ANÁLISIS PROSPECTIVO DE LOS SISTEMAS PRODUCTIVOS ASOCIADOS A LOS
ASENTAMIENTOS INFORMALES ENTENDIDOS COMO SISTEMA FINCA CASO DE
ESTUDIO: BARRIO EL REMANSO
Juan Federico Marín Henao Miguel Ángel Pedraza Martínez
Programa de Administración Ambiental Facultad de Ciencias Ambientales Universidad Tecnológica de Pereira Pereira, Risaralda
10 de junio de 2025
ANÁLISIS PROSPECTIVO DE LOS SISTEMAS PRODUCTIVOS ASOCIADOS A LOS
ASENTAMIENTOS INFORMALES ENTENDIDOS COMO SISTEMA FINCA CASO DE
ESTUDIO: BARRIO EL REMANSO
Juan Federico Marín Henao Miguel Ángel Pedraza Martínez
Trabajo de grado para optar por el título de: Administradores Ambientales
Directora:
Beatriz Elena Murillo López, PhD.
Programa de Administración Ambiental Facultad de Ciencias Ambientales Universidad Tecnológica de Pereira Pereira, Risaralda
10 de junio de 2025
Agradecimientos
Quiero expresar un agradecimiento muy especial a mi madre, Luz Elena, por su amor incondicional, su apoyo permanente y por ser siempre un ejemplo de fortaleza y dedicación. A mi tío, Wilmar Henao, por su presencia constante y aliento, incluso en la distancia. A toda mi familia, gracias por acompañarme en cada etapa de este proceso, sin importar las circunstancias, con cariño y respaldo incondicional.
A la profesora Beatriz Murillo, directora de este trabajo de grado, le agradezco profundamente por su orientación comprometida, su disposición constante y por brindarme una guía clara y enriquecedora durante el desarrollo de esta investigación. Su acompañamiento fue fundamental para alcanzar este resultado.
Finalmente, agradezco a mi compañero Miguel Pedraza, por su apoyo moral continuo, por estar presente con palabras de ánimo y disposición, y por compartir este proceso con compañerismo y constancia.
Agradecimientos
A mi madre Adriana, mi padre Fredy y a mi abuela Rosse Mary por su amor y apoyo incondicional.
A Dios por haberme brindado la oportunidad de acceder a una universidad pública y darme la fortaleza y la inspiración para completar mis estudios.
A mi directora de trabajo de grado Beatriz Elena Murillo por su invaluable apoyo, aportes, disposición y colaboración.
A los agricultores y habitantes de las fincas por habernos permitido entrar en su cotidianidad familiar y brindarnos su apoyo en esta investigación.
A todos los profesores que aportaron en el proceso de formación, en especial a las profesoras Sara Arenas y Maria Constanza Zuñiga por habernos acompañado en la realización del anteproyecto y habernos guiado con sus recomendaciones.
A mis compañeros de estudio, en especial a mi compañero Juan Federico Marín por su acompañamiento y dedicación en esta labor conjunta.
Resumen
En contextos urbanos como el barrio Remanso en Pereira, coexisten asentamientos informales que desarrollan prácticas agrícolas que los configuran como sistemas finca. Estos sistemas son unidades productivas complejas que integran dimensiones sociales, ecológicas y productivas, y constituyen una estrategia clave para la subsistencia y el bienestar de sus habitantes. Además, estas prácticas agrícolas dentro de asentamientos informales representan una forma de resistencia social y económica, en la que las familias buscan garantizar la soberanía alimentaria y preservar prácticas de subsistencia tradicionales frente a la vulnerabilidad urbana. Comprender estas dinámicas permite visibilizar la importancia de la agricultura en zonas urbanas marginales y su papel en la construcción del territorio y la identidad local.
El aumento de asentamientos informales en ciudades intermedias como Pereira es un fenómeno que refleja dinámicas socioeconómicas complejas y plantea retos para la planificación urbana, particularmente por la multidimensionalidad de estos asentamientos. El estudio se centró en cuatro unidades de sistema finca ubicadas en asentamientos informales dentro del barrio Remanso. Estos sistemas finca, de escala pequeña y manejados por pequeños agricultores, son responsables de una parte significativa de la producción alimentaria de sí mismos, pese a contar con recursos limitados. Para su análisis se empleó un enfoque metodológico basado en la ecología social, que permite comprender la interrelación entre los subsistemas natural, construido y humano, así como la diversidad biológica que sostiene estos sistemas productivos en un contexto urbano dinámico.
Este análisis se realizó desde una perspectiva de las ciencias ambientales, en el marco de un trabajo investigativo orientado hacia la administración ambiental. Así, se busca integrar el conocimiento ecológico y social para proponer soluciones sostenibles que contribuyan a la gestión adecuada de estos sistemas productivos y al mejoramiento de la calidad ambiental y social en contextos urbanos vulnerables.
Complementariamente, se aplicó la prospectiva estratégica para construir escenarios futuros que faciliten la planificación y la toma de decisiones en un entorno caracterizado por la incertidumbre y la complejidad. Esta metodología contribuye a anticipar posibles trayectorias y diseñar estrategias más resilientes e inclusivas, orientadas al desarrollo sostenible de los sistemas finca y la mejora de la calidad de vida en los asentamientos informales. Así, la prospectiva se convierte en una herramienta fundamental para la gestión participativa y la planificación territorial que reconoce la diversidad de actores y factores involucrados.
Palabras clave:
Sistema finca, asentamientos informales, ecología social, sistemas productivos, prospectiva territorial
Abstract
In urban contexts such as the Remanso neighborhood in Pereira, informal settlements coexist where agricultural practices are developed, configuring them as farm systems. These systems are complex productive units that integrate social, ecological, and productive dimensions, constituting a key strategy for the subsistence and well-being of their inhabitants. Moreover, these agricultural practices within informal settlements represent a form of social and economic resistance, where families seek to guarantee food sovereignty and preserve traditional subsistence practices in the face of urban vulnerability. Understanding these dynamics highlights the importance of agriculture in marginalized urban areas and its role in territorial construction and local identity.
The increase of informal settlements in intermediate cities such as Pereira is a phenomenon that reflects complex socioeconomic dynamics and poses challenges for urban planning, particularly due to the multidimensionality of these settlements. The study focused on four farm system units located in informal settlements within the Remanso neighborhood. These small-scale farm systems, managed by smallholder farmers, are responsible for a significant portion of their own food production despite having limited resources. The analysis employed a methodological approach based on social ecology, which allows understanding the interrelation between the natural, built, and human subsystems, as well as the biological diversity that supports these productive systems in a dynamic urban context.
This analysis is carried out from an environmental sciences perspective, within a research framework oriented towards environmental management. Thus, it seeks to integrate ecological and social knowledge to propose sustainable solutions that contribute to the adequate management of these productive systems and to improving environmental and social quality in vulnerable urban contexts.
Additionally, strategic foresight was applied to construct future scenarios that facilitate planning and decision-making in an environment characterized by uncertainty and complexity. This methodology helps anticipate possible trajectories and design more resilient and inclusive strategies aimed at the sustainable development of farm systems and the improvement of quality of life in informal settlements. Thus, foresight becomes a fundamental tool for participatory management and territorial planning that recognizes the diversity of actors and factors involved.
keywords: Farm system, Informal settlements, social ecology, productive systems, territorial foresight
Contenido
Resumen....................................................................................................................................6 Abstract.....................................................................................................................................8
1) Introducción....................................................................................................................... 12
Objetivos:................................................................................................................................14 General:...................................................................................................................................14 Específicos:..........................................................................................................................14
2) Justificación........................................................................................................................15
3) Marco Teórico.................................................................................................................... 16
3.2 Sistemas finca................................................................................................................17 3.3 Sistemas de producción................................................................................................18 3.4 Ecología social...............................................................................................................19 3.5 Escenarios prospectivos............................................................................................... 21 3.5.1 Escenario Apuesta..................................................................................................22 3.5.2 Escenario Utópico.................................................................................................. 22 3.5.3 Escenario Catastrófico...........................................................................................22
4) Marco Normativo...............................................................................................................22
5) Estado del arte....................................................................................................................24
6) Marco metodológico...........................................................................................................25
6.1 Zona de estudio.............................................................................................................25 6.2 Metodología...................................................................................................................27 6.2.1. Descripción Sistemas naturales, construidos y sociales.....................................27 6.2.2 Cartografía social...................................................................................................28 6.2.3 Línea de tiempo......................................................................................................29 6.2.4 Estratificación........................................................................................................ 29
6.2.5 Descripción de la biodiversidad (Índice de Shannon, de Abundancia y
frecuencias)......................................................................................................................30 6.2.6 Análisis de Frecuencia........................................................................................... 32 6.2.7 Juego de Actores MACTOR................................................................................. 33 6.3 Caracterización.............................................................................................................34 6.3.1 Subsistemas de la finca..........................................................................................34
6.3.2 Priorización de Variables Clave MICMAC.........................................................35 6.4. Escenarios.....................................................................................................................37 6.4.1 Escenarios Prospectivos SMIC............................................................................. 37
7) Resultados...........................................................................................................................38
7.1 Descripción de los sistemas naturales, construidos, humanos en los sistemas finca..38
7.1.1 Cartografía social...................................................................................................38 7.1.2 Línea de tiempo......................................................................................................43 7.1.3 Estratificación de los sistemas de cultivo.............................................................46
7.1.4 Descripción de la biodiversidad (Índice de Shannon, de Abundancia y
frecuencias)......................................................................................................................52 7.1.5 Análisis de frecuencias...........................................................................................55 7.1.6 Identificación de actores. MACTOR....................................................................58 7.2. Caracterización de los sistemas finca........................................................................ 61 7.2.1 Subsistemas de la finca..........................................................................................61 7.2.2 Priorización de Variables Clave. MICMAC........................................................65 7.3. Escenarios prospectivos.............................................................................................. 69 7.3.1 SMIC.......................................................................................................................69 7.3.2 Recomendaciones de manejo................................................................................ 75
8) Discusión.............................................................................................................................81
9) Conclusiones.......................................................................................................................85
10) Bibliografía.......................................................................................................................88
11) Anexos............................................................................................................................... 90
1) Introducción
Los asentamientos informales han crecido en los últimos años, a causa de las transiciones económicas que han provocado condiciones de vulnerabilidad principalmente en América Latina (Wilches-Chaux, 1989). Para el 2020 más del 18% de la población de América Latina y el Caribe vivía en asentamientos informales, se estima que son 113 millones de personas las que viven en estas condiciones, en el caso puntual de Colombia, se ha evidenciado una reducción del 10% de las personas que viven en asentamientos informales en el periodo 2000-2020 en las ciudades principales, pero en las ciudades intermedias aunque no se cuenta con la cifra exacta, el número de personas en estas condiciones ha aumentado (Saavedra y Reyes, 2023); y en cuanto al área en el periodo 2011-2022 las personas en condición de informalidad en Colombia han ocupado paulatinamente un mayor número de hectáreas (Cepal, 2024).
Los datos anteriores son muy dicientes en cuanto a cómo los asentamientos informales son un fenómeno imprescindible para hablar de expansión de las ciudades en nuestro país, por lo que son un reto para la planeación municipal debido a su multidimensionalidad ya que implican aspectos importantes como déficit habitacional, vida digna, ocupación de zonas de riesgo, legalización de barrios informales, espacio público, desigualdad, e inclusión de actores para desarrollar estrategias en conjunto y poder incorporar estos asentamientos al continuo urbano, por lo que es fundamental repensar el rol de la ciudad informal (Saavedra y Reyes, 2023). Entre las formas de habitar que pueden existir dentro de un asentamiento las que cuentan con
un sistema de producción agrícola son las que tienen un uso del suelo más adecuado debido a la importancia que tiene en la actualidad la agricultura urbana como forma de resistencia a la pobreza y en algunos casos a la inseguridad alimentaria (Olivera y Zavaleta, 2020).
Para claridad del lector, en este trabajo un sistema de producción es concebido como: “el conjunto estructurado de actividades agrícolas, pecuarias y no agropecuarias, que establece el productor y su familia para garantizar la reproducción de su explotación; resultado de la combinación de los elementos que lo conforman (tierra, capital y fuerza de trabajo) disponibles en un entorno socioeconómico y ecológico determinado” (Apollin y Eberhart, 1999). Las unidades de estudio seleccionadas para esta investigación tienen una extensión (área) pequeña, por lo que se trabajará con pequeños agricultores, los cuales tienen a su cargo la producción de la mayor parte de los alimentos que se consumen en los países en desarrollo y por lo general tienen ingresos económicos bajos (Alvarado, 2021).
El alcance de esta investigación fue realizar unas recomendaciones de manejo al productor encargado de cada sistema finca, estas acciones se respaldan en un análisis prospectivo que se realizó en base a los resultados del diagnóstico y a la ejecución de la ruta metodológica propuesta con el objetivo de que los sistemas finca estudiados puedan alcanzar el escenario apuesta. Para tal fin, se plantearon tres objetivos específicos: i. describir los subsistemas natural, construido y humano de los sistemas finca en el barrio Remanso; ii. caracterizar los sistemas finca en términos de su producción actual; y iii. establecer escenarios prospectivos para estos sistemas con una proyección al año 2034. La metodología se estructuró en una fase diagnóstica, utilizando herramientas como la observación simple, entrevistas
semiestructuradas, fichas de observación y el análisis de imágenes satelitales históricas, y una fase de análisis prospectivo basada en la identificación de tendencias y variables críticas.
En este contexto, esta investigación buscó aportar a la comprensión y fortalecimiento de las prácticas agrícolas en asentamientos informales, reconociendo su potencial para mejorar la calidad de vida de las familias que habitan estos territorios. A partir del estudio de sistemas finca en el barrio Remanso, se buscó no solo caracterizar sus condiciones actuales, sino también proponer escenarios de futuro viables y sostenibles. Este enfoque permitió visibilizar la agricultura urbana como una herramienta clave para la integración territorial, la resiliencia comunitaria y la transformación positiva de espacios históricamente marginados, contribuyendo así a una planificación urbana más inclusiva y consciente de las realidades locales.
Objetivos:
General:
Explicar las transformaciones productivas asociadas a los sistemas finca ubicados en el barrio Remanso, Pereira.
Específicos:
1. Describir los sistemas naturales, construidos, humanos de los sistema finca en el barrio
Remanso, Pereira
2. Caracterizar los sistemas finca en términos de producción del barrio Remanso, Pereira.
3. Establecer escenarios prospectivos para los sistemas finca ubicados en el barrio Remanso
para el año 2034.
2) Justificación
El presente trabajo de grado se propuso desde el campo de la administración ambiental con el fin de analizar y comprender las dinámicas productivas y ambientales que se desarrollan en los asentamientos informales caracterizados como sistemas finca, específicamente en el barrio Remanso de Pereira. Estos asentamientos, al constituirse de manera informal, representan una problemática ambiental compleja, vinculada no solo a la ocupación desordenada del territorio y la vulnerabilidad socioeconómica de sus habitantes, sino también a la gestión inadecuada de los recursos naturales, la ocupación de zonas de riesgo y la seguridad alimentaria de las comunidades asentadas.
La relevancia de este trabajo radica en varios aspectos, el primero tiene que ver con los sistemas de producción (agricultura y ganadería) en un contexto socioeconómico vulnerable en donde vale la pena ahondar en los efectos positivos y negativos de estas actividades con su entorno directo. comprender los sistemas de producción es importante para hacer una caracterización y posteriormente recomendaciones de manejo que puedan mejorar el uso eficiente de recursos, el aprovechamiento o la disposición adecuada de residuos, además de poder potenciar los procesos y las actividades que se vienen desarrollando como forma de adaptación al espacio y como método de resiliencia a la falta de recursos económicos.
Particularmente, este trabajo cobra gran importancia para la formación y ejercicio profesional del administrador ambiental, dado que permite consolidar capacidades en la identificación, caracterización y análisis de problemáticas ambientales en contextos informales, reconociendo la dinámica integral de los sistemas socioecológicos. Así mismo, brinda la posibilidad de proponer estrategias de manejo ambiental contextualizadas, que puedan fortalecer las capacidades adaptativas de las comunidades frente a sus condiciones de
vulnerabilidad, además explicar las transformaciones productivas asociadas a los sistemas finca seleccionados es fundamental para analizar cuáles han sido las intenciones del productor con el medio desde que llegó a asentarse en el barrio y especialmente a lo largo de su proceso productivo. Así, la labor del administrador ambiental busca posicionarse como un actor clave en la planeación territorial, la gestión social y la construcción de escenarios prospectivos que articulen los intereses comunitarios con los objetivos de sostenibilidad.
3) Marco Teórico
3.1 Asentamientos informales
Los asentamientos informales surgen de la imposibilidad del Estado para dar respuesta oportuna a las problemáticas de la población, tales como la pobreza que impide acceder a una vivienda digna o el desplazamiento que imposibilita poder volver al lugar de origen e impulsa a la población a llegar a hacer parte de este tipo de asentamientos (Torres, 2009) o por la falta de planeación de una ciudad con procesos de urbanización acelerada. De acuerdo con Godoy, (2021). Los asentamientos informales son el producto de un desequilibrio social donde la presión de la fuerza del capital obliga a la población vulnerable a ocupar territorios sin tener un título de propietario, de esta manera se configura una problemática que atenta directamente contra el acceso a la propiedad privada.
En el contexto de los sistemas finca que se desarrollan en asentamientos informales, es importante comprender el marco legal que define la informalidad de estos territorios. En la legislación colombiana, se entiende que un asentamiento humano es ilegal cuando las
construcciones se encuentran ubicadas en predios públicos y/o privados sin contar con la aprobación del propietario y sin ningún tipo de legalidad, ni planificación urbanística (Ley 2044 de 2020).
También se entiende que los asentamientos informales se ubican en entornos urbanos de bajos ingresos, carentes de acceso a los servicios básicos, no registrados y a veces ilegales, con viviendas endebles, generalmente superpobladas y ocupadas por personas de bajos recursos (Olumuyiwa, 2017). Teniendo en cuenta estas descripciones, es válido resaltar que al interior de estas configuraciones urbanas informales, coexisten varias maneras de habitar, entre las cuales se encuentran las unidades tipo finca, que para este trabajo se comprende como un sistema.
3.2 Sistemas finca
Los sistemas finca son producto de tres fuerzas generales: las características del ambiente biofísico, las características del ambiente socioeconómico y las metas y habilidades del productor (Hart, 1990), por ende, los sistemas finca son dinámicos ya que estas tres fuerzas generales nunca permanecen iguales en el tiempo.
Dentro de un sistema finca se llevan a cabo transformaciones productivas que pueden percibirse como la adaptación al sistema económico vigente donde se busca producir bienes con salida comercial inmediata, a partir de esta premisa la tipología de la actividad agrícola está en constante cambio en función de la economía familiar y la satisfacción de necesidades como la alimentaria (Hart, 2002). En la actividad agropecuaria el proceso productivo se
relaciona con la producción de alimentos de origen animal o vegetal; estos productos se pueden destinar para el autoconsumo o para ser comercializados (Ríos, G y Gómez, L, 2008).
Dentro de los parámetros definidos para considerar un sistema finca funcional se debe tener en cuenta, la práctica de actividades agrícolas o pecuarias, estas persisten con el fin de generar una circulación de la economía familiar por medio del consumo y la venta de los productos internos que salen del sistema finca (Hart, 2002). Además, un sistema finca se entiende como el conjunto del hogar agropecuario, incluido sus recursos, flujos e interacciones que se presentan y sus transformaciones productivas en materia de cultivos según la tendencia de consumo (FAO, 2001).
3.3 Sistemas de producción
Un sistema de producción lo define la familia rural con vocación agrícola y es “el conjunto estructurado de actividades agrícolas, pecuarias, de transformación y no agropecuarias, que establece el productor y su familia para garantizar la reproducción de su explotación; resultado de la combinación de los elementos que lo conforman (tierra, capital y fuerza de trabajo) y que se encuentran disponibles en un entorno socioeconómico y ecológico determinado” (Apollin y Eberhart, 1999). Este entorno influye directamente en la configuración del sistema productivo, lo que refleja su carácter dinámico y adaptable. No obstante, la familia busca cierta estabilidad en el tiempo, orientando sus decisiones hacia la reproducción y sostenibilidad de los recursos disponibles, lo cual puede dar la impresión de una estructura relativamente constante o estable.
La connotación socioeconómica es importante ya que no todas las familias han podido acumular los mismos medios de producción para mejorar su nivel de vida y no todas tienen el mismo interés en maximizar u optimizar los elementos económicos de la producción agropecuaria; además, un sistema de producción puede tener connotaciones distintas desde el punto de vista de la rentabilidad económica de acuerdo con la naturaleza de su actividad (Dufumier, 1990). Por otro lado, los cultivos agrícolas dentro de las áreas periurbanas, se consideran una de las principales conexiones que tienen los asentamientos informales con los espacios verdes y ecosistemas naturales (Adegun, 2017); y se relaciona con poblaciones donde el contexto económico es de bajos ingresos.
La caracterización de los procesos de producción en una zona geográfica específica, permite articular las relaciones entre los diferentes agentes socioeconómicos, la actividad productiva agropecuaria, las cadenas productivas, el medio ambiente y el resto de la sociedad (Gallego et al., 2004), aportando una visión diferente de los asentamientos informales que cumplen con las características para ser considerados como un sistema finca. Estos asentamientos ocupan un territorio en específico, el cual se define como una extensión terrestre delimitada que incluye relaciones de poder o posesión por parte de un individuo o grupo social (Geiger citado en Rodríguez, 2010). A su vez, para Montañez & Delgado (1998) puede entenderse como el escenario de ocurrencia de las relaciones sociales; y no únicamente como un espacio soberano de un actor.
3.4 Ecología social
En la propuesta de (Gudynas, 1995), la ecología social se concibe como un campo de estudio que parte de la premisa de que las sociedades humanas y los ecosistemas naturales están profundamente interconectados, y ambos operan como subsistemas dentro de un sistema más
amplio. Cada subsistema ya sea el humano, el construido y el natural tienen propias dinámicas y leyes internas, pero estos no funcionan de manera aislada; están interrelacionados de tal manera que las transformaciones en uno afectan directamente a los otros. Desde este punto de vista, los procesos sociales como la organización del trabajo, la toma de decisiones, los patrones de consumo o los modelos de asentamiento inciden directamente sobre los ecosistemas, alterando ciclos naturales, afectando la biodiversidad o modificando el uso del suelo. A su vez, las características y límites del entorno natural condicionan las posibilidades sociales de habitar, producir o sostener una forma de vida. Esta relación no es lineal ni armónica, sino dinámica y muchas veces conflictiva, especialmente en contextos donde las condiciones estructurales de desigualdad limitan el acceso equitativo a los recursos naturales o imponen modelos extractivos que privilegian intereses particulares sobre el bienestar colectivo.
Los subsistemas sociales o humano y construido hacen referencia a las estructuras económicas, políticas, culturales y sociales que organizan la vida humana en el entorno analizado. Estos subsistemas están marcados por relaciones de poder, modelos económicos de producción y consumo, y estructuras de desigualdad social, que influyen en cómo las comunidades gestionan los recursos naturales y cómo se distribuyen los beneficios y costos ambientales entre diferentes grupos sociales.
En el caso de los sistemas finca situados en contextos de informalidad urbana o rural, estas dinámicas sociales adquieren una relevancia particular. Las familias que construyen y sostienen estos sistemas suelen hacerlo desde condiciones de exclusión frente a los marcos institucionales formales, enfrentando limitaciones en el acceso a la tierra, al crédito, a
servicios públicos o a mecanismos de participación política. Sin embargo, a pesar de estas restricciones, desarrollan formas de organización territorial, prácticas agrícolas y estrategias de subsistencia que reflejan una racionalidad propia y adaptativa. El sistema finca, en este sentido, no sólo es una respuesta a las condiciones materiales del entorno, sino también una expresión concreta de las formas en que estas comunidades resisten, negocian y transforman las relaciones de poder y desigualdad que estructuran su vida cotidiana. A través de él, se reconfiguran los vínculos entre lo humano y lo natural, dando lugar a territorios vivos en los que persiste la construcción de autonomía, identidad y sostenibilidad desde lo local.
Por otro lado, el subsistema natural o ecológicos se refieren a los ecosistemas naturales tales como bosques, ríos, tierras agrícolas y sus componentes bióticos como plantas, animales, microorganismos y abióticos como suelo, agua, aire. Estos sistemas operan según las leyes de la naturaleza y, aunque tienen una dinámica interna, también son afectados por las acciones humanas, especialmente a través de la explotación de recursos y los impactos ambientales derivados de las actividades productivas y de consumo.
3.5 Escenarios prospectivos
Los escenarios prospectivos pueden definirse como representaciones narrativas posibles y estructuradas del futuro de los sistemas finca, construidas a partir del análisis de tendencias, incertidumbres, y factores clave que afectan estos sistemas (Mojica, 1991). Se utiliza como herramienta para imaginar, planificar y anticipar cambios, especialmente cuando el futuro es incierto o complejo. Dichos escenarios deben contemplar una serie de variables clave, estas
están condicionadas por los resultados del proceso investigativo con su respectiva valoración. Por lo tanto, a través de la construcción de los escenarios prospectivos es posible contemplar los escenarios principales propuestos por la investigación tales como son el escenario apuesta, utópico y catastrófico.
3.5.1 Escenario Apuesta
En este caso es el escenario más importante debido a que contiene los lineamientos de planificación según el análisis de los deseos y expectativas de los habitantes de los diversos sistemas finca analizados, este escenario debe representar una alta probabilidad de cumplirse.
3.5.2 Escenario Utópico
Dicho escenario manifiesta el cumplimiento de las expectativas y deseos de los habitantes de los sistemas finca en su totalidad por lo tanto no se tiene en cuenta las condiciones básicas que rigen el análisis prospectivo e ignora las tendencias de comportamiento identificados, la probabilidad del cumplimiento de este escenario suele ser baja.
3.5.3 Escenario Catastrófico
Este escenario consiste en el no cumplimiento de ninguna de las expectativas y deseos de los habitantes de los sistemas finca, en ese orden de ideas corresponde a un escenario donde no hay ningún tipo de planificación y los resultados de cualquier acción que se anteponga al futuro no se cumplirá satisfactoriamente, este escenario tiene una probabilidad media de ocurrir.
4) Marco Normativo
Marco normativo referente a los asentamientos informales Artículo 51 Constitución política de
1991
Se establece que “Todos los colombianos tienen derecho a una vivienda digna. El Estado fijará las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho y promoverá planes de vivienda de interés social, sistemas adecuados de financiación a largo plazo y formas asociativas de ejecución de estos programas de vivienda” Ley 388 de 1997
CONGRESO DE COLOMBIA
Referente al desarrollo de proyectos de vivienda de interés social como legalización de asentamientos informales y de asentamientos humanos precarios.
Decreto 2083 de 2004 Ministerio de ambiente, vivienda y desarrollo territorial Se establecen los metros cuadrados mínimos para los 3 tipos de vivienda (vivienda unifamiliar, vivienda bifamiliar, vivienda multifamiliar)
LEY 2044 DE 2020
CONGRESO DE COLOMBIA
Tiene por objeto sanear de manera definitiva la propiedad de los asentamientos humanos ilegales consolidados y precarios en bienes baldíos urbanos, bienes fiscales titulables, y los que existan en predios de propiedad legítima a favor de particulares, cuya ocupación o posesión, sea mayor de diez (10 años) Decreto municipal n°1018 de
18 agosto del 2022
Alcaldía del municipio de Pereira Se establecen directrices para los asentamientos informales en Pereira que presentan tipología estructural más vulnerable frente a incendios.
Artículo 81 de la ley 1801 de
2016
Código Nacional de Policía Esta ley determina el plazo en el que la Policía puede desalojar las ocupaciones informales nuevas el cual es de
48 horas, a partir de su
ocupación sin que haya
necesidad de una orden judicial.
Decreto 149 del 2020 Presidencia de la república Se decretan las condiciones de la legalización urbanística, la cual implica la incorporación al perímetro urbano cuando a ello hubiere lugar, además aclara que la legalización urbanística no contempla el reconocimiento de los derechos de propiedad en favor de eventuales poseedores, ni la titulación de los predios ocupados por el asentamiento humano.
También introduce la novedad en el “artículo 2.2.6.5.1.1” de que cuando los interesados no tengan la capacidad para asumir los costos de los estudios técnicos que conlleva la legalización urbanística, el municipio según las metas de su plan de desarrollo puede asumir estos costos dependiendo de su capacidad fiscal.
Tabla n°1 Marco normativo referente a los asentamientos informales
5) Estado del arte
Un referente relevante para comprender las transformaciones actuales de la informalidad urbana en América Latina es el artículo titulado “La diversificación de la informalidad urbana: una propuesta para aproximarse a la materia desde la tensión entre lo formal y lo informal” (García et al., 2020). Este trabajo, elaborado por cinco investigadoras colombianas, propone una aproximación conceptual y prospectiva a los diversos rostros de la informalidad urbana contemporánea. A través de la formulación de escenarios prospectivos, las autoras buscan visibilizar la complejidad y pluralidad de procesos que configuran los asentamientos informales en las ciudades latinoamericanas, superando visiones homogéneas o lineales.
El artículo presenta tres escenarios principales: i. Acumulación poblacional en las áreas periféricas: Este escenario plantea una alta densificación en barrios localizados en la periferia urbana, producto de las continuas dificultades de los sectores populares para acceder a vivienda formal. Se caracteriza por el crecimiento horizontal y vertical de las viviendas autoconstruidas, acompañado por procesos lentos de consolidación urbana; ii. Incorporación al mercado inmobiliario y movilidad de las segundas generaciones: Aquí, las autoras analizan casos en los que intervenciones estatales han mejorado la infraestructura y conectividad de sectores inicialmente informales, lo que permite su integración parcial al mercado formal de suelo. En consecuencia, las viviendas pueden ser vendidas por los descendientes de los primeros ocupantes, quienes migran hacia otras zonas de la ciudad, evidenciando un cambio intergeneracional en la tenencia y uso del espacio. iii. Transformación poblacional y de la tipología residencial en áreas centrales: Este escenario describe procesos de renovación urbana motivados por intereses económicos, que transforman tanto la tipología arquitectónica de las viviendas como el perfil socioeconómico de los residentes. Los nuevos ocupantes suelen tener mayores capacidades de inversión y patrones de uso del espacio distintos a los anteriores habitantes, lo que genera procesos de desplazamiento y reconfiguración del tejido barrial.
Entre los tres escenarios, las autoras destacan que el primero —la acumulación poblacional en las áreas periféricas— es el más extendido y estudiado en la literatura sobre informalidad urbana. En este sentido, el caso del barrio El Remanso se ajusta a las características descritas en dicho escenario, evidenciando una alta densidad poblacional y un proceso de transición desde la fase de “surgimiento” hacia una etapa de mayor consolidación urbana y social.
6) Marco metodológico
6.1 Zona de estudio
La investigación se realizó en el barrio El Remanso, en el municipio de Pereira, el cual tiene una altura aproximada de 1.520 msnm, un área alrededor de 90 hectáreas y hace parte de la comuna Villa Santana, al oriente de la ciudad (Alcaldía Municipal, 2012). En la comuna Villa Santana viven alrededor de 18.577 habitantes, abarcando el 4,7% de la población total de Pereira que es aproximadamente de 467.269 personas (Alcaldía de Pereira, 2024). En esta comuna es donde más se reporta población en condición de pobreza extrema, con cerca de 8.585 hogares; también, tiene la concentración más alta en el índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) y miseria, que en el resto del municipio (DANE, 2022). Adicionalmente, en esta comuna se concentra la mayor cantidad de hogares con déficit habitacional cualitativo y cuantitativo.
Figura n°1. Mapa ubicación geoespacial barrio el Remanso y la unidad de estudio. Elaboración propia El barrio El Remanso se encuentra ubicado al sur occidente del casco urbano de la ciudad de Pereira-Risaralda-Colombia, se ubica en los límites de la zona urbana con expansión hacia el suelo rural del corregimiento de La Bella. La unidad de estudio abarca aproximadamente 300,26 m². En la imagen satelital se puede observar que tanto el barrio como la unidad de estudio están rodeados por una cobertura vegetal que tiende a disminuir por la continua expansión de la comuna (Figura n° 1)
6.2 Metodología
6.2.1. Descripción Sistemas naturales, construidos y sociales
Para el desarrollo de la fase diagnóstica de la investigación se tomó como referencia conceptual la propuesta de Ecología Social planteada por Gudynas (1995), la cual permite comprender la interacción entre los subsistemas natural, construido y humano que conforman un sistema ambiental. Esta perspectiva teórica facilitó la identificación y descripción de dichos subsistemas en los sistemas finca seleccionados.
Se empleó la técnica de recolección de información denominada observación simple, apoyada por una herramienta de campo diseñada específicamente para esta fase: la ficha de observación (Tabla 2). Esta ficha permitió registrar de manera estructurada las características y particularidades de los tres subsistemas (natural, construido y humano) presentes en cada una de las fincas objeto de estudio. Se diseñaron cinco fichas de observación destinadas a la caracterización de las cuatro fincas seleccionadas, además de una ficha adicional orientada a describir generalidades del contexto físico, social y ambiental del barrio El Remanso. Ficha:
Ficha de observaciones visitas de campo número de visitas: 5 Lugar: finca número x (barrio El Remanso) Fecha:
Propósito: Describir los subsistemas del sistema ambiental de cada finca. sistema natural
sistema construido
sistema humano
Tabla n°2 Ficha de observaciones visitas de campo.
Las tablas descriptivas aportaron al desarrollo de los primeros 2 objetivos propuestos, se usaron categorías basándose en 3 criterios (número de ejemplares por especie, área ocupada y uso final). Para el diligenciamiento de las tablas se emplearon las entrevistas y la observación en las visitas de campo como insumo principal (Tabla 3).
Tabla descriptiva finca N° Altura: Coordenadas:
Nombre cantidad aproximada de ejemplares m2 cultivado aproximado Finalidad
Tabla n°3 Tabla descriptiva del sistema de cultivo.
6.2.2 Cartografía social
Para la descripción del sistema humano (número de personas, género, toma de decisiones, actividades agrícolas y no agrícolas), construido (distribución de la finca y material de construcción) y natural (flora, fauna, zona arbórea y de conservación), de cada finca se utilizó la cartografía social como un ejercicio que incluyó a cada miembro del grupo familiar. Por medio del dibujo cada familia hizo una representación gráfica de la finca donde habita, resaltando lo que para ellos es importante. La actividad se realizó un día domingo con el fin de que pudieran participar la mayor parte de los miembros de las familias que habitan en cada finca. Este instrumento se desarrolló para poder observar la distribución de cada una de las fincas en donde las familias retrataron los elementos y espacios que para ellos son más significativos.
6.2.3 Línea de tiempo
Para la realización de la línea histórica en términos de ocupación de las fincas se realizó un polígono de la zona de estudio en Google earth y se usaron imágenes históricas para observar la manera cómo la ocupación del territorio ha cambiado en el tiempo. Este análisis descriptivo pudo evidenciar la expansión del asentamiento informal y los cambios que ha tenido la zona de estudio en el transcurso de la una década.
6.2.4 Estratificación
Con el propósito de caracterizar la estructura agrícola de los sistemas finca presentes en el barrio El Remanso, se implementó una técnica de estratificación basada en la identificación y clasificación de las especies cultivadas. Esta técnica se centró en variables observables directamente en campo, las cuales permitieron establecer grupos o estratos según similitudes morfológicas y funcionales.
La estratificación se realizó considerando cuatro criterios principales: el tipo de especie cultivada, nombre común y científico cuando fue posible, la altura promedio de las plantas, el área aproximada ocupada por cada especie y el número de individuos por especie. Estos datos fueron recolectados a través de observación directa y el uso de herramientas manuales como cintas métricas. El trabajo se desarrolló mediante recorridos sistemáticos en cada sistema finca, con el apoyo de notas de campo y registro fotográfico, lo que permitió una documentación detallada de la composición vegetal presente.
El levantamiento de la información comenzó con la delimitación del área productiva dentro de cada sistema finca, definida en diálogo con los habitantes y mediante reconocimiento visual. Posteriormente, se realizó un conteo directo de individuos por especie, se midió la altura de referencia para cada grupo de plantas, y se estimó el área ocupada por los cultivos mediante mediciones simples. A partir de esta información, se organizaron los datos en tablas por sistema finca, lo que facilitó el análisis de frecuencias y la comparación entre predios. Esta sistematización permitió determinar especies dominantes, evaluar la diversidad por unidad productiva y establecer relaciones entre la estructura del sistema y el tamaño del área cultivada.
Como complemento al análisis estructural, se elaboraron dibujos científicos de las especies agrícolas registradas, los cuales fueron organizados por finca. Cada ilustración se realizó con base en observación directa y mediciones tomadas en campo, representando a escala real en centímetros, la altura promedio de cada especie. Esta estrategia permitió visualizar de manera precisa las características morfológicas de los cultivos, reforzando el análisis comparativo entre sistemas finca y sirviendo como insumo gráfico para la interpretación y socialización de los resultados.
6.2.5 Descripción de la biodiversidad (Índice de Shannon, de Abundancia y frecuencias)
Para la caracterización de los sistemas productivos se usaron diagramas descriptivos con el fin de poder ver los subsistemas (cultivo, crianza, transformación y actividades no agrícolas) de cada finca y poder analizar características comunes o particularidades en sus tipologías agrícolas.
Posteriormente, se realizó una tabla comparativa basándose en las tablas descriptivas de cada finca que se pueden encontrar en la parte de anexos. Las tablas se realizaron con el fin de agrupar información de las especies cultivadas y aves de crianza en cada uno de los 4 sistemas finca y a su vez poder ver por medio de gráficas de barras las semejanzas y diferencias entre los sistemas agrícolas que se están estudiando.
Esta tabla fue el insumo para poder realizar el índice de Shannon y el índice de abundancia en cada una de las fincas (Figura n°2). En el caso del índice de Shannon la fórmula que se usó fue:
Figura n° 2: fórmula índice de Shannon
S: número de especies (riqueza).
Pi: proporción de individuos de la especie i respecto al total de individuos (la abundancia relativa de la especie i).
i: número de individuos de la especie.
Σ: indica la sumatoria sobre todas las especies.
ln: logaritmo natural.
El Índice de Shannon se interpretó con la escala predeterminada de shannon la cual indica que los valores (H' < 1.5): son de baja diversidad, los valores (1.5 ≤ H' ≤ 3.5): son de diversidad media y los valores (H' > 3.5): son de alta diversidad.
La abundancia de especies, entendida como la cantidad de individuos registrados por especie en cada finca, es otro indicador esencial para comprender la estructura de los cultivos de cada finca.
6.2.6 Análisis de Frecuencia
Para la construcción del análisis de frecuencia de los cultivos presentes en los sistemas finca, se desarrolló un trabajo de campo en las cuatro unidades productivas categorizadas como
sistemas finca. La recolección de información se llevó a cabo mediante visitas directas a cada finca, en las cuales se aplicaron técnicas de observación participante y se sostuvo diálogo directo con los apoderados responsables de cada unidad productiva. Durante estas visitas, se realizó un inventario detallado de las especies cultivadas, registrando el número de individuos por especie, el área aproximada ocupada por cada cultivo y, cuando fue pertinente, la altura promedio de las plantas. Asimismo, se documentaron los diferentes usos que las familias asignan a cada cultivo, en función de sus prácticas cotidianas y conocimientos tradicionales.
A partir de esta información, los cultivos fueron clasificados según cinco categorías funcionales: autoconsumo, trueque, medicinal, plaguicida y ornamental. Estas categorías se definieron considerando tanto los aportes de los apoderados como referencias teóricas sobre agricultura urbana. De este modo, el análisis permitió caracterizar no solo la diversidad productiva de los sistemas finca, sino también las estrategias de manejo y los valores sociales asociados a estos espacios de cultivo.
6.2.7 Juego de Actores MACTOR
Para establecer los escenarios prospectivos se emplearon varias técnicas. La primer técnica que se realizó para el desarrollo de los escenarios fue empleando el software MACTOR, el cual de acuerdo a la metodología de planificación propuesta y planteada por Godet (2000), se usa con el propósito de identificar la correlación de fuerzas que se da entre los actores que se consideraron importantes para el barrio El Remanso y específicamente para los sistemas finca que se abordaron, con el fin de estudiar sus convergencias y divergencias en cuanto a sus intereses individuales. Para la aplicación de este instrumento se tuvo como insumos lo relacionado en la técnica de cartografía social y la entrevista semiestructurada.
El primer paso para desarrollar la técnica fue el reconocimiento de los distintos actores que convergieron en el sistema analizado, los actores se expresaron en diversas actividades, lo que generó dependencias fuertes o débiles. Para ello se determinaron y categorizaron a cada actor según su influencia (gubernamental, académico, comunitario, productivo).Se identificaron un total de 16 actores para las 4 categorías y posteriormente, se describieron las funciones de cada actor para justificar la importancia y la influencia que cada uno tuvo sobre los sistemas estudiados (anexo n°1).
La evaluación de la influencia entre actores se realizó mediante la Matriz de Influencias Directas del software (MACTOR). Este proceso permitió relacionar columnas de actores entre actores. Los valores representaron las influencias directas e indirectas de los actores entre ellos. Cuanto mayor es la cifra en las Di (eje x), mayor son las dependencias de un actor sobre los otros; y mientras mayor es la cifra en las Ii (eje y), mayor son las influencias de un actor sobre los otros.
La matriz de influencias directas e indirectas dio como resultado el plano de influencias y dependencias que es el producto final de este software. La gráfica permitió identificar los actores dominantes, los actores dominados y los actores de enlace. Los actores dominantes son aquellos que influyen directamente sobre los sistemas finca; los actores dominados son los menos influyentes y los más dependientes; mientras que, los actores enlace son los que permiten ser un enlace directo para las dinámicas que se desarrollan en la totalidad de los sistema finca al permitir una conexión directa entre los actores dominados y los actores dominantes, esto se debe a su capacidad de influir en el sistema, pero su alta dependencia frente a otros actores los posicionan como un enlace clave para el desarrollo de las dinámicas de los sistema finca (anexo 2).
6.3 Caracterización
6.3.1 Subsistemas de la finca
Para la caracterización de los subsistemas que conforman el sistema de producción en los sistemas finca del barrio Remanso, se elaboraron diagramas explicativos en los cuales se identificaron y representaron los cuatro subsistemas productivos presentes: subsistema agrícola, subsistema pecuario, subsistema de actividades no agrícolas y subsistema de transformación.
El desarrollo de estos diagramas se basó en la Guía metodológica para el análisis y diagnóstico de los sistemas de producción, propuesta por Apollin y Eberhart (1999), la cual permitió descomponer el sistema finca en sus componentes funcionales, facilitando su análisis integral y la identificación de relaciones y flujos entre subsistemas. Los insumos utilizados para la elaboración de estos diagramas provinieron de la información recolectada en las fichas de observación en campo y entrevistas semiestructuradas aplicadas a los productores, lo cual permitió obtener datos sobre las prácticas productivas, recursos disponibles y procesos de transformación, así como sobre las actividades complementarias desarrolladas en cada unidad productiva.
6.3.2 Priorización de Variables Clave MICMAC
Como parte del proceso metodológico orientado a la generación de escenarios prospectivos para los sistemas finca del barrio El Remanso, se utilizó el software MICMAC, Matriz de Impactos Cruzados. Esta herramienta permitió identificar y jerarquizar las variables más relevantes de los sistemas finca a partir del análisis estructural de sus interacciones, con el fin
de establecer una base sólida sobre la cual construir escenarios futuros con coherencia sistémica.
La aplicación del software se desarrolló a partir de un conjunto de variables seleccionadas por el grupo de investigación (uso del suelo, biodiversidad, tenencia de la tierra, tamaño poblacional, cambios de uso del suelo, cambios de administración local, conexión de servicios públicos, técnicas de cultivo, variabilidad climática, disposición final de productos agrícolas, empleo informal, nivel educativo, normativa ambiental, formalización de predios). La identificación de dichas variables se basó en el conocimiento del territorio, en el análisis de información recolectada en campo y en la revisión de literatura especializada sobre agricultura urbana y sistemas productivos en contextos informales. Las variables abarcaban dimensiones sociales, económicas, ecológicas, técnicas y de gestión local, lo que permitió tener una visión integral de los sistemas finca.
Una vez definidas las variables, se procedió a alimentar la matriz de impactos directos del software. En este paso, se evaluó el nivel de influencia que cada variable ejerce sobre las demás, utilizando una escala cualitativa que mide desde la ausencia de impacto hasta una influencia muy fuerte. Este ejercicio fue realizado mediante sesiones de trabajo en grupo, en las cuales se discutieron las relaciones entre variables a partir del conocimiento contextual y empírico del caso de estudio.
Finalizada la matriz, el software MICMAC calculó automáticamente los impactos indirectos y generó un mapa estructural que representa gráficamente la relación entre la influencia y la
dependencia de cada variable. Esta visualización permitió clasificar las variables en función de su rol dentro del sistema: algunas se identificaron como variables clave por su alto nivel de influencia y dependencia simultánea, otras como variables motrices que condicionan el comportamiento del sistema, mientras que algunas resultaron ser variables autónomas o de menor peso estructural.
El análisis proporcionado por MICMAC es fundamental para la construcción de los escenarios prospectivos, ya que permitió focalizar la atención sobre aquellas variables con mayor potencial de transformación sistémica. Así, se priorizaron los factores que, por su capacidad de incidir en múltiples elementos del sistema finca, debían ser considerados de forma central en el desarrollo de escenarios futuros realistas y estratégicamente útiles para orientar la toma de decisiones en el contexto del barrio El Remanso.
6.4. Escenarios
6.4.1 Escenarios Prospectivos SMIC
Como parte final del enfoque metodológico orientado a la generación de escenarios prospectivos para los sistemas finca del barrio El Remanso, se utilizó la técnica SMIC, Sistema de Matrices de Impacto Cruzado. Esta herramienta constituyó la última fase del análisis prospectivo y fue empleada con el fin de explorar las posibles combinaciones de ocurrencia de un conjunto de hipótesis previamente formuladas, para así construir escenarios de futuro que respondieron a diferentes trayectorias de transformación del sistema finca. La implementación de la técnica SMIC comenzó con la formulación de cuatro hipótesis clave por parte del grupo de investigación. Estas hipótesis fueron definidas a partir del análisis contextual del caso de estudio, y respondieron a hechos o tendencias que podrían tener un impacto significativo en la evolución futura de los sistemas finca. Las hipótesis fueron
estructuradas considerando su relevancia dentro de las dimensiones sociales, ambientales, técnicas y organizativas observadas en el territorio.
Una vez establecidas las hipótesis, se procedió a su análisis a través del software SMIC, el cual permitió calcular las probabilidades condicionales y conjuntas entre diferentes combinaciones de hipótesis. Para ello, cada hipótesis fue evaluada en términos de su probabilidad individual de ocurrencia y su compatibilidad con las demás. Esta evaluación se realizó de forma cualitativa y participativa, mediante sesiones de trabajo en las que el equipo investigador asignó valores a partir del conocimiento acumulado sobre el sistema finca, la experiencia de campo y el análisis de las variables previamente priorizadas con el software
MICMAC.
La matriz generada por SMIC permitió visualizar de manera estructurada las interacciones entre hipótesis y facilitó la identificación de combinaciones coherentes, probables y estratégicamente relevantes. Estas combinaciones sirvieron como base para la construcción de diferentes tipos de escenarios, cada uno asociado a posibles trayectorias de evolución del sistema finca.
Desde el punto de vista metodológico, la técnica SMIC ofreció un marco riguroso y flexible para integrar el juicio experto y el análisis de incertidumbre, permitiendo representar futuros posibles más allá de proyecciones lineales. Su uso fue clave para cerrar el ciclo de análisis prospectivo, al aportar una herramienta que articula las variables clave previamente identificadas con posibles dinámicas de cambio, sin imponer una única visión del futuro sino abriendo un abanico de alternativas plausibles.
Con base en los resultados obtenidos, se construyeron tres escenarios tipo: apuesta, catastrófico y utópico. Cada uno de ellos se derivó de combinaciones clave de hipótesis, seleccionadas según su nivel de probabilidad y relevancia estratégica. El escenario apuesta
reflejó la trayectoria considerada más viable; el catastrófico, aquella asociada a dinámicas desfavorables para el sistema finca; y el utópico, un horizonte de transformación positiva. Estos escenarios ofrecieron un marco para visualizar futuros contrastantes y orientar reflexiones sobre las posibles implicaciones de distintas decisiones en el territorio.
7) Resultados
7.1 Descripción de los sistemas naturales, construidos, humanos en los sistemas finca.
7.1.1 Cartografía social
En el dibujo de la primera finca se tuvo en cuenta la zona de conservación que colinda con los cultivos, además, las aves de crianza y herramientas como palas, baldes y el rastrillo. También se dibujó la unidad familiar incluyendo la mascota, la estructura que se ubica detrás de la casa es importante para la familia ya que allí se reproducen los cactus y las suculentas, además se fabrica y se almacena el aceite y alcohol de cannabis. La familia se conforma por el padre, la madre y el hijo. El padre es el que lleva a cabo las labores agropecuarias y toma las decisiones relacionadas con el sistema finca, la madre tiene un empleo formal y el hijo muestra interés por las labores agrícolas y se encarga de alimentar las aves (Figura n° 3).
Figura n°3. Cartografía social finca n°1 En la representación gráfica de la finca número 2 se observa que están las 2 hijas y el hijo mayor de la familia; sin embargo, en el dibujo no aparecen los 2 padres. También se logra identificar que en la casa hay venta de helados que son fabricados con las frutas que se cosechan de los árboles frutales que están en el patio o con frutas cosechadas en casas aledañas, las cuales compran o adquieren por trueque. Las 2 hijas mayores se encargan de las labores relacionadas con los cultivos que principalmente son plátano, yuca y café, mientras que la madre se encarga del mantenimiento de las plantas ornamentales y en general de las labores domésticas; el padre trabaja haciendo domicilios. Las 2 hijas se encuentran terminando el colegio y el hijo es independiente (Figura n° 4).
Figura n°4. Cartografía social finca n°2 La finca número 3 está habitada por un núcleo familiar conformado por la madre, el hijo mayor quien reside permanentemente en la finca y una nieta que, aunque no vive en el predio, frecuenta el lugar en las tardes. En la vivienda funciona una pequeña miscelánea, atendida por la madre, que representa una fuente complementaria de ingresos. Por su parte, el hijo asume las responsabilidades productivas y la toma de decisiones relacionadas con el sistema de cría animal, específicamente pollos de engorde. De acuerdo con el dibujo elaborado por la familia, la fachada de la casa está decorada con plantas ornamentales, lo cual expresa una forma de apropiación estética del espacio doméstico. En cuanto a la zona productiva, se identifican únicamente árboles frutales dispersos, sin evidencia de cultivos agrícolas diversificados, lo que refuerza la idea de un uso del suelo centrado en la producción avícola.
Los pollos de engorde se encuentran ubicados en un galpón situado a pocos metros de la vivienda, en una estructura con características de galpón. La distribución espacial evidencia una separación funcional entre el área residencial, comercial y productiva, aunque sin una zonificación estricta (Figura n° 5)
Figura n°5. Cartografía social finca n°3 La finca número 4 está habitada por una familia nuclear compuesta por el padre, la madre y dos hijos. En cuanto a la gestión del sistema productivo, es el padre quien asume la toma de decisiones relacionadas con los cultivos. En el dibujo elaborado por los miembros del hogar, se representaron tanto los integrantes principales de la familia como los elementos físicos y productivos del predio, reflejando su percepción del entorno y la dinámica interna. Uno de los
elementos centrales del dibujo es la vivienda y en su interior funciona una pequeña revueltería, que se abastece parcialmente con productos cultivados en la propia finca. Esta actividad comercial representa un componente estratégico en la economía familiar, al articular la producción con el consumo y la venta local. En el plano también se destacan las áreas destinadas al cultivo, así como una zona arbórea y de conservación que delimita el terreno y actúa como una frontera agrícola frente a otras fincas colindantes de la vereda El Remanso. (Figura n° 6)
Figura n°6. Cartografía social finca n°4 Como particularidad de esta cartografía social, permite identificar que en la finca número 3 hay ausencias de representaciones humanas en el dibujo. En contraste, en la finca número 4
se incluyó la avifauna, destacando el valor simbólico y afectivo que la familia otorga a la presencia de aves en su predio, especialmente durante los momentos en que estas lo visitan. Por otro lado, las fincas número 1, 3 y 4 hicieron énfasis en la representación de la zona boscosa de conservación que colinda con sus terrenos, lo que sugiere una conciencia común sobre la relevancia ecológica de esta cobertura vegetal como límite natural y área de protección. En términos de toma de decisiones sobre el sistema productivo, se observa una diferencia y es que en la finca 3 son las mujeres quienes asumen este rol, mientras que en las demás fincas esta labor recae en los hombres. Además, las cuatro viviendas junto con sus estructuras complementarias, han sido construidas con madera, guadua y esterilla.
7.1.2 Línea de tiempo
La reconstrucción histórica de la ocupación de la zona de estudio por medio de la línea de tiempo, permitió evidenciar cómo en un periodo de 10 años se pasó de un uso agroforestal del suelo a una ocupación residencial informal consolidada, acompañada de un proceso paralelo de deforestación urbana. Estos cambios muestran las dinámicas de expansión urbana que predominan en áreas de expansión y en donde las zonas periurbanas experimentan una transición acelerada en el uso del suelo pasando de usos agrícolas o áreas de vegetación natural a zonas residenciales.
En el año 2014, el terreno formaba parte de una finca de gran extensión, caracterizada por la presencia de un cafetal con sombrío y un entorno con cobertura vegetal; mientras que para el año 2015 se identifica un cambio en la dinámica de ocupación, al construirse la primera finca dentro del área delimitada. Este suceso marca el inicio de un proceso de parcelación. Cinco años más tarde se observa que las cuatro fincas ya están construidas, consolidando así un
patrón de ocupación más definido. Aunque son pocas las fincas, es notoria su incidencia en los tipos de coberturas del paisaje local. Para el año 2024, se detecta una disminución notable de la cobertura vegetal circundante, así como un incremento en el área construida de las fincas y la construcción de nuevas fincas en el entorno inmediato. Se observó como las fincas han resistido y mantenido su uso agrícola a lo largo de la década en un entorno crecientemente urbanizado (Figura n°7).
Con el paso del tiempo la mancha urbana se hace más densa, en la zona cercana a la carretera principal se observa que hay una planificación previa por la distribución de las casas y el trazado geométrico de la red vial, por otra parte, el sector que está cerca a la cobertura vegetal presenta una densificación la cual crece con las dinámicas propias de algunos asentamientos informales en donde la demanda habitacional y el contexto socioeconómico se convierten en los factores predominantes para la ocupación y construcción de nuevas viviendas. Un aspecto significativo dentro de este entorno es la permanencia de la cancha de fútbol de tierra ubicada cerca de las fincas, la cual funciona como espacio comunitario no y a pesar de la progresiva ocupación del suelo para fines residenciales, este espacio se ha mantenido como un lugar de encuentro social y recreativo para los habitantes del barrio.
Figura n°7. Línea histórica en términos de ocupación de las unidades de estudio.
7.1.3 Estratificación de los sistemas de cultivo
El sistema finca número 1 se caracteriza por una notable diversidad de especies cultivadas, reflejo de las condiciones ambientales del entorno y de las prácticas agrícolas implementadas por sus habitantes. Este policultivo se desarrolla en un área de aproximadamente 30 m², correspondiente al patio de la vivienda principal que conforma el sistema construido. Una de las características más destacadas es que la altura promedio de las plantas es de 65,5 cm (Figura n° 8). Cada especie se cultiva en una área delimitada y exclusiva, aunque con escasa separación entre unidades, lo que responde a una estrategia de optimización del espacio disponible para maximizar la producción sin comprometer el desarrollo de las plantas.
Las principales especies cultivadas en este sistema son maíz, papa y plantas medicinales, seleccionadas en función de las necesidades alimentarias y terapéuticas de la familia. Esta configuración responde a un enfoque de agricultura urbana orientado al autoconsumo, con el propósito de cubrir parcialmente las necesidades básicas del hogar mediante el uso intensivo y racional del suelo disponible.
Figura n°8. Estratificación cultivos finca n°1 Descripción:
(1)maíz[Zea mays], (2) yuca[Manihot esculenta], (3) tomate[Solanum lycopersicum],
(4) papa[Solanum tuberosum L], (5) orégano[Origanum Vulgare], (6) sandía[Citrullus
lanaus], (7) zapallo, [Cucurbita maxima](8) cilantro[Coriandrum sativum], (9) menta[Mentha spicata], (10) cebolla larga [Allium fistulo- sum L] En el sistema finca número 2 se evidencia una notable diversidad de especies cultivadas, alcanzando un total aproximado de 11 especies diferentes, lo que permite clasificar este predio como un policultivo. La configuración espacial de los cultivos permite identificar las especies predominantes, tanto por el número de individuos como por el área asignada para su
desarrollo. En este sentido, destaca el cultivo de café, con una extensión aproximada de 15 m², seguido por el plátano, que ocupa alrededor de 6 m². Cada especie se encuentra sembrada en áreas exclusivas, es decir, zonas específicas del terreno destinadas a una única especie, lo que favorece el manejo individualizado de cada cultivo. Estas áreas se ubican a corta distancia entre sí, lo que refleja una planificación orientada a optimizar el uso del espacio disponible sin comprometer la funcionalidad del sistema. En cuanto a la estratificación vertical, la altura de las especies no constituye una limitante en el diseño del cultivo. Se observan desde árboles frutales que superan los 1,25 metros hasta especies de porte bajo, que apenas alcanzan 25 cm de altura (Figura n° 9). Esta diversidad es posible gracias a la amplitud del área cultivable, lo que permite una gestión adecuada y eficiente del espacio, incluso con diferencias marcadas en la altura de las plantas.
La finalidad de la actividad agrícola en esta finca está orientada principalmente al autoconsumo, contribuyendo a la seguridad alimentaria del hogar. No obstante, también se identifican estrategias complementarias como la economía solidaria y, en menor medida, la comercialización de productos excedentarios, especialmente de café y otras especies seleccionadas.
Figura n°9. Estratificación cultivos finca n°2 Descripción:
(1)Naranjo [Citrus sinensis], (2) Plátano [Musa x paradisiaca], (3) Café [Coffea arabica], (4) Yuca [Manihot esculenta], (6) Sábila, [Aloe barbadensis](7) Oregano[Origanum Vulgare], (8) Cilantro [Coriandrum sativum], (9) Caléndula [Calendula officinalis] El sistema finca número 3 presenta una limitada diversidad de especies agrícolas, lo que obedece a que sus ocupantes no priorizan la actividad agrícola como eje central de su dinámica productiva. En su lugar, han desarrollado una estrategia de diversificación productiva centrada en la actividad pecuaria, específicamente en la cría de aves, como pollos
de engorde y patos domésticos, con fines comerciales. Esta actividad representa una de las fuentes de ingresos económicos para la familia.
En cuanto a la cobertura vegetal, el sistema cuenta principalmente con árboles frutales preexistentes, ubicados en el perímetro del terreno, con alturas que llegan hasta los 2.5 m (Figura n° 10). Estos árboles ya estaban presentes antes de la ocupación y posterior construcción de la vivienda y, por lo tanto, fueron integrados de forma intencional en la configuración del sistema finca. Además de cumplir una función paisajística y de sombra, estos árboles siguen siendo aprovechados por la familia para el consumo de frutos, aportando así al sustento alimentario y al equilibrio funcional del predio.
Figura n°10. Estratificación cultivos finca n°3 Descripción:
(1)Guayabo[Psidium guajava], (2) Mango [Mangifera indica], (3) Naranjo [Citrus sinensis], (4) Limón [Citrus aurantifolia] La representación del sistema finca número 4 permite identificar una alta diversidad de especies agrícolas, lo que constituye una de sus principales características, con alrededor de 15 especies cultivadas; estas plantas presentan alturas que van desde los 50 cm hasta los 125 cm (Figura n° 11). Esta diversidad es gestionada por la familia encargada del cuidado de la finca y tiene una doble finalidad: por un lado, abastecer la bodega del negocio familiar, y por otro, proveer productos para el autoconsumo, contribuyendo así a reducir los costos asociados al sustento diario del hogar. En términos espaciales, este sistema finca cuenta con una extensión aproximada de 100 m², lo cual representa una ventaja comparativa significativa frente a los demás predios analizados. Esta mayor disponibilidad de tierra permite una planificación más eficiente del uso agrícola, favoreciendo tanto la diversificación como la posibilidad de integrar diferentes ciclos productivos.
Figura n°11. Estratificación cultivos finca n°4 Descripción:
(1)Mandarino[Citrus reticulata], (2) Plátano[Musa x paradisiaca], (3) Banano [Musa x paradisiaca L], (4) Tomate[Solanum lycopersicum], (5) Yuca[Manihot esculenta], (6) Papayo, [Carica papaya] (7) Cilantro[Coriandrum sativum], (8) Cebolla larga [Allium fistulo- sum L]
7.1.4 Descripción de la biodiversidad (Índice de Shannon, de Abundancia)
Los resultados muestran que la finca 1 presentó el valor más alto del Índice de Shannon, con un valor de 2.5, seguido de las fincas 2 y 4 que tienen valores cercanos a 2.2. En contraste, la finca 3 obtuvo el valor más bajo, cercano a 1.3 (Figura n° 12). Según Magurran (2004), valores de H' entre 1.5 y 3.5 se consideran indicadores de una diversidad moderada, por lo
que todas las fincas se encuentran dentro de este rango, excepto la finca 3 que no cuenta con un sistema de cultivo.
En cuanto a la riqueza de especies, representada en la escala cromática del gráfico, se evidencia que la finca 1 posee la mayor riqueza (color azul, 41 especies), mientras que la finca 3 refleja la menor (color amarillo, 5 especies). Las fincas 2 (11 especies) y 4 (15 especies) se sitúan en un rango intermedio.
Relacionando el índice de abundancia con el análisis de diversidad, se observa que una mayor abundancia no siempre implica una mayor diversidad. Aunque en la finca 2 hay una abundancia más alta, su índice de Shannon fue inferior al de la finca 1. Esto puede explicarse por la dominancia de pocas especies en la finca 2 como el café, la yuca, plátano y tomate. En contraste, la finca 1 tiene una abundancia más equilibrada y menor presencia de especies dominantes, la cual alcanza un valor de diversidad más alto (Figura n° 13). En la finca número 1 hay 21 especies vegetales cultivadas y más 20 especies de plantas medicinales por lo que hay una diversidad amplia en comparación a las otras fincas, pero en cuanto al espacio que ocupan ninguna especie supera los 5 m2. Por el contrario, en la finca número 2 hay 3 especies que superan ese espacio (árboles de naranja, café y plátano) y en la finca número 4 las 3 especies que superan el umbral de 5 m2 son (banano, plátano y cebolla larga).
Figura n°12. Índice de Shannon de las fincas investigadas
Figura n°13. Índice de abundancia de las fincas investigadas
7.1.5 Análisis de frecuencias
El análisis de los cultivos presentes en los sistemas finca evidencia una alta variabilidad en cuanto al número de individuos y el área cultivada, lo cual responde a las estrategias de vida adoptadas por los responsables de cada unidad productiva. Estas decisiones se basan en criterios como la adaptación de las especies al entorno y su viabilidad económica. Las especies más comunes, según los registros, son el cilantro y la cebolla larga, con más de 90 ejemplares cada una, destacándose por requerir poco espacio para su producción. Les siguen el tomate, la yuca y el plátano, con más de 50 individuos, los cuales, junto con el maíz y el orégano, ocupan un lugar representativo en la estructura productiva de las fincas (Figura n°
14).
En cuanto al área cultivada, especies como el plátano, la yuca y el café superan los 10 metros cuadrados, mientras que los árboles frutales, aunque con menor cantidad de individuos, albergan un área aproximada de 20 metros cuadrados debido a su porte y requerimientos espaciales. Esto contrasta con cultivos como el pepino, la remolacha y el aguacate, que ocupan superficies reducidas y presentan una presencia marginal dentro de los sistemas finca. Además, muchas de estas especies tienen una altura promedio cercana a los 40 cm, lo que facilita su manejo mediante la aplicación de técnicas agrícolas a lo largo de su desarrollo (Figura n° 15).
Finalmente, otras especies como las plantas medicinales y algunos frutales, aunque no presentan una alta cantidad de ejemplares, poseen un valor estratégico dentro del sistema finca debido a sus múltiples usos y beneficios para las familias agricultoras.
Figura n°14. Número de ejemplares por especie
Figura n°15. área por especie en metros cuadrados
Figura n°16. Frecuencia de usos de los cultivos en las fincas
En esta figura se refleja la distribución de los usos de los cultivos identificados en las cuatro fincas objeto de estudio. Se reconocen cinco categorías de uso: autoconsumo, trueque, medicinal, plaguicida y ornamental. La categoría de autoconsumo es claramente la más representativa, con 19 registros, lo cual evidencia que los cultivos presentes en las fincas tienen, ante todo, una finalidad de subsistencia alimentaria familiar. Este dato coincide con una lógica tradicional de huerta familiar o agricultura urbana, donde la producción se destina prioritariamente a satisfacer necesidades alimenticias básicas. El trueque, con 6 registros, ocupa el segundo lugar en importancia. Este uso sugiere la existencia de redes de intercambio entre vecinos lo que permite mantener prácticas comunitarias asociadas a la solidaridad y el intercambio de saberes. Esto nos muestra que, más allá de su función productiva, estos espacios tienen un valor cultural y social. Los cultivos con usos medicinales (4 registros), plaguicidas (3 registros) y ornamentales (2 registros) reflejan una diversificación secundaria en las fincas, se destaca que el control de plagas se hace de manera natural. El uso ornamental, aunque menos frecuente, evidencia una intención estética y de embellecimiento de los espacios.
7.1.6 Identificación de actores. MACTOR
La aplicación del software MACTOR permitió identificar y clasificar a los actores que intervienen en el funcionamiento de los sistemas finca ubicados en asentamientos informales. Se identificaron un total de 16 actores para las 4 categorías (Gubernamental, académico, comunitario y productivo) (Tabla 4).
Gubernamental Académico Comunitario Productivo Alcaldía municipal Universidad Tecnológica de Pereira
JAC
Agricultores locales
CARDER
Institución educativa Manos Unidas, Sede el Remanso Apoderados de asentamientos Consumidores locales y aledaños Organismos de socorro, seguridad y emergencias (Bomberos, policía, defensa civil)
SENA
Asistente inmobiliario
ESP
Residentes Asadero Remanso
Revuelta familiar
Miselanea Lupe Tabla n°4. Categorización de actores con influencia en los sistemas finca Los resultados evidencian una estructura de poder claramente jerarquizada, donde los actores dominantes son la Alcaldía Municipal de Pereira y la CARDER (Corporación Autónoma Regional de Risaralda). Estos actores cuentan con una alta capacidad de influencia sobre los sistemas finca, tanto a nivel normativo como operativo, ya que pueden definir políticas públicas, asignar recursos, o regular el uso del suelo y el ambiente. Su papel es fundamental para habilitar condiciones de sostenibilidad y formalización, pero su poder también puede limitar procesos autónomos si no se articula con las realidades locales (Figura n° 17).
Figura n°17. Plano de influencias y dependencias En contraste, los actores dominados compuestos por los apoderados de los asentamientos y los habitantes de los sistemas finca presentan una baja capacidad de influencia y alta dependencia de las decisiones externas. Estos actores representan a las comunidades que habitan y gestionan los sistemas finca, y que, a pesar de ser los principales ejecutores de las prácticas agrícolas, se encuentran en una posición subordinada frente a quienes definen las condiciones estructurales del territorio. Su limitada capacidad de decisión refleja las desigualdades propias de los contextos informales, donde el acceso a derechos, reconocimiento institucional y apoyo técnico suele estar restringido.
Por otro lado, los actores de enlace, como los agricultores locales y las juntas de acción comunal, desempeñan un papel estratégico al actuar como mediadores entre los actores dominantes y dominados. Aunque no poseen una autonomía plena, su posicionamiento intermedio les permite canalizar necesidades, promover iniciativas comunitarias y facilitar la implementación de proyectos. Su capacidad de articulación puede ser aprovechada para fomentar procesos participativos y co-gestión, especialmente en territorios donde la institucionalidad no logra una presencia efectiva o donde las dinámicas sociales requieren de confianza y legitimidad local.
7.2. Caracterización de los sistemas finca.
7.2.1 Subsistemas de la finca
Se describió el sistema productivo de las cuatro fincas teniendo en cuenta los subsistemas de crianza, cultivo, actividades no agrícolas y transformación. Se encontró que no en todas las fincas se identifican estos cuatro subsistemas y van a variar su intensidad de acuerdo con sus estrategias y modos de vida (Figuras n° 18, 19, 20, 21). El sistema productivo que evidenció todos los subsistemas evaluados y en el que más actividades agropecuarias se desarrollan fue en la finca 1, seguido de la finca 2. La finca 3 enfatiza su sistema en la producción de pollos de engorde, mientras que en la finca 4 no hubo evidencia de actividades de transformación. En cuanto al subsistema de cultivo la finca 3 no tiene interés por sembrar algo más allá de los árboles frutales existentes ya que su enfoque está en la cría de pollos, en las fincas 4 y 1 se observó mayor diversidad de especies cultivadas, mientras que en la finca 2 el café, plátano y tomate son los cultivos más importantes. Cabe resaltar que la finca 1 es la que mayor cantidad de especies cultivadas tiene, con 21 especies y más 20 especies de plantas
medicinales identificadas, cuenta con la particularidad de que no hay presencia de árboles frutales mientras que en las demás fincas hay por lo menos un árbol frutal. El subsistema de crianza es fundamental en las fincas ya que proporciona alimentos de origen animal, abonos orgánicos y fuentes de ingreso adicionales. Se pudo observar que las fincas número 2 y 4 no cuentan con este subsistema, la finca 1 tiene patos y pollos por lo que es la que mayor diversidad de aves tiene y en el caso de la finca número 3 cuenta con 33 pollos de engorde siendo la que mayor cantidad de aves alberga, esta finca aprovecha los residuos para fabricar gallinaza. En estas dos unidades de estudio se evidencia la importancia de este subsistema para fortalecer su resiliencia, sostenibilidad y complementar su canasta familiar. Las fincas 2, 3 y 4 tienen negocios familiares los cuales atienden dentro de su hogar, lo que le permite a las mujeres de la casa estar pendientes de los quehaceres domésticos y de los negocios que en estos casos son una miscelánea y una revuelteria. La finca número 1 realiza principalmente trueques a cambio de víveres o de fuerza de trabajo, en el caso de la finca número 3 comercializan los pollos con sus vecinos y con el dinero que obtienen suplen algunas necesidades del hogar.
El subsistema de transformación permite el aprovechamiento integral de los recursos y la diversificación de fuentes de ingreso al otorgarle un valor agregado a los productos primarios obtenidos de los sistemas productivos. La finca 1 se destaca por tener el subsistema de transformación más diversificado elaborando productos como yogurt, jabones, aceites y alcohol medicinal a partir de cannabis y otras plantas medicinales. En contraste, la finca 2 presenta una transformación más puntual, centrada en la producción de helados. Por su parte, la finca 3 realiza mediante la reutilización de subproductos pecuarios, gallinaza, la cual es utilizada como fertilizante o comercializada. Finalmente, la finca 4 no cuenta con actividades de transformación, limitando su capacidad de generar valor agregado a su producción.
Figura n°18. Diagrama subsistemas finca n°1
Figura n°19. Diagrama subsistemas finca n°2
Figura n°20. Diagrama subsistemas finca n°3
Figura n°21. Diagrama subsistemas finca n°4
Un factor común en las cuatro fincas es la presencia de miembros del núcleo familiar vinculados a actividades laborales informales, lo que genera una marcada incertidumbre en términos de seguridad social, estabilidad laboral y acceso a derechos como cesantías, pensión y salud. Esta condición representa no solo una vulnerabilidad social, sino también una limitante para el desarrollo económico, ya que dificulta el acceso a créditos y otros mecanismos de financiación que requieren comprobación de ingresos formales. Además, la mayoría de estos empleos no garantizan el cumplimiento del salario mínimo legal vigente en el país, lo que profundiza la precarización de las condiciones de vida. Otra similitud destacada entre las familias es su intención común de aumentar la transformación de productos agropecuarios en sus predios, con el objetivo de diversificar la producción, generar valor agregado y, en consecuencia, mejorar sus ingresos. Esta proyección revela un interés compartido por avanzar hacia estrategias de fortalecimiento económico desde la autogestión y el aprovechamiento de los recursos disponibles en sus fincas.
7.2.2 Priorización de Variables Clave. MICMAC
En el análisis de los sistemas finca del barrio El Remanso, se identificaron 14 variables clave que reflejan la complejidad del territorio y su potencial transformación. Estas variables se distribuyen en dimensiones políticas, normativas, biofísicas, sociales y ambientales, y constituyen la base para la construcción de escenarios prospectivos. Su selección permitió reconocer factores estratégicos que inciden en la sostenibilidad del sistema y que fueron posteriormente analizados mediante el software MICMAC para establecer relaciones de influencia y dependencia (ver Tabla 5).
Variable Código de la variable Descripción Uso del suelo Uso_S Determina el uso actual que tiene el suelo disponible en los
sistemas finca Biodiversidad Bio Se refiere a la variedad de especies de flora y fauna presentes en los sistemas finca del barrio El Remanso. Tenencia de la tierra Ten_Tierra Esta variable se refiere al área que controlan los apoderados del sistema finca o ocupación de hecho Tamaño poblacional Tam_Pob Específicamente el número de habitantes que componen la totalidad del sistema finca analizados Cambios de uso del suelo Cam_u_sol Transiciones y cambios realizados en el suelo Cambios de administración local Cam_admin Influencia del cambio de administración en los sistemas finca Conexión de servicios públicos Conec_serv Disponibilidad de servicios públicos por los sistemas finca Técnicas de cultivo Tec_agri Nivel de tecnificación y manejo de la agricultura Variabilidad climática Varia_cli Variabilidad climática que afecta los sistemas finca Disposición final de productos agrícolas Dispo_fi
Destino final de los productos agrícolas producidos en los sistemas finca Empleo informal Empl_infor Actividades desarrolladas por los habitantes de los sistemas finca que no corresponden a empleos formales Nivel educativo Niv_edu La formación académica a la que tienen acceso la población que habita los sistemas finca Normativa ambiental - CAR Norm_amb Sistema de control ambiental que ejerce la corporación autónoma regional dentro de la zona de estudio
Formalización de predios Form_pedi Deseo o expectativa que conservan principalmente los apoderados de los sistemas finca, esta variable compone un factor importante en la elaboración de escenarios prospectivos Tabla n°5. Variables clave para la construcción de escenarios
Figura n°22. Plano de influencias y dependencias de las variables clave. A partir del análisis estructural mediante la técnica MICMAC, se identifican variables estratégicas que inciden de manera significativa en la dinámica y sostenibilidad del sistema finca en contextos de informalidad. Entre ellas, destacan Técnicas de cultivo y Cambio de uso del suelo, ambas ubicadas en el cuadrante I, correspondiente a las variables conflictivas,
caracterizadas por su alta influencia y alta dependencia (Figura n° 22). Estas variables poseen un comportamiento inestable, ya que cualquier alteración sobre ellas puede desencadenar efectos amplificados en todo el sistema, al mismo tiempo que son sensibles a múltiples factores. En particular, las técnicas de cultivo reflejan el nivel de apropiación tecnológica y prácticas agroecológicas implementadas por las familias productoras, incidiendo directamente en la productividad, la sostenibilidad ambiental y la resiliencia del sistema. Por su parte, el cambio de uso del suelo evidencia las tensiones entre la expansión urbana, la presión por el acceso a la tierra y la continuidad de las actividades productivas, lo cual representa un desafío central en entornos de crecimiento informal no planificado. Asimismo, la variable Formalización de predios, aunque ubicada en el cuadrante IV (baja influencia y alta dependencia), debe considerarse una variable clave debido a su fuerte vínculo con procesos estructurales como la tenencia de la tierra, el acceso a servicios públicos y la implementación de políticas públicas. Si bien no actúa directamente sobre otras variables, su condición refleja el estado de consolidación institucional y legal del sistema finca, lo cual afecta indirectamente su capacidad para recibir apoyo técnico, acceder a créditos o participar en programas de regularización. La formalización, en este sentido, puede ser entendida como un paso necesario para desbloquear otras mejoras estructurales (Figura
21).
En el cuadrante II se encuentra el Tamaño poblacional, otra variable de alta relevancia, dado que representa una fuerza estructurante del sistema (Figura n° 21). Su influencia reside en la presión que ejerce sobre los recursos naturales, la demanda de alimentos, y el uso del suelo, al tiempo que su dependencia relativa la hace vulnerable a decisiones de planificación urbana, movilidad social y condiciones socioeconómicas. En contextos como el de El Remanso, el crecimiento poblacional sin acompañamiento institucional puede desbordar las capacidades
del sistema finca, promoviendo prácticas insostenibles o el abandono de las actividades agroproductivas.
El análisis permitió identificar que las variables Técnicas de cultivo, Cambio de uso del suelo, Formalización de predios y Tamaño poblacional conforman un núcleo estratégico dentro del sistema finca. Estas variables mostraron una alta incidencia en la estabilidad y proyección del sistema, especialmente en el contexto de asentamiento informal. Su interacción evidencia una articulación clave entre producción, hábitat y territorio, lo que sugiere que su gestión influye directamente en la sostenibilidad y adaptabilidad del sistema en el tiempo.
7.3. Escenarios prospectivos
7.3.1 SMIC
Con base en las variables clave identificadas a través de la técnica MICMAC, se formularon cuatro hipótesis fundamentales que orientaron la estructuración de los escenarios en la técnica SMIC. Estas hipótesis representan posibles comportamientos futuros de las variables estratégicas del sistema finca y permiten evaluar su coherencia e impacto en distintos contextos de transformación. Cada una de ellas fue planteada considerando su relevancia estructural y su influencia en la configuración y sostenibilidad de los sistemas productivos en contextos de informalidad urbana, específicamente en el barrio El Remanso (Tabla 6). Variable Evento Horizon te tempora l Hipótesis de futuro Estado actual Técnicas de cultivo
1
2034
Se aspira a la implementación de técnicas agrícolas con Actualmente se desarrollan actividades agrícolas de manera empírica con bajos
niveles técnicos avanzados con el fin de mejorar la productividad agrícola.
(75%)
niveles de tecnificación, estos son implementados solo por un apoderado de un sistema finca.
(El 25% de los apoderados ha incorporado prácticas agrícolas tecnificadas en sus sistemas de producción) Cambio de uso del suelo
2
2034
Se espera obtener una tasa de cambio a suelo dispuesto a infraestructura en un 40% y un aumento en áreas cultivadas de un
10%
El uso del suelo actual se encuentra destinado en actividad agrícola e infraestructura de vivienda, estas obedecen a una distribución del 80% y 20% respectivamente Formalización de predios
3
2034
El área controlada por los apoderados de los sistemas finca será definida y limitada bajo los estamentos legales
(100%)
El 0% de los apoderados obedecen a los estatutos de la ley en cuanto a la ocupación de territorio, por lo tanto, la delimitación de los predios se torna difusa Tamaño poblacional
4
2034
Se espera un aumento poblacional del 1.1% Población actual 18 individuos Tabla n° 6. variables e hipótesis clave para estructurar el MICMAC A través del ingreso de las hipótesis formuladas, se procedió a computar la matriz en el software SMIC, lo cual permitió obtener las probabilidades simples de ocurrencia de cada evento. Estos resultados ofrecen una primera aproximación sobre la factibilidad individual de cada hipótesis dentro del sistema finca analizado. Se encontró que la variable formalización de predios obtuvo la probabilidad más alta con un 0.53, seguido del tamaño poblacional (0.43) (Tabla 7).
Hipótesis Probabilidad Tec Cul
0,34
Cam_u_sol
0,37
Form_Pedi
0,53
Tabla n° 7. Probabilidad de cada hipótesis Como resultado del análisis prospectivo, se generaron tres escenarios relevantes para la investigación. El escenario Catastrófico presentó la mayor probabilidad de ocurrencia con un 34%, seguido del escenario Apuesta con un 15% y el escenario Utópico con un 5%. Estos escenarios permiten comprender las posibles trayectorias del sistema finca en el barrio El Remanso y orientar estrategias de intervención acorde a su factibilidad.
Escenario catastrófico (0000)34% “Estancamiento en la Frontera”
En el año 2034, los sistemas finca ubicados en asentamientos informales enfrentan un escenario de estancamiento crítico, donde las transformaciones esperadas en producción, infraestructura, legalidad y dinámica social no lograron materializarse. A pesar del esfuerzo de muchas familias por sostener estos espacios, el entorno ha limitado severamente sus posibilidades de desarrollo.
En primer lugar, las prácticas agrícolas permanecen prácticamente inalteradas. Las técnicas de cultivo continúan siendo rudimentarias, con escaso acceso a herramientas o conocimientos tecnificados. La falta de apoyo técnico, recursos y espacio, sumada a la informalidad del suelo, ha impedido cualquier avance significativo hacia modelos de producción más eficientes o sostenibles. Como resultado, la productividad se ha reducido y el agotamiento del suelo es evidente, llevando a una pérdida progresiva del interés por las labores agrícolas. Tam Pob
0,43
Paralelamente, el uso del suelo no ha experimentado cambios relevantes. La infraestructura habitacional sigue siendo precaria, sin mejoras significativas en materiales, servicios o habitabilidad. No se han construido nuevas viviendas ni se han hecho ampliaciones funcionales, y las zonas de cultivo han permanecido igual o incluso disminuido debido a la presión del uso residencial. La falta de planificación y la carencia de mecanismos de gestión territorial han provocado un estancamiento físico en el sistema finca. En cuanto a la formalización, no se ha logrado ningún avance en el reconocimiento legal de los apoderados de los predios. La totalidad del territorio continúa en condición informal, sin títulos de propiedad ni mecanismos que garanticen seguridad jurídica. Esta situación ha desincentivando la inversión en infraestructura y el mejoramiento de las parcelas, y ha perpetuado un clima de incertidumbre frente a posibles desalojos o intervenciones externas.
Finalmente, la población residente no ha experimentado el crecimiento proyectado. Por el contrario, se observa una tendencia de estancamiento e incluso leve disminución. Muchos jóvenes han optado por migrar a otros territorios en búsqueda de oportunidades laborales y educativas, mientras que las condiciones del entorno no han favorecido el arraigo de nuevas familias. La falta de mejoras en servicios, vivienda y producción ha debilitado la sostenibilidad social de estos territorios.
Este escenario muestra un sistema finca en tensión, donde la resiliencia comunitaria se mantiene a pesar de un contexto adverso, pero sin condiciones mínimas para un desarrollo transformador. La informalidad estructural, la escasez de recursos y la falta de acompañamiento institucional han limitado profundamente el potencial de estos espacios como soluciones productivas y habitacionales para la población en situación de informalidad.
Escenario apuesta (0111) 15% “Raíces Legales, Cultivos Rezagados” En 2034, los sistemas finca ubicados en asentamientos informales han atravesado un proceso de transformación en varios aspectos clave, aunque la tecnificación de la producción agrícola sigue siendo un reto pendiente. Las técnicas de cultivo se mantienen mayoritariamente tradicionales, con un uso limitado de herramientas tecnológicas. A pesar de los esfuerzos por mejorar los procesos productivos, la falta de acceso a recursos, la escasez de formación técnica y las limitaciones del terreno han impedido que estos espacios logren el nivel de tecnificación esperado. Las prácticas agrícolas siguen siendo rudimentarias, y la producción se destina principalmente al autoconsumo, con pocos excedentes disponibles para el intercambio o comercialización. Esta realidad refleja una dependencia de métodos tradicionales que, aunque limitados en términos de eficiencia, siguen cumpliendo una función esencial de seguridad alimentaria para las familias.
A pesar de esta falta de tecnificación, el uso del suelo ha experimentado cambios significativos. Las comunidades han logrado reorganizar de manera efectiva el espacio disponible, con una expansión del 40% en infraestructura habitacional y un 20% en áreas dedicadas al cultivo. La reorganización del espacio no ha requerido un aumento en el territorio disponible, sino que se ha centrado en optimizar el uso del terreno a través de soluciones como ampliaciones de viviendas, la construcción de espacios compartidos para la comunidad y el aprovechamiento de áreas no utilizadas para cultivo, como techos y bordes de las viviendas. Este crecimiento ha mejorado las condiciones de vida de los habitantes sin comprometer por completo las áreas de producción.
Otro de los avances importantes en estos sistemas finca ha sido la formalización de la tenencia de la tierra. En 2034, el 100% de los apoderados de los predios cuentan con algún tipo de respaldo legal, producto de procesos organizativos y acuerdos con autoridades locales.
Esta formalización ha traído consigo una mayor estabilidad y confianza dentro de las comunidades, reduciendo la incertidumbre sobre el futuro del territorio. La legalización ha permitido a los habitantes realizar mejoras en sus viviendas y acceder a ciertos servicios básicos, lo que ha fortalecido el sentido de pertenencia y cohesión social. En cuanto a la población, se ha observado un aumento del 1,1% en los habitantes de estos sistemas finca, un fenómeno impulsado principalmente por jóvenes que, frente a la crisis habitacional que afecta a las ciudades, han visto en estos territorios una alternativa viable para establecerse. La imposibilidad de acceder a vivienda formal en las urbes ha motivado a estos jóvenes a buscar soluciones fuera del sistema urbano convencional, encontrando en los sistemas finca una oportunidad para construir un hogar propio, participar en una comunidad y disfrutar de un ambiente más autónomo y accesible. La mayor disponibilidad de suelo, la posibilidad de autoconstrucción y el apoyo comunitario han sido factores decisivos para este aumento poblacional, que ha contribuido a revitalizar estos asentamientos. Este escenario muestra cómo, a pesar de las dificultades en el ámbito agrícola, los sistemas finca han evolucionado hacia territorios más organizados, con una mayor formalización de la tenencia del suelo y una población más estable. Aunque la falta de tecnificación continúa siendo un desafío importante, estos espacios han encontrado una ruta de consolidación en términos habitacionales y sociales, posicionándose como una respuesta viable frente a los problemas de vivienda urbana y la falta de acceso a recursos en las ciudades. Escenario utópico (1111) 5% “Territorios Integrados, Futuro en Equilibrio” En el año 2034, los sistemas finca localizados en asentamientos informales han alcanzado un modelo de consolidación territorial basado en la autogestión, el mejoramiento progresivo del hábitat y la organización comunitaria. A pesar de sus limitaciones espaciales, estos territorios
han demostrado que es posible avanzar hacia el bienestar colectivo sin depender exclusivamente de programas externos.
Uno de los logros fundamentales fue la formalización del 100% de los apoderados, alcanzada gracias a acuerdos comunitarios, procesos internos de regularización y reconocimiento local. Esta base legal ha permitido una mejor organización del suelo, fortaleciendo la toma de decisiones colectivas sobre el uso del territorio y generando confianza en los procesos de autoconstrucción y mejoramiento barrial.
El aumento del 40% en infraestructura se reflejó en una transformación cualitativa del entorno habitacional. Las viviendas fueron progresivamente mejoradas mediante el uso de materiales reciclados, conocimientos técnicos compartidos entre vecinos y formas colaborativas de trabajo como mingas o redes de apoyo mutuo. Estas mejoras incluyeron ampliaciones, aislamiento térmico, cubiertas resistentes, cocinas adecuadas y soluciones sostenibles de captación de agua y ventilación.
Simultáneamente, un 20% adicional del suelo fue incorporado a zonas de cultivo, aprovechando patios, terrazas, márgenes de senderos y espacios comunes. La tecnificación agrícola alcanzó el 75%, con prácticas como agricultura vertical, compostaje comunitario y riego eficiente, promovidas desde iniciativas locales y aprendizajes compartidos entre generaciones.
La población aumentó un 1,1%, de manera controlada y armónica con la capacidad del territorio. Este crecimiento reflejó la voluntad de arraigo de los habitantes, así como la llegada de personas que encontraron en los sistemas finca una forma digna y autosuficiente de habitar y producir. La estabilidad demográfica permitió sostener un equilibrio entre lo habitacional, lo productivo y lo comunitario.
Este escenario muestra un futuro donde la capacidad de organización, la creatividad técnica y la solidaridad vecinal han sido las herramientas clave para convertir un contexto informal en un territorio estructurado, resiliente y vivo.
7.3.2 Recomendaciones de manejo
Con el fin de avanzar hacia el cumplimiento del escenario apuesta proyectado para el año 2034, se proponen una serie de recomendaciones de manejo enfocadas en fortalecer las dimensiones habitacional, social, legal y productiva de los sistemas finca. Estas recomendaciones se formulan como estrategias viables a implementar de manera progresiva, articulando el esfuerzo comunitario con el acompañamiento institucional, en un marco de reconocimiento de la informalidad como parte del sistema urbano.
Formalización de la tenencia del suelo Uno de los elementos centrales del escenario deseado es la formalización legal del suelo, que aporta estabilidad, seguridad jurídica y proyección a largo plazo para los sistemas finca en contextos de asentamientos informales. Para lograrlo, se propone una estrategia de articulación entre actores con distintos niveles de influencia, según lo evidenciado por el análisis MACTOR.
En esta línea, los actores dominantes, representados por la Alcaldía Municipal de Pereira y la CARDER, deben liderar y respaldar los procesos de legalización a través de la adaptación normativa, la definición de criterios técnicos viables y la asignación de recursos. Su rol es determinante para diseñar e implementar rutas jurídicas accesibles y coherentes con las dinámicas del territorio.
Simultáneamente, es esencial la inclusión de los actores dominados, es decir, los habitantes de los sistemas fincan y los apoderados de los asentamientos, quienes conocen de primera mano las necesidades del territorio, pero carecen de poder decisorio. Su participación efectiva permite garantizar que los procesos de legalización respondan a condiciones reales y promuevan equidad territorial.
Por su parte, los actores de enlace, como las juntas de acción comunal y los agricultores locales organizados, cumplen un papel clave en la mediación entre institucionalidad y comunidad, facilitando la comunicación, generando confianza y acompañando procesos colectivos de gestión del suelo.
La legalización de la tenencia no solo otorga seguridad jurídica, sino que también habilita el acceso a servicios públicos, proyectos de infraestructura básica y programas de mejoramiento integral del hábitat, condiciones indispensables para una transformación territorial sostenible e inclusiva.
Mejoramiento integral de infraestructura y condiciones de vida El fortalecimiento de los sistemas finca requiere intervenciones integrales en infraestructura que respondan tanto a las necesidades de habitabilidad como a las condiciones necesarias para el desarrollo productivo. Para ello, se recomienda impulsar proyectos de mejoramiento barrial con un enfoque participativo, priorizando el acceso al agua, saneamiento, electricidad y conectividad, así como la adecuación de caminos y espacios comunes. La puesta en marcha de estos proyectos debe contar con el liderazgo de las entidades municipales responsables de la planeación, infraestructura y desarrollo social, quienes tienen la capacidad institucional y normativa para formular e implementar intervenciones a escala
barrial. Su rol es clave para garantizar la inclusión de estos territorios en los planes de inversión pública y el acceso a servicios básicos.
Al mismo tiempo, es fundamental promover la participación activa de las comunidades que habitan y gestionan los sistemas finca. Su conocimiento del territorio y sus necesidades cotidianas deben orientar el diseño y la priorización de las obras, a través de mecanismos como talleres comunitarios, asambleas barriales y jornadas de diagnóstico participativo. En este proceso, las juntas de acción comunal, los agricultores locales organizados y otros referentes territoriales pueden desempeñar un papel estratégico en la articulación entre instituciones y comunidad. Su cercanía con los procesos sociales del territorio permite facilitar la comunicación, convocar a los actores locales y acompañar el seguimiento de los proyectos, fortaleciendo la transparencia y la apropiación social de las intervenciones.
Optimización del uso del espacio El escenario apuesta plantea una reorganización eficiente del suelo sin expansión territorial. Por tanto, se recomienda impulsar estrategias de microzonificación comunitaria que permitan identificar el uso más adecuado de cada espacio disponible. Esto implica el aprovechamiento de áreas residuales para el cultivo, la implementación de techos verdes, muros productivos y otras formas de agricultura urbana intensiva en espacios reducidos. Asimismo, es clave promover modelos de vivienda progresiva y multifuncional, que permitan integrar áreas de cultivo, almacenamiento y espacios comunes sin comprometer la habitabilidad. Fortalecimiento de la producción agrícola tradicional
Aunque el escenario deseado reconoce ciertas limitaciones en cuanto a la tecnificación, la producción agrícola continúa siendo fundamental para la seguridad alimentaria de las familias que habitan los sistemas finca. Por ello, se recomienda consolidar y diversificar las prácticas agrícolas tradicionales a través del suministro de insumos básicos, semillas criollas y herramientas de bajo costo.
Este proceso debe contar con el acompañamiento de las entidades responsables del desarrollo rural y ambiental del municipio, quienes pueden aportar recursos, asistencia técnica y respaldo institucional para fortalecer las capacidades productivas locales. Su intervención debe enfocarse en el reconocimiento y la valorización de los sistemas productivos existentes, más que en la imposición de modelos externos.
De igual forma, es esencial vincular a las comunidades campesinas y habitantes de los sistemas finca como protagonistas activos del proceso, reconociendo su experiencia, sus saberes y sus formas de cultivo adaptadas a las condiciones del territorio. Espacios de formación en agroecología, jornadas de intercambio de saberes y apoyo técnico comunitario pueden ser claves para promover prácticas sostenibles sin depender de tecnologías de alto costo.
Además, actores sociales como agricultores organizados, redes barriales o juntas de acción comunal pueden desempeñar un papel clave en la creación y gestión de iniciativas colaborativas como bancos de semillas, ferias de trueque o mercados comunitarios. Estas redes no solo fortalecen la economía local, sino que promueven la autonomía alimentaria y la solidaridad entre fincas.
En conjunto, estas acciones permiten fortalecer la resiliencia de los sistemas finca, afianzar la sostenibilidad de los cultivos y consolidar una base productiva coherente con las condiciones sociales y económicas del territorio.
Articulación de productores con instituciones educativas La articulación entre los productores de los sistemas finca y las instituciones educativas es una estrategia clave para fortalecer la agricultura urbana resiliente y mejorar las condiciones productivas del territorio. Esta relación puede generar procesos de formación, intercambio de conocimientos y acompañamiento técnico con enfoque participativo. Se propone establecer convenios y líneas de trabajo conjunto entre las familias productoras e instituciones educativas locales como el
SENA,
universidades con programas agroambientales por ejemplo, la Universidad Tecnológica de Pereira y algunas instituciones de educación básica y media rural interesadas en promover la apropiación del entorno y la educación ambiental.
Estas entidades pueden desarrollar actividades como talleres de compostaje, elaboración de manuales de buenas prácticas agropecuarias y agrícolas, campañas de sensibilización ambiental para la conservación de fauna y flora, así como la promoción del uso eficiente del agua y el reciclaje de residuos orgánicos. La participación de estudiantes, docentes y extensionistas en campo, junto con las familias productoras, permite un proceso de formación mutua que potencia la innovación social y técnica desde el conocimiento situado. Asimismo, la Alcaldía Municipal de Pereira, a través de sus Secretarías de Educación, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, puede facilitar estos procesos mediante el respaldo logístico y técnico, garantizando una coordinación interinstitucional y territorial efectiva. Por parte de la comunidad, actores como las juntas de acción comunal, agricultores locales organizados y líderes de asentamientos pueden actuar como enlaces entre las instituciones educativas y las familias, promoviendo la participación, facilitando el acceso a las fincas, y asegurando que las actividades respondan a las necesidades reales del territorio.
Este tipo de articulación no solo fortalece las capacidades locales y la sostenibilidad de los sistemas finca, sino que también promueve una relación más estrecha entre la educación, la producción agroecológica y la conservación del entorno, contribuyendo al bienestar colectivo.
Atención al crecimiento poblacional y crisis de relevo generacional en actividades agrícolas El crecimiento poblacional en los asentamientos informales donde se desarrollan los sistemas finca representa un desafío importante para la sostenibilidad y continuidad de las prácticas agrícolas tradicionales. La presión demográfica incrementa la demanda sobre la tierra y los recursos naturales, mientras que al mismo tiempo se observa una crisis en el relevo generacional de las actividades agrícolas, debido a que los jóvenes muestran menor interés en continuar con estas prácticas, prefiriendo alternativas urbanas o laborales fuera del sector rural.
Ante este panorama, se recomienda diseñar e implementar estrategias integrales que promuevan la valoración, modernización y viabilidad social de la agricultura local como una opción atractiva para las nuevas generaciones. Esto implica fomentar espacios de formación técnica y empresarial dirigidos a jóvenes y familias, que integren saberes tradicionales con prácticas agroecológicas innovadoras y sostenibles.
Además, es fundamental generar incentivos para la permanencia y el relevo generacional en las actividades productivas, incluyendo apoyos económicos, acceso a mercados locales y programas de acompañamiento que promuevan la participación activa de la juventud en proyectos comunitarios vinculados a la agricultura urbana y periurbana.
Por otro lado, las entidades públicas municipales y regionales deben coordinar acciones para gestionar el crecimiento poblacional de forma ordenada, protegiendo el suelo rural y facilitando la coexistencia entre el desarrollo habitacional y la actividad agrícola, garantizando condiciones para que esta última pueda mantenerse como un sustento viable para las familias que habitan los sistemas finca.
De esta manera, se contribuye a mitigar el riesgo de abandono progresivo de la agricultura, preservando no solo la seguridad alimentaria sino también los valores culturales y ambientales asociados al territorio.
8) Discusión
En contextos de asentamientos informales, la agricultura urbana emerge no solo como una práctica de subsistencia, sino como una estrategia de vida en el territorio, que articula saberes locales, usos alternativos del suelo y redes de apoyo comunitario. Dentro de este panorama, los sistemas finca se configuran como formas organizadas, adaptativas y culturalmente significativas de producción agroalimentaria, que no deben ser entendidas únicamente como soluciones marginales, sino como respuestas activas y resilientes frente a condiciones estructurales de exclusión social, trabajo informal y seguridad alimentaria. En este sentido, los sistemas finca no solo constituyen una práctica productiva, sino que representan una forma de habitar el espacio urbano desde la agencia comunitaria y la sostenibilidad. Su existencia y persistencia en territorios informales reflejan un esfuerzo colectivo por garantizar el acceso a alimentos, conservar prácticas culturales y fortalecer identidades rurales en la ciudad. Esta dimensión estratégica ha sido abordada desde distintas perspectivas: por un lado, Hart (2002) propone comprender los sistemas finca como unidades complejas con funciones productivas, sociales y ecológicas; por otro, Godoy (2021), retomando a Lefebvre, plantea que estas formas de habitar constituyen procesos de
producción social del espacio, donde se entrelazan dinámicas de resistencia y reapropiación del territorio. Además, la FAO (2001) y Berdegué y Fuentealba (2011) resaltan el papel crucial que juegan los pequeños agricultores urbanos y periurbanos en la lucha contra la pobreza y la inseguridad alimentaria, reafirmando la necesidad de integrar estas prácticas a los modelos de desarrollo urbano inclusivo.
En paralelo, políticas como la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional PNSAN en Colombia ofrecen un marco desde el cual se podría reconocer, articular y potenciar estas iniciativas. Aunque la política plantea ejes estratégicos como la disponibilidad, el acceso y el aprovechamiento de alimentos, su alcance en contextos de informalidad urbana ha sido limitado. No obstante, los sistemas finca revelan una oportunidad concreta para territorializar la política pública, al incorporar principios de soberanía alimentaria, autogestión, economía solidaria y apropiación social del espacio. Así, los sistemas finca en asentamientos informales deben ser reconocidos como expresiones territoriales de la seguridad alimentaria, con un valor estratégico en la planificación urbana y la formulación de políticas inclusivas. Más allá de ser considerados como simples beneficiarios de políticas asistencialistas, estos sistemas deben ocupar un lugar activo en la construcción de soluciones desde lo local, capaces de responder a las urgencias alimentarias y ambientales de las ciudades contemporáneas. Este enfoque requiere una comprensión del territorio como una construcción social y política, tal como lo plantean Rodríguez (2010) y Montañez & Delgado (1998), quienes destacan la importancia de incorporar las territorialidades emergentes en los procesos de planificación. En este mismo sentido, Escobar (2010) defiende el reconocimiento de formas locales de habitar y producir el espacio como base para construir alternativas sostenibles desde abajo. Finalmente, una mirada prospectiva, como la que proponen Godet (2007) y Mojica (1991), puede ser clave para visibilizar el
potencial transformador de los sistemas finca dentro de una agenda urbana que contemple la diversidad, la resiliencia y la participación comunitaria.
Una contribución clave de este trabajo fue la caracterización integral de los sistemas finca a partir de sus dimensiones natural, construida y humana. Esta mirada permitió evidenciar que dichos sistemas no pueden entenderse únicamente como espacios de producción agrícola, sino como entramados socioecológicos complejos, donde confluyen la biodiversidad vegetal, las infraestructuras disponibles y las trayectorias de vida de quienes los habitan. A través de esta caracterización se reconoció la diversidad de configuraciones físicas, el uso diferencial del suelo, los múltiples arreglos espaciales y las formas de organización social que definen estos sistemas en el contexto del barrio Remanso. Tal diversidad no sólo refleja las condiciones materiales de los hogares, sino también las estrategias adaptativas que las familias han desarrollado para sostener la vida en contextos de alta precariedad urbana. Uno de los hallazgos más significativos fue la alta biodiversidad presente en los sistemas finca, expresada en una combinación de especies alimenticias, medicinales, condimentarias, ornamentales y con propiedades plaguicidas. Esta riqueza biológica no responde únicamente a una lógica de subsistencia, sino que da cuenta de una racionalidad agroecológica orientada a la resiliencia, el autocuidado y la sostenibilidad del entorno. En esta línea, los aportes de (Altieri, 1999) y (Toledo, 2001) permiten comprender estos sistemas como expresiones de una agricultura de base ecológica, que articula conocimientos tradicionales y prácticas regenerativas desde lo local. Esta biodiversidad, además de cumplir funciones ecológicas esenciales como el control biológico de plagas, la mejora del suelo y la disponibilidad de alimentos, encarna también un valor cultural. Las especies elegidas para el cultivo no sólo responden a criterios funcionales, sino que reflejan prácticas heredadas, conocimientos empíricos y vínculos afectivos con el territorio.
Esta dimensión simbólica de la biodiversidad refuerza la idea de que los sistemas finca no son espacios marginales ni improvisados, sino territorios productivos que expresan formas de habitar y de producir el espacio urbano. Como lo señala Escobar (2010), estas formas locales de habitar constituyen territorialidades alternativas que desafían las lógicas dominantes del urbanismo moderno y abren paso a modelos más diversos y democráticos de sostenibilidad. En este sentido, los sistemas finca deben ser comprendidos como escenarios estratégicos donde confluyen dinámicas de reproducción social, resistencia comunitaria y apropiación del espacio.
Articular esta caracterización con los análisis de poder e influencia realizados mediante MACTOR y MICMAC permitió ampliar la comprensión de las relaciones que configuran estos sistemas. Las asimetrías identificadas entre actores dominantes, dominados y de enlace evidencian que la sostenibilidad de los sistemas finca no depende únicamente de sus condiciones internas, sino de su capacidad para insertarse en redes de gobernanza que reconozcan y fortalezcan su valor territorial. Desde esta perspectiva, los escenarios prospectivos construidos no solo sirven para visualizar futuros posibles, sino para señalar la urgencia de diseñar políticas públicas inclusivas que territorialicen la seguridad alimentaria, reconozcan las territorialidades emergentes y fomenten la participación activa de las comunidades en la toma de decisiones (Rodríguez, 2010; Montañez & Delgado, 1998). Así, los sistemas finca del barrio Remanso se revelan como espacios integrales de producción, convivencia y transformación. Su persistencia y proyección futura no sólo está determinada por factores técnicos o institucionales, sino por la potencia organizativa de las comunidades, su relación con la biodiversidad, y su capacidad de imaginar futuros posibles desde el presente. El reto, entonces, no es únicamente incorporar estos sistemas a las agendas urbanas, sino aprender de ellos para construir ciudades más justas, resilientes y habitables.
Como sugiere (Godet, 2007), pensar el futuro requiere posicionarse críticamente en el presente, reconociendo las capacidades locales como punto de partida para la transformación.
9) Conclusiones
Los sistemas finca en un contexto de asentamiento informal como el que se vive en el barrio Remanso en Pereira, se configuran como unidades de producción adaptativas y resilientes, en donde confluyen dinámicas socioambientales, culturales y económicas. Esta ocupación evidencia la capacidad de las comunidades vulnerables para transformar su entorno, apropiarse del territorio y generar estrategias colectivas de seguridad alimentaria y sostenibilidad.
La caracterización de los subsistemas natural, construido y humano que integran los sistemas finca permitió evidenciar la interdependencia entre los elementos ambientales, sociales y productivos que los componen. Estos subsistemas no solo interactúan en función de la producción de alimentos, sino que también cumplen un papel clave en la organización social y el fortalecimiento de lazos comunitarios mediante el trueque e intercambios de saberes en torno a la agricultura.
Las prácticas agropecuarias y de subsistencia dependen directamente de factores como la disponibilidad de recursos y espacio, las condiciones físicas del terreno, el acceso a insumos, las condiciones laborales de los miembros de la familia, el relevo generacional y la transmisión de saberes locales.
Desde el ejercicio profesional de la administración ambiental, este trabajo reafirma la importancia de incorporar enfoques integrales y participativos en la gestión de territorios vulnerables. Los sistemas finca no deben ser entendidos únicamente desde una perspectiva
productiva o ecológica, sino como expresiones socioambientales complejas que requieren de políticas inclusivas y estrategias de educación y sensibilización ambiental comunitaria. Los resultados del análisis prospectivo evidencian que, en el contexto actual, los escenarios más factibles para los sistemas finca estudiados tienden a ser de carácter catastrófico, como consecuencia de la continuidad de condiciones estructurales de vulnerabilidad y falta de intervención planificada. No obstante, este trabajo demuestra que dicha tendencia no es inmutable. La información obtenida en la fase diagnóstica constituye una herramienta valiosa que permite identificar variables críticas y puntos de inflexión que pueden ser aprovechados para reorientar el rumbo de estos sistemas hacia un escenario deseado. En este sentido, contar con información clave y estrategias específicas puede convertirse en el eje principal de procesos de planificación más sensibles al contexto, que promuevan la resiliencia de los pequeños agricultores y la sostenibilidad de sus sistemas productivos, incluso dentro de asentamientos informales.
Las cuatro fincas estudiadas cumplen un rol multifuncional, donde la producción agrícola no se limita a lo alimentario, sino que incorpora aspectos sociales y culturales. Este patrón de usos se alinea con los conceptos de agricultura urbana sostenible, en la que los espacios productivos urbanos o periurbanos contribuyen a la soberanía alimentaria, fortalecen el tejido social y promueven prácticas agroecológicas.
La metodología implementada en esta investigación permitió abordar de manera integral la caracterización y análisis de los sistemas finca en el barrio El Remanso, articulando diversas técnicas cualitativas y cuantitativas bajo un enfoque sistémico y prospectivo. La adopción del marco conceptual de Ecología Social facilitó la comprensión de las interacciones entre los subsistemas natural, construido y humano, mientras que la Guía metodológica para el análisis y diagnóstico de los sistemas de producción de Apollin y Eberhart (1999) ofreció una
estructura clara para descomponer los sistemas finca en subsistemas productivos funcionales. Técnicas como la observación directa, las entrevistas semiestructuradas, la cartografía social y la elaboración de diagramas descriptivos fueron fundamentales para la recolección y representación de la información.
La integración de métodos prospectivos, mediante los softwares MACTOR, MICMAC y SMIC, aportó una dimensión estratégica al estudio al identificar variables clave, actores influyentes y escenarios futuros para los sistemas finca, considerando tanto sus potencialidades como las limitaciones derivadas de su contexto. Esta combinación metodológica no sólo permitió alcanzar los objetivos planteados, sino también generar una base sólida para realizar recomendaciones de manejo y orientar futuras decisiones de gestión territorial con el fin de fortalecer los sistemas productivos locales desde una visión participativa.
Este estudio evidencia la necesidad de articular los sistemas finca con los lineamientos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial el numeral 2 relacionado con hambre cero, el número 10 que trata sobre reducir las desigualdades y el numeral 11 que aborda las ciudades y las comunidades sostenibles, proponiendo su reconocimiento como prácticas de resiliencia alimentaria y ambiental en ciudades intermedias como Pereira.
10) Bibliografía
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11) Anexos
Anexo n°1: Descripción y funciones de los actores seleccionados para la ejecución de la técnica MACTOR Actores Funciones Alcaldía municipal La alcaldía municipal es la entidad encargada de la administración y el gobierno local en un municipio. Su función principal es garantizar el bienestar de la comunidad mediante la prestación de servicios públicos, el desarrollo de proyectos y la implementación de políticas que promuevan el progreso y la calidad de vida de los ciudadanos.
CARDER
Control y vigilancia ambiental:
Supervisa el impacto ambiental de los asentamientos en áreas protegidas, zonas de riesgo o ecosistemas estratégicos (rondas de ríos, bosques, humedales).
Sanciona ocupaciones ilegales en zonas de alto valor ecológico.
Prevención y mitigación del riesgo: Identifica y monitorea asentamientos en zonas de riesgo (deslizamientos, inundaciones, erosión).
Propone medidas para la reubicación de poblaciones en riesgo ambiental. Ordenamiento territorial y planificación ambiental:
Coordina con las alcaldías y otras entidades la regulación del uso del suelo.
Participa en la formulación de Planes de Ordenamiento Territorial (POT), asegurando que las áreas ocupadas por asentamientos informales sean evaluadas ambientalmente.
Gestión del recurso hídrico y saneamiento: Controla la contaminación de fuentes hídricas por vertimientos de aguas residuales en asentamientos sin alcantarillado. Promueve proyectos para el saneamiento básico y la reducción de impactos en cuerpos de agua.
Educación ambiental y trabajo con comunidades:
Implementa campañas de educación ambiental para habitantes de asentamientos informales. Fomenta el uso de tecnologías limpias y soluciones sostenibles para minimizar la afectación ambiental.
Intervención y restauración ambiental: Lidera programas de reforestación y recuperación de ecosistemas degradados por asentamientos informales.
Trabaja en la rehabilitación de zonas afectadas por ocupaciones ilegales.
Organismos de socorro, seguridad y emergencias (Bomberos, policía, defensa civil) Los asentamientos informales, al estar ubicados en zonas de riesgo y carecer de infraestructura adecuada, requieren una intervención especial por parte de los organismos de socorro, seguridad y emergencias. Estas entidades trabajan en la prevención, atención de emergencias y protección de la población ante diversas amenazas.
Universidad Tecnológica de Pereira La Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), al ser la institución donde se presentará el presente trabajo de investigación, cumple varias funciones clave, principalmente en el respaldo académico, metodológico y socialización de resultados.
Funciones de la UTP en la investigación: Respaldo académico y metodológico. Brinda orientación en el diseño y aplicación de métodos de investigación.
Asegura que el estudio cumple con criterios científicos y académicos.
Proporciona acceso a bibliografía, bases de datos y expertos en el tema.
Análisis y validación de datos: Facilita herramientas y laboratorios para el análisis de información.
Garantiza la rigurosidad en la interpretación de los resultados.
Institución educativa Manos Unidas, Sede el Remanso Esta institución educativa tiene como función principal el cumplimiento de la cobertura educativa básica y de secundaria para la población de la comuna de Villa Santana.
SENA
Esta entidad gubernamental sirve como red de apoyo para algunos habitantes del sector, específicamente en la implementación de talleres de diversas disciplinas como agronomía, pintura, emprendimiento entre otras. También a
través de convenios con algunos habitantes sirve como proveedor de suministros agrícolas y capacitación en su uso.
JAC
Las Juntas de Acción Comunal (JAC) son organizaciones comunitarias que representan a los habitantes de un barrio o sector, incluyendo asentamientos informales. Su función principal es gestionar el desarrollo y la mejora de las condiciones de vida de la comunidad a través de la participación ciudadana y la interlocución con entidades gubernamentales.
Apoderados de asentamientos Los apoderados de los asentamientos tienen como función principal la transformación del entorno en el que habitan, esto implica la implementación de infraestructura para el desarrollo de los medios de vida que requieren, principalmente vivienda y en segundo plano sistemas productivos agrícolas y pecuarios. Asistente inmobiliario Tiene como función principal realizar el parcelamiento de los terrenos para su posterior venta de las parcelas.
Residentes Estos tienen la función de habitar los sistema finca y trabajar en ellos pero no tienen la potestad de modificar su entorno. Agricultores locales Los agricultores locales tienen la función específica de intervenir los sistemas productivos en función de obtener el mayor beneficio materializado en productos agrícolas y pecuarios.
Consumidores locales y aledaños Cumplen la función de dinamizar la micro economía generada en la zona, estos pueden elegir sobre el consumo de productos agrícolas y pecuarios producidos localmente.
ESP
Las empresas de servicios públicos tienen la función de proveer servicios básicos a los asentamientos informales tales como alcantarillado, conexión eléctrica y acueducto. Asadero Remanso Se encarga de dinamizar una actividad pecuaria de los sistemas finca y convertir la actividad en un producto final listo para el consumo. Revuelta familiar Tiene la función de suministrar una cadena de venta principalmente para los productos agrícolas que provienen de los sistemas finca. Miselanea Lupe Tiene la función de comerciar algunos elementos que no provienen de los sistema
finca, esto con el fin brindar un sustento económico familiar.
Tabla n° 8. Descripción y funciones de los actores seleccionados
Anexo n°2: Matriz de influencias directas e indirectas
Cita: Marín Henao, Juan Federico, Pedraza Martínez, Miguel Ángel (2025), Análisis prospectivo de los sistemas productivos asociados a los asentamientos informales entendidos como sistema finca caso de estudio: Barrio el Remanso, Universidad Tecnológica de Pereira, p. N. https://hdl.handle.net/11059/16126