(página sin texto)
Textos:
Textos:
Amanda Mosquera Martinez Harold Londoño Restrepo Juliana Ceballos Estrada Edición:
Edición:
Amanda Mosquera Martinez Diseño y diagramación:
Diseño y diagramación:
Hope in da Hype Con el apoyo de:
Con el apoyo de:
Corporación Con-vivamos Corporación Con-vivamos Impresión:
Impresión:
Medellín, Antioquia Medellín, Antioquia
2021
2021
Índice Índice Introducción..........................................................................................................................................................03 Introducción..........................................................................................................................................................03
1. Presentación de la investigación.....................................................................................................................05
1. Presentación de la investigación.....................................................................................................................05
1.1 Problema y justificación de la investigación…………………………….............................................06 1.1 Problema y justificación de la investigación…………………………….............................................06 1.2 Memoria metodológica………………………………………………….............................................08 1.2 Memoria metodológica………………………………………………….............................................08
3. Presentación, discusión, interpretación y análisis de los resultados…………….....................................13
3. Presentación, discusión, interpretación y análisis de los resultados…………….....................................13
3.1 Capítulo I: Zoneres de la loma…………………………………………..............................................13 3.1 Capítulo I: Zoneres de la loma…………………………………………..............................................13 3.2 Capítulo II: Travesías y caminos en contravía………………………..................................................23 3.2 Capítulo II: Travesías y caminos en contravía………………………..................................................23 3.3 Capítulo III: Tejiendo amistad, parche y movimiento………………….............................................54 3.3 Capítulo III: Tejiendo amistad, parche y movimiento………………….............................................54
4. Reflexiones finales: Percibiendo y transformando la montaña……………….........................................69
4. Reflexiones finales: Percibiendo y transformando la montaña……………….........................................69
5. Contenido interactivo......................................................................................................................................73
5. Contenido interactivo......................................................................................................................................73
5.1 Creación Corpórea....................................................................................................................................73 5.1 Creación Corpórea....................................................................................................................................73 5.4 Identidad.....................................................................................................................................................75 5.4 Identidad.....................................................................................................................................................75 5.2 Espasmos....................................................................................................................................................76 5.2 Espasmos....................................................................................................................................................76 5.3 Suspiros.......................................................................................................................................................78 5.3 Suspiros.......................................................................................................................................................78 Bibliografía.........................................................................................................................................................80 Bibliografía.........................................................................................................................................................80
Introducción Introducción Conscientes del devenir histórico de la zona nororiental y en coherencia con las distintas apuestas sociales y comunitarias desarrolladas por los pobladores de la zona, con este acercamiento se pretende dar cuenta de la tenacidad de la juventud que habita las comunas 1,2,3 y 4 de Medellín, quienes desde el arte y la cultura trabajando día a día con la esperanza viva para transformar su territorio, sabiendo que hay otras posibles de habitarlo y de reconocerse como parte de la ciudad.
Acorde a lo anterior, se postula a la articulación como posibilitadores de relaciones en las que la amistad y la juntanza potencian las distintas acciones que desde cada práctica organizativa, colectivo y organización con participación juvenil proponen desde su enfoque, generando así la posibilidad de obtener mayor visibi lidad de sus acciones/apuestas a nivel de ciudad y a su vez, mayor cobertura para la población a la que se le brindan bases para reconocerse como sujetos con condiciones de vida dignas.
1. Presentación de la investigación
1. Presentación de la investigación
1.1. Antecedentes
1.1. Antecedentes
Ejerciendo el recuerdo acerca de la Medellín des de las décadas de los 70’s y 80’s, como lo cuenta Riaño (2006, p. 30), resulta inevitable traer a mesa cómo la “espiral de muerte, bombas, crimen y te rror” que asolaba al país y a la ciudad de mane ra particular, estuvo vinculada con un específico tinte generacional. Junto a las cifras, arrojando estadísticas que asociaban de manera directa (casi que como una condición inherente -percepción que en la actualidad se mantiene-) a la población joven (propiamente pertenecientes a las áreas pe riféricas de la ciudad) con la muerte, crímenes y “actores armados”, se presentaba paralelamente un crecimiento significativo en la activación de la participación de dicha población, representando un “florecimiento paralelo de expresiones contra culturales” (p.31).
Teniendo en cuenta esta realidad, se empiezan a desarrollar planes y proyectos desde la institucio nalidad, que, junto a la cooperación internacional y el apoyo liderado por la iglesia católica, busca ban fortalecer las organizaciones sociales que ve nían trabajando “[…] en apuestas no violentas y de integración social de las juventudes populares” (Piedrahita, 2007, p. 42), lo que contribuyó con el fortalec miento de los movimientos sociales juve niles de base.
En este sentido, la presente investigación se centró en dichos procesos organizativos juveniles que se han gestado en la zona nororiental de la ciudad (la cual conforma parte de las “áreas periféricas” de la ciudad mencionadas antes), y en cómo estos han constituido formas de resistir al contexto violento y desigual, característico del territorio y al estig ma, como lo contaba Miguel Tamayo, cofundador de la Corporación Con-Vivamos, que representa ba principalmente al ser joven como ser amenaza, pues se pensaba que dicho territorio sólo podría engendrar “putas, maricas, ladrones, sicarios, ma rihuaneros” (Comunicación personal, 2019). Mencionado en párrafos anteriores, si bien el es tigma con que cargaba el hablar de juventud, era convergente al país y ciudad en general, es en las zonas periféricas de la ciudad donde con un ma yor impacto se ejercía el “juicio” hacia lo joven, cuestión no gratuita, sino más bien construida en las diversas dinámicas de “desarrollo” desde las cuales se edificaban las dinámicas ejercidas en es tos “espacios”.
Es preciso traer a colación cómo el desarrollo an teriormente referenciado, se empezó a configu rar a partir de la urbanización del territorio por medio de la “mezcla” del sector rural (cafetero y minero) e industrial (manufactura textil), plan teado por Calvo y Parra (2007, p. 36, como se citó en Piedrahita, 2012, p. 38), los desplazamientos a la urbe, además de generados por el conflicto de manera forzosa, se dieron por las aparentes “oportunidades”, sin embargo, paralelo a esto, en el contexto de desarrollo neoliberal, se presenta ron diferentes situaciones, tales como: la caída del precio del café, la competencia en el sector textil frente a países con niveles superiores en capacidad de producción, entre otras, lo que finalmente ge neró gran desempleo, y por ende, la utilización de terrenos en las laderas que fueron utilizados desde la “ilegalidad” (como “invasión”) por aquellos que habían sido desconocidos por el Estado, y a la vez, se presentaba entonces el poblamiento de esos sectores como estrategia institucional y como pro ceso de gentrificación, ya que la zona central era el espacio habitacional de la élite.
En esta ocasión, como se mencionó anteriormen te, se hizo especial énfasis en la mirada hacia la zona nororiental de la ciudad, la cual está confor mada por las comunas: 1 Popular, 2 Santa Cruz, 3 Manrique y 4 Aranjuez. Dicha zona, se ha desen vuelto históricamente en dinámicas de violencia, exclusión y ausencia estatal, lo que se vio reflejado particularmente en la disputa de, por y en el terri torio por parte de actores armados que pusieron en mira característica a las juventudes. Así, con el fortalecimiento del poder económico que empezó a reflejarse en la realidad de la ciu dad y del país, donde el narcotráfico jugó un pa pel central, se propiciaron factores que entraron a complejizar aún más la realidad de la población de las laderas, especialmente la joven, pues además de las problemáticas antes descritas, la drogadic ción y la militarización fueron puestas como prin cipales posibilidades de oferta a dicha población, generando, entre otros factores, una alta tasa en asesinatos de jóvenes en edades entre los 16 y 24 años, como lo mencionaba Riaño (2006, p. 30).
Ante estas problemáticas, recordando que ante riormente, como lo esbozan Zapata y Zapata (2018, p. 12) desde las décadas de los 60’s y 70’s, por medio de la conformación de procesos comu nitarios se había hecho frente a diferentes situa ciones conflictivas influenciadas por los factores socio-económicos antes descritos, en los 80’s y 90’s, aún con el auge de bandas delincuenciales, agudización del narcotráfico, emergencia de nue vas prácticas (resaltando el sicariato) que promo vían el terror en las comunidades, son nuevamen te los mismos pobladores de la zona nororiental, antes llamada comuna nororiental, quienes le ha cen frente a dicha realidad.
Siendo entonces, en esta línea, que se genera un tejido a través de la configuración de propuestas colectivas que buscaban promover la paz y ge nerar ciertos procesos de democratización por medio de actividades en espacios considerados “inhabitables” debido, entre otros factores, a la amenaza que representaban las fronteras invisi bles (las cuales involucran el asesinato de quienes las traspasen), demostrando así, la fuerza y poten cia de la unión colectiva, visibilizando voces dife rentes a las ya impuestas (de actores armados) y especialmente reconociendo el papel protagónico de la juventud en dichos procesos y transforma ción de la zona.
1.2. Problema y justificación de la investigación
1.2. Problema y justificación de la investigación
Desde aquí, se puede decir, de manera general y desde el proceso de rastreo documental llevado a cabo, que si bien existe un reconocimiento enfá tico de la zona nororiental de la ciudad, esto en cuanto a la amplitud de menciones, se realizan en cantidad significante precisamente en torno a las causas y consecuencias del conflicto armado en el territorio, es decir, se hace especial énfasis en el desarrollo de violencias urbanas, prácticas de lictivas, falta de acceso a recursos, precariedad en determinados servicios (resaltando el servicio de salud), programas/proyectos guiados en línea de prevención, entre otras… distinguiéndose enton ces de manera significativa (por lo menos en can tidad) el trabajo referido a las “problemáticas” que enfrenta la población joven respecto del que visi biliza los procesos alternativos que se han llevado a cabo para enfrentar y resistir a dichas realidades problemáticas.
Teniendo en cuenta lo anterior, surge la necesidad de resaltar alguna de la documentación encontra da, la cual aporta a la visibilización de dichos pro cesos juveniles que han resistido desde diferentes momentos (históricamente hablando), espacios y prácticas en la zona nororiental. Por ejemplo, resulta pertinente referenciar algunas(os) auto ras(es) que han trabajado en esta línea de crea ción y re-creación junto a los diferentes proce sos juveniles en la zona, tales como: Hernández (2005), quien realiza un proceso de ordenamien to paulatino sobre el trayecto de la Corporación Con-Vivamos (corporación en la cual se ubicó el énfasis investigativo), específicamente una sis tematización, donde compila el devenir históri co de los procesos juveniles (entre los años 1990 y 2004) que han hecho parte de la Corporación, dando paso a la recuperación y organización de prácticas de los mismos, con la intención de dar pie la producción de conocimiento a partir de las experiencias acumuladas de los mismos procesos en la zona.
De manera similar, Zapata et. al. (2014), realizar una sistematización, esta vez entre los años 2009- 2011, sobre los procesos de acompañamiento y dinamización a la organización y participación de las juventudes que han sido llevados a cabo a partir de las organizaciones que para ese mo mento conformaban la Alianza Zonal, las cuales son: Fundación Sumapaz, Corporación Cultural Nuestra Gente, Corporación Talentos y Corpo ración Con-Vivamos, esto, con el fin de que los hallazgos retroalimenten las estrategias pedagógi cas empleadas y visibilicen los avances, desafíos y limitaciones que representan dichas organizacio nes y la participación juvenil en general en la zona nororiental.
En este mismo sentido, cabe resaltar también la monografía realizada por Piedrahita (2013), don de se reconoce la realidad de empobrecimiento y conflicto en la zona nororiental de la ciudad, que afectaba directamente a la población joven, y narra cómo por medio de la colaboración inter nacional y los proyectos promovidos por la ins titucionalidad, se fortalecieron organizaciones comunitarias, que a partir de un equipo base de representantes grupales y liderazgos barriales, tejieron redes y alianzas que permitieron la con formación de comités de formación política, es trategias de formación y ampliación de la base; acciones que promovieron la movilización y pro
yección política, “motivando las formas alternati vas de ser y vivir la juventud” (p. 6), generando transformaciones en la realidad de estos. Así, finalmente, también es pertinente poner so bre mesa la sistematización realizada por Zapata y Zapata (2018), quienes, de manera más puntual, se acercan al acompañamiento realizado por la Corporación Con-Vivamos a unas experiencias juveniles particulares: el Kolectivo Clown Nariz Obrera y a la Campaña Sin Discreción Contra la Militarización de la Vida y los Territorios, esto, con la intencionalidad principal de generar co nocimientos, a partir de la reflexiones activadas desde las prácticas y experiencias en el devenir histórico de dichos procesos y actores en lógicas comunitarias zonales.
Entonces, teniendo presentes las referencias ante riores, la revisión documental realizada, los acer camientos llevados a cabo junto a la Corporación Con-Vivamos y algunos procesos organizativos juveniles de la zona, se evidencia que si bien se ha trabajado, principalmente bajo la modalidad investigativa de sistematización de prácticas y ex periencias sociales, acerca de diferentes procesos de participación comunitarios y organizativos juveniles, se hace necesario hoy profundizar de manera concreta en cómo se están desarrollando las prácticas explícitas de dichos procesos organi zativos en la zona.
Para lo anterior, es necesario decir que, en esta ocasión, como se mencionó en párrafos anterio res, se centró la mirada en las prácticas de dichos procesos organizativos juveniles de la zona noro riental que se encontraban articulados específica mente con la Corporación Con-Vivamos, la cual definida desde su sitio web, se constituye desde el
15 de julio del año 1990 como una “organización
no gubernamental de carácter popular”, ubicada en el barrio Villa de Guadalupe, en la comuna
1 de la ciudad, que centra su accionar desde sus
inicios en “el pacifismo, el antimilitarismo, la soli daridad y la democracia” (Corporación Con-viva mos, 2015), como actos de resistencia dentro de la zona nororiental a dichas dinámicas de exclusión, violencia, represión, ausencia estatal y prejuicios específicamente hacia el habitar como joven en dichos territorios, generando un alto impacto a nivel zonal, de ciudad y nacional.
Así, teniendo en mira estas características en el accionar de la Corporación Con-vivamos, es que la presente investigación se realizó junto a los pro cesos organizativos juveniles que se encontraban y encuentran articulados hoy a esta, procesos loca lizados en las comunas 1, 2, 3 y 4 que conforman la zona nororiental, por lo que, cabe aclarar que, de manera muy concreta, en el presente proceso investigativo se realiza una descripción detallada de las formas en que se están gestando y desa rrollando las prácticas organizativas juveniles en dichos territorios, teniendo presente como factor transversal y determinante, la manera en que se lleva a cabo esta relación de articulación entre los procesos y la Corporación, y así mismo, las redes que se construyen entre los mismos procesos de la zona, donde la resistencia se tendrá en cuenta como concepto fundamental y factor transversal para la lectura de dichas realidades. Esta investigación, finalmente, permite ahondar y reconocer la manera en que se están constituyen do dichos procesos organizativos juveniles y así mismo, las razones por las que son conformados, resultando fundamental, visibilizar otro tipo de voces (además de las encontradas en las revisio nes realizadas) que nutren y amplían la visión y concepción sobre el papel de los y las jóvenes en la construcción de territorios históricamente mar ginados –tales como la zona nororiental de la ciu dad– desde su articulación intencionada hacia la resistencia, por medio además, del establecimien to de redes –como las diversas formas de articula ción con la Corporación Con-Vivamos–, para la construcción, re-construcción y visibilización de y en la Nororiental.
Es en este sentido, que se construyó una pregunta que guio el proceso investigativo y a partir de la cual se propusieron unos objetivos particulares para, finalmente, más que plantear “respuestas”, reconocer el carácter de cambio permanente en dichas prácticas y formas de articulación y plas mar algunas de las formas que se han evidenciado dentro de estas dinámicas, apuntándole princi palmente al fortalecimiento del tejido que late y resiste en la zona:
Pregunta de investigación:
Pregunta de investigación: ¿Cómo se desarrollan las prácticas de organización juvenil que se llevan a cabo en la zona nororiental de la ciudad de Me dellín en articulación con la Corporación Con-Vi vamos?
Objetivo general:
Objetivo general: Describir las prácticas organiza tivas juveniles que se llevan a cabo en la zona no roriental de la ciudad de Medellín en articulación con la Corporación Con-Vivamos.
Desprendiéndose de allí una serie de objetivos es pecíficos que aclararon aún más el horizonte den tro del quehacer investigativo:
-Identificar las características socioculturales de los y las jóvenes y de las organizaciones que con forman los procesos de organización en la zona nororiental.
-Identificar las motivaciones y propósitos que lle van a los y las jóvenes a conformar procesos de organización en la zona nororiental. -Describir los encuentros, metodologías y escena rios que caracterizan las prácticas de organización juvenil en la zona nororiental.
-Describir los propósitos que llevan a los procesos organizativos de la zona nororiental a vincularse con la Corporación Con-Vivamos.
-Describir las relaciones y redes que se construyen entre los diferentes procesos organizativos juveni les y entre estos con la Corporación Con-Viva mos.
1.3. Memoria metodológica
1.3. Memoria metodológica
Metodológicamente, el proceso investigativo se encontró guiado por cuatro componentes prin cipales: en primer lugar, se hará referencia a la cuestión epistemológica, esto es, el enfoque, es trategias y tipos de investigación que se conside raron más acordes para el desarrollo efectivo del proceso; seguido a esto, se realiza una definición puntual sobre las consideraciones de los sujetos que conformaron el proceso de investigación; en esta línea, se profundiza en la manera en que se desarrolló cada uno de los momentos en la inves tigación, para finalmente, mencionar las conside raciones éticas que fueron tenidas en cuenta. Respecto al primer componente, cabe aclarar que la investigación realizada fue de carácter cuali tativo, ya que, en concordancia con lo planteado por Torres (2004), no se trabajó desde premisas teóricas que definieran de una manera rígida el proceso investigativo, sino que más bien, estas sirvieron de orientación. De esta manera, se to maron en cuenta los datos presentados desde la misma realidad para llegar al constructo teórico y aunado a esto, se utilizaron una serie de concep tos sensibilizadores, que facilitaron la captura de significados y prácticas singulares recreadas con la misma realidad.
En esta línea, también debe mencionarse que el nivel o alcance de la investigación fue específi camente descriptivo, ya que estando sustentada en la realidad concreta de un fenómeno social es que se generó la información, donde se dio cuenta de propiedades, características y cualidades de la misma, siendo en este caso particular, las prácti cas de organización juvenil en la zona nororiental de la ciudad de Medellín que se encuentran en ar ticulación con la Corporación Con-Vivamos. En este sentido, se realizó el proceso de investiga ción por medio de una modalidad etnográfica, la cual cabe recordar que, aunque ha sido concebida como clave en las ciencias sociales, de manera más específica ha sido protagonista en la antropología, resultando como clave en la descripción y/o re construcción de carácter interpretativo de la cul tura en general, formas de vida y estructura social de un grupo o comunidad específica.
Teniendo en cuenta esto, hay que aclarar que en este caso se trabajó especialmente desde la et nografía crítica, estableciendo esta unas carac terísticas distintivas de la que se conoce como etnografía “tradicional”, es decir, esta modalidad en particular, aunque como lo menciona Valdez (2012), no presenta una diferencia significativa metodológicamente hablando, sí se caracteriza radicalmente por la intención política de cambio social, tal como lo plantea Thomas (2003, como se citó en Valdez, 2012, p. 19), “la etnografía crí tica va más allá de una descripción de la cultu ra, pues se dirige a la acción para el cambio[...]”, evidenciando también que en esta modalidad “el investigador se involucra aún más” (Valdez, 2012,
p. 19), rompiendo con la perspectiva limitada de
descripción de culturas detenidas en un “presente ahistórico”, donde la observación participante se consideró como técnica fundamental.
Es por esto, que en cuanto a las consideraciones que se tuvieron de los sujetos que conformaron el proceso investigativo, se respondió principalmen
te a criterios de significatividad, esto, en el sentido del aporte que se realizó desde sus experiencias y descripción de las prácticas organizativas específi cas. Así, se trató de personas que han constituido, desde sus experiencias, estas prácticas organiza tivas juveniles en la zona nororiental articuladas con la Corporación Con-Vivamos y han generado un saber y conocimientos particulares que nutren la realidad social, lo que implica, por consiguien te, que no se seleccionaran aleatoriamente a los sujetos participantes, sino que se hiciera de mane ra intencional, en este caso por medio de las redes que permitieron las formas de articulación lleva das a cabo desde la Corporación Con-Vivamos, específicamente de la mano del coordinador del Programa de Paces Comunitarias en la corpora ción y el promotor de la Línea de Juventud de este mismo programa, junto a los procesos organiza tivos juveniles de la zona, que fueron: colectivo Klan Ghetto Popular (KGP), colectivo In Lak’Ech, corporación Danza Matanza, sala de ensayos Casa Lesmes, Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel, Mesa Diversa de la 4, colectivo Rescatando el Arte de la 1 (RA1), corporación Investigación y Forma ción para la Transformación (IFT), organización Cátedra Libre Martín Baró, Casa Piedra en el Ca mino, Casa para el Encuentro Luis Ángel García, Mujer Joven y Vida, Corporación Mi Comuna, Corporación Amiga Joven, organización Kasa Blanca, colectivo audiovisual Señales de Humo, colectivo Eureka de la fundación Waima, colec tivo Raíces y la Campaña Parece Normal pero es Violencia dirigida por el colectivo Párchese. Aclarado esto, resulta apropiado mencionar en qué consistieron y cómo se desarrollaron los cuatro momentos que compusieron el proceso investigativo, los que, funcionaron como guía y facilitaron el orden y coherencia en el proceso, sin representar una estructura rígida, determinada y limitada; en otras palabras, estos generaron más una ruta a seguir para lograr a cabalidad cada uno de los objetivos propuestos anteriormente. Así, en el primer momento, que consistió en la generación de información, se utilizaron técnicas como la entrevista, para la cual se desarrolló una guía de preguntas orientadoras para las conver saciones con los actores participantes; y las ob servaciones participantes y no-participantes, las cuales se registraron en diarios de campo y que luego, pasando por el proceso de triangulación de información entre los y las integrantes del equi po investigativo, produjeron notas ampliadas que permitieron integrar la información y articular en un primer momento análisis y reflexiones que se presentaban a partir de esta. Estas técnicas tuvie ron como intención transversal la de que, desde una relación de horizontalidad, se propiciara un diálogo de saberes que diera finalmente respuesta y/o sentido a la pregunta general planteada ante riormente.
Este momento de generación de la información inicia el 21 de junio del año 2019, cuando, de la mano de acercamientos introductorios a las diná micas al interior de la Corporación Con-Vivamos, sus formas históricas de accionar, resistir y de or ganizarse, se realizaba una inmersión paralela en el territorio, especialmente en la comuna 1 de la ciudad, donde fue fundamental el ejercicio cons tante de observación participante a partir de una serie de reuniones junto al equipo del programa de Paces Comunitarias y al equipo inmerso en la Línea de Juventud específicamente.
Es así que, luego, durante el mes de septiembre del mismo año, en concordancia con la modalidad de etnografía crítica planteada y su técnica de obser vación permanente, como equipo, se decide par ticipar en la Fiesta del Libro: La Montaña Mágica desde un doble rol: como equipo de investigación y como voluntarios de la Corporación Con-Vi vamos, ya que, por un lado, permanecía el foco para la observación-participación en las diversas acciones que como equipo se ejercían, pero por otro, se aportaba significativamente desde labores logísticas, apoyo en la dinamización de algunos espacios y en el registro de la mayoría de activi dades realizadas por las diversas organizaciones, colectivos y procesos juveniles de la zona. Dicha participación en la Fiesta del Libro, cues tión que se profundizará en el tercer capítulo, permitió fundamentalmente el reconocimiento inicial de algunos(as) de los y las jóvenes que con formaban los procesos organizativos en la zona y la identificación de características de las activi dades, formas y propuestas, tanto en lo referido a las apuestas territoriales específicas, como a la articulación con la Corporación Con-Vivamos y al tejido zonal en general.
En este sentido, y recalcando el “doble rol” que se asume desde el equipo investigativo, es que, en el transcurso del mes de diciembre del 2019,
(página sin texto)
teniendo como finalidad el aporte en la construc ción de un producto escrito desde la Corporación Con-Vivamos llamado “Des-escalando la Mon taña”, se escriben una serie de relatos remitidos a las diversas experiencias y sentires generados en La Montaña Mágica, asociados específicamente a los territorios en los que se realizó esta Fiesta: La Cruz, Carpinelo, La Honda y Bello Oriente; esto permitió entonces como equipo, asociar, conectar, sentir y plasmar, desde otras narrativas, las dife rentes observaciones e inmersiones que se venían realizando en el marco de la investigación. Además, en ese mismo marco, a través del forma to de “Historia de vida”, se realizan una serie de encuentros con algunos y algunas representantes de los colectivos, corporaciones y procesos orga nizativos juveniles de la zona, con el fin de apor tar a la generación de información que permitiera construir “perfiles” de cada proceso, ligados al producto anteriormente descrito propuesto por la Corporación Con-Vivamos, que se hacía con el objetivo principal de visibilizar la acción territo rial/zonal de los y las jóvenes. Desde aquí, cabe aclarar nuevamente que, si bien como equipo se tuvo un rol de voluntariado en la construcción de esto, se trató de un momento fundamental para la generación de información en el presente proceso investigativo, ya que el foco desde la observación participante y el registro permanente de esta faci litó la recolección durante la totalidad del proceso. Iniciando el año 2020, se participa en una serie de reuniones para la construcción colectiva que daban cuenta a su vez de diferentes “escalas” y/o formas en las articulaciones y redes zonales: se presentan acercamientos a las dinámicas internas de un colectivo juvenil de la zona, esto, en el mar co de ejercicios de planeación y evaluación anual; luego, se profundiza en las maneras en que, desde algunos colectivos, organizaciones y actores clave de la zona, se organizan de manera inicial con la intención de construir y fortalecer las rutas para un evento anual en la comuna 4, y a partir de allí se tejen redes y formas de articulación con otros procesos, haciendo evidente por ejemplo algunos de los propósitos que llevan a la articulación con la Corporación Con-Vivamos específicamente; y, finalmente, entre el mes de febrero y marzo, asis tiendo a algunos encuentros planteados desde la figura de Alianza Zonal, además de reconocer dinámicas, intencionalidades y horizontes co lectivos, se evidencian algunas de las formas de construcción conjunta a partir de las acciones, propuestas y dinámicas particulares de los co lectivos, procesos organizativos y de los mismos territorios, de manera que se apuntara tanto al fortalecimiento de los procesos mismos, como al fortalecimiento de la acción zonal e impacto para el aporte en la visibilización de esta. Así, a finales del mes de marzo del año 2020, con las condiciones de distanciamiento social, confi namiento y “paralización” de actividades, gene radas por la pandemia del virus Covid-19, que, si bien afectaron, afectan e impactan de manera crucial la cotidianidad de las personas en general, genera y agrava unas problemáticas particulares en la zona nororiental de la ciudad; en ese senti do, así como se presentan cambios en los focos de acción de los procesos organizativos, también se transforma la manera en que se realiza el acerca miento a estos desde el proceso investigativo, y es así que a través de canales virtuales, se realizan al gunos acercamientos, desde la Línea de Juventud del programa de Paces Comunitarias de la Corpo ración Con-Vivamos y desde el contacto con otros actores clave de la zona, a las formas en que, desde la articulación de algunos procesos y figuras juve niles representativas de la zona, se gestaban pro cesos para mitigar y resistir a los impactos en la coyuntura.
En ese sentido, se presenta un proceso de cons trucción colectiva que parte de ideas referidas, por ejemplo, a los “Bancos de Alimentos”, “Centros de Alimentación Popular”, y que, finalmente, en el marco de acciones asociadas principalmente a la donación, gestión, recolección y entrega, se amplía la perspectiva respecto a las necesidades a las que se pretende responder con la acción, y se empieza a nombrar y a construir desde un proceso, donde el ejercicio de articulación es transversal, llamado Soberanías Alimentarias Populares (SAP), que re sulta de la reflexión de acciones encaminadas no solamente hacia la atención a la emergencia tem prana, sino hacia la necesidad gestar procesos de autonomía y soberanía en el mediano y largo pla zo que permitieran a las comunidades de la zona nororiental tener ya una capacidad instalada para afrontar crisis, a su vez que resisten a las brechas de desigualdad que históricamente han recaído sobre sí. Teniendo esto en cuenta, ya entre el mes de junio y julio, como equipo investigativo, se par ticipa de manera presencial en algunas jornadas de siembra y reflexión realizadas respectivamente
en La Cruz (comuna 3 - Manrique) y en el barrio Sevilla (comuna 4 - Aranjuez).
Es entonces que finalmente se da cierre, en el mes de agosto del año 2020, al momento de genera ción de información, con una serie de encuentros virtuales junto a quienes integraban e integran el programa de Paces Comunitarias de la Corpora ción Con-Vivamos, encuentros que permitieron principalmente, por un lado, el reconocimiento de las personas que encabezaban y hacían parte de los diferentes procesos dentro del programa, donde además de hacer énfasis en las acciones y actividades concretas para la contextualiza ción respecto a la labor de cada una, se reconocieron otros factores que hacían parte del ser y que rom pían con la visión de este en razón exclusiva del rol productivo; y por otro lado, se dio paso a la pro fundización en cada una de las líneas de acción, lo que vislumbró prácticas, dinámicas, sentidos y horizontes, tanto al interior de la organización, como en relación con las articulaciones externas, teniendo la mira sobre todo en las relacionadas con los procesos juveniles de la zona. Paralelo a este momento, la información genera da fue categorizada y ordenada en un momento de análisis, donde a partir de la elaboración de un sistema categorial (véase anexo #2), se estable cieron focos para la lectura de la información, la cual además fue codificada desde la asignación de colores para cada subcategoría y posteriormente anexada y ordenada en una matriz de inventario, de tal manera que entre la información misma se encontraran puntos de relación que finalmente, permitieron visualizar descripciones particulares de las categorías y sub-categorías que se estable cieron como ruta para el análisis, dando paso a la interpretación, problematización y reconfigu ración de las perspectivas teóricas inicialmente referidas, facilitando posteriormente la elabora ción del presente informe final y la socialización y divulgación de lo construido con la academia, los y las jóvenes que conforman algunos de los procesos organizativos en la zona nororiental y la Corporación Con-Vivamos.
Finalmente, es necesario decir que a lo largo del proceso de investigación fueron tenidas en cuen ta una serie de consideraciones éticas, las cuales permitieron dentro del desarrollo del proceso investigativo un diálogo de saberes permanen te; de esta manera, se consideró la utilización de consentimientos informados de manera verbal, realizándose estos de dos maneras principales: en primer lugar, se hace referencia a la visibilidad constante del rol del equipo investigador, tenien do en cuenta que en cada encuentro que se daba con las personas que integraban estas organizacio nes, siempre se daba un momento de presentación del equipo investigador, su papel y el proceso que se estaba realizando; y en segundo lugar, en el caso de la realización de entrevistas y algunos encuen tros concretos, se planteaba la pregunta sobre la posibilidad de grabar y transcribir por el consen timiento para la utilización de esta información para la construcción de la investigación, todo esto con el fin de cumplir con la responsabilidad de confidencialidad por parte del equipo investiga dor, planteando además una diferenciación clara sobre lo que se consideraría como público y priva do, manteniendo visible ante los momentos de ob tención, generación de información y diálogo con los sujetos, el rol de investigación permanente.
(página sin texto)
“[…]Los sujetos de estas prácticas son jóvenes po pulares”, eran las palabras de Edward Niño, coor dinador del programa de Paces Comunitarias de la Corporación Con-Vivamos, en alguno de los encuentros en que, como equipo, se iniciaba el acercamiento y reconocimiento a las prácticas or ganizativas juveniles en la zona y a las dinámicas propias de la Corporación. En ese sentido, cabe volver ahora a las preguntas que, propuestas des de la misma Corporación, guiaron de manera ini cial el acercamiento a las juventudes en la zona y a la lectura permanente de sus prácticas: ¿Quié nes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿Qué nos ha quitado la guerra?, ¿Cómo hemos resistido?, ¿Cuáles son nuestras propuestas de paz? Así, este capítulo estará orientado a retratar de alguna manera las manos detrás de las prácticas organizativas juveniles en la zona, a visibilizar sus acciones de resistencia desde diferentes historias, intereses, acciones y a reconocer la construcción netamente colectiva de esta investigación; y así, en la línea de las preguntas anteriormente men cionadas, se profundizará en estas a través de tres momentos fundamentales: algunas de las caracte rísticas generales de los y las jóvenes; las motiva ciones que han sido horizonte para su accionar; y las formas de relacionamiento permanente y par ticular entre los y las mismas.
Los y las jóvenes representan una tasa significa tiva en la población de la zona nororiental, por esto, su reconocimiento como sujetos políticos ha sido fundamental para la transformación de los territorios allí ubicados; sin embargo, es impor tante, en primer lugar, aclarar que dicho recono cimiento no se encuentra limitado por una forma particular y hegemónica, sino que este, más bien, se encuentra permeado por las diversas caracte rísticas en que nos construimos como hombres y mujeres en relación con otros, otras y el entorno en general, a partir de nuestras historias y expe riencias cotidianas.
Entonces, se encuentra inicialmente, como fac tor común, la referencia a las vivencias y percep ciones que, siendo niños, niñas, adolescentes o siendo jóvenes algunos años atrás, se tenían con los territorios que habitaban y las dinámicas que presenciaban, y desde aquí se encuentran varias aristas que permiten ahondar en el panorama de la zona y algunas características que denotan la manera en que se siembra la acción colectiva te rritorial.
Por ejemplo, un factor común era el referido a una “época de violencia” en particular, que se remitía más a las fronteras invisibles y a las “pandillas”, donde la posición, cuentan algunos de los jóvenes, se inclinaba hacia el no sentirse parte de estas di námicas, sobre todo asociada al tener ya otros in tereses focalizados como la música, el arte, el de porte, entre otros. En este sentido, y un poco para contrastar lo anterior, también se evidenciaba desde esos acercamien tos, por ejemplo des de el ba r r i s m o (que ha jugado u n p ap e l importante en las dinámicas zonales y de ciudad), relacionamien tos permeados de prácticas violentas, pero que en el camino, por medio de actores clave o figuras re presentativas en estos campos de intereses de los y las jóvenes, se fueron planteando interrogantes que contribuían a la desnaturalización de dichas prácticas violentas y a la construcción desde allí para el aporte en la transformación territorial. Así también, emergen historias que dan cuenta
de estas percepciones que se tienen respecto a las problemáticas de la zona, al ser cuestiones que han impactado sus vidas y a las que hoy resisten; es así, que algunas de las que más se mencionaron fueron las referidas al alto nivel de desempleo, a las grandes dificultades que se encontraban detrás de lo que se ha llamado como “trabajo indepen diente” que camufla el desamparo estatal, y en esa línea, cabe traer una de las prácticas que los y las jóvenes recuerdan y que se trata de lo que se ha conocido comúnmente como “hacer el recorri do”, que hace referencia a cómo las personas, principalmente de “te r r i torios a l tos” pasan por diferentes zonas de la ciudad, resaltando el sector de la Minorista, con el objetivo de conseguir alimentos, ilustrando un poco algunas de las estrategias alternativas para la subsistencia que las y los jóvenes reconocían en la zona.
En la década de los 90’s, cuenta Miguel Tamayo, cofundador de la Corporación, ser joven, en la antes llamada Comuna Nororiental, constituía principalmente una amenaza, ya que, en sintonía con el modelo económico imperante, si se pensa ba en términos de qué se podía “producir” en es tos territorios, se atribuían directamente a dichas juventudes, juicios que no estaban en sintonía con el “desarrollo” que se pretendía presentar en la ciudad:
[…] Ser joven en los 90’s significaba te ner un estigma, ya que también el fenómeno del narcotráfico marcó un señalamiento constante mente a la población juvenil […] ser joven en los 90’s era ser un problema que ni el Estado sabía cómo enfrentar, y es a raíz de esto que también nacen diferentes iniciativas como las de la Cor poración Con-Vivamos, que se trataba de un equipo joven, que estaba conformado por per sonas entre los 18 y 26 años, aunque su mayoría teníamos entre 18 y 22 años […] (Comunicación personal, Miguel Tamayo, Cofundador de la Cor poración Con-Vivamos, 2019) Y es al traer esto, que se decide, que al hablar de las manos detrás del ejercicio histórico de resis tencia juvenil en la zona, se haga referencia tan to a los y las jóvenes integrantes de los procesos organizativos territoriales, como a algunos de los y las jóvenes pertenecientes, desde diferentes posiciones y apuestas, a la Corporación Con-Vi vamos, en ese ejercicio articulado permanente en el cual se profundizará más adelante, teniendo en cuenta, como lo expresaba un joven integrante de la Corporación Danza Matanza: “[…]la articula ción se da entre pelados que hemos casi vivido lo mismo ¿cierto?, sucesos de violencia y que ya no estamos ni nos sentimos ahí[…]” (Comunicación personal, 2019).
Entonces, aquí es que cabe la pregunta por el ser de cada una de estas personas que finalmente in tegran y han integrado los diversos procesos de organización juvenil y la articulación alrededor de la acción zonal, y así, el pretender responder esta pregunta sobre el “quiénes somos”, se vuelve una cuestión que implica que, más allá de descri bir, por ejemplo, tiempos de existencia, activida des académicas y/o laborales cotidianas, se remita también inherentemente a las identidades, raíces, memorias, sentidos y sentires, que permean a cada una y uno y que terminan conectando, en forma de espiral, la acción y resistencia colectiva. Inicialmente, se encontró que parte significativa de los y las jóvenes que hacen parte de estas orga nizaciones en la zona, han encaminado sus vidas,
entre otras cosas, hacia el desarrollo de diferentes procesos de formación académica, encontrando, de manera concreta, a jóvenes profesionales y/o en procesos formativos en disciplinas relaciona das con: Trabajo Social, Ciencia Política, Sociolo gía, Antropología, Pedagogía, Comunicación, Psi cología, Administración, Ingeniería y Arte; donde también sobresalen instituciones como: la Univer sidad de Antioquia, la Universidad Nacional de Colombia, la Corporación Universitaria Minuto de Dios, el Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín, el Tecnológico de Antioquia; institu ciones que, manifiestan que más allá de tener un rol netamente académico, han tenido un carácter crucial en la formación de su conciencia social y su accionar político.
Teniendo esto en cuenta, algo que cabe decir es que, se distingue también entre algunas y algunos jóvenes, sobre todo alrededor de las dinámicas de la Corporación Con-Vivamos, que es en relación a dichos procesos de formación académica que conocen inicialmente a la Corporación, vinculán dose bien sea, a través de procesos que conectan su formación profesional con las acciones y pro pósitos de la Corporación, llámese prácticas o tra bajos de investigación, o a través de su accionar como voluntarios en la Corporación, o incluso se ha asumido ese “doble rol” de conexión, construc ción y aporte organizativo, como fue el caso del equipo encargado de la presente investigación. Respecto a lo anterior, cabe aclarar que si bien se evidenciaron estas dinámicas de manera más sig nificativa, respecto a cantidad de personas vincu ladas bajo estas modalidades, en la Corporación Con-Vivamos, además por el proceso latente y permanente llevado a cabo desde la investigación, no se quiere decir que suceda únicamente desde aquí ni que impacte únicamente en la acción de Con-Vivamos, ya que además de evidenciarse esto en otros procesos organizativos zonales que se en cuentran articulados a la Corporación, también se habla de un impacto y ejercicio que, aunque invo lucra ejercicios de organización a nivel interna, se torna transversal en la medida en que se articula también a los procesos que conforman la Articu lación Zonal.
Así también, resalta el papel fundamental que ha jugado la Universidad de Antioquia particular mente en los procesos personales y colectivos de los y las jóvenes de la zona, ya que desde estos y es tas mismas, se hace referencia constante en cómo sus prácticas organizativas también se han encon trado fortalecidas gracias al aporte desde diferen tes procesos encabezados por la UdeA; es el caso de algunos jóvenes integrantes de colectivos como Klan Ghetto Popular, In Lak’Ech y Casa Piedra en el Camino, quienes por medio del proceso inves tigativo “Huellas de Barrio”, donde se profundiza acerca de las relaciones e impactos entre el turis mo y los territorios que habitan, además de repre sentar un gran aporte a su construcción personal y profesional, se han servido de este como puente para el crecimiento y fortalecimiento de los proce sos colectivos-territoriales que lideran. En esa línea, y como se mencionó antes, hablar del ser implica remitirse a otro tipo de prácticas, intereses, historias y sentires asociados a las vidas en cotidianidad, por lo que se pretende exponer ahora algunas de estas, reconociendo que, si bien se identificaron a partir de relatos individuales, se hacen evidentes las diversas conexiones entre las mismas narrativas y vivencias de los y las jóvenes. Es así que, el arte y la cultura sobresalen como prácticas fundamentales, iniciando por las repre sentaciones que se generan a partir de la música y sus diferentes formas de conectarse en y con esta. Se trae, por ejemplo, el tema de las sensaciones y expresiones generadas desde allí asociadas a ideas de “libertad” desde varias posibilidades: por un lado, se hace referencia a la capacidad de recep ción y sensibilidad desde el cuerpo, en palabras de uno de los jóvenes integrantes del equipo de la Corporación Con-Vivamos, quien toca la batería, se trata de “la posibilidad que la música le permite al cuerpo de mirar un montón de asuntos, desde la fuerza, pero también desde la técnica y desde la armonía que se percibe del sonido” (Comunica ción personal, 2020), y en esa misma línea, otro joven integrante de la Corporación Danza Ma tanza, quien se apasiona por el canto, manifiesta: “esto me conecta con cosas que nada más lo puede hacer” (Comunicación personal, 2019). Siguiendo el sentido de las tan diversas prácticas, historias y vivencias alrededor de la música, cabe poner también la mirada, o más bien la escucha, en los sonares de diferentes géneros musicales que traen, en mayoría, los y las jóvenes junto a las que se construyó la investigación, resaltando sobre todo el Rock, Punk, Ska, Rap y la Salsa, alrededor de los cuales se oye, se escucha, se siente, se baila,
(página sin texto)
se parcha, se construye parcería y se resiste en la nororiental.
Cuando se habla de resistencia desde aquí, cabe ahondar un poco entonces en algunas de las his torias que dan cuenta de esas dinámicas concretas que han caracterizado, motivado y fortalecido his tóricamente a los procesos de organización juvenil en concreto. Es el caso de un joven co-fundador de la sala de ensayos Casa Lesmes, quien conta ba cómo el amor por la música, cuestión que hoy expresa como mayor sentido, motor y horizonte en su proyecto de vida y accionar colectivo con creto en el territorio, se fortalece de la mano de la escena del Punk en la zona, específicamente des de la influencia de los actores en dicha escena, ya que, si bien por un lado se hablaba de los toques más “chatarrudos” y “underground” de la ciudad, el aporte allí desde la resistencia y la ruptura de los estigmas hacia la población joven en los te rritorios, en este caso puntual en las comunas 1 y 2, se considera fundamental en la medida en que posibilitó la visibilización de los territorios y gene ró fortalecimiento en las dinámicas organizativas juveniles desde la construcción colectiva misma a partir de la búsqueda constante para continuar con la generación de espacios para los toques (Co municación personal, 2019).
Es así que también cabe resaltar la presencia y po tencia que se ejerce desde el Rap en la población juvenil de la zona, y para hablar de este, inicial mente debe ser concebido como elemento dentro del Hip Hop como Kultura, la cual históricamen te, a partir de la construcción realizada por los ele mentos que la conforman, ha encarnado formas y sentidos de vida en sintonía con las dinámicas de resistencia que han caracterizado a la población juvenil en las periferias de la ciudad. El Alkimista, artista joven e integrante del colectivo KGP, por medio del rap, por ejemplo, expresa indignación desde la narración y el canto respecto a condi ciones que los jóvenes y habitantes de la ciudad y zona en general padecen, condiciones desde el desamparo estatal, la explotación (de diversas ín doles), las formas políticas y burocráticas de revic timización permanente, a su vez que por medio de su arte visibiliza las propuestas y acciones que se ejercen desde la resistencia misma a dichas con diciones, extendiendo además la invitación, por medio de la concientización social, al activismo ciudadano.
Además del Rap, se reconocen también otros ele mentos del Hip Hop, tanto por la cantidad signifi cativa de jóvenes inmersos e inmersas (sobre todo jóvenes hombres) en estas prácticas, como por los procesos educativos de alto impacto alrededor de estos que se han llevado a cabo en estos territorios; hablamos de DJ’s, de MC’s, de B-boys y B-girls, Graffiteras y Graffiteros, jóvenes que integran y nutren lo que se conoce como Kultura Hip Hop, y que, a su vez, apropian, re-piensan y reconstruyen para resistir e integrar procesos organizativos que caminen hacia la transformación de las condicio nes de desigualdad.
Es el caso también de un joven integrante del colectivo In Lak’Ech, quien hoy dedicado, entre otras cosas, al muralismo y graffiti, cuenta cómo a través de su acercamiento con procesos educa tivos y de estudio sobre las diferentes ramas que componen el Hip Hop, es que decide “entregar su vida” al arte, ya que además del autoconocimien to que dichos procesos le facilitaron entorno a sus habilidades, intereses y posibles horizontes de vida, posibilitaron significativamente el estable cimiento de redes con otras y otros jóvenes, que, según narra, significaron la llama para su constan cia, permanencia y esperanza en y por sus prácti cas artísticas como modo de vida y de aporte fun damental en la transformación del barrio. Continuando con la lectura de dichas prácticas, cabe nombrar también ahora a la poesía como fundamental en los procesos de vida de algunas y algunos de las y los jóvenes, tanto desde su parte creativa, como receptiva y de reinvención en las formas de difusión, concibiéndose esta, más que como práctica y acción enmarcada de manera ex clusiva en estilos y formas determinadas, como ejercicio transversal desde el accionar político. Así, un joven poeta, integrante del colectivo KGP y del proceso Arte Caminante, expresa a la poesía como cuestión conectada de manera inherente a su vida, y al volver a su historia y a las percep ciones que tiene de esta, expresa esa concepción como ejercicio y sentir transversal e inherente cuando cuenta cómo, después de orientar algu nos procesos formativos entorno a la poesía, se da cuenta del sinsentido de la enseñanza tradicional de aquella: “no se enseña lo que ya se sabe, eso es algo innato y particular de cada ser”, para propo ner después entonces más bien la visibilización de posibilidades alternativas para su ejercicio (Co municación personal, 2019).
En este sentido, cuando se habla de cada una de estas prácticas culturales, artísticas, deportivas, li terarias, académicas, investigativas, que encarnan los gustos, pasiones y proyectos de vida de los y las jóvenes de la zona nororiental, se habla siempre de la necesidad de difundirlas, de pensar escenarios alternativos para su visibilización, construcción y reproducción, y así es que también aparece la co municación como disciplina y campo de acción importante para estos y estas jóvenes. Desde Kasa Blanca, por ejemplo, cuenta un joven integrante de esta organización comunitaria, que el proceso de comunicación nace fundamental mente a raíz de los intereses personales de quienes empezaron a conformar la organización en el te rritorio, los cuales cuenta que luego, en conversa ción con las necesidades y horizontes colectivos, hacen énfasis en esta como herramienta para re cuperar y visibilizar las historias de sus comuni dades:
[…]contar esa historia de los orígenes de las comunidades, de dónde vinieron, porque la mayoría de las personas han sido desplazadas y llegan a arraigarse en estos territorios muchas veces desde las invasiones, desde la compra infor mal de los terrenos, desde donaciones de algunas entidades que donan terrenos o casas, entonces el permitir que eso se pueda contar, ya es una puerta que se le abre a la comunidad para que pueda ex presar una voz, una voz de memorias y sobre todo de propuestas. (Comunicación personal, 2019). En medio de esta construcción y recuperación de memorias y propuestas, como se cuenta anterior mente, se denotan una condiciones particulares y características en las personas y familias que han habitado y habitan el territorio, por esto, el hablar de desplazamiento, del “empezar de cero”, tam bién ha sido frecuente en las historias de algunas y algunos de las y los jóvenes que hacen parte de estos procesos organizativos en la zona, cuestión que ha llevado en estas y estos a expresar algunos sentires y reflexiones: en primer lugar, sin ánimos de normalizar y romantizar estas circunstancias, y entre las afectaciones y vulneraciones inevitables que genera el desplazamiento forzoso, han con siderado esto como parte de su motivación para la acción en busca de la transformación social, la construcción de paz, implicando directamente el trabajo hacia la defensa de derechos humanos y de garantías para la no repetición, un trabajo fun damental para la historia de la zona nororiental de la ciudad; en segundo lugar, se habla de un cam bio de concepción desde la idea del “territorio”, el cual trasciende el mero espacio físico y pasa a ser también un entramado de historias, memorias, recuerdos, culturas, personas, alimentos, parches; en palabras de un joven músico e integrante del colectivo In Lak’Ech: “[…]para donde uno se vaya, uno se lleva el lugar, el territorio, eso no es que uno se vaya y ya deje de estar allá… y además luego lo lleva a otras personas” (Comunicación personal, 2020); y finalmente, en tercer lugar, se plantea la pregunta transversal por la ancestrali dad, guiada por la preocupación fundamental res pecto al reencuentro, reconexión y reconocimien to con las raíces y el aporte significativo de esto al fortalecimiento de la acción colectiva territorial. Cuando se tienen en cuenta estas cuestiones, cabe volver entonces a la pregunta sobre el qué motiva a los y las jóvenes a emprender y/o hacer parte de dichos procesos de resistencia en la zona, pregun ta que, si bien encarna centenares de respuestas, incluso desde un mismo sujeto, debido a los tan diversos componentes y dimensiones del contexto de vida de cada ser, desde este proceso investiga tivo se identifican, más que respuestas, algunos de sus sentidos orientadores alrededor de diferentes factores.
En sintonía con lo planteado en la parte inicial del texto, las organizaciones sociales y comunita rias han tenido un gran impacto en las dinámicas generales de la zona, por esta razón, no resulta extraño, que en las historias de los y las jóvenes que conforman hoy estos procesos organizativos, se haga referencia frecuentemente a la influencia que han tenido algunas de estas, tanto a nivel per sonal, desde la concientización individual que les han generado, como a nivel de referentes a la hora de plantear haceres colectivos.
Es el caso, por ejemplo, del colectivo Párchese, colectivo que según contaba una joven integran te de este, desarrolló su proceso de conformación inicial por jóvenes que se encontraban vinculados a los procesos de la Corporación Con-Vivamos y que desde allí también encuentran su motivación para generar espacios y actividades propias (Co municación personal, 2020). También se encuen tra esto desde la historia de un joven integrante de Kasa Blanca, quien al volver a la historia de
(página sin texto)
sus inicios como líder comunitario, se remite a su participación desde niño en actividades plantea das por organizaciones comunitarias de la zona y cómo esto lo “inspira” para que ahora, siendo un hombre joven adulto, dedique su vida a estos procesos sobre todo desde el acompañamiento a niños y niñas a través de la enseñanza de música y conformación de grupos de chirimía (Comunica ción personal, 2019).
En esa línea, también se evidencia desde uno de los jóvenes fundadores de Casa Lesmes la im portancia del trayecto realizado por estas orga nizaciones en la zona, cuando cuenta que fue su experiencia con la Corporación Cultural Nuestra Gente la que le despertó la mirada de las prácticas artísticas, en este caso musicales, conectadas a la acción social y a la transformación del territorio: “allá aprendí mucho a querer el barrio” (Comu nicación personal, 2019), un querer que, en este caso, está asociado profundamente a las relaciones de amistad consolidadas alrededor de estas prác ticas artísticas y culturales intencionadas hacia la transformación del territorio, y es por eso que cabe traer también estas formas de relacionamien to como motivación y característica particular de estos procesos organizativos juveniles en la zona. Hablar de estas relaciones implica hablar de co nexiones y sintonías que generan estos y estas jó venes alrededor de elementos comunes, identifi cación de intereses, historias, deseos, condiciones de vida, esperanzas, etc.; por ejemplo, la Corpo ración Danza Matanza, como cuenta uno de sus fundadores e integrante, nace a raíz de lo que el nombra como “sentir y amar el arte” y cómo a tra vés de ese sentir común se fortalecen amistades que finalmente se convierten en la conformación del proceso organizativo concreto (Comunicación personal, 2019).
La amistad en la zona nororiental de la ciudad se convierte en pilar transversal para la acción colec tiva, no sólo a nivel de la conformación, sino tam bién de consolidación de las organizaciones, sien do el caso, por ejemplo, del colectivo In Lak’Ech, cuando cuenta uno de sus integrantes cómo a tra vés de la amistad se “evangeliza” y se conforma el proceso, el cual termina por consolidarse definiti vamente a través, de lo que luego se convierte en un ritual simbólico fundamental para la historia del colectivo, de una cadena de tatuajes, o como lo nombra este, de “pactos de sangre” (Comunica ción personal, 2019).
Vínculos que, como se profundizará en el tercer capítulo, tienen un gran impacto en las formas de articulación zonal, que además han contribuido al crecimiento y fortalecimiento de cada una de las organizaciones. “[…]Los muchachos, toda la banda, vino ese día, revocamos, tumbamos, todo aquí lo hemos hecho entre nosotros, poner esta ventana, todo ha sido mero trabajo colectivo, re vocar aquí adentro, la pintada, todo ha sido neta mente con los amigos” (Comunicación personal, 2019), cuenta uno de los fundadores de Casa Les mes, haciendo referencia una vez más al carácter fundamental de estas conexiones entre, los que en este caso se llamarán como Zoneres en las lomas, Zoneres, una analogía que se hace con la palabra sonares para hacer referencia a las voces que se es cuchan de los seres –jóvenes– que habitan la zona, conectados a través del emprendimiento, el arte, el deporte, la música, la danza, la poesía, la litera tura, el tejido, las cámaras, la pintura, el convite, el parche, la pola, la esperanza y la fuerza colectiva que requiere la resistencia permanente. Al hablar de estas formas de relacionamiento, no pueden desconocerse las formas que se presentan también al exterior de cada uno de los procesos organizativos, o más bien, las formas en que estos se relacionan con los diferentes actores territoria les, y en ese sentido, a través de las conversaciones con algunos y algunas integrantes de dichos pro cesos, reconociendo además las prácticas violen tas acompañadas a su vez de la histórica ausencia estatal en estos territorios, se genera una reflexión particular alrededor de las relaciones con los ac tores armados.
Por un lado, se habla desde el impacto que se ha tenido en la idea de control del territorio, ya que a través de las prácticas que caracterizan a estas organizaciones sociales se ha generado y a su vez visibilizado el impacto y la transformación, por ejemplo, en la disminución de la cantidad de ni ños, niñas y jóvenes que son explotados por estos actores armados; y, por otro lado, se habla espe cialmente de las prácticas artísticas y culturales como “escudo protector” en el barrio, como lo mencionaba un joven participante de diferentes procesos artísticos en la zona: “[…] como que el mal con el arte no se mete, la violencia con el arte no va” (Comunicación personal, 2019), lo que plantea la pregunta esperanzadora y perma
nente sobre el impacto real que están teniendo estas prácticas en los territorios y la necesidad a su vez de leer con más detenimiento las historias que dan forma a la perpetuación de la violencia: “[…]muchas veces muchos de esos muchachos de los combos en algún momento quisieron hacer algo de arte pero no tuvieron la posibilidad, ya sea porque tuvieron que trabajar o equis cosa, pero sí, digamos que el arte sí le da como cierta protección a uno” (Comunicación personal, 2019). Finalmente, en relación a los diferentes actores te rritoriales, es fundamental reconocer también el papel que han tenido históricamente las mujeres en la construcción de barrio en la zona nororien tal, y hoy, hablando en términos de las mujeres jóvenes que conforman estos procesos de resis tencia en la zona, resulta obligatorio visibilizar el trabajo por la identificación, atención e interven ción de las violencias sufridas como mujeres per tenecientes a la zona, siendo el caso, por ejemplo, de la Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel y del colectivo Párchese, este último conformado también por quienes lideran la campaña Parece Normal Pero es Violencia, llevando procesos los cuales, entre otras cosas, pretenden que los y las habitantes de la zona nororiental adquieran los conocimientos necesarios en los temas de géne ro que les permitan desaprender las actitudes y/o comportamientos que significan violencias por y para las mujeres, así como dentro de las dinámicas de relacionamiento mismas, campaña la cual cabe decir que ha tenido impactos significativos en los y las jóvenes mismas que integran estos procesos de organización juvenil.
Hablando desde el desaprender estas actitudes y comportamientos violentos, se debe mencionar la función de la comunidad LGBTIQA con la in tención expresada desde los y las mismas jóvenes quienes denuncian inicialmente la dificultad de enunciación de las personas que integran dicha comunidad como pertenecientes y activas de la misma, es el caso de Mesa Diversa de la Comuna 4, proceso organizativo juvenil que encarna en la zona una red de trabajo y apoyo en pro de la pro moción y defensa de DDHH por la diversidad. Cuando la sociedad y el sistema imperante tiene como uno de sus objetivos principales el de divi dir y fragmentar, trabajar en colectivo, conformar procesos y establecer alianzas se vuelve un acto de resistencia, en palabras de uno de los jóvenes integrantes de la organización comunitaria Kasa Blanca: “[…] Resistir es usted aliarse con otros, ser amigos, generar colectividad, abrazarse con otros compañeros, eso es resistencia” (Comunica ción personal, 2019).
(página sin texto)
Una vez se recorren estas voces de quienes con forman hoy algunos de los procesos organizativos en la zona nororiental, sus historias, motivacio nes, intereses y pasiones, cabe entonces ahondar en las características de estas organizaciones en concreto, para las cuales, desde la investigación realizada, se propusieron algunos focos desde la observación y que permiten hablar en este capítu lo de las cuestiones referidas a: algunos referentes organizativos que se han tenido y se tienen hoy como guía para la acción; los objetivos, misiones, visiones de estos procesos; las líneas específicas de acción, estrategias, espacios y territorios en que focalizan sus actividades concretas; y las dinámi cas propias al interior de una misma organización. En ese sentido, se irán trayendo de nuevo las voces de estas y estos jóvenes e integrantes en general de estas organizaciones, corporaciones, casas, co lectivos, etc., que permitirán dar cuenta de estas formas, que siendo a la vez propias y particula res, dan cuenta de constantes en el movimiento de resistencia juvenil desde las organizaciones en la zona nororiental.
Inicios Inicios Para empezar, hablando respecto a la Corpora ción Con-Vivamos específicamente, en principio, como práctica organizativa, se enfoca en la iden tificación de las necesidades del territorio y sus habitantes, para lo cual se desarrollan procesos que procuren el fortalecimiento del tejido social, no sólo a través de actividades concretas, sino del acompañamiento constante a la comunidad y de sus diferentes poblaciones, aludiendo al principio del trabajo horizontal y de largo plazo, es así que se empieza a generar un proceso de acompaña miento a las comunidades para fortalecer lazos de convivencia, de recreación y generando un trabajo con diversas poblaciones en términos del desarro llo local, prevención participativa y los derechos humanos, surgiendo después, poco a poco el in terés por el arte y la cultura como propuesta de transformación social.
Entonces, el surgimiento de esta práctica organi zativa se enmarca en una serie de características contextuales a partir de las cuales se generan du das y preguntas en la habitabilidad del territorio y la apropiación de los espacios propios del mismo, es así como esta organización parte de ser un re ferente localizado en el barrio y en una zona es pecífica de la ciudad, la cual enmarca su quehacer en principio en dar orientaciones respecto a estas preguntas a través de acciones concretas y par tiendo de su juventud y la identificación de esos otros actores que hacen parte del territorio: […]Con-Vivamos es una organización comunita ria que surge hace aproximadamente 30 años en el barrio Villa de Guadalupe y en un contexto signi ficativamente violento, sobre todo en la zona no roriental, donde inicialmente un grupo de familias del barrio se reúne, con el fin de enfrentar diversas problemáticas bajo las preguntas de ¿cómo pode mos habitar el parque? ¿qué vamos a hacer para recuperar la calle? ¿Cómo prevenir el recluta miento de jóvenes por los grupos armados? y deciden conformar la organización, siendo esta una de las primeras or ganizaciones comunitarias, conformada por perso nas muy j ó v e n e s ( C omu nicación personal, Coordina dor del pro grama de Pa ces Comunitarias en la Corporación Con-Vi vamos, 2019) Esto también p a r t i e n d o de que en principio se e st abl e c i ó como una práctica orga nizativa que tenía como base la teología de la liberación, de manera que los y las jóvenes desde sus intereses perso nales y la formación asociada a una época específica de la historia del territorio y la ciudad en general, ge neran y configuran esta práctica como punto de referencia para el trabajo comunitario, así, como lo cuenta una de las personas que hace parte de la
Corporación hoy:
[…] En un inicio, como jóvenes, venían trabajando ya en el tema comunitario en el ba rrio Villa de Guadalupe, pero esto desde proce sos más ligados a la teología de la liberación, es decir, se puso en “conversación” al evangelio con lo político, social, con los derechos humanos, la educación, etc., y así fue que se conformó después la “Corporación Centro Convivir”, que es en la actualidad la Corporación Con-Vivamos ( C o mu n i c a ción personal, Coordinador del programa de Paces C o m u n i t a r i a s en la Cor p o r a c i ó n Con-Vivamos,
2019).
Movimiento comunitario Movimiento comunitario Las prácticas de organización parten de las posibilidad de generar espacios que procuren, en principio, un territorio deter minado y que dentro de esta configuración territorial, se concentren una variedad de necesi dades a partir de las cuales el cotidiano de la co munidad que lo habita se generan entre carencias y problemáticas que impiden el desenvolvimien to de determinadas dinámicas sociales, relacio nales y de las búsquedas que el mismo día a día suscitan, de allí, se parte hacia la generación, en primer lugar, de unos espacios ubicados espacial mente, que no en todos los casos responden sólo a la adquisición y pertenencia de un lugar físico, sino a la posibilidad de configurar una serie de actividades ubicadas en un espacio-tiempo y, en segundo lugar, a una agenda de acciones ligadas a unos objetivos preconcebidos, que impliquen una ruta de alternativas a las relaciones y experiencias que ya habitan y hacen parte de la configuración de territorio. Así, volviendo a las dinámicas de la Corporación Con-Vivamos puntualmente, se da cuenta dentro de esta configuración el horizonte permanente hacia el fortalecimiento del movi miento social, desarrollado, como lo contaba uno de sus integrantes, a partir de tres enfoques: de derechos, de género y de paz comunitaria, todos a su vez transversalizados por el ejercicio desde la educación popular.
Desde las organizaciones se generan espacios que respondan a necesidades de manera concisa y que procuren la transformación incesante, ya que den tro de estas se ha identificado cómo las dinámicas están en constante cambio, lo que debe sobrepo nerse, no sólo generando nuevos espacios, sino haciendo énfasis en la reconfiguración de los mis mos, que insiste en reconocer y eliminar sesgos y preconceptos que se observen a partir de la misma transformación y la mutación de las dinámicas so ciales, partiendo de acciones concretas, que impli can un periodo de tiempo específico; para esto, se han establecido diferentes estrategias que funcio nen como guía, y que por ejemplo, en el caso de la misma Corporación Con-Vivamos, cabe mencio nar algunas, puesto que se han encontrado ade más como eje de referencia para otros procesos de organización juveniles en la zona:
Se habla entonces de una estrategia que involu cra a las pedagogías para la paz, y en ese sentido se desarrollan una serie de actividades como por ejemplo el diplomado de memorias comunitarias, narrativas y construcción de paz, donde se acom pañó a diferentes personas de la ciudad median te un proceso formativo respecto al trabajo con perspectiva de la paz desde lo subjetivo, revisan do el contexto en términos de conflictividades y resistencias, y luego configurando proyectos de memorias concretos que buscaban recuperar la memoria de procesos organizativos. Una acción transversal en cuanto su temática y fundamental en la construcción de las organizaciones y cor poración específica, esto en el sentido de que la generación de espacios pedagógicos ha convoca
do de manera constante, también en la intención de llegar a la comunidad, hablando de pedagogías comunitarias, ligadas al diálogo de saberes, que tiene por sí misma el sentido de ofrecer los co nocimientos adquiridos a la configuración total comunitaria, hacerla parte activa, desde focos de enseñanza que se incluyan en estos espacios y que intencionen la exposición de lo aprendido. De ahí también que se hable de la construcción de agendas territoriales de paz, donde se busca prin cipalmente hacer un análisis de contexto, revisar las problemáticas que afectan a las comunidades, identificar las capacidades de la organización co munitaria y a partir de allí, generar propuestas te rritoriales de paz, por ejemplo, desde las mujeres, las juventudes y la niñez, pretendiendo que dichas construcciones puedan ser incluidas en las polí ticas públicas de la ciudad, en las agendas de las organizaciones y en la prioridad de trabajo de las comunidades, posibilitando el trabajo con las di ferentes poblaciones que hacen parte de la confi guración comunitaria y la cuales poseen necesida des diferenciales, lo cual conlleva a un trabajo, que aunque colectivo, personaliza el acompañamiento y la puesta en marcha de acciones concretas alu diendo a las particularidades de cada población. Así, en lo que respecta a la línea comunicativa en la que la construcción de conocimiento pue de ser expuesta para la apertura del panorama comunitario y trata la generación de una entrega de experiencias propias de la comunidad para la misma, se adelantan procesos también entorno a las narrativas de paz, línea en la que, por un lado, se construyen propuestas de comunicación, tra bajando de la mano de otros procesos de comu nicación comunitaria en la zona y ciudad, pero por otro lado, a nivel interno también se piensa constantemente en la generación de memorias de información y conocimiento que sean puestos a disposición de la corporación como actor posibi litador y de la comunidad como actor propietario de esas experiencias, adelantando entonces de la mano procesos encaminados hacia la memoria e investigación en temas de construcción de paz, como lo han sido, por ejemplo, la recuperación de memoria de los 30 años ya cumplidos de la Cor poración misma.
Para la Corporación Con-Vivamos las alianzas y redes establecidas han sido fundamentales, puesto que esta ha sido considerada, por su amplia tra yectoria y reconocimiento, también como referen te para la asesoría, acompañamiento, diseño y eje cución de proyectos y actividades. En ese sentido, desde el enfoque de juventudes particularmente, cabe traer el proyecto de Voluntariado Joven, de sarrollado durante el año 2020 en articulación con la Secretaría de Juventud, donde se desarrollaron, a partir del acompañamiento a jóvenes de la ciu dad, procesos de formación, activación y promo ción de iniciativas de voluntariado en la ciudad, lo que en este caso representó una estrategia de ac ción alternativa clave para continuar, aún durante la temporada de pandemia, con la gestión de lide razgo político juvenil; iniciativa que se establece desde el reconocimiento de la Corporación en los procesos de ciudad y el trabajo comunitario, dan do cuenta a su vez del fortalecimiento de la línea de juventud dentro de ella.
Esto, de la mano de lo antes dicho sobre la contex tualización de las apuestas de acción, la genera ción de alternativas para el encuentro y el trabajo colectivo, espacios pedagógicos y de acompaña miento a partir de la virtualidad y el seguimiento de manera remota, ha tenido efectivamente impli caciones en las maneras de generar y desarrollar acciones, revelando esta coyuntura otras proble máticas estructurales a partir de la ausencia en la intervención estatal y de la ausencia de atención general en la emergencia en los territorios; en tonces, como respuesta resistente a esto se genera y promueve la campaña Amadrina una Familia como forma de gestión para atender las necesida des urgentes de algunas familias en la zona noro riental, trabajando además desde un protocolo de respuesta humanitaria y un plan de recuperación y reparación de barrios.
Proceder Proceder El fortalecimiento del movimiento comunitario como sentido fundamental de la Corporación Con-Vivamos, adherido a las acciones no sólo enfocadas en la apertura de espacios, sino tam bién en el proceso de acompañamiento a las otras prácticas organizativas que se generan en los te rritorios de la zona nororiental de la ciudad, en este caso haciendo énfasis especial en las genera das desde la población joven, se plantea a partir de la generación de metodologías cercanas para la generación de confianza entre los actores, partien do de cómo las dinámicas juveniles están cargadas
(página sin texto)
de complejidad en cuanto a sus formas y maneras de apertura, no sólo al trabajo comunitario, sino también a las alianzas que puedan generarse, de manera que la lectura de esta complejidad, que no es estática, se convierte en un reto permanente para el trabajo de la Corporación.
Estas metodologías parten de la posibilidad de generar espacios de encuentro que incluyan esas complejidades y diversidades, y se van configuran do en el quehacer constante y en el relacionamien to con los actores de los procesos organizativos, de allí que la Corporación plantee en principio una línea de trabajo a nivel interno que puede identi ficarse en el desarrollo de las reuniones de planea ción y las maneras en que esta se involucra con las diferentes iniciativas.
En primera instancia, la pluralidad de conoci mientos es una de las apuestas que se asume en colectivo, reconociendo que el movimiento comu nitario debe nutrirse desde diferentes posturas y experiencias para construir y fortalecer la actua ción, lo que se precisa con la intención de desdi bujar las relaciones verticales entre formas de ge neración de conocimiento:
[…] Se trata de desdibujar esa línea entre exper tos y empíricos, sino que más bien el profesional se involucre con los pobladores del territorio, los gozantes del territorio, las personas que lo viven día a día, los que también han tenido que enfren tar toda la vida estas dinámicas de guerra y sobre todo en la zona nororiental que ha sido transver salizada por todo tipo de grupos armados, siendo los protectores de estos procesos como Con-Viva mos a lo largo del tiempo, las mismas iniciativas comunitarias (Comunicación personal, Cofunda dor de la Corporación Con-Vivamos, 2019). En ese sentido, las estrategias internas de la or ganización parten también de un relacionamien to flexible, propiciando desde la interacción una fluidez marcada por la confianza depositada en prácticas determinadas, más cercanas al trabajo comunitario y a la juventud dentro de su diversa complejidad, de allí que también se generen espa cios para la interacción desde diferentes narrativas y técnicas de activación, que permitan acercarse al otro y a la otra entorno a sus experiencias particu lares de vida, gustos, pasiones, intereses. Entonces, respecto el trabajo junto a estas otras organizaciones juveniles, el proceso de acompa ñamiento a pesar de ser compuesto en sí mismo por una serie de etapas y fases, este no se deter mina de tal manera que impida la libertad en el quehacer de las diferentes organizaciones, sino que más bien se trabaja en la búsqueda de pun tos de encuentro en las diferentes propuestas e iniciativas para incorporarlas en la agenda de la Corporación, por ejemplo, en términos de ges tión y fortalecimiento de las acciones planteadas, cuestión que desde el quehacer de la Corporación misma, se encuentra guiada también por una serie de interrogantes que sirven de orientación política para la construcción de estas agendas de paz que reconozcan a su vez las particularidades de cada proceso: ¿Quiénes son los procesos juveniles de la zona nororiental de la ciudad?, ¿Cuáles son las raíces?, ¿Cuáles son las perspectivas desde las que se ha trabajado?, ¿Qué les ha quitado la guerra?, ¿Cómo han resistido a esas violencias?, ¿Cuáles son las propuestas de paz?.
Intrínseco Intrínseco Esta complejidad en el desarrollo de metodolo gías para el trabajo comunitario partiendo de las juventudes se reconoce también a nivel interno de la Corporación, ya que si bien esta se gesta a partir de la organización de un grupo de jóvenes, las juventudes continúan haciendo alusión a esa complejidad en la que se hace repetidamente hin capié, pues encarnan una serie de etapas y no se configuran a partir de una características previa mente establecidas, sino que están permeadas por el contexto y sus diferentes dimensiones, determi nando la diversidad dentro de esta concepción de “etapa vital”.
Partiendo de esto, puede decirse que una metodo logía homogénea no responde de manera efectiva a la configuración diferencial de los y las jóvenes y por consiguiente a la articulación con las organi zaciones en el territorio, por ello, la apuesta de la Corporación Con-Vivamos parte de la generación de vínculos y establecimiento de redes principal mente con los y las jóvenes presentantes de dichos procesos, permitiendo el acercamiento y diálogo a partir de una relación horizontal, reconociendo que las maneras en que se desenvuelven los espa cios y se desarrollando las actividades también aluden a esa cercanía que se ha identificado como fundamental para el establecimiento y manteni miento de la articulación entre las prácticas orga nizativas mismas.
En ese sentido, junto a la experiencia vivida por la pandemia del virus Covid-19, cabe reconocer dentro del trabajo comunitario a la presencialidad y al encuentro como medios fundamentales para el fortalecimiento del mismo:
[…] Es importante para el programa y para el equipo de la Corporación mantener los espacios de encuentro, ya que una de las principales afec taciones que se han tenido en el marco de la cua rentena y las medidas de distanciamiento, es que van perdiendo el encuentro personal y eso impi de unos marcos de sentido, que es lo que permite ubicarnos en nuestro curso de vida, reconocernos, entonces se hace necesario garantizar una comu nicación asertiva y profunda y no sólo un inter cambio de información, donde se den espacios para la conversación y el diálogo (Comunicación personal, Director del Programa de Paces Comu nitarias de la Corporación Con-Vivamos, 2020). Sin embargo, cabe decir que a pesar de las medi das tomadas de distanciamiento social, se encon traron formas para que la agenda de acción no se detuviera y mucho menos con la identificación de problemáticas y necesidades comunitarias ubi cadas en la zona nororiental de la ciudad, donde desde las diferentes prácticas organizativas y las articulaciones de las mismas dieron respuesta ge nerando procesos de base, por ejemplo, basados en el fomento de la autogestión alimentaria, apro vechando la capacidades mismas de la comunidad y el territorio.
Pasos de base Pasos de base Estas prácticas de organización juvenil a las que se viene haciendo referencia, se reúnen en principio de manera diversa, acudiendo en primera instan cia a su contexto y la identificación de necesidades y problemáticas que en el andar de sus territorios permea a la cotidianidad propia de la construc ción de dinámicas que parten de una configura ción histórica; de esta manera, puede decirse que las organizaciones responde en cierta medida a: primero, la posibilidad de generar transforma ciones y cambios sociales en diferentes ámbitos y partiendo desde las posibilidades y recursos dis ponibles, pero siempre con base a experiencias conocidas y posibilidades de mejora a nivel ma terial, epistemológico y metodológico; y segundo, a la búsqueda de oportunidades que no se limiten a las que el territorio ofrece para generar lo que se nombra como estabilidad económica y sostenibi lidad individual y colectiva.
Por ejemplo, en el caso de la corporación Amiga Joven, puede decirse que el principio de esta res ponde de manera diferencial a partir de la con figuración territorial y sus dinámicas propias, así como a los recursos que se encuentran ligados a lo mismo, lo que, asociado a las problemáticas lo calizadas, también requiere y facilita la junta de actores en pro de una serie de objetivos que bus can la transformación, ofreciendo posibilidades a la comunidad, así, Amiga Joven, como lo contaba una de sus jóvenes integrantes y representantes, empezó en el barrio Lovaina, ubicado en la Co muna 4 en el año 1996, fundada por un grupo de monjas que habitaban el territorio y ante las condiciones que se presentaban, focalizando la mirada en ciertas problemáticas, crearon un in ternado para mujeres que estaban en riesgo o eran víctimas de violencias sexuales, encontrándose en contextos de prostitución, de vulneración de de rechos, etc., y este entonces va convirtiéndose en un “semi-internado”, es decir, donde las mujeres estaban allí parte del día en procesos formativos y recibían a su vez apoyo en su formación acadé mica pero ya no residían de manera permanente en el espacio.
Teniendo esto en cuenta, cabe decir que si bien se marcaba un énfasis para la acción en el territorio, estas posibilidades se ofrecían en principio tam bién para la población en general, sobre todo por la presencia significativa de niños y niñas habitan tes del barrio que llegaban a jugar y a distraerse en su tiempo libre con las diferentes actividades que el mismo espacio ofrecía y disponía para la comu nidad, lo que permitió luego, que se dieran a co nocer las necesidades, fortalezas y potencialidades que habían dentro de la misma, y de esta manera, dar inicio posterior a procesos de educación foca lizados con voluntarios de la misma comunidad (Comunicación personal, 2019).
En ese sentido, no sólo se configuraban espacios para el socavamiento de las necesidades materia les de manera permanente, lo que incluía la ha bitabilidad del mismo, sino que también espacios en doble vía, donde las organizaciones se confi guraban en torno a la mitigación de unas nece sidades, como se habló anteriormente, materiales inmediatas como la alimentación y espacios para el cuidado y el esparcimiento de la comunidad en
(página sin texto)
general, lo que alude a un espacio en doble vía, respondiendo de igual manera a los recursos dis ponibles y accesibles para la práctica organizativa. La organización Kasa Blanca, como también los recordaba un joven integrante de esta, ilustra esto desde su historia:
[…]Entonces Kasa Blanca, esa parte pues de arri ba, está el patio del primer piso y toda esa parte que era como de la montaña… era un lugar donde estaban las viviendas de las familias que habían llegado desplazadas y donde los niños tenían como su lugar de recreación y de nutrición ahí abajo en Kasa Blanca, pues yo me imagino – en eso yo no estaba allá − que era muy bonito, porque eran las familias ahí, como si fuera una tribuna de alguna manera y estaban ahí pues como pendien tes de sus hijos, porque además era un centro para que se alimentara y jugarán […] (Comunicación personal, Integrante de Kasa Blanca, 2019). Y en esta línea, puede decirse que las organiza ciones aluden, en ocasiones, a necesidades que no habían sido identificadas, pues no significaban en la vida cotidiana una necesidad inmediata, y es de este modo que organizaciones como Cátedra Libre Martín Baró, como lo contaba uno de sus representantes en la ciudad, “[…]nace como una necesidad de una psicología del pueblo y para el pueblo, psicología que busca la transformación de las condiciones materiales de existencia de las per sonas y la liberación de la opresión cualquiera que esta sea” (Comunicación personal, 2019), y es de esta manera, como se identifica que dichos pro cesos organizativos también pueden configurarse alrededor de una serie de postulados que no en todas las ocasiones aluden a una necesidad exter na, llámese espacio, punto de encuentro, lugar de habitabilidad, sino que también parten del ser, en tendido como ese ámbito en el cual, como sujeto, se habita y se conoce a lo largo de la vida, de modo que estas “demandas del ser” también se com prenden como una necesidad y activador de las organizaciones, una cuestión que también se hace evidente cuando, en conversaciones con un jo ven integrante de la corporación Danza Matanza, cuenta que esta nace con la intención de que más allá de “hacer riqueza”, refiriéndose a la precaria situación económica, se quería pensar en un “de sarrollo del ser”, desarrollo al cual se le presentaba como herramienta fundamental desde esta corpo ración el arte, el cual brindaba otras maneras para tramitar los “dolores de la vida”, los “momentos difíciles” que habían pasado y que pasan hoy, tra tándose de una manera de sanar, perdonar y llegar a una “conciencia diferente”, y que además, juega un papel fundamental en las periferias, sobre todo en relación a la niñez, concibiendo al arte también como facilitador para la deconstrucción en las di námicas de relacionamiento y para la apertura en la mirada respecto a otras posibilidades de vida. (Comunicación personal, 2019).
Debe tenerse en cuenta que, por otro lado, el ini cio de las organizaciones puede no sólo respon der a unas necesidades específicas, sino también a la posibilidad de acceder a una serie de recursos para llevar a cabo unas actividades concretas que aporten a la transformación de situaciones parti culares y que son de interés colectivo, y es así que, uno de los jóvenes integrantes de la Corporación IFT cuenta cómo, hace aproximadamente diez años, en relación a una política pública, se dio un incentivo para formar a jóvenes en investigación, y esta forma de investigar y de acercarse a la inves tigación, termina apoyando el fortalecimiento del movimiento de juventud, ya que implicó involu crarse de manera directa con temas referidos a las políticas públicas, a la financiación, y desde ahí es que se empieza a conocer, recorrer y a incremen tar su capacidad de incidencia, resaltando el tra bajo junto a otras organizaciones que llevaban ya un amplio recorrido en la zona o que también se estaban gestando (Comunicación personal, 2019). De este modo, se encuentra también que dichas políticas y recursos han estado vinculados a po blaciones específicas las cuales, si bien hacen par te de la comunidad en general de la zona, se han identificado como “minoría”, y ha sido descono cida y oprimida por la misma, lo cual ha incenti vado también a algunas organizaciones a trabajar en aras de reconfigurar esas dinámicas excluyen tes; es el caso del proceso que se lleva desde Mesa Diversa en la Comuna 4, la cual, según lo cuenta uno de sus representantes, es la secuela de un pro ceso o un movimiento de diversidad sexual que se presenta desde el año 2008, y que empieza con un grupo de jóvenes que tenían el objetivo principal de promover la inclusión del grupo poblacional LGBTIQA en el plan de desarrollo:
[…] En ese entonces estaba el auge de la formula ción del plan de desarrollo de todas las comunas de la ciudad y después del debate se logró ser una de las pocas comunas en tener dentro del plan de
desarrollo local como eje poblacional la población LGBTI, eso lo que implicaba era poder tener prio rización dentro de proyectos como presupuesto participativo. (Comunicación personal, Integran te de Mesa Diversa de la 4, 2019).
Y así también, como se menciona un poco antes, se encuentra que el principio de las organizacio nes ha hecho referencia además a las convicciones que por medio de los gustos y las pasiones se crean por el arte, esto en tanto se convierte en activador para el ordenamiento, el encuentro y la compo sición metodológica de estas prácticas artísticas, buscando no sólo su creación y ejecución, sino ser un puente para la expresión, la resistencia y el cambio. Un ejemplo de esto puede ser el colecti vo KGP, donde la juntanza y el diálogo de saberes que se da principalmente a través del Hip Hop, propicia espacios para la reflexión, la creación, formación artística y académica, tomas culturales comunitarias y recorridos territoriales, desde el año 2005.
Cabe decir que estas expresiones no sólo quedan como memoria, insumo y construcción colectiva, pues la configuración de ciudad desconoce estas prácticas de base, ya que no se configuran princi palmente a partir de recursos públicos, sino desde la autogestión, y quedan localizadas en el territo rio, para lo cual de manera reivindicativa se iden tifica desde las organizaciones de la zona la nece sidad de comunicar estas prácticas y estas formas de crear y ser en el barrio, así Señales de Humo, un colectivo audiovisual que nace en la Comuna 3 en el año 2012, debido a esta necesidad identificada y en relación a una estrategia de fortalecimiento en comunicaciones que se venía implementando desde hace aproximadamente dos años a través de presupuesto participativo, donde algunos líde res del territorio priorizaron recursos hacia esto, principalmente para la dotación de equipos. Ordenamiento Ordenamiento Es así como los procesos colectivos se manifies tan en cuanto a la conformación de una práctica organizativa, a partir de los vínculos que se gene ran al encontrarse y pertenecer, no en todos los casos, a un mismo territorio, se trata de un vín culo de vecindad, al cual se adhieren no solo el reconocimiento del otro, sino también el valor de sus intenciones en cuanto se es consciente de las problemáticas que aquejan a ese lugar común de habitabilidad, cuestión que, por ejemplo, se hace evidente rescatando la historia del colectivo In Lak’Ech, la cual se refiere principalmente al par che de amigos que tenía la intención principal de, a través del arte, la cultura, la siembra y el deporte, nutrirse como personas y aportar a diferentes pro blemáticas en el ba rrio que habita ban.
De igual manera, en los terri torios no solo se daba una “deter mina c i ó n” p a r a las or ganiza ciones, s i n o q u e también estaban ins taladas prácti cas concretas de organización co munitaria a partir de la lectura, no solo del contexto, sino desde co rrientes filosóficas con las cuales los actores de los barrios se sentían cada vez más identificados, por ejemplo, en el caso del colectivo KGP, que surge en un contexto donde las ju ventudes que habitaban estos territo rios se enfrentaban a diversas formas de violencia a través de diferentes figuras de poder, también se empezaban a visibilizar algunas acciones comunitarias en procesos sobre todo desde la teología de la liberación, y es en este habitar el barrio como joven que se empiezan a identificar unas características comunes entre ellos y ellas mismas y se empieza a intencionar la unión.
Así mismo, la estructuración de estas prácticas or ganizativas no sólo acude a un espacio de volun tariado comunitario, aludiendo a esa sensación de vecindad, sino que también tiene como principio la generación de una estabilidad económica y por
consiguiente de erigirse como un punto de en cuentro y de fomento del arte al interior de la co munidad, sin dejar de lado ese sentido colectivo, pero siempre acudiendo a la generación de lazos que permitieran una base económica estable para el desarrollo de las actividades, lo cual no solo in cluye un ingreso para las personas al interior de la práctica organizativa, sino también para el ade cuamiento y la habitabilidad, en este caso, de un espacio específico.
Esto se encuentra también en la historia de Casa Lesmes, la cual, además de ser una sala de ensayos, ha sido un espacio de formación artística para las niñas, niños y personas en general interesadas en la música, aunque en un inicio, la proyección de los servicios estuviera guiada hacia personas ex ternas del barrio y zona, esto principalmente por cuestiones de subsistencia y viabilidad de la sala. Así, este asunto, también plantea que en ocasiones los espacios pueden te ner un carácter público o privado, lo cual representa en sí mismo tranquilidad, motivación y fomento para las prácti cas organizativas, ya que un punto de encuentro genera seguridad e identi ficación a partir de sus integrantes y de la comunidad, pero el carácter del espacio también se convierte en una causa en sí misma, en primer lugar por el acceso al es pacio que representa un gasto así como su mantenimiento y, por otro lado, la lucha para el no desalojo que se ocasiona cuan do los espacios son apropiados comunitaria mente y son de carácter pri vado o do naciones que con el tiempo pueden em pezar a ser reclamados.
Entonces, el acceso a un espacio para el encuentro y desarrollo de las actividades, ya sean a nivel co munitario o interno, es una de las formas en que las prácticas organizativas cobran vida, es decir, el espacio permite que los actores se encuentren y tengan un motivo material para generar la organi zación alrededor del mismo, en este sentido es que un grupo de amigas del barrio La Cruz en la Co muna 3, hoy conformado alrededor de la Bibliote ca Comunitaria Sueños de Papel, como lo cuenta una de sus representantes, empiezan a reconocer la necesidad de un espacio cultural, artístico y educativo para la comunidad, ya que evidencian do una serie de problemáticas alrededor de la vio lencia, la delincuencia, el analfabetismo, las llevan a pensar en la posibilidad de habitar espacios para la recreación y el esparcimiento, empezando así a realizar talleres con intención diagnóstica para identificar puntualmente las necesidades, proble máticas y potencialidades que habían al interior de la comunidad, donde además el tema del es pacio material para el encuentro y como proceso, según cuenta dicha representante “fue lo que dio vida al colectivo” (Comunicación personal, 2019). De esta manera, puede decirse que la configura ción también puede generarse a partir de un espa cio de confluencia de diversas prácticas, en donde existe la posibilidad de generar una práctica a par tir de recursos y experiencia de una práctica ya establecida que ofrece su guía, asesoría y recursos materiales aludiendo a las necesidades identifica das en el territorio, lo que permite que ese espacio se convierta en un gestor para la configuración de prácticas organizativas sin el carácter de propie dad para estas.
Este es el caso de Eureka, un grupo juvenil de la Fundación Waima, que tiene sede en Bello Orien te y a las que, como lo cuenta una de sus repre sentantes, la fundación Palomá (constructora del barrio), les cedió en figura de comodato un espa cio en el territorio, ya que como grupo, buscaban promover el emprendimiento juvenil a partir de la apropiación del territorio, generando acciones de cambio que contribuyeran con el fortalecimiento de las relaciones a partir del reconocimiento del otro con valores como la responsabilidad y el res peto que, manifiesta la misma, son transversales en las diferentes actividades que realizan desde el mes noviembre del año 2018, con la necesidad fun damental de brindar un espacio para los y las di ferentes jóvenes, ya que aunque habían diferentes propuestas en el barrio, la cantidad de población requería generación del espacio, ya que además de considerar que los y las jóvenes se encontraban en
edades en las cambian constantemente los intere ses y pasiones, como grupo buscaban desarrollar actividades diferentes a las propuestas en el barrio. Los espacios no siempre cambian de cuestión so cial, es decir, en ocasiones estos espacios siguen siendo un generador de prácticas organizativas a través de la historia, quizás no con las mismas di námicas, pero no pierden ese sentido comunitario y de transformación social al que se ven ligados a partir de la construcción misma del territorio, este es el caso de Kasa Blanca, cuando un integrante de esta organización cuenta:
[…]Kasa Blanca nace en 1999, bueno, después de 1999 porque allí se fundó una organi zación que se llama Organización Social Palomá, que fue creada por diferentes misioneros, diferen tes voluntarios, estudiantes… misioneros como religiosos de alguna manera y pues uno de esos misioneros es español, Manuel Burgos, donde iba, él creaba espacios para la educación, creaba es cuelas, colegios… entonces él alentó que se creara allá en Bello Oriente la escuela para primaria y el colegio, entonces también con él, con otros vo luntarios, comerciantes algunos, sobre todo pues del hueco, reunieron recursos para comprar terre nos en esa parte alta de allá del barrio, entonces compraron mucha tierra, entre esas, la casa que es Kasa Blanca ahora (Comunicación personal, Inte grante de Kasa Blanca, 2019).
Teniendo esto en cuenta, cabe decir que el espacio no se convierte en un limitante para la configura ción de las prácticas organizativas, ya que a pesar de ser un gran referente y un recurso significativo para las organizaciones, los actores no encierran su quehacer y la generación de apuestas comuni tarias en un espacio físico, por el contrario, para muchas otras prácticas organizativas su espacio de encuentro es el territorio en todo su conjunto y, a partir de ello, otra manera para la configuración se encuentra en los incentivos y convocatorias que realiza la administración pública de turno, la cual invita al acceso a determinados recursos para el desenvolvimiento de actividades y proyectos es pecíficos para el mejoramiento de las condiciones de vida de los territorios a partir de sus dinámicas, necesidades y problemáticas particulares, y es así precisamente que organizaciones como IFT sur gen, que como se menciona antes, nace a raíz de una iniciativa para el desarrollo de un semillero de investigación en Belén, asociado a recursos que surgieron a través de determinada política públi ca y que después, a través de ese trabajo conjunto, la rigurosidad con la que se estaba realizando la investigación, se empieza a conformar un grupo de amigos, afinidades y objetivos comunes, que le dan esa primer forma a la corporación. Lo que se manifestaba casi como una urgencia a la hora de la conformación y desarrollo de estas apuestas comunitarias a partir de las dinámicas del territorio, es la posibilidad de visibilizar otras formas de habitarlo y ser dentro del mismo, y es a esto que se refiere uno de los fundadores e inte grantes de la corporación Danza Matanza cuando cuenta cómo, específicamente en el barrio Santa Inés de la Comuna 3, se presentaba una época de alto apogeo en la violencia en el territorio, si tuación que él como joven junto con sus amigos enfrentaban y asimilaban de otras maneras, prin cipalmente haciendo referencia a eso del sentir y amar el arte, como se mencionaba en la primera parte de este texto, que un día los llevó, a él y su grupo de amigos, a “crear un parche” (Comuni cación personal, 2019) y presentarse luego a una convocatoria de presupuesto, llevando a confor mar legalmente la corporación en el 2014. Del mismo modo, estas alertas también facilitaron la conformación de prácticas organizativas alrede dor de campañas que ayudaran a mitigar esas pro blemáticas que se presentaban en la cotidianidad y que representaban también sectores diferenciales en las comunidades, esto, también aludiendo a la necesidad y obligación evidente respecto a la aten ción a poblaciones particulares que requirieran de actividades e iniciativas que apuntaran al mejora miento de sus condiciones de vida, lo que podía representar la generación de prácticas organizati vas, esto en cuanto se convertía en un motivante los resultados satisfactorios e insatisfactorios de las iniciativas llevadas a cabo, a lo que se refiere uno de los representantes de Mesa Diversa de la
4 al contar:
[…]se hicieron varios proyectos, más que todo con temas de enfermedades de trans misión sexual, y solamente hasta el año 2012, que nace un proyecto que se llama Zona Rosa Co muna 4, se coloca el tema de diversidad sexual, pero en aras políticas, sociales y comunitarias. Se logran cosas interesantes como movilizaciones so ciales dentro de la comuna, el fortalecimiento de procesos organizativos, consolidación de la mesa
(página sin texto)
en espacios como el comité de gestión, que era la máxima instancia que decía que hacían con los recursos dentro de la comuna donde estaban los grupos poblacionales y los ejes temáticos del plan de desarrollo (Comunicación personal, Integrante Mesa Diversa de la 4, 2019).
Combustible Combustible Partiendo de lo anterior, las motivaciones se con vierten en un eje principal en el desenvolvimiento de las prácticas organizativas, no sólo desde sus primeros pasos, sino en su quehacer y planeación a futuro, lo cual puede presentarse de varias ma neras: en el interior, que alude a las motivaciones individuales en sintonía con el resto de actores que conforman la práctica, el encuentro de esas apuestas que terminan convirtiéndose en una suerte de motivación colectiva centralizada en un territorio específico, encontrándose esto, por ejemplo, en la historia del colectivo audiovisual Señales de Humo:
[…]Los intereses personales de quienes empezaron en el proceso de comunicación tienen mucho que ver con estos tres puntos del contex to social, económico y político. Porque permite la participación social en uno de los escenarios más importantes que es la comunicación y además de eso la comunicación permite darle un toque polí tico a los contenidos, cierto, cuando se habla pre cisamente de contar esa historia de los orígenes de las comunidades, de dónde vinieron (Comunica ción personal, Integrante del colectivo audiovisual Señales de Humo, 2019).
Lo cual también lleva a identificar que dentro de las prácticas organizativas se tienen en cuenta los sueños individuales de los diferentes actores, que en este caso, encuentran en el arte una forma de vida y una serie de metas a cumplir, y que a par tir de estas prácticas organizativas encuentran no sólo la motivación sino los recursos para llevar a encauzar su accionar en torno a las prácticas artísticas, lo que puede aportar a la transforma ción no sólo de su micro-contexto sino que a la par puede generar cambios a nivel colectivo y co munitario a través del intercambio de experien cias y la formación del otro. Así, en relación a la sala de ensayos Casa Lesmes, cuenta uno de sus fundadores, que en lo que respecta a las personas que hacen parte de Casa Lesmes y acuden a sus diferentes “servicios”, existe una conexión más allá con la Casa, esto porque el apoyo ha sido casi que incondicional con las bandas y los sueños de to das parecen ir de la mano junto a los sueños de la Casa: “profesionalizar su arte” (Comunicación personal, 2019).
Así, lo que asociado a las motivaciones que en pri mera instancia se identifican como individuales pero que tienen un carácter colectivo, se manifies ta en un sentido de agradecimiento y de acogida que se construye en el quehacer con la comuni dad, en la entrega y a la apertura de espacios que se convierten en fundamentales para la mejoría de la calidad de vida y para la movilización incluso de las diferentes poblaciones en aras de una serie de objetivos comunes, de manera que esta acogida también representa para los colectivos ese com bustible por el cual su accionar sigue en marcha y a ritmo constante, en ese sentido, un integrante del colectivo In Lak’Ech expresa:
[…]Hemos crecido y mucha gente ha llegado y mucha gente se ha ido, entonces desde ahí es que hay que ver qué es lo que hemos hecho también y cómo es que hemos resistido en nues tras comunidades, con millones de problemáticas y con miles de felicidades marcadas por medio de pinturas, sonrisas, gente bonita que viene acá al barrio simplemente a dar un poquito de lo que sabe, ya sea desde su conocimiento, desde la mú sica, el arte, sembrar, donarnos unos arbolitos, tenga pa’ un sancocho… entonces sí, nos hemos apoderado mucho del barrio a través del arte, la cultura y la siembra… todo eso nos ha marcado mucho a todos nosotros (Comunicación personal, Integrante del colectivo In Lak’Ech, 2019). Sin embargo, cabe aclarar que el accionar y el com bustible no se limita a un territorio en específico, sino que este termina trascendiendo los límites y fronteras locales en cuanto otras comunidades se acercan luego a estas prácticas organizativas y son acogidas por las mismas entorno a las actividades y servicios que se ofrecen en los diferentes ámbi tos, de manera que el combustible puede llegar no solo del nivel local, sino generarse alrededor de otros espacios territoriales y ampliarse a lo largo de la ciudad, causando un impacto positi vo y deconstruyendo este sentido de pertenencia relacionado a una localización excluyente, y aquí cabe traer a la Corporación Amiga Joven, donde
reconociendo los principales objetivos con los que empieza el proceso, que estaban en torno a la pro tección de mujeres que habitaban espacios riesgo sos, al indagar por la transformación de estos con el paso del tiempo, se expresa la transformación y extensión de estos en el sentido del “recono cer que no hace falta habitar un lugar específico” (Comunicación personal, Integrante Corporación Amiga Joven, 2019).
Trueque de experiencias Trueque de experiencias Los referentes siempre han sido parte fundamen tal de la creación y puesta en marcha de cualquier práctica, en este caso, las organizativas aluden a la experiencia de prácticas que ya se han dado no sólo en el territorio que habitan sino también a lo largo de la ciudad, para lo cual es importante que se encuentren en medio de sus apuestas y que su configuración gire alrededor de unas similitudes metodológicas en donde el quehacer de una y otra va generando avances y nuevas perspectivas para el desarrollo de su quehacer comunitario, en este sentido, desde el proceso de Casa Lesmes se resal ta inicialmente la relación con Ciudad Frecuen cia de Castilla, ya que esta sirvió como referente de crecimiento, al ser una corporación de música que nace también como sala de ensayo y que hoy tienen un importante reconocimiento, relación que se dio inicialmente mediante un curso en la Comuna 3, donde se conocen y desde allí comien zan a trabajar de manera conjunta en diferentes cosas, sobre todo para el fortalecimiento de Casa Lesmes, como por ejemplo desde la elaboración de los planos de esta.
En esta misma línea, se identifica también la im portancia de que en ese avance se dé la identifica ción de temas específicos que puedan ser desarro llados no de manera centralizada sino que lleguen al panorama de otras organizaciones y que, desde su perspectiva, también aporten al desenvolvi miento del tema o la problemática identificada, tratándose de un diálogo de saberes contextua lizado, que permite la diversidad y la ampliación respecto a la lectura y la intervención de la pro blemática, es a partir de esto que también para el proceso que se lleva desde Mesa Diversa de la 4, las articulaciones que se han dado a lo largo de la historia del colectivo, resaltando la comuna 8, han sido claves, sobre todo en cuanto a la reflexión planteada sobre la importancia de que los secto res de diversidad sexual se pronuncien en clave también de otros procesos que no han sido tan mencionados: “por ejemplo el tema de víctimas, los desaparecidos, la guerra” (Comunicación per sonal, Integrante de Mesa Diversa de la 4, 2019). Por otra parte, las apuestas de otras organizaciones a nivel de ciudad también se identifican como un referente en cuanto su guía son apuestas críticas que van en constante retroalimentación y trans formación, las cuales permiten que las prácticas organizativas en constante movimiento, sin dejar de lado sus apuestas iniciales, planteen un referen te en términos de bases teóricas y metodológicas, así como técnicas y temáticas específicas, que per mitan fundamental y solidificar su acción, es así como desde la Corporación IFT, cuenta uno de sus integrantes, “a través de diez años de trasegar, estuvieron en un principio como grandes figuras a seguir IPC, Penca de Sábila y en un principio la Red Cepela” (Comunicación personal, Integrante de la Corporación IFT, 2019).
De igual manera, las instituciones también han actuado como referencia, no sólo en la construc ción burocrática o administrativa de la misma, sino del accionar de su comunidad y de las dife rentes poblaciones adscritas a la misma, que han posibilitado crear una imagen para la ciudad, la cual es seguida por diferentes organizaciones y que incluso esa experiencia institucional y de or ganización comunitaria de la misma, no se limita a su condición espacial, sino que se expande a lo largo de la ciudad llegando a todos sus rincones y generando una serie de prácticas que parten de esas experiencias que se encuentran, se funden y se convierten en formas diversas de comprender y actuar.
Quehacer Quehacer El accionar de las prácticas organizativas, como con anterioridad se mencionó, está guiado por una serie de objetivos, ya sea que respondan a ne cesidades identificadas o a potencialidades dentro del territorio y el panorama de los actores que la conforman, para este caso, estos objetivos se abs traen y se convierten en la base metodológica y práctica que sustenta el trabajo de la práctica or ganizativa, y de la misma manera, las ubica en un punto de partida específico que les permite ser identificadas como referentes y reconocidos desde sus acciones específicas en cuanto a la búsqueda de un objetivo característico y una línea de acción
(página sin texto)
enmarcadas en temáticas definidas y centraliza das, sin desconocer el interés y la posibilidad de aportar y acompañar otro tipo de problemáticas desde el encuentro con los actores y sus territorios a lo largo de la ciudad.
En este sentido, el accionar puede partir de una construcción de la problemática a partir de la ex periencia y no obedecer a un ataque de las situa ciones específicas que se presenten, pero realizan do un trabajo de reconocimiento de las mismas y en cuanto a la prevención de estas situaciones, así como espacios delimitados para la formación de las personas que pueden verse involucradas en estas situaciones problema, como una suerte de reconfiguración de las dinámicas culturales histó ricas, es así como procesos como los que se llevan desde la Corporación Amiga Joven, si bien han tenido una historia marcada por diferentes trans formaciones, han tenido un eje misional central enmarcado hacia la “prevención de las violencias sexuales, específicamente acoso, abuso, explota ción sexual y la trata de personas a través de pro cesos de formación en la ciudad” (Comunicación personal, Integrante de la Corporación Amiga Joven, 2019), para lo que trabajan puntualmente a través de ejes: la escuela de mujeres jóvenes y ni ñez, escuela de hombres en otras masculinidades o masculinidades no hegemónicas y con mujeres adultas, mujeres lideresas constructoras de paz. De igual manera, los espacios para el encuentro y la inclusión de diversas poblaciones están de marcados por las necesidades propias del trabajo comunitario, en donde este no se establece como un límite en cuanto a las características de deter minados sujetos, sino que identifica y reconoce las intersecciones que se presentan a nivel con textual y abre espacios determinados para el tra bajo con estas poblaciones diferenciales, así como la apertura de las condiciones necesarias para el desenvolvimiento de actividades que aporten en la construcción de una serie de condiciones socia les que faciliten la inclusión de estas en todos los ámbitos, tanto instituidos como instituyentes, en este sentido, haciendo un recorrido por la historia de la misma corporación (Amiga Joven), se resalta que:
[…] Cuando se consolida como colectiva debido a ciertos logros, como lo es un proyecto que ganaron con el Fondo Lunaria y que consistía en el intercambio de saberes con mujeres sordas y oyentes para el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos y la sororidad; además de la creación del observatorio de comunicación con enfoque de género en el que pretendían resal tar la voz de mujeres populares que es como se re conocen, pretenden cuestionar la comunicación, la sociedad, las relaciones, ver lo que está pasando en la realidad social que no permite la equidad, ni transformaciones en la estructura social, hacer lo todo con enfoque de género porque ha sido la formación que ha recibido durante toda su vida (Comunicación personal, Integrante de la Corpo ración Amiga Joven, 2019).
Estos espacios no sólo se configuran como lugares a los cuales se acude de manera frecuente para li mitadas actividades, sino que se establecen como áreas seguras para las poblaciones diversas, como un punto de partida para la no reproducción de las violencias que se dan en el afuera en todos los ámbitos de la vida, ya que esta se ha identificado como una de las apuestas llevadas a cabo desde los procesos organizativos y que facilita el forta lecimiento del tejido social, pero partiendo de un escenario micro social en el que se da el encuentro de diferentes actores a nivel territorial y de ciudad y que cada vez más acuden diferentes poblacio nes y actores determinados, en este sentido, desde organizaciones como Mesa Diversa de la 4 se en cuentra como objetivo y horizonte general el de generar y velar por espacios amigables donde se hable en clave de la población diversa: “constru yendo un territorio diverso” (Comunicación per sonal, Integrante de Mesa Diversa de la 4, 2019). Esto también posibilita una mirada al interior, una reflexión de cómo el exterior ha permeado la construcción individual, qué ha permitido y qué ha posibilitado y cómo desde ese lugar se puede conectar con el otro, para lo cual también se es tablecen actividades, unas actividades asociadas a lo que se viene planteando desde Cátedra Libre Martín Baró, enfocadas precisamente en lo que uno de sus representantes nombra como “ritua les de reflexividad”, siendo esta fundamental en la acción que se lleva desde esta organización, dice este representante: “[…]también trabajamos mucho desde ahí, desde que la gente se conecte históricamente con los demás, en que los comien ce a convertir en partes de ellos mismos y no en pedazos externos a mí” (Comunicación personal, Integrante de Cátedra Libre Martín Baró, 2019).
Por otro lado, existe el interés desde las prácticas organizativas de llevar a estas poblaciones diver sas a lugares y ámbitos de los que históricamente han sido excluidos a partir de la configuración de unas formas de ser que limitan la participación a partir de la diferencia, de todo aquello que se es capa de una imagen preconcebida y adoptada por el sistema mundo actual, es así, como la organiza ción comprende la importancia de ubicar en esos espacios actores que lleven la voz de la población y la comunidad y para ello se plantean en principio espacios de formación académica, por lo cual, se identifica que el conocimiento y la formación en diferentes ámbitos proporcionará la posibilidad de generar irrupciones de manera directa en estos y a partir de esos lugares de enunciación generar cambios en el pensamiento arraigado histórica mente, como lo dice uno de los representantes de Mesa Diversa: “el conocimiento puede transfor mar el pensamiento tradicional y ese pensamien to que sataniza lo que es la población diversa, la sexualidad y el género” (Comunicación personal,
2019).
Son acciones que se enmarcan en un largo plazo, ya que se considera que hay una amplia lista de temas que deberían ser abordados; estos espacios de formación han tenido un alto impacto en la deconstrucción de dinámicas históricamente vio lentas, por lo que en diferentes organizaciones el tema de las “escuelas de formación” en diferen tes cuestiones es una acción que no se pierde de vista, ya que han expresado su funcionamiento como espacio sociopedagógico significativo para la transformación paulatina.
Del mismo modo, estos espacios de formación también aluden a un carácter interno, en el cual, desde los principales actores y responsables de las organizaciones, se forman para incidir en diferen tes ámbitos y que estos contribuyan a los procesos y actividades que se lleven a cabo dentro del accio nar de la misma y, de igual manera, que fomente la participación de la comunidad en acciones coyun turales y en los procesos propuestos, velando tam bién por la sistematización y construcción teórica de las experiencias partiendo también junto a la voz comunitaria. Respecto a estas dinámicas de carácter interno, desde la organización Cátedra Libre Martín Baró se da cuenta de:
[…] Más que todo en Bogotá se trabaja mucho con sindicatos en torno a la organización y la colectividad, al sentido de la unidad, al senti do de la colectividad, a la potencia de mantenerse unidos, y desde técnicas interactivas pues, desde técnicas de trabajo colectivo, la creación teórica en Bogotá es muy fuerte, acá estamos trabajando mucho con cine con los niños en la Honda, Barre ro da muchas conferencias, mucho más de índole académico, nosotros hicimos más como trabaja dores de calle (Comunicación personal, Integran te de Cátedra libre Martín Baró, 2019). En esta misma línea de formación de las comuni dades y de los diferentes actores que hacen parte de la misma, la pedagogía también está e focada en la posibilidad de enseñar a las comunidades prácticas artísticas de diferente índole para la construcción de seres íntegros y con el fin de cons truir seres humanos sensibles y empáticos, como se mencionó con anterioridad, tanto al interior como al exterior, en un carácter colectivo e indi vidual, para lo cual se llevan a cabo actividades en las cuales el eje fundamental es la cultura y el arte y que incluso estos ejes también se con vierten en un pilar fundamental en el accio nar de las prácticas organizativas, “el arte y la cultura también puede ser una herramienta de pedagogía para que otros y otras puedan entender esto de la diversidad y aparte de eso, se pretende potenciar esas formas en las que la población se ha venido expre sando” (Comunicación personal, Inte grante de Mesa Diversa de la 4, 2019). Para ello, algo que se encuentra constantemente es cómo se abren espacios tipo taller en los cuales se reali zan estos procesos de formación creativa en donde teo ría y práctica se condensan para desarro llar un sentido in dividual y común que aporte en doble vía a la construc ción de sus territo rios y de la ciudad, por ejemplo esto se e v i dencia al hablar con algu nos inte grantes del colectivo In Lak’Ech sobre los diferen tes procesos que se llevan a cabo, contando sobre
algunas de sus ramas de a ción: “Semillas del Hip Hop”, “Teatro In Lak’Ech”; “Pinceladas de Con ciencia” (donde se ha podido evidenciar con más claridad la apropiación de los niños en el barrio, ya que son ellos mismos quienes autónomamente lo están practicando en los muros del barrio); “In Lak’Ech Fútbol” (esta es la rama más antigua, con la que inicia el colectivo y desde la que se em pezaron a evidenciar problemáticas y em pezó a surgir el inte rés en transformarlas desde el mismo de porte en ese momen to); Talleres de siembra (con énfasis en el estudio de árboles nativos, su esencia y la información sobre árboles “ex tranjeros” e “invasivos”); el proceso con Las Doñas (influenciado por el proceso que se viene dando desde la Comuna 13 con algunas adultas mayores para la resignificación de la memoria realizando diferentes activi dades a través de la conversa, el tejido, la bisutería y la siembra; y fue desde este proceso que también se apoyó para la reali zación del mismo en el barrio.); y finalmente el Semillero de Rap (Comunicación personal, Integrante del Colectivo In Lak’Ech, 2019). También hay que decir que estos procesos de for mación también se enfocan en la posibilidad de generar una estabilidad económica que permita el mejoramiento de las condiciones de vida de las organizaciones y comunidades mismas, lo cual no sólo está enfocado en una población joven, sino que también transita a través de todas las genera ciones que habitan el territorio y que a partir de estos espacios de búsqueda no solo del ser, sino de una vocación, se les permita enfrentarse de manera autónoma al contexto y a la ausencia de intervención estatal, lo cual lleva consigo no sólo una oportunidad de educación, sino también de apertura al “mundo laboral” y, por consiguiente, a transformar sus posibilidades de subsistencia, por lo cual se logra identificar cómo el conocimiento de una forma de arte se convierte en un servicio puesto a favor de un sistema consumista, pero que en sí mismo rescata la humanidad intrínseca en su práctica y en su sentido más puro. Uno de los procesos que dan cuenta de esto es el que se lleva desde la corporación Danza Matanza, la cual cuenta principalmente tres líneas de ac ción: arte, cultura y emprendimiento, destacando en todas, los procesos formativos, procesos que, más allá de transmitir un saber, permiten la aper tura de perspectivas alternativas de vida, y que no reproduzcan una sola opción de “plan de vida”, sea la referida a la violencia, o a lo que el sistema hegemónico impone como “ideal”. hay que decir que estos procesos de formación también se en focan en la posibilidad de generar una estabilidad económica que permita el mejoramiento de las condiciones de vida de las organizaciones y comu nidades mismas, lo cual no sólo está enfocado en una población joven, sin No obstante, este conocimiento no sólo se hace presente a partir de la formación académica, sino que el conocimiento impartido responde a las ex periencias de los actores con el territorio, la cul tura y las mismas prácticas artísticas, lo cual se reconoce como un conocimiento contextualizado y acorde a las condiciones del territorio y de las comunidades mismas, identificándose como un potencializador para la transformación de la rea lidad, de ahí que por ejemplo desde el colectivo KGP se hable del arte como algo “funcional”, es decir, siempre intencionado hacia la transforma ción, siendo este un colectivo artístico y cultural de Hip Hop que encarna el estilo de vida, la filo sofía que como jóvenes adoptan para resistir en su contexto, entendiendo también la educación como fundamental a partir de diferentes prácticas artísticas, culturales, de construcción comunitaria y de carácter popular, que no necesariamente se encuentren ligadas y reducidas a la academia tra dicional.
Así, los procesos artísticos también pueden deve nir de la búsqueda de unas formas otras de ha bitar, ser y vivir del territorio, lo cual como ya se mencionó con anterioridad, los procesos tienen también dentro de sus interese aportar a la gene ración de una estabilidad económica de sus mis mos actores, de manera que estos intereses pueden transformarse y llevarse de un ámbito más grupal a uno comunitario, por ejemplo, en conversacio nes con uno de los fundadores de Danza Matanza, cuenta que, respecto a la idea inicial que lleva a la conformación de la corporación, la creación de una marca de ropa era uno de sus objetivos princi
pales, sin embargo, por inconvenientes con el pre supuesto con el que contaban, la idea se detuvo, y fue en el camino de esto, que empezaron a enfocar su acción artística y formativa.
En ese sentido, cabe decir que estos procesos de formación son fortalecidos con otro tipo de ini ciativas, lo cual permite que las experiencias y las mismas construcciones artísticas sean expuestas y reconocidas desde su carácter transformador y creador de unas dinámicas diferenciales y la pues ta en práctica de una cultura que incluya la dife rencia y reconozca dentro de sí la diversidad inhe rente a ella, es así que se realizan festivales que no sólo son el resultado de los espacios de formación, sino que también de un trabajo arduo e individual a través de toda la ciudad.
[…] En junio tienen uno, se llama festi val de la diversidad, que es todo el mes haciendo actividades, académicas, culturales, pero más que todo culturales, tienen un bazar de la diversidad con alto reconocimiento, lleva 4 años haciéndose, donde por medio de toldos, invitan a diferentes organizaciones de la ciudad para que cuenten, en la noche se tenía la costumbre de hacer un reinado trans, pero en el avance de las reflexiones, se de cidió cambiarlo por un corredor artístico, conver satorios más académicos, ese es un festival muy nutrido en temas artísticos. (Comunicación per sonal, Integrante de Mesa Diversa de la 4, 2019). En esta misma línea, los procesos organizativos también han encaminado sus acciones en la po sibilidad de impulsar prácticas artísticas a partir de la generación de un espacio determinado para el encuentro y el desarrollo de las técnicas y una identidad diferenciada al interior de la práctica ar tística, la generación de estos espacios configuran el reconocimiento de la experiencia y de la cons trucción de la obra artística, así como su carácter transformador y reflexivo crítico en su contenido y sentido, desde la experiencia creadora, hasta el resultado de la misma, por lo cual, por ejemplo, gracias a estas prácticas organizativas, como lo ex presa uno de los fundadores de Casa Lesmes, “hoy se pueden notar una gran cantidad de artistas en la zona, que los ha llevado a pensarse a largo pla zo como sello independiente para visibilizar aún más a estos artistas” (Comunicación personal, 2019), sin embargo también expresa cómo a estos les falta un “impulso” para organizarse, asociando esta organización sobre todo a la confrontación de problemáticas que resaltan en la zona, como el consumo de sustancias psicoactivas y las relacio nes familiares conflictivas.
Por otro lado, la defensa de los derechos humanos es otro tema al que se le ha trabajo a partir de la apertura de espacios, también de formación, don de las comunidades se hacen conscientes de las garantías que se establecen en el reconocimiento de una serie de ámbitos los cuales son inherentes a cada ser humano y que se configuran como una exigencia para la administración y la gobernabili dad, para lo cual no sólo se plantean espacios para el reconocimiento, sino también maneras a través de las cuales realizar la exigencia de los mismos en los contextos micro y macrosociales en los que interactúan, por ello se establece como una de las principales líneas dentro de los procesos organi zativos.
[
…] Los principales temas que motivan el quehacer son los derechos humanos, la defensa y la promoción de los derechos humanos, precisa mente para buscar y dar más voz a lo que como comunidades, como seres humanos, como ani males, como medio ambiente necesitamos, nece sitamos para poder sostenernos en el tiempo, para poder vivir equilibradamente, entonces es eso, los temas son los derechos humanos, la vida digna, la memoria histórica (Comunicación personal, In tegrante de Kasa Blanca y Colectivo Audiovisual Señales de Humo, 2019).
De esta manera, esa línea de derechos humanos, de mano con la investigación, ha permitido que no sólo se realicen espacios para la formación, sino que también se realicen labores de asesoría, acompañamiento y apoyo a personas, proyectos que velan por la no repetición y la restitución de estos derechos: “[…]dentro de la mesa hay psi cólogos, entonces se han dispuesto para que ellos mediante una ruta, hagan acompañamiento a es tas personas, los asesoren, se sienten con ellos y se tomen las medidas pertinentes” (Comunica ción personal, Integrante de Mesa Diversa de la
4, 2019).
Así, el accionar está mediado por los objetivos de base con los que se fundan las organizaciones, y en ese sentido, las acciones que se emprenden dan respuesta a estas pretensiones que se identifican y se trabajan de manera comunitaria y que, a par tir de la creación y puesta en marcha de una serie
(página sin texto)
de procesos o actividades, se responde de manera preponderante a las necesidades, que pasan a ser objetivos cruciales dentro de las prácticas organi zativas, lo cual media entre los recursos espaciales, materiales, y los actores que estén disponibles en cuanto a conocimiento, tiempo y posibilidades de acompañamiento para estos espacios; así, se reco nocen las actividades dentro de los objetivos pro puestos en principio y cómo estos se transforman en la parte práctica y en el aporte para la transfor mación de esas situaciones particulares, que no se limitan a la configuración de un territorio común, sino que reconoce esos objetivos a nivel de ciudad.
[…]La sana convivencia, el respeto de la diferen cia, la promoción de habilidades de liderazgo, el propósito de cambio y el reconocimiento del te rritorio, siempre enfocados en el emprendimiento social, y estos se ven reflejados a partir de las dife rentes actividades que se han realizado en el tiem po que lleva de existencia el grupo juvenil, siendo algunas de estas: Jornadas para pintar las fachadas de las casas que son en madera, aprovechando el talento de los participantes, que realizaron dibujos alusivos al barrio o a la actividad que se desarrolla. Talleres sobre sexualidad, que se dieron a partir de la colaboración de la Organización Internacional de Migración OIM. La creación de estaciones de comida para los perros del sector. Lo que se llama como Alimento Juvenil, que consiste en que ellos y ellas mismas preparan alimentos para compartir con los habitantes de calle o con quienes trabajan en la calle, como los recicladores, buscando evi denciar algunas realidades y a su vez generar una mayor empatía, lo que se realizó por la estación Prado del metro, el Parque del Huevo y Niquitao. La siembra de árboles, aprovechando que aún hay mucha zona verde en el barrio y que es un proce so que exige tanta responsabilidad para que estos puedan crecer, hay que estarlos regando, y eran actividades que dependían de los y las participan tes del grupo (Comunicación personal, Represen tante de Grupo Juvenil Eureka, 2019). También desde la formación ya adquirida por los miembros de las organizaciones, se realizan ac ciones centralizadas en un tema específico, des de las habilidades ya organizadas de la práctica y desde los procesos que se han hecho metodo lógicamente esenciales dentro del accionar de la misma, aprovechando la configuración territorial y el desconocimiento de las necesidades que se presentan y que están en constante transforma ción y brote dentro de las nuevas configuraciones y ordenamientos del territorio, pero no sólo en el local, sino todo aquel que requiera de una acción centralizada y que tenga una suerte de trabajo en red o acuda a la práctica con fines de proyectar acciones de beneficio en doble vía:
[…]También se han realizado colabora torios donde se aplica el conocimiento de investi gación para formular alternativas que obedezcan a las dinámicas del territorio, por ejemplo en este momento se está haciendo un colaboratorio en el Carmen de Atrato, donde se hace un DRP, que es un diagnóstico rápido participativo, se identifican las necesidades de la comunidad, de las personas de ese territorio y se formula un proyecto alrede dor de esa necesidad, de ese debate, de esas visitas, de los recorridos, lo que ilustra también un poco la metodología del colaboratorio, incluido tam bién ese sentir y esencia misma de IFT relaciona da con la investigación” (Comunicación personal, Integrante de la Corporación IFT, 2019). Por otro lado, el aprovechamiento de los recur sos presentes en el mismo territorio es otra de las posibilidades que han permitido la apertura de espacios y actividades contextualizadas y acordes no sólo a las carencias, sino también a las capaci dades, y estas se han ubicado como una actividad de alto impacto dentro del territorio y dentro de su reconocimiento como configuración social; este aprovechamiento de los recursos, también ha permitido reconocer que es necesario el cuidado de los mismos, por esto se abren espacios para la conservación y el cuidado de aquellos recursos fundamentales para la vida y para el desenvolvi miento comunitario:
[…]Las dinámicas de la agricultura, eso es otro de los fuertes de la Kasa, porque en la fundación muchas de las personas son o han sido campesinos y son cultivadores, entonces al rededor hay mucho terreno para sembrar y se han hecho varios ejercicios con la Secretaría de Agri cultura, aprovechando insumos, dando semillas, talleres, materiales, entonces alrededor siempre han habido huertas […], han habido diferentes procesos, el proceso de la Escuela del Agua que se dinamizó también con una compañera también de la Universidad de Antioquia que era practi cante, ellos trabajaron todo el tema del derecho al agua, de ahí se trabajó pues la parte cultural, como la comparsa y todo eso, la Escuela del Agua
se llamaba así y después le pusieron Comparsa del Agua para que sea más cultural (Comunicación personal, Integrante de Kasa Blanca, 2019). Por último, el tema del fomento de las diferentes narrativas en el territorio ha permitido que se generen actividades que también acuden al apro vechamiento de los recursos del territorio y de su espacialidad, realizando de esta manera una co municación más cercana de información que en la cotidianidad se escapa y se desconoce, por lo cual, se identifica la importancia de comunicar todo aquello a través de formatos más cercanos para la comunidad, lo que implica la posibilidad de generar actividades para el encuentro y la con vocatoria en general, es así que iniciativas como las del colectivo audiovisual Señales de Humo tienen dentro de sus actividades, por ejemplo, la proyección de cine en el territorio, donde además de ver algunas de las piezas realizadas en el barrio, en la comuna, en la ciudad o en otros lugares de Antioquia, los y las habitantes del territorio, sobre todo niños, niñas y jóvenes “reconozcan lo que está pasando e inclusive verse a ellos mismos, ver sus mismas acciones como proceso para motivar a que ellos se sigan organizando” (Comunicación personal, Integrante de colectivo audiovisual Se ñales de Humo, 2019).
Para esto también se ha acudido a maneras ya reconocidas y a formatos narrativos, que aunque lejanos, hacen parte de la cotidianidad cultural de la ciudad, es por ello que también se establecen como referente y su uso para la información y la toma de conciencia colectiva, por ejemplo desde Casa Piedra en el Camino, como lo contaba uno de sus integrantes, las dinámicas se encuentran principalmente asociadas al sistema de bibliote cas, al ser una de las líneas principales de la or ganización de promover la lectura, y no sólo de desde la literatura, sino desde los contextos y rea lidades propias, siendo precisamente desde ahí que nace la idea de conformar esta organización. En ese sentido hay que decir, que como se ha men cionado, las organizaciones quieren llevar su ac cionar a todo tipo de espacios, no sólo los que las prácticas organizativas establecen a nivel territo rial, sino los espacios que históricamente han sido establecidos y que se han cerrado a la posibilidad de la comunicación de diversidad de temas que son de interés fundamental para el desenvolvi miento social y también de aquellos espacios que se han ido generando con el avance de unas ma neras globalizadas; esto alude al espacio de la vir tualidad, del cual, reconociendo su capacidad de convocatoria y de masificación de la información, ha permitido que la creatividad fluya al interior de estas prácticas organizativas, comprendiendo, te niendo en cuenta las transformaciones constantes del contexto, las necesidades de configurar nuevas formas de comunicación que llegan a un público diverso y tengan impactos comunes y diferencia les, no necesariamente centralizados a nivel de ciudad, sino también proponiendo alcances regio nales y nacionales:
[…]Es un proceso que se conforma me diante un grupo focal y que ha sido una lucha constante de creatividad y de repensar estrategias para abordar los contenidos. Son seis ciudades a nivel de Colombia que lo que buscan es estable cer y pedagogizar este tipo de situaciones alternas, además, se trata de fomentar el liderazgo, trabajar con jóvenes, también la campaña comunicativa, tanto en redes como en los territorios y el forta lecimiento a colectivos, personas, colegios frente a este tipo de temas para empezarlos a trabajar dentro de los espacios (Comunicación personal, Integrante Campaña Parece Normal Pero es Vio lencia, 2020).
¿De qué manera?
¿De qué manera?
El trabajo comunitario lleva consigo unas respon sabilidades metodológicas que requieren de la ca pacidad de reconocer formas acordes en las cuales desenvolver la intervención y realizar conjunta mente una secuencia de acciones ligadas a las for mas en que se encuentran implicados los actores en su contexto, en sus dinámicas cotidianas, su carga individual y como esta es llevada a espacios colectivos, lo que implica la generación y apertura a unas formas diversas de hacer llevar a cabo las acciones específicas, que a nivel metodológico, de ben adaptarse a las particularidades inmersas en las comunidades, a su constante cambio y a sus persistentes interrogantes.
Por ello, las organizaciones han ido edificando sus metodologías al calor de la acción y en el quehacer constante de las posibilidades que están y surgen en el camino, lo cual deja saber que sus acciones son contextualizadas y llevan consigo una planea ción ética para la comprensión de los impactos de la acción misma en los espacios y a partir de las
(página sin texto)
poblaciones que acuden a ellos.
Así mismo, se genera el cuidado, a partir de la ex periencia, por realizar actividades que respondan de manera clara y oportuna al desarrollo de las di námicas temporalizadas, es decir, se hace presente la inquietud por generar dinamismo en la comu nidad, pero que este vaya acorde a las preocupa ciones que se hacen colectivas y a las carencias identificadas, que respondan de manera prepon derante a la transformación de las mismas:
[…] Todas las actividades que el colecti vo realiza pasan primero por un filtro de tres pre guntas: ¿Qué es? ¿Cómo es? ¿Para qué sirve?, esto es algo muy importante para el colectivo, ya que debido a algunas experiencias que se han tenido, se ha convertido en una cuestión que se aborda con mucho más rigor con el fin de que esas acti vidades no se desvíen o sean incoherentes con los principios y objetivos (Comunicación personal, Integrande del colectivo KGP, 2019). Lo que de manera transversal está impregnado de relaciones horizontales, donde las actividades no se enmarcan en la entrega de un cocimiento previamente organizado, sino que se plantean a partir de la generación de un conocimiento colec tivo, donde juega un papel fundamental los cono cimientos previos propios de la comunidad y de su construcción individual, procurando que en los espacios se presente el diálogo de tal manera que se posibilite el intercambio de experiencias y la edificación de conceptos cercanos para ser pues tos en práctica de manera contundente, es decir, no se requiere un espacio que acalle, sino que fa cilite la puesta en diálogo de los asuntos de interés comunitario y de esta forma reconocer las poten cialidades y las carencias que puedan presentarse, pero que terminen por reconocerse como activi dades propias:
[…] Desde la psicología organizacional trabajamos con los sindicatos, no trabajamos con el empleador, dentro de la psicología educativa trabajamos con los estudiantes, no con las direc tivas necesariamente, dentro de lo comunitario, así a veces en que hay recursos y se habla de ins titucionalidad, pues trabajamos es para la comu nidad, el que paga es la institucionalidad, pero trabajamos siempre en pro de la comunidad (Co municación personal, Integrante de Cátedra Libre Martín Baró, 2019).
Además, las prácticas organizativas no se generan como agentes utilitarios de la experiencia comu nitaria, por el contrario, la información que se genere a partir de estas experiencias prácticas, se sistematizan y se abordan desde un carácter re flexivo que regrese a la comunidad para nutrirla y generar las transformaciones necesarias, lo que a nivel comunitario es significativo a partir de que esas reflexiones particulares se abordan en cuan to son útiles para el desenvolvimiento de la vida comunitaria, es decir, como lo menciona uno de los representantes de la Corporación IFT, se trata de “una investigación más cercana a lo social, que no solamente entra a extraer una información y a succionar los saberes y los conocimientos de las personas, sino que intenta que esta le sirva a esa comunidad y si es posible, participar para influen ciar en la transformación social.” (Comunicación personal, 2019).
Esta apuesta de investigación social comunitaria, ligada a los intereses de esas experiencias, aporta a nivel de identificación de problemáticas y puntos de foco para el trabajo y la generación de acciones para la transformación de esas dinámicas, lo cual es un punto que se ha desarrollado por las organi zaciones y que dentro de su quehacer, lo identifi can y lo asumen como una línea guía, de ahí que, por ejemplo, desde Mesa Diversa de la 4 se hayan identificado desde el proceso, nuevas líneas de ac ción y de enfoque para la intervención:
[…]en el estudio que hicimos salió que la población más vulnerada de las cuatro o cinco siglas, es la población trans, que ni siquiera son categorizadas como ciudadanas, no porque no lo sean, porque digamos que formalmente eso sí pasa, es cuando uno adquiere el don de ciudadano que todo el mundo te trata desde ahí y ellas no, ellas son invisibles en esta ciudad.” (Comunica ción personal, Integrante de Mesa Diversa de la 4,
2019).
Lo que permite partir de una serie de cuestiones que no han sido identificadas dentro del panora ma de acción, pero que entran a ser una preocu pación y el epicentro a partir de esos ejercicios de investigación comunitaria.
Por otra parte, el quehacer se enfoca en la pre tensión de llevar a cabo procesos, no actividades aisladas, sino todo un acompañamiento para la transformación de las cuestiones por las cuales se trabaja y se generan los espacios de manera cons
tante, pues la puesta en escena de un accionar que alude simplemente a una coyuntura determinada, sin dejar de lado este asunto, como lo menciona ban algunos de los jóvenes integrantes de las or ganizaciones, se hace pretencioso y utilitario en aras de ser reconocidos en un lapso de tiempo por determinados actores, lo que implica entonces que las actividades y acciones generadas se hagan parte del territorio, que se reconozcan como un espacio cotidiano al cual acudir de manera cons tante, consciente y con pretensiones de nutrirlo, construirlo y reconstruirlo de manera persistente, teniendo también un carácter intergeneracional.
[…] El proceso está encaminado al desa rrollo autónomo e integral de los niños y niñas de la comunidad en pro de que ellos terminen apro piándose del espacio y continuando con las prác ticas que se dan en este y aportando de manera comprometida y responsable a la construcción de comunidad y sociedad (Comunicación personal, Integrante del colectivo In Lak’Ech, 2019). Otra de las formas en que se realizan las activida des tiene que ver con la apertura a la pedagogía de una manera horizontal, donde la pretensión está enfocada en el aprendizaje consensuado de ciertas prácticas y ciertos postulados teóricos que termi nan por fortalecer toda la experiencia y la toma de conciencia de la misma, relaciones que se gene ran dentro del reconocimiento de ese otro desde sus capacidades y apelando a las dificultades que puedan presentarse en el camino, lo que genera confianza en los responsables de los procesos y también una seguridad individual que permite la apertura a la voluntad de la motivación del hacer, un hacer que no denigra ni desconoce, sino que por el contrario aporta y nutre el crecimiento in dividual en todos los contextos posibles.
[…] Una de las cosas más importantes es decirle a los niños que todo es fácil, porque si les decimos que dibujar es difícil nunca lo van a aprender, entonces en un primer momento fun ciona mucho decirles que cierren los ojos, cojan el lápiz, cojan el cuaderno y que se dejen llevar, ahí es donde uno se da de cuenta de todo lo que puede dar, y entonces ya ahí luego se empiezan a sacar formas y a marcarlas, a buscarlas, a ser creativos… es muy importante la creatividad para que pueda fluir (Comunicación personal, Integrante del co lectivo In Lak’Ech, 2019).
En la misma línea de estos procesos conscientes, se piensa en el largo plazo, lo cual significa que los procesos no finalicen en el individuo o en un gru po de personas, sino que esos procesos trascien dan el tiempo y las generaciones, lo cual es ob servado en cuanto las prácticas organizativas, que más allá de ser una simple pretensión de un grupo de personas, se construye a partir de la espacia lidad, lo cual implica la gestión y apropiación de un espacio, y que esta espa cialidad termine por po sibilitar maneras en el quehacer que no pa ren en la marcha de responsables de determi nadas prác ticas, en determi n a d o lap s o d e tiem po, sino que esta mudanza generacio nal, nutra y fortalezca el ac cionar a través del tiempo, cuestión que se ha evidenciado, por ejemplo, desde el proceso llevado a cabo en la Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel:
[…]el colectivo al organizarse en torno a un espacio biblioteca, se centra en este tema para la construcción comunitaria, desde y para la co munidad… y el hacer hincapié en la posibilidad de abrir diferentes procesos en un futuro que va
yan ligados a estos intereses que se han desarro llado a partir de lo que han identificado en la co munidad (Comunicación personal, Integrante de la Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel, 2019). Por último, una de las dinámicas identificadas y reconocidas en esta misma línea de la posibilidad de reconocerse desde la espacialidad, las organi zaciones, como punto de encuentro de diferentes dinámicas, requieren entonces de una serie de adecuaciones, como ya se ha bló con anterioridad, lo cual se ha autoges tionado princi palmente, una autogestión que ha reivindi cado y reto ma d o l a s m i s m a s prácticas del tra bajo comunitario, como lo es el caso del trueque, que ha posibilitado un recono cimiento a partir del arte, por el arte, el intercam bio de materia, bienes y servicios que respondan a las necesidades de la comunidad y que, desde sus recursos, pueda desarrollarse una cooperación en doble vía, con ganancias exacerbadas en la econo mía territorial y en el aprovechamiento del capi tal colectivo, grupal e individual. En ese sentido, puede decirse que una de las organizaciones en las que se evidencia esto es en la sala de ensayos Casa Lesmes, la cual efectivamente ha adoptado en sus dinámicas internas el trueque como estrategia fundamental de diferentes maneras, una de estas ha sido con las bandas que acuden a sus servicios, donde estas pueden también llevar instrumentos, equipos, u ofrecer otro tipo de servicios útiles para la Casa e intercambiarlos por horas de ensayo. Al interior Al interior Para las organizaciones la construcción de una imagen externa, el cómo ser identificadas a tra vés de una serie de configuraciones, requiere de la acumulación paulatina de percepciones que se dan a lo largo del territorio, se trata de una con cepción y una mirada que está instaurada en el cotidiano, lo cual, según cuentan algunos y algu nas jóvenes integrantes y representantes de estas organizaciones, enfrenta a los responsables de estas actividades a un señalamiento constante y a una responsabilidad de “brindar un ejemplo” que, como ya se nombró, en ocasiones compro mete casi que la “perfección” del desenvolvimien to cotidiano para mantener una imagen externa, cuestión que se complejiza aún más en el relacio namiento constante y necesario con los demás, lo cual también ha significado cargas que, aunque en ocasiones se encuentran, en muchas otras generan desencuentros y tensiones que han afectado a las mismas organizaciones y sus prácticas. En ese sentido, se puede identificar que al interior de las organizaciones se ha hecho expresa la nece sidad de abrir espacios que propicien el diálogo de las dinámicas que están en constante transforma ción y que conforme a los mismos actores estos van desenvolviendo sus proyectos de vida, se acer can a otros espacios, se forman, viven, piensan y actúan, lo que ha llevado a reflexionar en varias ocasiones de manera explícita acerca de cómo los integrantes de estos procesos se están sintiendo con lo realizado y sus enfoques de acción. Como lo mencionaba uno de los jóvenes partícipes de varios procesos: “si bien si se dan los espacios para el encuentro, para tomar pola, para parchar, es importante intencionarlos para hablar específica mente de eso y evitar tensiones” (Comunicación personal, 2020), esto es además fundamental en la búsqueda de la coherencia que se da entre el nivel de organización interna y las pretensiones que se tienen a nivel externo, cuestión importante para el
desarrollo de los objetivos y el buen desempeño de su accionar como organización.
Estas alertas al interior de las prácticas organizati vas también pueden darse en el ámbito del cómo se abordan los procesos, lo que implica que meto dológicamente se piense en una guía considerada y establecida para que el accionar pueda darse en una misma línea de coherencia y que, partiendo de esto, pueda generarse una identidad, ya sea dentro de la pedagogía, el acompañamiento o seguimiento de los procesos, lo que manifiesta a la comunicación al interior de las organizaciones como transversal y la llegada permanente de con sensos colectivos respecto al quehacer, consensos los cuales, por ejemplo, se pueden evidenciar en las dinámicas al interior del colectivo KGP:
[…] Es un poco conflictivo involucrar en un mismo taller artístico todas las perspectivas de arte que tiene cada uno, ya que el artista puede in conscientemente seguir su mismo y único patrón de enseñanza y estilo, así que lo que se propuso fue que más bien se dividieran las actividades a la hora de los talleres (Comunicación personal, In tegrante del colectivo KGP, 2020).
Hablar de dificultades comunicativas también implica que se hable acerca de manifestaciones dentro de otras dinámicas, en donde las figuras de “líder”, según lo expresan algunos y algunas jó venes, monopolizan la planeación y la generación de la agenda de la práctica organizativa misma, así como la apertura de espacios y procesos nuevos, generando relaciones verticales y monopolizadas, tal como lo expresa un joven integrante de uno de los colectivos en la zona en una reunión que era agendada para realizar la evaluación anual del proceso:
[…] Cuando se llevan a cabo estas pla neaciones el papel de las chicas parece no estar y desde ahí surgen muchos malentendidos, es un problema que se tiene desde hace rato, incluso con algunos de nosotros también, que a veces sen timos que no somos tenidos en cuenta y no par ticipamos (Comunicación personal, Integrante de proceso organizativo, 2020).
Otra cuestión que se evidencia termina teniendo impactos al interior de las organizaciones es la referida al poseer una propiedad concretamente, puesto que esta propiedad puede generar diná micas diferenciales para los integrantes y repre sentantes de las organizaciones, ya que además de servir como punto de encuentro y de referencia para las comunidades, puede brindar otro tipo de oportunidades, responsabilidades y posturas frente a las actividades, como, por ejemplo, el in tercambio de servicios, lo que se puede identificar, entre otras experiencias, a partir de la Corpora ción IFT, en la cual se le brindó hospedaje a al gunas personas que presentaron dificultades du rante la temporada de la pandemia en la cede, a cambio de contribuir con diferentes apoyos en las actividades que se realizaran en la corporación, situación que deja ver la fuerza de gestionar es pacios propios y las seguridades que estos pue den generar en sí mismos ante las situaciones de emergencia que se puedan presentar. Entonces, lo que termina siendo un tema presu puestal, puede identificarse como potencializador o limitante al reconocer la importancia de la esta bilidad económica en el desenvolvimiento de las actividades que se planean y el cumplimiento de los objetivos planteados en determinados lapsos de tiempo, que por consiguiente responden a las necesidades inmediatas del contexto, de ahí que desde diferentes organizaciones se hayan mani festado momentos con mayores obstáculos en tér minos de financiación, pero a pesar de esto, se ha expresado también la creatividad y el valor de los procesos formativos en términos de autogestión que ha servido para resistir a dichas circunstan cias, cuestión que finalmente se reconoce como la base de la configuración y puesta en marcha de las organizaciones.
[…] Han habido muchas dificultades, muchos problemas, mucho por resolver, pero siempre se han encontrado soluciones y siempre estamos todos, si se va uno, está el otro, es como un círculo, cuando alguien se separa, hay otro que vuelve y eso es una chimba porque cada uno no deja su proceso, no deja de dar al barrio, porque eso fue lo que juramos ese día, que siempre íba mos a estar con el barrio, haciendo lo que nos gustaba (Comunicación personal, Integrante del colectivo In Lak’Ech, 2019).
Así, otra de las cuestiones a resaltar, es la posibi lidad que tienen los y las integrantes de estas or ganizaciones a la libertad de expresión dentro del avance de las actividades propuestas, de modo que la no limitación en el aporte desde la construcción
(página sin texto)
colectiva profundiza el compromiso, generando vínculos de confianza que parten de dejar el ser mismo en el proceso, generando una relación con la organización y con el proceso sentida, allegada y comprometida, cultivando un sentido de perte nencia por lo que se hace dentro de los procesos empapados, reflejando y replicando esto después a nivel comunitario.
[…] Yo creo que el grado de compromiso con las personas que han hecho parte de los pro cesos en el colectivo está conectado a la libertad que ofrece también In Lak’Ech, tanto en el hacer como en el ser, libertad de expresar sus emocio nes, sus sentires, de comunicarse entre ellos y con la comunidad en el barrio y en la zona a través de lo que quieren hacer, cuestión que luego se lleva a un mayor grado de seriedad con el proceso, esto en el sentido de que empiezan a integrar eso a los procesos culturales, artísticos, comunitarios y en sus proyectos de vida (Comunicación personal, Integrante del colectivo In Lak’Ech, 2019). Cabe decir ahora que, si bien el grado de entrega personal ha sido una de las características funda mentales en las organizaciones, resulta necesario, como también ha sido manifestado por algunos jóvenes, establecer distinciones de los espacios personales y los de trabajo comunitario, puesto que en algunas ocasiones se generan desgastes, los cuales han afectado los procesos que se llevan o incluso, en algunos casos, el abandono temporal o total de estos.
Esta complejidad al interior no puede ser pasada por alto, ya que cada experiencia puede dar paso a reflexiones necesarias para el avance de la práctica y de las maneras en que esta misma percibe el ex terior y el interior, por ello un aspecto de vital im portancia que se ha expresado desde los diversos procesos ha sido el de fortalecerse en cuanto a su sistematización y registro de experiencias, donde se deje evidencia a partir de diferentes formatos de cada acción que se lleve a cabo, no sólo todo aquello que repercute en el exterior, sino también todo aquello que al interior se trata, que termina siendo material base para la no repetición y el mejoramiento constante de las formas en que se llevan a cabo los procesos y dinámicas de la or ganización.
Empuje Empuje La pretensión de configurar organizaciones lleva consigo un proceso a corto, mediano y largo pla zo, es por ello que en el quehacer de las prácticas y en el devenir de la experiencia se van edifican do actividades y espacios de continuo desarrollo, espacios creados por necesidades coyunturales y metas por alcanzar con propósitos de avance y mejoramiento del accionar mismo, a nivel inter no y externo. Partiendo de ello, para las organi zaciones se hace de vital importancia plantearse una serie de proyecciones que permitan generar empuje para el fortalecimiento de la práctica, lo cual responde a ámbitos materiales, espaciales y formativos.
En primera instancia, se identifica que la con formación de un grupo de trabajo es una de las necesidades encontradas por las mismas organi zaciones, donde la participación de todos y todas las personas que conforman dichos procesos, por ejemplo, desde la rotación constante en las labores de estas para no generar los desgastes menciona dos antes, pues cada proceso requiere de segui mientos permanentes, retroalimentación cons tante y registro de dichas experiencias, no sólo a nivel documental, sino desde el quehacer mismo; por otro lado, si bien se reconoce la importancia de la labor voluntaria, también se expresa como meta fundamental la estabilidad económica de los mismos procesos que permitan sostener profesio nales fijos en las organizaciones:
[…]Quizás el tema del voluntariado es algo que no produce mucha responsabilidad, en tonces también se están visualizando formas en que el proceso pueda ser estable económicamen te para sostener un personal fijo que se apropie, contribuya y proponga actividades de manera constante, sin el miedo de que en algún momento simplemente se vayan por temas de sostenimiento económico, sino que permanezca en el proceso de manera orgánica (Comunicación personal, Inte grante de Cátedra Libre Martín Baró, 2019). Entonces, las proyecciones se establecen como posibilidad de apertura del panorama de acción, lo que obedece a la posibilidad de generar accio nes enmarcadas en pluralidad de ámbitos, de esta manera, las prácticas organizativas se han carac terizado por la fundamentación de los procesos adelantados, soportados en etapas que den cuenta
de las bases para la realización de los mismos, es decir, que los procesos tengan dentro de sí una se rie de etapas que fundamenten la acción, lo cual plantea apuestas en términos investigativos, lo que termina por reconocer también la importancia de procesos teórico-prácticos y asentados sobre estu dios de la pertinencia e impacto de los mismos en la transformación social.
[…] Son espacios que se quieren seguir nutriendo de expresiones artísticas con el objetivo de llegar a toda la población, lo que sugiere tam bién proyecciones teóricas y prácticas definidas dentro de la acción política ligada a esa transfor mación de las dinámicas sociales actuales, algo que no se limita a un solo proceso artístico, sino que el tema investigativo es importante fortalecer lo, para también tener esa línea que guíe los proce sos (Comunicación personal, Integrante de Mesa Diversa de la 4, 2019).
Lo anterior también aludiendo a la necesidad de generar un relevo generacional en aras de ser consecuentes con las experiencias que se van des envolviendo en las diferentes etapas vitales y que ello pueda generar, desde otras perspectivas y ex periencias, otras maneras de llevar los procesos colectivos y sobre todo de garantizar su impacto en el tiempo; como lo expresaba una de las repre sentantes de la Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel: “se hace especial énfasis en el traspaso generacional, en generar procesos que permitan que, a través de las generaciones, siempre exista la posibilidad de que otros y otras se hagan car go, teniendo plena conciencia de todo lo que allí se hace y lo que se quiere lograr” (Comunicación personal, 2019).
Por último, una cuestión que resulta pertinente volver a mencionar es acerca de lo que la configu ración de un espacio propio genera para las prác ticas organizativas en la zona, hablando de una suerte de empuje en materia de progreso del ac cionar y del desarrollo del trabajo comunitario; en primer lugar, se alude a la propiedad de un espa cio específico, en donde puedan ser reconocidos e identificados con facilidad como organización, tanto por los actores del territorio como por ex ternos, volviéndose esto significativo en términos de visibilización y estabilidad en el territorio, y en segundo lugar, se alude a la construcción de diná micas alrededor de este, que implican no sólo el reconocimiento sino la generación de dinámicas que fortalezcan el movimiento comunitario en su totalidad, partiendo de la juventud y sus aportes para la transformación social y el mejoramiento de las condiciones de vida.
(página sin texto)
La articulación es un ejercicio que para las p´racticas organizativas ha servido como alicien te para el desenvolvimiento de las actividades y el fomento de los procesos de base por la retroali mentación que puede generarse para las prácticas que llevan a cabo, en materia de ampliación de los procesos ofrecidos, de las actividades generadas y del mismo modo, un activador de la creatividad, así como el reconocimiento de otras temáticas problema que dentro de su acción cotidiana no tiende a observarse pero que aun así se encuen tran presentes. En ese sentido, con el acercamien to a este territorio tan diverso en sus formas y en quienes lo habitan, se decide profundizar en este capítulo entonces sobre estas diferentes formas de relación, de trabajo conjunto, tanto entre los mis mos procesos de organización juveniles en la zona nororiental, como entre estos con la Corporación Con-Vivamos específicamente.
Redes y alianzas Redes y alianzas Las alianzas generalmente tienen fines políticos en términos de visibilización, buscan sumar fuer zas y hacer eco para que puedan tener impactos más potentes, es decir, llegar a más personas y territorios, sea local, departamental, nacional e incluso internacional y a su vez, generar recur sos; estas se generan de diferentes tipos, algunas pueden responder a los enfoques de acción de los colectivos, es decir, asociarse con colectivos o grupos que tengan líneas de acción similares, otras se pueden generan a partir de la experiencia, aunque los enfoques sean diferentes, sin embar go, en todas las alianzas se reconoce la fuerza que hay en lo colectivo y la potencia que hay detrás de la experiencia, no sólo por el reconocimiento de algunas organizaciones que en determinados temas y territorios llevan años trabajando y que aprovechan la alianza para habitar otros lugares, sino también de la potencia existente en los no tan experimentados (en relación de los años de exis tencia) colectivos u organizaciones, que a partir también de sus acciones dejan ver el compromiso y la seriedad con la que asumen el trabajo comu nitario y el reconocimiento de lo colectivo como oportunidad para la dignificación de los sujetos en las diferentes realidades de la nororiental, de la ciudad, del departamento y a su vez de la nación. Dentro de esto, es importante reconocer el respeto que se tiene por lo intercultural, por las distintas voces que también generan conocimiento, posi bilidades de aprendizajes y que tiene un bagaje amplio, dado por la experiencia de quien en carne propia ha vivido los embates de la vida en un país enmarcado por el conflicto en su devenir históri co, generando desplazamiento y exigiendo la ne cesidad de empezar de nuevo, estas personas con generosidad ponen a disposición de los colectivos y organizaciones su voz, su experiencia, su cono cimiento, como es el caso de la Plataforma Nacio nal Tres Voces en la que participan 7 organizacio nes sociales de la zona nororiental (Corporación Amiga Joven, Corporación Combos, Corporación IFT, Fundación Solidaria La Visitación, La Esqui na Radio y la Corporación Con-Vivamos) y que tienen en común el trabajo por los Derechos de la Niñez, en el nodo Antioquia al que pertenecen y liderando una de las voces, la de la juventud (pues se cuenta con la de la niñez y las organi zaciones sociales también); quien, por medio de su comisión de Saberes Ancestrales, Artísticos y Populares, en la Fiesta del Libro Comunitaria “La Montaña Mágica 2019” propició un Diálogo In tercultural con las abuelas fundadoras de uno de los barrios de la montaña, comúnmente conocido como barrio de ladera.
Además, se evidenció que gracias a las distintas acciones realizadas por las prácticas organizativas en los territorios, muchas de las personas que li deran colectivos y tienen propuestas para trans formar sus territorios, tuvieron una participación como “aprendices” de algunas de las organiza ciones que tienen más recorrido en el camino, lo que posibilitó que se reconocieran como actores dentro de su territorio, llevando su gusto y su talento más allá de lo que pensaban en sus ima ginarios y contribuyendo con la transformación de su entorno, generando también posibilidades de crecimiento para quienes habitan su mismo barrio, incluso para otras personas que, ajenas a los procesos colectivos, puedan al igual que ellos, aprender a amar el territorio, a generar esperanza con su acción.
Incluso en términos de construcción de redes, las acciones van más allá de fines “burocráticos”, como es el caso de uno de los fundadores de Casa Lesmes, que en su sueño de construir una sala de ensayos, participó del trueque impulsado por la Corporación Nuestra Gente, quienes no sólo han contribuido con que este pudiera surtir de ins trumentos su sala de ensayos, sino también con
que se conectara con el territorio al que por mu cho tiempo no reconocía como propio, aunque lo habitara desde niño, y como muchos, se sentía ajeno a él; cosa que, a partir de su acción con la música y la participación de una u otra manera apoyando diferentes acciones con el préstamo de sus instrumentos y equipos a diferentes colectivos y organizaciones, ha tejido relaciones tan fuertes, que propicia un equilibrio en torno a la ayuda que recibe para fortalecer su espacio de ensayos; para propiciar una red de apoyo, de trabajo, incluso de amistad, basta con la asistencia en modo de apoyo a la acción de uno de los colectivos u organizacio nes para conocer y relacionarse con los diferentes actores comunitarios de la zona no sólo nororien tal, sino también de la ciudad, es así, como por ejemplo, este actor que se menciona, ha conocido a muchos de quienes hoy por hoy llama amigos. Las alianzas, también se han realizado con finali dades educativas, como ha sido el caso del diplo mado en el que distintas organizaciones y colec tivos tuvieron una participación activa y que ha permitido convenios con universidades de peso incluso a nivel internacional, es el caso de Cáte dra Libre Martín Baró, quienes han participado activamente de diferentes procesos y que siempre están dispuestos a brindar la mano para potenciar las acciones de los diferentes colectivos y organi zaciones de la nororiental, ellos manifiestan que la red de la zona, se genera a partir del vínculo solidario, que no sólo se disponen ante eventos de gran magnitud, sino en el día a día, en las inter venciones que se realizan cotidianamente sea con quienes están cerca espacialmente hablando, e in cluso con instituciones como la iglesia, que han contribuido de una u otra manera con el cuidado de los pobladores del territorio que ellos habitan (La Honda).
Existe la disposición para acudir a donde sean llamados y aunque no siempre tienen una partici pación visible desde la acción con la comunidad, trabajan en pro de que demás procesos organi zativos, junto a los que participan, pueda sacar adelante y de la mejor manera su intervención en el territorio; lo que demuestra que con algunas prácticas organizativas o colectivos, la apuesta por lo comunitario, por lo social en red, no exige un protagonismo y se realiza desde la convicción a la transformación y dignificación de los sujetos y del territorio.
Se evidencia además, un apoyo desde la institucio nalidad, específicamente en la Casa de la Cultura de Manrique y del Popular, que actúan como alia das en los procesos de intervención y se encuentra nuevamente la amistad como eje que posibilita el accionar de los colectivos como red, y que no se limita sólo a quienes por años se conocen y de al guna manera se han acompañado o apoyado en las intervenciones que realizan, sino que hay una apertura, una disposición para generar vínculos de hermandad que se encuentran en esa acción colectiva que tiene la misma intencionalidad y que se mencionó anteriormente, dignificar el te rritorio y sus habitantes.
Las redes también se generan para acciones como atender en el servicio alimentario a las personas de los diferentes territorios cuando se dan accio nes relacionadas con los convites o actividades en jornada completa (todo el día), la intención no sólo es pensarse y realizar actividades y ta lleres para que los habitantes del sector puedan poner en discusión sus realidades, sino también para que puedan sentirse atendidos, escuchados, reconociendo la importancia de sus realidades y experiencias.
El proceso comunitario tiene una esencia viva, que se ha evidenciado a lo largo del tiempo y que trata de unir esfuerzos desde los diferentes cono cimientos, pero también desde las distintas posi bilidades, como ocurrió en un principio cuando se empezaba a poblar la montaña; aun en la actua lidad, siguen llegando personas desplazadas, ya no sólo de Colombia, sino también de Venezuela y las redes en la nororiental, han contribuido, en cierta medida, a la atención de esta población. La articulación, las alianzas, las redes zonales son reconocidas como determinantes para verse de manera igualitaria y generar una comunicación de horizontalidad en la zona nororiental, que contri buye con el mejoramiento de la convivencia en el territorio, deja de lado la necesidad del poder y de la exhibición en pro de la competencia por la ac ción y contribuye con que al tener un mismo fin, la intervención sea más grande, el resultado tenga más fuerza y genere más transformación y dura ción en el tiempo. Con las redes, se busca retomar procesos que favorezcan los colectivos a partir del juntarse, fortalecerse y crear vínculos en torno al tejido social que facilitan la acción en el territorio, a su vez la red permite “articularse, tejer, trabajar conjuntamente y dar cuenta de las potencias, for
(página sin texto)
talezas y capacidades de trabajo” (Comunicación personal, Integrante de la Corporación IFT, 2019). Las redes también se enfocan en sectores, para resignificar el territorio, a través de acciones que permitan reconocer el derecho al territorio que todos tienen y que desde diferentes entes se les negaba, lo que ha generado incluso foros para ser voz de la ladera dirigida a la ciudad, como fue el caso de La Ladera Le Habla A La Ciudad y que contaba con apoyo institucional; también des de un barrio específico, como es el caso de Bello Oriente, en el que existen varias organizaciones, colectivos que trabajan el tema social, y a su vez, a partir de las articulaciones, se apoya la formación de ciudadanos en temas tan oportunos para una población a la que históricamente se le han nega do los derechos, como el derecho al mínimo vital de agua, procesos desarrollados con la formación musical, formación para la siembra, la agricultura. Estas articulaciones contribuyen con acciones orientadas no sólo a que tengan eco en el terri torio propio, sino que trasciendan las fronteras y puedan contribuir con la transformación de otros territorios, enmarcados en relaciones de respeto y de acompañamiento y/o apoyo desde las distin tas apuestas; se aprovechan también los festiva les como formas de acción política para generar impacto en la comunidad y contribuir al cambio, llegando a la población en dinámicas propias de los pobladores a partir de la música, el baile, la co mida, sin dejar de lado la intención formativa y crítica que quieren generar en los sujetos. Las alianzas propician el reconocimiento de temas entre los colectivos que antes no se habían iden tificado, lo que permite ampliar las apuestas de acción desde la esencia o enfoque que cada uno maneja y reconocer también con qué colectivos u organizaciones se pueden desarrollar propuestas para ejecución de proyectos o acciones con senti do que potencien aún más la creación de espacios; posibilitando la acción al permitir que el alcance sea mayor, de manera que sea vista como funda mental para que de una acción conjunta, puedan generarse muchas otras y contribuir así con una mejor acogida por los y las habitantes del territo rio y mayor reconocimiento por la población en general y por otras organizaciones que tengan la misma línea de trabajo o enfoque con las que se puedan generar nuevas alianzas; incluso posibi litan las relaciones con instituciones públicas en las que sus sedes físicas son prestadas para los en cuentros y el desarrollo de las actividades de los colectivos, confiando en el cuidado y respeto que estos tendrán con ellas, contribuyendo con el cre cimiento de sus apuestas, posibilidad que también es generada por las organizaciones o colectivos experimentados en el proceso de formación con aquellos colectivos y procesos que inician. El presupuesto participativo ha sido muy útil para fortalecimiento material de colectivos, por ejemplo de carácter audiovisual, con la dotación de equi pos de video, entre otros, e n la comuna 3 Man rique, que for talecen el tema de la me mo r i a , los pro t a g o nismos de las a c ciones sociales en la comuna y contribuyen con el fortalecimiento también de la economía tanto de los negocios co merciales en la zona, como de los colectivos que dependen de estas labores, así como de la cons trucción de sujetos que puedan soñarse habitando el mundo de otras maneras, pues proyectan corto metrajes realizados por la misma población y que dan cuenta de las “riquezas” del barrio. Este fue el caso del colectivo audiovisual Señales de Humo que pertenece a la Alianza Zonal Juvenil de la Nororiental y a la Alianza de Medios Alter nativos (AMA) de comunicación popular y comu nitaria de la ciudad de Medellín que buscan favo recer la voz de los acallados, visibilizar lo que los medios masivos de comunicación no muestran,
utilizando la comunicación, como lo manifiesta uno de los integrantes del colectivo, como “una herramienta de lucha, de visibilización y defensa de los derechos humanos” (Comunicación perso nal, 2019), además, cabe decir que las acciones se realizan principalmente de manera voluntaria y es también desde esta perspectiva que se considera vital la alianza en general, ya que contribuye con el fortalecimiento propio del colectivo y a su vez con el fortalecimiento de los sujetos que pertene cen a este, y así, se for t a l e c e también la so ciedad a través de la resistencia y la lucha. Las redes que se tejen desde los colectivos, con tribuyen con la formación política de los nue vos colectivos en los territorios, al desarrollo del compromiso en cada acción, que se evidencia en la responsabilidad y la formación artística para replicar en cada territorio con la comunidad be neficiaria de los procesos. También es notable la gestión que se realiza para la consecución de ma teriales que faciliten la toma de espacios que han sido históricamente habitados por la unión de diferentes colectivos en acciones populares y co munitarias a partir de la cultura y el arte, acciones como festivales que fueron costumbre en ciertos años, pero que por diferentes motivos perdieron la ayuda económica que se representaba en las vo luntades de otras organizaciones o instituciones; en estos casos y con el ánimo de no perder los pro cesos en estos lugares, se dan juntanzas en las que se busca activar los espacios y se hacen solicitudes a organizaciones que vibren con las intenciones para el aporte económico, ejemplo de esto fue la realización de la Minga Poética, en la que se le so licitó a la Corporación Víctor Jara el préstamos de tambores y se pensó en la Corporación Con-Viva mos para la financiación de pasajes para los artis tas participantes y para que en medio del encuen tro, se pudiera preparar un sancocho comunitario; es importante mencionar que además estas redes buscan más allá del apoyo material, el acompaña miento personal, es decir, la participación de dife rentes artistas y colectivos que conozcan las diná micas de las acciones realizadas anteriormente en el festival y que sus horizontes de sentido tengan relación con ellas.
En este proceso de redes y con el ánimo de forta lecer los procesos que llevan a cabo los diferentes colectivos, desde las organizaciones que tienen sede física, se convida a los colectivos a hacer uso de los espacios cuando sea necesario, lo que de muestra que se reconoce la fortaleza de las accio nes que estos desarrollan, sobre todo teniendo en cuenta que son colectivos y organizaciones que vienen acompañándose por muchos meses e in cluso años en acciones que fortalezcan el territo rio, que dignifiquen la vida y que generen otras posibilidades de ver, ser y habitar el territorio y los espacios.
También hay acciones de los colectivos, indepen dientes a la alianza zonal, pero que se generan a partir de redes con instituciones que presenten oportunidades para el territorio, de modo que todos y todas (colectivos, organizaciones, pobla dores), puedan verse beneficiados, es el caso de Casa Piedra en el Camino que tiene relación con un grupo de investigación de la UdeA: Huellas de Barrio y está referida a las y los actores turísticos del sector y la zona, en término de las influencias positivas y negativas en la transformación del te rritorio por dichos actores.
Se muestra también una cohesión desde las in tencionalidades para relacionarse con los entes institucionales, por ejemplo con la Secretaría de Juventud de la Alcaldía de Medellín, pues los co lectivos y organizaciones son conscientes de la ne
(página sin texto)
cesidad de la unión para generar una propuesta que favorezca las acciones y apuestas que vienen realizando desde hace tiempo en el territorio, y no que sea esta quien cambie las condiciones de la ac ción y que al ser una nueva administración la ayu da dependa de la gestión que se realice para lo que la institución quiera alcanzar y no que se realice para darle continuidad a los procesos que venían desde hace tiempo y que responden a las necesi dades de la zona nororiental y de sus habitantes. Acorde a las dinámicas de violencia estatal y de ac tores armados que históricamente han acompaña do el establecimiento del territorio, ante acciones que ponen en peligro la vida de los y las habitantes y con la necesidad de que no se repita la misma historia, las redes también se desarrollan entre ba rrios de la ladera, principalmente de la comuna 1 y la comuna 3, con el establecimiento de una mesa de interlocución con el gobierno, para reconocer y desescalar estas problemáticas desde la violencia y desde las carencias que se han tenido en la defensa de los derechos humanos en los territorios, pero también desde las necesidades que hay en estos [los territorios], así, aunque las dinámicas de esta mesa cambian un poco en torno a la llegada de la pandemia, su función continúa siendo de gran importancia, pues se aprovecha la comunicación con los entes gubernamentales, para hacer alertas tempranas sobre las necesidades y problemáticas de la zona, por ejemplo desde la red de organi zaciones de la zona se hace un comunicado que responde al contexto, con propuestas de acciones para mitigar la situación que se presenta como impacto negativo en el marco de la cuarentena y con la alcaldía y sus diferentes dependencias, se trabaja para generar soluciones posibles, ante la realidad que se vive.
Una de las prácticas a resaltar que se realiza en tre los colectivos y organizaciones es el trueque, que aunque se realiza con diversos elementos, se evidencia esta práctica en medio de la coyuntura generada por la pandemia, a la que se le preten día hacer frente a través de la estrategia nombra da Soberanías Alimentarias Populares (SAP), que consiste en una serie de acciones encaminadas a concientizar a la población de los territorios so bre la necesidad de volver al relacionamiento con la tierra, de tener una independencia a partir de plantar y cultivar alimentos propios; y fue con uno de los primeros encuentros realizados en el barrio La Cruz de la comuna 3, donde se pudo dar la reunión nuevamente de manera presencial, ac ción que significó también resistencia a las cons trucciones neoliberales que cada vez apartan más, individualizan y exigen un consumo desmedido, con la juntanza de habitantes del barrio y 5 colecti vos, se estuvo enseñando y aprendiendo a plantar semillas de zanahoria, cilantro y coliflor, semillas que también habían sido truequeadas (intercam biadas) previamente con otros colectivos, con el ánimo de tener mayor variedad de alimentos. Recordando aquello que empezó como una cam paña solidaria en torno a la ayuda humanitaria li derada inicialmente por algunos colectivos, se ha bía convertido en la acción principal de la Alianza Zonal. El espacio de reencuentro continuó ge nerándose a partir de esta acción de Soberanías Alimentarias Populares, y otros de los lugares que convocaron la participación de dicha Alianza fue la sede de la Corporación IFT, en donde la calle se utilizó como espacio artístico para que los distin tos colectivos y organizaciones compartieran sus obras con la comunidad, a través del rap, música acústica, la pinta de una cartelera, la limpieza y preparación de la tierra en la que se iban a sem brar las semillas, permitió evidenciar y rescatar la lucha que se da a través de los procesos sociales y comunitarios de la zona, se recobró el sentido del encuentro, la posibilidad de plantar alimentos también en las casas y abrir nuevos horizontes de acción popular que permitieran el reconocimien to de la identidad popular, que fortalezca el tejido y lo proteja en medio de estos tiempos complejos y retadores.
Una cuestión que también hay que traer es que desde la presencia que como equipo investigador se tuvo a lo largo del proceso desarrollado du rante la investigación, se pudo evidenciar que en las acciones planteadas (reuniones, eventos, acti vidades), también se dio cuenta de aspectos que requerían de fortalecimiento, como la co-relación que, por fallas principalmente comunicativas, no respondía a lo esperado en algunos aspectos como el de la asistencia de los y las mismas represen tantes de los procesos, ejemplo de ello fue la re unión de cierre del año 2019 que se realizó en la sala de ensayos Casa Lesmes y que promovida por la Corporación Con-Vivamos, donde se esperaba realizar la evaluación de las acciones realizadas en conjunto, a través de la Alianza Zonal, tuvo una asistencia baja, pese a que la mayoría de partici pantes esperados la habían confirmado previa
mente, lo que implicó que la evaluación por ende, no cumpliera totalmente su objetivo. En ese sentido, aunque es claro que la mayoría de colectivos ven la amistad que se forja a partir del trabajo colectivo como fortaleza y posibilitador para la continuidad del trabajo en la zona y el im pacto en el territorio, también hay quienes mani fiestan la necesidad de trascender en el vínculo, pues consideran que, en medio de tanta cercanía, muchos proyectos que surgen en ciertas juntanzas quedan sólo en la palabra, y se pierden propuestas que llevadas a la acción podrían ser muy potentes. Muchas de las actividades que se realizan en con junto buscan también formar a los habitantes del territorio, de modo que en una jornada, destinan una parte para la formación a través de talleres que visibilicen las acciones de las organizaciones, colectivos participantes y la temática o enfoque la acción y la otra parte de la jornada se utiliza para el encuentro sociocultural, además la articulación ha permitido llevar a cabo procesos más poten tes, que más allá del deber social, la relación se desarrolla a partir de una hermandad que ha po sibilitado que los espacios se nutran de maneras diferentes y que haya una participación masiva, evidenciando el apoyo genuino.
Las articulaciones fortalecen los procesos a partir de la consecución de recursos económicos, espa ciales y de logística, posibilitan el diálogo entre los diferentes actores que lideran la acción y favore cen a la población a partir de la variada oferta que se puede brindar en el territorio, articulaciones que se dan entre los y las líderes sociales de las diferentes comunas de la zona nororiental, pero también con líderes de otras comunas y académi cos(as) universitarios(as), todos y todas expertos en diferentes temas, lo que posibilita un enrique cimiento en el diálogo de saberes; las relaciones se extienden más allá de lo popular, con institu ciones académicas y locales, como las Casas de la Cultura, a las que varias de las organizaciones manifestaron como aliadas fundamentales para el quehacer de sus apuestas organizativas, políticas y populares.
Estas relaciones posibilitan además que desde los diferentes colectivos se concienticen y reconozcan las diferentes apuestas, como es el caso de Mesa Diversa de la 4, colectivo que trabaja las diversida des sexuales y al que diferentes colectivos apoyan participando de los eventos programados y de esta manera amplían también sus conocimientos sobre el tema.
La Fiesta del Libro ha fortalecido el vínculo de la articulación, reconociéndose como la principal acción que promovió la articulación en la zona. La unión que se genera a partir de la alianza, posibi lita para muchos de los y las participantes que am plíen la formación política, artística y el compro miso con la acción social, así como los ejercicios de sistematización de estas prácticas, que incluso expresaron consciencia respecto a la necesidad de fortalecer dichos procesos a partir de algunas acciones pensadas para determinadas activida des, como lo fue la sistematización de procesos a partir de los productos como dibujos e historias construidos por los niños y niñas habitantes de los territorios.
Algunos de los eventos que se realizaban que te nían gran acogida por las personas y trascendían más allá de los y las habitantes del territorio, no se han podido realizar nuevamente porque la gran exigencia de permisos que se ven representados en costos económicos e imposibilitan la acción, sin embargo, se busca recobrar las acciones, con servando la esencia o el nombre de estos, tenien do en cuenta la acogida, pero con la necesidad de cambiar algunos aspectos referidos a la puesta en escena para que se pueda desarrollar sin tanta afectación, rescatando el impacto que tienen en el territorio y con los sujetos y sobre todo la capa cidad del fortalecimiento de las relaciones que se tejen en aquellas apuestas, además, algo que cabe decir acá es que la gestión de los recursos se ge nera no sólo entre las organizaciones más fuertes económicamente, sino también con los habitantes y negociantes del sector.
Reconociendo la esencia de los barrios de la mon taña, de la nororiental, esa mezcla entre lo urba no y lo rural en muchos de los barrios, aún desde antes de presentarse la situación de pandemia que generó tantas dificultades en torno a la cotidiani dad que se vivía, se había manifestado por parte de los integrantes de varios de los procesos co lectivos, como es el caso de Cátedra Libre Martín Baró e In Lak’Ech, el interés en empezar a fortale cer los espacios para que las personas aprendieran de la siembra de cultivos para su alimentación y que se pudiera fomentar así las huertas caseras; acción que a raíz de la pandemia se convirtió en la
apuesta principal de la Alianza Zonal. Las redes que se construyen, contribuyen incluso con la posibilidad de que diferentes procesos so ciales, puedan tener cabida en un espacio físico, como es el caso de los diferentes procesos que tie nen lugar en la comuna 2 Santa Cruz, donde en el espacio administrado por la Corporación Mi Comuna, también tienen lugar los otros procesos como los son: el Movimiento de Mujeres Semillas, la Mesa de Derechos Humanos de la comuna 2, la Red Juvenil de Derechos Humanos de la comuna 2, un colectivo audiovisual y Gama Teatro; ade más, desde dicha Corporación se manifiesta siem pre el espacio abierto para los colectivos que lo requieran en el desarrollo de sus procesos Los encuentros que se realizan, también son con fines de celebración, en la que suele haber comida realizada en modo de convite con los y las partici pantes de los colectivos y organizaciones y a su vez con la comunidad aledaña y comunidad partici pante en general, ejemplo de esto es la celebración del aniversario de Mi Comuna, así como espacio académico y cultural, construido mediante la par ticipación de otras organizaciones, colectivos y artistas.
La Alianza Zonal además, facilita la creación de la Red Comunitaria, posibilitando la participación y apoyo de las diferentes actividades que programan los colectivos y organizaciones pertenecientes a esta, además, también fue vital al enfrentar la ac ción violenta generada presuntamente por el ELN, a través del arte y la cultura, con la participación de niños, niñas, jóvenes y adultos(as) habitantes del territorio y amigos(as) de este, que mediante el convite prepararon un sancocho comunitario y bordaron conjuntamente una gran tela consig nando la raíz del territorio “Somos Convite, Ba rrio y Paz”.
Ante la necesidad de reconocer la fuerza y acción transformadora en el territorio, como lo men cionaba uno de los integrantes del proceso de Casa Piedra en el Camino: “es muy bacano tener muchas ideas, pero es más bacano tenerlas orga nizadas, tener un foco, porque ese foco tiene un mayor impacto” (Comunicación personal, 2020), de modo que otro de los motivos por los que la organización colectiva es fundamental, es para que se puedan distribuir de manera equitativa las responsabilidades que implican el accionar co munitario, siendo justamente esto, por lo que las metodologías que se desarrollan en los encuentros de la alianza, se planean con antelación por dife rentes integrantes de los colectivos y organizacio nes, para que los espacios puedan nutrirse de una intencionalidad cada vez más clara y ordenada, de modo que pudieran fortalecerse las organiza ciones/colectivos/procesos y responder a las dife rentes responsabilidades que iban más allá de los colectivos, pues como se mencionó en el capítulo anterior, como personas con necesidades y ocupa ciones básicas, si no se tenían claridades en torno al foco de acción, pese a que las actividades fueran constantes, terminaban generando más desgaste y pérdida de procesos efectivos en la Alianza; a partir de esto, surge también la idea, de parte de varias de las personas integrantes de las diferentes organizaciones, para que dentro de las activida des, pudieran haber propuestas que contribuyeran con el sostenimiento de las necesidades de cada uno y una.
Así, la Alianza no sólo es pensada como medio para promover acciones y fortalecer la partici pación, también ha salido a flote la necesidad de que esta contribuya con temas relacionados con la financiación de cada colectivo, propiciando la gestión de recursos, el fortalecimiento colabora tivo en la asistencia a actividades propias de los colectivos y organizaciones, pero que se desarro llan fuera de la Alianza, y la apertura de espacios formativos en diferentes ámbitos como la formu lación y gestión de proyectos, así como el fortale cimiento de canales de comunicación con la co munidad/sociedad.
Sin embargo, sigue evidenciándose la dificultad en torno a la convocatoria de los colectivos, pues con muchos de ellos, aunque se comprometan con la asistencia a las reuniones, en ocasiones no se presentan, lo que plantea la pregunta fundamental sobre qué estrategias pueden utilizarse para que, cada vez más, los colectivos y sus integrantes se interesen en las diversas formas de articulación zonal, sobre qué es lo que piensan y sienten del trabajo conjunto y cómo ellos definen la alianza y cuál pensarían que sería la necesidad de articu larse. Por otro lado, y sabiendo el interés que pre senta la institucionalidad para la articulación con estos, preguntarse de manera general el porqué de la articulación y qué implicaciones tendrían estas en sus dinámicas propias. Preguntas que, si se po nen en conversa y reflexión, pueden representar el fortalecimiento significativo, tanto de los canales
de comunicación a la hora de hablar de acción ar ticulada, como del impacto en el trabajo comuni tario como tal.
La Alianza Zonal como ejercicio de articulación organizativa entre las cuatro comunas de la zona nororiental que promueve el fortalecimiento ju venil, a partir de los proceso de acción política juvenil de la zona, considera como una de sus acciones macro la de la Fiesta del Libro Comu nitaria “La Montaña Mágica”, puesto que es uno de los momentos más significativos de expresión cultural juvenil en la zona y que ha promovido el trabajo conjunto a partir de los diferentes apoyos (material, logístico, registro y sistematización de actividades a partir de diferentes narrativas) en los cuatro días en que se realizaron eventos con dife rentes enfoques en cada territorio, dando cuenta de la construcción del territorio en términos ma teriales y de ciudadanía, compartiendo también los resultados de procesos de acompañamiento de jóvenes a niños y niñas, construcción creativa y artística entre jóvenes y reflexiones políticas y literarias, entre otras; por esto, en cada uno de los cuatro domingos del mes de septiembre del 2019, se realizaron actividades en el barrio La Cruz (co muna 3-Manrique), donde se tocó el tema de las mujeres y la construcción de barrio; en el barrio Carpinelo (comuna 1-Popular) en el que se habló sobre el fútbol como práctica deportiva que gene ra apropiación del territorio y vínculo con otras personas.
En el barrio La Honda (comuna 3-Manrique), donde la memoria ha sido fundamental para res catar los saberes que han permitido defender y cuidar el territorio; y por último, en el barrio Bello Oriente (comuna 3-Manrique) en el que retoman do el tema de la memoria, se dio mayor énfasis a la ancestralidad y al intercambio entre generaciones, trabajando el tema de la comunidad y la articula ción para la construcción del territorio. Además, en los últimos dos territorios se trabajó a partir de manualidades y productos audiovisuales, la des naturalización de la violencia basada en el género, a través de la campaña “Parece Normal, Pero Es Violencia” liderada por el colectivo Párchese; en resumen, puede reconocerse esta Fiesta del Libro, como el espacio propicio para darle apertura al diálogo sobre el significado y la carga política de la montaña, que evidencia los diferentes significa dos para quienes la habitan y construyen día a día desde sus apuestas convertidas en acciones. En este año y producto de la desestabilidad ge nerada a nivel mundial por causa de la pandemia del virus Covid-19, obligados(as) en un princi pio a desarrollar las actividades a través de me dios virtuales y dando prioridad a la atención de las necesidades de la población de la zona, todo el ejercicio de la alianza, comienza a pensarse la forma de contribuir y apaciguar los efectos que la calamidad generaba en un territorio afectado además por la falta de empleo, falta de seguridad social y de condiciones de vida dignas; es por esto que, con el liderazgo de KGP, Danza Matan za, IFT, Casa Lesmes, In Lak’Ech, Cátedra Libre Martín Baró, Sueños de Papel y posteriormente de Con-Vivamos se empezaron a proveer alimentos y kits de aseo a las familias, pero conscientes de que la comunidad requería un acompañamiento en el mediano y largo plazo, se plantea posteriormente la acción de Soberanías Alimentarias Populares, la cual, como se mencionó antes, buscaba gestar procesos de autonomía y soberanía, por medio de huertas urbanas, procesos formativos para la ge neración de huertas verticales y jardines caseros que posibilitaran a las familias de la zona, familias populares, la capacidad situada para afrontar cri sis venideras, y de igual forma, empezar a acortar brechas de desigualdad que históricamente han recaído sobre estas.
Tejer la acción Tejer la acción En general la Corporación concibe el territorio desde el barrio y desde acciones colectivas con quienes lo habitan, se realizan convites, mingas y/o parches encaminados a la construcción de espacios que contribuyan con el bienestar de sus pobladores, por ejemplo desde la construcción de escaleras, de temas relacionados con el acceso al agua potable, para lo que se ha reconocido además la fortaleza que hay en el establecimiento de alian zas internacionales, con universidades, organiza ciones y otro tipo de plataformas sociales, para el desarrollo de sus proyectos.
A partir de las Agendas Territoriales de Paz se pre paran las metodologías con las que procuran pro mover la defensa del territorio, generando inicia tivas como las escuelas de territorio con temas de derecho de ciudad y conversatorios; en el aspecto de niñez se realizan talleres, al igual que semille ros para el tema de comunicaciones enfocado en la organización comunitaria; se busca también el
(página sin texto)
fortalecimiento de la participación y transforma ción social en alianzas que se generan con insti tuciones locales como las Escuelas de Música de Medellín; además de impulsar un constante pro ceso de participación, a partir de la identificación de actores clave y grupos que influyen en el terri torio, así como el reconocimiento de sus capaci dades de organización, movilización y participa ción, por medio del parche de jóvenes que facilita la promoción y visibilización de los colectivos, los que con sus propuestas de arte y cultura aportan a la transformación social, gestión que se promueve internamente en las agendas juveniles de cons trucción de paz como escenario de la articulación y de la alianza zonal juvenil que se piensa también como instrumento de gestión política para las ju ventudes en la zona nororiental.
Teniendo en cuenta que la Corporación Con-Vi vamos en sí misma no es considerada como or ganización exclusivamente juvenil, uno de los propósitos estratégicos de la Corporación es el acompañamiento y fortalecimiento de los lideraz gos de iniciativas juveniles en clave a la organiza ción comunitaria, la convivencia, la construcción de paz, la vivencia de los derechos humanos, la defensa del territorio, el derecho a la ciudad y la expresión y promoción de la identidad popular, todo esto representado en las expresiones artísti cas y culturales juveniles.
En este sentido, se han concebido algunas etapas pedagógicas para el acompañamiento que se di viden acorde a las necesidades y contextos de los grupos, la identificación inicial del grupo pue de darse a través de propuestas de articulación/ acompañamiento por iniciativa de la corporación o de los mismos grupos, lo que permite que se brinden herramientas que respondan a la esencia de los grupos/colectivos y de esta manera puedan encontrar la forma de estar y accionar en el terri torio que habiten.
Esto evidencia que no se tiene una sola manera de realizar el acercamiento y acompañamiento a las comunidades, sino que se abren a muchas formas de hacer en cuanto al trabajo comunitario, reco nociendo la importancia de la palabra, el discurso e ir articulando así el diálogo con las metodologías que reconocen el cuerpo y el sentimiento, siendo conscientes de las diversas problemáticas existen tes en el territorio, por lo que el acompañamiento en muchas ocasiones se realiza inicialmente por la mera escucha o el compartir con el/la otra, ge nerando así transformación para ambas partes, pues como lo expresa Edward Niño, coordinador del programa de Paces Comunitarias de la Corpo ración: “la fuerza que nos moviliza es la energía colectiva” (Comunicación personal, 2019). Razón por la cual la articulación se da en una es cala de segundo or den, es decir, se brinda apoyo a las acciones colectivas por medio de pro cesos de acom pañamiento y fortalecimiento principal y sig nificativamente material y pe dagógico que forje un en torno favora ble para que estas puedan potenciarse.
Todo em pieza con la inten cionalidad reflejada en una pro puest a, idea o acción de determinado colectivo u organización y para desa rrollarse se requiere una estructura en términos metodológicos entre la acción y el desarrollo ma terial, a la que se le da el acompañamiento que se brinda en un periodo de mediano y largo plazo, sin embargo, también hay acciones que van tan acorde a las intencionalidades de la Corporación, que se con vierten en planteamientos estratégicos de esta, a partir de la reintegración de la organización a esta
acción, el común acuerdo entre el o los colectivos y la Corporación y los acuerdos de mecanismos de fortalecimiento. Así, el acompañamiento no sólo se da a las acciones, sino también a los grupos, colectivos y representantes mismos por medio de planes de acompañamiento, teniendo en cuenta el alcance, la cobertura y capacidad de la organi zación misma en un momento determinado, así como la disponibilidad en términos de propósitos, intereses y afinidades con las intencionalidades y horizontes de la Corporación y con las prácticas organizativas juveniles. Cuestión que se resume en el reconoci miento de las dinámicas propias del territorio y las relaciones políticas en términos de organización dentro de este, de modo que se consideren las necesidades de los grupos y los campos de opor tunidad en cada c o n texto.
Vínculos Vínculos A través de las distintas actividades desarrolladas en articulación, se lo graron constatar algunas formas en que se da este relacionamiento de la Corporación Con-Vivamos con algunos de los colectivos y organizaciones que hacen parte de la articulación; se mencionará a grandes rasgos algunos ejemplos del relacionamiento evidenciado, teniendo en cuenta que este no depende de hablar un mismo “idioma”.
En relación a la Corporación Amiga Joven, puede decirse que aunque tienen una esencia diferente en términos de enfoque, estos se encuentran para caminar en conjunto por medio de la Plataforma Tres Voces, buscando el fortalecimiento y protago nismo político de los niños, niñas y jóvenes popu lares; así mismo, se genera, entre otros procesos, a partir de la Fiesta del Libro Comunitaria, la arti culación con la Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel, con quienes también se movilizaron activa mente ante las condiciones de exacerbación de la violencia de género que se dieron en el territorio producto del encierro generado por la pandemia, evidenciando también la necesidad de establecer planes de acompañamiento personalizado, grupal y familiar para contribuir a la prevención de estas situaciones en las que las mujeres jóvenes suelen ser las más afectadas.
En el caso del colectivo Mesa Diversa de la 4, el relacionamiento se da acorde al enfoque que cada uno tiene, de modo que desde este, según lo con taba uno de sus integrantes, se le brindan orien taciones a la Corporación en temas de diversidad sexual, teniendo en cuenta que la perspectiva de Con-Vivamos, hace mayor énfasis en las cuestio nes relacionadas al género, siendo aliados estraté gicos para el desarrollo de acciones concernientes al tema, así como desde el proceso se ha recibido apoyo para el desarrollo de eventos; en ese sen tido, desde el proceso llevado por Cátedra Libre Martín Baró, la relación se ha desarrollado a partir de una de sus principales acciones, los talleres de reflexividad, con los que han apoyado en diferen tes actividades a la Corporación Con-Vivamos, permitiendo el fortalecimiento del vínculo y de las posibilidades de sumarse a otros espacios y acti vidades, generando así un mayor reconocimiento que amplía su actuación en el territorio. En términos de formación, por medio de la Es cuela Joven de la Corporación, algunos integran tes de la Corporación Danza Matanza han recibi do formación política y territorial para desarrollar de manera sólida sus apuestas de acción en el territorio, de igual manera, con la posibilidad de adecuar un espacio prestado por una institución privada para su sede, Con-Vivamos realizó un proceso de acompañamiento y asesoría. Así, para brindar otro ejemplo, respecto a la relación que se ha tejido con Casa Lesmes, en la que, si bien no se ha trabajado directamente en acciones concretas
de apuestas por el territorio, sí se ha contribui do desde la sala de ensayos con la disponibilidad del espacio para la realización de reuniones que respectan a la articulación zonal y al préstamo de equipos en los diferentes eventos propuestos. En general, desde los colectivos y organizaciones se evidencia un claro reconocimiento hacia la Corporación Con-Vivamos, esto debido a la ex periencia dada por los años de actuación en los procesos comunitarios, sociales, políticos y de planeación en el territorio; lo postulan como un ejemplo y referente fundamental, haciendo alu sión a la provisión de su sede propia y su equipo de trabajo integrado y estable conformado por profesionales en su área; además se resaltan las estrategias en las que se pone a la memoria como facilitadora para reconocer las potencialidades y las distintas pericias que pueden facilitarse para lograr la transformación y propiciar la articula ción que repercute en el eco de las acciones, sin embargo, cabe decir también que se evidencia, desde la conversación con algunos de los repre sentantes de estos procesos organizativos, la ne cesidad de fortalecer los canales de información y comunicación respecto a las formas de trabajo y gestión que se llevan a nivel interno en la Corpo ración, puesto que, al no tener claro esto, se genera una suerte de inconformidad y desazón respecto a la intencionalidad misma de la articulación con cada proceso organizativo.
(página sin texto)
Conscientes del lugar geográfico que sitúa a la nororiental en una empinada montaña, que por diferentes motivos pa reciera estar lejana a los procesos y for mas generadas desde la centralidad; con la posibilidad de habitar los diferentes te rritorios y de contemplar la ciudad desde los miradores que naturalmente se cons truyen, la altura permite vislumbrar una parte diferente de la ciudad, acompañada de acciones reivindicativas por parte de sus habitantes, que buscan con el recono cimiento de su memoria en términos de construcción del territorio, de la estigma tización de las dinámicas a las que ante riormente tenían que responder quienes lo habitaban y de la histórica condición en la que sus derechos han sido negados; resistir a partir de acciones que transformen la realidad que les impusieron, que permi tan reconocer la fuerza de los pobladores, reflejada en apuestas colectivas de jóve nes que constantemente están tratando de visibilizar otras formas de habitar su territorio, proponiendo alternativas de espacios para el encuentro y el reconoci miento, que posibilite la construcción de sujetos políticos populares, con apuestas de esperanza reflejadas en la transforma ción.
La articulación juvenil en la zona noro riental, se teje a partir de las necesidades que el mismo territorio manifiesta, por lo que representa una forma de resistir que se enriquece con los diferentes enfoques de cada uno de los grupos, colectivos y or ganizaciones que la conforman, buscan do fortalecer los procesos encaminados al desarrollo autónomo e integral de los y las distintos(as) pobladores de la zona, promoviendo la apropiación de estos(as) con su territorio, su espacio, procurando que repliquen en su entorno, las prácticas que contribuyan con la construcción de comunidad y sociedad, de modo que el tejido social se fortalezca consciente de las dinámicas culturales a partir de un senti do crítico y social que contribuya con la transformación social. La articulación, se crea para forjar lazos comunitarios que se evidencien a través del trabajo en equipo y también se busca visibilizar las iniciati vas culturales y artísticas de la zona, y a su vez, combatir la estigmatización a la que históricamente han estado sometidos(as), pues desde allí se construye identidad, colectividad, resiliencia, esperanza, resis tencia y transformación.
Ante este panorama potente en su esen cia y cautivador en su accionar, también se evidencia la necesidad de repensarse lo que desde cada Práctica organizativa pretende lograrse conformando la ar ticulación zonal, ejercicio que debe ser transversal y permanente para construir y fortalecer estrategias eficaces que per mitan darle posibilidades más amplias y robustas a las acciones colectivas y que, a su vez, permitan fortalecer los diferentes colectivos y organizaciones, a través del acompañamiento y la visibilización de sus apuestas, pues el establecimiento de sus funciones dentro de las prácticas organi zativas representa, en muchos de los ca sos, su completa dedicación, por lo que se hace vital la generación de ingresos para la subsistencia tanto de las personas que integran dichos procesos, como de las or ganizaciones mismas y su impacto en la comunidad.
De manera que la organización dentro de las prácticas organizativas, responde de forma enérgica a una serie de condicio namientos materiales, prácticos y episte
mológicos que permiten que las prácticas desenvuelvan su accionar dentro los terri torios y que, conscientemente, se amplíen los procesos territorial y poblacionalmen te, determinados por la permanencia de los sujetos responsables de los procesos a partir de la posibilidad de contar con los diferentes condicionamientos. En principio, el condicionamiento espa cial, que responde a un espacio que posi bilite el encuentro de los sujetos respon sables de cada práctica organizativa, así como de las diferentes comunidades y el desenvolvimiento de los procesos pro puestos a partir de las condiciones del contexto y las dinámicas sociales, de allí, se identifica que este condicionamiento puede generar posibilidades de recono cimiento y credibilidad dentro del terri torio local e internacional, lo que implica un trabajo centralizado con pretensiones de expansión de su accionar y….. de su objetivo transformador.
Por otro lado, la autonomía en el ámbito de gestión de recursos, es identificada por las prácticas organizativas como una pro yección, desproveyendo de su carácter de dificultad el condicionamiento a través del cual se ven encaminados, en ocasiones, a generar alianzas y articulaciones que im pliquen la llegada de los recursos necesa rios para el avance las los procesos, lo cual puede estar afectando la organización en doble vía. La primera, positivamente, en cuanto la articulación de base se posibili ta entre las prácticas organizativas a nivel de ciudad partiendo del encuentro de ob jetivos e intereses en común; y la segunda, el apartarse de esos mismos intereses en aras de conformar articulaciones destina das a la obtención de recursos, pero pri mando los intereses de las instituciones que facilitan estos recursos con la preten sión de generar información comunitaria en una área específica, pero que en oca siones no responde a las problemáticas y necesidades comunitarias principales. En este sentido, la formación en diferen tes áreas organizativas, como la gestión de recursos, formulación de proyectos sociales y apropiación de los espacios, se reconoce como la posibilidad de generar autonomía en las prácticas organizativas y que estos espacios se generen a través de la articulación con instituciones que poseen estos conocimientos, y que no los monopolicen para una suerte de fortale cimiento de la articulación zonal y de los procesos adelantados en los diferentes te rritorios pertenecientes a la misma.
(página sin texto)
(página sin texto)
(página sin texto)
(página sin texto)
(página sin texto)
(página sin texto)
(página sin texto)
(página sin texto)
Bibliografía Bibliografía -Alba, G. (1997). La generación incógnita, un decálogo sobre los jóvenes de los 90. Revista -Alba, G. (1997). La generación incógnita, un decálogo sobre los jóvenes de los 90. Revista Universitas Humanística, 46, pp. 99-116.
Universitas Humanística, 46, pp. 99-116.
-Blau, Peter y Scott, W. R. (2000). Comportamiento y desarrollo organizacional. Abstract -Blau, Peter y Scott, W. R. (2000). Comportamiento y desarrollo organizacional. Abstract de Conferencias de Eric Gaynor Butterfield en los Congresos de Desarrollo Organizacional. de Conferencias de Eric Gaynor Butterfield en los Congresos de Desarrollo Organizacional. -Burin, D; Karl I. y L. Levin. (1998). Hacia una Gestión Participativa y Eficaz. Ed. Ciccus. -Burin, D; Karl I. y L. Levin. (1998). Hacia una Gestión Participativa y Eficaz. Ed. Ciccus. Bs. As.
Bs. As.
-Castro, Pedro; Chapman, Robert; Suriñach, Sylvia et. al (1996). Teoría de las prácticassociales. Revista -Castro, Pedro; Chapman, Robert; Suriñach, Sylvia et. al (1996). Teoría de las prácticassociales. Revista Complutum Extra, 6 (II); Recuperado de: http://revistas.ucm.es/index.php/CMPL/article/view/CM Complutum Extra, 6 (II); Recuperado de: http://revistas.ucm.es/index.php/CMPL/article/view/CM PL9696330035A/29821 PL9696330035A/29821 -Castro, Pedro V. (1996). Teoría de las prácticas sociales. Recuperado de: -Castro, Pedro V. (1996). Teoría de las prácticas sociales. Recuperado de: https://www.academia.edu/1921747/Teor%C3%ADa_de_las_pr%C3%A1cticas_sociales https://www.academia.edu/1921747/Teor%C3%ADa_de_las_pr%C3%A1cticas_sociales -Chaverra Fernández, Beatriz. (2003). Una aproximación al concepto de práctica en la formación de profe -Chaverra Fernández, Beatriz. (2003). Una aproximación al concepto de práctica en la formación de profe sionales en educación física. Recuperado de: http://viref.udea.edu.co contenido/pdf/206-unaaproximacion. sionales en educación física. Recuperado de: http://viref.udea.edu.co contenido/pdf/206-unaaproximacion. pdf pdf -Corporación Con-vivamos (2015). Nuestra Historia. Prensa Con-vivamos: Medellín. -Corporación Con-vivamos (2015). Nuestra Historia. Prensa Con-vivamos: Medellín. Recuperado de: http://www.convivamos.org/web25w/?p=717 Recuperado de: http://www.convivamos.org/web25w/?p=717 -Giménez, Luis. (S. F). Participación y Participación Comunitaria. Recuperado de: -Giménez, Luis. (S. F). Participación y Participación Comunitaria. Recuperado de: https://psico.edu.uy/sites/default/files/cursos/tac_teorico5_participacion-y-participacion-comunitaria_ https://psico.edu.uy/sites/default/files/cursos/tac_teorico5_participacion-y-participacion-comunitaria_ luis-gimenez.pdf luis-gimenez.pdf -Giraldo, Reinaldo (2006). Poder y resistencia en Michel Foucault. Recuperado de: -Giraldo, Reinaldo (2006). Poder y resistencia en Michel Foucault. Recuperado de: https://www.researchgate.net/publication/26476116_Poder_y_resistencia_en_Michel_Foucault https://www.researchgate.net/publication/26476116_Poder_y_resistencia_en_Michel_Foucault -González, G. & Caicedo, M. (1995). La intervención social en las subculturas juveniles urbanas en -González, G. & Caicedo, M. (1995). La intervención social en las subculturas juveniles urbanas en Latinoamérica. Ponencia presentada en el precongreso del V Congreso nacionalde pedagogía Lasallista, Latinoamérica. Ponencia presentada en el precongreso del V Congreso nacionalde pedagogía Lasallista, Medellín.
Medellín.
-Hermitte, Esther y Bartolomé, Leopoldo. (1978). Procesos de Articulación Social. -Hermitte, Esther y Bartolomé, Leopoldo. (1978). Procesos de Articulación Social. Recuperado de: https://es.scribd.com/document/282147648/Procesos-de-Articulacion- Recuperado de: https://es.scribd.com/document/282147648/Procesos-de-Articulacion- Social-by-Esther-Hermitte-Leopoldo-Bartolome Social-by-Esther-Hermitte-Leopoldo-Bartolome -Hernández Herrera, Jorge Weimar (2005). Corporación Con-vivamos… 15 años de -Hernández Herrera, Jorge Weimar (2005). Corporación Con-vivamos… 15 años de juventud. Sistematización de los procesos de intervención juvenil desarrollados por la Corporación Con-vi juventud. Sistematización de los procesos de intervención juvenil desarrollados por la Corporación Con-vi vamos, con los y las jóvenes de la zona nororiental de Medellín, durante los años 1990-2004. Universidad vamos, con los y las jóvenes de la zona nororiental de Medellín, durante los años 1990-2004. Universidad de Antioquia: Medellín.
de Antioquia: Medellín.
-Director del programa de Paces Comunitarias de la Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, -Director del programa de Paces Comunitarias de la Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, 26 de junio del 2020.
26 de junio del 2020.
-Integrante de la Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel. Comunicación personal, 2 de -Integrante de la Biblioteca Comunitaria Sueños de Papel. Comunicación personal, 2 de diciembre del 2019.
diciembre del 2019.
-Integrante de la Corporación Amiga Joven. Comunicación personal, 5 de diciembre del -Integrante de la Corporación Amiga Joven. Comunicación personal, 5 de diciembre del
2019.
2019.
-Integrante de la Corporación Cátedra Libre Martín Baró. Comunicación personal, 4 de -Integrante de la Corporación Cátedra Libre Martín Baró. Comunicación personal, 4 de diciembre del 2019.
diciembre del 2019.
-Integrante de la Corporación Con-Vivamos: presentación de líneas de acción de la -Integrante de la Corporación Con-Vivamos: presentación de líneas de acción de la Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, 21 de junio del 2019. Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, 21 de junio del 2019. -Integrante de la Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, 6 de abril del 2020. -Integrante de la Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, 6 de abril del 2020. -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, 5 de agosto del 2019. -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos. Comunicación personal, 5 de agosto del 2019. -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. Comunicación personal, 14 de agosto del 2019.
Comunicación personal, 14 de agosto del 2019.
-Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. Comunicación personal, 7 de julio del 2020.
Comunitarias. Comunicación personal, 7 de julio del 2020.
-Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. Comunicación personal, 22 de julio del 2020.
Comunicación personal, 22 de julio del 2020.
-Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. Comunicación personal, 5 de agosto del 2020.
Comunicación personal, 5 de agosto del 2020.
-Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias. -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo del programa de Paces Comunitarias.
Comunicación personal, 19 de agosto del 2020.
Comunicación personal, 19 de agosto del 2020.
-Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo de la línea de juventud. Comunicación -Integrantes de la Corporación Con-Vivamos: reunión con el equipo de la línea de juventud. Comunicación personal, 20 de agosto del 2019.
personal, 20 de agosto del 2019.
-Integrante de la Corporación Danza Matanza. Comunicación personal, 2 de diciembre del 2019. -Integrante de la Corporación Danza Matanza. Comunicación personal, 2 de diciembre del 2019. -Integrante de la Corporación IFT. Comunicación personal, 5 de diciembre del 2019. -Integrante de la Corporación IFT. Comunicación personal, 5 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo Audiovisual Señales de Humo. Comunicación personal, 14 de -Integrante del Colectivo Audiovisual Señales de Humo. Comunicación personal, 14 de diciembre del 2019.
diciembre del 2019.
-Integrante del Colectivo In Lak’Ech. Comunicación personal, 3 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo In Lak’Ech. Comunicación personal, 3 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo In Lak’Ech. Comunicación personal, 5 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo In Lak’Ech. Comunicación personal, 5 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo Juvenil Eureka. Comunicación personal, 8 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo Juvenil Eureka. Comunicación personal, 8 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo KGP. Comunicación personal, 10 de diciembre del 2019. -Integrante del Colectivo KGP. Comunicación personal, 10 de diciembre del 2019. -Integrante de Mesa Diversa de la 4. Comunicación personal, 3 de diciembre del 2019. -Integrante de Mesa Diversa de la 4. Comunicación personal, 3 de diciembre del 2019. -Integrantes de diferentes procesos organizativos juveniles: reunión de planeación Minga -Integrantes de diferentes procesos organizativos juveniles: reunión de planeación Minga Poética. Comunicación personal, 7 de enero del 2020.
Poética. Comunicación personal, 7 de enero del 2020.
-Integrante de la Sala de Ensayos Casa Lesmes. Comunicación personal, 3 de diciembre del 2019. -Integrante de la Sala de Ensayos Casa Lesmes. Comunicación personal, 3 de diciembre del 2019. -Integrante de la Organización Kasa Blanca. Comunicación personal, 11 de diciembre del -Integrante de la Organización Kasa Blanca. Comunicación personal, 11 de diciembre del
2019.
2019.
-Jiménez, Jaime Augusto (S.F). La organización: enfoques, tipologías y enriqueciendo la -Jiménez, Jaime Augusto (S.F). La organización: enfoques, tipologías y enriqueciendo la nueva perspectiva. Recuperado de: http://www.unilibre.edu.co/bogota/pdfs/2016/3sin/B35.pdf nueva perspectiva. Recuperado de: http://www.unilibre.edu.co/bogota/pdfs/2016/3sin/B35.pdf -Marsiglia, Javier (2010). ¿Cómo gestionar la diferencia?: la articulación de actores para -Marsiglia, Javier (2010). ¿Cómo gestionar la diferencia?: la articulación de actores para el desarrollo local. Recuperado de: http://cienciassociales.edu.uy/wp- content/uploads/2013/archivos/ el desarrollo local. Recuperado de: http://cienciassociales.edu.uy/wp- content/uploads/2013/archivos/ Mesa_8_Marsiglia.pdf Mesa_8_Marsiglia.pdf -Martínez Escárcega, Rigoberto (2005). Educación, poder y resistencia. Una mirada crítica -Martínez Escárcega, Rigoberto (2005). Educación, poder y resistencia. Una mirada crítica a la vida escolar. Editorial Doble Hélice. México a la vida escolar. Editorial Doble Hélice. México -Nota ampliada: Jornada de siembra y reflexión – Alianza SAP, 14 de junio del 2020. -Nota ampliada: Jornada de siembra y reflexión – Alianza SAP, 14 de junio del 2020. -Nota ampliada: Jornada de siembre y reflexión – Alianza SAP, 5 de julio del 2020. -Nota ampliada: Jornada de siembre y reflexión – Alianza SAP, 5 de julio del 2020. -Nota ampliada: Reunión de evaluación anual del colectivo KGP, 7 de enero del 2020. -Nota ampliada: Reunión de evaluación anual del colectivo KGP, 7 de enero del 2020. -Nota ampliada: Reunión Alianza Zonal, 14 de febrero del 2020.
-Nota ampliada: Reunión Alianza Zonal, 14 de febrero del 2020.
-Nota ampliada: Reunión Alianza Zonal, 13 de marzo del 2020.
-Nota ampliada: Reunión Alianza Zonal, 13 de marzo del 2020.
-Nota ampliada: Reunión de planeación para encuentro de Alianza Zonal, 26 de febrero del 2020. -Nota ampliada: Reunión de planeación para encuentro de Alianza Zonal, 26 de febrero del 2020. -Lefevre, H (1991). The production of space. Oxford: Blackwell. -Lefevre, H (1991). The production of space. Oxford: Blackwell. -Perez Lara, Alberto (2013). Articulación Social-clasista en Latina. Recuperado de: https://es.scribd.com/ -Perez Lara, Alberto (2013). Articulación Social-clasista en Latina. Recuperado de: https://es.scribd.com/ document/151673352/Articulacion-Social-clasista-en-ALatina document/151673352/Articulacion-Social-clasista-en-ALatina -Pérez López, Juan Antonio (1991). Teoría de la acción humana en las organizaciones: La -Pérez López, Juan Antonio (1991). Teoría de la acción humana en las organizaciones: La acción personal. Recuperado de: https://www.academia.edu/6643822/Esquemaacción personal. Recuperado de: https://www.academia.edu/6643822/Esquemaresumen_de_libro_Teoria_de_la_Acci%C3%B3n_de_Juan_Antonio_Perez_Lopez resumen_de_libro_Teoria_de_la_Acci%C3%B3n_de_Juan_Antonio_Perez_Lopez -Piedrahita Usuga, Jonathan (2013). Configuraciones del movimiento popular juvenil en la zona nor-orien -Piedrahita Usuga, Jonathan (2013). Configuraciones del movimiento popular juvenil en la zona nor-orien tal de Medellín. Estudio de caso: “el proceso de articulación juvenil”. Universidad Nacional de Colombia. tal de Medellín. Estudio de caso: “el proceso de articulación juvenil”. Universidad Nacional de Colombia. -Piedrahita Usuga, Jonathan (2017). Memorias de la resistencia cultural y política de las -Piedrahita Usuga, Jonathan (2017). Memorias de la resistencia cultural y política de las juventudes populares en Medellín. Estudios de Derecho, 75 (165). juventudes populares en Medellín. Estudios de Derecho, 75 (165). -Quiñones Páez, Julio (2008). Sobre el concepto de resistencia civil en ciencia política. Bogotá, Colombia. -Quiñones Páez, Julio (2008). Sobre el concepto de resistencia civil en ciencia política. Bogotá, Colombia. Recuperado de: https://revistas.unal.edu.co/index.php/cienciapol/article/view/17027/17891 Recuperado de: https://revistas.unal.edu.co/index.php/cienciapol/article/view/17027/17891 -Reckwitz, Andreas (2002), Hacia una teoría de las prácticas sociales: un desarrollo en -Reckwitz, Andreas (2002), Hacia una teoría de las prácticas sociales: un desarrollo en teoría cultural. En: European Journal of Social Theory, Vol. 5, No. 2, Londres, pp. 243-263 teoría cultural. En: European Journal of Social Theory, Vol. 5, No. 2, Londres, pp. 243-263 -Riaño Alcalá, Pilar (2006). Jóvenes, memoria y violencia en Medellín: una antropología del recuerdo y el -Riaño Alcalá, Pilar (2006). Jóvenes, memoria y violencia en Medellín: una antropología del recuerdo y el olvido. Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH). Universidad de Antioquia. olvido. Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH). Universidad de Antioquia. -Shove, Elizabeth (1997). Revealing the invisible: sociology, energy and the environment. -Shove, Elizabeth (1997). Revealing the invisible: sociology, energy and the environment. In: REDCLIFT, Michael; WOODGATE, Graham (Eds). The international handbook of environmental so In: REDCLIFT, Michael; WOODGATE, Graham (Eds). The international handbook of environmental so ciology. Cheltenham: Edward Elgar, 1997. p. 261-273.
ciology. Cheltenham: Edward Elgar, 1997. p. 261-273.
-Schein, E. H. (1975). Psicología de la organización. Madrid, Prentice Hall. -Schein, E. H. (1975). Psicología de la organización. Madrid, Prentice Hall. -Torres Carrillo, Alfonso (2004). Construcción del objeto y los referentes teóricos en investigación social. -Torres Carrillo, Alfonso (2004). Construcción del objeto y los referentes teóricos en investigación social. Universidad Santo Tomás.
Universidad Santo Tomás.
-Urcola, Marcos (2003). Algunas apreciaciones sobre el concepto sociológico de juventud. Invenio, vol. 6, -Urcola, Marcos (2003). Algunas apreciaciones sobre el concepto sociológico de juventud. Invenio, vol. 6,
núm. 11. Universidad del Centro Educativo Latinoamericano Rosario: Argentina. Recuperado de: https:// núm. 11. Universidad del Centro Educativo Latinoamericano Rosario: Argentina. Recuperado de: https:// www.redalyc.org/articulo.oa?id=87761105 www.redalyc.org/articulo.oa?id=87761105 -Valdez Ayala, Zuleyka (2012). Etnografía crítica. Surgimiento y repercusiones. Revista Comunicación, -Valdez Ayala, Zuleyka (2012). Etnografía crítica. Surgimiento y repercusiones. Revista Comunicación, 2012. 33/ vol. 21, No. 1. Instituto Tecnológico de Costa Rica, pp. 16-24. Recuperado de: https://revistas.tec. 2012. 33/ vol. 21, No. 1. Instituto Tecnológico de Costa Rica, pp. 16-24. Recuperado de: https://revistas.tec. ac.cr/index.php/comunicacion/article/view/810/724 ac.cr/index.php/comunicacion/article/view/810/724 -Villa Sepúlveda, María Eugenia (2011). “Del concepto de juventud al de juventudes y al de lo juvenil”, Re -Villa Sepúlveda, María Eugenia (2011). “Del concepto de juventud al de juventudes y al de lo juvenil”, Re vista Educación y Pedagogía, Medellín, Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, vol. 23, núm. 60, vista Educación y Pedagogía, Medellín, Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, vol. 23, núm. 60, mayo-agosto, 2011, pp. 147-157. Recuperado de:
mayo-agosto, 2011, pp. 147-157. Recuperado de:
http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/revistaeyp/article/view/11421 http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/revistaeyp/article/view/11421 -Zapata et. al. (2014). Organización y participación juvenil en la zona nororiental 2009- 2011. Alianza de la -Zapata et. al. (2014). Organización y participación juvenil en la zona nororiental 2009- 2011. Alianza de la Zona Nororiental: Medellín.
Zona Nororiental: Medellín.
-Zapata, Brayan y Zapata, Sebastián (2018). Del ‘hacer para’ al ‘dejar hacer’: -Zapata, Brayan y Zapata, Sebastián (2018). Del ‘hacer para’ al ‘dejar hacer’: sistematización del acompañamiento realizado por la Corporación Con-Vivamos a las sistematización del acompañamiento realizado por la Corporación Con-Vivamos a las experiencias juveniles de Nariz Obrera y la Campaña Sin Discreción. Universidad de experiencias juveniles de Nariz Obrera y la Campaña Sin Discreción. Universidad de Antioquia.
Antioquia.
(página sin texto)
Cita: Londoño Restrepo, Harold, Mosquera Martínez, Amanda, Ceballos Estrada, Juliana (2022), Anatomía de la resistencia juvenil en la Zona Nororiental de la ciudad de Medellín: una descripción de las prácticas de organización juvenil articuladas a la Corporación Con-vivamos, Universidad de Antioquia, p. N. https://hdl.handle.net/10495/26435