esquema 6. Continuum de estabilidad mecánica, (F.J. Vera-García et, al., 2015)

Según en la descripción del Esquema 6 se interpreta que la rigidez del sistema está representada por la pendiente o superficie que cubre la bola azul, concluyendo así que a mayor pendiente y cubrimiento mayor rigidez y estabilidad, porque la bola al moverse en una pendiente o superficie alta, esta retornara a su posición inicial (central). En ese orden de ideas un cuerpo está más estable cuanto mayor es la fuerza o energía necesaria para cambiar su estado (F.J. Vera-García et, al., 2015), es decir que, al tener mayor fuerza y firmeza de los músculos del raquis, como resultado la columna vertebral tendrá la capacidad de ser más estable y retornar a su posición de trayectoria inicial (central). Esto dependerá de una participación coordinada de los músculos profundos o superficiales del tronco por medio de la co-activación y co-contracción de esos músculos en el momento de ejercer una fuerza, una perturbación o deformación, se evidenciará una respuesta positiva a

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la rigidez y estabilidad mecánica, como consecuencia de considerar una columna vertebral saludable y menos propensa a una lesión.

4.6 Sistema de estabilización central CORE.

Otro componente importante de señalar es el sistema de estabilidad central lumbo-pélvica “CORE”, el cual Panjabi, 1992 aclara que la estabilidad lumbo-pélvica se sustenta no sólo en la aportación de los elementos pasivos (discos intervertebrales, ligamentos, cápsulas articulares y articulaciones interapofisarias), sino también en elementos activos (músculos) y en una necesaria y adecuada necesidad de control por el sistema nervioso. Una disfunción de cualquiera de estos subsistemas puede producir o conducir a un problema de integridad del raquis que debe ser compensado por los demás subsistemas. Tomado de (Heredia et al.,

2011).

Esquema 7. Subsistemas de estabilidad lumbo-pélvica (Panjabi, 1992)

Los subsistemas de estabilidad lumbo-pélvica ilustrado en el esquema 7 donde se establece el subsistema de control motor que es el cerebro y el sistema nervioso central con la transmisión de impulsos neuromusculares para brindarle estabilidad a los subsistemas de

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estabilización pasivo que es la columna vertebral y el subsistema de estabilización activo que es la caja torácica y la pelvis Panjabi, (1992). Sin embargo, un estudio más actualizado del mismo autor resalta que el sistema de estabilización de la columna vertebral se divide en tres subsistemas: (1) columna vertebral; (2) los músculos espinales que son los músculos profundos y superficiales de la columna vertebral; y (3) la unidad de control neuronal que es el sistema nervioso central. (Panjabi, 2003).

Hodges y Gandevia 2000, en sus investigaciones incluyeron el estudio del papel anticipatorio desempeñado por el mecanismo de presión intra-abdominal, un aspecto importante del control postural anti gravitatorio y del sistema de estabilización de la columna vertebral. Además, estudiaron las funciones de varios músculos que contribuyeron a la sinergia de los músculos responsables de la generación de presión intra-abdominal como los son: el abdomen transverso, el diafragma, los músculos del piso pélvico y los multifidus lumbares.

La estabilidad de la zona media corporal depende de músculos especiales y la columna vertebral (raquis), por tal razón, (Chulvi, 2011) en su tesis doctoral señala que, la estabilidad de la zona media corporal depende de grupos musculares que componen sistema estabilizador local corresponde a los músculos profundos más pequeños y próximos a las articulaciones considerados por sistemas de estabilización local. Y el sistema estabilizador global corresponde a los músculos más grandes y superficiales, así mismo se establecen algunas características fundamentales de los músculos estabilizadores locales y globales (Bergmark, 1989). Sin embargo, un aporte más actualizado en la literatura científica descrito por (Vidal A., 2015), donde se ha establecido una clasificación de la musculatura de la zona central, a partir de dos sistemas (Tabla 1) primero el sistema local (estabilización) -músculos

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locales- y segundo el sistema global (movimiento) -músculos globales-, con distinción entre la resistencia del CORE, estabilidad y ejercicios funcionales (Faries & Greenwood, 2007).

Tabla 1. Sistemas de estabilización local y global del raquis. Adaptado por Faries y Greenwood (2007) Tomado de (Vidal Oltra A., 2015)

Ivan Chulvi establece en su tesis doctoral algunas características de los dos sistemas de estabilización ilustrados anteriormente, descritas por Norris 1999.

Las características de los músculos locales son:

-

Mayor responsabilidad estabilizadora segmentaria.

-

Controlar de la curvatura fisiológica espinal, ayudan a mantener y estabilizar la columna para que las vértebras no se compriman y generen un desgaste progresivo.

-

Tener unas fibras funcionalmente tónicas, debido a su rol postural principalmente.

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Las características de los músculos globales son:

-

Poseen influencia en la rigidez del subsistema activo, es decir sobre los músculos estabilizadores del raquis y la zona media corporal, con el fin de brindar estabilidad.

-

Su ratio de acción se distribuye por toda la columna, es decir interactúan con los músculos profundos para brindar soporte y estabilidad a la columna. 4.7 Control neuromuscular de la zona media corporal CORE.

El ciclo del control neuromuscular del Core inicia desde la estimulación del Sistema Nervioso este permite activar el sistema muscular y los grupos musculares para que posteriormente se asegure la estructura ósea, articular y ligamentaría de la columna vertebral (Esquema 8).

Esquema 8. Ciclo del control neuromuscular del Core. Referenciado por Panjabi (2003). Ilustrado por el autor del presente trabajo

Para obtener un control postural adecuado y una higiene postural saludable, es indispensable estimular el control neuromuscular en la prescripción de los ejercicios orientados al “core stbility” (zona media corporal), por tal razón se ilustra y se propone en el

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Esquema 9 el paso a paso para estimular el control neuromuscular de la zona media corporal, reuniendo toda la teoría anteriormente descrita y aplicada al entrenamiento funcional basado en “core stability”.

Esquema 9. Control neuromuscular de la zona media corporal. Ilustrado por el autor del presente trabajo.

4.8 Entrenamiento Funcional (E.F.)

Un concepto comúnmente nombrado en las salas de fitness como lo es el entrenamiento funcional (EF) se establece a través de patrones de movimiento y cadenas musculares, para desarrollar una postura equilibrada en todas las situaciones cotidianas funcionales del individuo, tomado y referenciado por Pinzón, (2015).

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Además, por su definición el EF significa entrenar con un propósito en busca de obtener un efecto positivo en la aptitud física preservando la salud y el bienestar integral de las estructuras osteomioarticulares (Rodríguez PL, 2008). El EF es considerado como un concepto global del movimiento, pero su principal emisor es el cerebro trasmitiendo respuestas mecánicas mediante las moto neuronas y el control neural que favorece al reclutamiento de fibras musculares y segmentos corporales en los planos y ejes de movimiento osteoarticular (Heredia, Costa y Abril, 2005) de esta forma el Dr. Stuart McGill señala que los ejercicios funcionales adecuados son aquellos en los que se mantiene la alineación en la región lumbo pélvica dentro de la zona neutra mediante la co-contracción de los músculos del tronco mientras son satisfechas simultáneamente demandas realizadas con las extremidades. Así mismo el entrenamiento funcional debe tener un enfoque en control postural y estabilidad raquídea comandados por una faja de músculos de la zona media “Core”. Cosio-Lima et al. (2003) definen entrenamiento funcional como la capacidad del sistema neuromuscular para realizar estabilización estática y dinámica –tanto en concéntrico como en excéntrico- en respuesta a la gravedad, fuerzas reactivas y momento de fuerza. Por lo tanto, los buenos ejercicios de estabilización funcional serán aquellos que promuevan patrones de estabilidad adecuados mediante el control neuromuscular, con el fin de cubrir otras tareas motrices simultáneamente (McGill et al., 2003).

El entrenamiento funcional hace parte del mecanismo de inestabilidad lumbar destacando movimientos de flexo-extensión con un ritmo más lento y controlado está asociado a la variación del control motor y la estabilidad local orbital (Morteza Asgaria,

2015).

Otros autores como Gambetta señalan que, el entrenamiento funcional es considerado en la actualidad como un medio de entrenamiento multilateral que integra diversas

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modalidades de entrenamiento (balones medicinales, cuerda elástica, pesas, mancuernas, peso corporal, etc.) para producir una adaptación significativa en parámetros de rendimiento específicos. Se entrena a todos los sistemas del cuerpo, reconociendo y respetando la sabiduría del cuerpo (Gambetta, 2013). Actualmente se ha generalizado el uso del término “entrenamiento funcional”. Fruto de su popularidad y unido a su reciente aparición se han generado no pocas aproximaciones conceptuales entorno al mismo. (Iván Chulvi-Medrano, 2015). Debido a la masificación del término entrenamiento funcional no se tiene parametrizado una definición concreta sobre dicho concepto. Algunos autores plantean su definición en tres conceptos (Iván Chulvi-Medrano, 2015); el primero de ellos tiene un enfoque discriminativo señalando que el entrenamiento funcional no debe basarse en la supuesta transferencia para las acciones de la vida cotidiana, puesto que muchas de las mismas pueden implicar un riesgo potencial para la salud, debido a situaciones lesivas, principalmente a nivel articular. El segundo concepto tiene un enfoque preventivo, el entrenamiento funcional debería enfatizar la mejora de la higiene postural tanto para las actividades de la vida cotidiana como del día a día laboral. Y como ultima conceptualización con un enfoque descriptivo; el entrenamiento funcional debería orientarse a dos aspectos mejorables, por un lado, la mejora del rendimiento del sistema neuromuscular, por otro lado, las compensaciones de desequilibrios que puedan desembocar en futuras lesiones. (Colado JC, 2008) En conclusión, el término entrenamiento funcional alude a los ejercicios que se desarrollan de forma multiplanar, multiarticular y que simulan patrones de movimiento que se deseen mejorar (Lagally KM, 2009), enfatizando la mejora de la higiene postural tanto para las actividades de la vida cotidiana como del día a día laboral, concienciando el funcionamiento y rendimiento del sistema neuromuscular.

p. 54

4.9 Programa de Entrenamiento Funcional

Para planificar el entrenamiento funcional se deben estructurar los procesos a ejecutar, partiendo de una valoración necesaria para un correcto diseño y selección de ejercicios considerando el criterio de funcionalidad (Rodríguez PL. 2008). Para este caso el criterio de funcionalidad es la zona media sin participación continua de los segmentos corporales como extremidades superiores e inferiores.

Para este estudio se tuvo en cuenta cuatro (4) semanas de entrenamiento las cuales se identifican diferencias significativas según Weineck J., 2005 para obtener resultados óptimos en los diferentes tipos de entrenamiento de la fuerza, la práctica deportiva ha establecido como necesarios los siguientes periodos:

1.Entrenamiento de la fuerza máxima: 7-13 semanas, de ellas:

a) entrenamiento de musculación: 4-8 semanas; (considerando que el presente estudio

tomo en cuenta este periodo correspondiente a 4 semanas para el desarrollo de la investigación).

b) entrenamiento intramuscular: 3-5 semanas.

2. Entrenamiento de la fuerza rápida (sobre todo entrenamiento intermuscular, técnico): unas

tres (3) semanas.

Un estudio de Hagins et al., 1999 demuestran efectos positivos en una intervención de 4 semanas, donde su investigación se basa en identificar los efectos de la práctica sobre la capacidad de realizar ejercicios de estabilización lumbar mediante la aplicación de un programa de intervención con en un periodo de 4 semanas concluyeron que, los resultados sugieren que la prueba de estabilidad isométrica modificado era fiable y que un programa de ejercicios de estabilización lumbar de 4 semanas, con intervalos de una semana de una nueva

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instrucción y las pruebas, mejora la capacidad de realizar ejercicios de estabilización lumbar de dificultad progresiva (Chulvi M. & Masia L., 2014). Al adecuar y conocer el nivel del participante se le debe garantizar la adecuada adaptación y progresión del entrenamiento y los ejercicios propuestos. (Pinzón, 2015).

Además, otro estudio científico demostró que en un programa de estabilidad central de cuatro semanas en personas con y sin dolor lumbar mejoraron la activación y la sincronización de TrA. Y concluyen que los médicos y los profesionales del deporte deben considerar la incorporación de estos ejercicios para mejorar la función del TrA. (Selkow NM, et. Al., 2017)

4.10 Materiales inestables

En este sentido, se establece un concepto donde la estabilidad pasa a la inestabilidad con el uso continuo de implementos o superficies inestables en relación a actividades de la vida cotidiana (Chulvi, Cortell y Davila; 2015), (Hernando y col. 2009) definen a los materiales inestables como “cualquier material, diseñado específicamente o adaptado, que por sus características físicas no esté firmemente unido al suelo, pudiendo rodar, deslizarse, vibrar o realizar cualquier otro tipo de movimiento que genere situaciones en las que sea necesaria la intervención del equilibrio con el fin de mejorar la condición física.” (Isidro y col. 2006) definen como material desestabilizador, haciendo referencia a los medios o superficies inestables, “aquel que empleamos para aumentar los requerimientos de estabilización activa proporcionando un entorno inestable que potencia la actividad propioceptiva y las demandas de control neuromuscular.” (Gonzalo y Benito 2011) proponen una definición alternativa, indicando que “una superficie inestable

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es una superficie o material de entrenamiento maleable, que se deforma o desplaza por la aplicación de fuerzas que sobre él haga el ejecutante, o que puede tener una distribución no uniforme de su masa (por ej. cilindros rellenos de agua) o un comportamiento dinámico antes de interaccionar con el sujeto (p. ej. plataformas vibratorias o tapiz rodante)”. (Heredia, y otros, 2011).

Chulvi 2011 establece que la utilización de superficies inestables ha ganado popularidad recientemente en los gimnasios y los centros de acondicionamiento físico. También en el campo de la rehabilitación, han sido utilizados principalmente para generar adaptaciones propioceptivas en los tratamientos post-operatorios y como entrenamiento preventivo. En el caso del Fitball® o balón suizo, su aparición está relacionada con la rehabilitación neurológica de niños con parálisis cerebral, datándose en 1980 su aplicación específica sobre la región lumbar (Jakubek, 2007). La incorporación de bases inestables en el campo del entrenamiento tiene como objetivo principal favorecer una región lumboabdominal estable y eficiente neuromuscularmente.

Otro apunte de Ivan Chulvi, 2011 es que la aplicación de entrenamientos inestables está basada en repentinos cambios posturales y movimientos inconscientes que estimularán los nervios, la unidad motora y las fibras musculares, facilitando la adquisición más rápida de información sensorial musculo-articular incrementando la eficacia y eficiencia en los procesos del sistema nervioso central (Gruber & Gollhofer, 2004). Por último, un material inestable muy nombrado en la literatura científica y en las salas fitness que se utilizó en el planteamiento de los ejercicios propuestos para la realización del presente estudio es la pelota suiza o “Fitball®” se utiliza frecuentemente como alternativa a los bancos estables, con el fin de realizar un entrenamiento integrador. Con este tipo de

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materiales se pretende mejorar la estabilidad el tronco mientras se realizan ejercicios con apoyo de las extremidades en el “Fitball®” (Heredia y Chulvi, 2006). Además, se pretende incrementar la activación muscular de la zona del tronco (Chulvi 2011).

4.11 Criterios de una sesión de entrenamiento funcional

Stuart McGill ha señalado que los ejercicios funcionales adecuados son aquellos en los que se mantiene alineada la región lumbo-pélvica dentro de la zona neutra mediante la co-contración o co-activación (participación conjunta de grupos musculares de la zona media corporal) de los músculos del tronco, mientras son satisfechas simultáneamente demandas realizadas con las extremidades, McGill SM (2003).

Algo muy importante de destacar en la estructuración de una sesión de entrenamiento funcional es implementar la progresión adecuada del mismo según (Heredia y Cols, 2008) resalta los siguientes criterios y niveles de orientación:

1. Aislamiento/Enseñanza (se aísla el musculo para realizar un buen movimiento técnico,

generalmente en posición cómoda para el participante).

2. Aislamiento/Enseñanza con incorporación de resistencia (se agrega una leve resistencia,

siempre proporcionando base de soporte estable).

3. Incorporar posiciones funcionales (se realizan ejercicios en posición bípeda, o con poca

carga sobre base inestable o balón).

4. Combinar Posiciones funcionales con resistencia (en posiciones funcionales se adiciona

resistencia para sobrecargar y estimular los músculos del core).

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5. Movimientos poliarticulares con incremento de resistencia y trabajo de estabilización del

Core (acciones musculares variadas con demandas de coordinación, estabilidad y balance).

6. Incorporar balance, incrementar cambios funcionales, velocidad y movimientos en plano

transverso (rotaciones).

Otros criterios para la prescripción de los ejercicios y el desarrollo de la sesión, se tuvieron en cuenta los aportes de Vidal A., 2015, en su estudio Entrenamiento del Core: selección de ejercicios seguros y eficaces, de tal forma que, para el desarrollo del presente estudio se tomaron los siguientes:

El tipo de ejercicio es de fuerza y resistencia muscular de la zona media corporal en posición estático, se establecieron y se prescribieron 15 ejercicios en total, de los cuales 13 son propuestos y 2 so006E referenciados por el Dr. McGill; la Frecuencia = 4 días de entrenamiento por semana, Intensidad = Peso corporal “autocarga” y Theraband de 1,2 Kg, Repeticiones=15, Series = 3 y Tiempo descanso (densidad) de 30” (segundos).

4.12 Técnicas del Core

Para la realización de ejercicios funcionales basados en “Core Stability” se debe tener en cuenta el objetivo de favorecer el aprendizaje, la concientización y perfeccionamiento de patrones o movimientos adecuados de co-activación muscular para la mejora del control motor y la estabilidad de estructuras raquídeas (McGill SM. 2002, 2003)

p. 59

Figura 12. Ángulos apropiados para la contracción de músculos abdominales y flexores de cadera Tomado de Weineck J. 2005.

Para el entrenamiento de la musculatura abdominal conviene advertir también que los ejercicios de abdominales “típicos” sólo cargan los músculos de forma óptima en ángulos determinados aproximadamente 26º como se ilustra en la figura 12 (opción a). Pero continuamente en estos ejercicios, el trabajo principal suele recaer en los flexores de la cadera (psoas ilíaco, recto femoral, tensor de la fascia lata), superando los ángulos de contracción apropiados para la zona abdominal registrando 64º de flexión (opción b), al superar estos ángulos el abdomen pierde tensión por ende la contracción la ejerce otros músculos que no se tienen previstos, cabe aclarar que el objetivo propiamente dicho debería ser los músculos abdominales es decir en un ángulo de contracción como se ilustra en la opción a. Weineck J.

2005.

Técnica Abdominales Hipopresivos Segarra et, al., (2014) señalan algunas técnicas para promover la co-activación de la zona media los cuales han emergido con fuerza en los últimos años, como las denominadas “hipopresivas” desarrolladas por el Dr. Marcel Caufriez, utilizan argumentos en torno a una

p. 60

hipotética relajación del diafragma, activación del TrA (mu sculo transverso abdominal) y musculatura del suelo pélvico (Rial T, Pinsach P. 2012), basada en diferentes acciones que suponen la realización de una “apnea espiratoria” en combinación con determinadas posturas (Rial T, Riera T. 2012) la cual consiste en realizar una inspiración profunda y sostenida permitiendo que el diafragma se hinche y el abdomen se extienda.

Técnica Abdominal Hollowing Otro aporte científico de León et al., (2010) es el “abdominal hollowing” que significa vaciamiento o hundimiento abdominal en posición bípeda o cuadrúpeda, establecido como una técnica o un principio para el desarrollo de ejercicios orientados al “core stability”, esta técnica permite liberar tensión muscular profunda o superficial, que al realizar una inhalación sostenida se genera el hundimiento del abdomen, el cual provoca la extensión de todo el complejo muscular de la zona lumbo-abdominal. Técnica dinámica ventilatoria Además, León et, al., (2010) establece, un concepto nombrado dinámica ventilatoria a lo que se refiere como el momento donde el sujeto realiza una inhalación profunda permitiendo que el tórax se eleve para que estimule el “abdominal hollowing”, destacando que la dinámica ventilatoria contribuye a aumentar dicha estabilidad de manera que el tronco se convierte en una estructura hinchable, que mediante la tensión de la musculatura abdominal y el cierre de los conductos respiratorios, participando de manera sinérgica como función prensora y permite descargar tensión de la columna lumbar. Añade que, cuando el diafragma se contrae o se mantiene contraído (mediante la inspiración y/o apnea inspiratoria respectivamente) simultáneamente con los músculos profundos del torso y parte superior del

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abdomen se aumenta la presión en la cavidad abdominal, comprimiendo las vísceras hacia abajo y hacia atrás. (León et, al., 2010).

Técnica Bracing Otro concepto, establecido como técnica o principio para el desarrollo de ejercicios orientados al Core Stability, es el “bracing” que consiste en empujar el abdomen hacia afuera mediante una exhalación profunda y relajada esta técnica estimula la estabilidad y la fuerza abdominal (McGill 2010). Sin embargo, el Dr. McGill señala, el no realizar técnicas de vaciado abdominal, porque reduce la energía potencial de la columna, lo que causa que falle las cargas aplicadas más bajas y los músculos profundos y/o superficiales no respondan en función estabilizadora (McGill 2009); por tal motivo resalta, la importancia del “bracing” por encima de los otras técnicas o principios, ya que considera que, este estimula la energía potencial y la rigidez muscular permitiendo recubrir y proteger la columna vertebral, mediante la coactivación muscular.

Principios de la Co-activación y Co-contracción muscular de la zona media Para este estudio en la programación de cada sesión de entrenamiento funcional basado en Core Stability, se proponen y se aplicaron 3 principios o pasos fundamentales para estimular la co-activación y co-contracción muscular de la zona media:

1. Ejercicios de aislamiento / enseñanza técnica del movimiento de manera aislada y

controlada (en este paso se orienta el control neuromuscular de la zona media corporal).

p. 62

2. Técnicas del Core: Dinámica ventilatoria inspiración (inhalación profunda) + técnica

de hundimiento abdominal “abdominal hollowing” después una expiración (exhalación profunda) + técnica de “bracing” empujando el abdomen hacia afuera.

3. Progresión del ejercicio: Las primeras dos semanas de entrenamiento iniciaron los

ejercicios con su propio peso (auto carga), para la semana 3 y 4 se implementaron variantes para cada ejercicio complementario, con el fin de generarles mayores estímulos de inestabilidad y fuerza, integrando materiales de resistencia, el Theraband® de color rojo (baja resistencia=1,2 kg) y materiales inestables como el Fitball® color azul y amarillo.

Protocolo sesión de entrenamiento.

Como primera medida los sujetos realizaron en la fase inicial movilidad articular en posición estática y un calentamiento de 15 minutos en maquina cíclica (elíptica). Posteriormente se dio inicio a la fase central donde se proponen ejercicios primarios o de aislamiento los cuales permiten el aprendizaje y la conciencia muscular para estimular la coactivación de la zona media (Core), estos estimularan el control neuromuscular de la zona media corporal. En los cuales se implementó la dinámica ventilatoria, que se realiza mediante una inhalación profunda, lo que induce al hundimiento abdominal la técnica de “abdominal hollowing” y finalizando con el principio del “bracing” para ser efectiva la flexión abdominal (ventral), flexión lateral derecha e izquierda, acompañada de la expiración profunda sin presenciar efecto valsaba, así mismo la extensión axial (flexión dorsal) se realizó con retracción escapular para estimular la co-contraccion de los grupos musculares grandes como el dorsal ancho y el deltoides posterior, coordinados con los grupos musculares profundos como los erectores espinales y los multífidos. Todos los ejercicios anteriormente descritos en

p. 63

posición de bipedestación con el fin de educar la columna vertebral y la adecuada contracción de todo el complejo muscular del Core.

Los ejercicios primarios y secundarios se desarrollaron en las primeras dos semanas, a partir de la segunda semana se añadieron ejercicios complementarios, la progresión de los ejercicios se estableció por niveles, el nivel 1 es considerado como Básico se inició en la primera semana y segunda semana, cada ejercicio se realizó con auto carga (propio peso de cada sujeto), posteriormente para la tercera semana se realizaron nuevos ejercicios complementarios y se pasó a un nivel 2 intermedio donde el ejercicio que presento mayores exigencias de estabilidad y fuerza integrando el material Theraband® de color rojo (baja resistencia=1,2 kg), y finalizando la 4 semana con un nivel 3 avanzado se integró el material Fitball® color azul y amarilla “pelota suiza” como medio de inestabilidad. 4.13 Descripción grafica de los ejercicios propuestos.

2.13.1 Fase Inicial de la sesión de entrenamiento

Como primera medida los sujetos realizaron en la fase inicial movilidad articular en posición estática y un calentamiento de 15 minutos en maquina cíclica (elíptica). 4.13.2 Fase Central de la sesión de entrenamiento.

Ejercicios primarios.

Estos ejercicios favorecen la activación simétrica de toda la estructura lumboabdominal de la zona media corporal, se ejecutan en posición bípeda para orientar adecuadamente los principios del “abdominal hollowing”, el “bracing” y la dinámica

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respiratoria, estimulando la co-activación muscular la estabilidad raquídea y la fuerza concéntrica de todo el complejo muscular de la zona media. (McGill, 2002). Primer ejercicio

Segundo Ejercicio Posición Inicial: el sujeto realiza una inspiración (o inhalación) profunda y sostenida permitiendo el diafragma se contraiga y el recto abdominal realice una extensión óptima, con el fin de hundir el abdomen medido en Software Kinovea versión

0.8.15.

Posición final –Flexión ventral-: el sujeto realiza una expiración profunda permitiendo la contracción efectiva del recto abdominal a 20º de flexión, medido en Software Kinovea versión 0.8.15.

p. 65

Posición Inicial: el sujeto realiza una inhalación profunda y sostenida permitiendo que el diafragma se contraiga, para hundir el abdomen y así el recto abdominal realice una extensión óptima.

Posición final – Flexión abdominal lateral derecha-: el sujeto realiza una expiración profunda permitiendo la contracción efectiva del recto abdominal, los oblicuos y el trasverso abdominal a 20º de flexión lateral derecha, medido en Software Kinovea versión 0.8.15.

p. 66

Tercer Ejercicio

Posición Inicial: el sujeto realiza una inhalación profunda y sostenida permitiendo que el diafragma se contraiga y el recto abdominal realice una extensión óptima.

Posición final - Flexión abdominal lateral izquierda: el sujeto realiza una exhalación profunda permitiendo la contracción efectiva del recto abdominal, los oblicuos y el transverso abdominal a 20º de flexión lateral izquierda, medido en Software Kinovea versión 0.8.15.

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Cuarto Ejercicio

Posición final -Extensión abdominal-: el sujeto realiza una exhalación profunda permitiendo la retracción escapular para coactivar la faja lumbar registrando 14º de extensión lumbar, medido en Software Kinovea versión 0.8.15. Posición Inicial: el sujeto realiza una inspiración profunda llevando los codos hacia adelante para expandir las escapulas hacia los costados.

p. 68

Ejercicios secundarios.

Estos ejercicios liberan tensión superficial en la musculatura tanto extrínseca como intrínseca de la zona media corporal así mismo, se establecen semanalmente de tal manera que permitan mejorar progresivamente la fuerza máxima estática de tracción y la estabilidad.

5. Nombre Ejercicio: “El gato”- Flexión y Extensión Axial.

Este ejercicio de flexión y extensión axial en posición cuadrúpeda promueve la movilización de los músculos paravertebrales, para liberar tensión y relajar esta zona muscular, según lo establece (McGill 2004).

6. Nombre del Ejercicio: Bird dog – “Superman”

Este ejercicio Bird Dog o nombrado comúnmente en las salas fitness como “Superman” propuesto por el Dr. McGill, es un ejercicio estabilizador de la columna vertebral creando un movimiento cruzado entre la extensión de la extremidad inferior derecha con la extensión de extremidad superior izquierda se contraen los músculos profundos estabilizadores de la columna dorsal y lumbar, para coactivar los músculos de las extremidades superiores se debe cerrar la mano y para coactivar los músculos de las extremidades inferiores se debe extender la rodilla y el pie en plantiflexión; este es muy recomendado para pacientes con escoliosis, lordosis y/o cifosis. (McGill, 2004). Fase concéntrica Fase excéntrica

p. 69

7. Nombre del Ejercicio: Extensión dorsolumbar + retracción escapular decúbito

prono.

Ejercicios finales o complementarios.

La plancha dorsal o el puente estimula el glúteo mayor y el suelo pélvico, en estas dos ilustraciones se realiza una elevación de cadera junto con la técnica de “abdominal hollowing” (abdomen hundido) promoviendo una presión intra-abdominal, para que posteriormente realice un descenso de cadera aplicando la técnica de “Bracing” apretando hacia afuera el abdomen. Aquí se establecen tres niveles de trabajo para que semanalmente se establezcan variantes adecuadas que permiten mejorar progresivamente la fuerza máxima estática de tracción y la estabilidad.

.

Fase Concéntrica Fase excéntrica Fase concéntrica Fase excéntrica

p. 70

Nivel 1 Básico

8. Nombre del Ejercicio: Plancha dorso-lumbar apoyo en el suelo.

Nivel 2 Intermedio

9. Nombre del Ejercicio: Plancha dorso-lumbar apoyo unipodal.

Nivel 3 Avanzado Este ejercicio brinda mayor inestabilidad en la cadera ya que el apoyo de los pies está en un material inestable que es el Fitball® color azul, por eso es considerado como avanzado.

Fase Concéntrica Fase excéntrica Fase excéntrica Fase Concéntrica

p. 71

10. Nombre del Ejercicio: Plancha dorso-lumbar apoyo en Fitball® color azul.

Nivel 1 Básico En las flexiones laterales axiales intervienen los oblicuos internos y externos al suspender los pies se co-activan los cuádriceps y los glúteos. Progresivamente se ilustra la interacción con un Fitball® en el nivel 3 avanzado para coactivar el aductor y el suelo pélvico, posteriormente este mismo ejercicio se realiza con una banda de resistencia Theraband® de baja densidad color rojo como consecuencia de coactivar el glúteo medio y los abductores.

11. Nombre del Ejercicio: Flexión lateral derecha e izquierda con piernas suspendidas.

Fase concéntrica Fase concéntrica Fase excéntrica Fase excéntrica

p. 72

Nivel 2 Intermedio

12. Nombre del Ejercicio: Flexión lateral derecha e izquierda con banda de resistencia

“Theraband color rojo”, mantener piernas suspendidas.

Nivel 3 Avanzado Este ejercicio ofrece mayor inestabilidad ya que emplea un material inestable que es el Fitball® color amarillo por eso es considerado como avanzado.

13. Nombre del Ejercicio: Flexión lateral derecha e izquierda con Fitball® color

amarillo, en medio de las piernas, (debe mantener las piernas suspendidas).

Fase Concéntrica Fase concéntrica Fase excéntrica Fase excéntrica

p. 73

Nivel 1 Básico Para el siguiente ejercicio, en posición cuadrúpeda, deslizando hacia arriba y hacia abajo los antebrazos, alternando (derecha e izquierda) y apoyados en la colchoneta (como si estuviera limpiando o brillando el suelo), este deslizamiento estimula activamente el dorsal ancho y el serrato, para promover una estabilidad lumbo-pélvica eficaz, así mismo es necesario observar detalladamente durante el ejercicio en el momento que el sujeto no incline la cadera sobre el costado donde extiende el brazo, ya que perdería la estabilidad lumbopélvica. Este ejercicio está orientado a brindar coactivación muscular y control postural.

14. Nombre del Ejercicio: Plancha apoyo en rodillas con extensión-flexión de hombro

y codo.

Nivel 2 Intermedio Ahora la variante es en posición decúbito prono apoyando los pies en el suelo, manteniendo la técnica deslizando hacia arriba y hacia abajo los antebrazos, alternando (derecha e izquierda) apoyados en la colchoneta nuevamente, es indispensable observar detalladamente durante el ejercicio el momento que el sujeto no incline la cadera sobre el

p. 74

costado donde extiende el brazo, ya que perdería la estabilidad lumbo-pélvica compensando el ejercicio con la estructura articular de la columna vertebral.

15. Nombre del Ejercicio: Plancha con extensión-flexión de hombro y codo apoyo en

punta de pies.

Nivel 3 avanzado La última variante es en posición decúbito prono con el apoyo de los antebrazos en el material inestable el Fitball® color azul ofrece mayor inestabilidad, el ejercicio inicia en posición de 90 grados de flexión de los codos, empleando la misma técnica anterior, deslizando hacia arriba y hacia abajo los antebrazos apoyados en la colchoneta esta vez simultaneo (los dos a la vez) logrando así extender los brazos en la fase excéntrica estimulando la co-contracción de los músculos de la espalda, el hombro y el abdomen, de tal manera que al intentar retornar a la fase concéntrica perderá estabilidad si no estimula la cocontracción muscular, por tal motivo ofrece mayor inestabilidad de la zona media, por eso es considerado como avanzado.

p. 75

Fase concéntrica Fase excéntrica

16. Nombre del Ejercicio: Plancha con extensión y flexión de hombro y codo apoyo

en Fitball® color azul.

4.13.3 Fase final de la sesión vuelta a la calma

Se aplicaron 4 estiramientos que estuvieron orientados a la zona media corporal, se realizaron 3 veces de 60 segundos cada uno, completando así 12 minutos de estiramiento y vuelta a la calma.

Primer estiramiento: Se realizó con rodillas flexionadas sentado en talones y llevando el abdomen junto a los muslos para estirar los músculos lumbares (espalda baja), manteniendo esta posición durante 60 segundos 3 veces.

Segundo estiramiento: Se realizó en posición decúbito prono con las piernas extendidas y las manos apoyadas en el suelo para extender los brazos y el tronco en dirección

p. 76

Pierna izquierda flexionada Pierna derecha flexionada atrás, la cabeza en posición neutra (mirada al frente), para estirar los músculos del recto abdominal, transverso abdominal y oblicuos, manteniendo esta posición durante 60 segundos 3 veces.

Tercero estiramiento: Se realizó en posición decúbito supino una pierna flexionada contra el pecho y la otra extendida en el suelo, la cabeza en posición neutra (mirada al techo), para estirar los músculos lumbares de la espalda baja y el glúteo, manteniendo esta posición durante 30 segundos cada pierna 3 veces.

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Pierna izquierda flexionada en rotación interna Pierna derecha flexionada en rotación interna Cuarto estiramiento: Se realizó en posición decúbito supino, una pierna flexionada llevada hacia el costado contrario de la otra pierna extendida en el suelo, la cabeza en posición neutra (mirada al techo), con el fin de estirar los músculos lumbares (espalda baja), los oblicuos y el glúteo, manteniendo esta posición durante 30 segundos cada lado 3 veces.

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5. MARCO METODOLOGICO

El presente estudio tiene un enfoque cuantitativo con características direccionadas al uso de estadística prueba de hipótesis analizando la causa y efecto del estudio, cuenta con un proceso probatorio y de intervención.

El diseño de la investigación es cuasi experimental con alcance exploratorio (Hernandez R., 2010), basada en intervención a estudiantes universitarios mediante un Pretest y un Pos-test, y aplicabilidad de un programa de entrenamiento funcional basado en Core Stability (Propuesta), sin aleatorización de sujetos a los grupos de tratamiento y control; es decir, sin intervención de un grupo control.

5.1 Hipótesis

Hipótesis de Investigación: Pueden lograrse cambios significativos en la fuerza máxima-estática de tracción de la zona media, con una propuesta de un programa de entrenamiento funcional basado en core stability, de al menos diez por ciento en la fuerza de la zona media, medida en las cuatro direcciones básicas de movimiento del tronco en la población.

Hipótesis nula: un programa de entrenamiento funcional, basado en ejercicios de “core stability” no tienen efecto sobre la fuerza máxima-estática de tracción de la zona media corporal.

Hipótesis alternativa: un programa de entrenamiento funcional, basado en ejercicios de “core stability” si tienen efectos sobre la fuerza máxima-estática de tracción de la zona media corporal, evidenciando un r ± 0,79 considerado positiva.

p. 79

5.2 Población

35 estudiantes de Primer Semestre del Programa Profesional en Ciencias del Deporte

con una edad promedio entre 17 a 19 años, aparentemente sanos, firmaron un consentimiento y asentimiento informado, aplicaron un programa de ejercicios basados en entrenamiento funcional y la estabilidad de la zona media corporal “Core stability” comprendido por un periodo de cuatro (4) días de entrenamiento por semana completando cuatro (4) semanas de las cuales fueron sometidos a una evaluación pre y post del programa, además progresivamente cada semana se incrementó el nivel.

5.3 Muestra

La selección de la muestra fue a conveniencia y voluntaria, de 18 estudiantes (14 hombres y 4 mujeres) se tuvo en cuenta el nivel de actividad física por semana, mediante una encuesta donde señalaron que hacen en el tiempo libre y que deporte practican.

5.4 Criterios de inclusión:

• Hombres y Mujeres de entre 17 y 19 años.

• Físicamente Activos que practicaran semanalmente algún deporte en su tiempo

libre.

• Que fueran estudiantes de primer semestre de Ciencias del Deporte de la UDCA.

• Que estuvieran disponibles y sin faltar a entrenar 4 veces por semana durante 4

semanas de intervención.

p. 80

5.5 Criterios de exclusión:

• Sujetos que no fueran estudiantes activos del programa Profesional en ciencias del

deporte de la Universidad UDCA.

• Estudiantes de otros programas profesionales de la Universidad UDCA.

• Sujetos de otros semestres correspondiente a la carrera de Ciencias del deporte.

• Sujetos con tratamiento terapéutico relacionado con dolor de espalda baja.

• Sujetos que se hubieran sometido a alguna operación ortopédica reciente.

5.6 Datos de la Muestra

DATOS Hombres

Edad Peso Altura IMC

17

64

1,75

20,9

17

57

1,62

21,72

18

70

1,85

20,45

18

56

1,76

18,08

17

62

1,69

21,71

18

67

1,74

22,13

19

58

1,65

21,3

17

60

1,72

20,28

18

57

1,69

19,96

19

60

1,64

22,31

18

70

1,82

21,13

18

63

1,83

18,81

19

81

1,82

24,45

18

79

1,87

22,59

Media

17,93 64,57

1,75

21,13

Desviación estándar

0,73

7,97

0,08

1,61

Tabla 2. Datos de la muestra que se seleccionó para el estudio

p. 81

DATOS Mujeres

Edad Peso Altura IMC

17

55

1,56

22,6

17

56

1,7

19,38

18

57

1,63

21,45

18

70

1,73

23,39

Media

17,50 59,50

1,66

21,71

Desviación estándar

0,58

7,05

0,08

1,74

Aspectos éticos Esta investigación presenta experimentación de aspectos físicos con seres humanos, se señala la declaración de Helsinki en sus principios básicos, establece: “En la investigación médica en seres humanos capaces de dar su consentimiento informado, cada participante potencial debe recibir información adecuada acerca de los objetivos, métodos, fuentes de financiamiento, posibles conflictos de intereses, afiliaciones institucionales del investigador, beneficios calculados, riesgos previsibles e incomodidades derivadas el experimento, estipulaciones post estudio y todo otro aspecto pertinente de la investigación”. (Asociación Médica Mundial, 1964) Este proyecto de investigación se desarrolló bajo las normas éticas del ministerio de Salud de la Republica de Colombia en su Resolución No. 008430 4 octubre de 1993, para las investigaciones con seres humanos establecidas en los artículos 5 al 16, destacando en el Articulo 11 parágrafo b, se establece el riesgo de esta investigación, “Investigación con riesgo mínimo: Son estudios prospectivos que emplean el registro de datos a través de procedimientos comunes consistentes en : exámenes físicos, pruebas Tabla 3. Datos de la muestra que se seleccionó para el estudio

p. 82

físicas, psicológicos de diagnóstico o tratamientos rutinarios, entre los que se consideran: pesar al sujeto, electrocardiogramas, pruebas de agudeza auditiva, termografías, colección de excretas y secreciones externas, ejercicio moderado en voluntarios sanos, pruebas psicológicas a grupos o individuos en los que se manipulará la conducta del sujeto, entre otras”. (Ministerio de Salud y Protección Social, 1993).

5.7 Tabla de Variables

VARIABLES

DEPENDIENTES

VARIABLES

INDEPENDIENTES

INDICADOR

INSTRUMENTO

• Condición física

de la zona media corporal (core stability)

• Ejercicios de

Core

• Entrenamiento

Funcional

• Control

neuromuscular de la zona media corporal

• Fuerza máxima

estática de tracción.

• Dinamómetro

mecánico.

• Bases

Científicas

• Bases de Datos

• Pre Test vs

Postest que evalúe la estabilidad y la fuerza máxima de la zona media corporal (core stability)

• Programa de

entrenamiento funcional basado en core stability

• Intensidad.

• Frecuencia.

• Series y

repeticiones

• Densidad.

• Progresión del

entrenamiento.

1. Forma del

programa

• Fase inicial

• Fase Central

• Fase final y

vuelta a la calma

2. Resultados

estadísticos del test de dinamometría de la zona media corporal.

5.8 Protocolo de medición de la fuerza de la zona media

El entrenamiento funcional está íntimamente relacionado con la estabilidad raquídea, el control postural y motor, pero para identificar estos parámetros existen varios métodos que evalúan indirectamente y directamente la estabilidad raquídea mediante Test físicos basados

p. 83

en Core Stability (F.J. Vera-García et, al., 2015), uno de estos test, importantes para evaluar la zona media del presente estudio se referencio y se tuvo en cuenta Perturbaciones unidireccionales aplicadas de forma súbita mediante mecanismos mecánicos, electrónicos y/o neumáticos. Las perturbaciones se aplican en diferentes direcciones y sentidos, mediante cargas súbitas (sudden loading) o descargas súbitas o rápidas (sudden unloading o quick release) y con los participantes en sedestación. Las cargas rápidas son fuerzas de magnitud, punto de aplicación, duración, dirección y sentido conocidos y se aplican sobre el participante de forma súbita y controlada. (Vera-García FJ, 2007), (Gardner-Morse MG, 2001 ). Las variables más utilizadas para evaluar la estabilidad del tronco mediante esta metodología se han obtenido generalmente a través del análisis de las fluctuaciones del centro de presiones del participante respecto a la posición o trayectoria deseada. Así, el rango, la desviación típica, el área barrida y la distancia recorrida han sido utilizadas para cuantificar el grado de dispersión y velocidad del desplazamiento del centro de presiones (Cholewicki J, Simons, 2000). La validez se representó a través del sistema de biofeedback (biorretroalimentación) EMG (Electro-estimulación muscular de superficie) para controlar el patrón y la intensidad de la coactivación abdominal de este protocolo. Se certificó y se validó la confiabilidad del test considerada como, efectiva forma de evaluar la fuerza y la estabilidad de la zona media corporal. Además, Vera-Garcia, et al., 2015 en un estudio sobre evaluación y criterios del entrenamiento del Core Stability confirmaron la confiabilidad del presente test, medición de la fuerza y la estabilidad de la zona media corporal.

Cabe aclarar que para el presente estudio se midió en base al protocolo anterior mente mencionado, donde se evaluaron las fuerzas de magnitud, punto de aplicación, duración, dirección y sentido, y se aplican sobre el participante de forma súbita y controlada, mediante

p. 84

un prototipo tecnológico de acción neumática (Vera-García FJ, 2007), en vista de no poseer este prototipo, se recurrió a diseñar uno con el fin de que se midiera la fuerza máxima estática de tracción, con los mismos parámetros de evaluación de (Gardner-Morse MG, 2001 )

5.8.1 Materiales, métodos e instrumentos de recolección de datos

Para identificar la veracidad del programa de entrenamiento funcional se tuvo en cuenta la evaluación de la zona media previamente y posteriormente mediante un test que media la fuerza máxima estática de tracción de la zona media mediante un instrumento practico, el dinamómetro mecánico de reloj, marca CAMRY, modelo CAMRY 100, capacidad de 100Kg, color rojo y blanco. Este dinamómetro mecánico cuenta con dos arneses uno con función de sostén (de anclaje a una base inamovible) y el otro evalúa la carga movilizada (de anclaje a una base movible).

Material de medición dinamómetro mecánico de reloj:

Marca CAMRY, modelo 100, capacidad 100Kg, color rojo y blanco.

p. 85

5.8.2 Test de Fuerza Máxima Dinamometría de la zona media.

Cada estudiante se ubicó en posición sedente, con las piernas suspendidas, la cadera inmovilizada mediante un cajón y muslos ajustados, ambos con correas que rodeaban la mismos, de tal manera que solo le permitiera realizar movimientos de flexión y extensión axial e inclinaciones laterales axiales (del tronco), se evalúan los sujetos, por medio de un dinamómetro que este se fijó, mediante una soga azul a una base inamovible quedando suspendido por tal motivo se solicitó el apoyo de un asistente, para sostenerlo con las manos de tal manera de mantenerlo en una línea horizontal (sin realizar ningún tipo de halón o fuerza para sostener el dinamómetro), ubicado horizontalmente hacia el tronco de cada sujeto, el asistente sostiene el dinámetro y verifica cuantos kilogramos registra el instrumento de medición, ilustrado en la figura 13, cada sujeto sostiene la fuerza máxima durante 30” segundos, máximo, para registrar el resultado.

Figura 13. Test de fuerza máxima de dinamometría en zona media a). Flexión Abdominal, b). Flexión lateral derecha, c). Flexión lateral izquierda, y d). Extensión lumbar.

p. 86

Los estudiantes se situaron en posición sedente con los pies suspendidos en un cajón sueco donde la cadera y los muslos estuvieron inmovilizados mediante correas y un soporte de madera diseñado para inmovilizar la cadera, el dinamómetro se ubicó horizontalmente en dirección a la zona media del tronco y se anclo con un arnés torácico en cuatro direcciones: a.) Anclaje posterior en medio de las escapulas, el sujeto ejerce una fuerza anterior en dirección adelante.

b.) Anclaje al costado derecho del tórax, el sujeto ejerce una fuerza hacia el costado lateral derecho.

p. 87

c.) Anclaje al costado izquierda del tórax, el sujeto ejerce una fuerza hacia el costado lateral izquierdo.

d.) Anclaje anterior en el esternón. En este anclaje el sujeto realiza una fuerza posterior en dirección hacia atrás.

En la medición de la fuerza cada sujeto se supervisó y se le indico a cada sujeto que no debía mover la cabeza en dirección que está ejerciendo la fuerza debido a que puede compensar la fuerza ejercida con el cuello y alterar el resultado. Además, se les recomendó que tenían que mantener el tronco erguido durante y después de ejercer la fuerza de tracción, con los brazos cruzados en el pecho, para registrar con exactitud la carga.

5.8.3 Implementos que hacen parte del Programa de entrenamiento funcional:

a. Fitball® color amarillo con una medida de 45 cm diámetro.

p. 88

b. Fitball® color azul con una medida de 55 cm diámetro.

c. Theraband® resistencia media color rojo que equivale a 1,2 kg.

5.8.4 Mecanismos Tecnológicos para el aporte de medición y control del Test:

-

Cámara de Video (Celular Xiaomi)

-

Software Kinovea versión 0.8.15 para análisis Biomecánico y método observacional descriptivo.

5.9 Procedimiento (Fases del desarrollo)

Primero se socializo al grupo de estudiantes de primer semestre del programa Ciencias del Deporte de la Universidad UDCA sobre la investigación detallando los objetivos del estudio, y el por qué serian seleccionados para el presente estudio. Al segundo día se les familiarizo sobre los posibles riesgos y consecuencias de la investigación, firmaron un consentimiento informado, de igual manera estuvieron dispuestos a ser evaluados mediante un instrumento practico y económico de tracción en el cual se midió la fuerza máxima estática de tracción de la zona media corporal, en posición sedente con los criterios anteriormente mencionados, posteriormente fueron instruidos y orientados verbal y visualmente sobre la correcta realización de los ejercicios propuestos mediante un programa de ejercicios sobre entrenamiento funcional basados en la estabilidad de la zona media corporal Core Stability, en este programa se proponen 16 ejercicios que comprende de ejercicios primarios, secundarios y complementarios, los cuales fomentaron el control postural, el control motor, la coactivación muscular y la estabilidad lumbo-pélvica, se establece un volumen de trabajo para todos los ejercicios de 3 series por 15 repeticiones cada serie, con una frecuencia de 4 días por semana y 4 semanas de intervención, para un total 16 sesiones por mes, al finalizar

p. 89

la cuarta semana fueron evaluados nuevamente mediante el mismo instrumento anteriormente descrito con el fin de encontrar diferencias y ver la efectividad del programa de ejercicios propuestos.

5.9.1 Programa de entrenamiento

Programa de entrenamiento funcional basado en ejercicios para la estabilidad de la zona media corporal “Core Stability”.

Para planificar el entrenamiento funcional se deben estructurar los procesos a ejecutar, partiendo de una valoración necesaria para un correcto diseño y selección de ejercicios considerando el criterio de funcionalidad (Rodríguez PL. 2008). Para este caso el criterio de funcionalidad es la zona media sin participación continua de los segmentos corporales como extremidades superiores e inferiores.

Para este estudio se tuvo en cuenta cuatro (4) semanas de entrenamiento las cuales se identifican diferencias significativas, según Weineck J., 2005 para obtener resultados óptimos en los diferentes tipos de entrenamiento de la fuerza, la práctica deportiva ha establecido como necesarios los siguientes periodos: Entrenamiento de la fuerza máxima: 7-

13 semanas, para el entrenamiento de musculación: 4-8 semanas, entrenamiento

intramuscular: 3-5 semanas. Entrenamiento de la fuerza rápida (sobre todo entrenamiento intermuscular, técnico): tres (3) semanas, de tal forma que para el presente estudio se tomó en cuenta el periodo correspondiente a 4 semanas de intervención para el desarrollo de la investigación.

Un estudio de Hagins et al., 1999 demuestran efectos positivos en una intervención de 4 semanas, donde su investigación se basa en identificar los efectos de la práctica sobre la

p. 90

capacidad de realizar ejercicios de estabilización lumbar mediante la aplicación de un programa de intervención con en un periodo de 4 semanas concluyeron que, los resultados sugieren que la prueba de estabilidad isométrica modificado era fiable y que un programa de ejercicios de estabilización lumbar de 4 semanas, con intervalos de una semana de una nueva instrucción y las pruebas, mejora la capacidad de realizar ejercicios de estabilización lumbar de dificultad progresiva (Chulvi M. & Masia L., 2014). Al adecuar y conocer el nivel del participante se le debe garantizar la adecuada adaptación y progresión del entrenamiento y los ejercicios propuestos. (Pinzón, 2015).

Además, otro estudio científico demostró que en un programa de estabilidad central de cuatro semanas en personas con y sin dolor lumbar mejoraron la activación y la sincronización de TrA. Y concluyen que los médicos y los profesionales del deporte deben considerar la incorporación de estos ejercicios para mejorar la función del TrA. (Selkow NM, et. Al., 2017) Se establecieron los siguientes criterios:

El tipo de ejercicio es de fuerza y resistencia muscular de la zona media corporal en posición estático, se establecieron y se prescribieron 15 ejercicios en total, de los cuales 13 son propuestos y 2 son referenciados por el Dr. McGill, la Frecuencia = 4 días de entrenamiento por semana, Intensidad = Peso corporal “autocarga” y Theraband de 1,2 Kg, Repeticiones=15, Series = 3 y Tiempo descanso (densidad) de 30” (segundos). A continuación, se representa la prescripción de los ejercicios para la zona media corporal CORE en 4 semanas de entrenamiento para el desarrollo de la presente investigación.

p. 91

Fases de la sesión Primera semana Lunes - Miércoles - Viernes - Sábado Fase Inicial Movilidad articular en posición estática y posteriormente calentamiento en elíptica durante 15 minutos. Fase central Posición Ejercicios Primarios Series Repeticiones Descanso bipedestación Flexión Abdominal

3

15

30" Extensión dorsal

3

15

30" flexión latero derecha

3

15

30" Flexión latero izquierda

3

15

30" Posición Ejercicios secundarios Series Repeticiones Descanso Cuadrúpeda Flexión y extensión axial

3

15

30" Bird Dog

3

15

30" Decúbito ventral Extensión dorsolumbar + retracción escapular decúbito prono.

3

15

30" Fase final

4 estiramientos de la zona media corporal durante 12 minutos. (Explicados e

ilustrados en las paginas 63, 64 y 65).

p. 92

Fases de la sesión Segunda Semana Lunes - Miércoles - Viernes - Sábado Fase Inicial Movilidad articular en posición estática y posteriormente calentamiento en elíptica durante 15 minutos.

Fase central Posición Ejercicios Primarios y Secundarios Series Repeticiones Descanso bipedestación Flexión Abdominal

3

15

30" Extensión dorsal

3

15

30" Bird Dog

3

15

30" Flexión y extensión axial

3

15

30" Posición Ejercicios complementarios Series Repeticiones Descanso Cuadrúpeda Flexión lateral derecha e izquierda con piernas suspendidas. (Nivel 1).

3

15

30" Plancha apoyo en rodillas con extensión-flexión de hombro y codo (Nivel 1)

3

15

30" Decúbito supino Plancha dorso-lumbar apoyo en el suelo. (Nivel 1)

3

15

30" Fase final

4 estiramientos de la zona media corporal durante 12 minutos. (Explicados e

ilustrados en las paginas 63, 64 y 65).

p. 93

Fases de la sesión Tercera Semana Lunes - Miércoles - Viernes - Sábado Fase Inicial Movilidad articular en posición estática y posteriormente calentamiento en elíptica durante 15 minutos.

Fase central Posición Ejercicios Primarios y Secundarios Series Repeticiones Descanso bipedestación Flexión Abd y extensión lumbar

3

15

30" Bird Dog

3

15

30" Flexión y extensión axial

3

15

30" Extensión dorsolumbar + retracción escapular decúbito prono.

3

15

30" Posición Ejercicios complementarios Series Repeticiones Descanso Decúbito lateral Flexión lateral derecha e izquierda con banda de resistencia “Theraband”. (Nivel 2)

3

15

30" Cuadrúpeda Plancha con extensión-flexión de hombro y codo apoyo en punta de pies. (Nivel 2)

3

15

30" Decúbito supino Plancha dorso-lumbar apoyo en el suelo. (Nivel 1)

3

15

30" Fase final

4 estiramientos de la zona media corporal durante 12 minutos. (Explicados e

ilustrados en las paginas 63, 64 y 65).

p. 94

Fases de la sesión Cuarta Semana Martes - Jueves - Sábado - Domingo Fase Inicial Movilidad articular en posición estática y posteriormente calentamiento en elíptica durante 15 minutos. Fase central Posición Ejercicios Primarios Series Repeticiones Descanso bipedestación Flexión Abdominal

3

15

30" Extensión lumbar

3

15

30" flexión lateral derecha

3

15

30" Flexión lateral izquierda

3

15

30" Posición Ejercicios complementarios Series Repeticiones Descanso Decúbito lateral Flexión lateral derecha e izquierda con Fitball® en medio de las piernas. (Nivel 3)

3

15

30" Cuadrúpeda Plancha con extensión y flexión de hombro y codo apoyados en Fitball® (Nivel 3)

3

15

30" Decúbito supino Plancha dorso-lumbar apoyo podal en Fitball®. (Nivel 3)

3

15

30" Fase final

4 estiramientos de la zona media corporal durante 12 minutos. (Explicados e

ilustrados en las paginas 63, 64 y 65).

p. 95

6. RESULTADOS Y ANALISIS

En esta parte se presentan los resultados y análisis de datos del proyecto. Se inicia con los resultados por grupo, de manera descriptiva, y luego se hace un estudio estadístico de los datos. La crítica de este estudio frente a otros, se incluye al final de esta sección. DATOS Hombres DATOS Mujeres Media ± desviación estándar Media ± desviación estándar Edad

17,93

0,73

17,50

0,58

Peso

64,57

7,97

59,50

7,05

Altura

1,75

0,08

1,66

0,08

IMC

21,13

1,61

21,71

1,74

Tabla 4. Datos de media y desviación estándar de la muestra.

En la tabla 5 podemos observar los resultados del pre-test y pos-test de fuerza máxima estática de tracción mediante un dinamómetro anclado a nivel torácico.

FUERZA MAXIMA ESTATICA DE TRACCION -ZONA MEDIA CORPORAL

(Kg) M=14 Hombres Pre-test Pos-test Pre-test Pos-test Pre-test Pos-test Pre-test Pos-test flex abd flex abd flex-latder flex-latder flex-latizq flex-latizq Extlumbar Extlumbar Media ±

19,8

24,7

18,2

22,0

18,2

21,5

21,9

29,8

Diferencia

4,9

3,8

3,3

8,0

% de cambio

24,6

20,9

17,8

36,4

Tabla 5. Promedio de Pre-test y Pos-test de fuerza dinamometría de la zona media en hombres. Los resultados de los hombres presentan una diferencia significativa alta en la flexión lumbar con un valor diferencial de 8,0 con un porcentaje de 36,4% demostrando un cambio sustancial e importante, otro porcentaje importante de señalar es del 24,6% de cambio en relación a pretest vs el postest de la flexión abdominal. Se deduce que al ser jóvenes presentan

p. 96

mayor fuerza máxima estática de la zona media lo cual brinda mayor estabilidad al raquis dorso-lumbar.

Para hallar el análisis estadístico de la diferencia se acogieron los datos que arrojaron el pretest y postest de los sujetos evaluados y se calcularon mediante las siguiente formula:

𝑆𝐸𝑑= √SD1

2

N1 + 𝑆D2

2

N1

Fórmula 1. Análisis estadístico de la diferencia. Tomado de Vincent, W. & Weir, J. (2012). Posteriormente se calculó el t calculado esta prueba t es una radio de la diferencia real entre dos medios y la diferencia que se esperaría debido a la posibilidad de un conjunto infinito de medios de muestra, y se aplicó mediante la ecuación:

t = 𝑥̅1− 𝑥̅2 𝑆𝐸𝑑

Fórmula 2. t calculado. Tomado de Vincent, W. & Weir, J. (2012)

Estas medidas estadísticas sirven para identificar el error estándar de la diferencia y la (P) probabilidad de los resultados si son efectivamente positivos o negativos los efectos de un programa de entrenamiento funcional basado en ejercicios de core stability. Convenciones

t. es un radio de la diferencia real entre dos

medios SEd: el error estándar de la diferencia X1: Promedio Pretest X2: Promedio Postet Convenciones SEd: el error estándar de la diferencia SD1: Desviación estándar pretest SD2: Desviación estándar postest N1: muestra

p. 97

Después de formular y resolver las ecuaciones se compararon los resultados con la tabla t-student para hallar el P que es la probabilidad, y así se completan los datos obtenidos en la siguiente tabla.

Hombres SEd t calculado t - Student (N-1) = 13 P Flexión Abdominal (F. abd)

1,97

2,48

<2,65

0,99

Flexión Lateral Derecha (F.L.D.)

1,62

2,34

<2,65

0,99

Flexión Lateral Izquierda (F.L.I.)

1,23

2,68

<3,01

0,995

Extensión Lumbar - "dorsolumbar" (E.L.)

2,04

3,87

<3,01

0,995

Tabla 6. Análisis estadístico de la diferencia (Hombres).

Para hallar el error de la diferencia se tomó en cuenta el análisis estadístico diferencial, mediante el error estándar de la diferencia (SEd), el t calculado y la tabla de t- Student, se muestra una probabilidad alta y confiable con dos resultados característicos en F. abd y F.L.D mostraron un valor de 0.99 es considerable para próximos estudios de investigación.

Grafica 1: Análisis de Diferencia entre el Pretest vs Postest de Flexión abdominal en hombres.

0

5

10

15

20

25

30

35

40

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

14

Analisis de Diferencia Pre vs Pos test Flex. Abd Pre flex abd Pos flex abd

p. 98

En la gráfica 1 se ilustra que el sujeto número 4 muestra una fuerza máxima estática de tracción de 16kg en pretest, frente a 23kg en postest con una diferencia de 13kg, lo cual se evidencia la efectividad de la intervención mediante el programa de entrenamiento funcional basado en Core Stability. Por otra parte, el cuarto sujeto demostró un cambio significativamente alto con una diferencia de 12,2 kg por lo que se considera un cambio positivo en la fuerza máxima estática.

FUERZA MAXIMA ESTATICA DE TRACCION - DINAMOMETRIA ZONA

MEDIA (Kg) M=4 Mujeres Pretest Postest Pre-test Pos-test Pretest Postest Pre-test Pos-test flex abd flex abd flex-latder flex-latder flexlat-izq flexlat-izq Exte.

lumbar Exten.

Lumbar Media ±

15,5

17,3

10,10

14,8

11,0

15,5

15,9

22,0

Diferencia

1,8

4,7

4,5

6,1

% cambio de datos

11,6

46,5

40,9

38,6

Tabla 7. Promedio de Pre-test y Pos-test de fuerza dinamometría de la zona media en mujeres. El % de cambio de datos se calculó tanto en hombres como en mujeres mediante la división entre la diferencia con el resultado de la media inicial (Pre-test). Los resultados del pre-test y pos-test de las mujeres presentan una diferencia significativa alta en la extensión axial presentado un resultado más alto que el de los hombres con un valor de diferencia de 6,1. Además, se obtiene un valor de 38,6% considerado como un cambio sustancial en comparación del pre-test vs pos-test de extensión lumbar E.L., otro cambio radical es el de 46,5% y 40,9 considerablemente altos en relación a los resultados de los hombres.

p. 99

Mujeres SE t calculado t - Student (N-1) = 13 P Flexión Abdominal (F. abd)

4,63

0,75

>0,69

0,75

Flexión Lateral Derecha (F.L.D.)

4,38

1,52

<1,77

0,95

Flexión Lateral Izquierda (F.L.I.)

5,02

1,05

<1,35

0,9

Extensión Lumbar - "dorsolumbar" (E.L.)

5,25

1,31

<1,35

0,9

Tabla 8. Análisis estadístico de la diferencia (Mujeres). Las mujeres manifestaron mayor probabilidad en la flexión lateral izquierda y extensión lumbar con un P=0,9 de confianza, con base a estos resultados se pueden estimar próximas investigaciones identificando el por qué existe mayor fuerza en el costado izquierdo.

6.1 Correlación estadística

Para determinar que la correlación es alta positiva o baja negativa se tuvo en cuenta el coeficiente de correlación de Pearson, considerando los siguientes parámetros: • Si r = 1, existe una correlación positiva perfecta. El índice indica una dependencia total entre las dos variables denominada relación directa: cuando una de ellas aumenta, la otra también lo hace en proporción constante. • Si 0 > r < 1, existe una correlación positiva.

• Si r = 0, no existe relación lineal. Pero esto no necesariamente implica que las variables son independientes: pueden existir todavía relaciones no lineales entre las dos variables.

• Si -1 < r < 0, existe una correlación negativa.

p. 100

• Si r = -1, existe una correlación negativa perfecta. El índice indica una dependencia total entre las dos variables llamada relación inversa: cuando una de ellas aumenta, la otra disminuye en proporción constante.

Tomado de: Munar Edgar 2014

Grafica 2. Correlación entre Flexión abdominal vs Flexión la lateral derecha en hombres. y = 0,6194x + 5,9595 R² = 0,6299

0

5

10

15

20

25

30

0

5

10

15

20

25

30

Fuerza Flexion Abd.

Fuerza Flex-lat-der.

Flexion Abd vs flex-lat-der. (Hombres) flex-lat-der Lineal (flex-lat-der) Lineal (flex-lat-der)

p. 101

En la gráfica 2, se evidencia que en la flexión abdominal y flexión lateral derecha existe una correlación positiva con un valor de 0,6 para una correlación positiva alta en hombres siendo predominantes los músculos del transverso abdominal y recto abdominal, de lo anterior se deduce que los transversos cumplen una función estabilizadora en el momento de realizar la flexión axial en diferentes direcciones.

Para los resultados de la flexión abdominal (FA) entre la flexión lateral derecha (FLD) presenta una correlación alta deduciendo que son acciones iguales, pero en diferente dirección que dependen de músculos profundos como superficial para generar fuerza en la flexión axial.

Grafica 3. Correlación entre Flexión abdominal vs Flexión la lateral izquierda en mujeres. La última correlación estadística considerable e importante de señalar, es de las mujeres presentando una correlación positiva con un valor de 0,8 se deduce que las mujeres presentan mayor fuerza en su costado izquierdo que derecho de la zona media corporal, esto permite fundamentar a futuros estudios para identificar cuáles son las lateralidades y = 1,0071x - 4,6099 R² = 0,872

0

5

10

15

20

25

0

5

10

15

20

25

30

Fuerza flexion abd Fuerza Flexion lateral izq Flexion Abd vs Flex-lat-Izq (Mujeres) flex-lat-izq Lineal (flex-lat-izq) Lineal (flex-lat-izq)

p. 102

dominantes de los sujetos comparadas entre sí, para detectar cual ejerce mayor fuerza máxima de tracción.

Para finalizar los resultados del coeficiente de correlación entre hombres y mujeres muestran diferencias significativas, de modo que los hombres presentan una correlación positiva entre la fuerza de FA y la FLD. Y las mujeres entre la fuerza de FA y FLI, por tal razón es necesario determinar el porqué de este resultado, evaluando la lateralidad dominante de los sujetos intervenidos y compararlos para identificar si son dependientes de un sentido sea lateral derecho u/o izquierdo; así mismo, es necesario realizar un chequeo postural para descartar una posible escoliosis sobre el costado que presente mayor registro de fuerza, como consecuencia de una mala higiene postural, lo cual puede implicar futuras lesiones por posturas inadecuadas. Además, es importante señalar que las variables del presenta estudio no permitieron determinar esta diferencia.

p. 103

7. DISCUSIÓN

En la literatura científica se identificó que Gardner & Stokes, 2001 realizaron un estudio similar a este, sobre perturbaciones unidireccionales aplicadas de forma súbita con mecanismos mecánicos, electrónicos y/o neumáticos. Estas se aplican en diferentes direcciones y sentidos, mediante cargas súbitas (sudden loading) o descargas súbitas o rápidas (sudden unloading o quick release) se evalúa con los participantes en sedestación o bipedestación. Las cargas rápidas son fuerzas de magnitud, punto de aplicación, duración, dirección y sentido conocidos y se aplican sobre el participante de forma súbita y controlada. Por otro lado, en las descargas rápidas se pide al participante que ejerza un nivel de fuerza determinado contra un cable de acero anclado a un electroimán, liberando el cable súbitamente para provocar el desequilibrio. (Gardner & Stokes, 2001). Ahora bien, de lo anterior midieron a 14 sujetos aparentemente sanos, y los resultados arrojaron que la masa media efectiva del tronco fue de 14.1 kg (s.d. = 4.7). La rigidez del punto de conducción del tronco aumentó en promedio 36.8% (de 14.5 a 19.8 N / mm) con un aumento en el esfuerzo nominal de precarga en estado estable de 20 a 40% (F1,13 = 204.96, p <0.001). Hubo una variación más pequeña pero significativa en la rigidez del tronco con la dirección de carga. Y concluyeron que el aumento medido en la rigidez del tronco probablemente se deba a un aumento de la rigidez muscular con una mayor activación muscular en los esfuerzos de estado estacionario más altos. (Gardner & Stokes, 2001).

Con base a los resultados de la investigación de Gardner & Stokes, 2001 se puede evidenciar una relación directa con el presente estudio, donde la masa promedio de fuerza efectiva del tronco del presente estudio mostro, 24.5 kg (s.d. = 4.4) en hombres y 18.7 kg

p. 104

(s.d. = 7.0) en mujeres; considerablemente más alta que la investigación de Gardner & Stokes, 2001; se deduce que el instrumento que se diseñó mediante un dinamómetro de tracción con inmovilización de cadera y muslos en posición sedente, y a pesar de ser practico, económico y no integrar tecnología con mecanismos mecánicos, electrónicos u/o neumáticos, se manifiestan resultados significativamente positivos y adecuados para investigaciones futuras haciendo uso de esta herramienta de medición; sin embargo, es necesario integrar herramientas de medición con estos aspectos tecnológicos y novedosos ya que el nivel de confiabilidad sería más alto.

Por otro parte para corroborar el número de semanas de intervención del presente estudio se tomó en cuenta un estudio sobre los efectos de la práctica en la capacidad de realizar ejercicios de estabilización lumbar, tomaron una muestra a conveniencia de 44 sujetos asintomáticos, utilizando un transductor de presión colocado debajo de la columna lumbar para detectar movimiento (24 mm Hg). Se intentó una serie de 7 ejercicios, que requirieron niveles crecientes de control muscular de la columna lumbar para mayor estabilidad. Los sujetos recibieron un pase o un fracaso para cada nivel de ejercicio en función de las lecturas del manómetro y la ausencia de compensaciones de movimiento. Los sujetos fueron asignados aleatoriamente a grupos de ejercicios y no ejercicios, y las mediciones posteriores a la prueba se tomaron después de 4 semanas. Estos resultados sugieren que la prueba de estabilidad isométrica modificada fue confiable y que un programa de ejercicio de estabilización lumbar de 4 semanas, con intervalos semanales de instrucción y prueba, mejora la capacidad de realizar ejercicios de estabilización lumbar progresivamente difíciles (Hagins et al., 1999).

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Otro estudio importante donde se evidenciaron, interacciones estadísticamente significativas grupo por tiempo para el grosor de la contracción del músculo transverso del abdomen durante la posición de pie, tanto con (p = 0.018) como sin armadura corporal (p = 0.038). El efecto principal para el tiempo de espera durante el soporte lateral horizontal (p = 0.016) indicó una mejoría en el tiempo independientemente del grupo. Hubo una interacción significativa grupo por tiempo (p = 0.014) para el tiempo de espera del soporte lateral horizontal cuando el cumplimiento con el protocolo de ejercicio se estableció en 85%, lo que indica más mejoría en el grupo de estabilización central que en el grupo de control. (Hoppes CW., et, al. 2016).

En un estudio por Selkow NM, et. Al., 2017 sobre la activación del Transverso Abdominal (TrA) establecieron un plan de entrenamiento de estabilidad básica, mediante un ensayo aleatorizado a cuarenta y dos participantes que se ofrecieron como voluntarios (21 saludables y 21 DL (dolor lumbar). La ecografía midió la relación de activación de TrA y el tiempo de contracción inicial del TrA durante el movimiento de la extremidad superior hacia la flexión. La mitad de los participantes sanos y de DL fueron asignados al grupo de ejercicios. Los participantes informaron dos veces por semana a la instalación de entrenamiento atlético para completar una progresión de ejercicio de tres ejercicios. Después de cuatro semanas, todos los participantes volvieron a tener la activación TrA y el tiempo medido de nuevo. Los resultados muestran que en un programa de estabilidad central de cuatro semanas en personas con y sin dolor lumbar mejoraron la activación y la sincronización de TrA. Y concluyen que los médicos y los profesionales del deporte deben considerar la incorporación de un plan de entrenamiento de la estabilidad básica para mejorar la función del TrA. (Selkow NM, et. Al., 2017)

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Los resultados muestran, con respecto a la demografía, no hubo diferencias entre los participantes sanos y con dolor lumbar. Hubo una interacción grupal para la relación de activación de TrA (p = .049) y el inicio de la contracción inicial (p = .008). Aquellos en el grupo de ejercicio mostraron un aumento en la tasa de activación TrA (1.85 ± 0.09) en comparación con el grupo control (1.79 ± 0.08), así como una mejora en el inicio de la contracción (2.07 ± 0.08 segundos) en comparación con el grupo control (2,23 ± 0,09 segundos) después del programa de rehabilitación de cuatro semanas. Se encontraron fuertes tamaños de efecto para la relación de activación de TrA (0,71 [0,06-1,35]) y el inicio inicial de la contracción de TrA (-1,88 [-2,63 - -1,11]), lo que indica diferencias clínicas relacionadas con las intervenciones. (Selkow NM, et. Al., 2017) Otro estudio más reciente, donde demostraron las consecuencias biomecánicas de correr con debilidad muscular profunda. Identificaron que el musculo longuisimo toracico superficial fue un compensador significativo para 4 de 5 condiciones de debilidad (p <0.05). La erección profunda de las espinas requirió las mayores compensaciones cuando se debilitó individualmente (hasta un aumento de 45 ± 10% en la producción de fuerza muscular compensadora, p = 0,004), lo que revela que puede contribuir más a controlar la cinemática de carrera. Con una debilidad muscular profunda completa, la carga de cizallamiento anterior pico aumentó en todas las vértebras lumbares (hasta 19%, p = 0.001). Además, la carga espinal compresiva aumentó en las vértebras lumbares superiores (hasta 15%, p = 0.007) y disminuyó en las vértebras lumbares inferiores (hasta 8%, p = 0.008) (Raabe M. & Chaudhari

AMW. 2018).

Un estudio más reciente en la literatura científica en treinta y un jugadores masculinos universitarios, sobre efectos de un programa dinámico de estabilidad del núcleo en la

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biomecánica de las maniobras de corte (las maniobras de corte hacen referencia a los cambios de dirección tácticos en el futbol), ensayo controlado aleatorio, sobre una posible lesión del Ligamento Cruzado Anterior (LCA), debido a los cambios de dirección bruscos por parte de los deportistas. Mediante un análisis tridimensional del tronco y la parte inferior de la pierna se captaron en un laboratorio de análisis del movimiento durante la fase de aceptación de peso de las maniobras de corte anticipadas e imprevistas y las maniobras de corte cruzado al inicio y durante las 6 semanas de seguimiento. Un grupo de estudiantes realizó un programa de DCS, estabilidad de núcleo dinámico (por sus siglas en inglés (DCS)), tres veces por semana durante 6 semanas en una sala de rehabilitación universitaria. Tanto el DCS como los grupos de control completaron al mismo tiempo su práctica regular y un corto partido de fútbol. El mapeo paramétrico estadístico y el análisis de varianza de medidas repetidas se usaron para determinar cualquier grupo (DCS versus control) por interacciones de tiempo (pre vs post). El DCS resultó en un extensor de cadera interno mayor (P = .017, η2 = 0.079), valgo de rodilla interno más pequeño (P = .026, η2 = 0.076) y momentos de rotadores externos de rodilla internos más pequeños (P = .041, η2 = 0.066) durante el corte lateral anticipado en comparación con el grupo de control. También condujo a la reducción de las fuerzas de reacción del suelo posterior para todas las actividades de corte (P = .015-.030, η2 = 0.074-0.105). Concluyendo así que un programa DCS de 6 semanas no afectó la cinemática del tronco, pero sí redujo una pequeña cantidad de factores de riesgo biomecánicos para la lesión del LCA, predominantemente durante el corte lateral anticipado. Recomendando así un programa DCS para la prevención de lesiones ACL en él futbol (Whyte EF., et, al., 2018).

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8. CONCLUSIONES

Se establecen algunas tendencias fitness como los conceptos de entrenamiento funcional y core stability, autores científicos, consideraran que son medios para promover ejercicios de control postural, enfocados a la vida cotidiana y/o laboral, preservando la salud de la columna vertebral.

Se identificaron metodologías de evaluación para medir la fuerza de la zona media mediante la dinamometría de tracción estática o perturbaciones unidireccionales aplicadas de forma súbita con mecanismos mecánicos, electrónicos y/o neumáticos, en este estudio se diseñó un instrumento practico y económico, para determinar los datos del pre-test y postest, por medio del cual se evidencio resultados confiables y eficaces, que permiten continuar con investigaciones futuras en diferentes poblaciones de estudio; sin embargo, es importante aclarar la necesidad de integrar herramientas de medición con estos aspectos tecnológicos y novedosos ya que el nivel de confiabilidad es más alto.

Los efectos de un programa de entrenamiento funcional basado en core stability son la mejora de la fuerza máxima estática de tracción de la zona media en especial, debido a que al aplicar el entrenamiento funcional basado en core stability los resultados muestran mejoras significativas, con una probabilidad de confianza P >0,99 en F.abd. y en F.L.D en hombres y una P >0.9 de confianza alta en F.L.I. y E.L. en mujeres. Además, la masa promedio de fuerza efectiva del tronco mostro, 24.5 kg (s.d. = 4.4) en Hombres y 18.7 kg (s.d. = 7.0) en Mujeres; considerablemente alta-positiva.

Al desarrollar este estudio con principios científicos de co-activación como “bracing” y el “abdominal hollowing”, se evidencio que la hipótesis superó las expectativas logrando

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cambios significativos en la fuerza máxima-estática de tracción de la zona media, con un promedio de cambio 24.9% en hombres y un 34.4% en mujeres, medida en las cuatro direcciones básicas de movimiento del tronco. Sin incluir la fuerza rotacional.

9. RECOMENDACIONES

Es clave resaltar la importancia del acompañamiento y orientación profesional el cual deberá estar capacitado y en disposición de prescribir y guiar un ejercicio para la zona media corporal fundamentándose en el control neuromuscular del Core, los 3 principios o pasos fundamentales, establecidos en el presente trabajo y aplicados en el desarrollo de los ejercicios propuestos, esto con el fin de favorecer la sinergia y conciencia muscular de la zona media, fomentando ejercicios que estimulen adecuadamente el control postural y la estabilidad raquídea.

Se recomienda realizar un estudio más profundo con un prototipo tecnológico con acción neumática con el fin de identificar la estabilidad y la fuerza de la zona media corporal, mediante cargas súbitas (sudden loading) o descargas súbitas o rápidas (sudden unloading o quick release).

Es necesario establecer una variable que determine el por qué la diferencia en el coeficiente de correlación entre la fuerza lateral derecha de los hombres y la fuerza lateral izquierda de las mujeres, evaluando e identificando la lateralidad dominante de los sujetos. Adicionalmente se propone que para futuras investigaciones se puede implementar un

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chequeo postural antes de la medición para detallar a profundidad los resultados obtenidos en las pruebas.

Otro factor a tener en cuenta es realizar un diagnóstico mediante una encuesta a todos los estudiantes preguntándoles si padecen dolores musculares de espalda baja con el fin de intervenirlos pronto y orientarlos a una higiene postural saludable, ya que un estudiante con dolor lumbar, estará indispuesto a estudiar y por ende en incapacidad de realizar actividades prácticas o teóricas, lo cual no es provechoso para el estudiante ni por el contrario la universidad.

p. 111

10. REFERENCIAS

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