Psicología · 2026
Impacto de la actividad física en el deterioro cognitivo como parte del tratamiento no farmacológico a pacientes con enfermedad de Alzheimer
Este estudio revisó noventa y cuatro artículos, de los cuales se seleccionaron cuarenta y cinco y se extrajeron datos de quince que analizaron los efectos de la actividad física como intervención no farmacológica en personas con enfermedad de Alzheimer. Los resultados muestran que el ejercicio regular, especialmente el aeróbico y los programas que combinan fuerza, equilibrio y movilidad, contribuye a ralentizar el deterioro cognitivo. La evidencia coincide en que la actividad física favorece la neuroplasticidad, aumenta el flujo sanguíneo cerebral y estimula factores neurotróficos como el BDNF, esenciales para la memoria y funciones cognitivas. También se reportan mejoras en memoria, atención y funciones ejecutivas cuando se practica la actividad física entre tres y cinco veces por semana. Asimismo, se observa la reducción de síntomas conductuales ansiedad, agitación y apatía. En conjunto, la revisión concluye que la actividad física es una intervención eficaz, segura y de bajo costo para el Alzheimer.