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Informe revisión documental para el apoyo del Proyecto Mapas, comunidades y élites en el contexto del posacuerdo. Fase 1. Cartografías de apropiación e institucionalización del territorio

MISI - CIDC – IPAZUD 2020 - 2021

Cindy Carolina Chacón Reyes

Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Ciencias y Educación Licenciatura En Pedagogía Infantil Bogotá, D.C.

2022

p. 2

INFORME REVISIÓN DOCUMENTAL PARA EL APOYO DEL PROYECTO MAPAS,

COMUNIDADES Y ÉLITES EN EL CONTEXTO DEL POSACUERDO. FASE 1.

CARTOGRAFÍAS DE APROPIACIÓN E INSTITUCIONALIZACIÓN DEL TERRITORIO

MISI - CIDC – IPAZUD 2020 - 2021

Cindy Carolina Chacón Reyes

Director: Gary Gari Muriel

Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Ciencias y Educación Licenciatura En Pedagogía Infantil Bogotá, D.C.

2022

p. 3

Tabla de contenido

Introducción

4

Objetivos

5

Objetivo general

5

Objetivos específicos

5

Matriz documental

7

Referentes conceptuales

39

Comunidad

39

Elites

54

Educación rural

72

Diseño metodológico

84

Conclusiones

87

Acerca de la categoría Comunidad

87

Acerca de la categoría Elites

88

Acerca de la categoría Educación Rural

90

Referencias bibliográficas 93

p. 4

Introducción Este texto surge del proceso adelantado en el marco de la revisión documental configurada para apoyar la línea de trabajo de la Maestría Social Interdisciplinaria Territorios: Ruralidades y creación en la Madre Tierra, como parte del desarrollo del Proyecto de Investigación: Mapas, comunidades y élites en el contexto del posacuerdo. Fase 1. Cartografías de apropiación e institucionalización del territorio MISI - CIDC – IPAZUD 2020 – 2021. Para ello, en el plan de trabajo se estableció la realización de una revisión documental en torno a los conceptos Comunidades, Elites, Territorios, Educación Rural, Memoria y Artes de la Madre Tierra; como insumo inicial para el proceso investigativo posterior.

En consecuencia, se adelantó un proceso de Investigación Documental que diera cuenta de la recolección de información en torno a los conceptos anteriormente mencionados y como fruto de este proceso se fue realizando una matriz documental con el fin de visibilizar y describir brevemente algunos de los aspectos preponderantes para la temática de la investigación, que se encontraron en los documentos revisados a lo largo de la pasantía; de manera que se evidenciara su posible aplicación en el desarrollo del proyecto. Se revisaron un total de 69 documentos, de los cuales 39 corresponden a las tres categorías utilizadas para la realización del presente artículo y las restantes serán abordadas en otro escrito que por cuestiones de extensión del documento se decidió realizar así.

Este documento se ha organizado en tres partes en las que se encontrarán: Los objetivos (general y específicos de la investigación), el planteamiento, formulación y justificación de la investigación, que corresponde al rastreo de referencias que han abordado los temas de élites, ruralidades, comunidad, territorios, artes de la madre tierra y memoria.

p. 5

Luego el lector encontrará el marco referencial, en él se ubican las categorías desde donde se fundamenta teórica y conceptualmente el trabajo de apoyo al proceso investigativo, uno de cuyos productos derivados es un artículo1 de avance en torno al estado de la cuestión abordado en esta línea. Posteriormente se presenta la metodología utilizada y, por último, unas conclusiones parciales en torno a esta primera fase del proceso.

Objetivos Objetivo general Realizar un rastreo documental acerca de las categorías centrales definidas por la línea de trabajo Territorios, ruralidades y creación en la Madre Tierra, como parte del proyecto de investigación: Mapas, comunidades y élites en el contexto del posacuerdo. Fase 1. Cartografías de apropiación e institucionalización del territorio MISI - CIDC –

IPAZUD 2020 - 202

Objetivos específicos

● Rastrear información de antecedentes pertinentes acerca de las categorías:

Comunidad, Elites, Educación Rural, Territorio, Memoria y Artes de la Madre Tierra, en diversas fuentes y repositorios institucionales, como parte de la configuración de un corpus inicial a partir del cual desarrollar el proceso investigativo de la línea.

1 Artículo que, por razones de extensión, aborda tres de las categorías revisadas: Comunidad, Élites y Educación Rural.

p. 6

● Realizar una matriz documental de estas categorías centrales definidas por la

línea, con el fin de visibilizar sintéticamente el corpus conceptual sobre el cual se centra la indagación de la línea, describiendo brevemente algunos aspectos relevantes de los documentos revisados en esta fase.

● Elaborar un componente documental (a la manera de un artículo inicial) en el que

se esbocen los enfoques, objetos y trayectorias en los estudios encontrados, acerca de las categorías centrales abordadas por la línea.

● Visibilizar, en coloquios, conversatorios y demás espacios en los que se pueda

participar para tal fin, los avances de la línea de trabajo Territorios, ruralidades y creación en la Madre Tierra.

p. 7

Matriz documental

N° Categoría Nombre Libro, Artículo.

Autor (es) Propósito del Documento Aporte del Documento a la Investigación Link

1

Territorio Retornando por el Camino de los Antiguos El Sendero para Reorganizar la Vida.

Cabildo Muisca de Bosa.

Apreciación del territorio no solo como espacio biofísico sino como lugar en el que se tejen relaciones “Vivir es relacionarse”

.

“el territorio está en los seres y el territorio son los seres, seres colectivos, seres comunidad”.

Pág. 12.

El documento presenta la visión de territorio que tiene el Cabildo Muisca de Bosa, generando una mirada al lector de otras formas de concebir el territorio, el territorio contiene lo que ha pasado, lo que está pasando y lo que vendrá, a través de la memoria de las comunidades que lo habitan. Allí se encuentran en relación las comunidades con todo aquello que rodea y compone el territorio.

https:// www.idt .gov.co/ sites/de fault/file s/public aciones /Retorn ando% 20por% 20el%2 0Camin o%20d e%20lo s%20A ntiguos.

pdf

2

Territorio Tierra y Género Dilemas y obstáculos en los procesos de negociación de la política de tierras en Colombia María Fernanda Sañudo Pazos Explica la distribución del territorio en Colombia a partir de la política de tierras y el dominio de las élites rurales sobre estas.

Presenta algunas estrategias, métodos, de las elites rurales para hacerse al acceso de gran parte de la tierra en Colombia y de esta manera subordinar al campesinado y las comunidades rurales en general.

Libro en físico

3

Territorio Las nuevas Luchas por La tierra Defendiendo el territorio y el patrimonio (2000

- 2015)

Armando Bartra Se presentan las luchas y defensas que han hecho las comunidade s indígenas y mestizas Se expone la defensa del territorio y la resistencia de las poblaciones al poderío tanto de actores armados como de corporaciones http://bri gadapa raleere nliberta d.com/li bro/lanuevasluchaspor-la-

p. 8

mexicanas para proteger, recuperar y reconstruir sus territorios, además de preservar su libertad, siendo el estado y las grandes corporacione

s. Por otro

lado, visibilizan el cuerpo de las mujeres como territorio que también hay que cuidar, respetar y así mismo su subjetividad.

destructoras de su territorio y así recobrar los lazos entre las comunidades.

tierradefendi endoelterritori o-y-elpatrimo nio-

2000-

2015

4

Territorio Pacificación territorial e insubordinación social en una “Plaza Roja”. El caso de Quinchía, Colombia.

Alberto Antonio Berón Ospina, Carlos Alfonso Victoria Mena, Jefferson Jaramillo Marín

El artículo plantea el caso del municipio de Quinchía (Risaralda, Colombia) en donde el control del territorio y la violencia desmedida dejó una gran afectación a la comunidad, el fin de este es comprender el porqué de la violencia y los hechos sucedidos en el municipio.

Se expone los conflictos por el derecho a la tierra, se presenta al estado como actor de despojo de tierras de indígenas, mediante medidas que dieron capacidad para la expropiación de estas comunidades. Por otro lado, se expone la pacificación del territorio llevada por actores armados(paramilit ares) y por el mismo estado, llevando la fuerza y violencia al límite en este municipio.

https://s earchproques tcom.bdi gital.udi strital.e du.co/d ocview/

242621

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p. 9

Territorio El territorio colombiano y sus márgenes.

La difícil tarea de la construcción territorial.

Vincent Gouëset Se hace una reflexión de los problemas de la territorialidad en el espacio colombiano, en el cual la periferia está abandonada por el estado, el cual tiene como modelo el centroperiferia, con mayor presencia y dominación en el primero que en el segundo.

Se aborda el problema del territorio y sus márgenes en el cual el territorio colombiano en la periferia se encuentra abandonado, con pocos habitantes lo que genera que no haya una territorialidad, una cultura local común, un desarrollo local; debido a la escasa presencia e interés del estado por estos territorios.

https:// wwwredalycorg.bdig ital.udis trital.ed u.co/pdf /357/35

700105.

pdf

https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

aspx?di rect=tru e&db=a sn&AN =21903 496&la ng=es& site=eh ost-live

6

Territorio Entre Selva y Páramo:

Viviendo y Pensando la Lucha India.

Luis Guillermo Vasco Uribe Recopilación de las reflexiones hechas por el antropólogo Luis Guillermo Vasco, acerca de las luchas de los emberachamí, los guámbianos y otros grupos como los arhuaco o ijka y los paeces o nasa, que al El territorio para las comunidades indígenas como espacio de relaciones, la utilización de este es solo una de estas relaciones.

Libro en físico

p. 10

decir de este académico las disconformid ades de estas comunidade s han hecho de estas nacionalidad es indígenas, surgidas del conflicto, las que le dan parte del fundamento pluricultural a la nación colombiana.

7

Territorio Caminos educativos en el territorio de lo sagrado

Anita Gramigna

El fin del artículo es exponer la belleza y su papel en la educación:

belleza como medio formativo de la ética, la gracia, con el fin del propio bien, en relación con los otros.

La ética en el corazón de la estética, por eso el hablar sincero, es algo bello, se trata del gobierno de sí, el bien de todos los involucrados en la relación, la educación constante que forme una relación adecuada con sigo mismo.

“La solidaridad es precisamente esto: pensar y perseguir el bien de aquellos que están en relación conmigo. ¿Por qué? Porque me ayuda a vivir mejor. Porque el bien del otro se refleja en mí, de hecho, «define» y «determina», en lo profundo, mi bien, porque yo-existohttps://a lteridad.

ups.edu .ec/inde x.php/al teridad/ article/v iew/1.2

015.07

p. 11

en-relación, no existo afuera de dicha relación”.

Pág.10.

8

Territorio Postacuerdo y gestión territorial en Colombia.

Jorge Eliecer Rojas Naranjo Se centra en el análisis del efecto de la terminación del conflicto armado, con respecto a la firma de los acuerdos de paz en Colombia.

Se plantea la ocupación desigual del territorio, el cual está en contienda marcado por asimetrías de poder, lo que se dice es prioritario revertir.

https:// wwwredalycorg.bdig ital.udis trital.ed u.co/pdf /748/74

846551

017.pdf

9

Territorio Territorio y movilidad como escenarios para la construcción de ejercicios de memoria

Mauricio Hernánde z Pérez

El artículo muestra que la memoria, el espacio y el territorio se han vuelto el campo para la lucha, reivindicació n política y social en Colombia.

Se enuncia el papel de la memoria en la sociedad, el territorio como espacio de disputa y la disposición en la refundación del mismo, debido al conflicto armado, para la construcción de paz territorial.

https://c iencia.l asalle.e du.co/c gi/viewc ontent.c gi?articl e=2207 &contex t=ruls

10

Territorio Sentipensar con la tierra. Nuevas lecturas sobre desarrollo, territorio y diferencia Arturo Escobar El libro presenta nuevas lecturas acerca de desarrollo, territorio y diferencia y busca resaltar algunas propuestas indígenas, afrodescendi entes, ambientalista s, campesinos y de mujeres alrededor de Se hace la invitación a sentipensar con el territorio, territorio como espacio colectivo, espacio de vida, se aclara que territorio y tierra no es lo mismo como se pensaba antes y tampoco a la concepción moderna de estado-nación.

Libro en físico

p. 12

la tierra y el territorio

11

Territorio Despojo(s), segregación social del espacio y territorios de resistencia en América Latina Presentación del dossier Ivette Vallejo

Giannina Zamora

William Sacher Realiza un acercamient o conceptual a los despojos del territorio en América Latina, a la acumulación por desposesión.

Y da muestra de la resistencia de las comunidade s locales.

La acumulación por desposesión ha sido un mecanismo de las elites capitalistas nacionales y transnacionales para la acumulación de riqueza. Mujeres como líderes protagonistas de la resistencia y en defensa de sus territorios.

http://dx .doi.org.

bdigital.

udistrita l.edu.co :8080/1

0.17141

/iconos.

64.2019

.3695

12

Territorio La identidad cultural del territorio como base de una estrategia de desarrollo sostenible Murilo Flores Presentación de nociones y conceptos que conducen a un territorio con identidad cultural en el debate actual.

El territorio como resultado de una acción social, se hace una distinción entre dos tipos de concepción del territorio, el primero el territorio dado, el segundo el territorio construido https:// www.re dalyc.or g/pdf/67 5/67500 703.pdf

13

Territorio Espacio, territorio y territorialidad:

una aproximación teórica a la frontera.

Octavio Spíndola Zago

El texto pretende comprender la relación espacio sujeto, en contextos de frontera.

Se plantea que el estado está fundamentalmente ligado al territorio el cual es gestionado internacionalment e.

https://r eader.el sevier.c om/rea der/sd/p ii/S0185

191816

300393

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6FFD1

B94700 EC851 A7BA0 59000A 34E1F7 7B7DF 7CF9B C30ED 7E906B B6D49

p. 13

BEA84

C8A720 68409E B8ED2 34CE76

222324

469

14

Memoria Aproximación a la memoria histórica:

dicotomía memoriahistoria, diferencias entre verdad jurídica y verdad histórica, y dilemas que se presentan.

Fray Esteban Atehortúa Aguirre El artículo tiene como fin un acercamient o al concepto de memoria histórica, además de comprender por qué es importante en la actualidad los procesos de reconstrucci ón de la memoria histórica y su influencia en lo político.

Analiza la cuestión de la verdad en la memoria histórica, se hace énfasis en rescatar la perspectiva de los vencidos; es abrir la mirada desde lugares que antes no se conocían o eran silenciados.

No se ocupa de los hechos, sino de los no-hechos.

https://d ialnet.u nirioja.e s/servle t/articul o?codig o=7716

820

15

Memoria Memoria, territorio y experiencia.

Reflexiones a partir del pensamiento de W. Benjamín

Matías Marchant Se sitúa la memoria no solo en el tiempo, sino también en el territorio y en las pertenencias

.

La memoria se toma como medio para conocer el pasado, se expone la territorialización del pasado; la memoria requiere del territorio, se necesitan el uno al otro.

http://19

0.96.76.

12/inde x.php/hi rf/article /view/2

567

16

Memoria “Memoria histórica razonada”. Una propuesta incluyente para las víctimas del conflicto armado interno colombiano

Juan Felipe Rueda Arenas

Evidenciar cómo mediante la memoria histórica razonada se pueden comprender relatos de personas Se muestra el debate teórico sobre historia y memoria llevado a cabo por las ciencias sociales y humanas.

Además, se concibe que la memoria ayuda a https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

p. 14

desplazadas en un conocimiento complement ario entre víctimas e investigador es.

generar instrumentos contra marginalidades, negacionismos, silencios y olvidos impuestos por centros de poder.

La memoria histórica como acto de justicia para las víctimas, como espacio de la lucha política.

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https://s earchproques tcom.bdi gital.udi strital.e du.co/d ocview/

167759

6398/24 412C2

DEAE1

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17

Memoria Especializando la memoria:

Reflexiones sobre el tiempo, el espacio y el territorio en la constitución de la memoria

Byron Ospina Florido Se estudian los vínculos entre memoria, identidad campesina y territorio.

En el territorio converge lo percibido y vivido, el cual le da sentido a la memoria. La memoria como apuesta a reivindicaciones políticas y organizativas de los oprimidos.

http://w ww.me moria.fa hce.unl p.edu.a r/art_re vistas/p r.4992/ pr.4992 .pdf

18

Memoria La memoria de los lugares:

entre espacios de la historia y territorios de la geografía

Nicolás Verdier El lugar asociado a una imagenrecuerdo.

Los Territorios como lugares de memoria, adquieren sentido.

https://h alshs.ar chivesouverte s.fr/hals hs-

005177

15/docu ment

p. 15

Memoria Acerca de la relación entre territorio, memoria y resistencia. Una reflexión conceptual derivada de la experiencia campesina en el Sumapaz*

Diego Fernando Silva Prada En el artículo el espacio se significa como territorio construido socialmente y a la memoria colectiva como el momento para la resistencia campesina.

Aproximació n a las relaciones de territorio y memoria.

Memoria empoderada como instrumento político de las comunidades y como elemento de las resistencias sociales comunitarias. El Territorio como concepto político.

https://d oi.org/1

0.15446

/anpol.v 27n81.4

5763

20

Memoria Las políticas de la memoria Bruno Groppo

Se reflexiona acerca del vínculo entre memoria e identidad.

Memoria como presencia viva del pasado, la cual solo rehace una parte del mismo.

El olvido también hace parte de la memoria.

https:// www.so ciohisto rica.fah ce.unlp.

edu.ar/ article/v iew/SH n11- 12a09/1

804

21

Memoria Memoria e Identidad

Julio De Zan Se plantea a la memoria como parte constitutiva de la identidad, además de no oponer la memoria y la historia.

El estado y la sociedad deben hacerse cargo de la responsabilidad de las tragedias de violencia y violación de derechos humanos que se presentan en nuestras sociedades, ya sea por acción u omisión.

https:// www.re dalyc.or g/pdf/28 8/28815

531003.

pdf

22

Memoria Registro identitario de la memoria:

políticas de la memoria e Daniela Barrera Machado, Juan David Revisión de investigacion es sobre políticas de memoria en Se plantea que la memoria ha contribuido como relato nacionalista a validar la https://s earchproques tcom.bdi

p. 16

identidad nacional

Villa Gómez relación con la construcción de identidad nacional.

construcción de estados nación, mediante la divulgación promovida por el estado, en escuelas, medios de comunicación para formar una identidad nacional acorde a sus intereses. Las memorias como instrumento de las elites, para silenciar y eliminar cualquier oposición.

gital.udi strital.e du.co/d ocview/

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23

Memoria Memoria social, identidad, poder y conflicto Social José Manuel Sobral El texto se ocupa de las relaciones entre identidad social, memoria, poder y conflicto.

Se posiciona a la memoria no como un simple registro del pasado, sino como una reconstrucción de este. Se dice que “la memoria está unida al ejercicio de dominación”.

https:// www.re dalyc.or g/pdf/83 8/83801 306.pdf

24

Elites Elites económicas, desigualdad y tributación

Juan Pablo Jiménez, Andrés Solimano Se analiza el concepto de elites llevado a cabo en la literatura clásica, así como la perspectiva sociológica y económica del mismo.

El texto centra su atención en las élites económicas como quienes detentan el mayor ingreso económico aun siendo un grupo minoritario en la población, lo que genera desigualdad en la sociedad.

https:// www.ce pal.org/ es/publi cacione s/5359eliteseconom icasdesigua ldadtributaci on

p. 17

Elites El Análisis de las Élites Políticas en las Democracias

Edurne Uriarte

El artículo, se centra como lo mencionan, en el difícil camino del concepto de élite política.

Se exponen las nociones de Marx alrededor de la clase social y de los teóricos clásicos de las elites, sobre todo de Pareto, acerca de la división de la sociedad en elites y masas, estos últimos con un reconocimiento tardío por parte de estudiosos de la política, a diferencia del primero, de quien se difundió y aceptó su obra ampliamente.

Se presenta la definición de élite política y se reflexiona acerca de los factores de circulación o no de las elites políticas.

https://r ecyt.fec yt.es/in dex.php /RevEs Pol/artic le/view/

45470

26

Elites El origen histórico y gnoseológico de la teoría de las élites María Luz Moran Calvo- Sotelo El trabajo se centra en las concepcione s clásicas de la teoría de las elites, desde los planteamient os de Mosca, Michels y Pareto.

Se plantea que el buen funcionamiento del estado va a estar dado por el control y manejo de las elites, por parte de “los mejores”, llamados por los teóricos de las elites “la minoría”, quienes dominarían a las masas, el grueso de la población; a quienes se les atribuye incompetencia para autogobernarse.

Por otra parte, se plantea que estas https://e prints.u cm.es/i d/eprint/ 52845/

p. 18

minorías siempre han existido y seguirán existiendo y que lo único que cambiaría sería la composición y variación del grupo. La utilización de la fuerza, uno de sus recursos a utilizar frente a las mayorías.

27

Elites Teoría de las Elites y elitismo

Albertoni Ettore A.

El artículo hace un breve recorrido a través de las teorías elitistas que conforman la llamada escuela italiana de las elites.

Se recorre las concepciones que surgen acerca de la democracia política a partir del estudio de la teoría de las teorías.

http://w ww.revi stas.un am.mx/i ndex.ph p/rmcpy s/article /view/7 1107/62

820

28

Elites La Sociedad Rural en Medellín (c1450c1550). Élites, Labradores y Pobres Julián Clemente Ramos Se pone de manifiesto las elites rurales en este caso de Medellín entre 1450 y

1550 y los

grupos que se ubican por debajo de estos económicam ente.

Se hace referencia a elites enriquecidas dedicadas específicamente a la ganadería, y a la pobreza, dado al limitado acceso que se presenta a bienes y recursos en las sociedades rurales.

https://s earchproques tcom.bdi gital.udi strital.e du.co/d ocview/

167500

7565?a ccounti d=3468

7

29

Elites Autoritarismo subnacional:

estrategias territoriales de control político en regímenes democráticos.

Edward L.

Gibson El documento se centra en el autoritarismo subnacional ejercido por las élites en los territorios, mediante el Se hace referencia en cómo las élites ejercen control en los actores políticos de los territorios.

“En la política territorial quien quiera que controle los https:// wwwredalycorg.bdig ital.udis trital.ed u.co/pdf /3596/3

596331

59007.p df

p. 19

control y la oposición política.

vínculos, controla el poder'‘. Pág. 17.

https:// www.re dalyc.or g/pdf/35 96/3596

331590

07.pdf

30

Elites Características de la élite colombiana a partir de los líderes de la izquierda: de la Violencia al posconflicto Hugo Altamiran o Acevedo El artículo mediante entrevista a los líderes de izquierda, indaga las característic as de las élites en Colombia, encontrando semejanzas y diferencias en cuanto a otras élites.

Se describen las ideas que sobre las elites colombianas tienen los líderes de izquierda, según los cuales las elites detentan el poder a través de métodos violentos, tienen un marcado interés sobre el poder económico y la acumulación de capital, los cuales también temen perder el poder.

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4687

31

Elites Elites y sociedad en la crisis de América Latina Víctor Miguel Pérez Díaz Se analiza la relación entre elites y sociedad, poniendo énfasis en la cultura que se encuentra en esa relación.

Se analiza el papel de la izquierda y de la iglesia en la cultura de las elites, proponiéndose como dos componentes decisivos para una influencia positiva en la región.

https://d ialnet.u nirioja.e s/servle t/articul o?codig o=2873

171

32

Elites El Estudio de las Élites: Un Estado del Arte

Alfredo Joignant

El artículo busca exponer en qué aspectos se han concentrado los estudios de las elites.

Da muestra de algunos de los enfoques, de los estudios de las elites como es el caso de los orígenes sociales, educativos, amistades y parentela y la relación entre tipos de élites y https:// www.re searchg ate.net/ profile/ Alfredo- Joignan t/public ation/22

891571

1_El_E studio_ de_las_

p. 20

estabilidad política de las mismas.

Además expone cómo la élite económica ha tenido un papel protagónico en el manejo de los gobiernos y por otra parte el uso político y gubernamental de las ideas en las elites.

Elites_ Un_Est ado_del _Arte/li nks/0c9 60529c 8bea19 34e000 000/El- Estudio -de-las- Elites- Un- Estadodel- Arte.pdf

33

Elites Los clanes que mandan en Colombia

León Valencia Agudelo El objetivo del libro es mostrar las maneras en que se movieron los clanes políticos en las elecciones del 2019 de gobernacion es, alcaldías, asambleas y concejos Se aborda la relación de las élites nacionales con los clanes regionales y se hace un recorrido del origen y desenvolvimiento que ha tenido uno de los clanes políticos del atlántico, los char, además de su incidencia en la política nacional.

Libro Físico.

34

Elites La teoría de las elites en Pareto, Mosca y Michels Rosendo Bolívar Meza El objetivo es dar a conocer lo expuesto por Vilfredo Pareto, Gaetano Mosca y Robert Michels acerca de lo que se enunció como una nueva forma de interpretació n a los fenómenos sociales, en Pareto, Mosca y Michels, coinciden en que, en todas las sociedades, se presenta la existencia de dos grupos de personas, la élite y la no élite.

También están de acuerdo en que la minoría está integrada por los más capaces, para asumir el liderazgo y por ende las funciones de gobierno. y por otra parte los dos primeros teóricos https://d ialnet.u nirioja.e s/desca rga/artic ulo/611 4156.pd f

p. 21

oposición a las teorías liberaldemocrática y marxista, concibiendo a la circulación de las élites como la esencia real de la historia.

rechazan el marxismo, mientras que Michels recupera aspectos de esta teoría.

35

Creación en la MT

Hierofanía y cosmología en el arte indígena del Valle de Sibundoy

Óscar Fernando Sánchez Suárez Se presenta un análisis de la diversidad cultural indígena en el continente sudamerican o, se hace reflexión acerca del pensamiento del hombre a partir de su naturaleza desde la mirada de distintos autores en relación con la historia de los pueblos kamentzá e inga. y por último se presenta la naturaleza y estética del arte indígena en el desarrollo de la cosmología y espiritualidad kamentzá e inga.

Se dice que en cuanto al arte sus diseños son visiones telúricas relativas a la madre tierra, lo cual parte de su pensamiento, conocimiento, su arte se encuentra lleno de color y guiados por el espíritu de las plantas de poder.

https://r evistas.

uniminu to.edu/i ndex.ph p/praxis /article/ view/98 2/922

p. 22

Creación en la MT

Música y conflicto armado:

representacione s de identidad, memoria y resistencia en el compilado musical “Tocó cantar: una travesía contra el olvido”

Laura Rocío Molina Bohórque z En la investigación se analizan las representaci ones de identidad, memoria y resistencia en el compilado de 45 canciones Tocó cantar y con esto explorar la relación entre música y conflicto armado mediante el análisis del discurso Se evidencia cómo a partir de las artes musicales, desde sus dimensiones sonora, verbal y no verbal, se articulan diferentes representaciones de identidad, memoria y resistencia.

http://dx .doi.org.

bdigital.

udistrita l.edu.co :8080/1

0.11144

/javeria na.mav ae14- 2.myca

https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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37

Creación en la MT

Políticas de educación artística en países americanos: el abordaje triangular

Ricard Huerta.

Se define que la educación no es represión sino liberación, por tanto, el texto expone la necesidad de educar a los educadores en el arte.

Se manifiesta que mediante el arte y las miradas que se den a este se prepara a los estudiantes para observar y comprender el mundo que nos rodea. Además de decirse que la formación en arte debería ser para todas las edades y no solo para los niños en edad escolar.

https://p dfs.sem anticsc holar.or g/9193/ a12269 ddf3332 551fcfa d812ee 7b5ef26 fa8.pdf

p. 23

Creación en la MT

El paisaje sonoro como arte sonoro

Ana María Botella Nicolás

El objetivo del artículo es reflexionar acerca del paisaje sonoro como arte sonoro.

Se aborda la paradoja del ruido como música, se habla de la necesidad de educar la capacidad de emocionarse, de que en la formación y educación se creen expectativas sensoriales.

https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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http://do i.org/10.

11144/j averian a.mava e15- 1.epsc

39

Creación en la MT Didáctica artística y medioambiental:

la estampación de materias vegetales como recurso educativo

José Víctor Villalba Gómez La finalidad de la investigación es hacer un método didáctico basado en la interacción del arte con espacios naturales destacados.

Las propuestas artísticas permiten trabajar distintas áreas de conocimiento, así como relacionarse con el medio ambiente y sus contextos, las experiencias estéticas posibilitan el desarrollo de la creatividad, la naturaleza lugar que permite la creación a partir de la variedad de elementos que ofrece.

https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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p. 24

https://d oi.org/1 0.6018/j /350001

40

Creación en la MT Ecología em prácticas cotidianas.

Elizabeth Garavito López Investigación presentada en tres libros el primero habla sobre el recorrido del proceso artístico de la autora, utiliza para esto la crítica genética, el segundo está compuesto por reflexiones que emergieron del proceso y problematiza n o amplían los campos de discusión frente a las prácticas artísticas colaborativas , dialógicas, relacionales, contextuales y sus definiciones aún limitadas, y el último se enfoca en las experiencias en la creación de microunivers os.

El arte como camino de transformación colectiva, se plantea que la historia del arte en américa aún no está escrita, se habla de la decolonialidad del arte, de una “mirada limpia” que esté mediada por valores comunales , una mirada quede apertura a la posibilidad de pensar “otros mundos” otras formas de conocer.

https://r epositor io.unes p.br/ha ndle/11 449/154

p. 25

Creación en la MT Cultivando las Artes de la Madre Tierra:

una apuesta creadora, divergente y crítica Gary Gari Muriel El artículo muestra los antecedente s que ayudaron a construir la categoría de Artes de la Madre Tierra, que se realizó como proyecto de tesis doctoral.

Se evidencia como desde la decolonialidad se plantean y realizan prácticas creadoras, divergentes y críticas en la educación artística, esto en relación a la educación ambiental y entornos biofísicos, creándose una separación de las experiencias y prácticas convencionales en la educación escolar.

http://in vestiga ciones.

uniatlan tico.edu .co/revi stas/ind ex.php/ cuadern os_liter atura/ar ticle/vie w/3274

42

Creación en la MT La imagen y la mirada creadora, manifestaciones otras de la Creación Telúrica

Gary Gari Muriel El artículo reflexiona acerca del fenómeno de la mirada creadora que se percibe a través de la fotografía insumisa el cual influyó en la investigación de tesis doctoral:

Creación Telúrica como emanación de las Artes de la Madre Tierra en contextos educativos de la ruralidad.

La mirada creadora, como la mira descentrada que permite a través de la fotografía la aparición de imágenes ante la vista de quienes en su ambiente natural no las logran identificar a simple vista , por falta del entrenamiento del mirar y que para el autor están ahí a la espera de ser descubiertas o de querer descubrirlas, cazarlas , lo que permite conformar otros saberes.

https://r evistas.

udistrita l.edu.co /index.p hp/estar t/article/ view/18

769

43

Educación Rural El programa Escuela Nueva en Colombia Carlos A.

Rojas C.

Hace un análisis de lo que ha sido Se expone el origen y algunos resultados del https:// www.re pository

p. 26

Ruralidad

la educación rural en Colombia y la implementaci ón de la escuela nueva.

programa de escuela nueva en el país, resaltando el mejoramiento de las escuelas rurales al ofertar la primaria completa en escuelas en las que había solo hasta tercero de primaria o menos.

.fedesar rollo.org .co/han dle/114 45/1872 https://i deas.re pec.org/ p/col/00 0486/01 3264.ht ml

44

Educación Rural Ruralidad

La educación rural en Colombia:

experiencias y perspectivas Martha Lucia Carrero Arango María Fernanda González Rodríguez

El texto hace una reflexión acerca de la educación rural en Colombia, el aporte de la educación en tecnología y se exponen algunas experiencias frente a la educación rural.

Se habla acerca de la importancia de la tecnología en las escuelas rurales como medio para contrarrestar el aislamiento de las mismas y se hace un llamado a la generación de políticas educativas que beneficien de igual forma tanto al sector urbano como rural.

https://d oi.org/1

0.26620

/unimin uto.prax is.16.19

.2016.7

9-89

45

Educación Rural Ruralidad Evaluación de la práctica pedagógica en comunidades rurales y suburbanas

Flor Ángela Tobón- Maruland a

John Fernando Ramírez- Villegas

Yesenia Andrea Rojas- Durango En la investigación se exponen las ventajas y desventajas de realizar la práctica pedagógica en comunidade s rurales y suburbanas, desde la experiencia de estudiantes de la universidad de Antioquia.

Se expone la insuficiencia de la universidad en la preparación de los estudiantes a la hora de enfrentarse a la enseñanza rural, y se hace necesario la flexibilización en las prácticas pedagógicas en zonas rurales, se dice necesario llevar las prácticas a la ruralidad con el fin de atraer los profesores a estas zonas y así mismo que al llegar a estas no se sientan agobiados https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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http://bi blioteca

p. 27

por los desafíos y condiciones de las escuelas rurales.

digital.u dea.edu .co/han dle/104 95/3516

46

Educación Rural Ruralidad Formación de Maestros Rurales Colombianos

1946-1994

Alba Nidia Triana Ramírez El artículo expone el desarrollo en política y el mejoramient o en la formación de las prácticas de maestros rurales en Colombia entre los años 1946-

1994.

Se evidencian las políticas para el mejoramiento en la formación de maestros, así como las transformaciones sufridas por las instituciones educativas todo lo anterior entre los años 1946-1994; haciendo énfasis en la crisis del sistema educativo y de los maestros rurales causado por la hegemonía de gobiernos conservadores los cuales retroceden en cuanto a los avances implementados en materia de educación por los gobiernos liberales.

https://r evistas.

uptc.ed u.co/ind ex.php/ historia _educa cion_lat inameri can/arti cle/view /1619/1

616

https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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Educación Rural Ruralidad La Etnoeducación en comunidades rurales: Caso Escuela San José de Uré, Córdoba, Colombia

Rubby Castro Puche, María Alejandra Taborda Caro, María Yovadis Londoño.

El artículo aborda la complejidad de la etnoeducaci ón examinada desde una mirada a la educación rural.

Se plantea el objeto de ser de la etnoeducación en comunidades afro descendientes y se expone que el estado debe evaluar conforme al contexto de los y educando y así no obstaculizar en su proyecto de https://d oi.org/1

0.19053

/012272

38.5525

p. 28

vida al pretender homogeneizar todo.

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Educación Rural Ruralidad Conocimiento escolar y saberes campesinos.

Encuentros y desencuentros en la escuela rural.

Claudia Marcela Peña

Se centra en reflexionar acerca de la relación teórica entre conocimiento y saber y cómo estos se articulan en la escuela rural.

Se propone el diálogo con conocimientos otros, con conocimientos campesinos, que se dan fuera del colegio y de la ciencia, se presta atención a la educación rural, se hace énfasis en estos saberes campesinos y en cómo el maestro rural los debería aprovechar para responder a las necesidades de su entorno esto quiere decir descolonizar el conocimiento.

https://r evistas.

uniminu to.edu/i ndex.ph p/praxis /article/ view/99 6/936

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Educación Rural Ruralidad Educación rural y desigualdades:

Una mirada desde la perspectiva de interculturalidad.

Sergio Andrés Manco Rueda La reflexión parte desde algunas de las problemática s que se presentan en la educación rural, como acceso a la escuela, las trayectorias escolares, los aprendizajes construidos y las propuestas pedagógicas que fundamentan la escuela rural, siendo aspectos que llevan a Se pone de manifiesto que las apuestas formativas están condicionadas a los intereses de organismos internacionales, quienes son los que dan las pautas para las finalidades formativas, los propósitos y el ser humano a formar, los cuales utilizan las pruebas externas como mecanismos de control, pruebas que refuerzan la desigualdad y justifican la meritocracia para poder continuar https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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p. 29

la desigualdad.

Se piensa en la interculturali dad como criterio pedagógico que posibilite enfrentar estas problemática s y así mismo la desigualdad en poblaciones rurales.

una educación superior; en donde la población rural siempre se encuentra en desventaja.

50

Educación Rural Ruralidad La escuela como territorio de prácticas de resistencia en escenarios de emergencia social, Toribío- Cauca: “El que es Nasa resiste”

Camila Andrea Hernánde z Castillo, Nury Marcela Cetina Ramos.

Pablo Ariel García Donato El artículo da cuenta de los resultados de la investigación “Prácticas de resistencia en escenarios de emergencia social:

comunidad Nasa, Toribío- Cauca”.

“El que es

Nasa resiste” Pág.

3.

“No estudien para crecer y tener, sino para servir”

Se evidencian algunas de las prácticas de resistencia de los Nasa, quienes luchan por el respeto y la autonomía de sus territorios ancestrales.

Además, se reconoce el papel que juega la escuela y la educación en dicho proceso; la educación hace que su cultura y saberes crezcan, resultando en beneficio propio.

Educación en medio de la violencia, de la guerra como práctica de resistencia.

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Educación Rural Ruralidad Educación rural:

Proyecto Educativo Institucional desde un Guillermo Williamso n Castro, Tamara El artículo gira alrededor de la investigación El currículo como eje central en la transformación de la escuela rural y en el https://s earchebscoh ostcom.ba

p. 30

Enfoque Participativo

Torres Huechucu ra, Yasna Castro Machuca.

acerca de la relación entre la escuela y comunidade s rurales en este caso la escuela rural a la que se hace referencia es Tranapuente además se hace referencia a la construcción participativa del PEI entre 2012 y 2015.

acercamiento con las comunidades, al ser tomados en cuenta para estructurar los saberes que se deben precisar en la escuela, según los contextos.

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Educación Rural Ruralidad Experiencias pedagógicas para la memoria histórica y la construcción de la paz.

Repensando la escuela rural en medio del conflicto armado colombiano

José Alexander Monroy, Jesús María Pineda Patrón, Héctor Betancur Giraldo, Daniel Olivera Paniagua El artículo hace referencia a prácticas pedagógicas de algunos docentes en lugares de conflicto armado, mediante la memoria histórica y cultura de paz desde la actividad pedagógica.

Se expone la categoría de la pedagogía de la memoria histórica como apuesta de educación transformadora del presente mediante un ejercicio sociopolítico llevado a cabo por los maestros y maestras rurales.

Se trata de repensar la escuela en entornos de conflicto armado, en integración con las comunidades.

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Educación Rural Ruralidad La escuela rural frente a la expansión urbana:

conflictos y oportunidades

Álvaro Andrés Rivera Sepúlved a Maribel Vergara Arboleda.

El artículo da muestra de una institución educativa rural, ubicada en la periferia de Bogotá, la cual experimenta Se presenta la necesidad de vincular al territorio a extraños a causa de la tensión urbano-rural que se presenta, lo que genera prevención en la comunidad acerca https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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p. 31

y afronta las dinámicas de expansión urbana que la ciudad origina en la escuela y su entorno.

de las transformaciones que se puedan llegar a presentar a causa de esto en la educación con enfoque diferencial, centrado en la ruralidad y los valores campesinos promovidos por esta.

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Educación Rural Ruralidad Educación y desarrollo humano en los contextos rurales John Mario Serna Giraldo, Samuel Patiño Agudelo El artículo de revisión pretende interpretar el valor dado a la educación en el proceso del desarrollo humano en las comunidade s rurales; aspecto que se viene estudiando con mucho interés en Colombia, luego de la firma de los Acuerdos de Paz.

La categoría educación es descrita como la reflexión y práctica de la responsabilidad política del intelectual en la constitución del nosotros.

https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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Educación Rural Ruralidad Desigualdad rural y conflicto interno armado en Colombia:

un círculo vicioso

Jorge Iván Gaviria Mesa , Mónica Lucia Granda Viveros, Juan Diego López Medina, Rafael El artículo tiene como temas centrales la desigualdad, y la inequitativa repartición de tierras, causa de la violencia en Colombia.

Se plantea que la guerra ha sido una determinación política. La falta de una reforma agraria que se dirija verdaderamente a los campesinos y no a las elites rurales a generado y seguirá generando https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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p. 32

Vargas Cano.

violencia, pobreza y desigualdad; se expone que la paz solo será posible en Colombia con una reforma agraria para el pueblo, para el campesinado, por lo que estos deberán ejercer una presión constante a los políticos y gobiernos para que así sea.

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Educación Rural Ruralidad

Políticas educativas para el emprendimiento rural en Colombia

Luis Rubén Pérez Pinzón.

La investigación presentada en el artículo tiene como fin describir los fundamentos e impactos de la política pública en cultura del emprendimie nto Ley 1014 de 2006 del estado colombiano, las estrategias educativas en empresariali dad como parte de las cátedras en emprendimie nto desde el ámbito rural, así como las adaptacione s de ese modelo a los contextos de la economía Se destaca la importancia de la cultura del emprendimiento en las instituciones educativas en la medida que esta contribuye a mejorar las condiciones de vida de los estudiantes que emprendan, así como la de las comunidades, lo que lleva a la disminución del desempleo y a que los estudiantes lleguen a ser autosuficiente en el emprendimiento de proyectos sostenibles.

https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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p. 33

y educación rural.

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Ruralidad Ruralidad en Colombia

Rafael Ignacio Pareja Mejía El artículo gira alrededor de los conflictos a causa de la tenencia de la tierra y la pacificación rural mediante la militarización con el fin de combatir las fuerzas irregulares.

Se hace un recorrido de cómo en la conquista se repartió la tierra y se expresa la esperanza del campo ante la pacificación rural.

https://c iencia.l asalle.e du.co/c gi/viewc ontent.c gi?articl e=1028 &contex t=ruls

https://c iencia.l asalle.e du.co/ru ls/vol20 11/iss5 5/13/

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Comunidad

El concepto de Comunidad y el Trabajo Social

Antonio Eito Mateo , Juan David Gómez Quintero El artículo analiza el concepto de comunidad y su valor para el trabajo social.

Se hace el recorrido por varias definiciones del concepto de comunidad hasta llegar al punto de describirlo como un término que no tiene un solo significado y que este depende de muchos factores.

http://es paciostr ansnaci onales.

org/wpcontent/ uploads /2014/1 0/1- Concep totrabaj osocial 1.pdf

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Comunidad

Aproximación al Concepto de Comunidad como una Respuesta a los Problemas del Desarrollo Rural en América Latina José Ramón Terry Gregorio Artículo que se centra en la pérdida de protagonism o de la comunidad y la reflexión acerca de la importancia de esta para el desarrollo rural en América Latina.

Se dice que en el ámbito Latinoamericano la noción de comunidad es importante ya que conlleva un impulso al desarrollo.

https://r ed.pucp .edu.pe/ ridei/file s/2012/ 11/1211 08.pdf

https:// www.eu med.net /rev/ccc ss/22/c oncepto _comun idad.ht ml

p. 34

Comunidad

Hacia una Redefinición del Concepto de Comunidad cuatro ejes para un análisis crítico y una propuesta.

Mariane Krause Jacob El artículo propone la necesidad de un nuevo concepto de comunidad que sirva a la psicología comunitaria y que esté caracterizad o por la inclusión de tres elementos:

pertenencia, interrelación, y cultura común.

En este artículo el concepto de comunidad deberá prescindir de la noción de territorio, además esta será saludable en la medida en que su estructura interna sea consensuada.

https:// www.ac ademia.

edu/420 90514/ Hacia_ una_Re definici %C3% B3n_de l_Conc epto_de _Comu nidad_T owards _a_Red efinition _of_the _Conce pt_Com munity?

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61

Comunidad

Reflexiones sobre el concepto de comunidad. de lo comunitario a lo local. De lo local, a la mancomunidad.

Alberto José Diéguez

María de la Paloma Guardiola Albert Se abordan y relacionan los siguientes tres conceptos el de comunidad, el de área local y el de mancomunid ad.

Se definen las nociones de Comunidad, Mancomunidad entre otros, y se plantea la lucha por democratizar la sociedad, para lo cual la educación y la educación no formal tienen un papel relevante.

http://16

3.178.1

70.144/ binarios /pela/pl-

000215.

pdf

62

Comunidad

El concepto de comunidad en las ciencias sociales latinoamericana s: apuntes para su comprensión

Gabriel Liceaga El artículo presenta el tratamiento que le han dado autores clásicos a la tensión entre comunidad/s ociedad, así como la concepción de autores latinoameric anos acerca El artículo llama la atención, al hecho de que las nociones de comunidad en este caso, sean vistas sólo desde autores europeos o norteamericanos, debido a lo cual se pretende resaltar las concepciones a este respecto de https://ri .conicet .gov.ar/ handle/ 11336/1

p. 35

de la noción de comunidad, para finalizar en cómo es utilizada está en América Latina.

intelectuales Latinoamericanos.

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Comunidad Los conceptos de “comunidad” y “sociedad” de Ferdinand Tönnies.

Daniel Álvaro El interés del documento se centra en la reconsiderac ión que se pretende dar acerca de la tensión que se presenta entre comunidad y sociedad, la cual parte de los planteamient os realizados por Ferdinand Tönnies.

Se presenta la definición atribuida por Tönnies acerca de comunidad y sociedad y se precisa que ambas definiciones coinciden en un punto y es el de las relaciones recíprocas tendientes a la unidad. Además, se dice de la sociedad, que es un mal sustituto de la comunidad, la cual es de hecho insustituible.

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http://w ww.iden tidadcol ectiva.e s/pdf/52 .pdf

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Comunidad ¿Qué quiere decir comunidad?

Rafael Bautista S.

El objetivo del trabajo es teorizar el concepto indígena de comunidad.

Se pone de manifiesto, la apropiación desprejuiciada del lenguaje hegemónico, por parte de la comunidad indígena, en tanto le sea útil y dotándolo de su propio sentido, como es el caso del término comunidad. La cual es https://s earchebscoh ostcom.ba nrep.ba sesded atosezp roxy.co m/login.

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p. 36

considerada como una comunidad de parientes, abierta, que no es algo dado sino lo que produce.

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65

Comunidad Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil Zygmunt Bauman El documento pretende dar cuenta de la noción que se tiene acerca de la comunidad soñada y sus diferencias con la que es real.

El texto expone las razones de porque no podremos alcanzar el sueño de la comunidad soñada, mediante la reflexión de la comunidad real, que se da en la modernidad y eso es sobre todo a causa de la imposibilidad que se presenta al intentar juntar seguridad y libertad al mismo tiempo.

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Comunidad Bauman, identidad y comunidad

Noe González Ensayo que gira alrededor de las ideas expuestas por Zygmunt Bauman acerca de la identidad y comunidad.

Se realiza un repaso de las ideas de Bauman acerca de comunidad e identidad y se ofrecen algunas reflexiones acerca de estas por parte del autor del ensayo.

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Comunidad Comunidad y Ciudadanía Luz Begoña Marín Peña, Luz Marina El texto tiene como fin presentar la trayectoria de la línea Se realiza un recorrido por varias definiciones de los conceptos de comunidad y https://r epositor y.unimi nuto.ed u/jspui/

p. 37

Lurduy, Carmen Helena España, Héctor Fabio Rodríguez , César González, Ela Isabel Téllez Murcia comunidad y ciudadanía y los respectivos matices que se han tenido acerca del término comunidad, en el marco de la formación en trabajo social.

ciudadanía realizadas por diversos académicos y que han servido para la configuración de la línea de investigación comunidad y ciudadanía del programa de trabajo social en la Universidad Minuto de Dios.

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Comunidad Comunidades Imaginadas Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo.

Benedict Anderson El documento tiene el fin de exponer las reflexiones acerca de la causa y la difusión de las comunidade s imaginadas del nacionalismo

.

El documento nos presenta un recorrido respecto al origen y la difusión del nacionalismo, desde América hasta Europa y nos da una visión de las comunidades imaginadas del nacionalismo, en las que se están los unos para los otros, por el solo hecho de conformarlas.

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Comunidad El Retorno a la comunidad:

problemas, debates y desafíos de vivir juntos Alfonso Torres carrillo El libro tiene como fin problematiza r la noción de comunidad, naturalizada en el campo El Libro hace un recorrido, del pensamiento de diversos intelectuales, acerca de la noción de comunidad, que https://i pecal.e du.mx/ wpcontent/ uploads /EL_RE

TORNO

p. 38

de la Educación Comunitaria, con el propósito de potencializarl a, mediante una reflexión crítica del término y desde la orilla del pensamiento de América Latina.

brinda varias perspectivas de la concepción de este, así como también el autor trata de dar la suya propia, para finalizar por dar pistas sobre cómo debe ser el campo de acción de la educación comunitaria.

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COMU

NIDAD

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p. 39

Referentes conceptuales Enseguida se realiza un análisis conceptual de las categorías: Comunidad, Elites, Territorio, Educación Rural, Memoria y Artes de la Madre Tierra el cual se hace desde investigaciones internacionales, nacionales y locales en donde se evidencia las diferentes perspectivas que se tienen de estos y que han sido planteadas con el paso de los años, nutriendo y diversificando la perspectiva que podamos tener de cada uno de ellos, cabe resaltar que estos conceptos, en su conjunto, se pueden considerar entre sí y se relacionan en nuestra cotidianidad al ser parte de la organización de la vida, de por lo menos la mayoría de los seres humanos.

Comunidad Al abordar la idea de Comunidad, por lo general, se suele pensar en asociaciones humanas, pero en consideraciones más complejas y profundas, realmente esta categoría, va más allá de eso; y para comprenderlo es necesario remitirnos a distintos conceptos

que se tienen de este, hay quienes como Eito & Gómez sostienen que “El término

comunidad, como tal, tiene sentido en un contexto, en un entorno, en un espacio y situación en el que las personas se sientan identificadas con él y con lo que supone” (2013:2); formando un conjunto de condiciones según las cuales, no por el hecho de estar un grupo de personas reunido o habitando cierto espacio se le puede llamar comunidad. Este concepto no tiene una sola concepción y varían en más de un punto de vista una de otra, llegando incluso hasta a oponerse en cuanto a su definición, en ciertas ocasiones.

Por lo anterior, a continuación, se presentará un recorrido conceptual acerca de este concepto a la luz de los autores consultados, quienes han reflexionado acerca de la comunidad y lo que esta implica. Para empezar, teniendo en cuenta los documentos y estudios revisados, se puede señalar aquellos que tienen que ver con el trabajo social, ya

p. 40

que viene siendo uno de los aspectos más tratados en esta área de estudio, de allí que Eito & Gómez lo describan de la siguiente manera:

Posiblemente, el concepto de comunidad sea uno de los más controvertidos en ciencias sociales. Hay autores que se preguntan si realmente existe “la comunidad” (Canals, 1991, 1997). Y de hecho es un concepto que podríamos decir que no goza de “buena prensa” en círculos académicos (Barbero y Cortés, 2005). Sin embargo, para el Trabajo Social sigue siendo un concepto importante, no en vano es uno de los tres niveles de intervención (o métodos históricos): (i) trabajo social de casos (o con individuos y familias), (ii) trabajo social con grupos y, (iii) trabajo social con comunidades. [...]Remarcando que es un concepto que, aun teniendo una cierta debilidad científico-terminológica, es útil para el trabajo cotidiano. (Eito & Gómez 2013, p. 2).

Siguiendo lo planteado anteriormente en cuanto a la pregunta si ¿Realmente existe lo que llamamos comunidad? o si solo es un concepto que se suele utilizar por costumbre hacia un determinado grupo de personas que ocupan un mismo territorio, es posible considerar los planteamientos de Gregorio, T. quien citando a Natalio Kisnerman señala que:

El concepto de comunidad proviene del latín communis, que significa hombres conviviendo juntos en un espacio, compartiendo algo, convivencia, comunicación, unidad. Por lo tanto, podemos en principio decir que es un sistema de relaciones sociales en un espacio definido, integrado en base a intereses y necesidades compartidas. (Gregorio T, 2012, p. 2).

Según lo planteado allí, se podría decir que hay comunidades, ya que los seres humanos tienden a vivir juntos, compartiendo un territorio, en el cual se interrelacionan

unos con otros para obtener beneficios y suplir menesteres, pero para Krause(2001)

p. 41

aspectos como la pertenencia y la cultura común son elementos necesarios para un concepto de comunidad; para ello describe a la pertenencia a partir de la noción de identificación individual relacionada con los otros pues, basándose en Cawaia (1999), asume que esos dos conceptos: comunidad e identidad, serían indisolubles puesto que se necesitaría de la noción de identidad para entender el de comunidad. E igualmente, Krause señala la importancia del concepto de Cultura, pues, para que una comunidad pueda ser propiamente tal o para poder.

[…] deberá compartir al menos en cierto grado una visión de mundo, una interpretación de la vida cotidiana. Esta cultura común es construida y reconstruida permanentemente a través de la comunicación. Puede o no incluir la existencia de determinados ritos, conductas o incluso objetos de significado cultural. Lo esencial es que contenga representaciones sociales propias (Krause Ja ob, 1999) y por lo tanto interpretaciones compartidas de las experiencias que se viven comunitariamente. (Krause 2001, p. 10).

Lo que va hasta aquí descrito acerca del concepto de comunidad, definido por distintos académicos, tiene varios aspectos en común como lo son las relaciones sociales que se presentan en estos grupos de personas, las cuales pueden estar compartiendo un mismo espacio o, por lo menos, situarse en uno con el fin de ayudarse mutuamente en función de unos intereses y unas necesidades compartidas, además de la necesaria identificación con dichas asociaciones humanas .Todo lo cual va dando una idea de lo que conformaría un posible concepto de comunidad . Por ello, revisando otras consideraciones al respecto, podemos encontrar la oposición que se puede presentar entre acepciones como comunidad y sociedad, las cuales podrían ir generando elementos que posibilitarían configurar este concepto.

p. 42

En efecto, convendría distinguir algunas ideas que, como Comunidad y Sociedad, se pueden confundir fácilmente, al ser asumidas como sinónimas. En este sentido consideramos muy importante los planteamientos de Liceaga (2013) para tratar de esclarecer esas distinciones se apoya en Tönnies, quien:

Asocia la comunidad con “lo sentido”, “lo antiguo”, “lo duradero”, “lo íntimo” y “lo auténtico”, mientras que a la sociedad la identifica con “lo público”, “el mundo”, el derecho y el Estado. Para él la comunidad es históricamente anterior a la sociedad y un “organismo vivo”, mientras que la sociedad es un “agregado y artefacto mecánico”. Sin embargo, el rasgo fundamental con que distingue a la comunidad de la sociedad es quizás el de la unidad; define a la primera como una “unión metafísica de cuerpos o de sangre” que tiene por naturaleza “su derecho propio con respecto a las voluntades de sus miembros. (Liceaga, 2013, p.4).

La distinción hecha por Tönnies y resaltada por Liceaga (2013), de alguna manera contribuye a la reflexión sobre si realmente existen las comunidades y lo que se podría empezar a visibilizar, de acuerdo con el mundo en el que vivimos y cómo se manifiestan las situaciones vitales en este, es que, aunque los seres humanos formamos grupos con los cuales poder convivir, cada uno, cada individuo, cada sujeto, se preocupa de sí, importando muy poco lo que le pase a los demás, a menos que estos otros sean de la propia familia, y muchas veces ni en esos casos hay una unión verdadera. Por ello, como señala Liceaga: “Mientras en la comunidad permanecen unidos a pesar de todas las separaciones, en la sociedad permanecen separados a pesar de todas las uniones”

(201,4).

Teniendo en cuenta las dinámicas a veces opuestas de los dos conceptos: Sociedad y comunidad, también es posible reconocer que pueden presentar puntos en

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común y que es posible resaltar dichas afinidades, como lo hace Álvaro (2010), luego de revisar y reflexionar acerca de los significados que le da a estos conceptos Tönnies en su obra cumbre Gemeinschaft und Gesellschaft (1887)2en la cual plantea: Comenzamos por constatar que a pesar de las diferencias que se establecen entre “comunidad” y “sociedad”, éstas coinciden en un punto: ambas nociones expresan relaciones recíprocas que tienden a la unidad, o más precisamente a la unión. Sin relación, y en consecuencia sin unión, no se concibe ninguna clase de vida en común. Esta sería, pues, una primera condición para hablar de “comunidad y sociedad” al mismo tiempo que un paso importante hacia la formalización científica del problema. (Álvaro, 2010, p. 15).

Siguiendo la revisión en torno a la aparente oposición entre estos conceptos (comunidad/sociedad) y reanudando la pregunta por la existencia de la comunidad, otro estudioso que apunta a esclarecer esta cuestión es Bauman, quien frente a la categoría comunidad plantea lo siguiente:

Las palabras tienen significados, pero algunas palabras producen además una «sensación». La palabra comunidad es una de esas. Produce una buena sensación: sea cual sea el significado de comunidad, está bien «tener una comunidad», «estar en comunidad». Si alguien se descarría, muchas veces explicaremos su reprobable conducta afirmando que «anda con malas compañías». Si alguien se siente fatal, sufre mucho y no se le permite de ninguna manera Ilevar una vida digna, acusaríamos sin dudarlo a la sociedad. La forma en que

2 A pesar de su aparente anacronismo, esta obra es considerada un clásico de la sociología, que aún aporta luces por la pertinencia y claridad de su análisis en torno al binomio Comunidad-Sociedad.

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está organizada, la forma en que funciona. La compañía o la sociedad pueden ser malas; no la comunidad o tenemos el sentimiento de que la comunidad es siempre algo bueno. (Bauman, 2006, p. 4). En esta parte el autor presenta una visión aparentemente idealizada de la comunidad, a la cual pareciera asignarle exclusivamente una serie de valoraciones positivas, cuando plantea que:

[...]La comunidad es un lugar «cálido», un lugar acogedor y confortable. Es como un tejado bajo el que cobijarse cuando llueve mucho, como una fogata ante la que calentar nuestras manos en un día helado. Ahí afuera, en la calle, acecha todo tipo de peligros: tenemos que estar alerta cuando salimos, vigilar con quién hablamos y quién nos habla, estar en guardia en todo momento. Aquí dentro, en comunidad, podemos relajarnos: nos sentimos seguros, no hay peligros emboscados en rincones oscuros (y qué duda cabe de que aquí dentro no hay ningún «rincón» que sea «oscuro»). En una comunidad todos nos entendemos bien, podemos confiar en lo que oímos, estamos seguros la mayor parte del tiempo y rarísima vez sufrimos perplejidades o sobresaltos. (Bauman, 2006, p. 4). Si lo dejáramos hasta allí, parecería una definición de comunidad que hace imaginar una vida muy diferente a la que vivimos, una vida añorada e idílica, en la que la ayuda se da sin esperar nada a cambio, como él lo dice, por el solo hecho de auxiliar a quien lo necesite. Sin embargo, a continuación, presenta el mundo que conocemos y que difícilmente llegará a ser el anhelado, porque la realidad suele ser compleja y llena de aristas filosas, que dificultan las interacciones armoniosas que anhelaríamos mantener siempre con los demás; tornándose así en un ideal edulcorado, fuertemente deseado y pospuesto; pero en la práctica inasible e inalcanzable, cómo se puede apreciar en el siguiente planteamiento:

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En suma, la comunidad representa el tipo de mundo al que, por desgracia, no podemos acceder, pero que deseamos con todas nuestras fuerzas habitar y del que esperamos volver a tomar posesión. Raymond Williams, el minucioso analista de nuestra condición común, observó estoicamente que lo notable de la comunidad es que es algo que «siempre ha sido». Podríamos añadir: o que siempre existirá en el futuro. Comunidad es hoy otro nombre para referirse aI paraíso perdido aI que deseamos con todas nuestras fuerzas volver, por lo que buscamos febrilmente los caminos que puedan llevarnos allí. (Bauman, 2006, p. 5).

Y luego, señala una serie de aspectos contrastados y oscuros de esa categoría, en los cuales la comunidad realmente existente, esa que por un lado te da ciertas seguridades, por otro lado, te constriñe, trata de intimidarte, te exige fidelidad y, sobre todo, te quita libertades, como se puede reconocer en la siguiente reflexión: [...]La «comunidad realmente existente», de encontrarnos en su poder, nos exige obediencia estricta a cambio de los servicios que nos ofrece o que promete ofrecernos. ~Quieres seguridad? Dame tu libertad, o al menos buena parte de ella. (¿Quieres confianza? No confíes en nadie fuera de nuestra comunidad. (¿Quieres entendimiento mutuo? No hables a extraños ni utilices idiomas extranjeros. ~Quieres esta acogedora sensación hogareña? Pon alarmas en tu puerta y cámaras de circuito cerrado de televisión en tu calle. (¿Quieres seguridad? No dejes entrar a extraños y abstente de actuar de forma extraña y de tener extraños pensamientos. (¿Quieres calidez? No te acerques a la ventana y no abras nunca una. La desventaja es que, si sigues este consejo y mantienes selladas las ventanas, el aire de dentro pronto se viciará y terminará haciéndose opresivo. (Bauman, 2006, p.5).

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En este sentido, a partir de lo planteado por el autor, se podría inferir que no habría dicha completa, pueden existir comunidades, pero el precio a pagar por pertenecer a ellas es alto y este valor radicaría en la inseguridad sentida hacia todo aquello que pudiera ser considerado distinto, exótico, desconocido, con lo cual, se estaría acabando con cualquier asomo de libertad, pues ésta estaría limitada por el miedo al cambio, a la transformación, a la mutación constante, que es el signo radical de lo vital. La comunidad brinda seguridad, pero una seguridad a medias, una seguridad posible en tanto se esté y se haga parte de la burbuja, de lo contrario se está expuesto a la libertad, pero sin seguridad; en las sociedades no se puede confiar y el que se arriesga hacerlo puede tener efectos positivos, pero en su mayoría el individualismo, la envidia y el egoísmo triunfarán, resultando en efectos negativos para quien confío. Dados los ingratos atributos que lastra la libertad sin seguridad, así como la seguridad sin libertad, parece que nunca dejaremos de soñar con una comunidad, pero que jamás encontraremos tampoco en ninguna comunidad autoproclamada los placeres de los que disfrutamos en sueños. Es improbable que se resuelva alguna vez Ia disputa entre seguridad y libertad, como la disputa entre comunidad e individualidad, y es muy probable, por tanto, que perdure durante mucho tiempo: no encontrar la solución acertada y sentimos frustrados por la que se ha ensayado no nos moverá a abandonar la búsqueda, sino a seguir intentándolo. Siendo humanos, no podemos ni cumplir nuestra esperanza, ni dejar de esperar. (Bauman,2006, p.6).

Por otra parte, la idea de comunidad imaginada, que hemos venido mencionando en el caso de Bauman, la encontramos de manera diferente, de lo que se ha mencionado, en Benedict (1993) quien en su libro Comunidades imaginadas, reflexiona acerca del origen y la difusión del nacionalismo, en el que presenta a la nación como una comunidad

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imaginada, en la cual se presenta una comunión entre sus integrantes aun sin llegar a conocerse nunca, descrita de esta manera:

Es imaginada porque aun los miembros de la nación más pequeña no conocerán jamás a la mayoría de sus compatriotas, no los verán ni oirán siquiera hablar de ellos, pero en la mente de cada uno vive la imagen de su comunión. (Benedict, 1993, p.11) Se imagina como comunidad porque, independientemente de la desigualdad y la explotación que en efecto puedan prevalecer en cada caso, la nación se concibe siempre como un compañerismo profundo, horizontal. En última instancia, es esta fraternidad la que ha permitido, durante los dos últimos siglos, que tantos millones de personas maten y, sobre todo, estén dispuestos a morir por imaginaciones tan limitadas. (Benedict, 1993, p.12) En este sentido la comunidad que nos presenta Benedict, es en la que nos encontramos o de la que hacemos parte, una comunidad contenida en la sociedad actual, en cada una de nuestras naciones, en la que nos encontramos unidos en el hecho de tener muchas cosas en común, cosas que nos llegan a hacer patrióticos o nacionalistas de nuestros respectivos países que al decir de este autor no elegimos pero que apropiamos con gran arraigo, a decir comunidades de solidaridades particulares (1993, p.94), estas comunidades imaginadas dentro del marco de la nación convendrá recordar inspiran amor, y a menudo un amor profundamente abnegado. (1993, p.100), a este respecto somos los integrantes de la comunidad imaginada quienes estamos dispuestos a velar por esta, sin importar el costo, en la medida en que nos identificamos con la población que la conforma, sin necesidad de conocernos, sabiendo que estamos los unos para los otros, por el solo hecho de ser connacionales.

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Ahora bien, todas las acepciones de comunidad planteadas hasta el momento, se encuentran altamente influenciadas por pensamientos europeos o norteamericanos, por tal motivo se ha considerado oportuno presentar los posicionamientos y las reflexiones de personajes y pensadores latinoamericanos que han abordado el tema de la comunidad. En principio, se retoman los planteamientos de Liceaga, cuando señala que: En el ámbito latinoamericano, el término comunidad suele asociarse con formas de vida tradicionales, antiguas y rurales. Los barrios o zonas humildes de la periferia de las ciudades también suelen ser caracterizados como comunidades, en la medida en que se quiere enfatizar la red de relaciones sociales que allí se dan cita y las posibilidades de intervención por parte de agentes externos. Por último, y sin ánimo alguno de exhaustividad, conviene mencionar la utilización del término en los últimos años como objeto de la intervención privada en proyectos ligados a la “responsabilidad social empresarial”. (Liceaga, 2013, p.10). Adicional, y particularmente acerca de la relación que en nuestra región se suele establecer entre la categoría de comunidad y sus vínculos con el lugar en que estas se desenvuelven, este autor señala que:

En América Latina la palabra comunidad suele utilizarse para denotar formas de agrupamiento humano que, aun con enormes diferencias entre sí —no menores que las que separan a las múltiples, diversas y, en términos de René Zabaleta, “abigarradas” culturas campesinas e indígenas—, se encuentran alrededor de ciertos puntos coincidentes, entre los que sobresalen la utilización común de la tierra y/o el agua, instancias de trabajo compartido en algunos momentos del año o en ciertas situaciones vitales y la pertenencia a un mismo grupo lingüístico. Algunos autores caracterizan a las comunidades como la “trinchera y el

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parapeto” de los “hombres y mujeres de la tierra”, formas de vida nunca dominantes pero que han sido tributarias y soporte de los más diversos modos de producción. (Liceaga, 2013, p.10).

Y, finaliza su reflexión explicitando claramente su postura al mostrar su divergencia respecto de planteamientos anteriores, en cuanto a las formas de ser de una comunidad, sin que esto signifique negar las otras definiciones: Resumiendo, en América Latina el término comunidad puede asociarse (sin que esto signifique impugnar las innumerables acepciones alternativas) con prácticas económicas y culturales que encuentran sus raíces en los pueblos indígenas o, siguiendo la expresión de Armando Bartra, “campesindios”. (Liceaga, 2013, p.11).

Luego de manifestar su postura acerca de algunas de las principales significaciones que adquiere el concepto de comunidad en Latinoamérica, destaca los postulados de importantes pensadores del continente, señalando algunos contrastes que encuentra en ellos:

Mariátegui y Flores Magón también visualizan a la comunidad como un elemento que, de desarrollarse, podría hacer posible el tránsito hacia la sociedad comunista, es decir, como una base tradicional desde la cual plantear un socialismo indoamericano. De este modo, ambos autores destacan la enorme potencialidad política, cultural y económica de las comunidades campesinas, potencialidad que podría pensarse como el resorte de una modernización alternativa a la encarada por las élites criollas desde el siglo XIX. (Liceaga,2013, p.14).

Por otra parte, destacando el potencial político que puede adquirir esta categoría, cómo se señaló en párrafos anteriores, encontramos el trabajo de Bautista (2012), en el cual se resalta la adopción del concepto por parte de algunas culturas indígenas:

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El comercio de esta palabra sufre muchas transformaciones, pero conserva siempre algo del ideal manifiesto en aquel modo de vida. Ese contenido es el que destaca la analogía que se quiere mostrar y sugiere una apropiación de la palabra (apropiación lingüística del vencido, que quiere expresar en el lenguaje del dominador su situación real y su pretensión de liberación, además de su propia cosmovisión), en gran parte de las rebeliones indígenas, sobre todo desde el siglo XVIII. Es decir, en términos políticos, no tendríamos por qué renunciar al término comunidad (por ser occidental), que fue también usado durante las rebeliones indígenas, como muestra no sólo de estrategia política sino también de apropiación desprejuiciada que hace el indio del lenguaje hegemónico. Si el contenido liberador de la comunidad —que se quiere proponer— es trascendental, y no sólo particular, entonces el discurso también debe proponerse su universalización, apropiándose de conceptos fundamentales para dotarles de aquel contenido que queremos expresar. (Bautista, 2012, p.3).

Al contrario de lo que hace occidente tratando de desconocer, enmascarar los saberes, la lengua, o cualquier conocimiento de los pueblos indígenas, estos pueblos no se limitan a conservar sus costumbres desechando las que no son propias; sino que se apropian de los conocimientos, lengua y saberes propios de occidente, que consideran les son útiles, proporcionándoles significado y reconfigurándolos según sus necesidades, como se puede identificar en la cita anterior. Además, que para muchos de estos pueblos: “La comunidad no es algo dado sino lo que se produce”. (Bautista,2012, p.11). Adicionalmente, como lo habían hecho en otro lugar Diéguez & Guardiola (1988), refiriéndose a la comunidad y su territorio como un sistema de máxima imbricación, el

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autor también destaca la íntima relación de los integrantes de una comunidad con su entorno biofísico, cuando señala que:

La familiaridad de este entorno es algo que constantemente dialoga. En ella estamos en comunidad, porque estamos en permanente diálogo. Lo común, entonces, dice a lo que está en constante diálogo. Por eso en el campo es fundamental el escuchar; se escucha el viento, los pájaros, el agua, los cielos, etc., todos dicen algo y en ese decir es que el ser humano produce el conocimiento necesario para habitar, con sentido, el mundo familiar que vive. Por eso se trata de una comunidad de parientes; el ayllu no solamente de humanos sino de todos aquellos que comparten, habitan y visitan también el lugar actual de la vida. La Pacha-Mama es ese lugar. Por eso la lucha por la Tierra es tan fundamental para los pueblos indígenas. (Bautista,2012, p.23).

De ahí su responsabilidad por la tierra, su tierra, su territorio y que para ello ejerzan luchas políticas en su defensa, como agudamente, también señala Bautista: La lucha por la Tierra es lucha, en última instancia, por la vida. Esa defensa se determina también como lucha por el territorio. Porque no se nace ni se vive en toda la Tierra sino en un lugar de Ella: en un territorio, lo que llamamos mi pueblo, mi ayllu. El lugar como la casa, al que retornamos siempre, en realidad y en sueños, como lugar que nos es dado y al cual nos debemos. En la lógica de la pertenencia la libertad es responsabilidad, por todo y por todos. El ser humano es el eslabón último que ha creado la vida, es el que pone a su cargo una obligación moral: responder por y ante la comunidad. El discurso ya no es mera retórica, sino el testimonio de haber escuchado la insistencia de restaurar lo que nos es común: nuestra comunidad-de vida. Los signos de la vida lo reclaman, la Madre lo reclama,

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hasta los Achachilas reclaman la restauración de la vida como comunidadde-vida. Responder por la vida toda, en este caso, es el modo trascendental que resignifica la política en cuanto responsabilidad comunitaria. No se trata de la política participativa sino del sentido mismo de la participación. Participamos porque asumimos que hay algo común que nos reúne (esto que nos reúne nos excede) y que, en el hecho de la participación plena, nos confirma como lo que, en última instancia, somos: comunidad de criadores. Ese es el sentido que nos hace responsables: el hacernos cargo de restablecer lo que nos define y nos es común.” (Bautista, 2012, p.28). Continuando con el pensamiento latinoamericano sobre Comunidad, nos referiremos a los planteamientos que al respecto hace Vasco quien a partir de sus trabajos antropológicos aborda el pensamiento de las comunidades indígenas, exponiendo la manera en que estas ven el mundo y a sus comunidades, de allí que se exprese de la siguiente manera “por ello, cada ser humano tiene a su comunidad como premisa de su existencia y como garantía de su acceso a la tierra y defensa de la misma” (2002:294). Las luchas se dan a partir del ser en comunidad, del entramado de relaciones que allí se tejen, y que han dado paso a pequeñas victorias en medio de tantos conflictos con el estado, conflictos por lograr algo de autonomía cultural, para quienes no es suficiente, por lo que hoy siguen haciendo notar su inconformismo y siguen luchando por un buen vivir, por todo esto Vasco las llama “nacionalidades indígenas” en la medida en que se han mantenido unidos para no ser desaparecidos con todo lo que son. (2002). Para culminar con las referencias de comunidad planteadas por el Sur nos encontramos con el libro de Carrillo (2013) El retorno a la comunidad. Problemas, debates y desafíos de vivir juntos en el que nos expone que “La comunidad no es ni la suma de individuos, ni de sus intereses, ni de fines compartidos; tampoco puede pensarse como entidad unitaria y homogénea que actúa como un sujeto colectivo” (2013:204), alejándose

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esta perspectiva de otras planteadas sobretodo en el pensamiento europeo y norteamericano en los que estos factores se encuentran con recurrencia en las definiciones. Este estudioso toma el vínculo en lugar de la relación como aspecto constituyente de la comunidad, un vínculo entre singulares, entre diferentes, debido a que retoma de Tönnies citado en (Nisbet,1996, p. 71) el siguiente planteamiento la “comunidad” es el vínculo “auténtico” o “genuino”, duradero entre personas marcado por la solidaridad, la reciprocidad, la cooperación y la ayuda mutua; dicho lazo se sostiene por motivaciones subjetivas y emocionales que garantizan la primacía de lo colectivo sobre lo individual. (2013:199) Lo anterior para decir que son “[...] vínculos que se distancian de aquellas relaciones interpersonales no sujetas al interés particular, a la lógica contractual o al cálculo estratégico del costo beneficio, propias del capitalismo” (2013:199), toma a las relaciones como modos convenientes para lograr algo y la comunidad es más que eso, es sentido, como lo define, inmanente de la vida y sin lo cual no habría nada. Para Carrillo (2013) las comunidades “deben reconocerse –no como “naturales”– sino creaciones humanas que necesitan recrearse, nacer permanentemente desde los sentidos y experiencias que la constituyen”(2013:209), con el fin de prevalecer en el tiempo, de mantenerse vigentes y cumplir la función del ser- con otros, de ser abierta,

solidaria, fraterna, pluralista, con compromiso y de cooperación mutua, con una

perspectiva de potencial de carácter ético y político impugnador, instituyente y emancipador, como el que es recuperado por los pueblos originarios de América a la noción de comunidad.

De igual manera retoma a (Sánchez, 2001: 97) para decir que “solo hay comunidad allí donde hay un imaginario instituyente compartido, una subjetividad constituyente de un nosotros que diferencia de “los otros”, pero que a la vez no subsume la singularidad de los sujetos comunitarios” (2013:220), una comunidad en la que no sé

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es oprimido, una comunidad no autoritaria, en la que se es autónomo y libre de elegir su pertenencia a esta, en la que prima el bien común.

Este autor manifiesta también, que muchos de los aspectos que son asumidos como necesarios en la constitución de la noción de comunidad, no hacen a la comunidad, como lo evidencia, Otros aspectos a los que se les suele considerar como rasgo esencial del vínculo comunitario, –como la propiedad común o convivencia territorial, el reconocimiento de necesidades e intereses comunes o el establecimiento de fines comunes–, por sí mismos no implican comunidad, así favorezcan su emergencia y sostenimiento. (Carrillo,2013, p.205) Para Carrillo (2013) se necesita más que eso, se necesita un vínculo, un sentido de pertenencia, un sentimiento que los una, que los identifique con sus miembros, que a pesar de estar juntos puedan sentirse libres, espacio en el que se reconozcan las diferencias y particularidades, un espacio con sentido común. Teniendo en cuenta el pensar y sentir de las comunidades indígenas, y las demás definiciones que a lo largo de este apartado se han evidenciado acerca del significado del concepto de comunidad , no queda más que decir que, de una u otra forma, estas llegan a un punto en común y este es el de las relaciones3.Además que en la práctica, quienes sienten vivir en comunidad, y lo expresan de esta forma y en este sentido verdaderamente, son quienes se acercan más al ideal de comunidad. Elites En relación con la interacción social que se suele identificar en las comunidades, es posible reconocer que hay distintos roles o funciones asumidos por distintas personas dependiendo del papel que ocupen dentro de dichas comunidades. De esta manera nos

3 Con excepción de Carrillo (2013), quien se inclina por la noción de vínculo y no de relación.

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encontramos con el concepto de elite que, en el ámbito cotidiano, se suele entender como el conjunto de seres humanos que detentan una condición de privilegio y que por lo general gobiernan o ejercen cargos de dirección dentro de una determinada sociedad, comunidad o institución; pero una cosa es lo que pensamos en la cotidianidad acerca de este término y otra, suele ser la concepción que se tiene de este en materia académica. Así, por ejemplo, Jiménez & Solimano plantean que:

Toda sociedad tiene elites cuyos miembros ocupan una posición destacada en la política, el gobierno, el sector financiero, la industria, la cultura, la generación de conocimientos, los deportes y otras áreas. Por ejemplo [...]las élites económicas, es decir, una minoría que concentra un alto porcentaje del ingreso nacional, muy superior a su importancia numérica en la población, y que controla una significativa proporción de la propiedad de los recursos productivos de un país. Tradicionalmente, las élites han sido tema de estudio de la sociología y otras ciencias sociales. Por lo general, los economistas se han mantenido al margen de su análisis, aunque la importancia económica de las elites es innegable. En “defensa” de las elites está la percepción de empresarios en actividades productivas que contribuyan en la generación de ahorros y empleos, la inversión, la innovación y el crecimiento económico.” (Jiménez & Solimano, 2012, p.7). Según este planteamiento, no hay una élite sino varias, que se caracterizan según el tipo de actividad que desarrollen en la sociedad, es decir se dividen en áreas en la que ciertas personas destacan, dependiendo del ámbito de acción o intereses que asuman; por lo que es posible reconocer élites económicas, empresariales, políticas, intelectuales, científicas, industriales, deportivas, culturales, etc. Este papel destacado de las elites en el contexto occidental adquiere importancia a mediados del siglo XIX, a partir de los

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ideales republicanos franceses, cuando por elite se entendía a un grupo de ciudadanos escogidos para orientar la vida política y el poder en general, debido a sus capacidades y virtudes, más que por su origen pudiente o por su linaje familiar. Sin embargo, con el paso del tiempo esta significación se ha pervertido y actualmente, sobre todo en el ámbito

económico, empresarial, político y cultural, se suele asumir que la importancia del papel

destacado de una persona meritoria se proyecta casi que automáticamente a los descendientes y a su linaje familiar, lo cual suele generar que estos grupos minoritarios gocen además de ciertos beneficios (como acceso a puestos de trabajo sin los méritos específicos para ello) y comodidades (como la seguridad y calidad de vida de las unidades residenciales, gracias al nivel de ingresos familiares) respecto al grueso de la población, lo que le ha valido a este grupo de personas el rechazo o la animadversión de una gran parte de la sociedad, sentimiento adverso generado no tanto por los beneficios o comodidades, sino por la notable mezquindad de estas élites a la hora de brindar y permitir oportunidades para que más gente obtenga un ascenso y mejore sus condiciones de vida.

La concentración del ingreso y el patrimonio en una pequeña minoría (elites rentistas) acentúa la desigualdad en la sociedad. Además, se generan costos de eficiencia al desperdiciar los talentos y capacidades productivas de los pobres y excluidos. Por otra parte, la acentuación de la desigualdad da origen a objeciones éticas, malestar social e insatisfacción política en las mayorías no beneficiadas con el status-quo. Un ejemplo de la falta de legitimación social por la tendencia a la concentración del ingreso en Estados Unidos es el llamado hecho por billonarios como Warren Buffet —y otros en Europa— para que personas de muy altas rentas incrementen su contribución tributaria. En contraste, aparentemente ningún billonario latinoamericano comparte

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públicamente esta propuesta de sus pares de economías más desarrolladas. (Jiménez & Solimano 2012, p.8).

Lo que suele generar el mayor pago de impuestos por parte de la clase mediabaja que de la clase alta, la cual aprovecha su posición y su influencia sobre los grupos de legisladores espurios para construir leyes a su antojo y de esta manera ampliar la brecha económica, de ahí la desigualdad y la aversión a este grupo de personas, en especial los que hacen parte de la élite económica y política, quienes suelen estar allí, no por sus habilidades personales, sino muchas veces por hacer parte de castas familiares, por haber nacido dentro de ellas (a la manera de las clásicas tradiciones mafiosas), facilitando el mantenimiento en estas como también señalan Jiménez & Solimano: El hecho de pertenecer a familias con los contactos sociales o políticos adecuados abre las puertas a oportunidades económicas que no todos disponen. En décadas recientes las personas que tuvieron un acceso privilegiador a privatizaciones se enriquecieron mucho. Aquellos con acceso a créditos subsidiados y regalías especiales también han podido formar fortunas. También están las riquezas acumuladas en actividades ilegales como la corrupción, el tráfico de drogas y el crimen organizado. La retribución económica por tener buenos contactos políticos y sociales puede ser muy alta y está recibiendo creciente atención en las discusiones sobre el aumento de la desigualdad en Estados Unidos. (Jiménez & Solimano, 2012, p.21).

En el caso colombiano estos planteamientos saltan a la vista, pues son parte de males perversamente naturalizados en nuestra sociedad, en la que la corrupción está a la orden del día, el narcotráfico se ha infiltrado en buena parte de la política asumida desde el clientelismo, el poder económico se encuentra enquistado en pocas familias

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quienes manejan a su antojo el país mediante monopolios, creación de leyes que no benefician en nada a la ciudadanía en general, y sí a aquellos que más recursos económicos tienen, pero que paradójicamente menos tributan al país, como claramente lo evidencian Jiménez & Solimano con ejemplos en países desarrollados que no están lejos del nuestro y en los que, sin embargo, las brechas de desigualdad y corrupción suelen ser menores.

La formulación de políticas públicas también se ve afectada por los recursos y las influencias que inciden en la legislación. Los grupos de presión (lobbies) y las contribuciones financieras que hacen grupos de interés a los parlamentarios influyen en la aprobación de leyes y el funcionamiento general de la democracia. En un estudio de la Asociación Estadounidense de Ciencias Políticas, American Democracy in an Age of Rising Inequality (La democracia estadounidense en una época de creciente desigualdad), se identifican varios mecanismos mediante los cuales la desigualdad influye en la democracia. El primero de ellos es la desigual participación de los votantes: en países como los Estados Unidos los pobres votan con menos frecuencia que los ricos. El segundo es que la capacidad de influir en la formulación de políticas públicas a través de la organización de grupos de presión es muy superior para los que reciben sueldos más altos, gerentes y personas de alto patrimonio que para los trabajadores y los grupos pobres. Como los gobiernos son sensibles a estas presiones e influencias, es de esperar que respondan en mayor medida a los intereses de los grupos de alto ingreso que a los intereses de la clase media y los pobres. Varios de estos mecanismos son muy

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importantes en los países en desarrollo, donde incluso pueden ser más acentuados que en los países ricos. (Jiménez& Solimano, 2012, p.24). Por todo esto, las élites (sobre todo las políticas y económicas) se han logrado enquistar (parasitariamente), sin embargo, legitimar y dominar a la gran mayoría de ciudadanos que, con pocas oportunidades, sin casi ninguna preparación adecuada suelen sumisamente resignarse a lo que acríticamente llaman “su suerte”, trabajando día y noche apenas para sobrevivir sin horizontes vitales, poco se interesan en cambiar las situaciones de injusticia y desigualdad que los rodean en todo momento, además de que están siendo manipulados y engañados todo el tiempo a través de los medios de comunicación que son mayoritariamente propiedad de las élites, las cuales los utilizan para justificarse y engañar a grandes capas poblacionales, cuya gran mayoría está presa de la desinformación, la manipulación informativa y la tergiversación de la información real, de allí resulta la polarización que tanto daño hace a este país en particular. Ahora bien, desde el punto de vista etimológico e histórico, autores como Morán, sostienen que la categoría elite:

[...]Derivada del verbo latino "eligue" qué significa elegir una parte, se aplicaba ya en la antigüedad clásica para designar la "flor" de una nación, de una cultura etc. Inicialmente, sin embargo, tuvo un significado mucho más vulgar, y comercial al referirse al acto de elegir la mejor parte de determinados bienes ofrecidos en venta o de algunos objetos con un cierto valor o mérito para ser seleccionados. En el siglo XVIII el término vuelve a recuperarse en Francia, con un sentido más general y pasando a tomar su sentido actual el de un grupo de personas que en una sociedad determinada ocupan puestos o desempeñan funciones importantes. El concepto, tal y como lo utilizamos hoy en día, tiene un claro origen francés

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y siempre conlleva la connotación de "los mejores", en cualquier rama o actividad de la que se trate. De todos modos, sólo recientemente la Real Academia de la Lengua ha aceptado dicho término como perteneciente a la lengua castellana.” (Morán, 1983, p.252).

De otro lado, Uriarte destaca otro significado del concepto, que ha surgido desde las corrientes de pensamiento europeo de comienzos del siglo XX, que encuentra en la figura de Pareto4 a uno de los pensadores insignias en torno a las elucubraciones políticas sobre las elites:

Entre las numerosas propuestas de definición de las élites no hay discrepancias de fondo respecto a aquella definición de Pareto según la cual hay dos estratos de población, el estrato inferior o la clase no selecta y el estrato superior, la clase selecta o élite que se divide, a su vez, en dos, la clase selecta de gobierno y la clase selecta no de gobierno. Desde entonces, los analistas de las élites, a partir de la idea del papel esencial de las élites en la sociedad, han ofrecido variaciones sobre esa misma noción básica. Tom Bottomore se quedó con una definición escueta y simple. Señaló que la palabra élite designa los grupos funcionales que, por la razón que sea, ocupan en la sociedad un rango social elevado. (Uriarte, 1997, p.7).

Continuando con las referencias a los postulados de Pareto en relación con las supuestas dificultades que tendrían las masas para autogobernarse, Morán señala los planteamientos de dicho autor en torno a la pretendida necesidad de estas capas

4 No se puede obviar que, junto a Gaetano Mosca, Vilfredo Pareto fue un simpatizante y promotor del aberrante fascismo italiano, del cual aceptó ser nombrado senador en 1923.

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poblacionales de contar con una minoría que las gobierne pues, como manifiesta Morán, según este profascista pensador italiano:

[...]Toda teoría de la élite, más aún una que, como en el caso que ahora estamos estudiando, basa el poderío de la minoría en unos pretendidos rasgos psicológicos diferenciadores, descansa sobre dos supuestos básicos, el primero de ellos es que las masas son intrínsecamente incompetentes, es decir que no pueden autogobernarse, y en consecuencia necesitan de un líder o jefe que las guíe. En segundo lugar, siempre va a postularse o bien que son materia inherente moldeable a voluntad, o en el peor de los casos que son ingobernables, haciéndose necesario que la minoría recurra a métodos radicalmente coactivos para lograr instaurar una sociedad bien gobernada y en equilibrio. En el caso de Pareto ambas ideas están presentes desde un comienzo, sobre todo la primera de ellas; en definitiva, se nos va a decir, la causa principal de la existencia de un gobierno minoritario no reside en la desenfrenada apetencia de poder de algunos miembros de la sociedad, sino en el hecho de que tiene que aparecer esta minoría para conseguir un buen funcionamiento de la comunidad social. y no un estado de total decadencia o anarquía, que es la otra alternativa que se presenta. (Morán, 1983, p.570).

Sin embargo, una cosa es la falaz teoría fascista y otra la práctica. No obstante, las minorías no se imponen para mantener un buen funcionamiento en la sociedad, sino por la apetencia del poder a la que el antidemocrático Pareto le resta importancia, pero que, a final de cuentas, o por lo menos en estos tiempos, es el fin último. En efecto, como se puede apreciar claramente en el deplorable ejemplo de las pretendidas élites políticas

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colombianas, estas minorías, como las nombra él, entre más se amplía su capacidad adquisitiva, más desean adquirir, se han vuelto adictas al poder, de ahí que las renovaciones de las elites no sean muy frecuentes y su inmovilidad sea la norma, siendo esta una de las más fuertes razones por las cuales, las élites se interesan poco por la educación de las mayorías, para de esta manera mantenerlos en sumisión. [...]Cuando Pareto habla de la necesidad de una óptima circulación de las élites lo que nos está diciendo en el fondo, es que anhela una sociedad en la que los mecanismos de la competencia funcionen a la perfección, siendo únicamente las propias capacidades personales de los individuos y los resultados prácticos que estos alcancen en sus respectivas ramas de actividad las que cuenten para determinar el puesto que cada uno ha de ocupar dentro de la escala social. Evidentemente una sociedad de este tipo, libre de todas las trabas que confieren su status a los individuos en base a consideraciones ajenas a su capacidad individual, es una sociedad inexistente y bastante inconcebible en la realidad. [...] pretender que en la élite no surjan tendencias aristocráticas que impulsen a perpetuar su dominio en base a los mecanismos de la herencia es realmente algo impensable. Por otro lado, nuestro autor no parece tomar en cuenta toda otra serie de factores que influyen tremendamente a favor de que la minoría se convierta en un grupo cerrado, al que tengan un acceso sumamente difícil todo el resto de los individuos de una sociedad; entre estos podríamos citar como uno de los más efectivos el de la educación, filtro tremendamente selectivo que siempre constituye un hándicap para aquellas personas muy dotadas, pero no pertenecientes a la clase dominante. (Morán,1983, p.600).

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Por su parte, Acevedo (2019) señala los aportes que en su momento hicieran Robert Michels y Gaetano Mosca, quienes también en la línea de pensamiento profascista y antidemocrático de Pareto, desarrollaron elucubraciones orientadas a configurar un concepto clasista en torno a la categoría de elites, que contribuyó al afianzamiento de valores defendidos en la Italia de Benito Mussolini y en la Alemania de Adolfo Hitler, durante la consolidación del fascismo y del nacionalsocialismo respectivamente. :

[...]Gaetano Mosca (2006:110). Plantea la existencia de la clase política como una minoría que hace uso de las ventajas que le proporciona el monopolio del poder, y que cuenta con unas cualidades materiales, intelectuales y morales (reales o aparentes) que la hacen diferente de los gobernados y que también le otorgan autoridad sobre ellos. Sin embargo, es la mayoría quién le ha entregado la dirección, o más bien, esta minoría ha logrado imponerse sobre la mayoría gracias a esa condición minoritaria que le facilita estar organizada y obedecer a un único impulso. (Acevedo, 2019, p.8).

Del mismo modo, Joignant describe el pensamiento de mosca de la siguiente manera: El enfoque de Mosca (1939 (1896)) [...] asimila la élite a una auténtica clase social dominante, cerrada gracias a su modo de estructuración, lo que no significa que sea un grupo homogéneo y definitivamente unificado, al constar de un núcleo interno que se expresa en el liderazgo de unos pocos. (Joignant, 2009, p.5) La élite, desde ese punto de vista, constituiría una clase social dominante que, a pesar de ser la minoría, utiliza todos los recursos que tiene a su alcance para mantenerse en esa posición privilegiada, generando un círculo cerrado que varía muy pocas veces y

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que usualmente apela al ejercicio encubierto o directo de la violencia ejercida por esbirros y militares, dispuestos servilmente a sus órdenes.

Ahora bien, aunque eso que pomposamente se ha denominado teoría de las elites, se consolida a inicios del siglo XX, a partir de los planteamientos evidentemente fascistas y nazis de estos tres autores, desde antes del surgimiento de estas nefastas corrientes políticas, características del espíritu colonialista occidental, diversos pensadores del anquilosado mundo europeo, ya habían analizado las diferencias que suelen haber entre gobernantes y gobernados; examinando en profundidad, los cimientos mismos de la democracia liberal; como agudamente señala Bolívar: La teoría de las elites, que afirma que en todas las sociedades la dirección política, administrativa, militar, religiosa, económica y moral es ejercida por una minoría organizada, es más antigua de lo que comúnmente se cree.

Desde Maquiavelo esto quedó claro, él afirmó en sus “Discursos" que, en cualquier ciudad, no importa como esté ordenada, en los niveles de comando hay apenas unas cuantas personas. Más adelante, Saint-Simon estableció que la dirección política debe estar confiada a quienes tienen la capacidad de hacer progresar la ciencia y conducir la producción económica. Alumno de Saint-Simon, Augusto Comte sostuvo que el mando de la sociedad debía corresponder a una aristocracia científica. Por su parte, Hipólito Taine explicó la Revolución Francesa de 1789 como la necesidad de que una nueva clase dirigente sustituyera a la antigua, que había perdido sus aptitudes para el comando.

Y, por último, para cerrar esta aproximación a los estudios clásicos de la Italia fascista, en torno a la configuración de esta categoría excluyente, desde los planteamientos de estos tres autores, retomamos las consideraciones de Bolívar, en torno a las elaboraciones de Michels, el último de ellos, que desarrolló la no menos perniciosa y

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mecánica consideración que denominó “tendencia a la oligarquía”. En efecto, según Bolívar, para Michels:

La propensión hacia la oligarquía es un proceso común a todas las organizaciones importantes, ya que todas requieren de una especialización de las tareas, una distinción cada vez más inequívoca entre la masa y sus dirigentes. Partiendo de la premisa de que es inherente a la naturaleza del hombre anhelar el poder, y una vez obtenido tratar de perpetuarse en él, la democracia exige una organización que conduce de manera necesaria a la oligarquía. La organización, como arma de los pocos en su lucha contra los muchos, conduce a la oligarquía, ya que propicia cambios importantes en la masa organizada, e invierte completamente la posición respectiva de los conductores y los conducidos. Como consecuencia de ella, todas las agrupaciones llegan a dividirse en una minoría de directivos y una mayoría de dirigidos. Con el avance de la organización la democracia tiende a declinar. Además, el aumento de poder de los líderes es directamente proporcional a la dimensión de la organización, ya que si ésta es fuerte necesita un liderazgo de la misma magnitud. Toda organización implica especialización y responsabilidad de los líderes, los cuales se hacen expertos en conducir a las masas. Así, la democracia termina convirtiéndose en una forma de gobierno de los mejores: en una aristocracia. Tanto en lo material como en lo moral, son los líderes quienes han de ser considerados como los más capaces y los más maduros. (Bolívar, 2002, p.398) Por otra parte, ya en nuestro propio contexto, al respecto, Acevedo retoma los planteamientos de Iván Cepeda, para quien:

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[…] la evolución en la élite colombiana es un proceso iniciado en la posesión de la tierra y que se dirigió hacia asociaciones con otros sectores de la producción, en el que el financiero ha cobrado cada vez más importancia: “un sector terrateniente tradicional […] poco a poco ha ido asociándose con la agroindustria y también […] con el extractivismo minero, e igual ha venido surgiendo un sector cada vez más importante que es el sector financiero” (Entrevista a Cepeda, 2015). (Acevedo,2019, p.11) En el trabajo de Acevedo (2019) Características de la élite colombiana a partir de los líderes de la izquierda: de la Violencia al posconflicto, podemos encontrar información acerca de cómo la élite colombiana en particular, ha sometido a las comunidades a sus designios, esto desde la perspectiva de dirigentes de izquierda, mediante una serie de entrevistas en las cuales se alcanza a percibir la manera casi gansteril, como las élites económicas regionales han concentrado las riquezas, dificultando la movilidad social y evitando la circulación de las élites, mediante diversos procesos de usurpación de la acción gubernamental. Lo cual se reconoce en la entrevista que le hace al ex dirigente de la UP y profesor de la UDFJC, Omer Calderón, quien: […] dice que la élite tiene presencia o influencia directa en el Estado, la normatividad y las estructuras del poder, razón por la cual no importa si el gobernante proviene o no de la élite. Se puede decir que, para Calderón, la élite ha creado una estructura que le permite controlar al Estado y a los gobiernos a través de las normas, las cuales también son acompañadas por otros poderes. (Acevedo,2019, p.11).

Durante mucho tiempo, la tierra ha sido considerada uno de los principales instrumentos de dominación de las comunidades, por parte de las élites, debido a que, al tener el poder sobre la tierra, ponen las condiciones, por encima de los intereses de las

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comunidades campesinas, que usualmente deben plegarse a las directrices de los terratenientes, que suelen contar con la máxima protección estatal. De esta forma, Acevedo reconoce que:

En términos generales, los dirigentes de la izquierda coinciden en que la élite colombiana se caracteriza por un ejercicio del poder por métodos violentos, fuerte interés sobre el poder económico y de acumulación de capital y un temor a perder o democratizar el poder que han mantenido durante un largo periodo, iniciado posiblemente en el origen de la República. (2019, p.13).

A partir de este amplio espectro de testimonios de los dirigentes de izquierda que han sobrevivido a la campaña de percusión y exterminio a la que ha sido sometidos (tanto dirigentes como militantes)5, Acevedo reconoce que:

La élite en Colombia constituye un círculo donde la política y la economía son los principales elementos de su interés, coadyuvados por los medios de comunicación, además de dispositivos de poder como la capacidad de mover funcionarios, nombrarlos, despedirlos, corromperlos e incluso intimidarlos. Lo anterior se constituye en una estructura que puede facilitarles la capacidad de elegir y hacerse elegir. (2019, p.17). Esta aberrante y degradante situación aludida por Acevedo (2019), en torno a las élites económicas colombianas, queda descarnadamente expuesta y detallada en el reciente estudio de Valencia 2020, Los clanes que mandan en Colombia; en el cual se

5 Para mostrar tan solo unos pocos ejemplos, señalamos a los candidatos presidenciales Bernardo Jaramillo Ossa y Jaime Pardo Leal, de entre los más de 4.153 personas asesinadas, secuestradas o desaparecidas que pertenecían a la UP entre 1984 y 2002, según el informe del Centro Nacional de Memoria Histórica.

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muestra cómo dichos grupos económicos, como parásitos abyectos, se han enquistado en el poder político convencional, erigiendo corruptas estrategias de acaparamiento gubernamental, desde plataformas empresariales, mercantiles y financieras, que no dudan en articularse con estructuras mafiosas y criminales, para lograr su expansión y el control territorial, con la anuencia de los medios de comunicación oficialistas, servilmente puestos a sus servicio con la protección del estamento militar. En relación con la manera como se conciben y operan estos grupos, Valencia señala: Los clanes políticos son grupos de poder regionales con nexos familiares y/o afinidades políticas, económicas sociales. Hunden sus raíces en los doscientos años de vida republicana. Pero se fortalecieron en el Frente Nacional como una reacción defensiva de las regiones ante los acuerdos de los líderes nacionales de los partidos Liberal Conservador para repartirse el poder central. Al principio, su fundamento esencial era el clientelismo. Luego, con el auge del narcotráfico y de otras economías subterráneas, algunos de estos clanes se asociaron también con grupos al margen de la ley para buscar beneficios en estas nuevas rentas. Se perfilaron como actores de primer orden en la política departamental y municipal, por encima de los partidos políticos, simples vehículos de sus aspiraciones. (Valencia, 2020, p.6) En ese pérfido engranaje de control social ejercido desde las maquinarias electoreras, por supuesto, las elecciones que se adelantan en municipios y regiones, resultan absolutamente definitorias, para establecer los equilibrios que mantienen las dinámicas gubernamentales tanto en los departamentos como a nivel macro en todo el país. En el ámbito municipal y departamental, estos clanes políticos, manipulan los gobiernos regionales desde el control presupuestal que ejercen mediante las “fichas”

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políticas que ubican en los cargos principales de las dependencias de gobierno local. Y en el ámbito nacional, la fuerza esencial radica en los resultados partidistas que se miden por la cantidad de votos logrados y por la preponderancia del número de curules, alcaldes y gobernadores que cada partido logre sacar. La perversa maquinaria es ejercida por los clanes locales, que permean a los grupos politiqueros, quienes a su vez detonan las estrategias corruptas que infectan las elecciones locales, casi siempre con la aprobación abierta o soterrada de los partidos clientelistas de todo el país. Al respecto, agudamente señala el autor:

El otorgamiento de avales es el primer paso. Es aquí donde se definen las relaciones entre los niveles central, regional y local. La regla es así: los partidos políticos delegan en los líderes de los clanes con representación en el Congreso la responsabilidad de avalar candidatos y establecer las coaliciones en sus respectivos departamentos. Estos postulan a los miembros prestantes del clan reconocidos por los partidos nacionales a gobernaciones y a las alcaldías de las capitales de departamento Y les conceden a sus aliados candidaturas de menor visibilidad. Procesos que se encuentran en muchas ocasiones mediados por transacciones económicas, en especial, en contextos regionales en los que dos o más clanes compiten por el aval de un mismo partido. (Valencia, 2020, p.7) Ahora bien, este desalentador panorama de contubernio entre las pretendidas elites mutadas en férreos clanes politiqueros, que se han enquistado en el poder gubernamental y, por lo general, manipulan los medios de comunicación, ocurre a lo largo y ancho del país que nos presenta Valencia (2020), en su riguroso estudio y, aunque por el fenómeno noticioso, se visibiliza más en el contexto urbano, se manifiesta de igual o peor manera en el contexto rural.

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Colombia, como es sabido, es un país que ha estado sumergido en la violencia desde tiempos de la oprobiosa conquista europea, hasta la actualidad. En efecto, como señala Pareja “Desde la Independencia, la Colombia rural ha sido víctima de inseguridad, inequidad y desconocimiento de los gobiernos de turno”. (Pareja, 2011, p.2). Y la razón ha sido la desigualdad, la pobreza, la tenencia de la tierra a causa de la mala distribución de esta. Su apropiación en manos de terratenientes que la han conseguido mediante el uso de la fuerza, la usurpación, y el despojo. De esta manera estos grupos inescrupulosos, guiados por un sentido profundo de avaricia, han accedido al poder y a la dominación de la mayoría, reforzando y legitimando este poder a medida que se han ido involucrando en ámbitos políticos y económicos, para dirigir el estado en función de sus intereses y para su perpetuación en el círculo privilegiado, que algunos ingenuos siguen denominando la elite.

Como se ha mencionado el sector rural ha sido el más golpeado al ser abandonado por el estado, las comunidades rurales son las que han recibido menos ayudas, menos educación y por ende menor calidad en la misma. Por lo cual, las que se podrían denominar elites rurales, vienen siendo, muchas veces, las mismas élites urbanas, que dominan en ambos espacios, al ser los poseedores de la mayor parte de la tierra, como ha señalado Pareja (2011), planteando que esa indiferenciación esencial de las elites rurales de las urbanas, posiblemente se encuentra en la carencia de unas verdaderas políticas públicas que posibiliten un desarrollo agropecuario digno ajustado a una equilibrada posesión de la tierra e independiente de los intereses citadinos. “La tenencia de la tierra ha sido el argumento, desde el siglo pasado, como generadora de la inequidad social, el descontento y la violencia” (Pareja, 2011, p.4). El sector rural ha sido visto por sucesivos gobiernos depredadores, casi como cotos de caza, para ser explotados indiscriminadamente, en los casos donde ha habido recursos

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naturales importantes, originando con esto el desabastecimiento y el deterioro de los territorios, en vez de su mejoramiento. Y esto, a causa de los mezquinos intereses de las elites despojadoras del país, para quienes el sector rural, el campesinado, las comunidades afro e indígenas no son de importancia económica y han sido mirados peyorativamente. En efecto, como señalan Arango & Rodríguez “Los términos indígena y campesino han sido vistos como sinónimos de inferioridad, de marginalidad y pobreza. Esto constituye un accidente cultural que ha venido acompañándonos desde hace más de cinco siglos.” (Arango & Rodríguez, 2016, p.3). Razón por la cual, para estas comunidades, un ascenso social suele resultar muy difícil, pues las pretendidas elites, usando todo tipo de artimañas se han encajado parasitariamente en los ámbitos de poder, para ser quienes exclusivamente arroguen los privilegios, tanto en los contextos citadinos como en los deprimidos, olvidados y expoliados, aunque usualmente hermosos, ámbitos rurales. Estas prácticas usurpadoras y gansteriles, dificultan al máximo que otras capas poblacionales ocupen instancias de poder, con lo cual resulta irrisoria la pretendida rotación de las elites que se plantea en la falaz teoría de las mismas. Al respecto, Arango & Rodríguez, señalan puntualmente:

[...]lo que tiene que ver con la baja circulación de las élites, especialmente en los altos cargos, hay que tener en cuenta que se trata de un proceso en el que los hijos de las familias históricas inician en las propias empresas o en el Gobierno con cargos de asesores, subsecretarios, vicecónsules y, muy rápidamente, son promovidos hasta llegar a los altos cargos, circuito en el que crean clientela, complicidades e intereses. De la misma forma, en el espacio democrático inician como contratantes, concejales o representantes directamente de la mano de sus familiares, y

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cuando la educación no es su virtud siempre queda la falsificación o farsas sobre títulos. (Arango & Rodríguez, 2016, p.19).

La estrategia de la palabra hablada y escrita para mantener el control de las élites sobre las comunidades y por ende sobre sus territorios, ha sido una estrategia de gran importancia y perversa eficacia para las minorías, ya que con promesas falsas, con la descarada compra de votos o cambio de estos por prebendas laborales, la manipulación informativa ejercida a través de los serviles medios de comunicación oficialista, llenándose de excusas para no cumplir, y proporcionando ingentes cantidades de entretenimiento embrutecedor, han mantenido a muchos ciudadanos distraídos y tranquilos, a fin de seguir desangrando al estado impunemente. Así, con el consentimiento o la complicidad de una pírrica mayoría que los elige gracias a la engrasada maquinaria electorera que favorece la perpetuación del fosilizado sistema y a pesar que esa élite voraz la golpe con leyes amañadas, con hambre y desigualdad, esa pobre mayoría pauperizada, altamente evangelizada, temerosa al cambio debido al masivo discurso mentiroso de los poderosos, difundido por los medios comunicativos dispuestos a su servicio y embrutecida gracias al pésimo sistema educativo que favorece la educación privada y empobrece cada vez más la educación pública. A pesar de todo eso, recalcamos, la actitud centrada en la exclusiva sobrevivencia de esa pírrica mayoría sigue posibilitando que aún se mantenga el lodazal de injusticias, rapiña financiera y desequilibrio social que impone el neoliberalismo disfrazado de democracia representativa.

Educación rural En este apartado se recogen una serie de reflexiones en torno a los procesos educativos que suelen encontrarse en los contextos rurales. Para ello, inicialmente nos

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referimos a varias definiciones de ruralidad que se encontraron en el rastreo documental realizado, para luego centrarnos en las reflexiones en torno a las dinámicas educativas que se han desarrollado en el país en estos ámbitos. Una primera definición es la que encontramos en el trabajo de Rojas, Ramírez, Tobón El concepto de ruralidad posee variedad de definiciones y acepciones: entendida desde una óptica geográfica, alude a aquellos lugares lejanos y apartados de los centros urbanos que, por ende, carecen del desarrollo tecnológico e industrial de las grandes metrópolis. Se caracterizan por la inmensidad de espacios verdes, de allí su vocación agrícola. Las distancias entre los centros urbanos y rurales varían, además que algunos se encuentran ubicados en zonas remotas donde escasean los medios de transporte, los medios de comunicación y los centros de estudio, y en general es difícil acceder a los recursos públicos básicos: agua, luz y teléfono. (Tobón et al., 2013, p.4) No obstante, más adelante estos autores se expresan acerca de la ruralidad desde otras ópticas, tomando distancia de la geográfica, para abordarla a la luz de otras consideraciones:

Desde una perspectiva sociológica, lo rural no se entiende como espacio físico sino como entramado de relaciones entre los sujetos que cohabitan y viven inmersos en su cultura rural. Y, por último, en el ámbito educativo, lo rural se visualiza a partir de los grandes problemas de pertinencia, cobertura y calidad de este servicio, debido a que en tales contextos no se logra satisfacer las necesidades sociales, pues en su mayoría las escuelas no son agentes de transformación de la realidad en la que se desenvuelven y, por el contrario, ellas reflejan índices altos de

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pobreza, analfabetismo, desempleo y violencia que evidencian la falta de gestión de los docentes en la comunidad y el claro abandono del Estado. (Tobón et al., 2013, p.4).

Por otro lado, encontramos los planteamientos de Castro, Taborda & Londoño quienes, en contravía de ciertas orientaciones genéricas, discuten si la concepción de ruralidad desde parámetros centrados en la población podría ser suficiente: [...]habría que aclarar que en general las Ciencias Sociales esgrimen actualmente una acepción de lo rural como una herencia acuñada en Francia en el siglo XIX, cuyo razonamiento principal de diferenciación rural urbana es la cantidad de habitantes por localidad. Por otro lado, otras posturas esgrimen que las profundas diferencias entre lo urbano y lo rural no pueden ser reducidas a una única variable de tipo poblacional. (Tobón et al., 2016, p.16).

En ese mismo sentido, Williamson, Torres & Castro, plantean que los argumentos en torno a lo poblacional y a la accesibilidad a los servicios, no podrían ser considerados suficientes para determinar y diferenciar lo rural de lo urbano. La revisión de la literatura muestra diferentes perspectivas de la ruralidad. Diversos organismos y autores (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD], 2008; Bustos, 2011; Kay, 2009; Williamson, 2004) coinciden en que las definiciones clásicas que consideran por defecto lo rural como “lo no urbano”, la densidad de habitantes en un perímetro dado o la disponibilidad próxima de servicios públicos, por ejemplo, ya no la pueden explicar: plantean diversos

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enfoques, más amplios, abiertos, dinámicos e integrales, que requieren nuevas definiciones. (Tobón et al., 2017, p. 3).

Como se evidencia en ese conjunto de planteamientos no es posible asumir una sola definición del concepto de ruralidad. Es necesario reconocer que son varias las concepciones y para efectos de quién las elabora y / o las asume, estas pueden ser válidas. Se evidencia en varias de estas el concepto de ruralidad contrapuesto al de urbano, así mismo, la consideración de espacialidad referida al distanciamiento constatable de los grandes núcleos urbanos. Sin embargo, como plantea Williamson, citado por estos tres autores, también se empieza a percibir cómo los límites entre ambas categorías, que antes se pretendían considerar nítidos, se han ido difuminando lentamente, de manera que en estos momentos:

Los límites entre lo urbano y la ruralidad son plásticos, difusos, como un enmarañado de redes de relaciones que no tienen ni comienzo ni fin preciso, el mundo rural se extiende por múltiples rutas al urbano. La cultura agraria o indígena continúa influyendo fuertemente en los comportamientos sociales de los habitantes y economías de muchas ciudades, comunas y regiones. La ruralidad es tan diversa cuanto diferentes son institucional y políticamente las regiones, los contextos ecológicos de biodiversidad, los pueblos, culturas o subculturas que la componen (Tobón et al., 2017, p.4) Como se puede apreciar en estos planteamientos, aunque hay una emergente tendencia a considerar las particularidades de cada contexto rural, en las lógicas enunciativas de buena parte de los discursos académicos convencionales, permeados por las prácticas hegemónicas y colonialistas de occidente, persisten las problemáticas homogeneizadoras que pretenden tratar las diferencias desde la óptica eminentemente centralista. Al respecto, Gari (2021) señala que:

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Estas problemáticas y tensiones tienen múltiples causas de carácter estructural que se suelen manifestar en las políticas públicas y, particularmente, en las orientaciones educativas concebidas para las regiones rurales del país. Ahora bien, una de las dificultades más persistentes en relación con dichas problemáticas se deriva de concepciones estandarizadas frente a las condiciones de las regiones y contextos rurales, cuyas particularidades y diversidades tienden a ser invisibilizadas e ignoradas cuando se las pretende unificar, al referirse a ellas en singular como las problemáticas del sector rural o de la educación rural. En este sentido, consideramos que para superar ese reduccionismo epistémico que se encarna en la designación nominal, es indispensable abordar la noción plural de ruralidades. En efecto, las ruralidades serían entonces las particulares formas de apropiación o territorialización que hacen las comunidades del espacio biofísico en el que habitan; las cuales se producen mediante una dinámica de doble vía: a través de la construcción de identidades fluidas por parte de las comunidades; y por una valorización cosmogónica y, obviamente, una afectación de los elementos constitutivos de cada espacio biofísico particular. Esas Tensiones se suelen materializar en a) las insuficientes o nulas políticas públicas que promuevan ruralidades sostenibles, b) la concentración de la propiedad, c) la deforestación, d) la degradación del suelo, e) el despoblamiento territorial g) la baja cobertura en educación (generalmente descontextualizada); Y, sobre todo, la frecuente corrupción estructural que suele estar presente en los diversos niveles de las administraciones estatales. (Gari, 202, p.6)

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Por otra parte, se presentan a continuación algunas concepciones de educación como preámbulo al desarrollo del concepto de educación rural, el primer grupo de autores al que se hace referencia toman los postulados de Freire como un antecedente importante en lo que es o debiera ser la educación en general, Desde la perspectiva de Paulo Freire, la educación se debe dar en todos los espacios en los que participan o interactúan los seres humanos. El proceso educativo no se debe asociar únicamente al aula, sino que deberá ser considerado como un acto de cambio social, de participación y de liberación. Para Freire (2009), la “Libertad, justicia e igualdad” serán conceptos que existen en la medida en que estén encarnando la realidad de quien los pronuncia, solo entonces estas palabras se convertirán en instrumentos de una transformación auténtica, global, del hombre y de la sociedad, en vez de ser vehículos de la ideología alienante o máscaras de una cultura decadente. (Castillo et al., 2016, p.4). Por su parte Castro, Taborda & Londoño plantean que: [...]La educación, en líneas generales, es brindar espacios de formación y humanización donde las posibilidades de construcción personal son posibles a través de una integración de valores, conocimientos y habilidades para la vida laboral y la integración social. La educación se establece, desde el anterior precepto, como la práctica pedagógica que lleva a un hacer y ser del estudiante y el pedagogo. (Castro et al, 2016, p.11).

Por su parte, Peña, retoma los planteamientos de Pulido para señalar que: “Entendemos la educación como el proceso social de transmisión y apropiación de

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saberes, considerando que, de acuerdo a las diversas sociedades, se crean diferentes andamiajes conceptuales para que las nuevas generaciones asimilan prácticas, valores y principios. (Pulido, 2007 en Peña, 2014, p.4).

Se podría decir entonces, que los significados anteriores de educación se acercan todos a decir que esta se dirige a la formación de los seres humanos, para su mejoramiento, y transformación, mediante generación y adquisición de saberes y prácticas que los llevan a crecer tanto en lo personal como en lo social, de ahí que sea de gran relevancia y un derecho fundamental. No obstante, a pesar de ser un derecho, en muchas ocasiones no se dan las garantías para el ejercicio del mismo, o por lo menos en la misma medida en todos los casos, como lo veremos a continuación, en lo concerniente a la educación rural, sin olvidar que la educación urbana que suele desarrollarse en las periferias y en los sectores deprimidos de las ciudades, llega a ser igual de deficitaria o escasamente mejor que la desarrollada en muchos contextos rurales. Los contextos rurales en el caso colombiano, han sido abandonados por el estado desde casi siempre, lo que no es una novedad dado el tipo de dirigentes centralistas y elitistas que se han mantenido en la cúspide del poder político, desde prácticamente la mal llamada independencia. En consecuencia, la educación que desde entonces se imparte en los contextos rurales ha venido afectando y sumiendo en la pobreza y la inequidad a campesinos, indígenas y poblaciones afros a lo largo y ancho del territorio nacional, como tajantemente señalan Arango y Rodríguez:

El campo colombiano durante más de cuatro décadas ha sido escenario de violencia, pobreza y reformas fallidas o inconclusas. El 94% del territorio del país es rural, el 32% de la población vive allí y las condiciones educativas de esta población son precarias. Aunque no ha existido una política educativa coherente con estos sectores, el Estado se

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ha preocupado por resolver algunos problemas parciales de la educación rural colombiana. (Arango, 2016, p.3).

En efecto, aunque la mayoría del territorio colombiano es esencialmente rural, los enfoques y esfuerzos del desarrollo se han llevado a cabo, casi exclusivamente en las zonas urbanas, en las grandes ciudades, despreciando el potencial del campo. Debido a esto, por lo general, las escuelas rurales han sido dejadas a su suerte, de forma que, a los maestros, mayoritariamente preparados para afrontar procesos educativos dirigidos a contextos citadinos, les toca arreglárselas como pueden para impartir una educación usualmente estandarizada y desligada de los contextos y poblaciones a las que deben atender. En ese sentido se pronuncian Castro, Taborda, & Londoño, cuando aseveran que:

[...] la educación rural es compleja, porque en Colombia, como en algunos otros países latinoamericanos, carece de coherencia con relación a los contextos y las realidades en donde se ofrece. Esta complejidad se refleja en todas las problemáticas que se deben sortear para adelantar una experiencia educativa en un contexto rural que en un momento determinado gira hacia la educación diferencial que por ley tienen derecho los escolares pertenecientes a comunidades étnicas. (Castro et al., 2016, p.17).

La pretendida educación diferencial, en muchas ocasiones no es tan diferencial como se enuncia, más bien trata de simular que lo es, porque, al fin y al cabo, la educación está hecha para ser impartida de manera homogénea en todos los lugares del estado, importando muy poco los contextos y necesidades de las poblaciones rurales y siendo muy difícil de cambiar la mirada y puesta en práctica homogeneizadora, alienante y absolutamente descontextualizada, como certeramente señala Peña:

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Nos interesa remarcar que la escuela rural se encuentra en un espacio vinculado estrechamente al territorio, el cual se caracteriza porque tiene precisamente identidad propia. Sus habitantes forman parte de un colectivo social con códigos culturales concretos, léxicos y símbolos característicos, costumbres diferentes (gastronomía, artesanía, experiencias musicales, etc.). Así, el estudiante rural suele manejar una cultura diferente a la de la escuela, los libros de texto y evidentemente el maestro. En la escuela no se aprovechan sus experiencias, sus vínculos familiares, sus conocimientos de los lenguajes silenciosos; nada de eso es valorado desde el discurso pedagógico urbano, al contrario, se imponen currículos propios de la ciudad, donde se rompe con los valores y sentimientos de pertenencia a un territorio (Peña, 2014, p.7). Ahondando aún más en esos señalamientos, Peña, retomando a Zamora pone de manifiesto la desigualdad de la mayor parte de la educación rural, al imponer modelos que no encajan con sus contextos; como lo menciona la autora al referirse a las propuestas curriculares y conocimientos traídos de afuera como problemas. Si se observa en retrospectiva el lugar y la función de la escuela rural, podemos hallar gran ambigüedad en su papel, en tanto esta “ha difundido, es verdad, unas formas culturales pensadas por y para el medio urbano, y, sin embargo, no ha sido capaz de difundirla suficientemente, ni de procurar a los alumnos de las zonas rurales, los conocimientos adecuados para que se hallaran en condiciones de igualdad, respecto a los jóvenes de zonas urbanas” (Zamora, 2005, p.5; en Peña 2014, p.8). Lo que lleva a que la brecha entre la educación desarrollada en contextos rurales y la adelantada en ámbitos urbanos se expanda más, al no aprovechar la primera los

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recursos del contexto, los conocimientos y saberes propios de cada región. Lo cual se aprecia de manera ostensible en los procesos evaluativos estandarizados que simplemente se preocupa en medir a todos los educandos de la misma manera, aun cuando se encuentren en contextos distintos y se encuentren ante problemas totalmente diversos de un lugar a otro. De suerte que, en dichas evaluaciones, suelen salir de una u otra forma más beneficiados quienes se encuentran en zonas urbanas. Esto se refleja, claramente en el papel del estado en cuanto a la evaluación que hace de la educación, una evaluación estandarizada que pone en desventaja a las comunidades rurales, sobre todo porque no brinda los recursos necesarios para una educación realmente de calidad y a la altura de las mismas, condenándolas al fracaso en la mayoría de las ocasiones. En cuanto al papel del Estado, a este le compete evaluar en consonancia con las competencias que desarrolla el estudiante en los contextos culturales de acuerdo a los cuales ha sido formado, porque está frente a un sujeto que es hábil para afrontar la vida, pero esa habilidad no la evalúan las pruebas que le propone y por lo mismo terminan constituyéndose en verdaderos obstáculos para llevar a feliz término su proyecto de vida. (Castro et al., 2016, p.22).

Por otra parte, destacamos los planteamientos de Manco (2017) que dan orientaciones para mejorar la educación rural, las escuelas rurales y de paso contribuir a la comunidad como el deber que debería tener la educación [...]es necesario advertir que una educación rural que niegue los saberes de los propios campesinos, que se empeñe en imponer una cultura supuestamente superior a la cultura del mundo campesino a partir de la enseñanza de saberes alejados de las realidades rurales, estará condenando a las poblaciones rurales al desarraigo, a la invisibilización de

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la diversidad y por ende a la reproducción de la desigualdad epistémica, la cual, se convierte en la entrada para seguir desplegando y afianzando la recolonialidad o encadenamiento del pensamiento bajo una sola mirada del mundo. Ante esta problemática, se invita a que la educación rural rompa en términos de Terigi (2008) “con la homogeneidad de la escuela” y construya propuestas pedagógicas con saberes que posibiliten la comprensión del mundo desde la diversidad (p.212) o en clave de lo que plantea Walsh (2009) que sean proyectos educativos que reivindiquen los saberes marginados y excluidos históricamente como lo han sido los de la población campesina de Colombia. (Manco, 2017, p.5) Finalmente, en lo referido a la educación rural Williamson, Torres & Castro, señalan que: Una educación rural de calidad es aquella que se vincula de diversas formas a la comunidad: aquí se constituye, desarrolla, instala y transmite la memoria identitaria personal y colectiva del territorio. La contextualización del currículo y la pedagogía se refiere a contenidos culturales que conforman campos de disciplinas y saberes propios, paradigmas de comprensión del mundo, estructuras cognitivas y mentales, lenguajes y metalenguajes sobre la propia lengua y la del otro diferente. Implica definir: en la gestión participativa, el modo de decisión de los saberes que deben ser enseñados y aprendidos; en el currículo, los programas, recursos, materiales y textos de estudio usados en la definición del papel de los educadores; y en la pedagogía, la metodología y la didáctica como el proceso de relación social de aprendizaje de apoyo pedagógico desde la enseñanza, cooperación en el aprendizaje y colaboración en la gestión curricular. (Williamson, 2017, p.13)

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La calidad de la educación no es la misma para toda la población, aun cuando hayamos dicho anteriormente que es una educación homogeneizadora, lo cierto es que al comparar lo que ocurre entre la educación privada y la mayor parte de la educación básica oficial, varía totalmente en cuanto a recursos, preparación de los docentes y en relación con los propósitos globales que pretende, los cuales, obviamente, no pueden ser iguales en todas las instituciones. Pero dónde se manifiestan de manera palmaria como diferencias de calidad, dejando en evidencia el desequilibrio vergonzante de este sistema, es en los resultados de las pruebas evaluativas nacionales realizadas por los sucesivos gobiernos, en las últimas décadas, como nuevamente señala Peña, apoyada en Bourdieu (2005), quien según la autora:

[…] demuestra cómo desde el punto de vista de la institución, todo está dispuesto para el triunfo escolar de las clases privilegiadas que poseen la “gran cultura”. También afirma, que existe una cultura y una clase dominante, legitimadas socialmente por su prestigio y valor. En ese sentido, la escuela actuaría como un mecanismo de exclusión por parte de la cultura dominante hacia la cultura dominada, utilizando el currículo como dispositivo que se expresa a través del código cultural dominante, es decir que para los niños de clases dominadas este código es indescifrable, razón por la cual, estos son conducidos al fracaso, a través de un proceso de reproducción cultural, que permite garantizar tanto el proceso de reproducción social, como el de las relaciones de clase existentes. (Peña, 2014, p.4) Esta aberrante situación de inequidad, podría balancearse mejor, o suprimirse totalmente, si la educación en general rural y urbana como señalan Castillo, Ramos, & Donato, lograra adquirir los postulados de Freire quien, según ellos,

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Afirma que la educación es un acto de “amor y coraje”, una práctica de la libertad dirigida hacia la realidad, a la que no se le teme, sino que se busca transformarla, por medio de la solidaridad y el espíritu fraternal. Sobre estos valores se hace posible reconocer que este tipo de educación logra construir sujetos diferentes, por lo cual se hace necesario que la escuela trascienda el papel de una simple edificación, para que llegue a generar cambios verdaderos en las estructuras sociales, de las cuales es también reproductora. (Castillo, 2016, p.4) Una educación liberadora como lo expone Freire, que enseñe a pensar y no a memorizar, que lleve a dar solución a los problemas de cada contexto, que sirva para la comunidad y dé las mismas garantías a todos los ciudadanos, en donde no se favorezcan unos más que otros, en la que exista igualdad de posibilidades en el sentido de concebir e implantar un plan educativo acorde con la población y el contexto, en el cual se puedan aprovechar todas las potencialidades de los educandos, dando espacio verdadero a la educación diferencial a la que tiene derechos las minorías étnicas, afros, raizales y campesinas que es lo que se encuentra consagrado en la constitución de nuestro país, como derecho de estas comunidades y deber del estado.

Diseño metodológico El presente trabajo se desarrolla bajo la orientación Cualitativa y dentro de esta en la estrategia de Investigación Documental con el objetivo de servir a la investigación del Proyecto “Mapas comunidades y élites en el contexto del posacuerdo. Fase 1.” a partir de los planteamientos de Cifuentes quien destaca la importancia de “la revisión sistemática de estudios, informes de investigación, literatura existente sobre el tema” (Cifuentes, 2011, p.51). Y de esta manera transmitir a las líneas de trabajo Territorios,

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ruralidades y creación en la Madre Tierra los aspectos más relevantes y diversos de cada una de las categorías, desde los más recientes hasta los que han venido sobresaliendo a través de la historia.

Para tal fin no se necesita pertenecer al campo de estudio, debido a que esta estrategia de investigación como lo denomina María Galeano “no requiere que el investigador participe del mundo que estudia”. (Marín, 2018, p.135) Permitiendo que cualquier investigador y desde el campo de estudio que sea, pueda utilizar esta estrategia y realice las indagaciones que le sean relevantes para sus intereses en cualquier materia. Dentro de esta estrategia, el trabajo se sitúa además en la modalidad de Estado del arte, la cual es descrita por Marín de la siguiente manera, “Es una investigación sobre la producción investigativa, teórica o metodológica –existente acerca de un determinado tema– para develar la dinámica y la lógica presentes en la descripción, explicación o interpretación que del fenómeno en cuestión hacen los teóricos o investigadores”. (Marín, 2018, p.135) Esta fase se asumió como un componente muy importante para el proceso de indagación que abordamos; pues, como señala Galeano, la investigación documental: “Supone la revisión cuidadosa y sistemática de estudios, informes de investigación, estadísticas, literatura y, en general, documentos, con el fin de contextualizarlos y ´estar al día´ sobre lo que circula en el medio académico con relación al tema que se pretende estudiar. Es también fundamental en la elaboración de referentes conceptuales, la construcción de antecedentes investigativos y la construcción del objeto de investigación. (Galeano, 2018, p.136) Para llevar a cabo este proceso metodológico, en el que asumimos los documentos consultados como la materia prima del estadio actual del proyecto, se

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indagó en diversas fuentes, algunas de ellas fueron la base de datos bibliográficos de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, revistas indexadas, la red Cultural del Banco de la República y Google académico, de las que se seleccionaron artículos, libros y trabajos de grado, que contuviesen en sus títulos algunas de las palabras clave, para facilitar la búsqueda.

El artículo presenta una serie de reflexiones derivadas del proceso de revisión documental que permitió extraer información relevante para la configuración de las categorías; así como para el complemento de las mismas. Da cuenta del conocimiento producido en estos campos. Así como de las reflexiones generadas acerca de cada uno de los conceptos que se fueron hilando tras examinar los documentos. Como resultado del proceso expuesto antes, es necesario destacar que el rastreo llevado a cabo constó de un total de 67 documentos6, de los cuales se abordaron 37 materiales para la realización del presente texto, la búsqueda se efectuó en diversas fuentes, de las que se seleccionaron artículos, libros y trabajos de grado. Una vez finalizado el proceso de búsqueda de información, se hizo una matriz documental la cual muestra detalladamente la totalidad de los textos revisados, así como de un breve resumen acerca de los contenidos y aspectos relevantes para la configuración y desarrollo del presente escrito, en el cual se clasificaron los documentos según las respectiva categorías, (comunidad , elites, educación rural) que se tuvieron en cuenta para el desarrollo de este documento, con el fin de facilitar la visibilización del corpus conceptual objeto de indagación de la línea.

6 ver la Matriz Documental.

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Conclusiones

Acerca de la categoría Comunidad La revisión adelantada nos permitió encontrar una serie de investigaciones y artículos que abordan el concepto de comunidad desde una perspectiva en la que el concepto está sujeto a un sistema de relaciones, de intereses y necesidades que son compartidos. Estas categorías, deben, por lo menos situarse en un espacio territorial, así mismo debe haber una identificación con dicho grupo, con su cultura, con su manera de ver el mundo. Adicionalmente la concepción de comunidad es contrapuesta por varios autores a la de sociedad, aun cuando tienen en común las relaciones recíprocas para su existencia. Estos serían a grandes rasgos los fundamentos del concepto, expuestos por intelectuales influenciados por pensamientos europeos o norteamericanos. Cabe señalar que, para algunos de los autores consultados, hay dudas de la existencia real de una comunidad, por todo lo que ello implica, en cuanto a las dificultades que surgen del modelo imperante en la modernidad capitalista, regida por el individualismo, desdeña el colectivismo y el comunitarismo, centro de ese ideal de vida que representa la comunidad.

Por otra parte, en el recorrido investigativo realizado se encontraron concepciones acerca de comunidad pensadas por estudiosos latinoamericanos con nociones acerca de este concepto que, en su mayoría, resultan absolutamente diferentes a las concebidas por los autores euro-usa centrados, lo que no hace más válidas unas que otras, pero que sí nos resultó interesante resaltar. Para el caso de los autores latinoamericanos consultados, el concepto de comunidad es asociado con la tradición, la ruralidad, las zonas vulnerables, sin dejar de lado las relaciones sociales que allí se presentan y que son, en relación con las valoraciones sobre comunidad, casi el único punto de coincidencia entre los planteamientos europeos, norteamericanos y latinoamericanos.

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También, para los autores revisados, el concepto de comunidad indica asociaciones humanas que no necesariamente deben identificarse culturalmente, pero que, en otros puntos como la defensa de la tierra, de los territorios, y el compartir los mismos, así como sus recursos naturales. Para estos intelectuales latinoamericanos consultados, la comunidad tiene gran potencial político, además de estar conformado no sólo por seres humanos sino por todo aquello que los rodea, compartiendo un territorio. Así pues, entre las concepciones de europeos y norteamericanos encontramos trabajos enfocados al concepto de comunidad que tienen sus bases en escritos que datan de hace mucho más tiempo que los latinoamericanos, ideas que han mutado al reflexionar, con el paso de los años, por lo cual ha emergido una noción rica y plural, que no tiene un solo significado y que en la medida que pasa el tiempo va cambiando. Igualmente, el lugar desde el que se estudia juega un papel importante en las concepciones y reflexiones que se plantean, como se ve en el caso latinoamericano. Las dos orillas de pensamiento expuestas en el documento ponen a las relaciones como el centro del concepto y me atrevería a decir como lo único fijo del término y el punto en común de ambas, con alguna excepción, en especial por parte de un teórico latinoamericano, quien habla de vínculos y no de relaciones.

Acerca de la categoría Elites.

Vamos a ver ahora, las ideas principales que hemos destacado a partir de la revisión acerca de esta noción en los documentos seleccionados. Para lo cual cabe señalar que la producción dedicada al tema de élites, según los materiales revisados se localiza en pocos autores y autoras, debido a que, por lo general, esta noción ha tenido una connotación negativa a lo largo de la historia por tener una carga fascista en el origen de los estudios y reflexiones, sobre todo, en los de la llamada escuela italiana de las

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elites. En el recorrido de revisión documental realizado acerca de este concepto, la idea general es la de un grupo minoritario, que, por sus capacidades o sus conexiones sociales, es apto para dirigir a las masas, a quienes controlan mediante el uso de la fuerza o el engaño, debido a que se plantea que la mayoría es incapaz de autogobernarse, necesitando siempre de otros que los manejen.

Esta es una teoría que se ha reflexionado desde la antigüedad, por parte de pensadores griegos, entre otros, pero que tuvo en los estudios clásicos, como sus exponentes más visibles a Gaetano Mosca, Vilfredo Pareto y Robert Michels, quienes con maneras diferentes de plantear el discurso se tomaron la tarea de describir y explicar las relaciones de poder en la sociedad. El punto de coincidencia de estos tres teóricos, se da en la exposición de que, en toda la historia de las asociaciones humanas, siempre ha habido un sistema de poder, en que unas minorías se imponen a las mayorías, para como se ha mencionado, dirigirlas y manipularlas, esto por los métodos que fuesen necesarios. Estas élites además se caracterizan por tener poca circulación en la conformación de sus miembros, que según lo expuesto por los pensadores consultados es necesario en alguna medida para evitar el debilitamiento de la misma y la presunta ascensión de otra. De otro lado, la investigación documental también puso en evidencia cómo las élites colombianas surgieron y se han mantenido en el poder. El factor principal de ascenso de estos grupos se dio gracias al poderío que les otorgó el poseer y expropiar la tierra, así como su estratégica decisión de hacer parte de la clase política para hacer sus leyes y darle manejo al estado, influyendo de manera decisiva en las dinámicas gobernantes y económicas, para así dominar a las masas y tenerlas en total sumisión, para lo cual los medios de comunicación, en términos generales, han cumplido un papel de cómplices, en este país, al favorecer los intereses de sus dueños, los detentores de los poderes económicos.

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El gobierno de los mejores, se supone que es la consigna del ser de las elites en este caso políticas, ya que no se habla de una sola élite sino de varias, que aun estando a merced de las mayorías siempre han sabido organizarse para subyugar a través del discurso y la manipulación a quienes someten con sus estrategias de poder. Estas mayorías sumisas no han entendido sus posibilidades de transformación, o les da miedo ejercerlas, tal vez por ser en el caso de nuestro contexto, un país de acomodados, que pretende dar el menor de los esfuerzos aun cuando esto implique ser grande mente explotados, gracias a la enorme ignorancia que se desprende del poco esfuerzo por analizar o reflexionar la situación social en la que se encuentran inmersos y tan amañados, a pesar de la cotidiana queja constante, de la vida que les tocó, por el miedo al cambio, quizás por no creer que puedan llegar a merecer más, noción que las élites económicas y gobernantes les han hecho creer.

Acerca de la categoría Educación Rural.

Pasando al apartado de educación rural, el cual fue dividido en tres partes, con el fin de dar algunas concepciones acerca de los términos ruralidad y educación, para luego sí pasar a la educación rural teniendo algunas ideas de los conceptos que forman dicha categoría. En cuanto a lo rural se dice de un entramado de relaciones, entre los sujetos que habitan y comparten un determinado espacio rural. En efecto, lo rural ya no se asume sólo como la geografía que caracteriza a un territorio dado, ni se relaciona con un número escaso de habitantes, o como lo contrario a el territorio urbano. Las concepciones de ruralidad son variadas y cada una depende del contexto del que se tome referencia; por ello, es necesario, según ciertos posicionamientos, no tratar de configurar una sola noción del término, debido a que todos los contextos rurales no son iguales y tienen variaciones, un claro ejemplo serían aquellas ruralidades alejadas de todo y aquellas más próximas a

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las zonas urbanas; las dos constituyen tipos distintos de ruralidades, con diferentes

dinámicas socioculturales entre unas y otras.

Para el caso de la educación las ideas más relevantes son la educación como acto de cambio social, participación y liberación, una formación que lleve a un, ser y hacer, al estudiante, en últimas la educación se centra en la formación se supone integral de las personas, una formación que llega a durar toda la vida, la educación no solo se da en la escuela, sino en cualquier ámbito que lo posibilite.

Ahora bien, en la educación rural, encontramos que el abandono a estos territorios se suele ver reflejado de manera muy marcada en procesos de educación descontextualizada; que en estos ámbitos frecuentemente descuidados se suele impartir, una educación que no ayuda a las comunidades a ser mejores, a salir de la pobreza y la desigualdad, sino que, al ser tan precaria, poco hace por estas. La educación rural se dice debiera poner en práctica y utilizar los saberes cotidianos de sus alumnos, los saberes que se desarrollan en sus contextos, como recurso educativo, y de mejoramiento de la comunidad, rescatando los conocimientos que no son impuestos por occidente, dando espacio al reflexionar, al pensar y no simplemente a memorizar, para luego ser mano de obra barata. La educación rural en particular; y, en general todos los procesos formativos, deberían preparar para la vida, para superar las adversidades y situaciones de inequidad que se consideran que deberían cambiar según los sujetos y sus contextos, pero no es así, se educa desde orientaciones hegemónicas, que solo pretenden mantener el statu quo, para seguir en la misma posición social, sin posibilidades de llegar a trascender más allá de lo que es dado desde la cuna. Y para transformar esto, lo más importante es lograr, e incentivar, en los estudiantes el cavilar las ideas e información que les es presentada, criticar, no conformarse con lo que dicen otros, sino ser activos agentes responsables de su propia formación, para comprender que es cierto, y que les puede aportar, para su construcción como sujetos que conforman una colectividad.

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Por último, como participante de la línea Territorios, ruralidades y creación en la Madre Tierra se realizaron dos acciones de Visibilización de los avances del Proyecto Mapas comunidades y élites en el contexto del posacuerdo. Fase 1. Ubaque, Cundinamarca, realizados por los coinvestigadores Gary Gari Muriel y Angie Callejas Téllez, en los eventos Tercer Encuentro de Semilleros de Investigación en Infancia, realizado el 05 de noviembre de 2020 y en el IX Encuentro De Investigación desarrollado el 17 y 18 de noviembre de 2021 con el nombre de ponencia: Territorios, ruralidades y creación en la madre tierra, con niños y niñas de la Escuela Rural Pueblo Nuevo, (Ubaque, Cundinamarca). Avance que pone de manifiesto la aplicación de un proyecto pedagógico en el que se pretendía y procuraba el aprendizaje significativo, el papel práctico del conocimiento y el acercamiento de la comunidad educativa, a partir del reconocimiento de las particularidades de su propio entorno veredal. Adicionalmente buscaba promover en los y las estudiantes la conciencia ambiental y el reconocimiento del territorio, por medio de la creación artística orientada por la categoría emergente artes de la madre tierra.

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Cita: Chacón Reyes, Cindy Carolina (None), Informe revisión documental para el apoyo del Proyecto mapas, comunidades y élites en el contexto del posacuerdo. Fase 1. Cartografías de apropiación e institucionalización del territorio MISI - CIDC – IPAZUD 2020 - 2021, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, p. N. http://hdl.handle.net/11349/30673