Sporala red del conocimiento
Página 1 de 84Determinación de la dosis y frecuencia de aplicación del fertilizante …
p. 1

Determinación de la dosis y frecuencia de aplicación del fertilizante foliar Crecidor GA3 en la postemergencia de tomate chonto (Solanum lycopersicum, hibrido carina) empleado en agricultura urbana.

Harol Stivel Rodríguez Walteros

Universidad de Ciencias Ambientales y Aplicadas Programa de Ingeniería Agronómica Bogotá D.C., Colombia Junio de 2024

p. 2

Determinación de la dosis y frecuencia de aplicación del fertilizante foliar Crecidor GA3 en la postemergencia de tomate chonto (Solanum lycopersicum, hibrido carina) empleado en agricultura urbana.

Harol Stivel Rodríguez Walteros

Trabajo presentado como requisito para optar al título de: Ingeniero Agrónomo

Director:

Juan Carlos Vargas Bermúdez Docente Ciencias Agropecuarias

I. A. MBA

Codirector:

Danny Wilson Sanjuanelo Corredor Docente Departamento de Ciencias Exactas y Naturales

I. A. Esp. Docencia

Línea de Investigación: Producción agrícola sostenible

Universidad de Ciencias Ambientales y Aplicadas Programa de Ingeniería Agronómica Bogotá D.C., Colombia Junio, 2024

p. 3

Nota de aceptación:

Aprobado por el Comité de Programa en cumplimiento de los requisitos exigidos por el Acuerdo Superior N° 11 de 2017 y Acuerdo Académico N° 41 de 2017 para optar al título de (escriba el nombre del Programa)

Jurado

Jurado

Bogotá, __Día__ de _Mes__de ___Año_____

p. 4

“Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el señor tu Dios te acompañara dondequiera que vayas” Josué 1:9

p. 5

AGRADECIMIENTOS

Agradecimiento principalmente a Dios, la fuente para persistir, resistir y nunca desistir durante este proceso formativo tan largo y suntuoso. Por la bendición de tener la oportunidad de recibir educación y culminar la carrera.

A mis padres Yazmin y José por su apoyo incesante e incondicional tanto económica como anímicamente todo el tiempo. A mis hermanos Yuly y Sebastián. Por confiar y creer en mis capacidades. A Juan Camilo por orientarme.

A los profesores Juan Carlos Vargas Bermúdez y Danny Wilson Sanjuanelo Corredor por su sabiduría, asesoramiento y enseñanzas no solo durante la elaboración de este proyecto sino también a lo largo de la carrera.

Agradecerme a mí, por no renunciar cuando se presentaban las dificultades, a pesar de las innumerables ocasiones, personas, opiniones y dudas que me frenaban para abandonar. Por madrugar y hacer los sacrificios necesarios.

Finalmente, a todas las personas involucradas directa o indirectamente como compañeros, colaboradores de la universidad, familiares, etc. que me ayudaron para lograr esta anhelada meta que ahora es una más cumplida.

p. 6

RESUMEN

La agricultura urbana es el método de producción de alimentos a pequeña escala en la que se dispone de recursos limitados dentro o en la periferia de la ciudad. Se caracteriza por satisfacer las necesidades alimenticias de subsistencia, mediante cultivos de pancoger. Es una alternativa a la agricultura convencional y también una oportunidad para poder solventar las crisis que afectan a las comunidades dentro de las grandes urbes. Una de las hortalizas más empleadas en la cocina a nivel mundial es el tomate (Solanum lycopersicum) var. Chonto, por su versatilidad y fácil combinación en cualquier plato es un producto muy apetecido. Para satisfacer dicha demanda y acortar la dependencia de su centro de producción como lo es el campo, la agricultura urbana se ofrece como solución, es por esto por lo que buscar métodos o prácticas que faciliten la reproducción de esta técnica en los hogares que dispongan del espacio suficiente, contribuiría a mejorar las condiciones de vida de los citadinos. Dentro del proceso de cultivo, la fertilización es una etapa importante ya que le asegura a la planta los nutrientes necesarios para una óptima producción, por lo que este trabajo se enfocó en buscar la combinación ideal de la dosificación de un fertilizante foliar comercial (CRECIDOR GA3) junto con la frecuencia de aplicación adecuada durante el arranque del cultivo, para lo cual se planteó un diseño experimental en donde se combinaron los anteriores factores junto con diferentes niveles (0, 10, 20, 30, 40 gr/l X riego semanal, quincenal y mensual) con 5 réplicas, además se empleó el método de comparación de contrastes ortogonales entre grupos dada la gran cantidad de tratamientos. Se determinó que al aplicar 10 gr/l semanalmente (tratamiento FR2D2) se obtiene la mayor longitud de tallo y mayor número de hojas, mientras que por el contrario cuando se aplican dosis iguales o superiores a 20 gr/l semanalmente en la mayoría de los casos se produce fitotoxicidad (tratamientos FR2D3,

p. 7

FR2D4, FR2D5 y FR3D5).

Palabras clave: fitotoxicidad, fertilización foliar, dosis, frecuencia de aplicación, agricultura urbana, tomate.

Abstract The urban agriculture is the method of food production to little scale when are able resources limited inside or in suburbs of cities. It is characterized by satisfy the food necessities of subsistence, by means of pancoger crops. This is an alternative against the conventional agriculture and an opportunity can resolve crisis that affect the communities in the big metropolis. One of the most vegetables uses in the kitchen to level world is the tomato (Solanum lycopersicum) var. Chonto, for their versatility and easy combination on any dish is a product very desirable dish. To satisfy it demands and cut off the dependence from them production center like the countryside, the urban agriculture is the solution, this is why we look methods or practices that facilitate the reproduction of this technique on the homes that have the space enough, it will contribute to improve the life conditions of citizens. Within the cultivation processes, fertilization is one important step, due to safe the nutrients necessary to an optimum production, therefore this work focused on search the ideal combination of the dose of a commercial foliar fertilizer (CRECIDOR GA3) together with the appropriate irrigation frequency during the beginning of the crop, for which an experimental design was proposed where the previous factors were combined together with different levels (0, 10, 20, 30, 40 gr/l X weekly, biweekly and monthly watering) with 5 replies, also a method of comparation about orthogonal contrasts among groups given the large number of treatments. Like results when apply 10 gr/l weekly (treatment FR2D2) you get the greatest length stem and greatest number of leaves, while in opposite when you apply doses equal to or greater than 20 gr/l weekly in most cases it produced phytotoxicity (treatments FR2D3, FR2D4, FR2D5

p. 8

y FR3D5).

Keywords: phytotoxicity, foliar fertilization, dose, application frequency, urban agriculture.

CONTENIDO

1.

INTRODUCCIÓN ................................................................................................................ 12

1.1.

Planteamiento del problema ....................................................................................... 12

1.2.

Justificación ............................................................................................................... 14

2.

OBJETIVOS ......................................................................................................................... 18

2.1.

Objetivo general ......................................................................................................... 18

2.2.

Objetivos específicos ................................................................................................. 18

3.

MARCO TEÓRICO ............................................................................................................... 19

3.1.

Importancia, producción mundial y nacional ............................................................... 19

3.2.

Aspectos generales: origen, distribución, taxonomía, morfología ................................. 20

3.3.

Clasificación taxonómica ........................................................................................... 20

3.4.

Morfología .................................................................................................................. 21

3.5.

Requerimientos edafoclimáticos: temperatura, luminosidad, humedad y suelo. .......... 22

3.6.

Temperatura .............................................................................................................. 22

3.7.

Humedad ................................................................................................................... 23

3.8.

Luminosidad .............................................................................................................. 23

3.9.

Suelo ......................................................................................................................... 24

3.10.

Sistemas de producción: bajo cubierta y a libre exposición .......................................... 24

3.11.

Desarrollo fenológico ................................................................................................. 25

3.12.

Manejo del cultivo y labores ........................................................................................ 26

3.12.1.

Establecimiento del semillero ................................................................................. 26

3.12.2.

Establecimiento del cultivo ..................................................................................... 26

3.12.3.

Densidades de siembra .......................................................................................... 26

3.12.4.

Trasplante .............................................................................................................. 26

3.12.5.

Podas ..................................................................................................................... 27

3.12.6.

Tutorado ................................................................................................................ 27

3.13.

Plagas y enfermedades ............................................................................................... 28

3.13.1.

Enfermedades causadas por hongos ....................................................................... 28

3.14.

Plagas ........................................................................................................................ 31

3.15.

Fertilización ............................................................................................................... 34

p. 9

3.15.1.

Edáfica ................................................................................................................... 34

3.15.2.

Foliar ...................................................................................................................... 34

3.16.

El producto: Crecidor GA3 .......................................................................................... 35

3.17.

Agricultura urbana: definición, importancia. La agricultura urbana en Bogotá. .............. 37

4.

MATERIALES Y MÉTODOS ................................................................................................... 40

4.1.

Ubicación................................................................................................................... 40

4.2.

Temperatura .............................................................................................................. 41

4.3.

Humedad ................................................................................................................... 42

4.4.

Precipitación .............................................................................................................. 42

4.5.

Brillo solar .................................................................................................................. 42

4.6.

Montaje ...................................................................................................................... 42

4.7.

Diseño experimental ................................................................................................... 43

4.8.

Cronograma y procedimientos .................................................................................... 46

4.9.

Análisis de la información ........................................................................................... 47

5.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN ............................................................................................... 50

5.1.

Altura ......................................................................................................................... 50

5.2.

Numero de hojas ........................................................................................................ 54

6.

CONCLUSIONES ............................................................................................................... 61

7.

RECOMENDACIONES......................................................................................................... 62

8.

BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................... 64

9.

ANEXOS ............................................................................................................................. 70

p. 10

LISTA DE FIGURAS

Ilustración 1. Fenología del cultivo de tomate para las condiciones de Oriente Antioqueño. Tomado de Jaramillo Noreña et al. (2006). ................................................................................................ 25 Ilustración 2. Damping off. Recuperado de agroslidebank.co ...................................................... 29 Ilustración 3. Polvillo (Oidium lycopersici) en tomate. Recuperado de Hogarmania. ..................... 30 Ilustración 4. Tizón temprano del tomate. Recuperado de Herbario Virtual Fitopatología. ............. 31 Ilustración 5. Mosca minadora. Recuperado de Slideshare por Daniel Orantes. ........................... 32 Ilustración 6. Daño por Acaro rojo en tomate. Recuperado de Interempresas.net. ........................ 32 Ilustración 7. Áfidos. Recuperado de Hortoinfo. .......................................................................... 33 Ilustración 8. Mosca blanca. Recuperado de Syngenta.com. ....................................................... 34 Ilustración 9 Fotografía exterior del balcón donde se realizaron las pruebas. (Fotografía tomada a las 2:00pm) ................................................................................................................................ 41 Ilustración 10. Temperatura promedio de Bogotá de noviembre 2023 a marzo 2024. Elaboración propia, fuente: National oceanic and atmospheric administration, U.S.A. .................................... 42 Ilustración 11. Distribución de los tratamientos. ......................................................................... 45 Ilustración 12. Ejemplar del tratamiento FR2D2: 10gr/l regada semanalmente. ............................ 50 Ilustración 13. Ejemplar del tratamiento FR1D2: 10gr/l a una sola aplicación. .............................. 51 Ilustración 14. Evolución de la altura de los tratamientos. ........................................................... 51 Ilustración 15. Gráfico de cajas para la variable altura (cm) en el último muestreo. Elaboración propia. ....................................................................................................................................... 52 Ilustración 16. Grafica de la altura en función interacción dosis y frecuencia de aplicación. ......... 53 Ilustración 17. Evolución del número de hojas promedio de los tratamientos. .............................. 56 Ilustración 18. Gráfico de cajas para la variable número de hojas (cm) en el último muestreo. Elaboración propia. .................................................................................................................... 57 Ilustración 19. Grafica número de hojas en funcion de la interaccion dosis y frecuencia de aplicación.................................................................................................................................. 58 Ilustración 20. Medición altura FR2D2. ....................................................................................... 70 Ilustración 21. Disposición real del experimento. ........................................................................ 70 Ilustración 22. FR2D4. ................................................................................................................ 71 Ilustración 23. FR3D1 ................................................................................................................. 71 Ilustración 24. Peso fertilizante para dosis 3. .............................................................................. 72 Ilustración 25. Peso fertilizante para dosis 2. .............................................................................. 72 Ilustración 26. Semillas tomate Chonto variedad Karina (Sakata)................................................. 73 Ilustración 27. Análisis de varianza de la variable altura. .................................................................. 73 Ilustración 28. Análisis de varianza de la variable número de hojas. ................................................... 73 Ilustración 29. Prueba de contrastes para la variable altura. ........................................................ 73 Ilustración 30. Prueba de contrastes para la variable número de hojas. ....................................... 73

p. 11

LISTA DE TABLAS

Tabla 1. Taxonomía del género Lycopersicon por sistema Cronquist. Fuente: Domingos (2011). ... 20 Tabla 2. Temperatura óptima para los diferentes estados de desarrollo del tomate. Tomado de Estrada & Vallejo Cabrera (2004). ............................................................................................... 23 Tabla 3. Composición de CRECIDOR GA3. Fuente: Ficha técnica CRECIDOR GA3, Novafert. ........ 35 Tabla 4. Precio, presentación y componentes de algunos fertilizantes foliares ofertados en el mercado colombiano. Tomado de SIPSA, DANE (Mayo 2024). ..................................................... 36 Tabla 5. Convenciones del diseño experimental (Factor 1, frecuencia de aplicación x nivel). ........ 44 Tabla 6 Convenciones del diseño experimental (Factor 2, Dosis de fertilizante x nivel).................. 44 Tabla 7 Convenciones del diseño experimental (Detalle del experimento). ......................................... 44 Tabla 8. Tabla aplicación de la frecuencia de aplicación. Elaboración propia. .............................. 46 Tabla 9. Ejemplo de contrastes. Tomado de (Segura, 2000). ........................................................ 48 Tabla 10. Definición de contrastes e hipótesis. Elaboración propia. ............................................. 48 Tabla 11. Prueba de contrastes para la altura. .................................................................................. 54 Tabla 12. Prueba de contrastes para el número de hojas .................................................................... 59 Tabla 13 Cronograma de aplicación con cantidades aplicadas, según dosis ............................... 75

p. 12

1. INTRODUCCIÓN

1.1. Planteamiento del problema

Según Vallejo Cabrera (1999), en Colombia el tomate tipo chonto es muy consumido de forma directa y en menor medida para uso industrial. Por ser una de las especies más empleadas y ensayadas, en forma de monocultivo implica que este acompañado de múltiples problemas bióticos, abióticos y económicos.

El problema en cuestión básicamente son los hechos, fenómenos y factores que afectan la cadena productora como es la agricultura convencional desde las zonas rurales, pasando por los intermediarios hasta el último vendedor para llegar al consumidor final (Castaño & Cardona, 2014) ya que en la última década como se ha ido evidenciado sucesos tales como cuarentenas, paros y/o movimientos sociales, inseguridad por grupos armados organizados, falta de educación e infraestructura, devaluación de la moneda, fluctuaciones y especulación en los precios, etc. Son acontecimientos desestimulantes que afectan el bienestar y la seguridad nacional en menor o mayor medida a todos los ciudadanos; de entrada, a los productores con la venta de sus productos y al final a los consumidores cuya dieta y estilo de vida se ven alterados. En los países desarrollados el impacto de la agricultura urbana ha sido, sobre todo, en términos terapéuticos, paisajísticos (espacios verdes) y en la salvaguarda patrimonial de los espacios urbanos y periurbanos; en los países pobres ha trascendido en el autoabastecimiento de la población urbana de bajos recursos, en la recuperación de espacios públicos, el fortalecimiento del tejido social y el desarrollo comunitario (Sánchez, 2019). En realidad, hay pocas ciudades reportadas oficialmente donde se presente la agricultura urbana como casos de éxito logrando su verdadera misión como en Quito (Ecuador), Leuven (Bélgica), Dakar (Senegal), Arusha (Tanzania), Surakarta (Indonesia), Tegucigalpa en Honduras, el Huerto Tlatelolco en Ciudad de

p. 13

México, la Granja Urbana de Singapur, Prinzessinnengarten en Berlín (Alemania) y el Brooklyn Grange en Nueva York, (EE. UU.). El origen del cumplimiento de esta práctica radica en la adopción de políticas y regulaciones favorables, iniciativas comunitarias fuertes, educación y conciencia ambiental, acceso a recursos y principalmente el serio compromiso con la seguridad alimentaria (Sánchez, 2019).

Por el momento y paralelamente, la mayoría de ensayos de fertilización en tomate se ha enfocado en la producción convencional determinando los niveles más eficientes en función de las condiciones ya sea a campo abierto o bajo invernadero; pero para el objetivo de este ensayo la idea es contribuir a la generación de información sobre el efecto de un fertilizante foliar en la etapa temprana (pos-germinación), cuestión en la que por el momento no hay suficientes publicaciones a comparación si el objetivo fuera la producción debido obviamente al interés económico que interviene.

p. 14

1.2. Justificación

Una de las hortalizas que más se cultivan en Colombia y en el mundo es el tomate. Su importancia radica en que es apetecida y casi que indispensable para la dieta alimenticia, en la creación de empleo en el campo como en la ciudad (Vallejo Cabrera, 1999). Según datos de Agronet la producción de tomate para el 2022 (último año registrado), ascendió a 603.551 toneladas donde Boyacá fue el mayor productor con el 34.68% de participación a nivel nacional en un área 2.186 hectáreas, seguido por Antioquia y norte de Santander. En cuanto a área cultivada a nivel nacional se emplearon 7.135. En cuanto a los costos de producción para una superficie de 1000 m2 bajo invernadero Pinzón Perdomo et al., (2012) informa que se aproximan a $15.786.428 (actualizando la inflación acumulada del 2010 al 2022 en 64.78%). Dentro de estos costos de producción el material vegetal, es decir, la plántula tiene un valor promedio de $346 teniendo en cuenta que es un costo variable en función de la variedad, la densidad, el arreglo espacial, el tipo de tutorado, etc., y representa el 14% del total de los costos, siendo el cuarto de mayor importancia dentro del rublo de los insumos. Una manera de “abaratar” este punto es comprando y germinando por cuenta propia la semilla, ya que las empresas que venden la plántula deben aumentar el precio por su servicio prestado (intermediación), es decir, que es más bajo comprar la semilla y realizar la germinación de la plántula que comprar la plántula directamente, sin embargo se debe tener en cuenta los tiempos para industrializar el proceso, entonces en este punto tener información técnica para los productores acerca de técnicas de mejora nutricional en etapa temprana podría proporcionar una ventaja que tendría efectos en aumentar la rentabilidad y sostenibilidad del negocio al tiempo que podría reducir el precio final para consumidor. No hay que ignorar que durante la postemergencia otros factores dentro del manejo como el estado hídrico y fitoprotección serán influyentes, ya que un buen arranque ofrece la

p. 15

garantía para proyectar una buena producción.

Se estima que para el año 2050 la población mundial alcance 9700 millones de habitantes (Nations, 2020), en consecuencia, se necesitara producir más del 70% de los alimentos que se están produciendo hoy en día para satisfacer la demanda de dicho aumento, por tal motivo se propone a la agricultura urbana como modelo de producción de soporte para conducir las actuales necesidades de nutrición que tienen los principales centros urbanos teniendo en cuenta que más de la mitad de los ciudadanos residen en las grandes urbes además que el control y el poder del sistema alimentario están concentrados en un número reducido de actores a costa de productores y consumidores agrícolas (Dubbeling et al., 2017), es obligatorio para la estabilidad del sistema apoyar modelos más inclusivos y menos dependientes que garanticen el suministro de alimentos sanos a toda la gente.

Existen múltiples limitantes a la hora de implementar la agricultura urbana como modelo productivo dentro de los cuales se pueden destacar el limitado espacio para trabajar, los costos elevados, conocimientos y habilidades para manejar los tipos de sistemas, regulaciones políticas como uso o vocación del suelo, el impacto ambiental y la sostenibilidad, escala de producción, financiamiento y apoyo, infraestructura y tecnología (Papanek et al., 2023), más sin embargo no se pueden negar que son menores que sus potenciales beneficios como el acceso a alimentos frescos, generación de empleo, reciclaje de residuos, espacios verdes, resiliencia climática, seguridad alimentaria, desarrollo económico, cohesión social y cuidado del medio ambiente (Dzib Moo et al., 2018; Urango, 2020). En Colombia según (Lara, 2008) se han desarrollado y documentado algunos estudios sobre agricultura urbana en los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, especializados en agroecología enfocados en promover la seguridad y soberanía alimentaria. En Bogotá se han llevado a cabo diferentes pesquisas documentando la

p. 16

dinámica de la agricultura urbana como el de Cantor (2010), quien evalúa la viabilidad de la adopción del sistema, también Maciej Serda et al. (2013) examina si las empresas creadas en el marco de la agricultura urbana en la ciudad de Bogotá pueden ser propuestas de negocio social y económicamente viables. A nivel distrital el Jardín Botánico de Bogotá es la institución encargada de apoyar y fomentar la agricultura urbana mediante talleres, publicaciones y eventos de extensión (Luis et al., n.d.).

En cuanto a la situación regional, según el Boletín Epidemiológico semanal publicado por el Instituto Nacional de Salud en el 2023, Bogotá es la ciudad con más casos de desnutrición infantil en Colombia dándose en comunidades o grupos étnicos minoritarios donde se destacan problemas como el hacinamiento y condiciones de salubridad (Infobae, 2023). Otras zonas de prevalencia son la Guajira, Choco y Arauca. El inconveniente con la desnutrición en menores de 5 años son las secuelas sobre el sistema inmune, los problemas sobre el desarrollo cognitivo y el crecimiento. De este modo el país estaría faltando en su meta con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2, el cual se plantea para 2030, poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas, en particular las personas en situaciones vulnerables, incluidos los infantes, a una nutrición sana, vigorizante y suficiente durante todo el año (Izquierdo, 2020). El inconveniente de seguridad alimentaria se constituye en un obstáculo de desarrollo general, económico, gubernamental y climático, debido a la incapacidad de satisfacer las demandas nutricionales y alimentarías de la comunidad; la producción alimentaria está en grave riesgo ante la amenaza de una calamidad climática a nivel mundial. La Agricultura Urbana y Periurbana (AUP) es una opción de emergencia para la producción de alimentos, desplegando trabajos orientados a la producción de alimentos bajo sistemas agrícolas tradicionales, tratando de adecuarlos a las situaciones urbanas y brindando métodos más seguros y económicamente viables

p. 17

de producirlos (Forero Camacho & Arce, 2018).

Finalmente, con esta pesquisa se pretende obtener beneficios como contribuir a la investigación de productos que puedan favorecer el aumento de la eficiencia en el proceso de crecimiento y del mismo modo ofrecer una metodología útil para futuras investigaciones aplicadas en semillas de otras especies de interés.

p. 18

2. OBJETIVOS

2.1. Objetivo general

Determinar la dosis apropiada del fertilizante Crecidor GA3 más conveniente para el desarrollo de la parte aérea de plántulas de tomate chonto.

2.2. Objetivos específicos

Comparar el efecto de la aplicación del fertilizante foliar evaluado sobre el crecimiento de la parte aérea del tomate chonto.

Establecer la frecuencia de aplicación apropiada que beneficia la postemergencia del tomate chonto hasta su primera floración.

Evaluar la interacción de las dosis con la frecuencia sobre el crecimiento de la parte aérea del tomate hasta el inicio de la etapa productiva.

p. 19

3. MARCO TEÓRICO

3.1. Importancia, producción mundial y nacional

El tomate fue la hortaliza más producida a nivel mundial en el 2022 alcanzando los 360 millones de toneladas según FAOSTAT, donde China, India y Turquía fueron los mayores con una participación de 18%, 5% y 3% respectivamente. En cuanto área cosechada se reporta que en China se ocupó más de 1.1 millones de hectáreas, luego le sigue India con 843.000 y Nigeria con 702.275 hectáreas. A nivel internacional en cuanto a rendimiento se tiene que Bélgica, Suecia y Países Bajos son los más eficientes ya que produciendo bajo invernadero alcanzan de 400 hasta 450 toneladas por hectárea, lo que sugiere que, dentro de la horticultura mundial, el cultivo del tomate es uno de los rubros con mayor dinamismo y en Colombia no es la excepción. La importancia socioeconómica del tomate, a nivel nacional, radica en la gran demanda para la dieta alimenticia y en la generación de empleo e ingreso, tanto en el campo como en la agroindustria (Vallejo Cabrera, 1999). Según datos de Agronet la producción de tomate para el 2022 (último año registrado), ascendió a 603.551 toneladas donde Boyacá fue el mayor productor con el 34.68% de participación a nivel nacional en un área 2.186 hectáreas, seguido por Antioquia y norte de Santander. En cuanto a área cultivada a nivel nacional se emplearon 7.135 hectáreas y un rendimiento promedio de 67.5 toneladas/hectárea. Las variedades más sembradas son el Milano y el Chonto, ampliamente usadas en la cocina colombiana. En cuanto a los costos de producción para una superficie de 1000 m2 bajo invernadero Pinzón Perdomo et al., (2012) informa que se aproximan a $15.786.428 (actualizando la inflación acumulada del 2010 al 2022 en 64.78%).

p. 20

3.2. Aspectos generales: origen, distribución, taxonomía, morfología

El tomate tiene su centro de origen en la zona oeste de Suramérica, entre Colombia y Chile, donde se encuentra creciendo en forma natural, al igual que todas las otras especies del reducido género Lycopersicum. En México sucedió su domesticación, a partir del tomate cereza (Lycopersicum esculentum var. cerasiforme) que crece espontáneamente en toda la América subtropical y tropical. Desde esta zona y con el nombre vulgar de tomate (derivado de tomate en el lenguaje Nahua de México), fue llevado a al viejo continente a inicios del siglo XVI, donde fue considerada como planta deletérea por la presencia de tomatina, un alcaloide presente en sus hojas y frutos inmaduros. Por esto, inicialmente se usó sólo como planta decorativa y en los siglos siguientes, al comprobarse lo inofensivo del alcaloide, pasó a establecerse en un producto central en la alimentación de países europeos, en especial los de la zona mediterránea (Hernández Meoro & Pastor Manzano, 2009).

3.3. Clasificación taxonómica

Tabla 1. Taxonomía del género Lycopersicum por sistema Cronquist. Fuente: Domingos

(2011).

Dominio Eukaryota Reino Plantae División Magnoliophyta Clase Dicotiledoneae Orden Solanales Familia Solanaceae Genero Solanum Especie Lycopersicum

p. 21

3.4. Morfología

Es una planta herbácea, de tallo semileñoso, cuyo sistema radicular está compuesto por una raíz pivotante axonomorfa. En la parte superior, al nivel del suelo, se desarrollan raíces adventicias que ayudan a mejorar el sustento de la planta al sustrato. La raíz está compuesta por una epidermis o parte externa en donde se encuentran pelos radiculares especializados en absorber el agua y nutrientes. En el interior se localizan el córtex y el cilindro central conformado por el xilema, que es el tejido responsable del transporte de los nutrientes desde la raíz hacia las hojas y otros órganos de la planta. El tallo, al igual que en muchas plantas superiores, es una prolongación de la raíz. Generalmente mide entre 2 y 4 centímetros en la base de la planta y es más menudo en la parte superior donde se están formando nuevas hojas y racimos florales. El tallo también está conformado por epidermis, que contiene pelos glandulares, corteza, cilindro vascular y tejido medular. Las hojas del tomate no son paripinadas, compuestas por folíolos alternos e impares que terminan en un folíolo individual en su parte de la punta. El número de hojas por tallo y la frecuencia de aparición de hojas están determinados principalmente por el tipo de hábito de crecimiento de la planta y por la temperatura. Por ejemplo, en plantas con hábito de crecimiento determinado, las hojas se forman a una tasa de 2 y media por semana, a una temperatura promedio de 23 °C. La flor del tomate es hermafrodita, con órganos femeninos y masculinos funcionales. En cada inflorescencia o racimo se forman varias flores y una sola planta de crecimiento indeterminado puede producir 20 o más inflorescencias sucesivas durante un período de cultivo, bajo invernadero. La formación de racimos florales ocurre más o menos cada diez dias. El fruto del tomate está constituido en su mayoría de agua. El restante 5-6% es una mezcla compleja en la que prevalecen los constituyentes orgánicos, los cuales dan al fruto su sabor característico y su textura. El fruto tarda de 8 a 10 semanas desde la antesis hasta el momento de la cosecha (Escobar,

p. 22

2010).

3.5. Requerimientos edafoclimáticos: temperatura, luminosidad, humedad y suelo. Es fundamental el manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta para el funcionamiento del cultivo debido a que todos se encuentran asociados de manera que la acción de uno afecta a los demás.

3.6. Temperatura

Diferentes ensayos publicados en Boyacá y Cundinamarca por Escobar (2010), sugieren que la planta de tomate es termo periódica, es decir, que crece mejor a temperatura variable que constante y de igual forma varía con la edad de la planta. Un rango de temperatura aceptable de 20 hasta 30 °C durante el día lo sugiere Zambrano (2009) y de 1 hasta 17 °C por la noche; temperaturas mayores a 30°C perturban la fructificación por malformación de óvulos, y en general el desarrollo de la planta. Temperaturas menores a 12°C producen fecundación defectuosa o aborto. (Escobar, 2010), concluye que las condiciones naturales de clima templado y frío del trópico colombiano tienen unas condiciones favorables en cuanto al diferencial de temperatura entre noche y día. Cabe aclara que los valores anteriores son indicativos, por lo cual debe tenerse en cuenta las relaciones de la temperatura con el resto de los parámetros climáticos.

p. 23

Tabla 2. Temperatura óptima para los diferentes estados de desarrollo del tomate. Tomado de Estrada & Vallejo Cabrera (2004).

3.7. Humedad

El rango de humedad relativa óptima esta entre el 60% y el 80%. Humedades relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de organismos fitopatógenos en el follaje y el rajado del fruto e impiden la fecundación, debido a que el polen se compacta, malogrando parte de las flores. El rajado del fruto igualmente puede tener su inicio en una abundancia de humedad del suelo o riego abundante tras un período de estrés hídrico. También una humedad relativa baja obstaculiza la fijación del polen al estigma de la flor.

3.8. Luminosidad

Valores reducidos de luminosidad pueden incidir de forma negativa sobre los procesos de la floración y la fecundación, así como el desarrollo vegetativo de la planta. En los momentos importantes, durante la fase vegetativa, resulta decisiva la interrelación existente entre la temperatura de día-noche y la luminosidad. Una buena luminosidad es importante para obtener buen color de fruto, alto contenido de sólidos solubles y una pared del fruto delgada (Zambrano, 2009). Se requiere de 6 a 8 horas diarias de luz (Escobar, 2010).

p. 24

3.9. Suelo

Generalmente la producción de tomate se realiza bajo invernadero y en menor medida al aire libre. En condiciones de invernadero, no es demandante en cuanto a suelos, pero sí requiere de un buen drenaje, por lo que es trascendental cavar canales que impidan la acumulación de agua en el suelo. Demanda de un alto contenido de materia orgánica y suficiente agua. Es importante tener en cuenta que el tomate necesita de suelos bien aireados con la capacidad de almacenar agua, aunque se inclina por suelos sueltos con textura franca y altos contenidos de materia orgánica. El pH debe estar en un rango de 6 y 7. La conductividad eléctrica óptima está entre 1,5 y 20 dS/m. La productividad y sostenibilidad de los suelos requieren de un manejo adecuado de las propiedades físicas (textura, densidad, porosidad, entre otras), las cuales establecen la disponibilidad de nutrientes para las plantas (Cámara de Comercio de Bogotá, 2015).

3.10.

Sistemas de producción: bajo cubierta y a libre exposición Perilla et al., (2012), establece que en la especie de distinguen 2 grandes grupos de variedades: 1) las de crecimiento indeterminado y 2) las de crecimiento determinado. Este carácter es definido por el tipo de ramificaciones de las plantas. Bajo invernadero normalmente se siembran las de habito indeterminado y a libre exposición las de crecimiento determinado. También se menciona que actualmente el sistema más eficiente (además de más costoso) es bajo invernadero ya que este permite un incremento en la productividad parcial de la tierra frente al modelo de sistema de campo abierto, en razón al aporte de elementos tales como una mayor densidad de siembra, realización de un efectivo control fitosanitario y a la utilización de híbridos de alto rendimiento. Se superan las limitantes de tipo climático y económico ya que se cabe la posibilidad de iniciar un nuevo ciclo productivo en cualquier época del año, por lo que hace de este sistema

p. 25

una actividad beneficiosa y sostenible para la prosperidad de la región

3.11.

Desarrollo fenológico Mayormente, la variedad y las condiciones climáticas de la zona donde se establece el cultivo son determinantes de la duración del ciclo del cultivo. En la mayoría de los cultivos, durante su ciclo se distinguen principalmente 2 etapas: 1) desarrollo vegetativo y 2) reproductiva. Donde la primera consta de 4 subetapas como: siembra en semillero, germinación, formación de 3 a 4 hojas verdaderas y finalmente el trasplante a campo, la cual dura aproximadamente de 30 a 35 días. Luego, la fase reproductiva incluye las etapas de floración (25-28 días después del trasplante), formación y llenado del fruto hasta la madurez de cosecha, que inicia en el primer racimo entre los 85 a 90 días después del trasplante. Esta etapa reproductiva tiene una duración de 180 días aproximadamente. El ciclo total del cultivo es de 7 meses (Jaramillo Noreña et al., 2006).

Ilustración 1. Fenología del cultivo de tomate para las condiciones de Oriente Antioqueño. Tomado de Jaramillo Noreña et al. (2006).

p. 26

3.12.

Manejo del cultivo y labores

3.12.1. Establecimiento del semillero

Jaramillo Noreña et al. (2006) reporta que el método más empleado para conseguir plantas sanas y vigorosas es a través de germinar las semillas en bandejas plásticas de confinamiento, debido a que permite ahorrar semilla, planificar las siembras, además de monitorear la uniformidad y calidad de las plántulas, ahorro de sustrato, facilidad para mover las plántulas de un lugar a otro, fácil separación y no hay destrucción de la raíz de las plantas al momento del trasplante.

3.12.2. Establecimiento del cultivo

En el lote donde se valla a sembrar es importante verificar con anterioridad si se sembraron especies de la familia Solanaceae debido al riesgo de especies fitopatógenas que hay dentro de la familia. Es importante preparar el terreno mediante la arada para levantar las camas de hasta 30 centímetros de altura donde se desarrollarán las plantas ya que mejora las condiciones físicas del suelo, controla malezas, prepara el drenaje.

3.12.3. Densidades de siembra

La cantidad de semilla que se puede sembrar por unidad de área depende de la variedad, el tipo de poda, tutorado, fertilidad del suelo, distribución, tipo de riego y posibilidad de mecanización. Por lo general en la siembra se hacen surcos con distancia de 1,1 a 1,3 metros y una distancia entre plantas de 0,3 a 0,4 metros, es decir para una densidad de 1,9 a 3 plantas por metro cuadrado y podas a un solo tallo.

3.12.4. Trasplante

Después de la siembra del semillero se realiza el trasplante a sitio definitivo, es decir, entre 4 a 5 semanas, cuando la planta tenga de 3 a 4 hojas verdaderas bien formadas o cuando está presente altura entre 10 a 15 centímetros.

p. 27

3.12.5. Podas

Para tomates de habito con crecimiento indeterminado, se precisa hacer la poda en casi todas las partes aéreas con el objetivo de habilitar mejores condiciones para las partes involucradas en la producción y al mismo tiempo remover las partes que no tienen interferencia con la cosecha y que pueden gastar energía imprescindible para obtener frutos de mayor calidad y tamaño. Por lo según Jaramillo Noreña et al., (2006) en cuanto al cultivo del tomate se le realizan principalmente 5 tipos de podas:

Poda de formación: la primera poda para definir el número de tallos a desarrollar. Poda de yemas o chupones: consiste en eliminar los brotes que se desarrollan en el punto de inserción entre el tallo principal y los peciolos de las hojas con el fin de redireccionar los recursos hacia los puntos de importancia.

Poda de flores o frutos: dependiendo del mercado objetivo y la variedad, si se demanda determinado calibre o la variedad produce muchas inflorescencias, pero con frutos deformes, etc. Podas de hojas: para mejorar la entrada de luz, reducir la humedad que favorezca la aparición de hongos, aumentar calibre y eliminar fuente de contagio de enfermedades y plagas. Poda de yema terminal o de despunte: consiste en cortar la yema apical de la planta, teniendo en cuenta que el racimo que este por debajo de esta yema esté totalmente formado.

3.12.6. Tutorado

El tutorado concede el crecimiento en altura de las plantas y ayuda a realizar las labores del cultivo. Este se construye poniendo en cada extremo del surco un poste de madera a una altura aproximada de 2,5 metros; de principio a fin se extiende un alambre calibre 8 de allí se coloca un gancho de alambre, el cual lleva enrollada la fibra de polietileno que mediante abrazaderas de plástico o cuerda van a sostener la planta, las cuales se amarran al tallo por debajo del peciolo de

p. 28

una hoja desarrollada. La ventaja del sistema está en que no produce maltrato a las hojas, flores, frutos o tallos; asimismo es de fácil manipulación, donde solo se necesitan de 3 a 4 argollas por planta durante el ciclo del cultivo (Jaramillo Noreña et al., 2006).

3.13.

Plagas y enfermedades

3.13.1. Enfermedades causadas por hongos

Damping off (Rhizoctonia solani, Pythium spp., Fusarium spp., Sclerotinia spp., Sclerotium spp. y Phytophthora spp.)

Es una de las más importantes afecciones que ocurre en la etapa de crecimiento temprano pudiendo atacar a las semillas durante la germinación y a las plántulas después del trasplante en el sitio definitivo. Las plantas recién emergidas son más susceptibles, pero al tiempo que estas crecen, la cutícula se engrosa logrando mayor firmeza a la agresión del complejo de patógenos de suelo responsables de producir esta enfermedad. Esta enfermedad puede aparecer en las bandejas o en macetas individuales. Sus agentes causales son un complejo de hongos: Rhizoctonia solani, Pythium spp., Fusarium spp., Sclerotinia spp., Sclerotium spp. y Phytophthora spp. La sintomatología se manifiesta través de contusiones necróticas profundas de coloración parda oscura, de aspecto acuoso o secas en el cuello a nivel del suelo con la particularidad que el síntoma progresa hacia abajo comprometiendo el sistema radical de la plántula. Por la paralización del sistema vascular la plántula vuelca inesperadamente doblándose hacia la zona lesionada. Esta enfermedad se distribuye en forma de manchones. El rango de temperatura óptima es de 10 a 20 ºC y alta humedad relativa. Además, el exceso de nutrición nitrogenada y el estrés a la plántula benefician el ataque de la enfermedad. Es decir, en suelos fríos con exceso de riego, baja luz e insuficiente ventilación son habituales los ataques de Pythium spp., Phytophthora spp., mientras que, con temperaturas más elevadas, suelos secos dominan R. solani y S. rolfsii. Casualmente el

p. 29

mal de los almácigos puede ser causado por patógenos transportados en la semilla (Alternaria solani) que suele originar cancros en la base de los tallos (Meza et al., 2013).

Ilustración 2. Damping off. Recuperado de agroslidebank.co

Polvillo (Oidium lycopersici) El Oídium es una enfermedad grave de los cultivos de invernadero y de campo debido a las altas temperaturas, la baja humedad relativa y los escenarios de riego por goteo. Los signos y síntomas suelen aparecer en hojas y tallos maduros. Las condiciones ambientales para su aparición son: altas temperaturas, baja humedad relativa (52 a 75%). En O. lycopersici se observan manchas blancas redondas de aspecto polvoriento en la superficie superior de las hojas basales, que pueden provocar desprendimiento de las hojas (Flores et al., 2012).

p. 30

Ilustración 3. Polvillo (Oidium lycopersici) en tomate. Recuperado de Hogarmania.

Tizón temprano del tomate (Alternaria solani) La enfermedad se exhibe en todas las zonas donde se desarrolla el cultivo, cuando las circunstancias son favorables para su expresión produce mermas por la rebaja de la masa foliar y la eliminación de frutos enfermos. Puede manifestarse varias veces en el mismo ciclo de cultivo (policíclica), permanece en los residuos de cosecha y en el suelo. Se esparce mediante plantines infectados, semillas, viento, agua y herramientas. El hongo es más eficaz cuando acontecen temperaturas moderadas (27 y 30 °C) y alta humedad ambiental, como en los días nublados con llovizna. En plantines, a nivel del cuello, se forman lesiones de tejido exánime (necrosis) que terminan por estrangularlas. En las hojas inferiores e internas de plantas adultas se observan manchas circulares de color café, por lo general rodeadas de un borde amarillo. Bajo condiciones predisponentes, estas lesiones aumentan su tamaño y progresan afectando las zonas media y alta de la planta. Las manchas se identifican por tener anillos concéntricos de color oscuro y aspecto pulverulento (Flores et al., 2012).

p. 31

Ilustración 4. Tizón temprano del tomate. Recuperado de Herbario Virtual Fitopatología.

3.14.

Plagas Mosca minadora (díptera: agromyzidae), Liriomyza sp.

El daño lo realizan las larvas de estos insectos, al construir minas y galerías en las hojas, desarrollando necrosis. En ataques fuertes, las hojas se secan por completo, sometiendo la capacidad fotosintética. L. sativa no es fácil de controlar una vez que está presente en altas poblaciones, tanto por su resistencia como por su hábito de minador que lo protege de las aspersiones foliares, entre las medidas de control cultural y físico se tienen la intervención de las malezas huéspedes, el uso de trampas amarillas atrayentes y la rotación de cultivos, son las estrategias más recomendadas para tener en cuenta para predisponer los ataques iniciales (Jaramillo Noreña et al., 2006).

p. 32

Ilustración 5. Mosca minadora. Recuperado de Slideshare por Daniel Orantes.

Acaro roja (Tetranychus sp.)

Se alimenta del jugo celular de los tejidos vegetales en todos los estadios móviles, usualmente en el envés de la hoja, produciendo puntos necróticos de aspecto blanco o amarillo en el haz. Cuando incrementa la población de arañitas, la hoja presenta una coloración amarilla difusa, se seca y se cae. En casos de alta población los ácaros forman una telaraña que puede llegar a cubrir partes aéreas altas de la planta, donde forman núcleos de telaraña. En ataques muy rigurosos, pueden producir el marchitamiento total de la planta (Jaramillo Noreña et al., 2006).

Ilustración 6. Daño por Acaro rojo en tomate. Recuperado de Interempresas.net.

p. 33

Áfidos (Myzus persicae) Este tipo de insectos se nutren de los tejidos vegetales de las plantas, succionando la savia, debilitando la planta y ocasionando deformaciones y amarillamientos. Su interés radica en la transferencia de virus y enfermedades como la fumagina, hongo negro que envuelve totalmente las hojas e imposibilita todos los procesos fotosintéticos de las mismas. Para el control de áfidos se han empleado tácticas diversas, entre ellas el control biológico. Diversas especies de enemigos naturales (depredadores, parásitos y patógenos) se encargan de manejar sus poblaciones. El control químico de los áfidos a través de insecticidas ha sido el más usado (Jaramillo Noreña et al., 2006). Ilustración 7. Áfidos. Recuperado de Hortoinfo.

Mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum) Su importancia como plaga, reside en el daño causado por adultos e inmaduros, al chupar la savia de la planta. Esta es una plaga más frecuente y restrictiva en el cultivo de tomate bajo

p. 34

invernadero, principalmente en épocas secas. El daño adquiere importancia económica cuando las poblaciones de ninfas y adultos son altas y llegan a causar amarillamiento, moteado, encrespamiento, caída de las hojas y reducción del vigor de la planta. Sobre la deposición azucarada que producen los adultos y ninfas de la mosca blanca, se forma una fumagina al crecer el hongo Cladosporium sp; cuando la infección es fuerte, esta cubre las hojas, reduciendo la fotosíntesis y cubre los frutos, los cuales deben ser limpiados antes de su comercialización (Jaramillo Noreña et al., 2006).

Ilustración 8. Mosca blanca. Recuperado de Syngenta.com.

3.15.

Fertilización

3.15.1. Edáfica

El requerimiento de fertilizantes que el cultivo necesita va a depender de la cantidad de nutrientes presentes en el suelo, propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, la variedad (la necesidad) y la producción esperada del cultivo. Por lo que, la aplicación de fertilizante depende de la recomendación bajo el criterio del análisis de suelos y observaciones en campo. Siendo así que para cada época específica del cultivo el requerimiento de los diferentes elementos será mayor o menor. La utilización de tecnología como el riego permite entregar los nutrientes de la manera más oportuna para su desarrollo (Jaramillo Noreña et al., 2006).

3.15.2. Foliar

p. 35

La nutrición a través de las hojas es un complemento a la fertilización del suelo; en este sistema de nutrición las hojas juegan un papel importante en el beneficio de los nutrientes. Hay factores que influyen en efectividad de la fertilización foliar como: aquellos que corresponden a la planta como la cutícula, las estomas y ectodermos para que se dé la absorción foliar. En el ambiente, la temperatura, luz, humedad relativa y hora de aplicación. En la formulación foliar se analiza el pH de la solución, surfactantes y adherentes, presencia de substancias activadoras, concentración de la solución, nutrimentos y el ion acompañante en la aspersión (Santos & Manjarrez, 1999).

Estrada & Vallejo Cabrera (2004) proponen que de acuerdo con el nivel de desarrollo del cultivo y a la manifestación de posibles deficiencias, se recomienda hacer aplicaciones nutricionales foliares complementarias prestando especial atención a elementos como Calcio (Ca), Magnesio (Mg), Boro (B), Manganeso (Mn), y Hierro (Fe).

3.16.

El producto: Crecidor GA3 CRECIDOR AG3 es una fuente especifica y equilibrada de Nitrógeno, Fósforo, Potasio, complementada con Magnesio, Azufre y micronutrientes quelatados con ácidos carboxílicos, Sustancias Antioxidantes y Acido Giberélico los cuales activan el proceso fotosintético y participan en la formación eficiente de la clorofila, beneficiando el aumento y el crecimiento de Follajes. CRECIDOR AG3, es un fertilizante en forma de complejo químico con un balance adecuado de elementos como Nitrógeno, Fosforo, Potasio, Magnesio, Azufre y micronutrientes para contrarrestar clorosis en épocas críticas y mejorar el balance nutricional en el suelo para etapas de crecimiento y desarrollo foliar de plántulas (FICHA TÉCNICA CRECIDOR AG3 NOMBRE COMÚN FERTILIZANTE COMPUESTO COMPLEJO NPK + ACIDO GIBERELICO, n.d.). Tabla 3. Composición de CRECIDOR GA3. Fuente: Ficha técnica CRECIDOR GA3, Novafert.

p. 36

Existe gran cantidad de fertilizantes foliares similares ofertados en el mercado colombiano como Crecifol, Plantafol, Crecer 500, Actiplant, Efe-Agro, Agrimins, etc. Reportados en el boletín de insumos del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del sector Agropecuario (SIPSA-DANE), los cuales poseen una composición equilibrada de macro, micronutrientes, aminoácidos para casi cualquier cultivo, pero pocos tienen Giberelinas, tienen la mayoría de los elementos necesarios y son económicos como Crecidor GA3.

Tabla 4. Precio, presentación y componentes de algunos fertilizantes foliares ofertados en el mercado colombiano. Tomado de SIPSA, DANE (Mayo 2024).

PRODUCTO

PRESENTACIÓN

PRECIO

COMPONENTES

Crecidor GA3

900 g

$11.000

N, P, K, Ca, Mg, S, B, Cu, Fe, Mg, Mn, Zn, GA3, Aminoácidos.

Crecifol

1 L

$29.500

N, P, K, Ca, Mg, S, B, Co, Cu, Fe, Mg, Mn, Zn.

Plantafol

1000 g

$42.300

N, P, K, B, Cu, Fe, Mn, Zn Crecer 500

900 g

$13.400

N, P, K, Ca, Mg, S, B, Co,

p. 37

PRODUCTO

PRESENTACIÓN

PRECIO

COMPONENTES

Cu, Fe, Mg, Mn, Zn, ANA Actiplant

1 L

$68.683

N, P, K, Aminoácidos Agrimins inicio

1 L

$17.650

N, P, K, B, Cu, Mn, Mo, Zn.

DKP 500

1 L

$53.286

C, P, K B-Timin Ag: 25-4-25

1000 g

$15.000

N, P, K, B, Mn, GA3.

Viva NF

1 L

$38.571

C, N, K Wuxal Tapa Roja

1 L

$62.500

N, P, K, B, Cu, Mn, Mo, Zn.

3.17.

Agricultura urbana: definición, importancia. La agricultura urbana en Bogotá.

De acuerdo con Urango, (2020) quien a su vez cita al programa de las naciones unidas para el desarrollo, declara que la agricultura urbana es la actividad que produce alimentos y otros productos en suelo, agua, en áreas periurbanas y urbanas, utilizando métodos de producción intensivos, aplicando y reutilizando recursos naturales y de desperdicio para producir diversidad de cultivos y ganado. Se concibe por agricultura urbana cuando se describe a pequeñas áreas (solares, huertos, márgenes, terrazas, recipientes) situadas adentro de una ciudad y reservadas a la producción de cultivos y la cría de ganado menor o vacas lecheras, para el consumo propio o la venta en mercados de los alrededores (FAO - COMITÉ DE AGRICULTURA, n.d.).

p. 38

La agricultura urbana se aprovecha principalmente para proveer a los hogares con alimentos suficientes y para asegurar la alimentación. La agricultura urbana garantiza la provisión básica de alimentos y bienes necesarios para el mantenimiento de la familia. Los pocos remanentes que suelen generarse se aprovechan en intercambios o se venden en pequeñas porciones. De esa manera es viable generar un pequeño ingreso marginal o se pueden intercambiar bienes no disponibles (Degenhart, 2016).

Otra definición podría ser la propuesta según el proyecto de ley 128 de 2010 donde la agricultura urbana es:

La práctica agrícola de producción pulcra, ecológica y razonable del cultivo de plantas alimenticias y medicinales, aromáticas u ornamentales, internamente de las áreas urbanas y/o de expansión urbana de los municipios y distritos, destinados a proporcionar de alimentos y productos saludables a la población humana.

Según (Herrera et al., 2018) la agricultura urbana se desarrolla bajo principios como:

• Fomentar prácticas de vida saludable y buenos hábitos de alimentación y nutrición.

• Accesibilidad a alimentos saludables, variados y de calidad.

• Fomento a la producción limpia, ecológica y sostenible.

• Beneficio, uso y manejo de restos orgánicos para la reutilización en la agricultura

urbana.

• Aprovechamiento y uso creativo del tiempo libre, mediante el trabajo familiar,

comunitario y asociativo.

• Reforzar la participación comunitaria, la organización y la inclusión social.

El Jardín Botánico José Celestino Mutis (2007, p. 7), ha definido la Agricultura Urbana, como: “la práctica agrícola que se realiza en espacios urbanos dentro de la ciudad o en los

p. 39

alrededores (agricultura urbana y periurbana), en zonas blandas (como antejardines, lotes) o en zonas duras (terrazas, patios.)”, la cual se desarrolla “utilizando el potencial local como la fuerza de trabajo, el área disponible, el agua lluvia, los residuos sólidos, articulando conocimientos técnicos y saberes tradicionales”, y su fin es “promover la sostenibilidad ambiental y generar productos alimenticios limpios para el autoconsumo y comercialización, fortaleciendo el tejido social” (Cañón Mendoza & Amaya Castaño, 2017).

Aunque la agricultura urbana se fundamenta en la producción limpia de vegetales, por eso, gran parte de su fertilización se realiza a partir de productos orgánicos; no obstante, también se utilizan soluciones nutritivas en algunos casos, realizadas a partir de productos minerales que son suministrados a las plantas con el fin de estimular su crecimiento y garantizar su producción.

p. 40

4. MATERIALES Y MÉTODOS

4.1. Ubicación

El estudio al tratarse sobre agricultura urbana se llevó a cabo en la ciudad de Bogotá, en el domicilio del autor específicamente en el barrio Santa Rita, localidad de Puente Aranda; a una altura de 2.563 msnm, sobre las coordenadas N 4°35´52” W 74°07´18”. En este estudio de agricultura urbana se empleó como espacio un balcón orientado o con apertura parcial hacia el sur oriente, provisto de techo, ambientalmente adecuados para dicha actividad, sin embargo, las condiciones ambientales no son controladas y dependen en su mayoría a la variación del clima de la ciudad de Bogotá.

Sin embargo, se tiene claro que, en días soleados, las bandejas germinadoras estarían expuestas al sol directamente en horas de la mañana (07:00 a.m. a 09:30 a.m.), puesto que la ubicación geográfica del sitio donde se encuentra la unidad experimental se localizada frente a la salida del sol por el oriente, mientras que los días no soleados tendrían luz difusa, al igual que el resto del día después de las 10:00 a.m., puesto que dichas bandejas se encuentran bajo techo, pero al aire libre.

p. 41

Ilustración 9 Fotografía exterior del balcón donde se realizaron las pruebas. (Fotografía tomada a las 2:00pm)

4.2. Temperatura

La temperatura promedio es de 13.1 ºC, al medio día la temperatura máxima media oscila entre 18 y 20ºC, en la madrugada la temperatura mínima está entre 8 y 10ºC,

p. 42

Ilustración 10. Temperatura promedio de Bogotá de noviembre 2023 a marzo 2024. Elaboración propia, fuente: National oceanic and atmospheric administration, U.S.A.

4.3. Humedad

La humedad relativa del aire oscila durante el año entre 77 y 83 %, siendo mayor en los meses de abril y noviembre y menor en julio y agosto.

4.4. Precipitación

El promedio de lluvia total anual es de 797 mm. Durante el año las lluvias se distribuyen en dos temporadas secas y dos temporadas lluviosas. Los meses de enero, febrero, julio y agosto son predominantemente secos Las temporadas de lluvia se extienden desde finales de marzo hasta principios de junio y desde finales de septiembre hasta principios de diciembre. En los meses secos de principios de año, llueve alrededor de 8 días/mes; en los meses de mayores lluvias puede llover alrededor de 18 días/mes (Ambientales-IDEAM, 2018).

4.5. Brillo solar

Para el caso del estudio, en Bogotá el brillo solar está en el rango entre 4 y 5 horas de sol efectivo al día (SAS, 2022).

4.6. Montaje

Como material vegetal se utilizaron semillas de tomate chonto hibrido Carina de la casa

0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

10/11/2023 30/11/2023 20/12/2023 9/01/2024 29/01/2024 18/02/2024 9/03/2024 29/03/2024 Temperatura °C fecha Temperatura promedio Bogotá

p. 43

comercial Sakata. Se emplearon 8 bandejas germinadoras plásticas con capacidad para 128 alveolos, por lo que para hacer el experimento más practico se emplearon 360 semillas. Como sustrato se ocuparon aproximadamente 2 kilos tierra negra rica en materia orgánica, ofertada por un proveedor local y 1 kilo de turba negra de la marca impulsemillas. También se precisó de algunas herramientas como atomizador con capacidad para 1200 mililitros, cinta de enmascarar, regla, balanza gramera de cocina digital SF-400 (capacidad 10 kg) y botellas plásticas con capacidad de 1 litro.

4.7. Diseño experimental

Se plantea un diseño multifactorial 5x4 en bloques completos al azar utilizando comparaciones a priori con contrastes ortogonales. Siendo frecuencia de aplicación el factor 1 y dosis del producto el factor 2. En cuanto niveles se sugieren 4 para el factor 1 y 5 para el segundo factor. Cada tratamiento o unidad experimental es una concatenación entre los factores: frecuencia de aplicación y dosis de producto. La dosis de producto es la cantidad expresada en gramos del fertilizante foliar por 1 litro de agua (0g/L, 10 g/L, 20 g/L, 30 g/L y 40 g/L) y la frecuencia de aplicación es el periodo de tiempo en el que se planea realizar la aplicación del producto, para efectos del experimento sus niveles son una única aplicación, semanal, quincenal y mensual. Inicialmente cuando se preparaba la solución se media la cantidad de agua a utilizar mediante un vaso que tenía delimitado el volumen en mililitros. Para realizar las aplicaciones del producto se empleó un atomizador con capacidad de 1.2 litros. Las tablas 5 al 7 e ilustración 11 se ilustra de manera resumida y a detalle los distintos tratamientos e información relevante del diseño.

p. 44

Tabla 5. Convenciones del diseño experimental (Factor 1, frecuencia de aplicación x nivel). Factor 1 Frecuencia de aplicación (Fr) Nivel 1 Fr1: 1 única aplicación Nivel 2 Fr2: Semanales Nivel 3 Fr3: Quincenales Nivel 4 Fr4: Mensuales

Tabla 6 Convenciones del diseño experimental (Factor 2, Dosis de fertilizante x nivel). Factor 2 Dosis de fertilizante (D) Nivel 1 D1: 0 gr/L Nivel 2 D2: 10 gr/L Nivel 3 D3: 20 gr/L Nivel 4 D4: 30 gr/L Nivel 5 D5: 40 gr/L

Tabla 7 Convenciones del diseño experimental (Detalle del experimento). Unidades experimentales

20

Semillas disponibles

360

Unidades observacionales

18

Bloques

4

Unidades para muestrear

5 plántulas/ unidad experimental

Las anteriores tablas (5 a la 7) presentan convenciones y detalles del estudio para poder entender la Ilustración 11. Distribución de los tratamientos. Se presenta la ilustración, en la Tabla 13 Cronograma de aplicación con cantidades aplicadas, según dosis, para lo cual se determina como se desarrolló el experimento.

p. 45

Ilustración 11. Distribución de los tratamientos. Dosis 1 Dosis 2 Dosis 3 Dosis 4 Dosis 5

Frecuencia De Riego 1

1

2

3

4

5

6

7

8

Semillero 1 Semillero 2 Frecuencia De Riego 2

1

2

3

4

5

6

7

8

Semillero 3 Semillero 4 Frecuencia De Riego 3

1

2

3

4

5

6

7

8

Semillero 5 Semillero 6 Frecuencia De Riego 4

1

2

3

4

5

6

7

8

Semillero 7 Semillero 8

p. 46

4.8. Cronograma y procedimientos

La aplicación de los tratamientos de acuerdo con la frecuencia de aplicación se estableció en un cronograma (tabla 5 y anexos), más sin embrago cabe aclara que para empezar la aplicación de los tratamientos se debió cumplir con la condición de que aproximadamente el 50% de la población haya desarrollado hojas verdaderas (exactamente el 28 de diciembre del 2023) o para ser más específicos hasta que la mitad de la población se encuentre por lo menos con la primera hoja verdadera del tallo principal desplegada completamente como lo sugiere el código 101 del Estadio principal en la escala BBCH (Agustí et al., 1995); después de esto, se inició el experimento asperjando el producto con sus diferentes dosis en la primera semana a todas las unidades experimentales, se utilizaron aproximadamente 250 mililitros de la solución para regar cada tratamiento, de tal manera que todas las plántulas de la unidad quedaran bien empapadas; posteriormente se continuo de acuerdo con el procedimiento de frecuencia de aplicación para el tratamiento semanal, quincenal y mensual. Lo anterior se detalla en la siguiente tabla: Tabla 8. Tabla aplicación de la frecuencia de aplicación. Elaboración propia.

Para medir variable altura se midió con una regla. Mientras que el número de hojas por ser una variable discreta, no preciso de alguna otra herramienta. Para efectos de este estudio y el recurso inicial para desarrollarlo, no se realiza mediciones sobre raíces ya que es necesario realizar muestreo destructivo y el material de semillas y diseño de estudio no es suficiente para este

p. 47

análisis, es por esto por lo que el foco de este estudio se centró en evaluar el comportamiento de la planta con el producto Crecidor GA3 en su parte aérea.

4.9. Análisis de la información

Los datos obtenidos inicialmente fueron sometidos a verificación de supuestos como la Normalidad a través de la prueba de Shapiro-Wilk y homogeneidad de varianzas (homocedasticidad) por el test de Bartlett.

Comprobados dichos supuestos se realizó un análisis de varianza para determinar si existían diferencias estadísticamente significativas, previamente definiendo cuáles fueron las hipótesis y finalmente para establecer diferencias las entre los tratamientos a través de sus medias por el método de contrates ortogonales. La recopilación de datos fue almacenada en hojas de cálculo de Excel, el procesamiento y representación gráfica de la información para su análisis se ejecutó por medio de programas estadísticos como Estudio (versión 2023.12.1+402) e Infostat (versión estudiantil).

En cuanto al método de comparación llamado Contrastes, Pulido et al., (2012) lo definen como una mezcla lineal de medias poblacionales donde la adición de los coeficientes debe ser igual a cero. En el caso de un diseño equilibrado, dos contrastes C son ortogonales si el aumento del producto de los coeficientes es igual a cero.

El método consiste en desarreglar los grados de libertad y la adición de cuadrados para tratamientos; existen t-1 contrastes ortogonales para t número de tratamientos. Segura (2000), propone el siguiente ejemplo: al suponer que los tratamientos A, B, C, D y E no son iguales tipos de abono, siendo A el testigo (cero abonos); el tratamiento B y C, 50 y 100 kg de gallinaza y los tratamientos D y E la aplicación de 40 y 80 kg de urea a la parcela. Se podría entonces razonar en contrastar a) el tratamiento testigo contra las parcelas fertilizadas; b) comparar B y C (entre niveles

p. 48

de gallinaza); y c) D y E (entre niveles de urea) y d) comprar B y C vs D y E (gallinaza vs urea). Esto se ilustra de la siguiente manera:

Tabla 9. Ejemplo de contrastes. Tomado de (Segura, 2000).

La formación de contrastes ortogonales tiene ventajas: a) Cada una de las pruebas de hipótesis asociadas a contrastes ortogonales aporta información nueva y autónoma; b) la explicación de resultados es más fácil, y c) el número máximo de contrastes es restringido (Sahagún-Castellanos et al., 2008).

Aplicado el método a este experimento surgen los siguientes contrastes contenidos en la Tabla

10. Definición de contrastes e hipótesis. Elaboración propia.:

Tabla 10. Definición de contrastes e hipótesis. Elaboración propia.

Contraste Hipótesis nula Hipótesis alternativa

1. No aplicar

nada vs aplicar D1 vs D2, D3, D4 𝐇𝟎= 𝐃𝟏−𝐃𝟐−𝐃𝟑−𝐃𝟒= 𝟎 𝐇𝟏= 𝐃𝟏−𝐃𝟐−𝐃𝟑−𝐃𝟒≠𝟎

2. Aplicar dosis

mínima vs aplicar una dosis moderada D2 vs D3 𝐇𝟎= 𝐃𝟐−𝐃𝟑= 𝟎 𝐇𝟏= 𝐃𝟐−𝐃𝟑≠𝟎

3. No aplicar nada

vs aplicar la dosis mínima D1vs D2 𝐇𝟎= 𝐃𝟏−𝐃𝟐= 𝟎 𝐇𝟏= 𝐃𝟏−𝐃𝟐≠𝟎

4. Aplicar una

única vez vs Fr1 vs Fr2, Fr3, Fr4 𝐇𝟎= 𝐅𝐫𝟏−𝐅𝐫𝟐−𝐅𝐫𝟑−𝐅𝐫𝟒= 𝟎 𝐇𝟏= 𝐅𝐫𝟏−𝐅𝐫𝟐−𝐅𝐫𝟑−𝐅𝐫𝟒≠𝟎

p. 49

aplicar más de una vez

5. Aplicar

semanalmente vs aplicar quincenal y mensualmente Fr2 vs Fr3, Fr4 𝐇𝟎= 𝐅𝐫𝟐−𝐅𝐫𝟑−𝐅𝐫𝟒= 𝟎 𝐇𝟏= 𝐅𝐫𝟐−𝐅𝐫𝟑−𝐅𝐫𝟒≠𝟎

6. Aplicar

quincenalmente vs aplicar mensualmente Fr3 vs Fr4 𝐇𝟎= 𝐅𝐫𝟑−𝐅𝐫𝟒= 𝟎 𝐇𝟎= 𝐅𝐫𝟑−𝐅𝐫𝟒= 𝟎

De cualquier modo, como sugiere la definición del método, en este caso pueden surgir 19 contrastes dentro de los cuales se puede llegar a concluir cual es la dosis y la frecuencia más apropiada y eficiente.

p. 50

5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

5.1. Altura

Se puede observar en la Ilustración 14. Evolución de la altura de los tratamientos., la evolución del promedio de la altura de cada uno de los tratamientos desde la primera semana de muestreo hasta la décima. Un comportamiento paralelo ascendente hasta la semana 3 para todos los tratamientos, cuando en la cuarta semana los tratamientos FR2D4, FR3D5, FR2D5 se ven afectados debido a la aplicación de la semana anterior. Posteriormente para la semana 8 se tiene el deceso de las plantas del tratamiento FR2D3. De lo cual se deduce que una aplicación de fertilizante foliar muy frecuente tal como la semanal, de dosis iguales o superiores a 20 gr/ litro de CRECIDOR GA3 produce fitotoxicidad en los estadios tempranos de las plantas de tomate. Casos contrarios fueron los tratamientos FR2D2 y FR4D3, los cuales mantuvieron un crecimiento sostenido superior durante el periodo evaluado, por lo que se puede inferir que: 1) dosis bajas (10 gr/l) con aplicación semanal del producto CRECIDOR GA3, así como 2) dosis moderadamente altas (20 gr/l) a frecuencias de aplicación bajas (mensual) pueden generar un alargamiento superior del tallo aparentemente significativo y diferenciado del resto de tratamientos. Ilustración 12. Ejemplar del tratamiento FR2D2: 10gr/l regada semanalmente.

p. 51

Ilustración 13. Ejemplar del tratamiento FR1D2: 10gr/l a una sola aplicación.

Ilustración 14. Evolución de la altura de los tratamientos.

El grafico de cajas en la Ilustración 14. Evolución de la altura de los tratamientos. muestra la distribución de la altura para cada uno de los 20 tratamientos en la última semana de muestreo. Se puede apreciar básicamente 3 grupos de tratamientos: los superiores, los intermedios y los

0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

0

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

Altura (cm) Semana Evolucion de la altura promedio de los tratamientos FR1D1 FR1D2 FR1D3 FR1D4 FR1D5 FR2D1 FR2D2 FR2D3 FR2D4 FR2D5 FR3D1 FR3D2 FR3D3 FR3D4 FR3D5 FR4D1 FR4D2 FR4D3 FR4D4 FR4D5

p. 52

inferiores. Dentro de los superiores sobresalen los tratamientos FR2D2 y FR4D3 con valores medios de 21 y 20 cm. Los tratamientos inferiores son: FR2D3, FR2D4, FR2D5 y FR3D5 cuyo valor es 0. El resto de los tratamientos son catalogados como intermedios. Ilustración 15. Gráfico de cajas para la variable altura (cm) en el último muestreo. Elaboración propia.

Además, se tiene seguridad de que hay diferencias estadísticamente significativas gracias al análisis de varianza (Ilustración 27. Análisis de varianza de la variable altura., Ilustración 28. Análisis de varianza de la variable número de hojas. e Ilustración 29. Prueba de contrastes para la variable altura.), para todas las fuentes de variación tales como las dosis, las frecuencias de riego o la interacción de estas, el p-valor dio como resultado <0.05, es decir, que los anteriores factores si ejercieron influencia sobre la altura de las plantas.

tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudia tudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Versión Estudiantil Vers FR1D1 FR1D2 FR1D3 FR1D4 FR1D5 FR2D1 FR2D2 FR2D3 FR2D4 FR2D5 FR3D1 FR3D2 FR3D3 FR3D4 FR3D5 FR4D1 FR4D2 FR4D3 FR4D4 FR4D5

TRATAMIENTO

0,00

2,86

5,72

8,57

11,43

14,29

17,15

20,01

22,87

25,73

Altura (cm) Altura de los tratamientos

p. 53

Ilustración 16. Grafica de la altura en función interacción dosis y frecuencia de aplicación.

Otra forma de interpretar la información obtenida seria mediante la gráfica de la altura en función de la dosis por la frecuencia de aplicación, la cual muestra la interacción donde solamente los tratamientos de la dosis 2 con la frecuencia de aplicación 2 (FR2D2) y la dosis 3 con la frecuencia de aplicación 4 (FR4D3) permitieron alcanzar la mayor altura en el experimento. Aquellos segmentos de recta faltantes fueron los tratamientos que durante la prueba sufrieron de fitotoxicidad por lo tanto no se representó su interacción.

Luego, en la comparación de contrastes entre grupos evaluando la altura de la planta se tiene que hay diferencias significativas como lo sugiere el p-valor (<0.05) de la tabla 8 y la ilustración 13 (anexos).

p. 54

Tabla 11. Prueba de contrastes para la altura. Contraste p-valor

1. Regar una sola vez vs regar más de una vez FR1 vs FR2 + FR3 + FR4 6.37𝒆−𝟗

2. Regar quincenal vs regar semanal y mensual FR3 vs FR2 + FR4 0.02188

3. Regar quincenalmente vs regar

mensualmente FR2 vs FR4 0.10728

4. No aplicar nada vs aplicar

D1 vs D2 + D3 + D4 + D5 6.02𝒆−𝟖

5. Aplicar una dosis mayor (30 gr/l) vs aplicar

cualquier dosis D4 vs D2 + D3 + D5 8.13𝒆−𝟏𝟔

6. Aplicar la dosis máxima vs cualquier dosis

moderada D5 vs D2 + D3 0.13524

7. Aplicar la dosis mínima vs aplicar la dosis

moderada D2 vs D3 0.15795

5.2. Numero de hojas

Como se puede apreciar en la

Ilustración 17. Evolución del número de hojas promedio de los tratamientos., se puede apreciar que en la semana 4 los tratamientos FR2D4, FR3D5 y FR2D5 fueron los primeros en ser afectados por la aplicación de la semana 3, ya que inicialmente se observaron deformaciones, enrollamientos y clorosis en las hojas teniendo como consecuencia su fallecimiento, lo cual también se manifestó en las plantas del tratamiento FR2D3. Su explicación inicial es la misma que para la altura donde, una aplicación de fertilizante foliar muy frecuente tal como la semanal, de dosis iguales o superiores a 20 gr/ litro de CRECIDOR GA3 produce fitotoxicidad en los estadios

p. 55

tempranos de las plantas de tomate. Y de acuerdo con la Ilustración 16. Grafica de la altura en función interacción dosis y frecuencia de aplicación. También, los tratamientos FR2D2 y FR4D3, los cuales mantuvieron un crecimiento sostenido superior durante el periodo evaluado, por lo que se puede inferir que: 1) dosis bajas (10 gr/l) con aplicación semanal del producto CRECIDOR GA3, así como 2) dosis moderadamente altas (20 gr/l) a frecuencias de aplicación bajas (mensual) pueden generar un alargamiento superior del tallo aparentemente significativo y diferenciado del resto de tratamientos.

A partir de la semana 7 se presenta un descenso generalizado en el número de hojas en cada tratamiento; como se había enunciado sobre el desarrollo fenológico en el marco teórico, la fase de desarrollo vegetativo de la planta, desde la germinación hasta el trasplante son de 30 a 35 días los cuales fueron superados para el momento del estudio donde llegó hasta la séptima semana (49 días), esto se puede deber a que la luminosidad que recibían las plántulas era el adecuado, para tener el tiempo de suficiente desarrollo, más no un exceso de luz directa que afecte su metabolismo y crecimiento ya a partir de la séptima semana la planta exige mayores recursos como suelo para desarrollar y expandir sus raíces, de esta manera empezar la fase reproductiva con la generación de flores y frutos. Aun cuando se superó el tiempo normal del trasplante vale la pena recordar que por efectos de la metodología y para cumplir los objetivos se debía encontrar el efecto de la dosis del producto hasta un periodo crítico y condiciones que forzaran a las plantas a aprovechar cualquier tipo de recurso.

p. 56

Ilustración 17. Evolución del número de hojas promedio de los tratamientos.

El grafico lineal de la ilustración 17 para la última semana de muestreo indica que definitivamente el tratamiento FR2D2 es el mejor en cuanto a la generación de hojas sobre todos los tratamientos que fueron sometidos al producto.

Es necesario mencionar una de las razones para realizar la evaluación hasta la última semana del experimento fue para llevar las plántulas al límite del estrés, para que así puedan demostrar su potencial genético al mismo tiempo que trabajen con sus reservas, de esta manera se puede

0

1

2

3

4

5

6

7

8

9

0

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

Numero de hojas semana Evolucion del numero de hojas promedio de los tratamientos FR1D1 FR1D2 FR1D3 FR1D4 FR1D5 FR2D1 FR2D2 FR2D3 FR2D4 FR2D5 FR3D1 FR3D2 FR3D3 FR3D4 FR3D5 FR4D1 FR4D2 FR4D3 FR4D4 FR4D5

p. 57

observar la respuesta en el menor tiempo posible, es decir, si influye o no la cantidad y/o el intervalo de aplicación del producto.

Ilustración 18. Gráfico de cajas para la variable número de hojas (cm) en el último muestreo. Elaboración propia.

En este caso para la variable número de hojas, según el análisis de varianza (ilustración 12) se obtuvo que el factor frecuencia de aplicación por sí solo no tuvo influencia significativa sobre la variable. Por otro lado, se encontró que en el factor dosis y en la interacción dosis: frecuencia de aplicación si se presentaron diferencias significativas, por lo que estos factores si ejercen influencia sobre la variable número de hojas.

p. 58

Ilustración 19. Grafica número de hojas en función de la interacción dosis y frecuencia de aplicación.

La grafica de interacción donde el número de hojas está en función de la dosis y la frecuencia de aplicación, demuestra que la relación donde se producen mayor número de hojas es aquella donde se aplica la dosis 2 (10gr/l) con una frecuencia de aplicación 2 (semanalmente). Aquellos segmentos de recta faltantes fuero los tratamientos cuyas interacciones produjeron

p. 59

fitotoxicidad.

En cuanto a la comparación entre los tratamientos en forma agrupada por medio de contrastes, se encontró diferencias estadísticamente significativas 1) entre aplicar alguna dosis y no aplicar nada, 2) aplicar la dosis máxima y aplicar cualquier dosis y 3) aplicar una dosis mayor y aplicar cualquier dosis. Lo anteriormente descrito se resume en la tabla 9 y se especifica en la ilustración 14. También, hay evidencia estadística con la que se puede afirmar que cuando se comparan grupos donde se aplicaron dosis moderadas como D2 (10gr/l) y D3 (20gr/l) no hay diferencia, en cuanto al número de hojas.

Tabla 12. Prueba de contrastes para el número de hojas Contraste p-valor No aplicar nada vs aplicar D1 vs D2, D3, D4

0.000619

Aplicar la máxima dosis (40gr/l) vs aplicar cualquier dosis D5 vs D2 + D3 + D4 0.005082 Aplicar una dosis mayor (30 gr/l) vs aplicar cualquier dosis D4 vs D2 + D3 0.020870 Aplicar la dosis mínima vs aplicar la dosis moderada D2 vs D3

0.113952

Para los resultados presentados se demuestra que existe una correlación entre la altura de la planta y el número de hojas generadas. Al analizar la influencia de la dosis, la frecuencia y los componentes del producto que se aplicó hay que tener en cuenta que este contiene 200-300 ppm de ácido Giberélico (tabla 3) cuyo efecto más notable es inducir crecimiento en altura (Jordán & Casaretto, 2006), igualmente de aumento de desarrollo de tejidos de manera constante, elongación de raíces, hojas, inducción germinación de semillas, etc. (Alcántara-Cortes et al., 2019), el cual se vio reflejado y probado en los tratamientos que tuvieron mejor desempeño como el FR2D2 o FR4D3.

Ahora bien, para los tratamientos FR2D4, FR3D5, FR2D5 y FR2D3 (Ilustración 16. Grafica de la altura en función interacción dosis y frecuencia de aplicación. e

p. 60

Ilustración 17. Evolución del número de hojas promedio de los tratamientos.), el daño fue por fitotoxicidad, es decir, que se produjo una manifestación fenológica de una afectación metabólica en las plantas por variables físico- químicos, bióticos o abióticos, que se pueden reflejar en diferentes órganos en la planta. Se suelen revelar como síntomas que van desde quemazón de puntas de hojas, hasta clorosis parcial o general. Las consecuencias van desde la disminución o retraso del crecimiento hasta la perdida de la cosecha (Peñaranda & Moreno, 2019). Como bien se dijo inicialmente, esto es producto de aplicaciones frecuentes a dosis considerables, donde hay factores como: la concentración excesiva del fertilizante, pH inadecuado, un desbalance de nutrientes, daño en la cutícula y concentración de sales. Por otro lado, por parte de las giberelinas, Taiz & Zeiger (2007) aseguran que su papel más relevante es estimular el crecimiento del tallo, el cuajado del fruto, la germinación de las semillas, etc. Pero en aplicaciones exógenas puede llegar a producir un efecto contrario al inhibir la germinación de semillas de tomate (DEAQUIZ- OYOLA & BURGOS-AVILA, 2013), mientras que en plantas con crecimiento excesivo, desordenado y delgado del tallo puede resultar en plantas débiles, y susceptibles a caídas o roturas

p. 61

con consecuente disminución en el rendimiento (Flórez-Gómez et al., 2024) Según Fernández et al., (2015), la toxicidad de las aplicaciones es un proceso poco conocido por lo que es importante conocer los causales de su procedencia, dentro de los cuales afirma que: “1) La toxicidad puede ser el resultado de efectos osmóticos o directos elementales. 2) La toxicidad osmótica es el resultado de la deshidratación de las células debido a la pérdida de agua hacia una solución salina extracelular. 3) La toxicidad elemental se produce cuando el exceso de un elemento esencial o su contra-ión entra en el espacio metabólico, un proceso que también es muy poco conocido. 4) La aparición de toxicidad elemental es una indicación de la concentración excesiva de la formulación para proporcionar nutrientes a las células vegetales”. De la anterior cita, la segunda razón es soportada por Taiz & Zeiger, (2007), quienes dejan claro que la plasmólisis es el cambio estructural que se produce como consecuencia de una gran pérdida de agua por osmosis, del mismo modo, pero en palabras de López, (2021), cuando las células pierden agua se contraen y consecuentemente el protoplasto se separa de la pared celular. A nivel macro este fenómeno es observado de forma natural cuando la planta se marchita; la forma de producir este fenómeno es poniendo la célula en un medio que tenga una concentración salina mayor a la del citoplasma de la célula (ya que la membrana plasmática es permeable al agua, lo que posibilita el intercambio).

En síntesis, la acumulación de sales (en este caso el fertilizante foliar CRECIDOR GA3) en dosis mayores puede generar estrés salino y consecuentemente un desequilibrio osmótico ya que por el proceso de osmosis hace que el agua fluya hacia las áreas con mayor concentración de sales (Taiz & Zeiger, 2007), lo que puede deshidratar las células vegetales produciéndose estrés hídrico por lo que como mecanismo de regulación las plantas cierran estomas e inhiben el intercambio gaseoso, foto respirando, reduciendo la actividad fotosintética. Finalmente se

p. 62

inhabilita el crecimiento y conlleva al marchitamiento.

6. CONCLUSIONES

Se concluye que en cuanto a dosis y frecuencia de aplicación del producto CRECIDOR GA3 para ser aplicado en modelos de agricultura urbana bajo espacios reducidos en etapa temprana del cultivo de tomate chonto, es recomendable aplicar semanalmente 10 gr/l del fertilizante foliar, ya que este provee los nutrientes necesarios para una óptima expresión fenológica del potencial genético de la planta, debido a que como se evidencio en los resultados del presente trabajo, con esta dosificación se puede obtener la mayor altura y generación de hojas.

Contraproducente es, como se evidencio, la aplicación de dosis iguales o mayores a 20 gr/l semanalmente del producto CRECIDOR GA3, puesto que provoca fitotoxicidad y la consecuente muerte de las plantas antes de que lleguen a etapa productiva.

La frecuencia de aplicación por si sola como factor no tiene gran influencia sobre el número de hojas que las plantas pueden llegar a producir, pero la interacción de este con y desde una dosis mínima del producto si puede llegar a producir un efecto significativo.

La prueba de contrastes ortogonales permitió realizar comparaciones múltiples entre la gran cantidad de tratamientos, ahorrando tiempo más que si se hiciera por otros métodos que se limitan a comparar entre tratamientos individuales. Del mismo modo el método contribuyo descubrir cuales interacciones de dosis y frecuencia eran diferentes o semejantes, como es el caso de la

p. 63

interacción FR2 x D2 y la interacción FR4 x D3.

Por ultimo y no menos importante, cabe mencionar el efecto de las giberelinas presentes en el fertilizante foliar sobre la variable altura, lo cual afirma la autenticidad del producto.

7. RECOMENDACIONES

1. En caso de continuar con el ensayo, una posibilidad debería ser evaluar otros estados

fenológicos tales como el inicio, el desarrollo de la cosecha y la senescencia del cultivo para determinar el impacto sobre el rendimiento de acuerdo con la edad teniendo en cuenta las dosis y frecuencias.

2. Probar el experimento en otros cultivos anuales de ciclo corto para lograr obtener el

máximo beneficio optimizando las dosis.

3. Para experimentación con otras especies u otros estados fenológicos se debería tener

en cuenta variables más exactas como la tasa de crecimiento absoluto, área foliar y el contenido relativo de agua para poder medir con mayor exactitud la magnitud del efecto de los tratamientos.

4. Realizar un análisis económico de costo/beneficio ya que como se observó, el

tratamiento FR4D3 aunque no fue el mejor, si fue sobresaliente lo cual no se debería descartar pues buscar el equilibrio entre el costo de aplicación y los resultados sobre el cultivo puede generar rentabilidad y eficiencia.

5. Evaluar medidas relacionadas con la raíz como longitud, volumen, área superficial y

masa.

6. Comparar con otros fertilizantes foliares del mercado de características similares

p. 64

7. Teniendo en cuenta que la duración de la etapa de vivero no debe ser mayor de 4

semanas, para experimentos futuros se deberá planear el factor frecuencia de aplicación a niveles más cortos.

p. 65

8. BIBLIOGRAFÍA

Agustí, ua M., Zaragoza, S., Bleiholder, H., Buhr, L., Hack, H., Klose StauB, R. R., Buhr BBA, L., & Klose BSA, R. (1995). Escala BBCH para la descripción de los estadios fenológicos del desarrollo de los agrios (Gén. Citrus). Electronico, 332, 189–199. https://redivia.gva.es/handle/20.500.11939/7875 Alcantara-Cortes, J. S., Acero Godoy, J., Alcántara Cortés, J. D., & Sánchez Mora, R. M. (2019). Principales reguladores hormonales y sus interacciones en el crecimiento vegetal. Nova, 17(32), 109–129.

Ambientales-IDEAM, I. de H. M. y E. (2018). Características climatológicas de ciudades principales y municipios turísticos. Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales.

Camara de Comercio de Bogota. (2015). Manual tomate. 10–11. Cañón Mendoza, L. B., & Amaya Castaño, G. C. (2017). Uso de los recursos naturales en los espacios destinados para la agricultura urbana en la localidad de San Cristóbal de la ciudad de Bogotá DC.

Cantor, K.-M. (2010). Agricultura urbana: elementos valorativos sobre su sostenibilidad. Cuadernos de Desarrollo Rural, 7(65), 59–84. Castaño, N., & Cardona, M. (2014). Factores determinantes en la inestabilidad del sector agrícola colombiano. Contexto, 2(2), 91–107.

DEAQUIZ-OYOLA, Y. A., & BURGOS-AVILA, Y. E. (2013). EFECTO DE LA

APLICACIÓN DE GIBERELINAS (GA3) SOBRE GERMINACIÓN DE SEMILLAS DE

TOMATE (Solanum lycopersicum L.) VARIEDAD SANTA CRUZ. Conexión Agropecuaria

JDC, 3(2), 29–36.

p. 66

Degenhart, B. (2016). La agricultura urbana: un fenómeno global. Nueva Sociedad, 262, 1–11.

Dubbeling, M., Santini, G., Renting, H., Taguchi, M., Lançon, L., Zuluaga, J., De Paoli, L., Rodriguez, A., & Andino, V. (2017). Assessing and planning sustainable city region food systems: Insights from two Latin American cities. Sustainability, 9(8), 1455. Dzib Moo, D. L. B., González García, G., & González Dzib, A. (2018). Los beneficios para la salud, medio ambiente y economía familiar de la agricultura urbana. Escobar, H. (2010). Manual de producción de tomate bajo invernadero. Editorial Tadeo Lozano.

Estrada, E. I., & Vallejo Cabrera, F. A. (2004). Producción de hortalizas de clima cálido.

FAO - COMITÉ DE AGRICULTURA. (n.d.). Retrieved June 8, 2024, from https://www.fao.org/unfao/bodies/coag/coag15/x0076s.htm Fernández, V., Sotiropoulos, T., & Brown, P. (2015). Fertilización foliar. Principios Científicos y Prácticas de Campo. Asociación Internacional de La Industria de Fertilizantes (IFA). Paris, Francia, 49–82.

FICHA TÉCNICA CRECIDOR AG3 NOMBRE COMÚN FERTILIZANTE

COMPUESTO COMPLEJO NPK + ACIDO GIBERELICO. (n.d.).

Flores, C., Buono, S., Giorgini, S., & Flores, C. (2012). Enfermedades de tomate: guía de consulta. INTA Ediciones.

Flórez-Gómez, D. L., Osorio-Guerrero, K. V., Rodríguez-Yzquierdo, G. A., Jaramillo-Bonilla, S., Ortegón-Herrera, L. E., Gómez-Delgado, E., & Brochero-Aldana, G. A. (2024). Efecto de retardantes de crecimiento en la disminución del volcamiento de sorgo

p. 67

dulce forrajero. Agronomía Costarricense, 48(1), 67–78.

Forero Camacho, C. A., & Arce, B. (2018). Agricultura urbana y periurbana en la seguridad alimentaria.

Hernández Meoro, P., & Pastor Manzano, J. (2009). El Tomate, su cultivo y sus enfermedades.

Herrera, F., Arteaga, M. I., Herrera, F. F., Alban, R. E., Arteaga, M. I., & Herrera, F. F. (2018). La agricultura urbana en Caracas: diagnóstico de los espacios agroproductivos desde una perspectiva socioecológica. Cuadernos de Desarrollo Rural, 14(80), 71–89. https://doi.org/10.11144/Javeriana.cdr14-80.aucd Infobae. (2023, January 17). Bogotá es la ciudad con más casos de desnutrición infantil en Colombia. https://www.infobae.com/colombia/2023/01/17/bogota-es-la-ciudadcon-mas-casos-de-desnutricion-infantil-en-colombia/ Izquierdo, M. R. C. (2020). Cómo avanzar en el logro del ODS 2 “Erradicación del hambre y poner fin a la malnutrición.” Revista Mexicana de Política Exterior, 118, 167–193. Jaramillo Noreña, P. J., Rodríguez, V. P., Gúzman, A., & Zapata, M. A. (2006). El cultivo de tomate bajo invernadero (Lycopersicon esculentum, Mill). Jordán, M., & Casaretto, J. (2006). Hormonas y reguladores del crecimiento: auxinas, giberelinas y citocininas. Squeo, F, A., & Cardemil, L.(Eds.). Fisiología Vegetal, 1–28. Lara, A. (2008). Agricultura urbana en Bogotá: implicaciones en la construcción de una ciudad sustentable. Monografía de Ciencia Política y Relaciones Internacionales). Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. Https://Repository. Javeriana. Edu. Co/Bitstream/Handle/10554/7809/Tesis125. Pdf.

Lopez, J. (2021). Crenación, hemólisis, plasmólisis y turgencia. Universidad

p. 68

Autónoma de Chiapas-Facultad de Ciencia Biologicas-Extensión Ocozocoautla. Luis, C., Garzón, E., Mayor De Bogotá, A., Rolando, D. C., Rodríguez, H., Botánico, J., Mutis, J. C., Calderón, J., Sudirector, V., Operativo, T., Serrano, V. F., Oficina, J., Planeación, A., Duarte, E. T., Sánchez, C. M., Peñuela, A., Darío Betancur, R., González, C., & Bustamante, G. (n.d.). Secretaría Gobierno.

Maciej Serda, Becker, F. G., Cleary, M., Team, R. M., Holtermann, H., The, D., Agenda, N., Science, P., Sk, S. K., Hinnebusch, R., Hinnebusch A, R., Rabinovich, I., Olmert, Y., Uld, D. Q. G. L. Q., Ri, W. K. H. U., Lq, V., Frxqwu, W. K. H., Zklfk, E., Edvhg, L. V, … فاطمی, ح. (

2013

)

. La agricultura urbana en Bogotá: como llegar a tener un modelo de negocio. Uniwersytet Śląski, 7(1), 343–354. https://doi.org/10.2/JQUERY.MIN.JS Meza, J., Pantoja, A., Galan, P. R., Godoy, N., Gattini, J., Villasanti, C., & Díaz, J. (2013). El Cultivo De Tomate Con Buenas Prácticas Agrícolas En La Agricultura Urbana Y Periurbana. FAO. E.

Nations, U. (2020). Población| Naciones Unidas.

Papanek, A., Campbell, C. G., Wooten, H., Diaz, J., & Caicedo Zapata, V. (2023). Beneficios socio-comunitarios y limitaciones de la agricultura urbana. EDIS, 2023(6). https://doi.org/10.32473/edis-fy1530-2023 Peñaranda, I., & Moreno, A. (2019, January 11). FITOTOXICIDAD: Más que un culpable, una mirada a los múltiples factores en interacción. Perilla, A., Rodríguez, L. F., & Bermúdez, L. T. (2012). Estudio técnico-económico del sistema de producción de tomate bajo invernadero en Guateque, Sutatenza y Tenza (Boyacá).

Revista Colombiana de Ciencias Hortícolas,

5(2),

279–294.

https://doi.org/10.17584/rcch.2011v5i2.1269

p. 69

Pinzón Perdomo, L. M., Sánchez León, G. D., Jaramillo Noreña, J. E., Rodríguez, V. P., & Zapata Cuartas, M. Á. (2012). Costos de producción de tomate chonto bajo invernadero.

Pulido, H. G., De la Vara Salazar, R., González, P. G., Martínez, C. T., & Pérez, M. del C. T. (2012). Análisis y diseño de experimentos. McGraw-Hill New York, NY, USA: Sahagún-Castellanos, J., Martínez-Garza, A., & Rodríguez-Pérez, J. E. (2008). Problemas y métodos comunes del análisis de experimentos factoriales. Revista Chapingo. Serie Horticultura, 14(2), 213–222.

Sánchez, H. Á. (2019). Urban and peri-urban agriculture. Territorial rearrangement and potential of urban food systems.

Investigaciones Geograficas,

98.

https://doi.org/10.14350/rig.59785 Santos, A. T., & Manjarrez, D. A. (1999). Fertilización foliar, un respaldo importante en el rendimiento de los cultivos. Terra Latinoamericana, 17(3), 247–255. SAS, E. S. (2022). Mapa De Brillo Solar.

Segura, J. (2000). Notas de diseños experimentales. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Yucatán (México): Universidad Autónoma de Yucatán. Taiz, L., & Zeiger, E. (2007). Fisiologia vegetal (Vol. 10). Universitat Jaume I. Urango, O. U. (2020). Contribución de la Agricultura urbana y periurbana (AUP) en la seguridad alimentaria y su impacto en la sostenibilidad del medio ambiente urbano. Revista Urabá Académica, 1, 25–34.

Vallejo Cabrera, F. A. (1999). Mejoramiento genético y producción de tomate en Colombia.

Zambrano, A. (2009). Cultivo de tomate en invernadero. Obtenido de Cultivo de

p. 70

Tomate En Invernadero: Https://Repository. Agrosavia. Co/Bitstream/Handle/20.500,

12324, 2196.

p. 71

9. ANEXOS

Ilustración 20. Medición altura FR2D2.

Ilustración 21. Disposición real del experimento.

p. 72

Ilustración 22. FR2D4.

Ilustración 23. FR3D1

p. 73

Ilustración 24. Peso fertilizante para dosis 3.

Ilustración 25. Peso fertilizante para dosis 2.

p. 74

Ilustración 26. Semillas tomate Chonto variedad Karina (Sakata).

Ilustración 27. Análisis de varianza de la variable altura.

Ilustración 28. Análisis de varianza de la variable número de hojas.

Ilustración 29. Prueba de contrastes para la variable altura.

Ilustración 30. Prueba de contrastes para la variable número de hojas.

p. 75

Normalidad de la altura

Homocedasticidad de la variable altura

Normalidad del número de hojas

Homocedasticidad de la variable número de hojas

p. 76

Tabla 13 Cronograma de aplicación con cantidades aplicadas, según dosis

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

Estadío 0 Semana 50

Semana 51

Estadío 1 al

6

semana 52 28/12/202

3

1

X

2

X

3

X

4

X

5

X

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

11

X

12

X

13

X

14

X

15

X

16

X

17

X

18

X

p. 77

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

19

X

20

X

semana 1 4/01/2024

1

2

3

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

p. 78

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

semana 2 11/01/202

4

1

2

3

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

11

X

12

X

13

X

14

X

15

X

16

17

18

19

20

semana 3 18/01/202

p. 79

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

11

12

13

14

15

16

17

18

19

20

semana 4 25/01/202

4

1

2

3

4

5

6

X

7

X

p. 80

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

8

X

9

X

10

X

11

X

12

X

13

X

14

X

15

X

16

X

17

X

18

X

19

X

20

X

semana 5 1/02/2024

1

2

3

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

p. 81

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

12

13

14

15

16

17

18

19

20

semana 6 8/02/2024

1

2

3

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

11

X

12

X

13

X

14

X

15

X

p. 82

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

16

17

18

19

20

semana 7 15/02/202

4

1

2

3

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

p. 83

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

20

semana 8 22/02/202

4

1

2

3

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

11

X

12

X

13

X

14

X

15

X

16

X

17

X

18

X

19

X

20

X

semana 9 29/02/202

p. 84

ESCALA

BBCH

SEMANA

FECHA

UNIDAD

EXPERIMENTA

L

FRECUENCIA

FR1 (ÚNICA)

FR2 (SEMANAL)

FR3 (QUINCENAL)

FR4 (MENSUAL)

DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE DOSIS con volumen de 250mL x UE D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

D

1

D

2

D

3

D

4

D

5

3

4

5

6

X

7

X

8

X

9

X

10

X

Cita: Rodríguez Walteros, Harol Stivel (2024), Determinación de la dosis y frecuencia de aplicación del fertilizante foliar Crecidor GA3 en la postemergencia de tomate chonto (Solanum lycopersicum, hibrido carina) empleado en agricultura urbana, Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales, p. N. https://repository.udca.edu.co/handle/11158/5894