Escuela de Arquitectura y Urbanismo · 2015
Cerro Bravo, tras trescientos años de calma volcánica
Aunque las erupciones del Ruiz y del Cerro Bravo tienen en común un carácter explosivo, sus coeficientes explosivos difieren: mientras las del Ruiz han sido de nivel moderado bajo con presencia de columna eruptiva preferiblemente vertical sostenida (salvo la de 1845), las Cerro Bravo cuya frecuencia es del orden de cuatrocientos años según los depósitos que se han datado, han mostrado un nivel moderado alto y con un mayor nivel de dispersión, lo que se explica por lavas más viscosas propiciando columnas eruptivas de colapso.