Sporala red del conocimiento
Página 1 de 101Estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explot…
p. 1

Estilos de afrontamiento 1

ESTILOS DE AFRONTAMIENTO EN ADOLESCENTES QUE FUERON VICTIMAS

DE EXPLOTACIÓN LABORAL EN LA CIUDAD DE CUCUTA

LINDA LORENA RODRIGUEZ ANGARITA

JACKELIN RAMIREZ PALENCIA

JHONATTAN ZAPATA GARZON

* DORIS BARRETO OSMA

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE BUCARAMANGA

FACULTAD DE SALUD

PROGRAMA DE PSICOLOGIA

ESPECIALIZACION EN PSICOLOGIA CLINICA Y DE LA SALUD

Bucaramanga, Colombia

2014

*Profesora

p. 2

Estilos de afrontamiento 2

TABLA DE CONTENIDO

Resumen 6 Abstract 7

ESTILOS DE

AFRONTAMIENTO EN

ADOLESCENTES

QUE FUERON

VÍCTIMAS DE EXPLOTACIÓN LABORAL EN LA CIUDAD DE CÚCUTA 8

Justificación 10

Descripción y planteamiento del problema 12

Marco Teórico 15 Definiciones conceptuales 15 Concepto de adolescencia 15 Explotación laboral 16 Menores trabajadores en Colombia 16 Consecuencias del trabajo en adolescentes menores de edad 18 Consecuencias en la educación 18 Consecuencias en la salud 19 El afrontamiento 20 Afrontamiento en la Psicología 21 Teorías del afrontamiento 24 Teoría del Afrontamiento de Erica Frydemberg 24

Modelo de Afrontamiento de Richard lazarus 28

La demanda del medio en cuanto compromiso 29 Los procesos de evaluación de la situación 30

p. 3

Estilos de afrontamiento 3

Evaluación primaria 30 Salud y energía 32 Creencias Positiva 32 Técnicas para la Solución de Problemas 33 Habilidades Sociales 33 Apoyo Social 33 Confrontación 34 Planificación 34 Aceptación de la responsabilidad 35 Distanciamiento 35 Autocontrol 35 Re evaluación positiva 35 Escape o evitación 35 Búsqueda de apoyo social 35 Clasificación del afrontamiento 36 Tipos de afrontamiento 36 Adolescencia y afrontamiento 37 El afrontamiento en la adolescencia 37 Estrategias de afrontamiento usadas por los adolescentes 39 Objetivos de la investigación 42 Objetivo general 42 Objetivos específicos 42 Antecedentes 43

p. 4

Estilos de afrontamiento 4

Marco Legal 50 Legislación internacional 50 Legislación nacional 52 Metodología 55 Tipo y diseño de investigación 55 Muestra 55 Tipo de Muestreo Aleatorio Simple 55 Instrumentos 56 Cuadro 1. Distribución de los ítems según estilos de afrontamiento 57 Procedimiento 58 Resultados 60 Análisis de los datos 60 Descripción de los resultados 61 Tabla 1. Distribución según edad y género 61 Comportamiento por sub – escalas 62 Tabla 2. Resultados por item para sub – escala “solución de problemas” 62 Tabla 3. Resultados por item para sub – escala “soporte social” 64 Tabla 4. Resultados por item para sub – escala “evitación” 65 Tabla 5. Resultados por item para sub – escala “autoculpabilidad” 66 Tabla 6. Resultados por item para sub – escala “centrado en la fantasía” 67

Tabla 7. Medidas descriptivas por sub – escala 68

Figura 1. Diagrama de caja para puntuaciones promedio por sub – escala 69 Tabla 8. Medidas descriptivas para estilos de afrontamiento según edad 70

p. 5

Estilos de afrontamiento 5

Figura 2. Diagrama de caja para estilos de afrontamiento según edad 72 Tabla 9. Medidas descriptivas para estilos de afrontamiento según género 73 Figura 3. Diagrama de caja para estilos de afrontamiento según género 74 Discusiones 75 Conclusiones 81 Recomendaciones 85 Referencias 86 Apéndice A 94 Apéndice B 95

p. 6

Estilos de afrontamiento 6

Resumen

En esta investigación se buscó la descripción de los estilos de afrontamiento, que mayormente son utilizados por los adolescentes que estuvieron expuestos e inmersos en explotación laboral. En este estudio se tiene en cuenta el género y la edad en el análisis de los datos, para identificar los estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y que actualmente se encuentran en proceso de restablecimiento de derechos en JUPSU en la ciudad de Cúcuta. Para esto se utilizó el inventario de estilos de afrontamiento (IEA) de Flórez (1993). Para la aplicación de este instrumento se tuvo en

cuenta una muestra de 80 adolescentes de edades comprendidas entre los 13 y 17 años, los

cuales son pertenecientes a la Corporación JUPSU. Finalmente los resultados obtenidos en este estudio muestran que a nivel general las escalas con mayor puntuación promedio fueron la “búsqueda de soporte social” y “centrado en la fantasía”, mientras que las escalas “evitación” y “auto-culpabilidad” son las de menor promedio.

Palabras claves: adolescencia, explotación laboral, estilos de afrontamiento.

p. 7

Estilos de afrontamiento 7

ABSTRAC

In this research, a description of coping styles , which are used mostly by teenagers who were exposed and immersed in labor exploitation was sought. This study takes into account gender and age in the analysis of the data, to describe coping styles in adolescents who were victims of labor exploitation and is currently in the process of restoration of rights in the city JUPSU Cúcuta. For this inventory coping styles (IEA ) Florez (1993 ) was used . For the application of this instrument took into account a sample of 80 adolescents aged between 13 and 17, which are outside the JUPSU Corporation . Finally the results obtained in this study show that a general scales with the highest average score were "seeking social support " and " focused on Fantasy " , while the scales "avoidance " and " self-blame " are those of lower average .

Keywords: adolescence, labor exploitation, coping styles.

p. 8

Estilos de afrontamiento 8

ESTILOS DE AFRONTAMIENTO EN ADOLESCENTES QUE FUERON

VÍCTIMAS DE EXPLOTACIÓN LABORAL EN LA CIUDAD DE CÚCUTA

Son evidentes las crisis en los principales centros económicos, sociales, financieros y ambientales en todo el mundo, es así que la Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno en la ONU, manifestaron su preocupación en términos de los efectos sociales de la actual crisis evidenciados en; primero en el aumento del número de personas pobres y vulnerables, en particular mujeres y niños, que padecen y mueren de hambre, malnutrición y enfermedades prevenibles o curables; el incremento del desempleo; la reducción del acceso a la educación, a los servicios de salud; y las carencias actuales en materia de protección social en muchos países (ONU, 2010).

Por tal motivo, son estas crisis las que pueden influir y llevar a las familias a desarrollar trabajos poco remunerados, los cuales se ejercen en condiciones no muy óptimas para la calidad y bienestar del ser humano, en donde es frecuente que los niños quienes son más vulnerables y pobres inicien a trabajar desde edades muy tempranas, que en algunos casos modifican sus con su proyectos de vida. De otro lado la OIT, considera que el trabajo infantil atenta contra el desarrollo físico y psicológico del niño, además de interferir con su vida cotidiana. (Carrasco, 2009)

No obstante, se ha visto el esfuerzo tanto a nacional como internacional, por erradicar y disminuir la tasa de niños, niñas y adolescentes en condición de explotación laboral o que se encuentran en el mundo del trabajo infantil, en donde ha sido necesario, que los gobiernos y entidades garanticen el derecho a la protección social, cuyo principio está sólidamente justificado desde el punto de vista económico y social, permitiendo la educación, la salud y la nutrición, desempeñando así un papel fundamental en la lucha

p. 9

Estilos de afrontamiento 9

contra el trabajo infantil. (OIT, 2013). Dentro de este contexto y Según la OIT (2013), los gobiernos deben generar programas y espacios, así como convenios con entidades que en concordancia con la recomendación núm. 202 de la OIT, asuman medidas que permitan introducir, mejorar y ampliar la protección social de los niños. Por tal motivo la Corporación JUPSU Juventud por la superación, busca restablecer los derechos de aquellas niñas, niños y adolescentes que se encuentran en condición de explotación laboral en la ciudad de Cúcuta. La Corporación tiene en cuenta las necesidades de las niñas, niños y adolescentes, contribuyendo así en la lucha en contra el trabajo infantil, especialmente aquellos grupos de niños de zonas vulnerables. Por consiguiente, es válido mencionar que el estar expuesto a la explotación infantil, genera un impacto en la vida de los adolescentes y conlleva a unas secuelas en el desarrollo y vida de los mismos, al igual que refleja un estilo de afrontamiento ante la posible solución o adaptación a las diferentes situaciones a las cuales se está expuesto. En vista de esta información, el presente trabajo, realizó una descripción de los estilos de afrontamiento que pueden evidenciarse en los adolescentes, que se encontraron durante un periodo de su vida, en condición de explotación laboral, los cuales se encuentran hoy en la Corporación JUPSU entidad sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es garantizar el restablecimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes que han estado expuestos a factores de alto riesgo o vinculados en grupos de explotación laboral.

p. 10

Estilos de afrontamiento 10

Justificación

La adolescencia es una etapa en la cual se general los mayores cambios en el compartimientos y desarrollo de la personalidad, por tal motivo es importante el desarrollo de este estudio ya que los adolescentes menores de edad explotados laboralmente se ven obligados por las circunstancias sociales y económicas a modificar su proyecto de vida, en algunos casos ocasionando perdida de la motivación y resignación a realizar sus metas y proyectos. Según la Unicef (2001) En Colombia trabajan más de 2.500.000 niños y niñas. De este total 1.700.000 son adolescentes entre 12 y 17 años y 800.000 son niños y niñas de entre 6 y 11 años. El 80% trabaja en el sector informal.

Para la OIT (2005) A lo largo de la historia de Colombia, niños, niñas y jóvenes han estado involucrados desde muy temprana edad en diversas actividades económicas, lo cual es preocupante especialmente en aquellas labores consideradas como peores formas de trabajo infantil, donde son claramente vulnerados los derechos a la educación, la salud, al sano desarrollo, y al uso creativo del tiempo libre. Esta situación representa para el país un gran costo social en términos de inequidad, injusticia social, incremento de los índices de pobreza y baja calidad de vida.

Como se mencionaba anteriormente la adolescencia es una etapa en la cual se presentan grandes cambios, Erikson (1989); menciona en su teoría el desarrollo psicosocial, que en el trascurso de la vida el ser humano se enfrenta a una serie de crisis, las cuales están limitadas y enmarcadas por unos periodos específicos, que implican la superación de la crisis para el desarrollo de una virtud, específicamente menciona que en el periodo de los

12 a los 20 años de edad, los adolescentes se encuentran en un periodo de búsqueda de la

p. 11

Estilos de afrontamiento 11

identidad versus confusión de roles, etapa característica de una búsqueda de identidad psicosexual, ideológica, profesional, psicosocial, e identidad cultural y religiosa. (Bordignon, 2005).

De este modo, se puede analizar que en la adolescencia es una etapa de conflicto y búsqueda de identidad, en la cual se afrontan con mayor frecuencia algunas problemáticas y situaciones de riesgo, como pueden ser; el consumo de sustancias psicoactivas, el ingreso a las subculturas, inicio inadecuado de las relaciones sentimentales, dificultades en la creación de un proyecto de vida. (Dávila; 2004) Y es así, que se hacen evidentes algunos estilos particulares en el manejo y afrontamiento de las mismas, que como lo mencionaba Bordignon (2009); referenciando a Erikson, se hace necesario la búsqueda de estrategias que permitan el desarrollo y superación de la etapa de crisis, que en su momento reflejan el estilo dominante y preferente en cada ser humano, para la superación de las mismas. Cabe mencionar, que los estilos de afrontamiento, están relacionados, a los esfuerzos de conducta, ya sean manifiestos o encubiertos, para enfrentar o adaptarse a demandas internas y ambientales, que puedan exceder las posibilidades personales de soporte. Este planteamiento podría suponer que los adolescentes que estuvieron expuestos a la explotación laboral, desarrollaron más y mejores estrategias de afrontamiento, debido al esfuerzo interno al que los autores hacen referencia, sin embargo, es importante para los profesionales inmersos en el estudio de esta condición, determinar si la exposición a la explotación laboral, si puede incidir en mejores estilos de afrontamiento de los adolescentes o por el contrario delimita el acceso a mejores soluciones de problemas, teniendo en cuenta la vulnerabilidad de los mimos. (Quintana, Montgomery & Malaver; 2009)

p. 12

Estilos de afrontamiento 12

Por consiguiente es conveniente, conocer los estilos de afrontamiento, que pueden llegar a desarrollar y a tener los adolescentes, que además de los riesgos mencionados y de encontrarse en una etapa, en la cual se inicia una construcción de lo que se desea y basados en la autonomía, afrontaron y se encontraron en una situación de explotación laboral. De igual modo la escases de estudios que analicen, como puede determinar o influir la explotación laboral en el desarrollo de estilos de afrontamiento en los adolescentes, se hace necesario e importante, la realización de esta investigación, cuyo objetivo es describir los estilos de afrontamiento utilizados por adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral, que permita a la comunidad y entes del estado, en especial a los de la salud, tener una base de referencia para la creación de programas de promoción y prevención en solución de problemas, acordes a las necesidades de los adolescentes, así como también, a que los mismos accedan a programas y profesionales con un mayor conocimiento de su situación, que conlleve a políticas públicas que fortalezcan el restablecimiento de derechos de los jóvenes que aun están en condición de explotación laboral.

Descripción y planteamiento del problema

La organización Internacional del Trabajo (2012), indica que existen en el mundo

264 millones de niños entre los 5 y 17 años en la actividad económica, en donde 168

millones se encuentran en situación de trabajo infantil, que referencia el 11% de la población de este grupo de edad, en donde más de la mitad se encontraría en trabajos peligrosos, que directamente exponen la salud, seguridad o moralidad.

p. 13

Estilos de afrontamiento 13

Así mismo en Colombia, de los 11’443.496 niños y adolescentes que se encontraban en el 2009 en las edades mencionadas anteriormente, 1’768.154 trabajaban. Cifran que han ido disminuyendo y que reflejan el trabajo y mejora en el acceso a los servicios sociales y en la educación, acciones que lidera la OIT, en la lucha contra el trabajo infantil a través de su labor combinada de establecimiento de normas internacionales del trabajo y su sistema de control, y es así como la Corporación JUPSU Juventud por la superación de la ciudad de Cúcuta, recibe y apoya a jóvenes que se encuentran en condición de explotación laboral, con la misión del restablecimiento de derechos.

No obstante sumado a la condición de explotación laboral de los adolescentes son expuestos, genera un impacto en la vida de los adolescentes y que lleva a tener en cuenta las secuelas en el desarrollo y vida de los mismos, igualmente que pueden evidenciar estilos de afrontamiento para la superación y adaptación a las diferentes situaciones. Así mismo como pueden influir situaciones de alto riesgo, en que los menores de edad desarrollen mejores o limitadas estrategias de afrontamiento ante la solución de problemas. El propósito de esta investigación es, presentar los estilos de afrontamiento mayormente utilizados por adolescentes, que fueron víctimas de explotación laboral. En los resultados se hace una presentación de los estilos de afrontamiento, así como la caracterización de la población, teniendo en cuenta las diferencias significativas en género, condición social, y edad.

Es debido a esto que nace la inquietud de describir los estilos de afrontamiento que mayormente utilizan los adolescentes que se encuentran en el programa de restablecimiento de derechos en la corporación JUPSU para la juventud y el desarrollo, para en

p. 14

Estilos de afrontamiento 14

investigaciones posteriores encaminar estrategias y programas acordes a las necesidades de los jóvenes.

De acuerdo a los anteriores planteamientos en esta investigación ¿Cuáles son los estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral de la institución Jupsu en la ciudad de Cúcuta ?

p. 15

Estilos de afrontamiento 15

Marco Teórico La adolescencia constituye una etapa evolutiva de transición a la vida adulta caracterizada por la vivencia de continuos cambios a nivel físico, emocional, cognitivo y social que pueden convertirse en una fuente de estrés. Como afrontan los y las adolescentes estos cambios y las repercusiones que estos generan en su desarrollo psicosocial, ha sido una de las líneas de investigación más ampliamente estudiadas, por tal motivo se ha decidido estudiar los estilos de afrontamiento de los adolescentes explotados laboralmente en la ciudad de Cúcuta norte de Santander, a continuación se ilustrara las bases teóricas de esta investigación, las cuales se ilustran de la siguiente manera: Definiciones conceptuales, Menores trabajadores en Colombia. El afrontamiento, Teorías del afrontamiento, Clasificación del afrontamiento, Adolescentes y el afrontamiento. Definiciones conceptuales Concepto de adolescencia. La adolescencia es una etapa entre la niñez y la edad adulta, que cronológicamente se inicia por los cambios puberales y que se caracteriza por profundas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales, muchas de ellas generadoras de crisis, conflictos y contradicciones, pero esencialmente positivos. No es solamente un período de adaptación a los cambios corporales, sino una fase de grandes determinaciones hacia una mayor independencia psicológica y social. Es difícil establecer límites cronológicos para este período; de acuerdo a los conceptos convencionalmente aceptados por la Organización Mundial de la Salud, la adolescencia es la etapa que transcurre entre los 10 y 19 años, considerándose dos fases: la adolescencia temprana (10 a 14 años) y la adolescencia tardía (15 a 19 años). (Pineda Perez & Aliño santiago, 2010).

p. 16

Estilos de afrontamiento 16

Explotación laboral. El trabajo infantil constituye una violación de los derechos de niños, niñas y adolescentes, especialmente del derecho a estar protegidos contra la explotación, al sano crecimiento, a la educación, al juego, la cultura y el deporte; en síntesis, a desarrollarse plenamente. En cualquier país el trabajo infantil es un obstáculo para el desarrollo social y económico, ya que socava las competencias de su futura fuerza laboral y favorece la transmisión intergeneracional de la pobreza, al tiempo que perpetúa las desigualdades existentes. Unicef (2001).

Menores trabajadores en Colombia

En Colombia trabajan más de 2.500.000 niños y niñas. De este total 1.700.000 son adolescentes entre 12 y 17 años y 800.000 son niños y niñas de entre 6 y 11 años. El 80% trabaja en el sector informal. 323.000 niños y niñas se encuentran trabajando en el servicio doméstico en hogares de terceros. En 1996 la Encuesta Nacional de Hogares y la Encuesta de Niñez y adolescencia establecieron que, de la población entre 7 y 11 años que trabaja en las 8 ciudades principales colombianas, el 49.3% de los niños y el 64.9% de las niñas lo hacía en el comercio y en las ventas.

En la zona rural se encontró que el 87% de los niños y el 50% de las niñas de 10 a

11 años son trabajadores agropecuarios, que laboran diariamente entre 12 y 15 horas, en

promedio. Entre el 20% y el 25% de los niños trabajadores desempeña ocupaciones de alto riesgo. Este porcentaje sube a 70% en el sector agropecuario. (Unicef, 2002). Aproximadamente el 50% de los niños y niñas trabajadores de entre 12 y 13 años no recibe ingresos directos, sino que tienen otro tipo de remuneración. Cuando reciben salario, los menores de 18 años reciben entre 25% y 80% del salario mínimo legal vigente y Solamente el 23% de los niños y niñas trabajadores tiene seguridad social, un gran

p. 17

Estilos de afrontamiento 17

porcentaje de ellos como beneficiarios indirectos, a través de la afiliación de algún familiar, de cada 10 menores de 18 años que trabajan, 7 no asisten a la escuela. Estos últimos y todos aquellos que por causa del trabajo reducen su rendimiento escolar, se están desgastando física y mentalmente y pierden su potencial de pleno desarrollo. (Unicef, 2002). Especialmente inaceptable es el abandono escolar de menores de 14 años, el cual sigue alimentando la pobreza del país. Por ser más frecuente entre los hijos de los más pobres, el abandono escolar también es un obstáculo a la movilidad social, reproduciendo nuevos pobres en las mismas familias. Además de la baja renta de la familia, la presión del mercado que se beneficia de mano de obra barata y el fracaso escolar empujan a niños y niñas a trabajar.

También los empujan sistemas de valores culturales que consideran a los niños y niñas como objetos propiedad de su familia y no como sujetos de derecho. Si bien es cierto que algunos tipos de trabajo no riesgosos, ejercidos moderadamente, pueden tener efectos positivos sobre el desarrollo, es absurdo mantener el trabajo como actividad formativa por encima de la escolarización. (Unicef, 2002).

Es preciso promover la escolarización universal, gratuita y obligatoria durante la educación básica y diseñar sistemas que ofrecen a las familias más pobres subsidios vinculados al mantenimiento de sus hijos en la escuela. Hay que desestimular la deserción escolar transformando las escuelas en espacios atractivos y con buena calidad de enseñanza para los niños y niñas. Hay que hacer efectivos los sistemas de vigilancia, detección y represión de la explotación económica infantil. La explotación laboral de adolescentes trabajadores de 15 a 18 años se puede disminuir fortaleciendo los mecanismos para exigir el respeto y protección de los derechos de los trabajadores. (Unicef, 2002).

p. 18

Estilos de afrontamiento 18

Adecuar la legislación sobre trabajo infantil permitirá que se estimule la escolarización hasta el noveno grado y facilitará que se prohíba totalmente la vinculación al trabajo hasta tanto este nivel de escolaridad no se complete (y en todo caso no antes de los

15 años). Se requiere dar continuidad y expansión a las experiencias exitosas que han

erradicado o disminuido el trabajo infantil en el ámbito municipal o regional. (Unicef,

2002).

Consecuencias del trabajo en adolescentes menores de edad Consecuencias en la educación. Una de las repercusiones del trabajo infantil y juvenil más ampliamente aceptadas, es que dicho fenómeno va en contravía de la asistencia escolar de los menores, dada la supuesta simultaneidad con que se toma la decisión de que la/el niño/joven trabaje o estudie. Jacoby (1994) plantea que el ingreso del menor al mercado laboral se da según las restricciones crediticias de su familia, haciéndose paulatinamente necesario que el niño/joven deje de asistir a la escuela. De acuerdo a las estimaciones hechas por el autor para Perú, la asistencia escolar de tiempo completo está relacionada positivamente con mayores ingresos familiares, altos activos fijos del hogar, padres más educados, edades más distanciadas entre hermanos, el tener una hermana inmediatamente mayor, y que los textos requeridos por su escuela sean más baratos. Así, intuye que la relación inversa con alguno o varios de estos factores contribuye a que el menor abandone el estudio y, con gran probabilidad, ingrese al mercado laboral. Para el caso particular de los adolescentes rurales de Latinoamérica, Alcázar, Rendón y Wachtenheim (2002) encuentran significativo el intercambio entre trabajar y

p. 19

Estilos de afrontamiento 19

estudiar en diez países de la región, señalando que los determinantes más importantes de esta decisión son el ingreso familiar, el número de hijos, el nivel educativo de los padres y la ocupación de los mismos. Similares resultados fueron hallados por Sapelli &Torche (2003) para datos correspondientes a la niñez chilena y por Bucheli y Casacuberta (2003) para los adolescentes uruguayos. Estos últimos concluyeron que la probabilidad de asistir al sistema educativo está relacionada con un vector de características individuales y otro de entorno familiar, cuya influencia puede racionalizarse en términos de su impacto en los costos y beneficios marginales de estudiar. Sin embargo, según Krishna (1996), en India el trabajo infantil y juvenil es sólo una mínima parte del problema de la inasistencia escolar. Otros factores como la pobreza de la familia y las condiciones inadecuadas de las entidades educativas así como la no disponibilidad de cupos, inciden significativamente en el hecho de que un menor asista o no a la escuela.

Consecuencias en la salud. Es común que los menores trabajadores se desenvuelvan en ambientes laborales caracterizados por exposición a factores de alto riesgo, herramientas no aptas y esfuerzo excesivo que se contraponen al desarrollo propio de su edad. Estas características del trabajo infanto-juvenil hacen que tenga una incidencia negativa sobre la salud de los menores tanto en el corto como en el largo plazo. Aunque los estudios sobre los efectos en la salud futura de una entrada temprana al mercado laboral han coincidido en afirmar que quienes han trabajado cuando niños/jóvenes presentan niveles de salud más precarios en su edad adulta, los efectos contemporáneos han sido poco analizados y parece no existir evidencia cuantitativa de que el trabajo influya negativamente en la salud presente de los menores. En Brasil, Kassouf (2000) encontró

p. 20

Estilos de afrontamiento 20

evidencia de los efectos negativos en la salud adulta de quienes tuvieron una entrada temprana al mercado laboral.

Sin embargo, al comparar la salud de menores trabajadores y no trabajadores sólo se hallaron diferencias en problemas dentales. De manera similar, para la población rural de Vietnam, O’ Donnell, et al. (2004) llegaron a la conclusión de que, aunque su incidencia contemporánea es despreciable, el trabajo infanto-juvenil afecta negativamente la salud del adulto.

El afrontamiento Es importante conocer los modos de afrontamiento del adolescente, ya que tal información es útil para poder interpretar sus sentimientos, ideas y conductas. Frydenberg y Lewis (1997) Definen al afrontamiento como “las estrategias conductuales y cognitivas para lograr una transición y una adaptación efectivas”. Casullo y Fernández Liporace (2001) entienden a la capacidad de afrontamiento como el conjunto de respuestas (pensamientos, sentimientos, acciones) que un sujeto utiliza para resolver situaciones problemáticas y reducir las tensiones que ellas generan. Desde el modelo de Lazarus y Folkman (1986) no son las situaciones en sí mismas las que provocan una reacción emocional, sino la interpretación que el sujeto realiza de tales situaciones. Frydenberg y Lewis (1997) afirman que es posible hacer una distinción entre afrontamiento general y específico, es decir el modo con el que el adolescente encara cualquier situación (general) y una problemática particular (específico) (figueroa, contini, lancuza, levin, & estevez suedan, 2005)

p. 21

Estilos de afrontamiento 21

Siguiendo a Olson y Mc Cubbin (1989) se destacan dos aspectos básicos en la literatura sobre el tema: por un lado, el afrontamiento como un proceso y por el otro, la eficacia del mismo. El afrontamiento sería entonces, un proceso que el sujeto pone en marcha para hacer frente a situaciones estresantes; no siempre la puesta en marcha de este proceso garantiza su éxito. Si al hacerlo el individuo tiene éxito para solucionar la situación problemática presente, repetirá el mismo ante situaciones similares; en caso contrario buscará otro recurso. Así, y según Fernández-Abascal (1997), estarían ante una situación de aprendizaje por ensayo y error. (figueroa, contini, lancuza, levin, & estevez suedan, 2005).

Afrontamiento en la Psicología El creciente interés por el estudio del afrontamiento es producto de reconocer en ellas un particular modo de responder a las diferentes situaciones que generan malestar, como así también de entender su función positiva de mitigar los efectos nocivos de aquél (Leibovich, Schmidt y Marro, 2002). Diversos estudios actuales destacan la importancia de conocer la manera en que los jóvenes, específicamente, enfrentan los desafíos del crecimiento en el curso de su desarrollo, en el cual deben atravesar cambios físicos, transformaciones en la personalidad, nuevos posicionamientos frente a las relaciones con sus pares y con sus figuras parentales, el desafío de la inserción en el mundo social, académico y laboral, entre otros. (figueroa & cohen imach, 2009). Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos realizados, el constructo afrontamiento no fue utilizado con clara delimitación conceptual, dejando aún muchos interrogantes por resolver. Analizando la bibliografía sobre el tema, se observa que los aportes de Lazarus (1991) son los que más ampliamente abordaron este nuevo constructo y marcaron, sin

p. 22

Estilos de afrontamiento 22

dudas, un recorrido teórico de relevancia para la Psicología. El modelo transaccional de Lazarus y Folkman (1984) ha tenido gran aceptación entre los científicos, aportando una importante conceptualización del afrontamiento, Generó además, una gran cantidad de trabajos y estudios que analizan los modos en que las personas enfrentan las dificultades y las situaciones estresantes en sus vidas. (figueroa & cohen imach, 2009) Teniendo en cuenta los modelos cognitivos de la emoción, se entiende que no son las situaciones en sí mismas las que provocan una reacción emocional, sino que el factor que desencadena la emoción es la interpretación que el individuo hace de tales situaciones. Dentro de los modelos cognitivos, el modelo de la valoración cognitiva ha alcanzado una relevancia sobresaliente (Martín Díaz, Jiménez Sánchez y Fernández Abascal, 2004). En esta línea, y desde la concepción teórica desarrollada por Lazarus y Folkman (1984), se sostiene que, la aparición del estrés y otras reacciones emocionales están mediatizadas por el proceso de valoración cognitiva que la persona realiza.

En un primer momento, de las consecuencias que la situación tiene para el sujeto (valoración primaria) y, en un segundo momento, si esa situación tiene una significación de amenaza o desafío, el sujeto valora los recursos de los que dispone con el fin de evitar o reducir las consecuencias negativas de la situación (valoración secundaria) (figueroa & cohen imach, 2009) .

Teniendo en cuenta lo anterior la valoración secundaria constituye así la capacidad de afrontamiento, entendiendo a ésta como un proceso psicológico que se pone en marcha cuando la situación o el entorno resultan amenazantes. Desde aquí, Lazarus y Folkman (1984) definen al afrontamiento como “aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específicas

p. 23

Estilos de afrontamiento 23

externas y/o internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo”.

Estos autores entienden que el afrontamiento constituye un proceso cambiante con fines de adaptación, en el que el sujeto y el contexto interactúan de manera permanente y señalan, además, que los individuos varían sus patrones de estrategias de afrontamiento en función del tipo de problema a resolver. (figueroa & cohen imach, 2009) Para Everly (1989) El afrontamiento es definido “como un esfuerzo para reducir o mitigar los efectos aversivos del estrés, esfuerzos que pueden ser psicológicos o conductuales”. En la misma línea, Frydenberg y Lewis (1997) definen al afrontamiento como “las estrategias conductuales y cognitivas para lograr una transición y una adaptación efectivas”. Cada sujeto tiende a la utilización de los estilos de afrontamiento que domina, ya sea por aprendizaje o por hallazgo fortuito en una situación de emergencia. A su vez, las estrategias de afrontamiento pueden resultar, según Girdano y Everly (1986), adaptativas o inadaptativas. Las primeras reducen el estrés y promueven la salud a largo plazo, mientras que las segundas reducen el estrés sólo a corto plazo, pero tienen un efecto nocivo en la salud a largo plazo. (figueroa & cohen imach, 2009) Es importante resaltar y diferenciar los estilos de afrontamiento de las estrategias de afrontamiento. “Los estilos de afrontamiento se refieren a predisposiciones personales para hacer frente a las situaciones y son los responsables de las preferencias individuales en el uso de unos u otros tipos de estrategia de afrontamiento, así como de su estabilidad temporal y situacional. Por otro lado, las estrategias de afrontamiento son los procesos concretos que se utilizan en cada contexto y pueden ser altamente cambiantes dependiendo de las condiciones desencadenantes” (Fernández-Abascal, 1997). Así, mientras los estilos

p. 24

Estilos de afrontamiento 24

son las formas habituales, relativamente estables, que tienen una persona para manejarse con el estrés, las estrategias son situacionalmente dependientes, constantemente cambiantes y están influidas por los estilos que tiene un sujeto de afrontar los problemas de la vida diaria. (figueroa & cohen imach, 2009)

Teorías del afrontamiento Teoría del Afrontamiento de Erica Frydemberg. (Frydemberg, 1997, citado por salotti 2006) define al afrontamiento como «las estrategias conductuales y cognitivas para lograr una transición y una adaptación efectivas». La autora citada anteriormente afirma que es fundamental que el psicólogo identifique el tipo afrontamiento de los adolescentes con los que se relaciona, para poder así conocer sus sentimientos, ideas y conductas. También señala la importancia de su estudio e identificación, al afirmar que estos estilos pueden repercutir en el nivel de bienestar psicológico de cada sujeto, Frydemberg considera que es muy importante dedicarse a estudiar a los adolescentes en general, argumentando que en esta etapa del ciclo vital se desarrollan competencias psicosociales muy importantes para el presente y el futuro del cada sujeto.

En 1997 Frydemberg y Lewis señalaron que la adolescencia es una fase del desarrollo en el que se producen retos y obstáculos de especial importancia. En primer lugar, en la adolescencia, es necesario el logro del desarrollo de la propia identidad y conseguir la independencia de la familia, manteniendo, al mismo tiempo, la conexión y pertenencia al grupo de pares. En segundo lugar, los autores mencionados señalan que se produce una transición de la infancia a la edad adulta, caracterizada por cambios fisiológicos y un desarrollo cognitivo importante. El individuo en ese momento se ve

p. 25

Estilos de afrontamiento 25

obligado a cumplir ciertos papeles sociales en relación a sus compañeros y a los miembros del otro sexo, y al mismo tiempo, a conseguir buenos resultados escolares y a tomar decisiones sobre su carrera profesional. (salotti, 2006) Cada uno de estos pasos del desarrollo requiere de una capacidad de afrontamiento, es decir, estrategias conductuales y cognitivas para lograr una adaptación y una transición efectivas, como ya se señaló anteriormente. Señalan también que cada vez más los adolescentes tienen preocupaciones que sienten como abrumadoras o incapacitantes y hasta, en algunos casos, pueden llegar a conducirlos a la depresión profunda o el suicidio. Los cambios emocionales y sociales de esta etapa influyen en la sociedad, y, a su vez, el joven también es influido por ella, por lo cual, la forma en que los adolescentes afrontan sus problemas tiene además de una importancia para el bienestar individual, una importancia social. (salotti, 2006) Los autores señalados anteriormente proponen ayudar a que los adolescentes sean más conscientes de sus afrontamientos, para que puedan, a partir de allí, reflexionar sobre ellas, y, eventualmente, las puedan modificar para llegar a ser adultos más sanos. Esta reflexión es fundamental, ya que la forma en que los adolescentes afrontan sus problemas puede establecer patrones de conducta para su vida futura, trayendo graves consecuencias individuales y sociales.

En el adolescente las estrategias de afrontamiento parecen ser el resultado de aprendizajes realizados en experiencias previas, que constituyen un estilo de afrontamiento particular, y determina las estrategias situacionales. Cassaretto, Chau, Oblitas y Valdez (2003) señalan que el estilo consiste en “predisposiciones personales para hacer frente a las

p. 26

Estilos de afrontamiento 26

diferentes situaciones, siendo éstas las que determinan las estrategias y su estabilidad temporal y situacional”.

E. Frydemberg (1989) enuncia la existencia de dos tipos de afrontamiento: el general (modo en que se enfrenta cualquier situación) y el específico (forma de enfrentar una situación particular). De ahí que, al elaborar su instrumento de evaluación de las estrategias, busque medir los dos componentes por separado. (salotti, 2006) Luego de atravesar por diferentes fases del desarrollo de la prueba (ACS), Frydemberg elaboró el instrumento final que contiene 80 elementos (79 cerrados y 1 abierto), agrupados en 18 escalas, que reflejan 18 estrategias de afrontamiento. En el último elemento (abierto) se le pide al sujeto que describa conductas que sean diferentes de las 79 restantes (estrategias alternativas que pudieran surgir). (salotti, 2006) Las 18 estrategias mencionadas son:

Buscar apoyo social (Consiste en compartir el problema con los demás y conseguir ayuda) AS.

Centrarse en resolver el problema (Se dirige a abordar el problema sistemáticamente, teniendo en cuenta distintos puntos de vista para alcanzar la solución) RP. Esforzarse y tener éxito (Son las conductas de trabajo e implicación personal) ES. Preocuparse (Se refiere al temor por el futuro o a la preocupación por la felicidad posterior) PR.

Invertir en amigos íntimos (Esfuerzo por comprometerse en alguna relación personal íntima) AI.

Buscar pertenencia (Preocupación o interés en las relaciones con los demás, y específicamente por lo que los otros piensan de uno) PE.

p. 27

Estilos de afrontamiento 27

Hacerse ilusiones (Se refiere a las expectativas de que todo tendrá un final feliz) HI. Falta de afrontamiento (Es la incapacidad para enfrentar el problema y la tendencia a desarrollar síntomas psicosomáticos) NA.

Reducción de la tensión (Intento de sentirse mejor mediante acciones que reduzcan la tensión) RT.

Acción social (Consiste en dar a conocer a otros la preocupación que se tiene y buscar apoyo organizando actividades como reuniones, peticiones, etc.) SO. Ignorar el problema (Esfuerzo consiente por negar o desentenderse del problema) IP. Auto-inculparse (El sujeto se ve a sí mismo como el culpable de su dificultad) CU. Reservarlo Para sí (El sujeto tiende a aislarse y a impedir que otros conozcan su preocupación) RE.

Apoyo espiritual (Tendencia a rezar y creer en la ayuda de Dios o de un líder espiritual frente a los problemas) AE.

Fijarse en lo positivo (Visión optimista de la situación presente y tendencia a ver el lado bueno de las cosas y sentirse afortunado) PO.

Buscar ayuda profesional (Uso de consejeros profesionales como maestros o psicólogos) AP.

Distracciones relajantes (Situaciones de ocio y relajantes como la lectura o la televisión) DR.

Distracciones físicas (Dedicación al deporte, el esfuerzo físico y a mantenerse en forma) FI. Compas (1988), y Frydemberg y Lewis (1991), consideran que las estrategias pueden ser agrupadas de manera tal que conforman tres estilos de afrontamiento, los que representan aspectos funcionales y disfuncionales, Estos son:

p. 28

Estilos de afrontamiento 28

Estilo dirigido a solucionar el problema (consiste en trabajar para resolver la situación problemática, manteniéndose optimista y relajado durante el proceso. Abarca las siguientes estrategias: concentrarse en resolver el problema, esforzarse y tener éxito, Fijarse en lo positivo, diversiones relajantes y distracción física).

Estilo de afrontamiento en relación con los demás (consiste en acercarse a otros para obtener apoyo. Abarca las siguientes estrategias: apoyo social, amigos íntimos, buscar pertenencia, acción social, apoyo espiritual y buscar apoyo profesional). Estilo improductivo (se trata de una combinación de estrategias improductivas de evitación que muestra una incapacidad empírica para afrontar los problemas. Abarca las siguientes estrategias: preocuparse, hacerse ilusiones, no afrontamiento, reducción de tensión, ignorar el problema, auto inculparse y reservarlo para sí). (salotti, 2006) (Frydemberg, 1997, citado por salotti 2006) plantea que el más adecuado para determinar el éxito de una estrategia es el propio sujeto, que, desde lo personal, se pregunta si su acción tuvo el éxito esperado por él. Las investigaciones acerca de la influencia del afrontamiento sobre la adaptación (Arcas y Manzano, 2003) revelan, al seguir el modelo de Frydemberg, que las estrategias activas y orientadas hacia el problema moderan la influencia adversa de los sucesos de vida negativos sobre el funcionamiento psicológico.

Modelo de Afrontamiento de Richard lazarus Para hablar de las teorías del afrontamiento se debe hablar de Richard lazarus como uno de los máximos exponentes de la teoría del afrontamiento. El modelo de lazarus se basa en la interacción del sujeto con su medio, en cómo éste hace frente a las demandas que el

p. 29

Estilos de afrontamiento 29

medio le efectúa de forma continuada, está interacción no es una sola relación física, adquiere sentido desde la valoración que hace el sujeto de la demanda del medio, que básicamente es social. Ello hace que sea un modelo de clara índole cognitiva, en el que es fundamental la función perceptiva de atribución.

Es evidente que estas cogniciones de atribución son consecuencia de un proceso acumulativo, en el que intervienen desde el aprendizaje temprano de patrones de evaluación de relaciones sociales hasta la inteligencia social. Proceso que nos permite integrar dentro de un marco coherente los diferentes patrones de relación interpersonal, que son objeto de un aprendizaje no intencional, con claras semejanzas y relaciones con el aprendizaje del lenguaje. Así como la interiorización y aprendizaje de patrones culturales, tanto en forma de aprendizaje explícito como implícito, y la construcción de la auto-imagen que el sujeto genera a través de su biografía. Así, según lazarus (1986) citado por (solis & vidal, 2006) podemos resumir el modelo en el siguiente esquema:

La demanda del medio en cuanto compromiso: Si esta demanda es irrelevante no afecta al sujeto y por tanto, no significa un compromiso físico ni personal ni social. No da lugar a respuestas de orden emocional Si por el contrario es relevante, la situación novedosa en el medio significa un compromiso, una alteración de la homeostasis del sujeto ya sea en el ámbito físico personal o social. Constituye una situación de estrés para el sujeto y provoca la fijación de la atención en la misma, dando lugar a un proceso de evaluación y preparación para una respuesta de adaptación.

p. 30

Estilos de afrontamiento 30

Los procesos de evaluación de la situación Evaluación primaria. Es la valoración que el sujeto hace de la situación como tal, lo que significa de riesgo de compromiso a su bienestar o hasta supervivencia. Evaluación secundaria.

Es la evaluación que hace el sujeto de los recursos que posee tanto personales y sociales como económicos e institucionales para hacer frente a la demanda del medio. En función a esta valoración el sujeto considera si posee recursos y capacidad para hacer frente. El juego de estas dos evaluaciones determina que la situación sea valorada como: Desafío o reto: El sujeto considera que sus recursos son suficientes para hacer frente a la situación, esta situación moviliza los recursos del mismo y genera sentimientos de eficacia y de logro.

Amenaza: El sujeto considera que no posee recursos para hacer frente a la situación, se siente desbordado por ella, Genera claras respuestas ansiosas, Su actividad de afrontamiento se deteriora, Se torna poco eficaz, oscilando desde una actividad caótica frenética y poco organizada a la simple inactividad. Es significativo el deterioro de las funciones de evaluación y la regresión hacía los patrones más primitivos y menos elaborados de conducta. En este contexto es donde se sitúa la patología tanto ansiosa como depresiva.

Para el modelo de afrontamiento la respuesta ansiosa es una respuesta de anticipación mediada cognitivamente en la que el sujeto anticipa la amenaza, la incapacidad de hacer frente a ella. Es importante el acento que se pone en la percepción de imposibilidad de control que para este modelo es el elemento esencial en la explicación de la patología.

p. 31

Estilos de afrontamiento 31

Es evidente que éste proceso de evaluación es auto-mantenido, ya que un fracaso previo deteriora la valoración de sus propios recursos como eficaces para hacer frente a la situación (expectativa de afrontamiento). Considera que a pesar de ponerlos en marcha no logrará controlar la situación (expectativa de resultado) con lo que aumenta la evaluación como amenaza de la situación, lo que disminuye la capacidad de afrontamiento del sujeto y aparecen mecanismos menos eficaces vinculados de forma directa a la presentación de patología: Evitación, auto-focalización, desesperanza y búsqueda de atención social, muy en función a los esquemas aprendidos. El proceso de afrontamiento que hemos descrito tiene dos vertientes claras, referidas al foco de actuación del sujeto, sobre su percepción y sentimientos o sobre la situación misma. Así surgen dos formas diferenciadas, e idealmente complementarias de afrontamiento (solis & vidal, 2006).

Se ha clasificado el afrontamiento con base en dos categorías: a) afrontamiento dirigido a la emoción; b) afrontamiento dirigido a la solución de problemas. Los procesos de afrontamiento dirigidos a la emoción están constituidos por: Aquellos procesos cognitivos encargados de disminuir el grado de trastorno emocional en una situación estresante, entre estos encontramos: la evitación, minimización, el distanciamiento, la atención selectiva, las comparaciones selectivas y la extracción de valores positivas a los acontecimientos negativos.

Aquellas estrategias cognitivas dirigidas a aumentar el grado de trastorno emocional; algunos individuos necesitan sentirse verdaderamente mal antes de sentirse mejor y para encontrar consuelo necesitan experimentar primero un trastorno intensivo para pasar luego al autorreproche o autocastigo.

p. 32

Estilos de afrontamiento 32

Aquellas que implican la reevaluación cognitiva de la situación tensionante, implica cambiar el significado de la situación.

Los procesos de afrontamiento dirigidos al problema implican la definición del problema, la búsqueda de soluciones alternativas, consideración de tales alternativas con base en el costo y el beneficio, elección y aplicación.

Según Kahn (citado por Lazarus y Folkman, 1986) existen dos grupos de afrontamiento dirigidos al problema: las que hacen referencia al entorno y las que se refieren al sujeto. En el primer grupo se encuentran las estrategias dirigidas a modificar variables ambientales del problema, los obstáculos, los recursos, los procedimientos, entre otras. En el segundo grupo están las estrategias encargadas de cambios motivacionales o cognitivos, como la variación del nivel de aspiraciones, deducción de la participación del yo, búsqueda de distintos canales de gratificación, desarrollo de nuevas pautas de conducta. Existen igualmente recursos de afrontamiento, éstos son: a) recursos físicos como la energía, la salud y el dinero b) Recursos psicológicos como las creencias positivas c) Técnicas sociales como las aptitudes frente al contacto interpersonal d) resolución de problemas. (Lazarus y Folkman, 1986).

Salud y energía. Poner en práctica estrategias de afrontamiento, tiene como prerrequisito fundamental la movilización de energía. Una persona frágil, enferma, cansada o débil tiene menos energía para aportar a un proceso de afrontamiento que otra saludable y robusta. (Lazarus y Folkman, 1986).

Creencias Positiva. Verse a sí mismo positivamente puede considerarse también un importante recurso de afrontamiento, cualquier tipo de creencia que sirva como base para la esperanza puede ser considerada positiva, la esperanza en si misma es alentadora debido a

p. 33

Estilos de afrontamiento 33

la creencia de que la situación puede ser controlable, de que uno tiene la suficiente fuerza para cambiarla, una persona, institución o médico, entre otros. La esperanza solo existe cuando tales creencias hagan posible un resultado positivo o por lo menos probable. Así mismo las personas con Locus de control interno, es decir, aquellas personas que creen que los resultados dependen de sus propias conductas afrontan de manera distinta los problemas que se les presentan, ya que tienen más posibilidades de actuar para cambiar sus hábitos, buscan información y se ocupan de la prevención. (Lazarus y Folkman, 1986). Técnicas para la Solución de Problemas. Las técnicas para resolución de problemas incluyen habilidad para conseguir información, analizar las situaciones, examinar posibilidades alternas, predecir resultados, elaborar y llevar a la práctica planes de acción. (Lazarus y Folkman 1986).

Habilidades Sociales. Se refieren a la capacidad de comunicarse y actuar con los demás en una forma socialmente adecuada y efectiva. Este tipo de actividades facilitan la resolución de los problemas en coordinación con otras personas, aumentan la capacidad de atraer su colaboración y apoyo y en general aportan al individuo un control más amplio sobre sus interacciones. (Lazarus y Folkman, 1986).

Apoyo Social. Se refiere a la búsqueda de apoyo emocional en otras personas como medio para desahogarse, buscar comprensión y cooperación. (Lazarus y Folkman, 1986). Recursos Materiales Los recursos económicos aumentan de forma importante las opciones de afrontamiento en la mayoría de situaciones estresantes, proporcionan acceso fácil a la asistencia legal, médica, financiera y de cualquier otro tipo. (Lazarus y Folkman, 1986)

p. 34

Estilos de afrontamiento 34

Es fundamental evaluar hasta qué punto las estrategias dirigidas a la emoción son formas que permiten el desarrollo por parte del sujeto de mecanismos eficaces de manejo de las demandas de su medio Puede también ser un mecanismo sano de adaptación funcional, cuando desde una valoración racional y ajustada acepta y asume que hay situaciones y conflictos que no son resolubles y reversibles o tan sólo cabe una solución parcial del problema. (solis & vidal, 2006).

Este tipo de afrontamiento parte de la aceptación de la realidad, de la limitación de

nuestros recursos para modificarla, y en la valoración de la virtud como capacidad de

tolerar y soportar, aspecto ya señalados por los autores, no significa una renuncia al afrontamiento dirigido al problema, sino que se entrelaza con él, permitiendo una acción más ajustada, con metas más realistas, y por tanto más funcional. Constituye en muchos casos el objeto de la terapia no la modificación de la situación en sí, sino el paso de un afrontamiento dirigido a la emoción disfuncional a otro funcional, esto es especialmente claro en terapias más centradas en el proceso de evaluación cognitiva: la Reestructuración Cognitiva de Beck y la Terapia Racional Emotiva de Ellis (solis & vidal, 2006). Lazarus y Folkman en 1984 citado por (figueroa & cohen imach, 2009) propusieron ocho estrategias de afrontamiento:

Confrontación: constituyen los esfuerzos de un sujeto para alterar la situación, indica también cierto grado de hostilidad y riesgo para él. Se da en la fase de afrontamiento. Planificación: apunta a solucionar el problema, Se da durante la evaluación de la situación (evaluación secundaria).

p. 35

Estilos de afrontamiento 35

Aceptación de la responsabilidad: indica el reconocimiento del papel que juega el propio sujeto en el origen y/o mantenimiento del problema, es lo que comúnmente se señala como “hacerse cargo”.

Distanciamiento: Implica los esfuerzos que realiza el joven por apartarse o alejarse del problema, evitando que éste le afecte al sujeto.

Autocontrol: Se considera un modo de afrontamiento activo en tanto indica los intentos que el sujeto hace por regular y controlar sus propios sentimientos, acciones y respuestas emocionales.

Re evaluación positiva: supone percibir los posibles aspectos positivos que tiene una situación estresante.

Escape o evitación: A nivel conductual, implica el empleo de estrategias tales como beber, fumar, consumir drogas, comer en exceso, tomar medicamentos o dormir más de lo habitual. También puede ser evitación cognitiva, a través de pensamientos irreales improductivos. En general, apunta a desconocer el problema.

Búsqueda de apoyo social: Supone los esfuerzos que el joven realiza para solucionar el problema acudiendo a la ayuda de terceros, con el fin de buscar consejo, asesoramiento, asistencia, información o comprensión y apoyo moral.

Las dos primeras estrategias estarían centradas en el problema (en tanto resultan más instrumentales ya que modifican el problema haciéndolo menos estresante); las cinco siguientes están centradas en la emoción (ya que apuntan a la regulación de la emoción) y la última estrategia se focaliza en ambas áreas. Lazarus y Folkman (1984) señalan además que algunas estrategias son más estables a través de diversas situaciones estresantes

p. 36

Estilos de afrontamiento 36

mientras que otras se hallan más asociadas a contextos situacionales particulares.(Leibovich, Schmidt y Marro, 2002).

Más adelante, Fernández-Abascal (1997) realizó un exhaustivo listado de las estrategias de afrontamiento que fueron definidas en la literatura científica. Se identificaron 18 estrategias diferentes y se construyó la escala de Estilos y Estrategias de Afrontamiento. Siguiendo a Olson y Mc Cubbin (1989) señalan la importancia de entender al afrontamiento tanto como un proceso como una estrategia. El afrontamiento constituye un proceso que el sujeto pone en marcha para hacer frente a situaciones estresantes; sin embargo, no siempre la puesta en marcha de este proceso garantiza su éxito, si al hacerlo el individuo tiene éxito para solucionar el evento presente, repetirá el mismo ante situaciones similares, en caso contrario buscará otro recurso, así y según Fernández-Abascal (1997), estaríamos ante una situación de aprendizaje por ensayo y error. Clasificación del afrontamiento Tipos de afrontamiento. Los estudios que se han realizado sobre afrontamiento llevan a conceptualizar tipos y dimensiones de la personalidad que han pasado a denominarse estilos y estrategias. Los estilos de afrontamiento son aquellas predisposiciones personales para hacer frente a diversas situaciones y son los que determinarán el uso de ciertas estrategias de afrontamiento, así como su estabilidad temporal y situacional. Por su parte, las estrategias de afrontamiento son los procesos concretos y específicos que se utilizan en cada contexto y pueden ser cambiantes dependiendo de las condiciones desencadenantes (Carver & Scheier, 1994; Fernández-

p. 37

Estilos de afrontamiento 37

Abascal, Palmero, Chóliz & Martínez, 1997, en Cassaretto et al., 2003 citado por Solís Manrique & Vidal Miranda 2006).

Lazarus y Folkman (1986) plantean dos estilos de afrontamiento: centrados en el problema y centrados en la emoción. Por su parte, Carver, Scheier y Weintraub (1989), amplían el panorama presentando quince estrategias: el afrontamiento activo, la planificación, la supresión de actividades competitivas, la postergación de afrontamiento, el soporte social instrumental y emocional, la reinterpretación positiva, la aceptación, la negación, el acudir a la religión, la expresión de las emociones, el uso de alcohol y drogas y el compromiso conductual y cognitivo. Cassaretto (2003) citado por Solís Manrique & Vidal Miranda (2006).

Frydenberg (1997) señala que conductas de riesgo como el consumo de drogas, promiscuidad sexual, violencia y trastornos de alimentación responden a la incapacidad de algunos adolescentes para afrontar sus preocupaciones. Aunque la mayoría de los esfuerzos en la conceptualización, evaluación, e investigación del afrontamiento se han llevado a cabo en poblaciones adultas ha habido un incremento en el número de estudios sobre este tema con niños y adolescentes. En la actualidad numerosas investigaciones han estudiado la naturaleza de las principales preocupaciones de los adolescentes clasificándolas en globales (temas de naturaleza social) y personales (realidad inmediata del individuo) (solis & vidal,

2006)

Adolescencia y afrontamiento

El afrontamiento en la adolescencia. Según Ávila-Espada, Jiménez-Gómez y González-Martínez (1996) citado por (figueroa & cohen imach, 2009), la adolescencia fue

p. 38

Estilos de afrontamiento 38

definida por muchos autores como una etapa de conflictos, que se caracteriza por situaciones de crisis de la personalidad y de turbulencia emocional, en la que el joven se vuelve más vulnerable y más proclive a ser dañado física o psicológicamente por el proceso de cambios en este momento vital y por las exigencias que el medio le plantea. Sin embargo, el autor remarca que existe otra postura para pensar a la adolescencia, que apunta a considerarla no ya como una etapa psicopatológica, o generadora de patología, sino como un momento en el cual se transita por numerosos cambios que hacen al crecimiento del sujeto. Lo común en ambas posturas es que el adolescente debe atravesar cambios y situaciones propias de la etapa evolutiva.

Con relación a lo mencionado anteriormente la adolescencia constituye un momento en el ciclo vital esencialmente complejo, en el cual el joven se confronta a numerosos obstáculos y desafíos. Diversos autores clásicos teorizaron sobre esta etapa y señalaron procesos claves: los duelos, la agresión y la violencia del adolescente, la búsqueda de la identidad sexual y ocupacional, la autonomía con respecto a su grupo familiar, y la rebeldía que ello conlleva, los conflictos generacionales, entre otros. Estos requerimientos que se le plantean implican el desarrollo de competencias psicosociales importantes para el posterior posicionamiento del adolescente, por tal motivo el no contar con estrategias positivas de afrontamiento para responder a estas situaciones pueden generar en cambio, comportamientos menos adaptativos y mayor vulnerabilidad en el adolescente. (figueroa & cohen imach, 2009)

p. 39

Estilos de afrontamiento 39

Estrategias de afrontamiento usadas por los adolescentes Es importante resaltar que no existen estrategias de afrontamiento buenas o malas en sí mismas. Su eficacia debe evaluarse en función de las posibilidades de resultados en esa circunstancia y no en función de ideales sobre la salud, el bienestar psicológico o el ajuste emocional. Así, se evaluará su éxito o su fracaso en función de múltiples factores: el contexto (características de la situación generadora de estrés), el momento vital del joven, los objetivos que se persiguen con determinado comportamiento, entre otros. Es por ello, que consideramos esencial analizar todas estas variables al momento de señalar si una estrategia de afrontamiento resulta constructiva o destructiva para el joven, funcional o disfuncional a su estructuración psíquica, beneficiosa o perjudicial. (figueroa & cohen imach, 2009).

Por su parte, los resultados de investigaciones sobre qué estrategias utilizan los adolescentes en función de las variables género y edad resultan a veces, contradictorios (Mullis y Chapman, 2000). En cuanto a la edad, algunos investigadores señalan que los más jóvenes utilizan con mayor frecuencia el estilo focalizado en la emoción, mientras que los mayores suelen emplear el estilo centrado en el problema (González Barrón, Montoya Castilla, Casullo y Verdú, 2002).

Otros estudios señalan lo opuesto, en tanto afirman que los adolescentes más grandes focalizan sus estrategias en la emoción (Compas, Orosan y Grant, 1993), así como en el estilo improductivo (Frydenberg y Lewis, 1993) citados por (figueroa & cohen imach,

2009).

Con respecto a los estilos de afrontamiento en cuanto al género, los resultados son más homogéneos. En relación al estilo centrado en el problema, al comienzo los autores no

p. 40

Estilos de afrontamiento 40

hallaban diferencias significativas, y posteriormente observaron que los hombres utilizaban con mayor frecuencia a diferencia que en las mujeres estrategias tales como diversiones relajantes y distracción física. En cuanto al estilo centrado en la emoción parece haber un acuerdo, asociándose más a las mujeres con la búsqueda de apoyo social (Frydenberg y Lewis, 1991; Plancherel y Bolognini, 1995; Frydenberg y Lewis, 1999). (figueroa & cohen imach, 2009).

Finalmente, numerosos estudios buscaron la relación existente entre afrontamiento y bienestar psicológico en adolescentes. Parson, Frydenberg y Poole (1996) señalan que las estrategias y los estilos de afrontamiento pueden repercutir en el bienestar psicológico. Investigaciones sobre el tema señalan que el nivel de bienestar psicológico se correlaciona con las estrategias de afrontamiento, de donde se infiere que los adolescentes utilizan distintas estrategias según su nivel de bienestar.

Se encontró que la relación entre ambos constructos es positiva y significativa, en ambos géneros, con el estilo dirigido a la resolución del problema y sus estrategias. Asimismo se halló una relación significativa y negativa entre el estilo improductivo y el bienestar psicológico. (Figueroa & Cohen Imach, 2009).

Según lo mencionado anteriormente, esto significa que los adolescentes con alto bienestar utilizan los estilos dirigidos a la resolución del problema, y sus estrategias (a excepción de la búsqueda de diversiones relajantes en las mujeres), y de relación con los demás (excepto búsqueda de pertenencia y acción social); mientras que el bajo bienestar muestra un estilo improductivo, salvo la estrategia de preocupación. Esta última no se considera improductiva, ya que también es utilizada en los adolescentes que presentan un

p. 41

Estilos de afrontamiento 41

alto nivel de bienestar, en el estudio que realizan estos autores. (Figueroa & Cohen Imach,

2009).

Los adolescentes que tienen una apreciación positiva de su vida, que confían en los demás y pueden establecer buenos vínculos, que tienen metas y proyectos, que cuentan con recursos personales para hacer frente a los diversos hechos o situaciones normales que les plantea la etapa por la cual transitan, recurren a estrategias activas, haciendo deportes y manteniéndose activos, buscando situaciones exitosas, fortaleciendo el concepto que tienen de sí, y de su imagen corporal, logrando mayor aceptación de los demás, ganando prestigio y reforzando su autoestima.

Por otro lado, aquellos que se sienten insatisfechos consigo mismos tienen escasos vínculos interpersonales, presentan un desfasaje entre sus expectativas, sus logros y una percepción negativa de las demandas que el medio les plantea para resolver; tienen más limitaciones personales para afrontar los sucesos de la vida cotidiana (figueroa & cohen imach, 2009).

p. 42

Estilos de afrontamiento 42

Objetivos de la investigación

Objetivo general Describir los estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y que actualmente se encuentran en proceso de restablecimiento de derechos en la Corporación JUPSU en la ciudad de Cúcuta.

Objetivos específicos

Identificar los estilos de afrontamiento de los adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y que se encuentran en la corporación JUPSU.

Analizar los estilos de afrontamiento de los adolescentes de la corporación JUPSU, teniendo en cuenta datos socio demográfico, como la edad y el sexo.

Determinar los estilos de afrontamiento de mayor predominio en los adolescentes que fueron víctima de explotación laboral y que se encuentran en la corporación JUPSU.

p. 43

Estilos de afrontamiento 43

Antecedentes

En el siguiente apartado se encuentra evidencia científica que sustenta el trabajo desarrollado, haciendo un recorrido por la concepción que tienen los autores acerca de la adolescencia, el fenómeno de la explotación laboral infantil y los estilos de afrontamiento en diferentes contextos y con diversas características en la población, sin embargo no se encontró artículos científicos basados en la especificidad de la investigación. Preocupaciones de adolescentes de Lima y sus estilos de afrontamiento Martínez, Morote, (2001), estudio que describe las preocupaciones principales de un grupo de adolescentes y sus estrategias de afrontamiento comparándolas en función a variables sociodemográficas (edad, sexo y tipo de colegio), los autores encontraron que sus mayores preocupaciones se centran en su futuro y su rendimiento escolar y que las estrategias de afrontamiento más usadas fueron Preocuparse y Esforzarse, también Se encontró que las variables sociodemográficas marcan diferencias importantes entre los diferentes grupos. En el estudio realizado por Barrón, Montoya, Casullo, & Bernabéu, (2002) se estudia la relación entre estilos y estrategias de afrontamiento y bienestar psicológico en adolescentes, los resultados señalan una escasa relación de la edad con el afrontamiento y el bienestar psicológico, en cuanto al género, las mujeres poseen mayor repertorio de estrategias de afrontamiento y menos habilidad para afrontar los problemas que los varones. El nivel de bienestar psicológico establece diferencias más claras respecto a las estrategias de afrontamiento utilizadas que la edad y el género.

Teniendo en cuenta el interés por estudiar el afrontamiento, Contini, Coronel, Levin, Estévez, (2003) aportan con su estudio, estrategias de afrontamiento, bienestar psicológico

p. 44

Estilos de afrontamiento 44

y factores de protección de la salud del adolescente: Un estudio preliminar, dando como resultado el establecimiento de relaciones de interés clínico entre los tipos de estrategias utilizadas / elevado nivel de bienestar y factores protectores de la salud; y entre los tipos de estrategias / bajo nivel de bienestar y factores de riesgo.

Por otro lado el estudio sobre estilos de personalidad y Estrategias de afrontamiento

en Adolescentes de una escuela Privada de la ciudad de san Luis. Fantin, Florentino,

Correché, (2005), Tiene como objetivos indagar la relación entre estilos personalidad y

estrategias de afrontamiento, así como explorar diferencias en la utilización de estrategias de afrontamiento según sexo. Los resultados obtenidos indican que se registran diferencias significativas en las estrategias preferentemente utilizadas por las mujeres, quienes tienden a buscar apoyo social, concentrarse en resolver sus problemas, preocuparse y buscar apoyo espiritual cuando tienen dificultades; mientras que los varones registran puntuaciones significativamente mayores en comparación con las mujeres en las estrategias ignorar el problema y distracción física.

Cabe señalar también que el trabajo Infantil en una Plaza de Mercado de Bogotá, Colombia, Briceño y Pinzón (2005), en su objetivo de investigación que es determinar el número de niños que se encuentran trabajando en la plaza de mercados más grande del país y los factores de riesgo a los que están expuestos, dio como resultado que se encontraron 376 menores, 318 niños y 58 niñas. los factores de riesgo que a corto plazo afectan más la salud de los niños en la plaza de mercado son los relacionados con el deterioro de la salud física debido a las cargas tan fuertes a las que son sometidos, la inseguridad por el tráfico de vehículos y la agrupación desapropiada de materiales altamente peligroso.

p. 45

Estilos de afrontamiento 45

Salotti (2006) en su estudio sobre, las estrategias de afrontamiento y bienestar psicológico en una muestra de adolescentes de Buenos Aires, administraron a 125 adolescentes escolarizados de la provincia de Buenos aires, las siguientes pruebas: BIEPS-J (Escala de Bienestar Psicológico) y ACS (Estrategias de Afrontamiento para Adolescentes), ambas en la adaptación de M. Casullo (2002). Los resultados señalaron la existencia de correlación positiva en las siguientes estrategias: buscar apoyo social, concentrarse en resolver el problema, esforzarse y tener éxito, buscar apoyo espiritual, fijarse en lo positivo, ayuda profesional, distracción física. Las estrategias de: no afrontamiento, reducción de la tensión, ignorar el problema, auto-inculparse y reservarlo para sí, presentaron una correlación negativa con el nivel de bienestar.

El trabajo infantil ambulante en las capitales latinoamericanas Pinzón, Briceño, Botero, Cabrera, Rodríguez (2006). Tiene por objetivo Conocer edad, sexo, desplazamiento, escolaridad, actividad desarrollada, jornada laboral, vivienda en calle y cobertura de seguridad social de un grupo de niños que laboran en las calles de las capitales latinoamericanas. Los resultado indican que el fenómeno del trabajo infantil tiene un comportamiento distinto en cada ciudad donde se presente, por lo tanto los planes de intervención deben estar orientados a la particularidad de cada caso, pues esta actividad es considerada como peligrosa, de largas jornadas laborales y con exposición a múltiples factores de riesgo.

A nivel nacional se destaca el estudio sobre el trabajo infantil y juvenil en Colombia y algunas de sus consecuencias claves realizado Pedraza y Ribero (2006), donde buscaban responder el interrogante sobre cuáles son los efectos del trabajo infanto-juvenil en la educación y salud de las niñas y los niños colombianos, para ello utilizaron la Encuesta

p. 46

Estilos de afrontamiento 46

Nacional de Calidad de Vida de 2003. Los resultados concluyeron que el inicio de una vida laboral a temprana edad 12 a 17 años, afecta negativamente la asistencia a los centros educativos, aumentando los niveles de extra edad educativos, y generando un deterioro en la percepción de su estado de salud.

Gómez, Romero, Villar, Sobral (2006); en su estudio estrategias de afrontamiento en adolescentes y su relación con conductas problemáticas, se evidenciaron como resultados del estudio la existencia de importantes diferencias en las estrategias de afrontamiento, en función de variables como la edad o el sexo. Los estudiantes evaluados emplean con mayor frecuencia que los adolescentes de más edad estrategias dirigidas a evitar los problemas y distraerse. También buscan con más frecuencia apoyo en el grupo de amigos y presentan una actitud ante los problemas más optimista Por el contrario, hacen un menor uso de estrategias dirigidas a reducir la tensión o a auto-inculparse. En cuanto al papel que los estilos de afrontamiento tienen como factores de protección o de riesgo del consumo de drogas y de la conducta antisocial al inicio de la adolescencia, los datos analizados apuntan a que estrategias como esforzarse, concentrarse en resolver los problemas o fijarse en lo positivo, parecen tener efectos protectores sobre el consumo y la conducta antisocial.

El estudio realizado por, Eschenbeck, Kohlmann, and Lohaus; (2007), denominado las diferencias de género en las estrategias de afrontamiento en la infancia y la adolescencia, evidencio que las niñas, puntúan más alto en la búsqueda de apoyo social y la resolución de problemas, mientras que los niños obtuvieron mayores calificaciones en estrategias de evitación. En comparación con la situación (tarea), fueron más pronunciadas las diferencias de género de la situación social (discusión con un amigo), especialmente en

p. 47

Estilos de afrontamiento 47

la adolescencia. Los resultados se discuten en relación con un desarrollo específico de género de las estrategias de afrontamiento.

Samper, Tur, Mestre & Cortés (2008). En su estudio sobre agresividad y afrontamiento en la adolescencia. Una perspectiva intercultural, en sus resultados confirma diferencias estadísticamente significativas en los comportamientos agresivos y en los recursos de afrontamiento evaluados en función del sexo, el país de nacimiento y el tipo de centro según alberguen mayor número de alumnos procedentes de otros países. El estudio realizado en Colombia con población adolescente de 11 grado del Colegio INEM “Manuel Murillo Toro” de Ibagué – Tolima sobre las Características de los Estilos de Afrontamiento en Jóvenes Estudiantes de Secundaria, Romero y Palacio (2009), Tiene como objetivo describir cuales son los estilos de afrontamiento que influyen en los jóvenes estudiantes, con respecto a su vida académica. Los resultados demuestran que el bajo rendimiento académico es la situación más estresante que vivencian los adolescentes. El estilo de afrontamiento en solución de problemas es el más utilizado por la muestra, seguido del estilo de soporte social. Los estilos de afrontamiento menos utilizados son los de evitación y auto-culpa.

Stability and consistency of coping in adolescence: A longitudinal study, Kirchner, Forns, Amador y Muñoz (2010). Analiza la estabilidad y consistencia del afrontamiento en la adolescencia. Los resultados mostraron que las adolescentes tienen una estabilidad ligera mayor que los adolescentes, en ellas el afrontamiento de tipo Evitativo demostró tanta estabilidad como consistencia y el de aproximación más estabilidad que consistencia. Las respuestas de afrontamiento usadas en el pasado, especialmente las de evitación, tienen poder predictivo sobre las que usarán en el futuro. Entre los adolescentes el afrontamiento

p. 48

Estilos de afrontamiento 48

de evitación denotó más estabilidad que consistencia y el de aproximación baja estabilidad y baja consistencia. En los adolescentes a capacidad predictiva es inferior comparada con la del sexo femenino.

Esteves, Oliva y Parra (2011), llevaron a cabo un estudio acerca de acontecimientos vitales estresantes, estilo de afrontamiento y ajuste adolescente: un análisis Longitudinal de los efectos de moderación, con el objetivo de analizar la relación entre la vivencia de los acontecimientos vitales estresantes y los problemas de ajuste emocional y comportamental durante la adolescencia, prestando atención al posible efecto moderador del estilo de afrontamiento. Los resultados evidenciaron que las estrategias de búsqueda de ayuda y resolución de problemas aumentaron con la edad, mientras que las estrategias de evitación cognitiva y conductual disminuyeron. Las estrategias de búsqueda de ayuda se utilizaron con mayor frecuencia en el sexo femenino.

Verdugo, Ponce de León, Guardado, Meda, Uribe y Guzmán (2012), en su estudio Estilos de afrontamiento al estrés y bienestar subjetivo en adolescentes y jóvenes tiene como objetivo determinar la relación entre el nivel de Bienestar Subjetivo y los Estilos de Afrontamiento al Estrés en adolescentes y jóvenes de Colima, México. Los resultados evidencian que ambos sexos mantienen un promedio más alto de bienestar subjetivo que los sujetos jóvenes, siendo el estilo de afrontamiento de aceptación de la responsabilidad el más utilizado, mientras que el menos utilizado es el de huida- evitación. El estudio acerca de las emociones, estilos de afrontamiento y agresividad en la adolescencia, que tiene por objetivo analiza la relación entre las estrategias de afrontamiento y las emociones, para determinar en qué medida estos procesos se relacionan con la conducta agresiva. Dan como resultado diferencias importantes en los estilos de

p. 49

Estilos de afrontamiento 49

afrontamiento utilizados en adolescentes con baja y alta agresividad, el afrontamiento improductivo es utilizado con mayor frecuencia en los adolescentes agresivos, mientas que en los que evidencias menor agresividad utilizan estrategias más centradas en la resolución del problema Mestre, Samper, Tur, Richaud, Mesurado (2012).

Differences between genders in coping: Different coping strategies or different stressors? Forns, Kirchner, Abad, Amador (2012). Muestran como resultado que la influencia del género en el afrontamiento es poco resaltante cuando se controla el tipo de problema. No se encuentran diferencias de género significativas en la forma predominante de afrontamiento pero, sí en los esfuerzos integrales de afrontamiento donde las adolescentes muestran mayores esfuerzos para afrontar problemas de relación interpersonal y enfermedad propia.

Finalmente el estudio realizado sobre el Comportamiento perturbador en la adolescencia y su relación con el temperamento y los estilos de afrontamiento determinaron como resultado que los varones realizan un mayor número de conductas antisociales que las mujeres, no se observan diferencias significativas según la ubicación del centro escolar. Los datos indican una correlación positiva de ambas dimensiones psicopatológicas con surgencia y afrontamiento no productivo y negativa con control voluntario y afrontamiento productivo (Viñas, González, García, Jane, Casas 2012).

p. 50

Estilos de afrontamiento 50

Marco Legal

Legislación internacional La Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños aprobada por las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, marca un hito en la orientación de las políticas de infancia, al constituirse como marco ético-político para que todos los países del mundo se ocupen del tema. Con una nueva visión la convención define a los niños y niñas como individuos menores de 18 años de edad y como sujetos activos de derechos, es decir como personas con derechos exigibles tanto por los Estados como por sus familias. Esta visión parte desde la perspectiva de la protección integral confiriendo a la familia la responsabilidad fundamental de la vigencia de esos derechos, definiendo la comunidad como corresponsable de establecer las condiciones para garantizarlos, y determinando al Estado como garante en este proceso. (OIT, 2005) A partir de esta Convención el trabajo de los niños y niñas se reconoce claramente como una forma de explotación que vulnera los derechos fundamentales a la protección contra la utilización económica o cualquier tipo de trabajo que pueda poner en riesgo su bienestar. Especifica estos derechos para la vida y madurez de los niños, niñas y jóvenes como derivados de la relación paternal, filial o la participación. Regula los conflictos que se derivan del incumplimiento de sus derechos o de su colisión con los derechos de los adultos. Orienta y limita los actos de las autoridades públicas y del contenido de las políticas en relación a la infancia. (OIT, 2005) La Convención fue ratificada por Colombia mediante la Ley 12 de 1991 convirtiéndose en un instrumento de obligatoria aplicación y cumplimiento. Su carácter

p. 51

Estilos de afrontamiento 51

superior de norma compromete a las diferentes instancias, quienes deben remitirse a ella siempre que sus decisiones afecten los derechos de los niños, niñas y jóvenes. En la legislación internacional también se consideran indispensables los convenios

138 y 182 de la OIT. El Convenio 138 del 26 de junio de 1973, sobre la Edad Mínima de

Admisión al Empleo fue ratificado por Colombia en el 2001. Establece que los países que lo ratifiquen deben seguir como política nacional la abolición efectiva del trabajo de los niños y niñas, elevando progresivamente la edad mínima de admisión al empleo. Establece como edad mínima los 15 años, pero a la vez estipula que podrá permitirse el empleo de jóvenes de 13 a 15 años de edad en trabajos ligeros y bajo condiciones que no perjudiquen su desarrollo o salud, su asistencia a la escuela, su participación en programas de formación profesional y su aprovechamiento de la enseñanza recibida. Igualmente considera como problema las ocupaciones que signifiquen explotación económica y las que pongan en riesgo cualquier aspecto del desarrollo integral. (OIT, 2005) Por otro lado el Convenio 182 de 1999, sobre las Peores Formas de Trabajo Infantil fue ratificado por el Estado Colombiano en el 2005. Considera como trabajo inaceptable, cualquiera que por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, implique un perjuicio para la salud, la seguridad o la moral de los niños, niñas y jóvenes. Las peores formas de trabajo infantil son: “Todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y tráfico de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados. La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas. La utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para realización de actividades ilícitas, en particular la producción y el

p. 52

Estilos de afrontamiento 52

tráfico de estupefacientes, tal como se define en los tratados internacionales pertinentes, y todo trabajo que por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños”. (OIT, 2005) Este convenio reitera igualmente que la eliminación y prohibición de estas peores formas requiere de una acción inmediata y general que tenga en cuenta la importancia de la educación básica, la rehabilitación e inserción social de los niños, niñas y jóvenes, y la atención a las necesidades de sus familias. (OIT, 2005) Asimismo establece que el trabajo puede ser autorizado a partir de los 16 años de edad, siempre que se garantice la salud, la seguridad y la moralidad de los jóvenes (es decir que no sea una de las peores formas), y que estos hayan recibido instrucción o formación profesional adecuada y específica para la rama de actividad en la cual se van a desempeñar.

(OIT, 2005)

Legislación nacional. Con el fin de contextualizar el desarrollo legislativo de los derechos de los niños, niñas y jóvenes en Colombia, se presenta brevemente la más importante normatividad que ha servido de marco jurídico en la materia (OIT, 2005).

Resolución 23 del 17 de mayo de 1911, protege al niño o niña contra el maltrato Físico y psíquico por parte del adulto. Ley 48 de 1924, establece los horarios y jornadas de trabajo que deben cumplir los niños, niñas y jóvenes entre 12 y 17 años de edad, identificando al trabajo infantil como una situación irregular que tiene que ser intervenida por el Estado. Ley 56 de noviembre de 1927, contiene principios básicos en defensa del derecho a la educación y contra la explotación laboral de los niños, niñas y jóvenes. Ley 32

p. 53

Estilos de afrontamiento 53

de 1936, define el principio de igualdad de condiciones para el ingreso a establecimientos públicos de educación sin ninguna discriminación social.

Ley 75 de 1968, crea el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), actualiza el derecho de familia y la protección al menor y permite avances en el diseño de políticas a ser ejecutadas por el gobierno y el sector privado. Ley 7 de 1979, instaura el Sistema Nacional de Bienestar como el órgano que articula al conjunto de instituciones públicas y privadas del orden nacional, departamental y municipal, que atienden total o parcialmente la prestación de los servicios de bienestar familiar, buscando el desarrollo armónico de la familia, la protección de la niñez y la garantía de sus derechos. El Código del Menor expedido por el Decreto 2737 de 1989 consagra en su articulado 354 la totalidad de los derechos de los niños, niñas y jóvenes, determinando las competencias y procedimientos necesarios para protegerlos. Este Código tiene en cuenta: el objeto de la norma, la definición de situaciones irregulares en las que se puede consagrar el menor de edad, las medidas que deben adoptarse para su protección y las competencias y procedimientos para ello, el derecho a la protección, al cuidado y a la asistencia necesaria con la cual se garantice un adecuado desarrollo físico, mental, moral y social. El derecho a la educación, el derecho a ser protegido contra cualquier forma de abandono, violencia, descuido o trato negligente, abuso sexual o explotación; el derecho al descanso, esparcimiento, juego, deporte y participación en la vida cultural y artística; el derecho a ser protegido contra la explotación económica y el desempeño de cualquier trabajo peligroso para su salud tanto física como mental o que evite el acceso a la educación. Igualmente se refiere a los niños, niñas y jóvenes en cuanto a condiciones, prohibiciones, jornadas de trabajo, permisos, salario y trabajos prohibidos. Como puede

p. 54

Estilos de afrontamiento 54

observarse, el Código se constituyó en una importante herramienta legal de protección a la infancia.

Por otro lado en la Constitución Política de Colombia de 1991 se fundamentan los principios de dignidad humana y efectividad de los derechos: prevalencia de los derechos de los niños y niñas sobre los demás, el interés superior de los niños, la solidaridad y la corresponsabilidad. Conforme a estos principios, la Constitución confirma lo establecido por el Código del Menor, consagra los derechos de los niños y niñas como derechos prevalentes y obliga al Estado, a la familia y a la sociedad a ser garantes de los mismos. Consolida un marco legal de atención y amparo a la infancia, al referirse a los derechos en materia de protección infantil y familiar, salud, educación, seguridad social, maternidad, trabajo de niños y niñas, maltrato físico o psicológico, paternidad, filiación, entre otros.

Con el fin de garantizar la protección integral de los derechos establece mecanismos que hacen posible su efectividad, y para eso define: la acción de tutela, la de cumplimiento, las populares y de grupo, y finalmente la acción de amparo, cuando se plantea una extrema necesidad. (OIT, 2005).

p. 55

Estilos de afrontamiento 55

Metodología Tipo y diseño de investigación Para fines de estudio se implementó el diseño no experimental de tipo transversal, debido a que se recolectaron datos un tiempo determinado sin intervenir en el ambiente en que se desarrollan los residentes de la Corporación Jupsu, por lo que no habrá manipulación de variables.

Se define al diseño no experimental como la investigación que se realiza sin manipular deliberadamente variables y en los que sólo se observan los fenómenos en su ambiente natural para después analizarlos Sampieri (2003).

Para Sampieri (2003), el diseño no experimental se divide tomando en cuenta el tiempo durante se recolectan los datos, estos son: diseño Transversal, donde se recolectan datos en un solo momento, en un tiempo único, su propósito es describir variables y su incidencia de interrelación en un momento dado, y el diseño Longitudinal, donde se recolectan datos a través del tiempo en puntoso periodos, para hacer inferencias respecto al cambio, sus determinantes y sus consecuencias.

Muestra Tipo de Muestreo Aleatorio Simple. Es la extracción de una muestra de una población como lo es la población de adolescentes vinculados al programa JUPSU, de la

ciudad de Cúcuta, garantizando que cada uno de los mismos, tenga la misma oportunidad

de ser incluidos en dicha muestra. Esta condición garantiza la representatividad de la muestra.

p. 56

Estilos de afrontamiento 56

El muestreo de las personas se realizó con criterios demográficos previamente establecidos como son el género, la edad, y tiempo de exposición, a la condición de explotación laboral, (criterios de inclusión que se especifican en el cuadro 1). Los participantes son adolescentes entre edades de 13 a 17 años, pertenecientes al programa de la corporación Jupsu de la ciudad de Cúcuta.

Instrumentos Para el cumplimiento de los objetivos propuestos para esta investigación se utilizó el diligenciamiento de una encuesta con los datos demográficos de los adolescentes, encuesta que incluyen los siguientes datos; edad, género, estrato socioeconómico, grado de escolaridad, tiempo de exposición en condición laboral, además y principalmente se utilizó El inventario de estilos de afrontamiento (IEA), Flórez (1993) (ver apéndice A). Este inventario consta de 41 enunciados clasificados dentro de los siguientes grupos: estilo centrado en la solución de problemas, estilo centrado en la búsqueda de soporte social, estilo fantasioso, el estilo auto-culpable y el estilo evitativo. El estilo centrado en la solución de problemas hace referencia a la tendencia a focalizar los recursos en la elaboración de estrategias para solucionar la causa del evento estresante. El centrado en la búsqueda de soporte social se caracteriza por no buscar inmediatamente estrategias para solucionar la tensión, sino asesoría, consejo para comprender y enfrentar la situación. El estilo centrado en la evitación, el individuo centra sus esfuerzos en ocuparse en otra actividad diferente al evento tensionante, es decir posterga la solución. Los individuos que utilizan el estilo centrado en la autoculpabilización se consideran ellos mismos la causa de la situación estresante pero no

p. 57

Estilos de afrontamiento 57

desarrollan estrategias para la solución. Finalmente el sujeto con estilo centrado en la fantasía focaliza sus esfuerzos en la alteración del significado emocional de la situación estresante.

Cada ítem del inventario hace referencia a una estrategia de afrontamiento, se contestan eligiendo una de cuatro opciones de respuesta, de la siguiente manera: (1) en absoluto, (2) en alguna medida, (3) bastante, (4) en gran medida, dependiendo de cómo piensa, siente y actúa cuando se enfrenta a situaciones que le producen ansiedad y estrés. La distribución de los ítems en las áreas del Cuestionario de Estilos de Afrontamiento se observa en la cuadro 1.

Cuadro 1. Distribución de los ítems según estilos de afrontamiento

ESTILO DE AFRONTAMIENTO

REACTIVOS

Solución de problemas

1,3,6,10,15,17,18,20,23,24,30,31,33,34,36

Búsqueda de soporte social

4,13,14,21,27,29

Evitación

2,8,9,11,12,22,25,26,28,32

Auto-culpabilización

5,16,19

Centrado en la fantasía

7,35,37,38,39,40,41

Tomado de Acuña y Castro (2004) El Alpha de Crombach de este instrumento es de 0.84 El índice de confiabilidad de los estilos de afrontamiento es de: El estilo centrado en la solución está compuesto por 15 ítems, con un índice de confiabilidad de 0.79

p. 58

Estilos de afrontamiento 58

El estilo centrado en la búsqueda de un soporte social está compuesto por 6 ítems, con un índice de confiabilidad de 0.63 El estilo centrado en la evitación está compuesto por 10 ítems, con un índice de confiabilidad de 0.59 El estilo de auto-culpabilización está compuesto por 3 ítems, con un índice de confiabilidad de 0.59.

El estilo fantasioso está compuesto por 8 ítems, con un índice de confiabilidad de 0.76

Procedimiento.

Para la selección de los adolescentes que conformaron la muestra, sé solicitó autorización a las Directivas de la corporación JUPSU, para la participación de los adolescentes en la investigación.

Una vez conseguida la autorización de las directivas de las instituciones fue necesaria la aprobación de los padres y/o tutores de los menores, por medio de un consentimiento informado y el asentimiento (apéndice B), por parte de los participantes, en donde se explico, el objetivo de la investigación y que se busca con ella, para escoger de acuerdo a las categorías de sexo y edad, aleatoriamente los adolescentes a quienes los padres autoricen la participación en la investigación.

Posteriormente se procedió al diligenciamiento de la encuesta y a la aplicación de

la escala, es necesario mencionar, que no se siguió un orden pre establecido, en lo que se refiere a los adolescentes, sino que dependió de la disponibilidad de los participantes; se

p. 59

Estilos de afrontamiento 59

respetó los sitios y el tiempo para la aplicación buscando que fueran los óptimos para garantizar los mejores resultados.

Una vez se aplicó la escala y recogido los datos demográficos de la población, fueron guardados de forma confidencial en un archivador con acceso restringido, almacenado y clasificados los datos de los adolescentes, posteriormente en los subgrupos se almacenaron por edades y género respectivamente, así como el tiempo de exposición. Los consentimientos informados y las hojas de respuesta del instrumento de evaluación fueron archivados en carpetas y posteriormente guardados en un loker metálico fuera del alcance de personas ajenas a la investigación. Cuando se obtuvieron los resultados de la prueba se creó una base de datos con la información socio demográfica de los participantes, donde solo los investigadores tuvieron acceso a estos datos a través de una clave de acceso de alta seguridad, se creó un formato especifico con información generalizada acerca de los resultados, pues esto puede servir para futuras investigaciones por parte de otros autores.

p. 60

Estilos de afrontamiento 60

Resultados Análisis de los datos El análisis de datos consistió en la realización de las operaciones a las que los

investigadores sometieron los datos, con la finalidad de alcanzar los objetivos del estudio.

Se llevó a cabo un análisis cuantitativo descriptivo, a través del software estadístico SPSS

15. Los resultados se presentaran en forma de tabla, donde inicialmente se clarifican datos

relevantes pero que protejan la integridad de los participantes. En las siguientes tablas se presentaron los resultados en base a cada una de las dimensiones internas y sus subdimensiones que mide el instrumento. A través del SPSS, se pudo adquirir datos de la escala, para generar informes gráficos y diagramas de distribuciones. El análisis de los datos fue a través de un análisis descriptivo, que consistió en asignar un atributo a cada una de las variables del modelo teórico. La presentación de los

resultados se realizó a través del uso de tablas y gráficos.

p. 61

Estilos de afrontamiento 61

Descripción de los resultados La muestra estuvo representada por 80 adolescentes, en edades entre 13 y 17 años; La edad promedio es igual a 14.8 ± 1.2 años; El 55% son hombres y el 45% mujeres (ver tabla 1).

Respecto al tiempo de exposición a la condición laboral, se puedo identificar un promedio igual a 3.2 ± 0.96 años; Este tiempo varía entre 1 y 5 años; el tiempo medio de exposición es mayor en los hombrees aunque sin diferencias significativas (p = 0.41); la mayor parte de los hombres lleva en dicha condición 3 años (40.9%), mientras que la mayoría de las mujeres lleva 2 años o menos (38.9%).

Tabla 1. Distribución según edad y género

EDAD (AÑOS)

GÉNERO

TOTAL

MASCULINO

FEMENINO

N % Col N % Col N % Col

13

7

15,91

3

8,33

10

12,50

14

13

29,55

13

36,11

26

32,50

15

10

22,73

9

25,00

19

23,75

16

9

20,45

6

16,67

15

18,75

17

5

11,36

5

13,89

10

12,50

TOTAL

44

55,00

36

45,00

p. 62

Estilos de afrontamiento 62

Comportamiento por sub – escalas El estilo de afrontamiento denominado solución de problemas contempla 15 items, dentro de los cuales en la opinión de bastante, el proponerse cambiar y madurar como persona, es el ítems que con mayor frecuencia utilizan los adolescentes que participaron en el estudio con una puntuación de 37.5%, seguidamente en esta misma opinión se encuentra,

mayormente utilizado el ítems de proponerse a encontrar algo positivo que remediara la

situación, en un 33.8%. Finalmente en con una puntuación de 31.3%, los ítems de cambiar

algo para que las cosas salgan bien y el redoblar los esfuerzos para conseguir que las cosas marcharan bien, en las opiniones de en gran medida y bastante respectivamente. Por el

contrario, en las menos utilizadas se encontrarían en primer lugar el intentar no actuar

demasiado pronto ni dejarse llevar por el primer impulso en un 37,5% y el intentar que

los sentimientos no interfirieran demasiado en la toma de decisiones en un 32.5%. Tabla 2. Resultados por item para sub – escala “solución de problemas”

SUB-ESCALA "SOLUCIÓN DE PROBLEMAS"

OPINIÓN

EN

ABSOLUTO

EN ALGUNA

MEDIDA

BASTANTE

EN GRAN

MEDIDA

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Me concentré exclusivamente en pensar que sería lo más apropiado, que debía hacer a continuación

16

20,0

35

43,8

22

27,5

7

8,8

Me propuse encontrar algo positivo que remediara la situación

13

16,3

19

23,8

27

33,8

21

26,3

No intenté quemar de inmediato todos mis cartuchos,

15

18,8

33

41,3

17

21,3

15

18,8

p. 63

Estilos de afrontamiento 63

sino que deje alguna posibilidad abierta Busqué algún motivo de esperanza

14

17,5

27

33,8

20

25,0

19

23,8

Cambié, maduré como persona

16

20,0

16

20,0

30

37,5

18

22,5

Elaboré un plan de acción y lo conseguí

26

32,5

24

30,0

21

26,3

9

11,3

Acepté la segunda posibilidad de solución, inferior a la ideal mía

20

25,0

25

31,3

21

26,3

14

17,5

Salí de esa experiencia mejor de lo que entré

13

16,3

31

38,8

18

22,5

18

22,5

Intenté no actuar demasiado pronto ni dejarme llevar por mi primer impulso

30

37,5

19

23,8

17

21,3

14

17,5

Cambié algo para que las cosas salieran bien

12

15,0

25

31,3

18

22,5

25

31,3

Me mantuve firme y peleé por lo que quería

18

22,5

18

22,5

22

27,5

22

27,5

Sabía lo y que había que hacer, así que redoblé mis esfuerzos para conseguir que las cosas marcharan bien

14

17,5

29

36,3

25

31,3

12

15,0

Propuse un par de soluciones diferentes para ese

problema

20

25,0

21

26,3

21

26,3

18

22,5

Intenté que mis sentimientos no interfirieran demasiado en la toma de decisión

26

32,5

28

35,0

15

18,8

11

13,8

Cambié algo de mí, de tal forma que pudiera enfrentarme mejor a la situación

11

13,8

28

35,0

21

26,3

20

25,0

Con relación al estilo de afrontamiento denominado soporte social, el cual cuenta con 6 ítems (ver tabla 3), y en donde se identifica que la mayor parte de los adolescentes, en la opinión de en gran medida, utilizan la estrategia de contarle a alguien como se sentían en un 36.3%. A continuación en esta misma opinión con un 31.3%, los adolescentes

p. 64

Estilos de afrontamiento 64

consultan algún pariente o amigo y respetaron su consejo. Posteriormente en la categoría de bastante, con un 30%, aceptar la simpatía y comprensión de alguna persona, fue lo decidido por los adolescentes. Finalmente en con la puntuación más alta en la opinión de,

en absoluto, la estrategia que menos utilizan los adolescentes con un 45%, el buscar de

manera constante la ayuda profesional.

Tabla 3. Resultados por item para sub – escala “soporte social”.

SUB-ESCALA "BÚSQUEDA DE SOPORTE

SOCIAL"

OPINIÓN

EN

ABSOLUTO

EN ALGUNA

MEDIDA

BASTANTE

EN GRAN

MEDIDA

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Hablé con alguien para averiguar más sobre la situación

21

26,3

26

32,5

13

16,3

20

25,0

Acepté la simpatía y comprensión de alguna persona

16

20,0

23

28,8

24

30,0

17

21,3

Busqué ayuda de un profesional

36

45,0

9

11,3

14

17,5

21

26,3

Hablé con alguien que podía hacer algo concreto por mi problema.

22

27,5

19

23,8

20

25,0

19

23,8

Consulté algún pariente o amigo y respeté su consejo

13

16,3

22

27,5

20

25,0

25

31,3

Le conté a alguien como me sentía

18

22,5

17

21,3

16

20,0

29

36,3

El estilo de afrontamiento denominado evitación, cuenta con 10 ítems (ver tabla 4), en donde según los resultados imperan, en la opinión en absoluto, el no comer en lo absoluto más de lo habitual, beber o consumir sustancias psicoactivas con una puntuación de 70%. Seguidamente el ítems de dormir más de lo habitual con una puntuación

p. 65

Estilos de afrontamiento 65

significativa de 43.8% en esta misma opinión, siendo estas los ítems menos utilizados frente al afrontamiento de un problema. No obstante dentro de los ítems más utilizados por los adolescentes en la opinión de bastante se encuentran; con un 37,5%, el volcarse en el trabajo o en otra cosa, seguidamente la de intentar guardar para sí mismos los sentimientos

en un 26,3%, y con un 25% el rehusarse a pensar acerca del problema por mucho tiempo y

el ocultar a los demás lo mal que estaban las cosas para sí. A continuación en la opinión de en gran medida se encontraría con una mayor puntuación el intentar guardar para sí mismos los sentimientos en un 23,8%. Seguidamente en esta misma opinión, en un 21,3% seguir adelante como si nada hubiera pasado.

Tabla 4. Resultados por item para sub – escala “evitación”

SUB-ESCALA "EVITACIÓN"

OPINIÓN

EN ABSOLUTO

EN ALGUNA

MEDIDA

BASTANTE

EN GRAN

MEDIDA

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Me volqué en trabajo o en otra actividad para olvidarme de todo lo demás

25

31,3

15

18,8

30

37,5

10

12,5

Seguí delante como si nada hubiera pasado

17

21,3

27

33,8

19

23,8

17

21,3

Intenté guardar para mí mis sentimientos

19

23,8

21

26,3

21

26,3

19

23,8

Dormí más de lo habitual

35

43,8

22

27,5

17

21,3

6

7,5

Manifesté mi enojo a las personas del problema

30

37.5

23

28,7

17

21,3

10

12,5

Intenté sentirme mejor comiendo, bebiendo, fumando, tomando drogas o medicamentos

56

70,0

8

10,0

10

12,5

6

7,5

p. 66

Estilos de afrontamiento 66

Evité estar con la gente en general

21

26,3

31

38,8

14

17,5

14

17,5

Rehusé pensar acerca del problema por mucho tiempo

19

23,8

26

32,5

20

25,0

15

18,8

Oculté a los demás lo mal que estaban las cosas sobre mi

24

30,0

25

31,3

20

25,0

11

13,8

Me negué a creer lo que había ocurrido

31

38,8

27

33,8

15

18,8

7

8,8

En relación al estilo de afrontamiento de auto-culpabilidad, el cual contempla 3 ítems (ver tabla 5), y en donde se encuentra que un 22,5%, los adolescentes consideran que se dieron cuenta que ellos fueron la causa del problema. De igual forma, se criticaron y sermonearon así mismos en un 23,8 % y finalmente dentro de la categoría de auto-

culpabilización con menos puntuación se encontró con un 15,0 % echarse la culpa por lo

ocurrido.

Tabla 5. Resultados por item para sub – escala “auto-culpabilidad”.

SUB-ESCALA "AUTOCULPABILIDAD"

OPINIÓN

EN

ABSOLUTO

EN ALGUNA

MEDIDA

BASTANTE

EN GRAN

MEDIDA

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Me critiqué o sermoneé a mí mismo

34

42,5

18

22,5

9

11,3

19

23,8

Me eché la culpa por lo ocurrido

27

33,8

31

38,8

10

12,5

12

15,0

Me di cuenta que yo fui la causa del problema

27

33,8

20

25,0

15

18,8

18

22,5

p. 67

Estilos de afrontamiento 67

Con relación a la escala de afrontamiento designada centrado en la fantasía, la cual engloba 7 ítems (ver tabla 6), y en donde se evidencia con mayor frecuencia, en la opinión de bastante se encuentra, con una puntuación de 33,8%, los ítems de desear ser una persona más fuerte y optimista de lo que son y desear que ojala hubiera sido posible cambiar la forma como estaban ocurriendo las cosas. Seguidamente en la opinión de en gran medida, se encuentran con un 30%, el desear que la situación se desvaneciera y terminara de algún modo, así mismo el desear ser una persona más fuerte y optimista de lo que se es. Por consiguiente lo menos utilizado por los adolescentes en la opinión de en absoluto, se encuentra con un 48.8% el pensar en cosas irreales o fantásticas que los hicieran sentir mejor.

Tabla 6. Resultados por item para sub – escala “centrado en la fantasía”

SUB-ESCALA "CENTRADO EN LA FANTASÍA"

OPINIÓN

EN

ABSOLUTO

EN ALGUNA

MEDIDA

BASTANTE

EN GRAN

MEDIDA

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Frec

%

Confié en que ocurriera un milagro

24

30,0

22

27,5

18

22,5

16

20,0

Deseé que ojalá hubiera sido posible cambiar la forma como me estaba ocurriendo

15

18,8

19

23,8

27

33,8

19

23,8

Soñé e imaginé otro tiempo y otro lugar mejor que el presente

20

25,0

17

21,3

20

25,0

23

28,8

Deseé que la situación se desvaneciera y terminara de algún modo

18

22,5

26

32,5

12

15,0

24

30,0

Fantaseé o imaginé el modo en que podría cambiar las

14

17,5

22

27,5

24

30,0

20

25,0

p. 68

Estilos de afrontamiento 68

cosas Deseé ser una persona más fuerte y optimista de lo que soy

9

11,3

20

25,0

27

33,8

24

30,0

Pensé cosas irreales o fantásticas (como ganarme la lotería) que me hiciera sentir mejor

39

48,8

9

11,3

17

21,3

15

18,8

A nivel general, las escalas con mayor puntuación promedio fueron con una media de 1,51, las estrategias de búsqueda de soporte social y el centrarse en la fantasía, seguidamente con una media de 1,45, la estrategia de solución de problemas. Por otra parte, las estrategias de evitación y auto-culpabilidad, se encuentran con una puntuación 1,17 y 1,18 respectivamente, siendo estas las de menor puntuación (ver tabla 7). Tabla 7. Medidas descriptivas por sub - escala

SUB – ESCALAS

MEDIDAS DESCRIPTIVAS

N Mínimo Máximo Media Desviación Estándar Mediana Solución de problemas

80

0,33

2,53

1,45

0,46

1,40

Búsqueda de soporte social

80

0,00

2,67

1,51

0,67

1,67

Evitación

80

0,40

2,00

1,17

0,37

1,20

Auto-culpabilidad

80

0,00

3,00

1,18

0,76

1,00

Centrado en la fantasía

80

0,14

2,86

1,51

0,58

1,57

p. 69

Estilos de afrontamiento 69

Figura 1. Diagrama de caja para puntuaciones promedio por sub – escala. Respecto a los estilos de afrontamiento según la edad, para las sub-escalas solución de problemas y búsqueda de soporte social, los promedios más altos se observan en adolescentes de 17 años, cuya diferencia es significativa comparada con los adolescentes de las demás edades (p = 0,05). Los promedios más altos respecto a las sub-escalas de evitación y auto-culpabilidad, también se observaron en adolescentes de 17 años, aunque sin diferencias importantes frente a los demás grupos de edad (p = 0,126). Con relación a

la escala de evitación y auto-culpabilidad fue de (p = 0,532). En cuanto al estilo de

afrontamiento centrado en la fantasía, los promedios más altos los manifiestan los adolescentes de 16 y 17 años; sin embargo, tampoco se observaron diferencias significativas con los demás adolescentes de edades menores (p = 0,584).

p. 70

Estilos de afrontamiento 70

Se pudo identificar que la sub-escalas solución de problemas y la búsqueda de soporte social son en promedio las más altas en adolescentes de 17 años, cuya diferencia es significativa comparada con los adolescentes de las demás edades. Los promedios más altos respecto a las sub-escalas de evitación y auto-culpabilidad son también en adolescentes de 17 años, aunque sin diferencias importantes frente a los demás grupos de edad. En cuanto al estilo de afrontamiento centrado en la fantasía, los promedios más altos los manifiestan los adolescentes de 16 y 17 años; sin embargo, tampoco se observaron diferencias significativas con los demás adolescentes de edades menores (ver tabla 8). Tabla 8. Medidas descriptivas para estilos de afrontamiento según edad.

SUB – ESCALA

EDAD

MEDIDAS DESCRIPTIVAS

valor de p n Mínimo Máximo Promedio Mediana Solución de problemas

13

10

0,87

1,93

1,44

± 0,36

1,50

0,049

14

26

0,33

2,27

1,48

± 0,46

1,47

15

19

0,67

1,87

1,23

± 0,37

1,27

16

15

0,87

2,53

1,47

± 0,50

1,33

17

10

0,93

2,53

1,76

± 0,52

1,70

Búsqueda de soporte social

13

10

0,67

2,33

1,67

± 0,53

1,83

0,047

14

26

0,00

2,67

1,65

± 0,62

1,67

15

19

0,17

2,50

1,19

± 0,72

1,17

16

15

0,17

2,67

1,34

± 0,78

1,17

17

10

1,33

2,67

1,82

± 0,40

1,83

Evitación

13

10

0,60

1,60

1,09

± 0,35

1,10

0,126

14

26

0,40

2,00

1,22

± 0,36

1,20

15

19

0,40

1,90

1,04

± 0,38

1,10

16

15

0,40

1,70

1,15

± 0,36

1,10

17

10

0,80

1,80

1,40

± 0,34

1,40

Auto-culpabilidad

13

10

0,33

1,67

1,13

± 0,45

1,00

0,532

14

26

0,00

3,00

1,12

± 0,72

1,00

p. 71

Estilos de afrontamiento 71

15

19

0,00

3,00

1,07

± 0,96

0,67

16

15

0,00

2,67

1,22

± 0,75

1,33

17

10

0,33

3,00

1,57

± 0,75

1,50

Centrado en la fantasía

13

10

0,57

2,29

1,40

± 0,52

1,36

0,584

14

26

0,14

2,86

1,46

± 0,62

1,43

15

19

0,29

2,57

1,47

± 0,72

1,57

16

15

0,86

2,29

1,73

± 0,37

1,71

17

10

1,00

2,57

1,53

± 0,49

1,57

p. 72

Estilos de afrontamiento 72

Figura 2. Diagrama de caja para estilos de afrontamiento según edad

p. 73

Estilos de afrontamiento 73

El comportamiento de los estilos de afrontamiento, no presentan diferencias estadísticamente significativas respecto al género; es decir, los diferentes estilos de afrontamiento, se manifiestan independientemente del género. La sub-escala con promedio más elevado en los hombres fue la de centrado en la fantasía con 1,56 ± 0,64 puntos, mientras que en las mujeres fue la búsqueda de soporte social, la de mayor puntuación con 1,63 ± 0,64 puntos (ver tabla 9).

Tabla 9. Medidas descriptivas para estilos de afrontamiento según género.

SUB – ESCALA

TIEMPO DE

EXPOSICIÓN

MEDIDAS DESCRIPTIVAS

valor de p n Mínimo Máximo Promedio Mediana Solución de problemas

MASCULINO

44

0,67

2,20

1,42

±

0,41

1,40

0,628

FEMENINO

36

0,33

2,53

1,48

±

0,52

1,33

Búsqueda de soporte social

MASCULINO

44

0,17

2,67

1,41

±

0,68

1,50

0,149

FEMENINO

36

0,00

2,67

1,63

±

0,64

1,75

Evitación

MASCULINO

44

0,40

2,00

1,20

±

0,36

1,20

0,395

FEMENINO

36

0,40

1,80

1,13

±

0,38

1,15

Auto-culpabilidad

MASCULINO

44

0,00

3,00

1,12

±

0,70

1,00

0,434

FEMENINO

36

0,00

3,00

1,26

±

0,84

1,17

Centrado en la fantasía

MASCULINO

44

0,29

2,57

1,47

±

0,53

1,57

0,503

FEMENINO

36

0,14

2,86

1,56

±

0,64

1,64

p. 74

Estilos de afrontamiento 74

Figura 3. Diagrama de caja para estilos de afrontamiento según género

p. 75

Estilos de afrontamiento 75

Discusiones En la presente investigación se tuvo como objetivo describir los estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y que actualmente se encuentran en proceso de restablecimiento de derechos en la Corporación JUPSU de la ciudad de Cúcuta. Teniendo en cuenta lo anterior se realizaran las discusiones contrastando los resultados de la investigación con la teoría en la cual se basó este estudio. Para iniciar, los resultados de la investigación mostraron que el estilo de afrontamiento que más utilizaron los adolescentes participantes de la muestra, fue la búsqueda de soporte social, la cual según Flórez (1993) se caracteriza por no buscar inmediatamente estrategias para solucionar la tensión, sino asesoría, consejo para comprender y enfrentar la situación. Los resultados de esta investigación se pueden apoyar con la realizada por Salotti (2006) en la cual los resultados señalaron la similitud en el uso de las siguientes estrategias: buscar apoyo social, concentrarse en resolver el problema, esforzarse y tener éxito, buscar apoyo espiritual, fijarse en lo positivo, ayuda profesional y distracción física. Las estrategias de: no afrontamiento, reducción de la tensión, ignorar el problema, auto-inculparse y reservarlo para sí, presentaron una correlación negativa con el nivel de bienestar.

El centrarse en la fantasía es el segundo estilo de afrontamiento más utilizado por los adolescentes de la muestra, quienes sueñan o imaginan otro tiempo diferente al presente y focalizando sus esfuerzos en la alteración del significado emocional de la situación estresante, Flórez (1993). Sin embargo en los estudios realizados por romero y palacio, (2009) y Kirchner, Forns, Amador y Muñoz, (2010) el estilo de afrontamiento predominante utilizado por los adolescentes es el estilo en solución de problemas seguido

p. 76

Estilos de afrontamiento 76

del estilo en la búsqueda de soporte social, según los resultados de estas investigaciones, los adolescentes no utilizan el estilo de afrontamiento centrado en la fantasía, el cual si se evidencio en nuestra investigación siendo el segundo estilo de afrontamiento más utilizado por los participantes.

Según Lazarus y Folkman, (1986), existen recursos de afrontamiento como lo son; los recursos físicos como la energía, la salud y el dinero, Según los autores mencionados anteriormente los recursos económicos aumentan de forma importante las opciones de afrontamiento en la mayoría de situaciones estresantes, proporcionan acceso fácil a la asistencia legal, médica, financiera y de cualquier otro tipo. Teniendo en cuenta lo anterior los adolescentes que participaron en esta investigación tendrán mayor dificultad de lograr solucionar sus problemas independientes del estilo de afrontamiento que desarrollen, debido a escasos recursos económicos y problemas de salud.

Según el instrumento utilizado en este investigación (Cuestionario de estilos de afrontamiento) de Flórez (1993) y teniendo en cuenta el estilo de afrontamiento más utilizado por los adolescentes de esta investigación el cual fue el soporte social y cuyos reactivos son (hablé con alguien para averiguar más sobre la situación, acepté la simpatía y comprensión de alguna persona, busqué ayuda de un profesional, hablé con alguien que podía hacer algo concreto por mi problema, consulté algún pariente o amigo y respeté su consejo y le conté a alguien como me sentía), se debe tener en cuenta los postulados de Compas (1988), Frydemberg y Lewis (1991), los cuales consideran que las estrategias pueden ser agrupadas de manera tal que conforman tres estilos de afrontamiento que representen aspectos funcionales y disfuncionales los cuales son: Estilo dirigido a solucionar el problema, Estilo improductivo y Estilo de afrontamiento en relación con los

p. 77

Estilos de afrontamiento 77

demás, de acuerdo a lo anterior los adolescentes que participaron en la investigación utilizan un estilo de afrontamiento funcional ya que el soporte social hace parte del estilo de afrontamiento en relación con los demás.

El estilo de afrontamiento de evitación del cuestionario (IEA) fue el estilo menos utilizado por los adolescentes participantes de esta investigación, se debe tener en cuenta que este estilo de afrontamiento tiene como reactivo (el beber o consumir sustancias psicoactivas frente a la dificultad) siendo poco utilizado por los adolescentes de este

estudio. Según la investigación realizada por Gómez, Romero, Villar y Sobral (2006) en

su estudio: Estrategias de afrontamiento en adolescentes y su relación con conductas problemáticas, da como resultado que el papel que los estilos de afrontamiento tienen como factores de protección o de riesgo del consumo de drogas y de la conducta antisocial al inicio de la adolescencia, apuntan a que estrategias como esforzarse, concentrarse en resolver los problemas o fijarse en lo positivo, parecen tener efectos protectores sobre el consumo de drogas y la conducta antisocial.

E. Frydenberg (1997) señala que conductas de riesgo como el consumo de drogas, promiscuidad sexual, violencia y trastornos de alimentación responden a la incapacidad de algunos adolescentes para afrontar sus preocupaciones. Teniendo en cuenta lo anterior y basándonos en los resultados de esta investigación podemos determinar que los adolescentes que participaron en este estudio podrán afrontar de mejor manera sus problemas que aquellos que consumen algún tipo de sustancia psicoactiva. El comportamiento de los estilos de afrontamiento, no presentan diferencias estadísticamente significativas respecto al género; es decir, los diferentes estilos de afrontamiento, se manifiestan independientemente del género, sin embargo las mujeres

p. 78

Estilos de afrontamiento 78

presentaron mayor búsqueda en el soporte social en comparación de los hombres, según los resultados arrojados en esta investigación. Plancherel y Bolognini, (1995) Frydenberg y Lewis, (1999) figueroa y cohen, (2009) afirman que con respecto a los estilos de afrontamiento en cuanto al género, los resultados son más homogéneos. En relación al estilo centrado en el problema, al comienzo los autores no hallaban diferencias significativas, y posteriormente observaron que los hombres utilizaban con mayor frecuencia a diferencia que en las mujeres estrategias tales como diversiones relajantes y distracción física. En cuanto al estilo centrado en la emoción las mujeres utilizan con mayor frecuencia la búsqueda de apoyo social que los hombres. En esta investigación como se menciono anteriormente no se presentan diferencias significativas respecto al género, sin embargo, la sub-escala más elevada en los hombres fue la de centrado en la fantasía, mientras que en las mujeres fue la búsqueda de soporte social. Con relación a lo anterior Fantin, Florentino y Correché, (2005), en su investigación: estilos de personalidad y estrategias de afrontamiento en adolescentes de una escuela privada de la ciudad de san Luis, indican que los resultados obtenidos en la investigación registran diferencias significativas en las estrategias utilizadas por las mujeres, quienes tienden a buscar apoyo social, concentrarse en resolver sus problemas, preocuparse y buscar apoyo espiritual cuando tienen dificultades; mientras que los varones registran puntuaciones significativamente mayores en comparación con las mujeres en las estrategias ignorar el problema y distracción física. Los resultados de la anterior investigación son similares a los de esta investigación en cuanto a que las mujeres adolescentes utilizan el estilo de afrontamiento soporte social con mayor frecuencia que los hombres adolescentes.

p. 79

Estilos de afrontamiento 79

De acuerdo con el rango de edad, se observó una puntuación alta en el estilo de solución de problemas en adolescentes de 17 años siendo este el rango de mayor edad en la población de estudio, estos resultados corroboran lo dicho por González, Montoya, Casullo y Verdú, (2002) quienes afirman que en cuanto a la edad, los más jóvenes utilizan con mayor frecuencia el estilo focalizado en la emoción, mientras que los mayores suelen emplear el estilo centrado en el problema, sin embargo otros estudios señalan lo opuesto, en tanto afirman que los adolescentes más grandes focalizan sus estrategias en la emoción Compas, Orosan y Grant, (1993), así como en el estilo improductivo Frydenberg y Lewis, (1993) citados por figueroa y cohen, (2009).

Respondiendo a la pregunta de esta investigación ¿Cuáles son los estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral de la Corporación? Se logró identificar que los estilos de afrontamiento utilizados por los adolescentes de la Corporación JUPSU son según su orden: las estrategias de búsqueda de soporte social, centrarse en la fantasía, solución de problemas, evitación y por último autoculpabilidad. Teniendo en cuenta la investigación realizada por Romero y Palacio (2009) desarrollada en el colegio INEM de la ciudad de Tolima, sobre las características de los estilos de afrontamiento en jóvenes estudiantes de secundaria y cuyos resultados demostraron que de acuerdo a la situación estresante que vive el adolescente, el estilo de afrontamiento en solución de problemas es el más utilizado por la muestra, seguido del estilo de soporte social, los estilos de afrontamiento menos utilizados son los de evitación y auto-culpa.

Se logró determinar que los resultados obtenidos en dicha investigación son similares a los obtenidos en esta investigación, ya que los estilos de afrontamiento de evitación y

p. 80

Estilos de afrontamiento 80

auto-culpabilidad son los menos utilizados por los adolescentes, por el contrario el estilo soporte social y solución de problemas son uno de los más utilizados al igual que la investigación mencionada anteriormente, sin embargo en esta investigación el estilo Centrado en la fantasía tiene un gran porcentaje de uso en los adolescente.

p. 81

Estilos de afrontamiento 81

Conclusiones Con relación a los estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y que actualmente se encuentran en proceso de restablecimiento de derechos en la corporación JUPSU en la ciudad de Cúcuta, se encuentra que en general, los estilos de mayor prevalencia son: la búsqueda de soporte social y el estilo de centrarse en la fantasía, seguidamente con una puntuación no muy significativa en diferencias el estilo de solución de problemas. Por otra parte, las estrategias de evitación y auto-culpabilidad, se encuentran dentro de las menos utilizadas por los adolescentes.

Según lo mencionado anteriormente, esto indica que los adolescentes a la hora de solucionar sus inconvenientes o dificultades prefieren buscar ayuda de las personas que creen que están más capacitadas para ayudarlos. Estas acciones están dirigidas a disminuir el grado de malestar emocional en una situación estresante, lo que indica que el estilo centrado en la fantasía y que según los resultados obtenidos en esta investigación es un estilo frecuentemente utilizado por los adolescentes.

Dentro de la identificación de los estilos de afrontamiento de los adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral, teniendo en cuenta los ítems de las sub-escalas, se evidenció unas características de mayor puntuación, el que los adolescentes consideraran que se dieron cuenta que ellos fueron la causa del problema, seguidamente el proponerse cambiar y madurar como persona, volcarse en el trabajo o en otra cosa, contarle a alguien como se sentían y el desear ser una persona más fuerte y optimista de lo que son y desear que ojala hubiera sido posible cambiar la forma como estaban ocurriendo las cosas, son los ítems que con mayor frecuencia utilizan los adolescentes que participaron en el estudio en

p. 82

Estilos de afrontamiento 82

las sub-escalas de auto-culpabilización, solución de problemas, evitación, soporte social y el centrado en la fantasía, respectivamente para cada ítems.

Con base en los resultados obtenidos en la presente investigación, se puede concluir, teniendo en cuenta la clasificación de Lazarus y Folkman, en 1986, que los adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y quienes actualmente se encuentran en proceso

de restablecimiento de derechos en la corporación JUPSU, denotan preferencia por un

afrontamiento dirigido a estrategias encargadas de cambios motivacionales o cognitivos, como la variación del nivel de aspiraciones, deducción de la participación del yo, búsqueda de distintos canales de gratificación, desarrollo de nuevas pautas de conducta. Así mismo se determina según los resultados que en esta población, es más eficaz la utilización de un estilo de afrontamiento centrado en la emoción, y encaminado a la búsqueda de soporte social, al centrarse en la fantasía, teniendo en cuenta lo manifestado por Olson y Mc Cubbin en 1989, quienes afirman y destacan que la eficacia del mismo va a determinar el estilo particular de responder ante una situación problema. Así, y según Fernández-Abascal (1997), estarían ante una situación de aprendizaje por ensayo y error. Por el contrario, se encontró dentro de la sub-escala de solución de problemas, estrategias como las menos utilizadas las de control de emociones, plasmadas en los ítems

de intentar no actuar demasiado pronto ni dejarse llevar por el primer impulso y el

intentar que los sentimientos no interfirieran demasiado en la toma de decisiones, las cuales en la opinión en absoluto, los adolescentes consideran que son las menos utilizadas. Sin embargo, a nivel general la sub-escala de solución de problemas, tiene una puntuación significativa, lo cual indica que el estilo de afrontamiento, en los adolescentes de la muestra, también está dirigido al problema, más enfocado a lo que Lazarus y

p. 83

Estilos de afrontamiento 83

Folkman, consideraba que eran las estrategias de afrontamiento encargadas de cambios

motivacionales o cognitivos, y no las estrategias dirigidas a modificar variables ambientales del problema.

En la sub-escala de soporte social se puede señalar que la mayor parte de los adolescentes, utilizan la estrategia de contarle a alguien como se sentían, dentro de los cuales consultan algún pariente o amigo y en donde posteriormente respetan su consejo y aceptan la simpatía y comprensión de alguna persona. Sin embargo se refleja en esta subescala como el estilo menos utilizado el hecho de buscar ayuda profesional. Sumado a lo anterior, se concluye según los resultados, en los estilos de evitación se evidenció una utilización poco frecuente en los ítems de no comer en lo absoluto más de lo

habitual, beber o consumir sustancias psicoactivas con una puntuación, y dormir más de

lo habitual, lo que indica que los adolescentes de la corporación tiene una buena capacidad para afrontar sus preocupaciones, según los manifestado por Frydemberg en 1997, quien señalo que las conductas de riesgo como: el consumo de drogas, la promiscuidad sexual, la violencia y trastornos de alimentación, responden a la incapacidad de algunos adolescentes para afrontar sus preocupaciones.

Al analizar los estilos de afrontamiento de los adolescentes de la corporación JUPSU, teniendo en cuenta datos socio demográfico, como la edad y el sexo, se puede concluir que no se presentan diferencias estadísticamente significativas respecto al género, es decir, los diferentes estilos de afrontamiento, se manifiestan independientemente del género. La sub-escala con promedio más elevado en los hombres fue la de centrado en la fantasía, mientras que en las mujeres fue la búsqueda de soporte social, la de mayor puntuación.

p. 84

Estilos de afrontamiento 84

En cuanto la edad, respecto a los estilos de afrontamiento, para las sub-escalas solución de problemas y búsqueda de soporte social, los promedios más altos se observan en adolescentes de 17 años, cuya diferencia es significativa comparada con los adolescentes de las demás edades, en donde se evidencia para las otras sub-escalas, continuidad en la prevalencia para mayores de 16 y 17, sin embargo para estos casos, con diferencias poco significativas estadísticamente.

Para finalizar, se puntualiza en que, en los adolescentes las estrategias de afrontamiento parecen ser el resultado de aprendizajes realizados en experiencias previas, que constituyen un estilo de afrontamiento particular, y que determinan las estrategias situacionales, en donde impera el afrontamiento dirigido a la emoción, sin que necesariamente haya un control de las mismas.

p. 85

Estilos de afrontamiento 85

Recomendaciones

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos en la investigación se dan las siguientes recomendaciones:

Se sugiere que este tipo de investigaciones se desarrolle en otros contextos colombianos, pues esta evidencia científica permitirá conocer con más detalle el impacto de la explotación laboral en nuestra población adolescente y a partir de dichos análisis se comprenderá ampliamente la evolución del fenómeno, para que posteriormente las medidas de atención integración o inclusión social estén orientadas a la centralización del problema y a través de ello se obtengan resultados positivos y contundentes. A través del gobierno y sus diversas instancias, Se sugiere impulsar acciones contundentes a través de la creación de leyes favorables, hacia la prevención y erradicación de la explotación laboral, las cuales garanticen los derechos fundamentales y secundarios necesarios para el mejoramiento de la calidad de vida y de la adquisición de oportunidades, pretendiendo de esta manera una integración social, política, económica y cultural, la cual se vea reflejada en la planeación y ejecución de proyectos de vida saludables en los adolescentes.

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos en la investigación, se recomienda a la Corporación JUPSU, valorar la información reportada y tenerla en cuenta, para el posterior ajuste de sus planes de área, pues a través de esta manera la Corporación garantizara una atención enfocada en evidencias científicas serias y contundentes.

p. 86

Estilos de afrontamiento 86

Referencias

Aguilar, N., Grande, M., Linares, M., Montero, L., Méndez, R. (2011).explotación sexual comercial infantil. Ámbito emergente de intervención profesional del trabajo social.

Bordignon, N. (2005) El desarrollo psicosocial de Eric Erikson. El diagrama epigenético del adulto. Revista Lasallista de Investigación. Corporación Universitaria Lasallista Colombia.

Descargado el

04

de Marzo en http://www.redalyc.org/pdf/695/69520210.pdf.

Bolognini, M., Plancherel, B. & Olivier, H. (1998). Coping Strategies in Early and Mid- Adolescence: Differences According to Age and Gender in a Community Sample Bernard Plancherel, Monique Bolognini, and Olivier Halfon. Psychiatric University Clinic for Children and Adolescents, Lausanne, Switzerland. Descargado de http://web.ebscohost.com.bases.unab.edu.co/ehost/pdfviewer/ pdfviewer?vid=5&sid=6f47d389-8b55-4563-8b90 5817ea 76d9c4% 40sessionm gr115&hid=12.

Briceño, L. Pinzón, A. (2005). Trabajo Infantil en una Plaza de Mercado de Bogotá, Colombia.

Recuperado el

21

de enero de

2014.

Disponible en http://bases.bireme.br/cgibin/wxislind.exe/iah/online/?IsisScript=iah/iah.xis&src=google&base=LILACS&la ng=p&nextAction=lnk&exprSearch=412232&indexSearch=ID

p. 87

Estilos de afrontamiento 87

Bregman, A., Ceballo, R., Epstein-Ngo, Q., &. Maurizi, L. (2013). In Response to Community Violence: Coping Strategies and Involuntary Stress Responses Among

Latino Adolescents. University of Michigan. American Psychological Association.

Vol.

19,

No.

1,

38–49.

Descargado de http://web.ebscohost.com.bases.unab.edu.co/ehost/pdfviewer/pdfviewer?vid=5&sid =6f47d389-8b55-4563-8b90-5817ea76d9c4%40sessionmgr115&hid=121. Casado, F. Modelo de afrontamiento de Lazarus como heurístico de las intervenciones psicoterapéuticas. Servicio Andaluz de Salud. Recuperado el 02 de Diciembre de 2013, en http://www.cop.es/delegaci/andocci/files/contenidos/VOL20_3_5.pdf Carrasco, S. (2009).Explotación Laboral Infantil. Descargado de http://www.unicef.org/ republica dominicana/protection_15535.htm

Contini, G. Coronel, P. Levin, M. Estévez, S. (2003). Estrategias de afrontamiento,

bienestar psicológico y factores de protección de la salud del adolescente: Un estudio preliminar. Revista iberoamericana de diagnóstico y evaluación psicológica. RIDEP · Vol. 16 · Nº2 · 2003 Eschenbeck, H. Kohlmann, C. Lohaus, A. (2007). Gender differences in coping strategies in children and adolescents. Recuperado el 20 de enero de 2014. Disponible en http://psycnet.apa.org/journals/jid/28/1/18/ Esteves, C. Oliva, R y Parra, A. acontecimientos vitales estresantes, estilo de afrontamiento y ajuste adolescente: un análisis Longitudinal de los efectos de moderación Revista latinoamericana de psicología.

Disponible en http://publicaciones.konradlorenz.edu.co/index.php/rlpsi/article/view/1030

p. 88

Estilos de afrontamiento 88

Fantin, M. Florentino, M. Correché, M. (2005). Estilos de personalidad y Estrategias

de afrontamiento en Adolescentes de una escuela Privada de la ciudad de san Luis. Universidad Nacional de San Luis. Año VI – Número I – (11/2005) 159/176 pp. Figueroa, M. Cohen, S .(2011). Estrategias y estilos de afrontamiento del estrés en adolescentes.

Recuperado el

15

de enero de

2014,

en www.psicologia.unt.edu.ar/index.php?option=com_docman Figueroa, M. Contini, M. Lancuza, A .Levin, M. & Esteve ,A.(2005) Las estrategias de afrontamiento y su relación con el nivel de bienestar psicológico. Un estudio con adolescentes de nivel socioeconómico bajo de Tucumán (Argentina). Universidad nacional de Tucumán.

Recuperado el

02

de febrero de

2014,

en http://wwwrevistas.pucp.edu.pe/index.php/psicologia/article/download/3723/3705

Forns, M. Kirchner, T. Abad, J. Amador, J. (2012). Differences between genders in

coping: Different coping strategies or different stressors?. Recuperado el 20 de enero de

2014.

Disponible en http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/32934/1/614579.pdf Frydenberg, E., & Lewis, R. (1996).A Replication Study of the Structure of the Adolescent Coping Scale: Multiple Forms and Applications of a Self-Report Inventory in a Counselling and Research Context. European Journal of Psychological Assessment. Vol.12. Issue 3, p. 224–235. Hogrefe & Huber Publishers.

p. 89

Estilos de afrontamiento 89

González, B. Montoya, C. Casullo, M & Bernabeu, V. (2002) Relación entre estilos y estrategias de afrontamiento y bienestar psicológico en adolescentes. Recuperado el 15 de enero de 2014 en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=72714227 Gómez, J. Luengo, M. Romero, E. Villar, P. Sobral, J. (2006). Estrategias de afrontamiento en adolescentes y su relación con conductas problemáticas. Recuperado el día

20

de enero de

2014.

Disponible en http://www.infocop.es/view_article.asp?id=1064

Kirchner, T. Forns, M. Amador, J. Muñoz D. Stability and consistency of coping in

adolescence: A longitudinal study. Recuperado el 20 de enero de 2014. Disponible en http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=3741 Lazarus RS, Folkman S. Estrés y procesos cognitivos. Barcelona: Martínez Roca 1986 (original 1984).

Manrique, C. & Vidal, A; (2006).Estilos y estrategias de afrontamiento en adolescentes. Revista de Psiquiatría y salud mental Hermilio Valdizan.Vol VII Nº 1. Descargado Martínez, P. Morote R. (2001). Preocupaciones de adolescentes de Lima y sus estilos de afrontamiento. Revista de Psicología de la PUCP. Vol. XIX, 2, 2001

Mestre, V. Samper, P. Tur, P. Richaud, C. Mesurado, B. (2012). Emociones, estilos de

afrontamiento y agresividad en la adolescencia. Recuperado el 20 de enero de 2014. Disponible en http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/revpsycho/article/view/1263

p. 90

Estilos de afrontamiento 90

Morales, F., Torres, & M., Páez. (2012). Diferencias por sexo y edad en afrontamiento infantil del estrés. Electronic journal of Research in Educational Psychology, vol. 10, núm. 26, 2012, pp. 95-110, Universidad de Almeria España. O.I.T. (2005). Fortalecimiento a familias con niños, niñas y jóvenes trabajadores. Organización internacional del trabajo. Recuperado el 04 de marzo de 2014, enhttp://white.oit.org.pe/ipec/boletin/documentos/familias_co.pdf O.I.T. (2006). Trabajo infantil. Organización internacional del trabajo. Recuperado el 02 de abril de

2014,

en http://www.unicef.org/spanish/protection/files/FactSheet_child_labour_sp.pdf Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2013). Trabajo Infantil. Descargado de la página oficial de la OTI. http://www.ilo.org/global/topics/child-labour/lang-es/index.htm.

ONU. (2009).Informe ONU: Crisis Financiera mundial y sus efectos en el desarrollo. Recuperado el

03

Marzo de

2014.

En Http://www.un.org/spanish/aboutun/unorgans/ga/63/president/63/index.shtml. Pineda, S. & Aliño, M. (2010). El concepto de la adolescencia. Recuperado el 10 de abril de

2014

en http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/prevemi/capitulo_i_el_concepto_de_adolesce ncia.pdf Pedraza, A. Medina, R. (2003).El trabajo infantil y juvenil en Colombia y algunas de sus consecuencias claves.

Recuperado el

07

de abril de

2014,

en http://aplicaciones.colombiaaprende.edu.co/colegios_privados/sites/default/files/El_

p. 91

Estilos de afrontamiento 91

trabajo_infantil_y_juvenil_en_Colombia_y_algunas_de_sus_consecuencias_graves. pdf Pinzón, A. Briceño, L. Botero, J. Cabrera, P. Rodriguez, M. (2006). Trabajo infantil ambulante en las capitales latinoamericanas. Recuperado el día 8 de enero de 2014. Disponible en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=10648502 Quintana, A., Montgomery, W., & Malaver, C. (2009). Modos de afrontamiento y conducta resiliente en adolescentes espectadores de violencia entre pares. Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú. Revista de IIPSI. Vol. 12. N.º 1.Descargado de http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/ investigacion_psicologia/v12_n1/pdf/a11v12n1.pdf.

Romero, F. Palcio, J. (2009). Características de los Estilos de Afrontamiento en Jóvenes Estudiantes de Secundaria.

Disponible en http://revistas.upb.edu.co/index.php/informespsicologicos/article/view/1214/1255 Salotti, P. (2006). Estudio sobre estrategias de afrontamiento y bienestar psicológico en una muestra de adolescentes de Buenos Aires. Universidad de Belgrano. Recuperado el

23 de enero de 2014, en http://ub.edu.ar/investigaciones/tesinas/207_salotti.pdf

Samper, P. Tur, A. Mestre, V. y Cortés, T. (2008). Agresividad y afrontamiento en la

adolescencia. Una perspectiva intercultural. Recuperado el 20 de enero de 2014. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=56080314 Sampieri, H.(2003). Metodología de la investigación: Concepción o elección del diseño de investigación (pp. 205-208) cuarta edición.

p. 92

Estilos de afrontamiento 92

Solis, M. & Vidal, A. estilos y estrategias de afrontamiento en adolescentes. Revista de psiquiatría y salud mental hermiliovaldizan. Recuperado el 15 de diciembre de

2013,

en http://www.hhv.gob.pe/revista/2006/3%20ESTILOS%20Y%20ESTRATEGIAS% 20DE%20ª FRONTAMIENTO.pdf Unicef. (2006).Derecho a la protección contra la explotación laboral. Unicef. Recuperado el

15

de enero de

2014,

en http://www.infoninez.mx/files/EXPLOTACIONLABORAL.pdf Unicef. (2002). La niñez colombiana en cifras. Unicef Fondo de las Naciones Unidas para la infancia.

Recuperado el

30

de enero del

2014,

en http://www.unicef.org.co/pdf/cifras.pdf Vázquez, C., Crespo, M. & Ring, J; (2000).Estrategias de Afrontamiento. Descargado de http://pendientedemigracion.ucm.es/info/psisalud/Carmelo /Publicaciones _pdf/2000Estrategias%20de%20Afrontamiento.pdf.

Verdugo, J. Ponce de León, G. Guardado, R. Meda, R. Uribe, I. Guzmán, J (2012).

Revista latinoamericana de ciencias sociales niñez y juventud. Disponible en http://www.erevistas.csic.es/ficha_articulo.php?url=oai:ojs.revistaumanizales.cinde. org.co:article/834&oai_iden=oai_revista590

Viñas, F. González, M. García, Y. Jane, M. Casas, F. (2012). el Comportamiento

perturbador en la adolescencia y su relación con el temperamento y los estilos de afrontamiento. Recuperado el 20 de enero de 2014. Disponible en http://www.psicothema.com/pdf/4055.pd

p. 93

Estilos de afrontamiento 93

Apéndice A Cuestionario de estilos de afrontamiento Este cuestionario sirve para evaluar cómo es que usted se siente, qué hace y qué piensa cuando se enfrenta a situaciones problemáticas que le producen estrés o ansiedad. NO EXISTEN RESPUESTAS BUENAS NI MALAS simplemente piense es que medida usted en esas situaciones de la manera como se afirma en cada ítem. Marque con una (x) el número de acuerdo con la siguiente clave:

0. En absoluto

1. En alguna medida

2. Bastante

3. En gran medida

Piense detenidamente en la última ocasión en que se enfrentó a una situación verdaderamente difícil y marque con una (x) el número a la categoría que expresen en qué medida como se afirma con el ítem. Item

En absolut o En alguna medida Bastan te En gran Medida

1

Me concentré exclusivamente en pensar que sería lo más apropiado, que debía hacer a continuación

0

1

2

3

2

Me volqué en trabajo o en otra actividad para olvidarme de todo lo demás

0

1

2

3

3

Me propuse encontrar algo positivo que remediara la situación

0

1

2

3

4

Hablé con alguien para averiguar más sobre la 0

p. 94

Estilos de afrontamiento 94

situación

5

Me critiqué o sermoneé a mi mismo

0

1

2

3

6

No intenté quemar de inmediato todos mis cartuchos, sino que deje alguna posibilidad abierta

0

1

2

3

7

Confié en que ocurriera un milagro

0

1

2

3

8

Seguí delante como si nada hubiera pasado

0

1

2

3

9

Intenté guardar para mí mis sentimientos

0

1

2

3

10

Busqué algún motivo de esperanza

0

1

2

3

11

Dormí más de lo habitual

0

1

2

3

12

Manifesté mi enojo a la (las) persona (s) del problema

0

1

2

3

13

Acepté la simpatía y comprensión de alguna persona

0

1

2

3

14

Busqué ayuda de un profesional

0

1

2

3

15

Cambié, maduré como persona

0

1

2

3

16

Me eché la culpa por lo ocurrido

0

1

2

3

17

Elaboré un plan de acción y lo conseguí

0

1

2

3

18

Acepté la segunda posibilidad de solución, inferior a la ideal mía

0

1

2

3

19

Me di cuenta que yo fui la causa del problema

0

1

2

3

20

Salí de esa experiencia mejor de lo que entré

p. 95

Estilos de afrontamiento 95

21

Hablé con alguien que podía hacer algo concreto por mi problema.

0

1

2

3

22

Intenté sentirme mejor comiendo, bebiendo, fumando, tomando drogas o medicamentos

0

1

2

3

23

Intenté no actuar demasiado pronto ni dejarme llevar por mi primer impulso

0

1

2

3

24

Cambié algo para que las cosas salieran bien

0

1

2

3

25

Evité estar con la gente en general

0

1

2

3

26

Rehusé pensar acerca del problema por mucho tiempo

0

1

2

3

27

Consulté algún pariente o amigo y respeté su consejo

0

1

2

3

28

Oculté a los demás lo mal que estaban las cosas sobre mi

0

1

2

3

29

Le conté a alguien como me sentía

0

1

2

3

30

Me mantuve firme y peleé por lo que quería

0

1

2

3

31

Sabía lo y que había que hacer, así que redoblé mis esfuerzos para conseguir que las cosas marcharan bien

0

1

2

3

32

Me negué a creer lo que había ocurrido

0

1

2

3

33

Propuse un par de soluciones diferentes para

ese problema

0

1

2

3

34

Intenté que mis sentimientos no interfirieran 0

p. 96

Estilos de afrontamiento 96

demasiado en la toma de decisión

35

Deseé que ojalá hubiera sido posible cambiar la forma como me estaba ocurriendo

0

1

2

3

36

Cambié algo de mi, de tal forma que pudiera enfrentarme mejor a la situación

0

1

2

3

37

Soñé e imaginé otro tiempo y otro lugar mejor que el presente

0

1

2

3

38

Deseé que la situación se desvaneciera y terminara de algún modo

0

1

2

3

39

Fantaseé o imaginé el modo en que podría cambiar las cosas

0

1

2

3

40

Deseé ser una persona más fuerte y optimista de lo que soy

0

1

2

3

41

Pensé cosas irreales o fantásticas (como ganarme la lotería) que me hiciera sentir mejor.

p. 97

Estilos de afrontamiento 97

Apéndice B Asentimiento informado (participante)

La universidad Autónoma de Bucaramanga UNAB y el programa de la especialización de psicología clínica y de la salud está adelantando la investigación: "describir cuales son los estilos de afrontamiento de los adolescentes que han sido víctimas de explotación laboral en la ciudad de san José de Cúcuta", a la cual deseamos invitarte a participar. Esta hoja de asentimiento puede contener palabras que no entiendas. Si decides participar en este estudio por favor pregúntale al investigador encargado o a cualquier personal del estudio para que te explique cualquier palabra o información que no entiendas claramente. Antes de firmarla por favor lee este asentimiento cuidadosamente. Has todas las preguntas que tengas, para asegurarte de que entiendas los procedimientos del estudio, incluyendo los riesgos y los beneficios.

Este documento sirve para que des tu consentimiento/asentimiento. Eso significa que aceptas contestar el cuestionario de manera voluntaria y que nos autorizas a incluir la información que proporciones en una base de datos que será analizada de manera anónima, sin identificar tu nombre, ni el de ningún otro participante. Firmarlo no te obliga a participar de la investigación ya que puedes retirarte y dejar de contestar el cuestionario cuando desees. De tu negativa a participar no se derivara ninguna consecuencia adversa.

p. 98

Estilos de afrontamiento 98

Es importante que tengas en cuenta que por ser menor de edad debemos tus padres también firmaran un consentimiento informado en el cual autoricen tu participación en la investigación.

Como tu participación se limita a contestar una encuesta cuyas respuestas se analizaran de manera anónima, y solo se publicaran estadísticas en las que ningún participante es identificado no corres riesgos al contestarla. Algunas preguntas podrán momentáneamente crearte alguna ansiedad pero debes saber que el mismo cuestionario ha sido respondido ya por otros jóvenes sin que se haya presentado problema alguno para los participantes. Yo, __________________________________________ He sido informado y entiendo que los datos obtenidos en el estudio pueden ser publicados o difundidos con fines científicos. Convengo en participar en este estudio de investigación. Recibiré una copia firmada y fechada de esta forma de asentimiento.

Firma del participante _________________________

Fecha ______________________

p. 99

Estilos de afrontamiento 99

Apéndice C Consentimiento Informado para padres de familia con hijos participantes en investigación El propósito de esta ficha de consentimiento es proveer a los padres de familia, de los participantes de esta investigación, una clara explicación de la naturaleza de la misma, así como de su rol en ella, como participantes.

La presente investigación es conducida por JACKELIN RAMIREZ PALENCIA,

JHONATAN

ZAPATA,

LINDA

LORENA

RODRIGUEZ,

de la Universidad

AUTONOMA DE BUCARAMNGA. El objetivo del estudio es describir los estilos de

afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y que actualmente se encuentran en proceso de restablecimiento de derechos en la Corporación JUPSU en la ciudad de Cúcuta.

Si usted accede a que su hijo o (a) participe en este estudio, se le pedirá responder preguntas a través de un instrumento estandarizado tipo cuestionario, con varias opciones de respuesta. Esto tomará aproximadamente 45 minutos del tiempo de su hijo.

La participación en este estudio es estrictamente voluntaria. La información que se recoja será confidencial y no se usará para ningún otro propósito fuera de los de esta investigación. Sus respuestas al cuestionario serán codificadas usando un número de identificación y por lo tanto, serán anónimas. Una vez utilizados los formatos de respuesta serán archivados con seguridad.

p. 100

Estilos de afrontamiento 100

Si tiene alguna duda sobre este proyecto, puede hacer preguntas en cualquier momento durante su participación en él. Igualmente, puede retirarse del proyecto investigativo la participación de su hijo (a) en cualquier momento sin que eso lo perjudique en ninguna forma. Tengo claro que permitiendo la participación de mi hijo (a) no recibiré ningún incentivo económico ni material.

Desde ya le agradecemos su participación.

Acepto que mi hijo (a) participe voluntariamente en esta investigación, con ducida por JACKELIN RAMIREZ PALENCIA, JHONATAN ZAPATA, LINDA LORENA

RODRIGUEZ. He sido informado (a) de que el objetivo del estudio es describir los estilos

de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral y que actualmente se encuentran en proceso de restablecimiento de derechos en la Corporación JUPSU en la ciudad de Cúcuta.

Me han indicado también que mi hijo (a) tendrá que responder un cuestionario de preguntas, lo cual tomará aproximadamente 45 minutos.

Reconozco que la información que mi hijo (a) provea en el curso de esta investigación es estrictamente confidencial y no será usada para ningún otro propósito fuera

p. 101

Estilos de afrontamiento 101

de los de este estudio sin mi consentimiento. He sido informado de que puedo hacer preguntas sobre el proyecto en cualquier momento y que puedo retirarme del mismo cuando así lo decida, sin que esto acarree perjuicio alguno para mi persona. Tengo claro que permitiendo la participación de mi hijo (a) no recibiré ningún incentivo económico ni material. De tener preguntas sobre mi participación en este estudio, puedo contactar a JACKELIN RAMIREZ PALENCIA al teléfono 3102033880.

Entiendo que una copia de esta ficha de consentimiento me será entregada, y que puedo pedir información sobre los resultados de este estudio cuando éste haya concluido.

Para esto, puedo contactar a JACKELIN RAMIREZ PALENCIA al teléfono

anteriormente mencionado.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Nombre del Participante

Firma del Participante Fecha

Cita: Rodríguez Angarita, Linda Lorena, Ramírez Palencia, Jackelin, Zapata Garzón, Jhonattan (2014), Estilos de afrontamiento en adolescentes que fueron víctimas de explotación laboral en la ciudad de Cúcuta, Universidad Autónoma de Bucaramanga, p. N. http://hdl.handle.net/20.500.12749/1853