Manizales - Ingeniería y Arquitectura - Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo · 2025
Construcción sostenible como alternativa para la edificación de viviendas en asentamientos con desarrollo incompleto en Colombia: Caso Nueva Esperanza Km 41, Manizales, Caldas.
La presente investigación se desarrolló en el asentamiento Nueva Esperanza (Manizales, Colombia), con el objetivo de analizar y proponer alternativas sostenibles para la construcción de viviendas en contextos de desarrollo incompleto. A partir de un enfoque integral, se abordaron dimensiones sociales, ambientales, normativas y constructivas, con el fin de generar un diagnóstico y ofrecer soluciones pertinentes y replicables. El estudio incluyó el análisis del uso de materiales locales, evidenciando que la guadua se consolida como el recurso estructural más importante por su resistencia, sostenibilidad y arraigo cultural, mientras que materiales como la esterilla, la lona plástica y el zinc reflejan prácticas de autoconstrucción basadas en bajo costo y facilidad de manejo, aunque con limitaciones en confort y durabilidad. Se identificaron también oportunidades para implementar alternativas sostenibles como bloques de tierra comprimida, suelo–cemento, tejas recicladas y paneles de fibras vegetales, que podrían mejorar la eficiencia energética y reducir el impacto ambiental. Desde la arquitectura, se comprobó la viabilidad de aplicar estrategias bioclimáticas —orientación solar, ventilación cruzada, patios, aleros y jardines—, que permiten viviendas mejor adaptadas al clima local. El proceso participativo con la comunidad fue fundamental para integrar saberes y costumbres, fortaleciendo la apropiación, la cohesión social y las capacidades en torno a la autoconstrucción. Como resultado aplicado, se diseñó una cartilla comunitaria de base cartográfica, concebida como una herramienta pedagógica y metodológica que traduce los hallazgos de la investigación en un lenguaje claro y visual, y que puede replicarse en otros contextos similares. La investigación concluye que es posible construir viviendas dignas, sostenibles y culturalmente significativas mediante la integración de conocimientos técnicos y comunitarios, consolidando así un modelo de desarrollo que pone en el centro la vida, el cuidado y la comunidad.