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Representaciones de Ciudad en la Literatura de Medellín 1940-1960

Jhon Hander González Isaza

Monografía para optar al título de Historiador

Asesora Yuliana Garcés Arboleda Magíster (MSc) en Historia

Universidad de Antioquia Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Departamento de Historia Medellín

2023

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Cita numérica

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Cita nota al pie

1 Jhon Hander González Isaza, Representaciones de Ciudad en la Literatura de

Medellín 1940-1960. (Pregrado, Universidad de Antioquia, 2023). Fuentes primarias / Bibliografía González Isaza, Jhon Hander, Representaciones de Ciudad en la Literatura de Medellín 1940-1960. Pregrado, Universidad de Antioquia, 2023. Estilo: Chicago 17 (2017) y adaptación de Trashumante. Revista Americana de Historia Social UdeA.

Repositorio Institucional: http://bibliotecadigital.udea.edu.co

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Agradecimientos

Por las largas noches en las que no me sentí solo, por los calurosos días en los que sus palabras me alentaron a seguir buscando y concretando mi proyecto, nunca olvidaré sus consejos, recomendaciones y correcciones. Desde el primer momento en que me adentré al tema de la historia cultural y se me hizo necesario saber más, buscar más, gracias a la profesora Tatiana por su paciencia en las tardes de clases largas y teóricas, al profesor Rodrigo por mostrarme la reticencia al desamparo de la carrera y sus posibilidades a gran escala, a mis padres y hermano que vivieron de primera mano mi retraimiento mientras iba construyendo este escrito, a mis amigos con los cuales he disfrutado largas horas de cafés, tragos y reflexiones propias de la ciudad y sus calles.

Con mayor respeto, agradecimiento y aprecio a Yuliana, mi asesora, que me impulsó en todo momento a seguir adelante, a no desistir a pesar de la época tan compleja que nos aqueja a todos… a ella, muchas gracias, y que esta sea una forma de equipar su enorme esfuerzo en una persona que buscaba concretar y formar algo propia, que al final termino siendo un trabajo que refleja el amor, el ánimo y las ganas de investigar un tema tan interesante como lo es la unión de la historia con la literatura.

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Tabla de contenido Resumen...................................................................................................................................... 7 Abstract ....................................................................................................................................... 8 Introducción ................................................................................................................................ 9 Referentes Teóricos y Conceptuales .......................................................................................... 11 Historia cultural y Nueva Historia Cultural ................................................................................ 11 Representación ...................................................................................................................... 16 Ciudad ................................................................................................................................... 21 El siglo XX y las ciudades masificadas .................................................................................. 25 La búsqueda de la multidisciplinariedad en la segunda mitad del siglo XX ............................ 28 Capítulo 1: Literatura y Ciudad.................................................................................................. 30 1.1 ¿Qué se entiende por literatura? ....................................................................................... 30 1.2 Ciudad y literatura ........................................................................................................... 33 1.3 Literatura como fuente histórica para estudiar la ciudad ................................................... 37 Capítulo 2: La literatura antioqueña para principio del siglo XX ................................................ 46 2.1 Obras Literarias sobre la Ciudad de Medellín ................................................................... 50 Capítulo 3: Novelas, cuentos y ensayos sobre Medellín 1940-1960 ........................................... 52 3.1 Consideraciones sobre editoriales Antioqueñas a Mitad del siglo XX ............................... 56 Capítulo 4: Representaciones de ciudad en la literatura de Medellín .......................................... 58 4.1 La ciudad y los obreros .................................................................................................... 61 4.2 La ciudad y los mendigos ................................................................................................. 66 4.3 Mujeres, juegos de azar y vida nocturna ........................................................................... 72 4.4 La ciudad planeada .......................................................................................................... 76

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Lista de tablas Tabla 1: Novelas Sobre Ciudad en Antioquia ............................................................................ 50

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Lista de Figuras

Figura 1 fotografía de Francisco Mejía, Editorial Bedout 1941

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Figura 2 Fotografía de Francisco Mejía, fábrica de confecciones everfit 1940 aprox, Medellín, barrio Castilla. ........................................................................................................................... 64 Figura 3 BPP archivo digital, Edificio Fabricato, esquina de la carrera Junín con calle. ............ 65 Figura 4 Club campestre Medellín primera mitad siglo XX BPP archivo digital ....................... 69 Figura 5 Mendigos BPP Archivo Digital................................................................................... 71 Figura 6 Diario el Progreso La Medellín Futura Brunner 17 de julio de 1940 Revista progreso No 19, Pag 19 ............................................................................................................................ 78 Figura 7 AHM-F1-Planeacion-Planos-505712 1950 ................................................................ 79 Figura 8 Teatro bolívar por dentro antes de ser demolido. BPP-F-016-0222 1953 ..................... 81 Figura 9 Bases edificio Coltejer, antiguo teatro Junín y hotel Europa, BPP Archivo Digital 1969

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Resumen

Este trabajo fue el resultado del interés desarrollado a lo largo de la carrera con respecto a la literatura y cómo esta puede ser una fuente de apoyo fiable al ser usada bajo la respectiva lupa del oficio de hacer historia, en cuanto a cómo se puede aplicar, este mismo trabajo hace cuenta de cómo la literatura representa y permite obtener un panorama ampliado de la historia de la ciudad como se hizo precisamente en el siguiente contenido, las representaciones fueron examinadas por medio de los análisis de diversos autores y contrastadas con fuentes de época para así llegar a tener panoramas completos de diversos elementos enmarcados en el vivir diario de las personas en determinados lugares y épocas. La Nueva Historia Cultural alimenta el espíritu investigativo de los fenómenos sociales y sus desarrollos, y precisamente bajo este ímpetu es que se examina y apoya el uso de la literatura bajo las formas de novela, cuento, poesía de diversos autores cuyas vidas y obras bien tienen plasmados parte de sus pensamientos, diario vivir y sentimientos con respecto a esa urbe que empezaba a formarse. Luego de ahondar en los aspectos teórico-conceptuales, se podrá apreciar la relación que se hace del uso de fuentes historiográficas como archivos y fotografías con relatos, y fragmentos que estos escritores nos comparten en sus obras, elementos como la Ciudad y los Mendigos unen de grata manera ese contraste que buscaba, la forma literaria de ejemplificar, de mostrar, y lo que la historia en los archivos dice acerca del tema.

Palabras clave: representaciones, historia cultural, ciudad, literatura.

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Abstract

This work was the result of the interest developed throughout the career with respect to literature and how this can be a reliable source of support when used under the respective magnifying glass of the craft of making history, as to how it can be applied, this same work accounts for how literature represents and allows to obtain an expanded view of the history of the city as was done precisely in the following content, the representations were examined by means of the analysis of diverse authors and contrasted with period sources in order to obtain complete panoramas of diverse elements framed in the daily life of the people in certain places and times. The New Cultural History feeds the investigative spirit of social phenomena and their developments, and it is precisely under this impetus that the use of literature is examined and supported under the forms of novels, short stories, poetry of various authors whose lives and works have well captured part of their thoughts, daily life and feelings with respect to that city that was beginning to be formed. After delving into the theoretical-conceptual aspects, it will be possible to appreciate the relationship between the use of historiographic sources such as archives and photographs with stories and fragments that these writers share with us in their works, elements such as the City and the Beggars unite in a pleasant way that contrast that I was looking for, the literary form of exemplifying, of showing, and what history in the archives says about the subject.

Keywords: Representations, Cultural History, City, Literature.

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Introducción

La ciudad de Medellín se ha transformado constantemente en cuanto a su infraestructura, vías y demografía a mediados del siglo XX, la historia ha estudiado estas variaciones desde diversos puntos de vista y ha recurrido a múltiples fuentes que le han permitido una reconstrucción de ese objeto de estudio que es la ciudad. En este caso, se observa las transformaciones de la ciudad a través de las representaciones, teniendo este concepto como un corpus organizado de conocimientos con los cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, estos conocimientos se integran en una relación cotidiana de intercambios que para este trabajo tiene que ver con la literatura de mediados de siglo XX, buscando posicionar a la literatura como otra fuente plausible, al contrastarla con fotografías, mapas y archivo, para comprender de manera más detallada esa ciudad tan mutable que se veía enfrentada a nuevos retos urbanísticos y sociales, retos que se centraban en gran parte a las consecuencias de hechos tan importantes como el auge de los textiles en la capital antioqueña, la época de la violencia que estallaba a finales de 1940 y el alto flujo de desplazados que llegaba a la ciudad en busca de asentarse, estos retos fueron los que supusieron un punto a parte para estructurar nuevos planes que permitieran hacer de Medellín una ciudad en busca de orden, por lo que proyectos como la canalización de quebradas fueron los primeros intentos de insertar población al trabajo local por parte de sector gubernamental guiado en ocasiones por la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín y posteriormente el control a los lugares de libertinaje por parte de peticiones constantes de los ciudadanos directamente al alcalde y comisarias son aspectos que enmarcan estas décadas, haciendo de Medellín una ciudad que se planteaba infinidad de proyectos, visiones y experiencias De diferentes perspectivas, es posible ver en la literatura un desenfreno de ideas, de imaginarios y tramas tejidas por diversos autores acerca de una situación particular, algunos historiadores descartan o miran con extrañeza el acercamiento a esta fuente por presentar en sí misma una separación del estudio de fuentes tradicional, aun así, partiendo de que diversos estudios historiográficos que ya problematizan la literatura como posible fuente, estos estudios nos muestran un contraste amplio y enriquecedor para la construcción de investigaciones históricas tanto sociales, culturales, políticas y económicas que terminan por trastocar auge poblacional de la época en la que se haga énfasis, lo que termina por repercutir en una comprensión detenida, precisa y diversa del hecho estudiado. Las preguntas que se abordarán mientras se adentran a estas fuentes

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(novelas, cuentos, ensayos, crónicas, poesía) son ¿el cómo se veía el desarrollo a futuro de la ciudad? ¿qué lugares eran referentes fijos de pobreza u opulencia? ¿cómo terminaban por entremezclarse diversos actores en ella? ¿cómo mediante la literatura autores como Jaime Sanín Echeverri, Gonzalo Arango, Manuel Mejía Vallejo, Carlos Castro Saavedra, que mediante novelas, cuentos, ensayos o poesía logran representar bajo sus propias nociones, imaginarios y libertad artística retratar esa ciudad tan heterogénea en la que se formaron y bajo la cual proyectan nuevos panoramas?

Así bajo la mano de algunas obras de autores antioqueños como Fernando González, Gonzalo Arango, Jaime Sanín Echeverri, entre otros, se pueda observar con detenimiento esas representaciones que han quedado guardadas en las letras, esparcidas como fragmentos a la espera de ser usados para construir nuevas interpretaciones del pasado, es ahí donde cobra total relevancia su uso para determinados estudios que requieran detenimiento en fenómenos socio-culturales, el uso del apartado ficcional no deslegitima una obra, puesto que la conformación estilística y categórica de la que nace es parte del entramado intelectual de un autor sujeto a una época determinada, su proceso de pensamiento puede llegar a evidenciarse de forma latente en la comparación de sus primeros escritos y de los últimos de su vida.

Esto nos lleva a replantear el uso de la literatura como fuente que bajo un examen minucioso propio de un historiador que compare, indague y contraste, le permita de una manera dinámica y bajo nuevos parámetros comprender el cómo se veía a los ojos de los autores determinados espacios, acciones o nociones propias de sus personajes ficcionales, sin dejar nunca de lado que la literatura se nutre de un acabo ficcional muy amplio, aun así, desestimar por completo estas obras sería borrar del mapa una fuente cuyo contenido permite nutrir temas socio-culturales que de seguro bajo el análisis y crítica de fuentes tradicional podrán llevar a futuras investigaciones en las que se rescaten registros detallados del accionar humano con su entorno.

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Referentes Teóricos y Conceptuales

Historia cultural y Nueva Historia Cultural

Para explicar de manera breve y concisa lo que se entiende por Historia Cultural, se tomará la explicación que hace Peter Burke1 la misma en su obra titulada ¿qué es la historia cultural? En la cual es autor presenta que el período que va desde 1800 aproximadamente hasta 1950 fue la época que se puede denominar como historia cultural “clásica”, pero, qué es lo que tiene de clásica o por qué es esta línea de tiempo la que se considera propia de la Historia Cultural, antes de poder responder esto, debemos partir de que hay dos referentes fundamentales según Burke en cuanto a esta rama de la Historia como lo son los libros de Cultura del renacimiento en Italia del historiador Jacob Burckhardt escrito en 1860 y El otoño de la edad Media del historiador Johan Huizinga escrito en 1919, estas dos obras son clave para responder y entender mejor a la Historia Cultural ya que se tenía la idea del historiador que pinta el “retrato de una época”, y estos dos autores iniciaron sus libros con el fin de comprender obras artísticas ubicándolas en su contexto histórico, las pinturas de los hermanos Van Eyck en el caso de Huizinga2 y las de Rafel en el de Burckhardt.3 Ahora bien, teniendo esto en cuenta y con adentrándonos un poco en ese “retrato de una época”, se presenta una diferencia con los historiadores especializados en historia del arte o literatura, y es que los historiadores culturales se ocupaban puntualmente de las conexiones entre diversas áreas artísticas.

Estas investigaciones sobre la historia de diversas artes se generan como un proceso para dar fuerza a las naciones emergentes (el sentido de identidad propio, del desarrollo que los ancestros de una zona o área legaron los componentes que en la actualidad son las bases de su sociedad), una recuperación intelectual como lo denomina el propio Burke es lo que impulsa el auge de investigaciones históricas sobre determinadas áreas del conocimiento, los dos ejemplos más notables Huizinga y Burckhardt ya han sido mencionados.

1 Historiador inglés especializado en la historia social y cultural de la primera Edad Moderna en Europa, estudioso de la historia social del conocimiento. Le dio un impulso interdisciplinar a la investigación histórica. 2 Historiador Holandés 1872-1945, representa una corriente historiográfica que se centra en la historia de la civilización. En su obra La crisis de la civilización (1935) advierte, de manera intensa y triste, la crisis que se erige sobre la cultura identificándola como la irracionalidad de la vida moderna.

3 Burke, Peter. ¿qué es la historia cultural? Pag 20

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Debido a esto, se empieza a vislumbrar formas de reunirlas, acoplarlas, a lo que empezaría a denominarse Historia de la Cultura, como lo cita Burke la Historia de la Cultura abarca “una historia bien fundada del saber, que contenga los antecedentes y orígenes del conocimiento y sus sectas, sus invenciones, sus tradiciones, sus diversas administraciones y gestiones, sus florecimientos, sus oposiciones, decadencias, depresiones, olvidos y supresiones, con las causas y coyunturas de los mismos”.4 La Historia Cultural según la apreciación de Clifford Geertz5 esta esencialmente relacionada con la semiótica, pues, desde su propia especificidad se lanza a la tarea de interpretar significados que ocurren en determinados ámbitos socio-geográficos, esto se refiere a reconocer e interpretar los miles de significados que puedan surgir en diferentes lugares del mundo y sus expresiones en dichas sociedades. Esta apreciación parte de los estudios que el propio Geertz ha concertado a lo largo de su carrera investigativa, a partir de esto se llegan a diversas cuestiones, sobre todo las fundamentales para este trabajo como por ejemplo el reconocer e interpretar, y la forma en que través de ello se puede hacer una historia cultural sobre un tema en específico. Dentro de esta Historia Cultural que iba cambiando y nutriéndose de teorías sociológicas, antropológicas y psicológicas a lo largo de la primera década el siglo XX, encontramos otras formas de historia como por ejemplo la Historia de las ideas, la Historia Intelectual, o de las Mentalidades, cada una de estas con un enfoque y recursos teóricos diferentes pero que seguían nutriendo la disciplina de la historia y fomentando investigaciones, obras y artículos de peso. La Historia de las Ideas y la Historia de las Mentalidades tuvo un cambio fuerte en su forma de acercarse y trabajar el objeto de estudio, esto debido a que sus bases que se cimentaban en el estructuralismo y la fenomenología habían empezado a dejar ver lagunas conceptuales a medida que surgían nuevas premisas tales como la aproximación a un objeto intelectual el cual no podía entenderse como natural o racionalmente dado, esto hizo que la noción de la que se ocupaban estas dos vertientes de la Historia “idea-unidad” no estaban bajo un orden exclusivo del campo racional, por el contrario, en múltiples ocasiones eran parte de fuerzas irracionales que dificultaban el acceso a las mismas. El artículo de Mariano A. Di Pasquale sobre … nos da un vistazo de cómo diversos historiadores se encaminaron para resolver este tipo de problema “La lingüística, el psicoanálisis,

4 Burke, Peter. Formas de historia cultural. Pág. 34

5 Antropólogo estadounidense 1926-2006, creador del método etnográfico basado en el estudio descriptivo (descripción densa) e interpretativo de sistemas culturales a través de grupos de individuos en su propio entorno.

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la crítica literaria, la hermenéutica y la antropología constituyeron las flamantes perspectivas que tomaron los historiadores en pos de resolver -a su manera- ese “espacio de incertidumbre epistemológico” dejado por las paradojas de los modelos explicativos anteriores. Este hecho revela una nueva situación que se plantea a los investigadores sociales actuales como un acontecimiento irreversible: cualquier análisis humanístico debe ser integrado desde una pluralidad de herramientas conceptuales, dando prioridad al enfoque interdisciplinario”.6

Este desplazamiento semántico se da finalizando los 60 y los 70 bajo el giro lingüístico, esto va a tener muchos autores y disciplinas, Michel Foucault, George Gadamer por nombrar solo un par, y es importante por otorgar mayor importancia al lenguaje del que se le daba antes, es luego del giro lingüístico donde se percibe que brinda al investigador la posibilidad de emplear categorías que antes eran propias de otras disciplinas como discursos, conceptos y lenguajes. Estas nuevas categorías constituyen más objetos de estudio que se asimilan en diversos niveles interpretativos redefiniendo las nuevas metodologías de la Historia Intelectual.

Para precisar más sobre la Historia Intelectual no queda de más entrar a exponerla con detalle, es una línea historiográfica en boga desde hace 30 años aproximadamente, con una fuerte relación con lo que hoy se llama la Historia Cultural y con lo que antes era la historia de las ideas y de las mentalidades, se estudia el pensamiento de los sujetos, de la sociedad y de los intelectuales, también se pregunta por la forma en que se apropia y producen, circulan las ideas, los conceptos y lo significados. Considera que los hechos suceden gracias a las formas de pensar de los sujetos, pero también que los hechos generan formas de pensar, es una constante circularidad entre el pensar y el hacer, le da gran importancia al lenguaje como elemento constitutivo de la racionalidad y del simbolismo humano. Esta historia puede relacionarse, además de tener una larga historia dentro de la propia disciplina, con la sociología del conocimiento de Karl Mannheim7 y la sociología de la cultura de Pierre Bourdieu, esto se refiere a que no es una línea historiográfica claramente definida. Karl Mannheim propone la investigación en esta área sobre los estilos de pensamiento. En los seres humanos el pensar, está condicionado por la interpretación propia con la que ven el

6 De la historia de las ideas a la nueva historia intelectual: Retrospectivas y perspectivas. Un mapeo de la cuestión Mariano A. Di Pasquale Pp.86 7 Sociólogo y filósofo alemán (1893-1947), su investigación se dirigió hacia las bases epistemológicas del conocimiento socialmente compartido, se le conoce por abordar el estudio de las ideologías y condicionamientos sociales del saber.

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mundo, siempre ligada a los grupos a los que estén unidos. Es por medio de estos estilos de pensamiento que se podría observar los cambios en las ideas, por medio de las palabras y cómo estás tomas otros significados cuando son usadas por grupos diferentes a donde nacieron. Un concepto que se liga directamente al del intelectual es el de sociabilidad, una de las variadas instituciones que están en el campo intelectual, siendo esta el medio por el cual las personas desarrollan relaciones, en cada época difieren, pero la esencia es la misma. Maurice Agulhon8 afirma que su génesis bien puede ser el encuentro casual de un grupo determinado, compañeros o amigos los cuales con el tiempo se irán organizando, con esto pasarían de lo informal o clandestino a lo formal y así el grupo de conformaría completamente. La sociabilidad es el comienzo por el cual se transforman las mentalidades y estas se esparcen sin importar el alcance al que lleguen, esto debido a que las ideas, conceptos e ideologías entran en constante cambio por medio de reuniones o conversaciones de grupos que se enfocan en debatir, discutir o simplemente compartir su conocimiento con otros.

El casino, la tertulia, el café, el club son formas de sociabilidad moderna, en estas se conforma el uso crítico de la razón, todas estas tienen alguna forma de difundir sus ideas, por lo general revistas. Es por esto por lo que las sociabilidades intelectuales conforman todo el entramado cultural, siendo órganos de interpretación, apropiación y circulación de elementos como un reflejo directo de la sociedad y época a la que pertenecen.

La Historia Intelectual usa todos estos conceptos para poder investigar y desarrollar la investigación que tome, siendo la estructura social un complejo de significantes que se mueven constantemente por medio de la cultura, expresando de este modo que las múltiples circunstancias que hacen de la investigación de la nueva historia cultura, tengan que partir de conceptos sociológicos que están adheridos a todas las capas sociales, desde lo individual a lo colectivo, las representaciones, habitus9, practicas10, circulaciones11, apropiaciones12, conceptos que son

8 Historiador francés (1926-2014), especialista en historia francesa de los siglos XIX y XX, renovador dentro del campo historiográfico, con enfoques etnográficos a la hora de proceder con sus trabajos dedicados al estudio de los ámbitos de sociabilidad, término al que especifica se halla “más allá del individuo singular y más cerca de la especie”. 9 Uno de los conceptos clave de Pierre Bourdieu, el cual se puede resumir como un esquema de obrar y pensar, haciendo que personas en entornos sociales homogéneos compartan estilos de vida parecidos. 10 Se desarrolla en relación directa con el habitus, buscando dar cuenta de determinantes estructurales y las disposiciones del habitus en la vida cotidiana.

11 Concepto que también hace parte de las teorías de Bourdieu en el cual se fija más en cómo el conocimiento llega a otras personas y lugares y bajo cuáles medios.

12 Concepto enlazado al de circulaciones, aquí es el cómo la información que ha llegado se hace parte del individuo y cómo este la exterioriza haciéndola propia, replicando el proceso constante de circulación y apropiación.

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desarrollados por el sociólogo francés Pierre Bourdieu, conforman no solo al intelectual, sino, a cada ser humano dentro de su campo de acción, siendo luego guiados por medio de estructuras como la sociabilidad.

El encuentro entre historiadores, antropólogos y sociólogos inspiró algunas de las innovaciones más significativas en historia cultural, tanto así que el nombre de «Nueva Historia Cultural -NHC» se empezó a utilizar a finales de la década de 1980. La NHC es la forma actualmente dominante de historia cultural, para la actualidad se puede tratar de una de las vertientes dominantes de la disciplina de la Historia. Esta sigue un nuevo paradigma en el sentido que tiene este término en la obra de Thomas Kuhn sobre la estructura de las revoluciones científicas, esto es, un modelo para la práctica normal de la que dimana una tradición de investigación. El adjetivo de Nueva sirve como una mera distinción de la forma clásica, esta se acentúa en las mentalidades, las presuposiciones o los sentimientos más que en ideas o sistemas de pensamiento. 13 Uno de los rasgos característicos de la NHC es el interés por la teoría, siendo cuatro teóricos pilares fundamentales y cuyas obras han sido especialmente relevantes para la esta vertiente de la Historia: Mijail Bajtín, Norbert Elías, Michel Foucault y Pierre Bourdieu. En este trabajo se usan para exponer el punto central algunas teorías de Bajtín, Foucault y Bourdieu. Otro rasgo fundamental que no se puede obviar es la convicción de que la cultura tiene un papel decisivo como factor de cambio social. Para las investigaciones propiamente de la NHC han participado diferentes conceptos y teorías de otras disciplinas académicas como lo son antropología, lingüística, sociología y los estudios literarios, entre otras, también hay autores como el mismo Peter Burke que han llevado a cabo investigaciones sobre NHC bajo su profesión de sociólogo. La problemática con la que más batalló la Historia Cultural fue esa propensión del historiador de tomar los textos, las imágenes y demás fuentes como piezas brillantes que mostraban una verdad, que no incurrían en problemáticas en su tiempo (Burke, 2006. 35). La NHC es denominada como una nueva sensibilidad de hacer la historia, se encuentran en ella “Nuevas Historias Culturales” como lo son la antropología histórica, la microhistoria o la historia de las emociones14. Peter Burke al mencionarla le llama historia polifónica debido a que logra abarcar la mayoría de los canales de las ciencias sociales para constituirse. El nacimiento de esta Nueva

13 Burke, Peter. ¿qué es la historia cultural? Pag 69 -70

14 Algunos trabajos representativos son El queso y los gusanos de Carlo Ginzburg en el caso de la microhistoria.

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Historia Cultural es debido al contacto que historiadores les han brindado a sus investigaciones con otras ciencias sociales, esto puede llegar a exponerse como una serie de caminos que sin entrelazarse totalmente llevan a nuevos modelos.15

Representación

Las representaciones son vistas como mecanismos- prácticas con las cuales la realidad social del individuo se organiza, se muestra y articula a la sociedad, hay todo tipo de formas de representación, desde las más distintivas como la pintura, hasta las más complejas y llenas de significados como códices, literatura y accionar social. En las últimas décadas del siglo pasado se constituyó un campo de investigación que gira en torno a este concepto, con sus objetos y su marco teórico específico, constituyendo designaciones de fenómenos múltiples que se observan y estudian a variados niveles de complejidad.16 Este concepto es usado por primera vez por Émile Durkheim17 y quedó perdido en el tiempo mientras su uso era tenue, la escuela de los Annales18 se sirvió de mucho de estas conceptualizaciones para nutrir sus investigaciones, y es hasta que Sergei Moscovici retoma en toda regla el concepto que este empieza a ser visto como una nueva forma de llegar a razonamientos más precisos, de encontrar rastros de pasado en vestigios tanto antiguos como modernos, la Nueva Historia Cultural se ha dado a la tarea de impulsar su conceptualización en las múltiples investigaciones de diversos autores, tanto Europeos como Americanos. La escuela de los Annales en su primer momento con March Bloch y Lucien Febvre retoman el concepto para desarrollarlo bajo sus propias líneas de investigación, El “utillaje mental” al que Febvre se remite y que explica como el conjunto de instrumentos mentales de que disponen los hombres de una época determinada, siendo ya una línea dejada de lado. Este concepto toma

15Loriente Torres, José Luis. De la nueva historia cultural a las nuevas historias culturales. Un estado de la cuestión, pág. 9

16 Jodelet, Denise. La representación social: Fenómenos, concepto y teoría. Pag 13

17 Sociólogo y filósofo francés (1858-1917), es uno de los pioneros en el desarrollo de la sociología moderna junto con Max Weber y Karl Marx, también, se le considera como uno de los padres de las ciencias sociales por defender la posibilidad de aplicar el método científico a todas las áreas que la componen. Durkheim proponía que la sociología debía enfocarse en estudiar la sociedad como realidad espiritual singular, toda sociedad según sus planteamientos se basa en representaciones colectivas de valor general.

18 Corriente historiográfica fundada por Lucien febvre y Marc Bloch en el año de 1929, dominó toda la historiografía francesa del siglo XX y ha gozado de una difusión enorme en occidente. Esta corriente no se interesa por el acontecimiento político y el individuo como protagonista típico, sino, por los procesos y las estructuras sociales; buscaba que no se reprodujera el pasado, en cambio, se interpretara con sus propios conceptos y teorías.

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bastante fuerza en la Historia Cultural para la década de 1980 en adelante, impulsado por las investigaciones históricas de la revista Representations de la Universidad de California, esta revista abogaba por un estudio más detenido en esas dimensiones simbólicas de las prácticas sociales que influyen directamente en las dimensiones sociales de la práctica artística. Los estudios de esta década se ven reflejados por los libros de Benedict Anderson19 “comunidades imaginadas” y Erich Hobsbawm junto a Terence Ranger con “La invención de la tradición”, libros que abrirán paso a trabajos mucho más enfocados en la observación de los símbolos, produciendo representaciones de acontecimientos pasados, hecho que deja atrás la concepción creadora de conocimiento del pasado. Para el fin de los 80´ Roger Chartier publicó en Annales un artículo que expone todo un panorama de los estudios de la NHC titulado “El mundo como representación”, obra que se mencionará más adelante.20 El concepto de representación juega un papel fundamental en las investigaciones que la Nueva Historia Cultural se plantea, así mismo, como de otras investigaciones de diversas ramas de las ciencias sociales; primero habría que empezar por la descripción de Émile Durkheim que explica las “representaciones colectivas” como conceptos, que forman parte sustancial de la cultura de una sociedad, estas desembocan en la construcción de representaciones individuales, forma de expresar individualmente las representaciones colectivas, siendo esta última una fuerza coactiva y que se visualiza en multiplicidad de productos culturales colectivos. El concepto de representaciones colectivas termina siendo apartado un poco mientras se desarrollaban otros campos teóricos que permitieran explicar los comportamientos del individuo, la sociedad y la interacción entre ambos, por lo que pasa mucho tiempo hasta que el concepto es retomado, reformado y aplicado para desarrollar una teoría en la psicología social, esta con una tendencia a la sociología bastante fuerte. Aquí hay un punto central y es que Serge Moscovici21 al retomar el concepto y transformarlo, aportando material de otras disciplinas del campo de las

19 Historiador y politólogo (1936-2015), se le conoce por su labor de investigación en temas como el nacionalismo y de las relaciones internacionales, también, es uno de los estudiosos más relevantes sobre la historia de Indonesia. 20Daniel Guzmán Vásquez, La historia cultural como representación y las representaciones de la historia cultural. Cuadernos de Historia: Revista de estudios de historia de la cultura, mentalidades, económica y social. 2013. Pag 20-

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21 Psicólogo social francés (1925-2014) reconocido por las contribuciones a la teorización de las representaciones sociales, tanto su perspectiva como enfoque teórico han tenido una influencia clave en el desarrollo de las ciencias sociales, siendo más preciso en antropología y sociología.

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ciencias sociales, en el cual termina por incentivar mucho más la multidisciplinariedad como forma de llegar a nuevas teorías que permitan mejores explicaciones de los fenómenos sociales. Para Moscovici “la representación social es una modalidad particular del conocimiento, cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos” (Martín Mora, 7), se toma que la Representación está organizada por conocimientos, lo que la hace una actividad psíquica por lo que el ser humano termina por hacer comprensible esa realidad física, social, cultural, etc. que lo rodea, generando un intercambio constante nutrido por la imaginación y reacción.22 Se terminan por configurar formas que son adoptadas en su cotidianidad y que terminan por crear cierto sentido de comunidad con otros individuos de una época determinada. Siguiendo con estos planteamientos llegamos a la espíteme de la cual Michel Foucault23 dice ser un conjunto de configuraciones, estas configuraciones han hecho posible diversas formas de conocimiento, por lo que su sistema de interpretación es condicionante de los diferentes modos de entender al mundo en un tiempo específico. La espíteme es el punto de partida, espacio del orden, en donde el saber se forma, lo que está atrás y que dicta el a priori histórico.

Para este punto el concepto de Representación es retomado por Roger Chartier y Stuart Hall que lo llevarán a explicaciones pausadas, y de enfoques metodológicos de investigación histórica, sobre todo en el caso de Chartier, el cual hace énfasis en que “la tarea primaria del historiador, así como la del etnólogo, es esa especificidad irreductible, evitando el recubrir con categorías anacrónicas o medirlas con el utillaje mental del siglo XX, esto expuesto como un resultado propio del progreso continuo”24 la propuesta que Roger Chartier expone es que la Historia Cultural sea entendida como una representación colectiva que permita un pensamiento complejo, un movimiento dinámico de las relaciones entre sistemas de percepción, juicio y las fronteras que atraviese el mundo social.

Para Stuart Hall una representación significa el uso del lenguaje para dar sentido de manera significativa del mundo a otras personas, proceso en el que el sentido se produce y se intercambia entre los miembros de una cultura, hecho que permite el entendimiento mutuo, un uso en conjunto

22Martín Mora. Las teorías del as representaciones sociales de Serge Moscovici. 2002 (revista Athenea digital num 2). Pag 6- 7.

23 filósofo, historiador, sociólogo y psicólogo francés. Fue profesor en varias universidades francesas y estadounidenses y catedrático de Historia de los sistemas de pensamiento en el Collège de France. 24 Roger Chartier, El mundo como Representación, Pag 20.

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de signos, lenguaje que para esos mismos miembros representan cosas similares. Roger Chartier abre una doble vía con respecto a las representaciones y el modo en que estas repercuten “Una que piensa en la construcción de las identidades sociales como resultantes siempre de una relación forzada entre las representaciones impuestas por aquellos que poseen el poder de clasificar y designar y la definición, sumisa o resistente, que cada comunidad produce de sí mismo; la otra que considera la división social objetivada como la traducción del crédito acordado a la representación que cada grupo hace de sí mismo, por lo tanto, de su capacidad de hacer reconocer su existencia a partir de una exhibición de unidad”.25

Esta premisa nos abre paso al desarrollo de investigaciones que se enfoquen en la conformación de los mecanismos que estas representaciones adoptan, teniendo como fin el conformar algo propio, la supervivencia de cierto sentido en una sociedad, la unidad intrínseca de la que sus individuos se conforman y que los aglutina en una comunidad, una forma de comprender esto es mediante el influjo del libro, estudio al que se dedica Roger Chartier, las ideas y circulación del libro suponen la plasmación de representaciones con sus significantes que luego pasan a ser interiorizados no solo por los lectores, sino, por todo individuo que se vea involucrado en la circulación de este.

Como continuidad del concepto de Representación, Stuart Hall propone que una representación es el vínculo entre los conceptos y el lenguaje, esta toma sentido cuando el contexto simboliza componentes esenciales, para este el ejemplo es que el propio Hall expone de la enseñanza cristiana y su visión de la cruz como una “representación” (la vinculación del salvador carga de significado a la cruz) del hijo de Dios que muere allí. De lo anterior podemos asegurar que el sentido no está en el objeto o personas, ni está en la palabra, somos nosotros quienes fijamos el sentido de manera tan fuerte que, a pesar del largo tiempo transcurrido desde el comienzo del cristianismo, es algo natural la concepción de la cruz como representación del hijo de Dios. Hall divide las representaciones en tres, pero en este caso solo se tomará la construccionista, debido a que el sentido es construido mediante el lenguaje, como se observa con anterioridad, un vínculo entre los conceptos y el lenguaje; sistema por el cual tanto los objetos, la gente y eventos se concatenan formando conceptos. Hay que tomar en cuenta que el sentido cambia, desde el punto

25 Chartier. El mundo como representación. Pag. 57

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de vista de Saussure, los significantes nunca están fijos, y por tanto captar el sentido en determinado tiempo conlleva a un proceso de interpretación.26 En los últimos años Paul Ricoeur ha sido el investigador que más énfasis le ha dado a este concepto, prestando una atención más puntual a los parentescos y competencias entre los diferentes modos de representación del pasado, entre los que se encuentran la ficción narrativa, las operaciones de la memoria y el conocimiento histórico, un poco más adelante en esta investigación se indagan en varios postulados de la obra de este autor La memoria, la historia y el olvido para argumentar el cómo a partir de las representaciones de la ficción narrativa se puede llevar a cabo un ejercicio interpretativo, de contraste y peso histórico. Si bien es un hecho que el uso que hace el historiador del concepto de representación ha sido criticado, no puede desestimarse que el evitarlo a toda costa alejaría la historia de comprender con mayor agudeza la construcción de divisiones y jerarquías del mundo social, por lo tanto aceptar que el discurso histórico es una representación del pasado no es desmeritar la cientificidad que se ha buscado de esta área del conocimiento, sino, avalar nuevos esquemas investigativos y de gran rigor para complementarla.27 Este último punto es del cual se valdrá para el capítulo final encontrar esas representaciones que muestran la construcción de divisiones y jerarquías del mundo social en la ciudad, lo que hay allí, y cómo esto puede darse por cierto con el contraste de más fuentes. Siendo un pequeño fragmento de Yves Sintomer sobre el concepto de representaciones muy diciente sobre el tema, por su precisión y enfoque para exponer el peso que carga el concepto con lo real y concreto:

Las representaciones que fundan las percepciones y los juicios que gobiernan las formas de decir y de hacer son tan «reales» como los procesos, los comportamientos y los conflictos que tenemos por «concretos». El énfasis que algunos defensores de la historia social ponen en lo «concreto», opuesto a la supuesta abstracción de representación, puede inquietar. Recordando a Foucault, uno podría preguntarse si no hay una «pobre idea de lo real», identificada solo con las situaciones «concretas». Foucault escribió: No existe «lo» real al que se podría acceder siempre y cuando se hablara de todo o de ciertas cosas más «reales» que las demás, y que se nos escaparían, en aras de abstracciones inconsistentes, si nos limitamos a hacer aparecer otros elementos y otras relaciones. (…) Un tipo de racionalidad, una manera de pensar, un programa, una técnica, un conjunto de esfuerzos racionales y coordinados, unos objetivos definidos y continuados, unos instrumentos para alcanzarlos, etc., todo eso es lo real, aunque no pretenda ser la «realidad» misma ni toda «la» sociedad.28

26Stuart Hall (ed.), Representation: Cultural Representations and Signifying Practices. London, SagePublications, 1997.Pag. 3

27 Sintomer, yves. El sentido de la representación. Pag 49

28 Sintomer, yves. El sentido de la representación. Pag 49

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Un terreno lleno de senderos por recorrer en cuanto al estudio de las representaciones es el de la literatura, como ya se ha mencionado, el libro genera nuevos intereses y formas de investigaciones que se enfocan en adentrarse de manera más detallada en esas realidades culturales, sociales y hasta políticas, es por esto que la literatura se debe ver como un medio muy rico para “representar la realidad”. De este modo la relevancia que cobran los cuentos, los ensayos, la poesía, las propias novelas y demás expresiones literarias es absoluta, allí es donde están plasmadas las múltiples realidad, voces y acciones de generaciones pasadas que han buscado una forma de expresarse, es la realidad individual y colectiva exponiéndose eternamente en la obra que sigue generando nuevas significaciones a medida que se investiga sobre ella con otros enfoques.29

Ciudad

Modérate, ¡oh, mi Dolor! y tranquilízate.

Reclamabas la Tarde; ella desciende; hela aquí:

Una atmósfera oscura envuelve a la ciudad, A unos trayéndoles la paz, a los otros la aflicción.

Charles Baudelaire. Recogimiento, Las flores del mal.

Las primeras argumentaciones teóricas que versan sobre la concepción de la ciudad tratan de encontrarle una dimensión propia, en la cual se identifican aspectos que muestran la complejidad en la que esta se erige, por lo que se reconoce que la ciudad es una población multifuncional. Según planteamientos estructuralistas, todo tiene un lugar específico y este lugar está asignado a una función de entenderse como parte de la totalidad de esta y que hace propicia la integración de integren diversas unidades. La finalidad que se pueda encontrar raramente se sustenta por medidas legales o acciones previamente concertadas por la comunidad, terminan siendo fuerzas y procesos sociales que son condicionados por valores institucionales propios del espacio, las tradiciones y la cultura también son clave para reconocer diferencias en funciones, separación de clases en diversas áreas y una segregación que va más allá de espacios o lugares.30

29 Peña, Jorge; González, Osmar. La representación social. Teoría, método y técnica. Pág. 329 30 Bergel, Egon Ernest. Sociología urbana. Editorial Bibliográfica Argentina, Buenos Aires. 1959. pág. 90

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Uno de los aspectos que más aborda Egon Ernest Bergel31 es la comparación entre el individuo rural y su paso a lo urbano, respecto a cómo cambia su dinámica en cuanto a su entorno, por lo que argumenta que la persona rural está acostumbrada a la soledad y no se opone a ella, en cuanto desean compañía la obtienen porque desean un cambio. Ahora bien, el ciudadano siempre trabaja con otros, se busca la sociedad de manera constante, no por un sentimiento de vacío, sino por una aversión a su propia persona. Es entonces esta capacidad de estar con otros todo el tiempo, pero existencialmente solos una patología de la vida urbana. La mecanización de la ciudad y su consecuente pérdida de valores intelectuales y espirituales terminan por vaciar las mentes de las personas que no pueden hacer todo tipo de actividades cotidianas en soledad, por el otro extremo, la persona que se recluye en sí misma, evitando todo tipo de sociedad, también presenta un caso patológico.32 El desarrollo de las investigaciones sobre la ciudad, lo urbano y el individuo entorno al individuo y el vacío que experimenta ha sido objeto de estudio para la sociología, tanto así que los grandes trabajos vienen de escuelas que se han convertido en centros de referencia sobre este asunto como la escuela de Chicago33. Egon Ernest Bergel de la Escuela de Springfield comenta en su libro Sociología Urbana que la ciudad es una abstracción, pero los elementos que la constituyen: residentes, edificios, medios de transporte, instalaciones, etc. Son entidades concretas de diversa naturaleza. El anterior planteamiento de Egon Bergel permite apreciar que la concreción de la ciudad es entonces el funcionamiento de sus elementos en un todo a pesar de que uno o varios de estos elementos estén defectuosos, no es indicativo de que falle su estructura, puesto que no tiene una sola función, por lo que su mutabilidad contribuye a una caracterización funcional. Una de las características que permiten identificar un entorno urbano es que sus actividades se concentren hacia un mercado, por ser un aspecto de zonas con baja presencia agrícola, esto genera que se mantenga una comunicación sostenida con el campo para que nutra constantemente las necesidades del residente de la urbe.34 El urbanismo como disciplina autónoma nace después de un conflicto real entre disciplinas, en la crítica de la construcción de la ciudad contemporánea. El urbanismo se separa de la teoría

31 Bergel, Egon Ernest. Sociología urbana. Editorial Bibliográfica Argentina, Buenos Aires. 1959. pág. 91 32Ibid. 334 33 Denominación histórica de un estilo arquitectónico que se desarrolló en la ciudad del mismo nombre a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, pionera en la construcción de grandes edificios comerciales y los primeros rascacielos por medio de nuevos materiales y técnicas.

34 Bergel, Egon Ernest. Sociología urbana. Editorial Bibliográfica Argentina, Buenos Aires. 1959. Pág-19- 22

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social y de la crítica a la sociedad industrial y capitalista; mientras el marxismo subordina o reduce la cuestión urbana al alojamiento, en las sociedades existentes se plantea en forma de urbanismo técnico, políticamente “neutro”. No hay que sombrarse si de esta manera el urbanismo se integra a la acción de gobiernos que promuevan reformas autoritarias y, como señaló Benevolo (1964), si el modelo Haussmaniano también desde este punto de vista pasa a ser una articulación importante.35 Arturo Almandoz36 es un gran conocedor e investigador en lo relacionado con lo urbano y el despliegue que ha tenido desde Europa y EE. UU hasta Latinoamérica, en su artículo Historiografía Urbana en Latinoamérica el positivismo al posmodernismo que forma parte de su tesis posdoctoral Sobre historiografía urbana en América Latina. Enfoque epistemológico e internacional, 1960-2000; Almandoz es una figura clave para comprender los procesos que se fueron gestando en los lugares más desarrollados, respecto a cómo se proyectaron y los enfoques que han tenido a lo largo del siglo XX, así como las repercusiones que estos modelos dejan en el tejido urbano. Por este motivo es central mencionar de manera breve su investigación en las líneas elementales para una mayor comprensión del tema tratado.

Este investigador comenta que desde la práctica profesional, la revisión y contextualización histórica de la ciudad o de algunos de sus sectores se empezó a alimentar una disciplina urbanística, que después de varias décadas se consideró como un “modernismo demoledor”, que comenzó siendo una aproximación al estratificado tejido urbano con más respeto a los modelos particulares del estudio de la ciudad; esto se muestra con una nueva preocupación por conservar el patrimonio más allá del monumento, sino de sectores de la ciudad en los cuales estos mismos están, esto agiliza la necesidad de documentación histórica a niveles urbanos, por lo que hoy más que nunca estos estudios están en auge.37 En cuanto a la Microhistoria38 e Historia Cultural Urbana, Almandoz explica que la tendencia a la primera fomenta en buena medida la aparente fragmentación de los trabajos de historia urbana y urbanística en la última década, esto en el fondo es un rechazo a las leyes de

35Roncayolo, Marcel. La Ciudad. Barcelona, 1988. PAIDOS IBERICA. Pag 23 36 Urbanista Cum Laude, profesor titular de la USB y titular de la Pontifica Universidad Católica de Chile, Santiago. Miembro correspondiente designado, academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat de Venezuela. 37 Arturo Almandoz, Historiografía Urbana en Latinoamérica el positivismo al posmodernismo. 3 38 Rama de la historia social desarrollada en la segunda mitad del siglo XX, su postulado principal es analizar cualquier clase de acontecimiento, personajes y otros fenómenos del pasado que en un tratamiento clásico de fuentes pasarían desapercibidos, por ejemplo, Carlo Ginzburg con su libro el Queso y los gusanos, expone el proceso inquisitorio de un personaje excéntrico de las clases bajas y así observar el modo de pensamiento de ese sector relegado y sin voz.

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interpretación weberiana, a la marxista o de las escuela de Annales, que son aplicadas a periodos históricos muy largos y también a grandes extensiones territoriales.39 Lo que supone la aceptación de investigaciones cuyos ejes centrales sean cuestiones mucho más puntuales que revelen otros panoramas, el dejar un poco de lado como bien dice los periodos largos, sin menoscabar por supuesto esas investigaciones, ya que son puntos de referencia básica para las nuevas corrientes de investigación urbana, en cuanto a la aplicación propiamente de la literatura como fuente para una nueva historia urbana, esta cuestión cobra mucho valor, puesto que reconoce nuevas formas (fragmentación) en las que estos estudios culturales pueden trascender a nuevas perspectivas de la compleja red urbana.

El devenir de esto repercute en las utopías y los mitos urbanos, así como la literatura que con cierta frecuencia ha anticipado una evolución conceptual de los procesos urbanísticos, esto le otorga mayor rapidez que las otras aproximaciones especializadas. Almandoz menciona a Paolo Sica y su insistencia en cuanto a la relevancia de la literatura como “reserva importante de meditación”, esto supone que la ciudad es recreada, plasmada y enmarcada en la obra literaria en el caso de esta investigación la novela se vuelve en sí misma “una de las dimensiones de la ciudad real”.40 Para traer un poco a colación la noción de hábitat, concepto que no es central en este estudio, pero que cuenta con una importancia directa en cuanto a las dinámicas individuo-ciudad, el artículo de William H. Alfonso P.41 titulado: El Concepto de Hábitat en medios Urbanos: una transición del pensamiento urbano del siglo XX, es una investigación pertinente en cuanto al desarrollo del concepto, el surgimiento y los pasos fundamentales por los que se forma, asimismo, las proyecciones que Europa y EE. UU tenían de este concepto y cómo fueron aplicadas, asimilando así la ciudad nuevos estilos.

William H. hace una especie de génesis muy rápida que permite entender las problemáticas que asolaban al mundo moderno, presenta que el urbanismo y la arquitectura moderna son los antecesores de los conceptos hábitat y calidad de vida urbana. También estos dos elementos serían los precursores de lo que posteriormente se conoce como la arquitectura social, que tuvo una

39 Arturo Almandoz, Historiografía Urbana en Latinoamérica el positivismo al posmodernismo pag. 13 40 Arturo Almandoz, Historiografía Urbana en Latinoamérica el positivismo al posmodernismo. pag 14 41 William H. Alfonso P. El Concepto de Hábitat en medios Urbanos: una transición del pensamiento urbano del siglo

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primera incidencia en Europa y posteriormente en EE.UU. Así el espacio adopta nuevas categorías, donde trascendió esa dimensión física y espacial que definía a la arquitectura tradicional, manteniéndolo de cierta manera estática.42 Es de esta forma que la evolución del concepto hábitat en el pensamiento urbano busca contribuir a una reflexión temática local y posteriormente global sobre consolidar la práctica del urbanismo en el desarrollo de las nuevas grandes ciudades, a partir de la incorporación de teorías, resultados de investigaciones realizadas a lo largo de la primera mitad del siglo XX por el CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna). Poco tiempo después de que se efectuaran las primeras revisiones desde el posestructuralismo y la generación conceptual, nuevas teorías de diversos autores y sus planteamientos en torno al ámbito urbano que terminarían por ser integradas a la práctica de todo el componente urbanístico, generando un cambio en el paradigma de ordenamiento de la ciudad, es el momento en que se introducen aspectos como: sostenibilidad, participación y estructuración de áreas centrales y el hábitat.43

El siglo XX y las ciudades masificadas

Para comprender un poco el proceso que se venía gestando en Latinoamérica en relación con las ciudades, el estudio de José Luis Romero44 es esencial, porque muestra la contraparte frente al europeo y norte americano, donde comenta que el fenómeno suramericano seguía de cerca al que se había producido en los países europeos y en los Estados Unidos, pero que adquirió caracteres socioculturales distintos. En algunas ciudades que empezaban a proyectarse como grandes centros urbanos se empezaron a ver algunos grupos que se salían del molde establecido, recibiendo el nombre de masas, ajenas a la estructura tradicional. Esto trajo consigo un cambio abrupto en la fisionomía del hábitat, masificando las formas de vida y la mentalidad. En el proceso de masificación, algunas ciudades se enfrentaron a rumbos más difusos, debido a la rápida trasformación de su fisionomía urbana, pasan de ser ciudades con amplías redes de comunicación

42William H. Alfonso P.El Concepto de Hábitat en medios Urbanos: una transición del pensamiento urbano del siglo

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43Ibid. 26 44 Historiador e intelectual argentino (1909-1977), considerado como uno de los más grandes humanistas argentinos del siglo XX, fue profesor de historia social y medieval en la universidad de Buenos Aires, fue rector de la misma.

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y movimiento sociocultural a terminar formando centros de aislamiento, guetos incomunicados que respiran la anomia, terminando por caracterizarlos del resto del complejo urbano.45 Para ahondar un poco en aspectos más filosóficos con respecto al tema del individuo, la sociedad de masas y la urbe en la que habita es necesario entablar un diálogo con una obra determinada que maneje este tema de manera central, en cuanto al desarrollo de la ciudad, el hombre y su despersonalización, por lo que es preciso la obra de Richard Sennett46 Carne y Piedra en donde el capítulo: El cuerpo y la ciudad en la civilización occidental permite una aproximación a todos estos temas que son explorados con gran versatilidad, desde los primeros vistazos de civilización hasta la absorción del individuo por la masificación.

Sennett nos lleva a reflexionar sobre las acciones que nos trae la sociedad contemporánea, tales como el desplazamiento, el poco esfuerzo físico debido al mejoramiento del transporte y por ende a la baja en espacios de contemplación. En la medida en que las vías se han hecho más rectas, con desplazamientos suaves y rápidos, el viajero ya no tiene que preocuparse del otro, evitando así tener una aproximación más fuerte con este, por lo que es menos complejo, pero más reducido a sí mismo. La nueva configuración geográfica, refuerza a las masas, se reconoce que ahora el viajero, así como el espectador de televisión, experimenta su día a día de manera narcótica. En palabras de Sennett “el cuerpo se mueve pasivamente, desensibilizado en el espacio”, se dirige hacia destinos que se sitúan en una geografía urbana fragmentada y discontinua. Un pequeño fragmento del sociólogo M. P. Baumgartner descubre que, “en la experiencia cotidiana, la vida está repleta de esfuerzos destinados a negar, minimizar, contener y evitar el conflicto. La gente rehúye los enfrentamientos y muestra un enorme desagrado cuando se buscan problemas o se censura una conducta errónea”. Se empieza a teorizar el desprendimiento social y los primeros acercamientos al mundo digital, que nos permite evitar el riesgo del tacto, el sentir al otro y su conflicto particular.47 En cuanto al centro del desarrollo occidental, las imágenes que eran dominantes del cuerpo se han resquebrajado en el proceso de dejar su impronta sobre la ciudad, esto presupone que se

45Latinoamérica: Las ciudades y las ideas José Luis romero pág. 322 46 Sociólogo estadounidense, autor de diversos ensayos en los que aborda las transformaciones capitales que se producen en la sociedad contemporánea, esto enfocado en ámbitos como la familia, las clases sociales o el trabajo. También, es reconocido por sus estudios sobre nexos sociales en e el entorno urbano y los efectos de la vida urbana en los individuos.

47 Sennett, Richard. Carne y piedra: el cuerpo y la ciudad en la civilización occidental. Alianza Editorial. 1997. Pág

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desplazan ideales, sueños y proyectos que se venían formando con el proceso de la ciudad moderna. El reconocimiento de la imagen corpórea, ahora mismo paradigmática, incita ambivalencia entre individuos, puesto que Sennett expone que todo cuerpo humano posee una idiosincrasia física y todo ser humano siente deseos físicos discordantes. Estas contradicciones y ambivalencias se trasladan desde el cuerpo al tejido social, y por tanto se ven materializadas en alteraciones de las ciudades occidentales, la forma urbana se difumina en usos subversivos del espacio urbano. Y es este carácter necesariamente disonante y fragmentario del “cuerpo humano” en la urbe lo que lleva a cambios, creación de derechos de diferentes corporeidades, a buscar una dignificación que se ha desprendido y que crea este paradigma.48 La ciudad ha sido de este modo un enclave de poder, sus espacios han adquirido coherencia y plenitud a imagen del hombre mismo, también, esto ha dado pie a que estas imágenes prototípicas se hayan resquebrajado, siendo ahora esta una generadora de desasosiego. La urbe reúne a personas distintas, esto intensifica la complejidad de las relaciones sociales, puesto que presenta a las personas como extrañas. Estos aspectos de la experiencia urbana, diferencia, extrañeza y complejidad crean cierta resistencia al desencanto, Sennett argumenta que la geografía urbana escarpada y difícil hace una promesa moral muy particular. Se termina convirtiendo en un hogar para los que ya han dado por sentado su expulsión del edén.49 Una investigación de bastante peso teórico es la de Jaime Ruiz Restrepo en su libro Teoría Social de la Ciudad en donde se presenta algunos enfoques culturalistas, se toman varios referentes en cuanto al teorización del complejo mundo moderno, la urbe y la sociedad que habita en ella. Recurre a Durkheim ya que este manifiesta que el acercamiento material de los individuos posibilita la solidaridad orgánica, basada en la división del trabajo, se nos presentan el inicio de las teorías sociales que repercuten en el siglo XX. Es decir, que el hombre pasa a tener una actividad personal, pero depende de la sociedad, que surge de la unión con los demás, este punto ya lo trató Sennett en el párrafo anterior, se maneja una contrariedad en la que el individuo busca una subsistencia solitaria pero que no lo aísle del entorno social y sus comodidades. Por contraposición, el cuerpo, en el esquema de Durkheim, sería el predominio de la solidaridad mecánica, en donde los grupos sociales aparecen poco diferenciados.50

48Ibid. Pág. 28 49Ibid. pág. 29

50 Ruiz Restrepo, Jaime. Teoría Social de la Ciudad Jaime 83-84

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Pensar la ciudad de Gustavo Montañez Gómez51 es un ensayo que nos presenta la compilación del libro La ciudad hábitat de diversidad y complejidad, en este ensayo se enmarcan cuestiones profundas como el apego a espacios y la definición que estos nos dan, por lo que hace un breve ejercicio en el que incita a mirar la gran dislocación social, el desconcierto colectivo que es producto del carácter propio de la urbe. Nos expone que un daño catastrófico como puede ser un terremoto no representa solo la pérdida de vidas humanas, sino que la calamidad puede seguir viviendo para quienes sobrevivan, esto debido a la desconexión abrupta de las referencias territoriales, las señales y significados espaciales que son propios de habitar una ciudad, propone que es evidente y paradójico entonces que las catástrofes naturales se encargan de recordar lo importante y determinante que puede ser el territorio en general, y en particular el de la ciudad que acobija a millones de personas.

En el tiempo normal, la autonomía y demás dolencias evitan que se haga una reflexión sobre el espacio habitado, se pierde la concepción de espacial tan básica como lo puede ser la ruta que usamos a diario para llegar a casa. Hay menos ímpetu en examinar la ciudad como una totalidad, aquí vemos que el ejercicio que propone Gustavo Montañez es de una incidencia socioantropológica, es la que el individuo en colectividad es parte importante del correcto funcionamiento de esta. En Palabras de Montañez: “La urbe presenta una gran complejidad y una tal banalidad que preferimos vivirla sin pensarla y la dejamos a menudo como asunto de expertos o propio de los candidatos a la alcaldía”.52

La búsqueda de la multidisciplinariedad en la segunda mitad del siglo XX

El urbanismo moderno y sus nuevos planteamientos dejan un poco de lado el componente netamente racional, físico constructivo y se incorpora a la integración de otros campos del conocimiento que ya venían trabajando el tema de ciudad, especialmente las ciencias sociales, puesto que estas desarrollan modelos explicativos y teóricos con miras en posibilidades de acción directa en intervenciones del manejo de esta. Los avances de la sociología son de gran recorrido, puesto que estos crean una escuela que repercute y tiene hoy en día bastante relevancia, por el tema

51 Montañez Gómez, Gustavo, La ciudad hábitat de diversidad y complejidad/Pensar la Ciudad. Pag 43 52 Montañez Gómez, Gustavo. La ciudad hábitat de diversidad y complejidad/Pensar la Ciudad. Pag.32

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de la ecología, geografía urbana y una derivación de la economía tradicional que se centra en los análisis espaciales.53 Es desde los años cincuenta que los urbanistas y arquitectos de países industrializados se confrontan con la tarea de satisfacer la gran demanda de vivienda que se agrava a partir del Baby Boom54. El proceso tecnológico lleva a estos grandes industriales a monopolizar la construcción urbana, acentuando la proliferación de extensas estructuras residenciales en las zonas periféricas, así se trata de trasladar un poco la alta congestión en la ciudad. Entrados los años sesenta las ciencias sociales se dan a la tarea de comprender los nuevos fenómenos que se empiezan a gestar, por otro lado, la arquitectura se mantenía centrada en sus patrones rígidos a pesar del impulso que la academia le daba para tomar rumbos más multidisciplinares.55

53William H. Alfonso P. El Concepto de Hábitat en medios Urbanos: una transición del pensamiento urbano del siglo

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54 Explosión de la natalidad en occidente, fue un fenómeno demográfico entre 1946 y 1964 que se caracterizó por un incremento notable en la natalidad.

55 William H. Alfonso P. El Concepto de Hábitat en medios Urbanos: una transición del pensamiento urbano del siglo

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Capítulo 1: Literatura y Ciudad

Cómo es verdaderamente la ciudad bajo esta apretada envoltura de signos, qué contiene o esconde, el hombre sale de Tamara sin haberlo sabido. Afuera se extiende la tierra vacía hasta el horizonte, se abre el cielo donde corren las nubes. En la forma que el azar y el viento dan a las nubes el hombre ya está entregado a reconocer figuras: un velero, una mano, un elefante… Italo Calvino Las ciudades invisibles Las ciudades y los signos I

1.1 ¿Qué se entiende por literatura?

Para tener una mejor noción de qué se entiende por literatura, se hace necesario detenerse en los planteamientos que Terry Eagleton56 desarrolla en la introducción de su libro Una introducción a la teoría literaria varios argumentos donde, de una u otra forma, intenta definir eso tan conocido como “literatura”. Para ello, se basa en teorías de los funcionalistas rusos, de la crítica literaria, la hermenéutica, ejemplos, análisis y racionalización del lenguaje. Uno de los primeros argumentos, es que la distinción entre hecho y ficción no es una causa válida que pueda definir a la literatura, lo cual explica a través de un ejemplo en donde narra que, en Inglaterra, para finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, la palabra novela se refería tanto para los sucesos reales como para los ficticios, esto muestra que algunos podían leer estos escritos como si fuesen hechos fidedignos, otros podían considerarlos fantasiosos. Este punto presenta el contexto necesario para la definición clave que nos es más importante en este trabajo, la cual es que la escritura como expresión humana puede ser aglutinada en su totalidad como literatura dependiendo del consenso con que se mire.

Hay otro argumento que se entrelaza con este primero, y es el considerar que los escritos creados netamente de la imaginación son literatura, por lo que el mismo Terry Eagleton se pregunta, si consideramos esto, entonces la historia, la filosofía y las ciencias naturales carecen de este carácter creador y de imaginación al ser disciplinas que evitan manejar esa margen de expresión humana al solo ceñirse con base a resultados o hechos, esto último empieza a dar validez

56 Crítico literario británico, fue discípulo del crítico marxista Raymond Williams. Sus primeros estudios están orientados a la literatura de los siglos XIX y XX, luego pasó al a teoría literaria marxista.

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a lo que posteriormente Eagleton va a denotar con la afirmación de que todo lo que el lector considere literatura desde una posición subjetiva en efecto lo es, a pesar de que estas tres áreas mencionadas no manejen un nivel de imaginación alta, el mero ejercicio de escribir, de concatenar y presentar argumentos en torno a un tema puede ser considerado a la larga como mera literatura. Al llegar a este punto, el autor propone de manera abierta que no es pertinente definir la literatura con base en su carácter novelístico o imaginario, sino por el empleo de la lengua; en palabras de un formalista ruso como lo es Roman Jakobson57, sería que la literatura es transformadora e intensifica el lenguaje cotidiano. En este punto se presenta un vacío que Eagleton logra sacar adelante mediante ejemplos de novelas que contienen lenguaje cotidiano o banal y que no transforman el lenguaje, sino que lo moldean de forma que se presentan personajes en espacios cerrados, ambiguos o simples. Eagleton menciona la novela de John Fante58 para que cobre validez este punto, porque se busca en ella su carácter literario y no de forma. Hay que tomar en consideración que hasta ahora el derrotero de argumentos que maneja en la introducción no dejan en claro qué es la literatura, sino, por el contrario, qué podría ser, dependiendo de lo que el lector considere, el tomar esto como válido permite una revitalización en cuanto a investigaciones que se den a la tarea de tomar textos antes catalogados como mera literatura para nutrir en muchas categorías los trabajos académicos, el uso de este elemento literario es el que se verá reflejado posteriormente en este escrito.

Para retomar con el argumento de transformación del lenguaje, las teorías de los formalistas59 son esenciales, puesto que estos proponen que “la literatura es igual a una organización especial del lenguaje que cuenta con leyes propias, estructuras y recursos a los que debía estudiarse en sí mismos” (Eagleton 1988,6), siendo así, el formalismo, la aplicación de la lingüística al estudio de la literatura, dejando de lado ese análisis tan sustancioso de contenido, para

57 Lingüista, fonólogo y teórico literario ruso (1896-1982), promotor del llamado Círculo lingüístico de Moscú y de la Sociedad para el Estudio del Lenguaje Poético de Leningrado, estudioso de gran importancia para el movimiento formalista ruso. Propone un estudio del lenguaje a través de la evolución del tiempo de las palabras. Esto bajo la influencia de los postulados de Ferndinand Saussure.

58 Escritor estadounidense (1909-1983), los personajes de sus obras a menudo son perdedores en medio de una sociedad cruel, sus novelas fueron por mucho tiempo dejadas de lado hasta que Charles Bukowski lo referenciara como una influencia en su obra literaria.

59 Los formalistas surgieron en Rusia para 1915, se centraban en la revitalización de la poética y retórica de tradiciones clásicas y clasistas. Se evidencia interés en cuestiones formales del texto literario esto de acuerdo con concepciones retóricas, su planteamiento también incluye los aspectos sociales y políticos de las obras literarias.

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concentrarse en la forma literaria, herramientas hermenéuticas y de análisis literario pueden develar en la obra ese contexto que la hace literaria.

Ahora, dejando un poco de lado los postulados a los que recurre Eagleton para dar más un contexto que una respuesta a esa gran pregunta ¿qué es literatura? Se puede decir con las palabras que el mismo autor expone, que la literatura es un discurso “no pragmático” puesto que carece de ese fin práctico inmediato, refiriéndose a situaciones de carácter general. Para este punto se generan más preguntas que respuestas, ¿es entonces la literatura un discurso sin un fin? ¿Qué pasa con las obras que sugieren cambios o que plantean tomar acciones políticas o sociales, novelas cuyo contenido incita a tomar partido? Es cuando se adentra a este punto que la única salvación para el momento es dejar la definición de literatura a “la forma en que alguien decide leer, no a la naturaleza de lo escrito” (Eagleton 1988,9), lo que lleva a nuevas consideraciones como que mucho material escrito no fue concebido con fines pragmáticos, pero esto no tiene relevancia puesto que el lector es el que termina decidiendo su propósito final y cómo hace uso de la obra para su trabajo o disfrute.

En palabras del autor “Un escrito puede comenzar a vivir como historia o filosofía y, posteriormente, ser clasificado como literatura; o bien puede empezar como literatura y acabar siendo apreciado por su valor arqueológico” (Eagleton 1988,9), esto lleva a plantear que los textos escritos anteriormente pueden ser visto con otros ojos en la actualidad, reconocerlos como literatura o no literatura no se acoge a temas teóricos netamente, por lo que esto llevaría a una revisión personal del material que uno considere literatura y hacer este ejercicio de lo que se haya en los textos, escoger lo que más interesa y posterior a eso usarlo en investigaciones modernas es en esencia lo que termina haciendo que horas destinadas a entretener se vuelvan de culto. En palabras simples uno no podría encontrar algo que sea la “esencia” de la literatura como lo deja muy claro Eagleton, pero sí tener en cuenta que lo que en la actualidad catalogamos como literatura, en el futuro puede ser objeto de análisis minuciosos en donde se encuentren fragmentos o piezas claves para desentrañar nuestro tiempo. Se podría decir que un texto cualquiera que una persona considere ser de su agrado entra en la categoría de literatura, por lo que el argumento manejado por Terry Eagleton se resume en que los juicios de valor tienen mucho que ver con lo que se juzga como literatura y con lo que se llega a juzgar que no.

En esta medida, y según los postulados anteriormente propuestos, se comprenderá en este escrito que la literatura sí es en una gran parte toda concepción de un escrito, cuya relevancia pueda

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ser puesta bajo márgenes de crítica primero por el investigador mismo y luego por la comunidad científica, para ser más preciso y concluir, lo que se comprenderá como literatura a lo largo del grueso investigativo serán: cuentos, novelas, poesía y crónicas, con estos escritos se llevará a cabo el proceso que dará cuenta de las Representaciones de la ciudad y junto con las fuentes de época recuperar esa antigua noción de Medellín.

1.2 Ciudad y literatura

Los lenguajes peculiares que se manifiestan en la urbe están reflejados en obras literarias, su narrativa vira sobre los temas y comportamientos que genera el desarrollo de esta.60 Al plantear que la literatura permite exponer de manera más detallada aspectos muy puntuales como también patrones sociales que se han adoptado en ciertos espacios, el habitar un lugar, el cómo es visto y cómo es representado, termina por formar nuevas ideas que crean nuevas formas de percibir estos mismos lugares; estas nuevas ideas superpuestas bajo antiguas maneras de pensarse así mismo en la ciudad y las nuevas corrientes de generaciones que habitan los continuos cambios en el espacio desencadenan exponentes que condensan el actuar humano de las generaciones que los han recorrido, Pierre Bourdieu61 explica mediante la teoría de las estructuras, el habitus y prácticas que:

Los condicionamientos asociados a una clase particular de condiciones de existencia producen habitus, sistemas de disposiciones duraderas y transferibles, estructuras estructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurantes, es decir, como principios generadores y organizadores de prácticas y de representaciones que pueden ser objetivamente adaptadas a su meta sin suponer el propósito consciente de ciertos fines ni el dominio expreso de las operaciones necesarias para alcanzarlos, objetivamente “reguladas” y “reguladas” sin ser para nada el producto de la obediencia a determinadas reglas, y, por todo ello, colectivamente orquestadas sin ser el producto de la acción organizadora de un director de orquesta.62

Cuando se aproxima a literatura sobre la ciudad hay que presente que esta es un espacio habitado, multifacético y construida por múltiples lugares, el individuo se nutre de estos espacios y estos espacios cobran sentido gracias este, incidiendo directamente en el hábito e imaginario de

60 Alzate Vargas, César. Frutos de mi tierra: un puente entre las narraciones literaria y periodística de Medellín Estudios de literatura colombiana. Pag 54 61 Sociólogo francés (1930-2002), es uno de los investigadores que más énfasis ha hecho sobre la sociedad, rescatando e introduciendo múltiples conceptos como el de Campos.

62 Bourdieu, Pierre. Estructuras, habitus, practicas pag 86

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esta persona que lo habite. Es entonces cuando la ciudad como un tema literario, que es escogido por interés o necesidad de investigación se hace de las descripciones que muestran la complejidad de la ciudad misma, además, estas narraciones escogidas a dedo por el investigador sobre un periodo o tema en particular, pueden ser ubicadas en una ciudad determinada, pero mostrando facetas muy distintas con respecto a cada lugar y época, esto nos presenta otro panorama en donde los procesos de asimilación cultural o de resistencia permanecen representados en obras que se han escrito con la ciudad como eje trasversal de su narrativa.

Un trabajo que toma a la literatura de la ciudad, la sociedad y sus contrastes, es el libro Ciudades Escritas de Luz Mary Giraldo63, en su primer apartado escribe que en la segunda mitad del siglo XX, tanto el concepto como la imagen de la ciudad en la literatura, siendo incitada por los cambios sociales que se fueron gestando en Colombia, de este modo la ciudad pasa de representación de mundo ideal a mundo real y degradado; de ese mito tenue que deforma la realidad a volverse cultura y pasa de ser un espacio arquitectónico a convertirse en nuestra forma de vida. Habla entonces de una disolución de la identidad, descentración y fragmentación del sujeto, esto bajo palabras de Luz Mary Giraldo que analiza “los aspectos relacionados con su disposición en el escenario arquitectónico y sus expresiones culturales, sociales o existenciales” (Luz Mary Giraldo2001,19).

Es la narrativa lo que crea el espacio para enfrentar cómo se plasma la mentalidad urbana como concepción de vida y manera de asumir la cultura que se presenta. Un pequeño fragmento de la profesora Luz Mary en el que nos muestra por medio de la novela Cien años de soledad el desplazamiento del imaginario cotidiano del habitante: “la ciudad de los espejos y de los espejismos” buscada, construida, soñada y destruida en cien años de soledad está cada vez más alejada del imaginario cotidiano del habitante y del escritor actual, aunque también cada vez más cerca de los deseos cotidianos. Pasa a ser una nueva ciudad, la ciudad del burócrata, del existencialista o del explorador de las profundidades que no tiene más remedio que recorrer las calles al carecer de un refugio, esto lo lleva a perderse en el laberinto urbano, a colgarse en los puentes que de antaño se usaron para unir localidades. Se adquieren connotaciones diferentes de las que en su momento propusieron los narradores del boom y los seguidores de Juan Carlos Onetti, José Donoso o Ernesto Sábato.

63 Ensayista, crítica literaria y profesora de literatura latinoamericana, graduada de la Universidad Javeriana, autora de antologías de cuentos.

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Las ciudades oníricas, evasivas, deambulantes, inhospitalarias, peligrosamente anónimas, triviales o vacuas que responden, cada vez más, a las crisis de los tiempos actuales, terminan por convivir con las ciudades de antaño (históricas) por lo que se enfrentan entre ellas y una acaba por cubrir los rasgos de la otra, en este caso la ciudad moderna termina por relegar a la ciudad histórica a ciertos puntos de interés en los que el transeúnte pocas veces se pregunta por ella. A pesar de esto la narrativa colombiana juega con estas dos historias, tratando de aferrarse o desprenderse rápidamente de un pasado relegado al museo, a la cultura oficial o a los libros de divulgación estatal.64 Los novelistas tienen la capacidad de moverse, fluctuar y casi que desgarrar el tiempo a su beneficio, debido a esto se aportan dos visiones que juntan, permitiendo crear un panorama mucho más enriquecedor de la obra como tal, una de estas visiones bien puede ser la de acontecimientos y la otra el tiempo en que estos transcurren y cómo afectan la narrativa general, hay vacíos de los que la propia historia no puede llegar a llenar, pero que por medio de las referencias literarias que se hacen en determinados momentos se llega a entender mejor lo que hace falta para comprender de manera más amplia ciertos panoramas históricos, el texto Historia y Literatura: Un largo debate para un caso práctico hace hincapié en este argumento mediante la propuesta de que la historia se reinscribe mediante el tiempo mortal y el cósmico, esto mediante conectores tales como documentos, calendarios o sucesión de generaciones, pero, la literatura envuelve un juego que se inmiscuye directamente entre estos dos tiempos mencionados al permitirse la imaginación de variantes relacionadas directamente con la fisura que los separa, terminando por cubrir este vacío interpretativo que se impone frente al historiador profesional. 65 A modo de introducción a capítulo siguiente en donde se expone de manera detallada cómo puede ser válida la literatura como fuente, esto conectado el tema de estudio que es la ciudad, se aprecia a que la relación de las personas con ciertos espacios termina por convertirse en una interacción ambigua, en el que el individuo se pierde y reaparece constantemente, imbuido por la ciudad y bajo la prosa de novelistas que acontecen momentos de transformación urbana para dar paso a la actualidad, por lo que la literatura abre nuevas especificidades sociales que se pueden recuperar y exponer por medio del análisis de las representaciones de estas obras creadas en

64 Giraldo, Luz Mary. Ciudades Escritas Pag-244

65 Enriqueta Vila Vilar la literatura como fuente histórica: Un largo debate para un caso práctico pag 2

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momentos específicos, para este caso de autores cuyas novelas tienen que ver con la ciudad de Medellín a mitad del siglo XX.

Hay obras que manifiestan una riqueza en cuanto a su contenido cultural e histórico, bien sea por la puntualidad con que relatan escenarios y personajes que los habitan o por la forma en que crean nuevos panoramas imbuyendo a la creación literaria de su experiencia con el terreno al que se refieren, poner de sí mismos a la hora de narrar es un tema que sin lugar a dudas sigue generando detenimiento como fuente confiable, pero que, según autores de la talla de Michel De Certeau, Paul Ricouer y Mijail Bajtín, se amplía la interpretación y el cómo darse a la tarea de usar a las obras literarias como fuentes tiene resultados que llevan a rescatar detalles antes dejados de lado, Juan Cruz Marqueliche expone esto con respecto a la geografía de lugares, olores y demás circunstancias que se plasman en obras literarias de determinado momento:

Brosseau también pone de manifiesto (en la misma línea de J. D. Porteous) que la geografía durante mucho tiempo ha privilegiado la percepción visual (saber - ver), mientras que el olvido, los ruidos, los olores y el gusto no se tomaron en cuenta. Al usar como ejemplo El perfume de Patrick Susskind (1985), demuestra que la literatura restituye los olores de los barrios, de las calles, de las plazas, etc. En Los ojos de la piel, la arquitectura y los sentidos, PallasmaaJuhani (2005) hace hincapié en la importancia que tiene el sentido del tacto en nuestra experiencia perceptiva del espacio y nuestra comprensión del mundo. Pero también pretende realizar un cortocircuito conceptual entre el sentido dominante de la vista y la modalidad sensorial del tacto, esta última, reprimida en la percepción de nuestro entorno.66

El fragmento anterior es una muestra de que la literatura está más que imbuida de ritmo, sensaciones y concatenación de sucesos, plasma momentos del imaginario, sus representaciones o el modo en que estas se desarrollan mucho más en la mente del autor, son fuente perfecta para llevar a nuevos horizontes investigaciones en los campos de las ciencias sociales, obras como Las Ciudades Invisibles de Italo Calvino o Todo lo Sólido se Desvanece en el Aire de Marshall Berman muestran la directa relación que hay entre la literatura y la ciudad, en el caso de Italo Calvino mediante una alegoría fragmentada de ciudades que cuentan con especificidades de una metrópolis, o con la exaltación de atributos humanos en ciudades que tienen ciclos infinitos de transformaciones así mismo como de quienes las habitan; Marshall Berman por otro lado, se centra en la proximidad de autores con ciudades, o cómo el cambio de algunas ha creado nuevos escenarios que terminan por hacer parte de la vida de miles de personas, expone el caso de Charles

66 Margueliche, Juan Cruz. La lectura de la ciudad a través de la literatura. Pag- 4

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Baudelaire con la París del siglo XIX y el de la ciudad de San Petersburgo como nueva fuente mezcla entre las grandes avenidas en las que en flujo de personas es absorbida por las grandes vitrinas. También, si se precisa, cómo estas dos son mezcladas y reelaboradas constantemente en la mente del individuo, en la sociedad y los procesos históricos de los que hacen parte, para tener un ejemplo directo de esto y a modo de introducir un poco la forma en que el propio Marshall Berman describe el proceso por el cual la literatura no solo refleja a San Petersburgo (siendo más exacto la Nevski Prospekt), sino, que la propia San Petersburgo se nutre de las narraciones:

La mitología popular de la Nevski Prospekt fue por primera vez transformada en arte por Gogol en su maravilloso cuento «Nevski Prospekt» publicado en 1835. Este relato, prácticamente desconocido en el mundo de habla inglesa l3, se refiere principalmente a la tragedia romántica de un joven artista y a la farsa romántica de un joven soldado. No tardaremos en analizar sus historias. Sin embargo, más original e importante para nuestros propósitos es la introducción de Gogol, en la que sitúa a, sus protagonistas en su hábitat natural. El marco es presentado por un narrador que, con la exuberancia de un pregonero de carnaval, nos introduce en la calle. En estas pocas páginas Gogol, sin aparente esfuerzo (o siquiera conciencia), inventa uno de los géneros fundamentales de la literatura moderna: el romance de la calle urbana, en el que la calle misma es la heroína.67

Queda claro que la literatura representa aspectos que pueden creerse perdidos, permiten la visibilidad de multiplicidad de acciones o sentimientos, la historia debe hacer uso de esta para llegar a exponer hechos más acordes o encontrar relaciones causales que puedan verse reflejadas allí; como toda fuente debe verse con mirada muy crítica debido que allí juegan diversos factores que se entrelazan con los aspectos que pueden permitirse ser parte de la concreción de una investigación histórica, no privar a la propia historia y a la sociedad de una fuente tan nutrida como lo puede ser la literatura.

1.3 Literatura como fuente histórica para estudiar la ciudad

Si la providencia dirige la Historia y ésa es una totalidad, el plan divino es indiscernible. Como totalidad, la Historia se nos escapa y, como entrecruzamiento de series, es un caos semejante a la agitación de una gran ciudad vista desde un avión.

Paul Veyne Cómo se escribe la historia. Pag 29-30

67 Berman, Marshall, Todo lo sólido se desvanece en el aire. Pag 199

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La Historia tradicionalmente no ha aceptado el uso de obras literarias como fuentes fiables para la construcción de la historia misma, suponiendo que su producción está regida bajo la imaginación y ficción por completo, elementos diametrales a los archivos tradicionales, pero, nuevas corrientes han permitido replantearse esta fuente, para comprender un poco lo que es la literatura y seguir allí desarrollando el punto de por qué sí puede ser usada, El historiador maneja una gama básica de elementos que le permite concretar su tarea investigativa, se tiene al archivo como parte fundamental de la recolección de datos que le ayudan a erigir su discurso constructivo de un hecho determinado bajo una mirada crítica sobre un periodo escogido previamente. El oficio del historiador no solo se basa propiamente en ahondar en miles de archivos repasando y recolectando información nueva sobre determinados hechos, sino, en la búsqueda de diversas fuentes que permitan ese contraste, la multiplicidad de voces, que abren la posibilidad de sumergirse en nuevas problemáticas sobre hechos ya estudiados, otros puntos de vista ayudan a reconfigurar el pasado que se creía ya vislumbrado tiempo atrás y en algunos casos a tener mayor precisión o claridad de este.

Lo anterior no quiere decir que hoy por hoy sea completamente aceptado el uso de nuevas fuentes que ayuden a la labor del historiador. Investigadores más puristas rechazan la idea de usar literatura como fuente por ser considerada ficticia y por no apoyarse más que en la imaginación de un escritor en determinado momento en la que plasma elementos cuya relevancia para el momento en el que se encuentra el autor de la obra literaria no tienen una conexión directa, pero, al adentrarnos en nuevas teorías que empiezan a desarrollarse a mediados del siglo XX se hace un acercamiento mucho más minucioso a dichos escritos y piezas literarias, las invenciones encontradas allí y lo que se puede sustraer para dar cuenta de aspectos que nunca antes se habían podido observar de los periodos en los que fueron creadas. El doctor en historia Alejandro Lillo en La literatura como fuente histórica precisa mucho este inconveniente de usar la literatura como fuente por parte de algunos historiadores:

Allan H. Pasco, por ejemplo, en un artículo aparecido en 2004, comenta que algunos historiadores se resisten al empleo de la novela como fuente histórica. Quienes así piensan arguyen que la ficción tiene que ver más con el arte que con los hechos y que no conviene confundir la historia con la fantasía. Incluso algunos sostienen, como hacía Platón en el siglo V a. C., que el arte es sinónimo de mentira. Dejando de lado la falsedad de esta última

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afirmación, si queremos emplear la ficción como fuente histórica, las novelas no pueden ser leídas como un reflejo de la realidad, creyendo todo lo que en ellas se diga.68

Para ir vislumbrando la complejidad del tema y bajo el primer fragmento de Lillo, se nos abre un nuevo panorama, la capacidad de usar la literatura como fuente siempre y cuando esta no sea tratada de manera similar a como lo hacen las demás áreas encargadas de aspectos de análisis más centrados en la obra y sus componentes. El historiador debe reconocer allí nuevas formas, estilos y representaciones que están contenidas, tal vez dentro de la propia intertextualidad, a la espera de tomarlas y hacer un análisis propio de la historia para descartar la pesadez de encontrarse ahondando en datos ficticios. Este fragmento de La literatura como fuente histórica: un largo debate para un caso práctico de Enriqueta Vila Vilar continúa con el mismo argumento de Lillo, por lo que será el punto de partida para el devenir de lo que se busca argumentar al momento de usar a la literatura como fuente “La literatura como fuente histórica, constituye un debate largo y profundo sobre lo que se ha escrito bastante. Por eso, formular esta premisa impone precisar la relación que corresponde al historiador con una fuente de carácter tan diferente como a primera vista puede parecer. Y me apresuro a aclarar que, para el historiador, el interés por la obra literaria es esencialmente distinto al que pueda producir en el crítico literario, el historiador de la literatura o el lingüista”.69

Para poder llevarlo a un espacio de acción, en el cual la historia pueda hacer uso de esta fuente, se hace necesario buscar nuevas definiciones que permitan la concreción de nuevos conceptos y miramientos en cuanto a la aproximación del escrito, los cuales han sido fuente de debate e investigación por parte de autores como Michel de Certeau, Mijail Bajtín, Paul Ricouer, Michel Foucault, Paul Veyne, entre otros. El postulado que más toma relevancia para este trabajo es la obra de ficción y el cómo puede ser vista de forma que su creación que sitúa a un individuo en un momento histórico, cuyas condiciones culturales, sociales y políticas están determinadas “somos hijos de nuestro tiempo” de este modo y como más adelante se explicará siguiendo algunas premisas de los autores mencionados, el autor en su obra de ficción hace parte de su propio imaginario que deviene del contexto histórico al que se adscribe. Sin buscar postulados de

68 Lillo, Alejandro. La literatura de ficción como fuente histórica. Pag 270

69 Vila Vilar, Enriqueta. La literatura como fuente histórica: un largo debate para un caso práctico. Pag 12

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superestructura, y buscando teorías que le permitan al historiador tener herramientas para emprender el uso de la literatura de manera que le permita desligarse de las consideraciones pasadas que le retenían, es aquí cuando la multidisciplinariedad permite llevar a cabo esta tarea, la crítica literaria pone sobre la mesa una cuestión bastante atractiva “desde cualquier ángulo se puede observar el todo”. 70 La historia en su devenir como disciplina ha buscado manejar, por medio del análisis de fuentes y posteriormente su crítica, una claridad en su narración que le permita presentar los hechos de la manera más acorde a lo que el historiador busca presentar. Como ya se ha mencionado, esta área en sus múltiples ramas tiene la posibilidad de usar recursos de otras disciplinas para valerse de mejores explicaciones de fenómenos sociales, culturales, económicos, etc. Siguiendo esta premisa y de modo que permita una aproximación gradual al desarrollo de este tema en concreto, el punto central es cómo al seguir esta idea de multidisciplinariedad, los estudios de corte hermenéutico y filosófico se hacen con un corte muy particular en la forma en que se puede abordar el contenido de un escrito ficticio para así dar cuenta de su valor como fuente para el historiador. Al centrarnos en esta idea, podemos encontrar la postura de Mijaíl Bajtín71, cuya defensa de la concepción del lenguaje como elemento social, contextual e histórico se sitúa en contraposición con los argumentos Sausserianos y del giro lingüístico72 en los que no se concibe la idea de que haya algo más allá del texto mismo. En el caso de Bajtín, este sí percibe que hay una realidad histórica más allá del escrito, por lo que esto puede entenderse como que, a partir de una obra literaria, se puede llegar a conocer y comprender el pasado (debate complejo que seguirá generando diversas apreciaciones por parte de teóricos de la historia)73. En el caso de este trabajo se busca continuar con estos postulados para concretar y llevar a cabo la apreciación de novelas sobre ciudad, y encontrar en ellas nuevas formas de comprender el pasado, para ejemplificar un

70 Lillo, Alejandro. La literatura de ficción como fuente histórica. Pag 274-278

71 Teórico literario ruso (1895-1975), conocido por el análisis de la naturaleza dialógica y polifónica en la producción literaria, con su obra Problemas de la poética de Dostoievski ocupa un lugar clave en ela teoría de la literatura occidental. Superó la posición del formalismo que predominaba en su natal Rusia, defendiendo el predominio de la enunciación sobre el enunciado, también en contra de las tesis del estructuralismo. La obra de este autor expone la posibilidad de desacoplar el principio dialógico y las relaciones entre autor y personaje, asimismo, entre el autor y el lector.

72 Cambio metodológico y sustancial que aboga por el trabajo conceptual de la filosofía mediante el análisis permanente del lenguaje. En cuanto a la historiografía, se considera que la investigación histórica debe tener presente el lenguaje o discurso, y que se conviertan así en objetos de estudio.

73Ibid. Pag 282

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poco lo que el propio Bajtín expone, usa la novela de Drácula para exponer las múltiples facetas que habitan allí:

Debido a esta variedad de registros, en Drácula puede comprobarse con relativa facilidad la estratificación social del lenguaje existente a finales del siglo XIX, esa a la que alude Bajtín en sus apuntes. En la novela de Stoker encontramos el lenguaje del médico y el del abogado; el de la joven casadera y el del anciano; el lenguaje de los libros de viaje y el de la literatura gótica; el del noble y el del marinero; el que se emplea en la literatura epistolar y el periodístico; el lenguaje del psiquiatra y el del notario; el del pescador y el de la maestra de escuela; el de la madre y el de la hija; el lenguaje de la violencia y el del entendimiento; el del imperialismo y el de la tolerancia; el del obrero y el del religioso, el del respeto y el del fanatismo.74

Bajtín en este fragmento nos muestra todos esos lenguajes que conviven dentro de una obra literaria como lo es Drácula de Bram Stoker, lenguajes que de una u otra forma le son ajenos al autor, esto debido a que lo ha tomado de la realidad extraliteraria de su época, aquí es donde el análisis se hace mucho más enfático en lo que se muestra o logra percibir, por ejemplo: los deseos, miedos y proyecciones correspondidos con miras a intereses de reales de la sociedad, estos intereses son complejos de rastrear, por ser representaciones incrustadas en personajes que se circunscriben al texto ficticio del autor, pero que permiten reconocer esos silencios que no se podían exponer en la época debido a la ideología dominante.

Este planteamiento se encuentra entrelazado con la postura de Paul Ricoeur75, en la que despliega bajo teorías de la hermenéutica literaria, que “ninguna narración puede ser axiológico o éticamente neutral” debido a que así se intente por medio de nuevas jerarquías subvertir normas, la narración estará siempre ligada a procesos de interpretación propios en los que el lector al acercarse a la obra puede estar complacido con el actuar de personajes, hechos o discusiones, como también censurarlos completamente, esto nos infiere que el reconocimiento que se hace de sí mismo con lo expresado en la esta termina siendo decisivo para el devenir de su recepción general, este caso tiene mucho que ver con la subjetividad a la hora de usar fuentes por parte del historiador, su aproximación a lo escrito, y a los resultados de la investigación; Ricoeur plantea que las acciones per se contienen la temporalidad de la época en la que se crearon y estas deben tener un orden a partir de una narración, esto es clave para comprender en un panorama más grande tanto para la

74Ibid. Pag 286 75 Jean Paul Gustave Ricœur (1913.2005) fue un filósofo y antropólogo francés conocido por su intento de combinar la descripción fenomenológica con la interpretación hermenéutica.

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historia con otras áreas del conocimiento que todo punto de experiencia subjetiva tiene como necesidad el incluirse en la trama general de temporalidad humana (relaciones humanas en su totalidad) para que adquiera sentido.76 Siguiendo estos dos puntos que manejan tanto Ricoeur como Bajtín en que acreditan la capacidad de la narración literaria como una amalgama que contiene, además de sus límites intratextuales, cualidades intrínsecas al autor que son desplegadas, sedimentadas, talladas o en ocasiones muy bien escondidas, sin menoscabar el trabajo de creación ficticia (el trabajo imaginativo en que se base una obra) su contenido está permeado por múltiples ventanas que permiten el flujo de comunicación con el lector que se acerque a ella. Esta concepción de la lectura es un rasgo fundamental que se encuentra en los planteamientos de ambos autores, con sus énfasis en premisas o resultados un poco separados, aun así, con lo presentado se da cuenta de que hay una

unión, un punto de conexión entre el texto y el lector, Ricoeur menciona que esta conexión da

reconocimiento a la tradición y los paradigmas de una época, precisamente este punto permite retomar de manera rápida la idea anterior, el historiador se ve en la potestad de reconocer la tradición presentada, junto con los paradigmas, en la literatura, sin que esto suponga, dejar de lado la crítica, análisis y contraste con otras fuentes a su alcance.77 Ahora, teniendo todo lo anterior en cuenta y precisando un poco de estas teorías sobre las que se basa la premisa principal que es el soporte de la literatura como fuente histórica, sigue habiendo algunos problemas de forma, sobre todo, el análisis propio al que se debe someter la pieza literaria, entonces se llegaría a esta pregunta ¿cómo mezclar la literatura en el margen de precisión, de rigurosidad y planeación para la concreción de presentar los hechos? Bajtín no tiene una respuesta clara sobre ello, pero, Ricouer sí hace un planteamiento o si se quiere un lineamiento directo del uso:

A través del documento, el historiador se somete a lo que en determinado momento sucedió. El novelista puede moverse por el tiempo a su antojo. Según esto, Ricoeur se pregunta si la historia y la ficción no aportan dos respuestas diferentes pero complementarias a la discordancia entre lo que él llama tiempo mortal y tiempo cósmico. Y llega a la conclusión que la respuesta de la historia es la reinscripción del primero sobre el segundo por medio de conectores específicos como el calendario, la sucesión de generaciones o los documentos en

76 Jiménez Suárez, Mónica María; Fonnegra Osorio, Claudia Patricia. Paul Ricoeur: La hermenéutica literaria, una vía para la interpretación y cuidado de sí. Pag 36

77 Ibid. Pag 41

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tanto que restos, vestigios o huellas, mientras que la respuesta de la ficción es inventar variaciones imaginarias relacionadas con la fisura que separa las dos perspectivas del tiempo. Eso es lo que hace tan valiosa la soltura interpretativa de la literatura frente a las reglas que siempre se impone todo historiador profesional.78

Esta cita es importante ya que nos abre otra pregunta, y es una que continúa dándole peso al argumento de la subjetividad en el oficio del historiador, “la historia toma de la ficción la imaginación para reconstruir el pasado” esta pequeña oración carga con un peso bastante grande en materia de teoría, argumentación y debate, puesto que se plantea que la narración historiográfica es el mundo empírico y el referente ficcional el mundo posible. Esta dicotomía es desestimada por Ricouer, la forma en que se cruzan estos dos elementos permite a la historia beber de la ficción en su reconstrucción y a la literatura beber de los tiempos verbales para nutrir y darle soltura al relato.79 Siendo esta nueva precisión difícil de abordar por sí misma y sin tratar de esquiarla permite que se introduzca a Michel de Certeau80 cuya visión frente a la multiplicidad de interpretaciones también permite generar muchísimo más contraste con esta idea, Certeau menciona que “la multiplicidad de filosofías individuales, pensadores disfrazados de historiadores” hace que la objetividad se desdibuje, y los hechos históricos válidos terminan por ser simples hechos escogidos por intereses concretos en algunos casos “En nuestros días, nos sabemos la lección al dedillo. Los “hechos históricos” se hallan constituidos por la introducción de un sentido en la “objetividad”. Enuncian en el lenguaje del análisis, “selecciones” que le son anteriores, que no resultan de la observación – y que no son ni siquiera “verificables” sino solamente “falsificables” gracias a un examen crítico. La “relativa histórica” compone, pues, un cuadro, donde sobre el fondo de una totalidad histórica se destaca una multiplicidad de filosofías individuales, las de los pensadores disfrazados de historiadores”.81

El cambiar la funcionalidad de una obra literaria para que termine siendo una pieza clave en la investigación histórica pareciera estar mediado por pretensiones más allá del mero ámbito de

78La literatura como fuente histórica: un largo debate para un caso práctico Enriqueta vilavilar. Pag. 13 79Jiménez Suárez, Mónica María; Fonnegra Osorio, Claudia Patricia. Paul Ricoeur: La hermenéutica literaria, una vía para la interpretación y cuidado de sí. Pag 43 80 Sociólogo, historiador, semiólogo, teólogo y filósofo francés (1925-1986), como historiador dio explicaciones sobre la historia y su historiografía, centrándose en su manera de construir y practicar el oficio de ser historiador, tenía gran interés por la epistemología.

81 De Certeau, Michel. La escritura de la historia. pág. 70

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los hechos, ¿el historiador debería suplir su necesidad en nuevas fuentes o nuevos enfoques al ahondar en otras áreas, otros instrumentos y otros caminos? La respuesta puede variar mucho, dependiendo del enfoque al que se busque llegar, siendo al final, una forma más de encausar una investigación, cuyos objetivos buscan dar cuenta de algo. Certeau nos precisa este enfoque de manera muy sofisticada:

De la misma manera, bajo el pretexto de que se trata de pertinencias nuevas, convierte en documentos a las herramientas, a las recetas de cocina, a las canciones, a la imaginería popular, a la distribución de los terrenos, a la topografía urbana, etcétera. No se trata solamente de hacer hablar a esos “sectores inmensos que duermen en la documentación”, de dar voz a un silencio o efectividad a un posible. Se trata de cambiar una cosa, que tenía ya su condición y desempeñaba su papel, en otra cosa que funcione de una manera distinta. Así, pues, no se puede llamar “investigación” al estudio que adopta pura y simplemente las clasificaciones de ayer, que, por ejemplo, “se mantiene” en los límites trazados por la serie H del Archivo, y que por lo tanto no define un campo objetivo propio. Un trabajo es “científico” si realiza una redistribución del espacio y consiste en primer lugar en darse un lugar por el “establecimiento de fuentes” es decir por una acción que instituye y por técnicas que transforman.82

Este planteamiento nos abre paso a plantearnos la escenificación literaria como no histórica, sino cuando se tiene apoyo en un lugar social de toda su operación científica, lo que la liga a una institución que se forma mediante una práctica de la desviación de modelos culturales o de teorías contemporáneas. El relato histórico debe tener explícito la relación con el cuerpo social y con el saber. La representación se forma en el espacio directo de la creación de todo el componente escrito, esta operación no puede dejar de lado el análisis estructural del mismo discurso histórico, y más cuando se pasa de la investigación a la escritura.83 Esta premisa nos permite seguir apreciando el contorno tan amplio que rodea a la creación de la historia mediante las formas con las que el historiador emprende su labor, por lo que siempre y cuando no pierda de vista ese rumbo, en el que se conecta su investigación con el lugar social en el que se encuentra dicha fuente, sus representaciones y los miramientos teórico conceptuales con los que debe acercarse, no estaría haciendo bien su labor, de a fin de cuentas es dar cuenta de un pasado por medio de un discurso apoyado en fuentes.

De este modo se puede hacer una conexión con el tema central de este apartado, y es que de nuevo Enriqueta Vila Vilar nos permite apreciar algunas cualidades de esa aproximación y uso

82 De Certeau, Michel. La escritura de la historia. Pag 88

83 Ibid. Pag 101

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de la literatura como fuente, recurriendo en última instancia a que la literatura maneja un amplio margen, no está sujeta a normas circunscriptas de la academia en cuanto a su modo de operar, la historia sí, por lo que su perspectiva más vivida permite al historiador contar con matices muchos más sueltos para encontrar esos espacio en los que la misma literatura llena los vacíos de las fuentes tradicionales.

Aceptar la novela como un fragmento más en la reconstrucción del pasado, sería darle el reconocimiento a Bajtín y Ricouer su teoría de tener gran importancia para el desarrollo de futuras investigaciones en las cuales las luchas ideológico-sociales que son trasversales al lenguaje único y el plurilingüismo, permite apreciar esta “lucha” en las diversas concepciones del mundo que compiten por imponerse, esta cuestión a fin de cuentas contiene relevancia para fortalecer el discurso del historiador, discurso que agrupa designios, deseos, etc. y que permanece en los significantes de la novela, estos se muestran en ocasiones de manera trasparente en la literatura de ficción, para el caso que nos compete la literatura como amplio aspecto de la producción humana.84

84 Lillo, Alejandro. La literatura de ficción como fuente histórica. Pag 288

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Capítulo 2: La literatura antioqueña para principio del siglo XX

La literatura de la región antioqueña, en este caso la novela, contaba para finales del siglo XIX con revistas como El Montañés: revista de literatura, artes y ciencias fundada en Medellín y cuyo periodo de vida tan solo fue de 1897 a 1899. Esta revista fue la encargada durante ese corto periodo de divulgar la literatura de la región y textos de crítica literaria, por lo que la cantidad de escritores fue muy importante, algunos de estos escritores fueron Tomás Carrasquilla publicando obras como En la diestra de Dios padre; Eduardo Zuleta Ángel también publicó allí “Tierra virgen” y Samuel Velásquez con su obra “Madre”, cabe resaltar que no solo se ocupaba de escritos, también, se tenía el espacio para fotografías de artistas como Rafael Mesa, Manuel Botero, Gonzalo Escobar, etc.; la sección crítica de esta sería crucial al ser la que buscaba definir lo que debía ser llamado literatura antioqueña.

La revista detuvo su continuidad debido al periodo complejo en el que se encontraba el país para principios del siglo XX, justo había concluido la Guerra de los Mil Días que repercutió parando el proceso creador de la narrativa paisa, tan pronto esta concluyó, las publicaciones de revistas, libros y relatos tomaron volvieron a tomar importancia, pero, la revista el montañés quedó como un referente sobre las primeras obras literarias y artísticas paisas. Teniendo en cuenta esto y que antes de la revista el Montañés, los salones literarios eran los que permitían el flujo de corrientes y estilos en torno a grupos selectos e instruidos, el devenir del siglo XX los había arrastrado casi que, a un sector mucho más aislado, esto por la creación de imprentas y el auge de la industria que permitía la circulación de todo tipo de obras literarias, de la mano de la creciente urbe que se empezaba a proyectar como un centro de económico. Hay un punto clave en esto y es que la literatura se perfilaba como un producto de la nueva ciudad, pero de una ciudad que apenas se estaba construyendo, así mismo, la ciudad se nutría de esta literatura, y en este flujo se presentaban nuevas formas de expresión.85 Algunas novelas como Inocencia de 1903 y Sol de 1909 son enmarcadas como obras cumbres del género Costumbrista86 este género literario fue desplazado Con el contacto de

85 González Rúa, Juan Diego. De la ciudad Imaginada a la ciudad escrita: imágenes literarias de Medellín (1910- 1948). Pág. 34 86 Naranjo M, Jorge Alberto. Antología del temprano relato antioqueño. Medellín 1995, pág. 9

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corrientes literarias que llegaban desde Europa y EE.UU, como el realismo, modernismo y simbolismo, permitiendo la capacidad de plasmar esta nueva ciudad bajo otros estilos, en los que sí había cabida ara el nuevo mundo urbano.87 La prosa colombiana y en especial la antioqueña ya iba desenvolviéndose a su modo, separándose poco a poco de la normativa clásica, pero no siendo reconocida por estudiosos en su momento debido a que ninguno de estos primeros escritores, poetas y ensayistas pertenecían directamente a un ismo, a pesar de que muchas de las obras que empezaban a surgir estaban bajo la influencia de corrientes extranjeras, esto debido a que Colombia públicamente adoptaba el tradicionalismo y respeto por las formas que el gobierno clerical y ultramontano promulgaba.88 Es entonces cuando se evidencia que al tener un mayor acercamiento a esta narrativa de la primera mitad del siglo XX, se vislumbra por primera vez la ciudad industrial, y lo que se puede hallar en esta: fiestas, tangos, mendigos, prostitutas, obreros, tabernas, etc. lo especial de esto es que la integración que se trata de hacer en el nuevo espacio urbano entra en tensión con los ideales de que la región sostenía por su religiosidad, la distorsión y corrupción89 es uno de los contrastes más relevantes que se pueden tener al contrastar con las nuevas obras literarias se enfocaban en los aspectos anteriores y que tan solo a finales del siglo XIX con las novelas de Tomás Carrasquilla, Simón el mago (1890) y Frutos de mi tierra (1896), se mostraba por el contrario una tendencia a elaborar una literatura que se enfocaba en esa cotidianidad, realidades comunes y la evasión a creaciones reflexivas o especulativas, esto como muestra del carácter particular de los antioqueños.90 ¿Hay alguna forma de analizar un subgénero novelísticos sin apreciar o detenerse primero en el desarrollo de la escritura colombiana que ha terminado repercutiendo directamente a nuevas generaciones? el caso antioqueño nos muestra una resistencia enorme a los ideales promulgados por la capital en cuanto a creación, estilo y filosofía91, Tomás Carrasquilla influenciado por el

87 González Rúa, Juan Diego. De la ciudad Imaginada a la ciudad escrita: imágenes literarias de Medellín (1910-1948). Pág. 35 88 Sebastián Pineda Buitrago Breve historia de la narrativa colombiana siglos XVI-XX. 165-166 89 González Rúa, Juan Diego. De la ciudad Imaginada a la ciudad escrita: imágenes literarias de Medellín (1910-1948). Pág. 36 90La “literatura antioqueña” en El Montañés (1897-1899) leída desde la historia conceptual de Koselleck* Catalina ángel Madrid. Pág. 126 91Pág. 56, Frutos de mi tierra: un puente entre las narraciones literaria y periodística de Medellín_ Estudios de literatura colombiana

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casino literario92 y las obras cumbres de la literatura del siglo XIX resulta un pilar fundamental en la creación de una resistencia, la conformación de una Antioquia cuya bandera ondea a lo lejos desde una montaña estridente, que no percibe los comentarios de cambio, desprenderse y asimilar nuevas corrientes no es lo de ella, por lo que al desligarse y seguir su propio ideal hace que su escritura resulte pionera en aspectos narrativos para la época, sin poder con esto enmarcarla completamente en el costumbrismo, logrando con esto hacer una brecha entre el cuento costumbrista y el cuento moderno, este último con un aflojamiento sintáctico y mirada irónica del lenguaje presentaba al mundo.93 Una parte de lo mostrado hasta ahora se centra en el desarrollo de la narrativa antioqueña del resto del país, si bien es cierto que no se han podido tomar más autores a consideración, encausar una investigación que permita apreciar esto de manera más clara sería salirse un poco del objeto de estudio de este caso que es la ciudad y su representación, pero no hay que dejar de lado estos aspectos de Antioquia, en este caso con el caso de Tomás Carrasquilla se puede conectar a al periodo deseado que es 1940 – 1960 ya que es justo luego de su muerte y así la literatura que se genera luego, cabe aclarar que el interés que se tiene a las obras debe detenerse para apreciar valores, modelos y representaciones como tal que den pie a encontrar estas manifestaciones sociales que se quedan grabas allí, en las obras, Antonio Cornejo Pilar en la primera parte de su libro Problemas y perspectivas de la crítica literaria latinoamericana profundiza sobre este asunto “Mucho se pierde si el rigor científico ilumina niveles finalmente accesorios, dependientes, y elude una y otra vez lo que es el fundamento de la literatura: su condición esclarecedora de la aventura terrena del hombre. Se trata de afirmar lo que no debería haber dejado de ser evidente: las obras literarias y sus sistemas de pluralidades son signos y remiten sin excepción posible a categorías supra estéticas: el hombre, la sociedad, la historia”.94

Por lo que se puede apreciar, este impulso que busca lograr la literatura de la región es de una forma u otra presentarla como autóctona, impermeable de corrientes que buscan trasgredir profundamente, la región que se hace conocer por seguir sus propios lineamientos culturales lejos

92 El Casino Literario fue una sociabilidad medellinense fundada en 1887 y vigente hasta 1910 que congregaba a los personajes principales de la vida política, económica y cultural de la ciudad en donde se reunían a dialogar sobre literatura, arte, música y demás movimientos artísticos.

93 Sebastián Pineda Buitrago Breve historia de la narrativa colombiana siglos XVI-XX. 135

94 Cornejo Polar, Antonio, Textos esenciales, crítica de la razón heterogénea, Vol I. pag. 52

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de las miras del centro del país y próximo a sus intereses como región. Esto es resaltado reiteradamente con la cantidad de autores que impregnan en sus obras ese aire antioqueño, la cultura impulsa el movimiento que se desprende de las narrativas clásicas y crea unidad en cuanto a personajes que revolucionan las letras en esta región, esto es cómo se ha visto representado lo antioqueño y como bien Enrique Casa lo describe nombrando a diversos personajes:

El ciclo cultural goza allí de la totalidad característica de los pueblos con cierta unidad en la inteligencia. Produjo el primer poema vernáculo con Gregorio Gutiérrez González en su canto al maíz; tiene con Tomás Carrasquilla la culminación de la novela costumbrista en América; registró la altura de Marco Fidel Suárez en el humanismo; modeló en el ensayo con Sanín Cano, López de Mesa y Fernando González, los bosquejos filosóficos de la colombianidad; formó conciencia nacional en la prosa febril del Indio Uribe y en las páginas exactas de Luis Cano; y para que no faltara la gleba, recogió con humor rabelesiano de Antonio José Restrepo, en su Cancionero de Antioquia , la literatura anónima que corre en coplas y refranes por la fecunda vena del pueblo.95

Con lo anterior se abre un panorama diverso que muestra una de las metas que estos autores y sus obras generaban la continuidad de las ideas más concretas de Antioquia, por la descripción de su cotidianidad, de sus intereses y su habitar en el territorio desde lo cultural hasta lo económico, todo este material es expresado tanto por Tomás Carrasquilla, Eduardo Zuleta y Samuel Velásquez entre otros.96 Retomando un poco uno de los argumentos centrales de este capítulo y que se ha dejado de lado mientras se hacía un derrotero por la literatura antioqueña, sus exponentes e ideales, se presenta para el siguiente capítulo las formas de representación de esa ciudad que está en auge, que quiere adaptarse rápidamente a las propuestas a futuro de desarrollo e industria, por medio de algunos autores como se ha venido diciendo desde el principio, y sus obras, cuyas referencias puntuales permiten trastocar el punto donde la ciudad termina creando literatura al ser la que forma a los autores y la literatura crea ciudad por medio de las representaciones con las que la plasma, para luego poder tomarla y traerla al examen del presente.

95Literatura Antioqueña 1880-1930 Manuela Uribe Ángel y los literatos de su época, Eduardo Zuleta – La novela antioqueña, Enrique casa. Pág. 4 96La “literatura antioqueña” en El Montañés (1897-1899) leída desde la historia conceptual de Koselleck*Catalina ángel Madrid. Pág. 134

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En los siguientes cuadros se pueden apreciar unas cuantas obras de autores antioqueños que tienen relación con la temporalidad de este escrito, muchas de las obras de estos autores pasan desapercibidas en la actualidad, cuasi olvidadas.

2.1 Obras Literarias sobre la Ciudad de Medellín

Tabla 1: Novelas Sobre Ciudad en Antioquia Formato Genero Autor Nombre Editorial Año Libro Novela Gonzales Ochoa, Gustavo Frente a la violencia Editorial de Bedout, Medellín

1960

Libro Novela De Greiff, Guillermo El Cuarto Frío Medellín, Tip Pérez (S.A)

Libro Novela Jaramillo, Marco Tulio Los Malsines Medellín, tip.

San Antonio

1947

Libro Novela Jaramillo Arango, Euclides Un Campesino sin regreso Editorial de Bedout, Medellín

1959

Libro Novela Kent, José La casa de las rosas o la tragedia de un amor Medellín, Granaméricana

1950

Libro Novela Mejía Vallejo, Manuel Al pie de la ciudad Buenos Aires, Ed, Locado S.

A

1958

Libro Novela Moreno, Magda El embrujo del micrófono Editorial de Bedout, Medellín

1948

Libro Novela Moreno, Magda Las Hijas de gracia Editorial de Bedout, Medellín

1951

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Libro Novela Rodríguez Jaramillo, Clemencia Interrogantes sobre el destino Medellín, tip, Olympia

1942

Libro Novela Sanín Echeverri, Jaime Quién dijo miedo Medellín, Aguirre editor

1960

Libro Novela Sanín Restrepo, Arturo Los médicos del amor Medellín, tip, Salesiana

1956

Libro Novela Uribe Muñoz, Bernardo Psique Medellín, tip Industrial

1937

Libro Novela Sanín Echeverri, Jaime Una Mujer de

4 en conducta

Editorial Oveja Negra

1940

Libro Novela González, Fernando El maestro de escuela Bolsilibros Bedout

1970

Libro Novela Arango, Gonzalo Prosa para leer en la silla eléctrica Ediciones triángulo, Bogotá- Colombia

1969

Libro Novela Mejía Vallejo, Manuel Hojas de Papel Universidad nacional de Colombia

1985

Libro Novela Castro Saavedra, Carlos Poesía Rescatada Ediciones autores Antioqueños

1980

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Capítulo 3: Novelas, cuentos y ensayos sobre Medellín 1940-1960

Ciudad de torres altas y de cristianos muros con los pies en la tierra y la frente en el cielo. Las fábricas señalan tu camino en el tiempo, y las torres señalan la ruta de tu espíritu.

Tú estás predestinada en nuestra tierra múltiple, a ser la ciudad alta, el ritmo y la medida, a domar la materia, a dirigir el acto, y a mensurar la vida, la realidad y el sueño.

Ciudad dulce, urbe fuerte, de corazón fecundo, donde el trabajo esculpe su gozo y su martirio. Tan solo sería digno de tu pensar profundo, el verso de Epifanio o el canto de Porfirio.

Deja hasta ti llegar este verso errabundo, que tiene alas de sangre y música de aroma: Ciudad con pies de hierro y frente de paloma, que te alzas en el valle más hermoso del mundo.

Rafael Ortiz González Elogio de Medellín

La ciudad de Medellín carga con el constante contraste de la llegada de personas y expansión urbanística que deviene de esta, desde comienzo del siglo XX, con mayor énfasis a partir de 1920, lo que fueron los sectores industrial, comercial, político y el empleo en general, fueron los principales factores que incentivaron a los habitantes de pueblos antioqueños para que se desplazaran hacia la creciente ciudad de Medellín. Así mismo, fue creciendo con la llegada del resto de Antioquia. Para este periodo el único avance y desarrollo en lo económico, social y cultural de los pueblerinos era situarse en la ciudad. Este constante flujo de individuos terminó por convertir a Medellín en un lugar distinto, esto debido a que el crecimiento urbano se acrecentó sin precedentes97. Esta es la base para que en el periodo que va de 1940 a 1960, dos décadas para ser exactos, se encuentre un dinamismo en la forma en que se vive en la ciudad, y una de las formas que nos permiten apreciar esto es encontrarnos con diversas obras y sus autores, los cuales plasman diversos aspectos que muestran a la ciudad como ese espacio en el cual se mueve toda una narrativa, casi como sosteniendo la propia creación literaria, algunos lo presentan de manera muy superficial, otros por el contrario le dan un protagonismo tan único y suyo, que permite apreciar esas formas en que se proyectaban a sí mismos, a la ciudad y por último a los personajes que crean para habitarla. Es por lo que, en este breve capítulo se presentan algunas novelas, sus autores y demás aspectos generales, así se puede tener un panorama más extenso al contrastar en el siguiente

97 Ramírez Patiño, Sandra Patricia. Cuando Antioquia se volvió Medellín, 1905-1950. Universidad de Antioquia. Pag,

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capítulo cómo es que la producción literaria a analizar se convierte en fuente a contrastar, sin alejarse, claro está, de la visión ficticia que sus autores le hayan plasmado.

Para empezar con estas obras que muestran toda una amalgama de cualidades que se entrelazan en ese espacio de la ciudad, esta como uno de sus ejes trasversales, ya que es por donde las acciones ocurren, los personajes se mueven, y presenta sensaciones con relación al espacio. Así mismo, el ambiente, sus lugares y la gente que la habita evoca un sentimiento más allá de la ficción literaria, son rastros de los cuales el autor como persona que la habita termina plasmando, representando de múltiples formas, algunas muy imperceptibles que se terminan por perder en los componentes básicos de la novela, su historia, personajes y meditaciones propias del desarrollo de una obra o cuento. Las novelas en las que se identifica en mayor o menor medida estos componentes y que han sido usadas para exponer este punto son: Una mujer de 4 en conducta de Jaime Sanín Echeverri, Maestro de escuela de Fernando González, Hojas de Papel de Manuel Mejía Vallejo, Prosas para leer en la silla eléctrica de Gonzalo Arango, El sol trabaja los domingos de Carlos Castro Saavedra, Poesía rescatada de Carlos Castro Saavedra.

A pesar de que estás obras mencionadas no tengan una continuidad muy próxima, son parte de dos décadas en las cuales el país ya experimentaba nuevos retos debido a la llegada de extranjeros de otros pueblos de Antioquia a niveles sociales, culturales y de infraestructura, por lo que con estas la proyección del entorno empieza a mutar, el enfrentamiento del campo-ciudad se traslada a una nueva versión, más ciudad y habitar, algunas de estas obras evocan pequeños tintes melancólicos al campo, pero es el centro urbano el que cobra una mayor importancia, el traslado es claro, a partir de estos momentos la proyección es la transformación de esta junto con sus habitantes, Jorge Melo explica con más detalle este tipo de cambios y transfiguración de la población con la Medellín:

La construcción de ese complejo de representaciones propias de los habitantes de Medellín va dándose sobre la base de una población siempre nueva, lo que hace que muchos de los elementos de identificación del habitante de Medellín sean más bien los del antioqueño, comunes a campesinos y pobladores urbanos. Cada grupo generacional se apoya en memorias y contactos rurales, y poco a poco va haciendo suyos los elementos propiamente urbanos, los recuerdos, las imágenes de lugares, la memoria de símbolos, emblemas, representaciones, acontecimientos, que van definiendo la siempre cambiante trama de lo que cada uno vive como su ciudad. Esas imágenes, esas memorias, esos símbolos son en Medellín todavía muy cambiantes, pues la misma materia de la ciudad se transforma, y su gente es siempre en buena parte nueva. Por esta misma razón, muchos identifican más la ciudad con lo que puede ser, con

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el futuro, con el desarrollo, con lo que se construirá, que, con su pasado, su historia o la nostalgia de lo vivido en ella.98

Si tenemos presente que la materialidad de la ciudad se transforma y más para estas décadas de 1940-1960, el espíritu del individuo también lo hace y con gran diferencia, este último no puede mostrar los cambios tan abiertamente si no es en colectividad o por medio de obras culturales que puedan presentar su asimilación del entorno, su proyección o su desamor, es por esto que las novelas que se citan a continuación son piezas fundamentales para conocer unos cuantos rasgos de estos escritores, de lo que presentan por ciudad, de lo que proyectan con sus personajes en esta y al final, con todo esto, poder contrastar estas representaciones mediante más fuentes. Hay que tomar como punto clave la corta novela de Fernando González99 Maestro de Escuela en la que, de manera breve, con una retórica llena de cavilaciones y análisis, expone la vida de un maestro cerca de la ciudad, un amigo suyo cuya historia está enmarcada en aspectos políticos, anímicos y amorosos. Los aspectos más representativos en materia de la ciudad los encontramos al final, a manera de unas simples líneas que se usarán para recrear un poco esa ciudad de principios de 1940, esta obra fue impresa por los lito tipográficos de la Editorial Bedout S.A, Medellín, Editorial fundada por Don Félix de Bedout Moreno en 1899, bajo el nombre de Tipografía Bedout está surgió casi a la par de las grandes empresas antioqueñas de principios del siglo XX, rápidamente se convirtió en un pilar fundamental de esa industria editorial en Antioquia. Esta editorial se encargaría de imprimir y comercializar una buena cantidad de obras literarias de toda índole.

La siguiente obra en la que se basa parte de este trabajo y la que contiene una profundidad más minuciosa a la ciudad es Una mujer de 4 en conducta de Jaime Sanín Echeverri100, novela que se basa en la vida de una joven de Santa Elena que va a vivir a esa ciudad de Medellín de mitad de siglo, llevándola a conocer los deleites y sufrimientos que se encuentran en esta. La obra fue publicada en 1948, la edición más sencilla de encontrar es de la editorial Oveja Negra, Editorial

98 Melo, Jorge. Medellín: Historia y representaciones imaginadas. Medellín: “Seminario: ‘Una mirada a Medellín y al Valle de Aburra’ 1993, Memorias”. Realizado entre julio 17 y diciembre 3 de 1993. U. N. de Colombia- Sede Medellín, Biblioteca Pública Piloto de Medellín para América Latina, Consejería Presidencial para Medellín y su área metropolitana, Alcaldía de Medellín, pp.13-20.

99 Escritor y filósofo colombiano (1895-1964), se le considera uno de los más polémicos y controvertidos escritores de su época.

100 Escritor, periodista, historiador, humanista y político destacado de Colombia (1922-2008), fue profesor y rector de la Universidad de Antioquia en 1960, desempeño un papel muy importante como periodista en los diarios de El Colombiano, El pueblo y el Espectador.

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colombiana fundada en Medellín en el año de 1969 por varios intelectuales impulsados por mayo del 68 en parís, su nombre se refiere a que la mayoría de las personas que dedican su vida a la cultura, el arte y la literatura son las ovejas negras. Para 1976 es comprada y trasladada a Bogotá, toda la actividad editorial de los 70 y 80 fue dedicada a la publicación de diversos autores del Boom latinoamericano.

Otra obra que si bien es más reciente, trata sobre algunas de las vivencias de la época en que se enmarca este trabajo y es Hojas de Papel de Manuel Mejía Vallejo101, publicado en 1985 bajo la editorial de la Universidad Nacional de Colombia, este texto tiene diversos escritos en los que Manuel Mejía nos muestra ese época en la que vivió, su juventud por la Medellín de mitad de siglo junto con otros escritores, poetas y personajes de la ciudad, así como narraciones de sucesos que representaron puntos de inflexión en su vida y la de otras personas. Este texto contiene detalles tan lucidos de lugares y las acciones de personajes en ellos, como también, los amores o noches de fiesta por las diversas zonas del centro de Medellín.

La siguiente obra contiene unas narraciones bastante minuciosas sobre el habitar la ciudad, las personas, la fuerza pública y el sentimiento del autor retratado en la inmensa Medellín, El libro Prosas para leer en la silla eléctrica de Gonzalo Arango102 de una editorial más actual Reseve Ltda, Editores ediciones triangulo Bogotá. Se nos presenta una diversidad de características intrínsecas del habitar, la pasión de un amor mientras se transita una ciudad, o la fuerza pública que se dedica a salvaguardar ese viejo orden establecido en donde muchos artistas no encuentran cabida, estas prosas contienen la introspección de un habitante de Medellín en un tiempo determinado, su accionar y sentir a cada paso, cada mirada y pensamiento es lo que más se aprovecha a manera de contraste con las demás obras y fuentes que nutren esas dos décadas 1940- 1960 para al final poder plasmar con minuciosidad elementos que se encontraban relegados por la falta de recurrir a nuevas fuentes y a sus matices. Una breve reseña de estas obras permitirá una mayor aproximación a los análisis y comparaciones que surgen a partir de los escritos que aluden a la ciudad y sus interacciones plasmadas por los propios autores:

Una Mujer de 4 en conducta: Esta novela nos introduce la vida de Helena por medio de la narración de un joven de buena familia que la ve por primera vez cuando ella solo es una jovencita

101 Escritor colombiano (1923-1998), el grueso de su obra narrativa describe la violencia civil o ambientes urbanos. En 1989 obtuvo el premio Rómulo Gallegos como reconocimiento a su novela Años de indulgencia. 102 Sociólogo, historiador y doctor en historia moderna. Sus trabajos abarcan temas como la cultura y sociedad, educación, prensa y opinión pública, relaciones entre comunidades académicas e intelectuales, etc.

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del campo impoluta, a medida que la narración transcurre nos va mostrando diversos vistazos de cómo Helena tiene sus primeros acercamientos a la ciudad, como obrera, luego pordiosera, prostituta y por último como monja recluida rezando por la absolución, es preciso notar que los escenarios que se muestran están inspirados directamente en la Medellín de los 40, con los cafés, la canalización, el club campestre, así como demás mendigos, burdeles y casas de gente pudiente de la época.

Prosas para leer en la silla eléctrica: Este libro de prosas escrito por Gonzalo Arango nos da un vistazo a diversas sensaciones por las cuales el autor transitó en su vida, la ciudad, los amores, el terror, el rezago de lugares son representados a manera de prosa conmovida por un relato desapegado del endiosamiento de la ciudad de Medellín, pero que muestra gran nostalgia por lo que se ha convertido y a donde apunta llegar esta súbita nube gris de hollín. Hojas de papel: Manuel Mejía Vallejo nos presenta en este libro una compilación de relatos de una época juvenil en una Medellín muy distinta, una de mitad del siglo XX, nos presenta calles, acciones y personajes, muchos que pasaron por su vida y murieron tan pronto como las mismas hojas de los árboles, las mujeres que amó, todo enmarcado en relatos cortos sobre acontecimientos pintorescos de la ciudad de Medellín.

Maestro de Escuela: Esta obra nos introduce a la vida de Manjarrés a través de los ojos del propio Fernando González, la vida de este personaje y las interacciones propias de la gente del sur de la ciudad, cómo pasaba su vida junto a su esposa, la muerte de esta y las meditaciones de un viejo que sumido en nostalgias pasa tiempo en parques del centro observando y meditando.

3.1 Consideraciones sobre editoriales Antioqueñas a Mitad del siglo XX

Algunas de estas obras fueron publicadas por las más conocidas editoriales de Antioquia para mitad del siglo XX, otras fueron reditadas bajo editoriales más actuales como Oveja Negra o Ediciones triángulo, para tener un mayor contexto sobre este tema a pesar de que no es un eje fundamental, sí es un parte relevante debido a que las editoriales cumplen la función de esparcir todo tipo de literatura y es gracias a ellas que muchas de estas obras lograron cimentarse como piezas de culto en torno a la novela, sus autores y lo que en estas expresan. El artículo de Renán

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Silva103 titulado Relación de imprentas y litografías en Colombia, 1935 da a conocer unas cuantas imprentas y talleres de impresión en todo el país, con gráficas por departamento y los nombres de estas, hay un punto muy interesante y es que como tal el estudio y compilación estadística de las imprentas no es del todo claro, mucha información sufre de estar incompleta, debido a que fueron muchas las imprentas pequeñas en las capitales de los departamentos que funcionaron por períodos de tiempo muy breves y que a pesar de ello lograban sacar al mercado algunas obras que también son muy difíciles de rastrear hoy día, aun así, los datos estadísticos que expone este artículo son en suma valiosos para el campo de la historia social, cultural y política.104

Figura 1 fotografía de Francisco Mejía, Editorial Bedout 1941

103 Sociólogo e historiador. Profesor del Departamento de Ciencias Sociales y Económicas y miembro del Grupo de Investigaciones sobre Historia, Cultura y Sociedad, Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle (Cali, Colombia).

104 Silva, Renán. Relación de imprentas y litografías en Colombia, 1935. Revista Sociedad y Economía. Número 6, abril de 2004. Pag 159.

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Capítulo 4: Representaciones de ciudad en la literatura de Medellín

Hacen humo los fumadores, Lo mismo que las fábricas, Y los negocios matan a la gente Y la entierran en cajas de caudales.

Es triste ver los edificios Sin una hoja, sin un pájaro, Sin un nido en sus brazos de cemento.

Cosas de ciudad Carlos Castro Saavedra pag.254

Teniendo presente todo el contenido teórico e introductorio queda adentrarnos en las novelas, cuentos, crónicas, etc., que nos dan cuenta del dinamismo evidenciado las alteraciones, los lugares y los modos de pensarse por medio de personajes cuyos discursos propios representan la forma de pensar de una época. Desde la percepción y contraste del campo y la ciudad, recorriendo ahora sus calles, sus sonidos mezclados y sus gentes altivas, en ocasiones opacas, difusas, hasta perderse el propio nombre de sus figuras, son ahora números, engranajes de la maquinaria de producción. Antes de llegar a conclusiones apresuradas, se debe recalcar que las obras son producto de un tiempo y espacio determinado, escritas por sujetos que se rigen bajo las mismas condiciones, su reflejo habita allí, es un pequeño acercamiento a ellos y su pensamiento en múltiples sentidos, cómo se imaginaban la ciudad, cómo la habitaban con sus personajes, cómo la sentían en su tiempo o cómo plasman que se fue desplazando con el tiempo sus personajes en ella, estas características tan importantes sobreviven en las novelas, cuentos, poesías, etc. No estaría demás darse a la tarea de analizarlas y trastocar su impacto en nosotros, en nuestro ahora y si queda tiempo, en la proyección de un futuro que nunca hubiesen podido ver si no es por los ojos del lector que se acerca a sus obras.

Imágenes y sucesos representados en párrafos de una obra literaria nos pueden dar cuenta del desplazamiento de costumbres, relaciones y pensamientos, quedan ahí estáticos, perviviendo para poder acercarnos a ellos en nuestro tiempo y poder percibir esa parte de nuestro pasado, sus variaciones, cómo era nuestro mundo, el tejido social del ayer y el del hoy. ¿Qué buscamos al acércanos entonces a esto más allá del interés por conocer un poco sobre la ciudad del ayer? Estas obras representan en su totalidad un discurso puntual sobre aspectos en los que reposa nuestro desarrollo casi espiritual reflejado, de allí venimos, la ciudad nos forma, destroza y reconstruye

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casi tan rápido como esta misma cambia y si somos lo suficientemente observadores encontraremos en ella vestigios de esa ciudad antigua que sobrevive al tiempo y a las novelas mismas, nuestro paso tan efímero alimenta su apresurado desarrollo, pero esa misma percepción de desvanecimiento, no empuja a guardarnos para sí mismos y otra generaciones esa ciudad en la que habitamos, un ejemplo clave de esta construcción sujeto-ciudad se aprecia en la introducción que Italo Calvino nos presenta en su libro Las Ciudades Imaginarias “Durante un periodo se me ocurrían sólo ciudades tristes, y en otro sólo ciudades alegres; hubo un tiempo en que comparaba la ciudad con el cielo estrellado, en cambio en otro momento hablaba siempre de las basuras que se van extendiendo día a día fuera de las ciudades. Se había convertido en una suerte de diario que seguía mis humores y mis reflexiones; todo terminaba por transformarse en imágenes de ciudades: los libros que leía, las exposiciones de arte que visitaba, las discusiones con mis amigos”.105

Bajo esta pequeña apreciación en adelante nos queda el repaso de fragmentos de algunas novelas, que, por su ambientación, personajes o mención de la ciudad, han sido participes de este trabajo en calidad de material histórico, material que por lo ya expresan con anterioridad, es válido y por lo tanto permite una comprensión mayor del pasado, cuando se es vista desde un punto de vista crítico, analítico y abierto a las múltiples voces que el autor ha mezclado en este material. Los subtítulos que se presentan luego de esta pequeña introducción como La ciudad y los obreros; la ciudad y los mendigos; mujeres, juegos de aza y vida nocturna, darán cuenta de relaciones ciudad-sujeto y las representaciones que habitan en este dinamismo surgen principalmente de la obra de Sanín Una mujer de 4 en conducta, esto debido a que la novela nos presenta una amalgama de transformaciones centradas en su protagonista y la relación que esta tiene con la ciudad de Medellín al empezar a vivir allí, por esto los subtítulos cobran más vida y las novelas con las que se acompañan permiten evidenciar muchas más representaciones mediante las interacciones de estos personajes imaginarios al transitar y vivir los espacios o en el caso de Manuel Vallejo, como forma de remembranza y nostalgia de las personas y espacios de su juventud. Es por esto por lo que el énfasis primario girará en torno a esta novela y luego pasará a referenciar a otros autores cuyas obras también versan sobre el tema tratado. El escritor Jaime Sanín Echeverri en su novela Una mujer de 4 en conducta cuya trama gira en torno a Helena y su paso del campo a la ciudad de Medellín, además, de cómo la ciudad termina

105 Calvino, Italo. Las ciudades imaginarias. Pag 5

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por abrirle un mundo desconocido y del cual la joven llega conocer todas sus caras, logra de manera muy precisa y acorde a un ritmo de narración sencillo, ir exponiendo situaciones muy relevantes a lo largo de la novela en las cuales se percatan los primeros aspectos de ciudad tales como, el transitar por espacio llenos y transeúntes, los cafés y cines a los que se van a divertir las personas, los lugares que se destinan al ocio, al juego, a la prostitución, los mendigos y los jóvenes artistas que frecuentan estos lugares, siendo el centro de Medellín clave para hacerse a la idea de cómo la representa Sanín por medio de estos espacios mencionados. Un primer acercamiento a la obra de Jaime Sanín Echeverri y sus personajes, una de las entradas que dan pie a separar tajantemente el campo y la ciudad en el pensamiento e introspección del narrador de la obra es la comparación de dos jóvenes en todo el inicio, comentando que estas dos jóvenes de aspecto y actitud tan distinta: Katherine representa la ciudad, Helena representa la montaña. (Esto luego toma un gran giro, y podemos tal vez apreciar que Helena como el campo o la montaña ya ha sido engullida por las fauces de la ciudad, la han arrasado y convertido en imagen suya.106 Con este primer acercamiento ya tenemos un punto de partida y en el que se desliga el estilo, enfoque y narración de la novela colombiana, pasamos del costumbrismo al modernismo, con el combate campo y ciudad que se ha visto en otros autores latinoamericanos como por ejemplo Facundo civilización o barbarie107, en este caso Jaime Sanín Echeverri, por medio del personaje que narra los acontecimiento toma la voz de análisis comparativo, lo bueno y malo del campo frente a la reluciente ciudad con sus callejones oscuros y vida alebrestada “hay que admirar a nuestra ciudad de Medellín, cuya alma, dije, es mucho mayor que su cuerpo” (Sanín. Pag 15). El desarrollo del personaje de Helena es clave para comprender la afectación del individuo que llega a una ciudad y se hace parte de ella, en ocasiones hasta el punto donde ya no se siente el mismo al perderse en sus múltiples signos, el entramado ambiental de los personajes que viven la ciudad es un aspecto importante de analizar, esto debido a que nos permite observar el trasfondo de esa Medellín que se iba edificando y transformando en lo que es hoy.

Un aspecto característico de esta novela es que se usa mucho el contraste entre clases sociales, y las asociaciones que diversos personajes hacen sobre el asunto, así mismo como el autor lo representa por medio de lugares como el cementerio, el teatro y tren divididos por clase, en

106Una mujer de 4 en conducta. Jaime Sanín Echeverri Pág. 8-9 107 Es un ensayo publicado en 1845 por el educador, periodista, escritor y político argentino Domingo Faustino Sarmiento. Se comparan dos puntos básicos culturales de las regiones del cono sur, se convierte en una novela cumbre del desarrollo de la nación.

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donde se podían encontrar dos formas de sentir y vivir estos lugares, otro aspecto que se hace relevante en materia histórica es el andar descalzo y la distinción que esto tenía por medio de los demás que presenciaban a alguien que mantenía este comportamiento. Cómo es que todo esto se puede ir mezclando con el enfoque principal, es en efecto, complejo solventar el hecho de que la literatura como ya se ha hablado con anterioridad, maneje una soltura ficcional muy fuerte, pero, como también se ha concretado, no es solo allí en donde debe fijarse, puesto que, como creación de un intelecto que ha sido participe de los acontecimiento de un tiempo y espacio, terminará referenciando en su obra aspectos tan delicados y minúsculos que puedan dar cuenta siguiendo un contraste con otras fuentes, permitir la representación de acontecimientos, hechos, entornos y la aproximación a estos.

Las categorías a continuación son solo unas pocas que se nos muestran en estas obras, pero que al darles contexto y fuentes clásicos nos relatan acontecimientos, sensaciones y aproximaciones a esa ciudad representada. Cada uno de los siguientes subtítulos muestran esas representaciones clave para darle un entendimiento mucho más detenido a lo que era la ciudad de Medellín en la temporalidad de 1940 a 1960, el auge de los mendigos, de los obreros y de las mujeres de vida alegre son aspectos muy importantes en los que al detenerse se presencia el cómo era esa vida en la que se mezclaban diversos individuos bajo sus quehaceres mientras crecía esta urbe de mediados del siglo XX.

4.1 La ciudad y los obreros

Una manera de tratar este subtema es buscando un poco la relación de los obreros con la ciudad, con su espacio y las viviendas en las que habitaban, si bien para esta época muchas no sostenían de forma consciente a sus empleados, por lo que podemos encontrarnos con relatos de algunos de estos en los archivos, y sus preocupaciones son bastante parecidas, el estado de la vivienda, las necesidades básicas o los inquilinatos con sobrepoblación, para adentrarnos un poco en materia de estas circunstancias que viven obreros en la ciudad, se presenta esta carta enviada al alcalde de Medellín el 20 de agosto de 1940 en donde diversos residentes del Barrio Quijano comunican esta problemática:

Le manifestamos respetuosamente lo siguiente en orden al embellecimiento del a ciudad y en consideración al carácter de necesidad de la obra que por el presente memorial le solicitamos:

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1º.-Nuestras casas de habitación, obreras en su totalidad, están situadas en el barrio “Quijano” de esta ciudad. 2º- La carrera “Botero Uribe” pone al citado barrio en contacto con las calles principales de nuestra ciudad. 3º- Esta carrera, entre las calles “el cuchillón” y la “De los Obreros”, en un espacio relativamente corto, es intransitable para camiones debido a algunas cunetas y a algunos promontorios que hay allí. 4º- Pasados este trayecto la citada carrera continúa transitable y en ella existen nuestras habitaciones siendo imposible el acceso a ellas en camiones por el inconveniente dicho. 5º- Hemos elevado varias solicitudes al H. concejo Municipal a fin de que por esta entidad se haga el arreglo antedicho, pero sin resultado alguno. Al respecto, el H. concejo, por acuerdo # 32 de 18 de febrero de 1925, se limitó a decir: “esas calles se irán dando al servicio del público, a medida que las necesidades el barrio lo exijan”. Conviene agregar que actualmente las necesidades exigen en demasía el servicio que solicitamos. 6º- En 1938 nos dirigimos al señor alcalde para solicitarle el arreglo de la calle y se nos respondió que no se podía entonces debido a que no había personal para que llevara a cabo tal reparación o arreglo, según consta en la copia que adjuntamos. Como quiera que esa H. Alcaldía está empeñada en la gran labor de reconstruir la ciudad y embellecerla dando a la vez ocupación a muchos ciudadanos sin trabajo, nos permitimos rogar al señor alcalde, de la manera más atenta y encarecida, se sirva interponer su mucha influencia y mando y disponer lo pertinente para la carrera “Botero Uribe” sea compuesta o reparada en el trayecto indicado. De esta manera resultarán altamente beneficiadas nuestras numerosas familias, obreras y pobres en su totalidad. Medellín, agosto 20 de 1940.108

La cita anterior nos muestra un panorama muy interesante en cuanto a los pedidos que se hacían con respecto a sectores de viviendas obreras, sus problemáticas y limitaciones en cuanto a características tan básicas como el arreglo de vías y el constante reclamo del arreglo de estas. El empezar un trabajo nuevo siempre es difícil, llegar a un lugar sin conocer nada pero con grandes expectativas ameniza un poco el rechazo a lo que se desconoce, la ciudad brinda nuevas oportunidades, y en ellas se transforma la vida de muchos, para este periodo, el auge de las empresas de confecciones en Medellín era enorme, tanto así que Jaime Sanín Echeverri no pudo evitar que su personaje al terminar su trabajo de empelada doméstica, entrara de alguna forma a conocer y ser parte de ese mundo, ser obrera en una época donde era un trabajo tenido a más, pero que mostraba también esas formas de estandarizar al individuo: “Aunque ahora, siendo ya obrera, se daba cuenta de que tampoco esta era la dignidad que ella ambicionaba, lo que llenaría su vida… al fin y al cabo ella, tan bonita y todo, no era más que un número, el 418”.109

Además de presentarse como un número en esta etapa de trabajo como obrera, la forma y el estilo en que se personifica como ella hace muy presente el hecho de vivir en posadas, donde numerosos individuos residían por pagos bajos de alquiler de habitaciones, por lo que el contraste

108 AHM, Correspondencia General. Memoriales. Folio 297

109 Jaime Sanín Echeverri. Una mujer de cuatro en conducta. Editorial oveja negra. Pag 57

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se compone no solo de la cualidad de ser obrero, sino, de todo lo que hay detrás de ello y cómo se relaciona con las distintas partes por las que se atraviesa la misma ciudad, la cita de los obreros demandando la mejora de calles se le suma la de residentes de Maturín con Berrio para 1940 en la que hacen el siguiente llamado:

Ante Ud. De la manera más respetuosa y comedida, en su carácter de jefe nato de la administración municipal, elevamos el presente memorial, suscrito por algunos vecinos de la parte alta de la ciudad (Maturín x Berrio) en la seguridad de obtener algún alivio para nuestra difícil situación. Bien vemos que con motivo del ya largo e intenso verano las fuentes de aprovisionamiento de agua potable para la ciudad deben estar reducidas en un porcentaje alto de su capacidad suministro en promedio. Más no obstante esta razón que es poderosa, no es justo que nosotros no podamos disponer de agua durante las horas comprendidas entre las siete y las veintitrés. Ya puede el señor alcalde Mayor imaginarse lo que es una casa habitada hasta por quince personas, como existen varias en este sector, sin agua para el aseo matinal de sus habitantes y el gasto urgente que demanda el aseo de inodoros, habitaciones, útiles de cocina y comedor y el imprescindible gasto en la confección de alimentos demanda, todo lo cual depende de unas pocas vasijas que por abundantes resultas ineficientes para 16 horas de consumo.110

110AHM f 261 Medellín, marzo 20 de 1940

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Figura 2 Fotografía de Francisco Mejía, fábrica de confecciones everfit 1940 aprox, Medellín, barrio Castilla.

Si bien es cierto que durante gran parte del siglo XX la industria de textiles era la más importante en la ciudad, había otras industrias que fomentaban la expansión de esta, la cultura en torno a ellas hacía que se erigieran edificios que representaran las grandes capacidades y las proyecciones de estas compañías, por ejemplo, el edifico Fabricato que se erigía a mediados del siglo XX como muestra del auge e importancia que representaba la industria en el país.111

111 Valencia Restrepo, Jorge. La industrialización de Medellín y su área circundante. Pag 477

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Figura 3 BPP archivo digital, Edificio Fabricato, esquina de la carrera Junín con calle.

Esto por un lado nos muestra crecimiento, pero siempre hay otro lado y es el del número elevado de personas que pasaban por estos puestos, los obreros, y luego terminaban fuera de ellos, llegando a rebuscar el sustento, algunos llegando a la mendicidad, por lo que es preciso tener un testimonio el cual contrastar para darle una sensación más vivida a los acontecimientos:

La ciudad mayo 17 de 1959 Señor Doctor Jacques de Bedout, Señor alcalde de Medellín este humilde obrero quien escribe estas frases, espera de ud le pare la vista detenidamente; y que me dé una respuesta favorable; para mí y para los míos, pues nos encontramos en medio de la situación tan alarmante que ud no se llega a imaginar, doctor le digo con franqueza, hemos tenido que pedir limosna para no dejarnos morir de hambre. Estimado Doctor nosotros somos 5 bocas y los brazos que entran el sustento están paralizados. Yo le pido a ud en nombre de

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Dios que me de comida o mejor dicho me coloque en cualquier dependencia pues ud es el dueño o el amo de la administración del municipio. Necesito trabajo y con todo respeto a ud le pido soy honrado, no soy un estorbo de la sociedad, y si quiere llame al teléfono 102 57 a unida de jabones Hernán Mesa o Juan Londoño, sin más a que referirme y esperando de su afable y noble corazón de en su buena respuesta. Siendo siempre de ud su agradecido servidor. Ernesto Riaño N CC. 533560 de Medellín.112

La ciudad y sus altos rascacielos, sus proyecciones a futuro y sus personajes ilustres no puede apartarse de este ámbito, la complejidad que se forma en torno a las personas que terminan en la mendicidad y cómo sobreviven, se adaptan y viven en un ambiente hostil es un rasgo muy importante para seguir ampliando las perspectivas y dinámicas que se juegan en una ciudad, y su forma exponencial en cuanto al grueso de individuos que acaban recurriendo a esta.

4.2 La ciudad y los mendigos

Este apartado nos introduce el tema de los mendigos, del contingente de personas que deambulan las calles en busca de limosna, alimento o colaboraciones; algunos son personajes que apenas han llegado a la ciudad y no tienen ningún conocimiento que les permita instaurarse en sus dinámicas, otros han caído en el juego y alcohol de manera perpetua, los motivos son mucho más diversos, y una forma de presentar esto que hasta la actualidad es un punto bastante complejo de tocar, en el que se trata de encontrar una forma de adentrarlos de nuevo en el sistema social común o simplemente ocultarlos haciendo que se reúnan en puntos muy concretos de la ciudad en donde no presenten mayor relevancia visual. Medellín estaba bajo la misma cuestión de otras ciudades que empezaban a crecer de manera exponencial, trayendo a más personas del campo, instalándolas bajo nuevos trabajos mecanizados o por el contrario haciendo que muchos terminaran deambulando por las calles en busca de algunas ayuda para sobrevivir, en la novela de Una Mujer de 4 en Conducta podemos apreciar la forma en que Sanín representa la mendicidad, desde el hacerlo por una cuestión de desesperación, hasta el volverlo una profesión con la cual vivir, esto se evidencia cuando Helena, ya una mujer de ciudad, termina viéndose en la necesidad de mendigar monedas para pagar una habitación y así poder llevar el embarazo completamente sola.113 La siguiente cita

112 AHM, Asuntos varios 1959. F110

113 Una mujer de 4 en conducta. Jaime Sanín Echeverri Pág. 87-89

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del Archivo Histórico de Antioquia es la introducción más puntual al tema y cómo era este un motivo por el que se manifestaban los ciudadanos:

Señor Alcalde cuáles son los ciento pordioseros que recluyeron en Belencito, pues diariamente paso cuatro veces por la calle Junín y veo los mismos pordioseros, hay unos que no necesitan la limosna como es un hombre que anda en muletas, es demás de grosero he visto que trata malísimamente a prestantes damas, hay otro que por lo regular se sitúa entre las calles Junín y Maracaibo que no necesita la limosna, es un hombre que está de trabajar, no es sino perezoso dicho pordiosero es moreno mal tratado, tiene un sombrero café bastante sucio, pero esto es solo por su abandono. Señor Alcalde hace alrededor de veinte años que están por reglamentar la mendicidad y parece que esto no llega, todo alcalde que viene hace mil promesas y no cumple Señor alcalde es una verdadera vergüenza para una ciudad como la nuestra que no hayan podido reglamentar la afluencia de pobres. Señor ahora en la carrera o calle cincuenta y dos es alarmante la afluencia de pordioseros, señor alcalde, es hasta peligroso pasar por dicha calle que es de las más concurridas, muchas veces me he visto atropellado por carros, ahora que decir de la calle 49 entre la 52 y la carrera Bolívar, en la esquina e Bolívar en donde está la farmacia Santa Fe, se ve uno a gatas para pasar, pues en dicha esquina estacionan una bici que estorba enormemente no sé cómo no hay constantes desgracias en dicha calle. Señor alcalde si esto no correspondiera a usted fuera bueno que pasara una nota a quien corresponda, pues esto es más que urgente, tal vez es más preciso remediar esto que gastar tanto dinero en autopistas que esto más es para favorecer a los ricos, pues por donde hay autopistas es en donde más fincas de ricos hay, como es la autopista a Caldas, en donde hay mejores fincas de verano como son las del Doctor Tulio Ospina Pérez, creo señor Alcalde que gastar tanto dinero en cosas innecesarias como son los tales hipódromos que no son sino para hacer empobrecer a la humanidad, no sería mejor señor Alcalde que este dinero se gastase en un asilo para tanto pordiosero como hay actualmente en nuestra amada ciudad, como lo dice muy bien usted en un reportaje. Sería muy bueno Señor Alcalde que se diese una asomada a eso de las siete en adelante, para que se dé cuenta de la inmoralidad que hay en el parque de Bolívar, mujeres abrazadas con hombres y de los cacorros no se diga, señor Alcalde me contaban en estos días que a media tarde habían visto a otro mamándoselo a otro. Señor Alcalde con la sola moralización de la ciudad que es el colmo de la desmoralización era para lucirse como lo ha hecho en los puestos que ha desempeñado. Excuse y mande a su muy adicto servidor. Santiago Osorio. Medellín, mayo 14 de 1959.114

La cita previa nos abre un contraste directo con las Representaciones que Jaime Sanín muestra cuando Helena debe recurrir a la mendicidad y cómo, por medio del personaje, Sanín enmarca las expresiones, el gusto y disgusto de la gente del común con la actividad de mendicidad o prostitución, para ser más exacto este pequeño fragmento de la novela habla de cómo era vista Helena por las mujeres al verla mendigar “Las mujeres no le dan a una nada, la miran con ira, con un desprecio satánico. La miran a los ojos y se percatan de que un no es ciega. La miran a los ojos

114 AHM, Asuntos varios 1959. F100

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y se percatan que una no es ciega. La miran a las manos y se percatan que una no es manca, La miran a los pies y se percatan de que una no es coja. Entonces dicen que no sea sinvergüenza”.115

Otro de los contrastes más representativos que se puede encontrar en la obra de Jaime Sanín Echeverri es cómo maneja el ambiente de opulencia y carestía en sus personajes, por un lado la vida de Helena es la de cualquier otra persona que llega del campo a buscar una nueva forma de hacerse la vida, pasando por trabajos como vendedora de flores o empleada doméstica en sus inicios, hasta caer luego en la mendicidad y posteriormente en la prostitución, mientras que se deja muy en claro la actitud que ya en la ciudad tienen las personas de opulencia contra los de clase baja, estos personajes son representados en el seno de la ciudad como figuras de poder, de excelencia y sin una empatía real hacía los demás. El siguiente fragmento junto con la fotografía del club campestre de Medellín nos permite darle forma a este estilo que se percibe en la novela “Definitivamente aquí no hay autoridades. En la propia puerta del club se ven ya las figuras más repugnantes de mendigos. Gente moza, apta para el trabajo, en un país donde los brazos hacen tanta falta, dedicada a pedir por el amor de Dios. Esto afea la ciudad y da un vergonzoso aspecto a los turistas. No dejan trabajar en las oficinas. No dejan caminar por las aceras. Muestran sus úlceras malolientes con un exhibicionismo sardónico”.116

115 Una mujer de 4 en conducta. Jaime Sanín Echeverri Pág. 87-88

116 Jaime Sanín Echeverri. Una mujer de cuatro en conducta. Editorial oveja negra. Pag 85

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Figura 4 BPP Archivo Digital, Club campestre Medellín primera mitad siglo XX

Club campestre Medellín primera mitad siglo XX BPP archivo digital

El fragmento de la novela ya nos damos cuenta de la relación tan adversa que se manejaba en la ciudad, así como la opulencia y el bienestar se ve reflejado, también hay partes que logran retratar de una manera precisa la vida o el día a día de estas personas de abajo, mendigos, prostitutas, etc. Gente que vive en la ciudad, que se nutre y la nutre, pero de otra manera, que le da vida al final, mientras la de ellos se va privando poco a poco de ese estilo que se quiere reflejar de “bienestar”, esto nuevamente se permite apreciar bajo un fragmento de la novela Una mujer de 4 en conducta, en donde el personaje principal entra al mundo de la mendicidad para poder sostenerse, para este punto Helena queda a la deriva en una ciudad adversa para una persona que no se ha adaptado “Eso es falta de costumbre, Helena. Claro que el cambio es muy brusco, pasar de obrera a pordiosera. Pero la caridad de Medellín es mucha. Le coges el juego a la mendicidad y ya no volverás a hacer otra cosa. Hablando en contante y sonante dime cómo te fue hoy. Por lo demás el primer día es duro en todo trabajo. No hagas caso de eso ultimo”.117

117 Jaime Sanín Echeverri. Una mujer de 4 en conducta. Editorial oveja negra. Pag 87

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Bajo esta tónica en la que la misma novela nos da un vistazo tan real y sencillo de lo que es ser un mendigo, de lo que es empezar a transitar calles en busca de ayuda, mientras se puede percibir un aire tan distinto y generosamente restringido para ese individuo, esta novela permite de tantas formas adentrarse en esa Medellín de mitad del siglo XX que al contrastarla con imágenes o algunos fragmentos de prensa, no queda más que una representación fidedigna de un caso que no le es nuevo a todo el entramado social que se mueve por la ciudad, esta ciudad tan llena de luces, ruido y dinero, que nutre a familias o bien las deja en los huesos.

Este aspecto no solo se toma desde el lado negativo, la doble vía por la que transita el texto es clara, llegar al punto en el cual se vuelve mendigo, luego, saber mendigar de modo que no se viva como un mendigo, por lo que se presenta a este personaje, que termina por darle lecciones a Helena sobre cómo moverse por la ciudad, y cómo es que sus hijos han logrado dominar el oficio de ser mendigos, puestos en lugares específicos, trayendo más dinero del que ella por si sola podría. Los espacios, los hábitos, las funciones que crea la ciudad en las personas de clases bajas muestran el dinamismo que las hace tan esplendorosas, desde el acaudalado más grande en el club más distante, hasta el mendigo más agónico que duerme en la acera, son componentes claves para darse cuenta de que la vida fluctúa a un nivel social a la escala en una ciudad como Medellín para un periodo en el que no contaba con más de 400000 habitantes.

Esto nos presenta que la consolidación del proceso que abogaba por la incorporación de los sectores desposeídos de la ciudad podría comprenderse como una solución para moderar las diferencias sociales y los conflictos que pudiesen surgir; esto como proyección social de esa moral católica de gran parte del siglo XX en la ciudad. Habían instituciones de beneficencia como el Hospital San Juna de Dios, la Casa de Enajenados y Manicomio Departamental, la Casa de Mendigos, etc. instituciones que intentaban permanentemente maniobrar las relaciones entre ricos y pobres, siendo el puente por donde los privilegiados aportaban elementos básicos a los desfavorecidos, esta dinámica se entrelaza mucho la necesidad de mantener confinados al contingente de individuos desordenados, que para la proyección de una ciudad proyectada por las élites, no permitían la eficiencia y disciplina que se necesitaba.118 El siguiente fragmento nos expone este hecho y cómo se generaban propuestas e intentos constantemente de remediar la situación de las personas en condición de mendicidad que recorrían las calles constantemente:

118 Patricia Castro H. Beneficencia en Medellín 1880-1930- pag 414

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Figura 5 BPP, Archivo Digital S.F, Mendigos.

Mendigos BPP archivo digital s.f

Nuevamente se informa en fuentes del palacio municipal que se encuentran terminando los preparativos para dar comienzo a la campaña en grande y bien organizada contra la mendicidad. Desde el año pasado se viene trabajando por la adopción de medidas efectivas que permitan despejar a la capital antioqueña de los pordioseros que se mantienen en las vías públicas y especialmente de los que llenos de niños aparecen en horas nocturnas para formar cuadros verdaderamente dramáticos en los sitios más concurridos. Sin embargo, la campaña no ha podido comenzar en firme pues han surgido dificultades. Ahora se anuncia que todo está listo y que esta vez sí se tendrá un completo éxito.119

El fragmento anterior también permite hacer un contraste diferente, y es sobre la forma en que el autor toma su tiempo y espacio, nutre a los personajes, los enmarca en situaciones de la época que le son conocidas y posteriormente terminan por ser muy alicientes de problemáticas recurrentes décadas luego, la novela es publicada en 1948 y la publicación a contrastar del radio

119AHM, Radioperiódico el clarín 1960 fondos documentales noticias locales y regionales folio 469 emisión enero 19

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periódico es de 1960, esto sin la necesidad de llevarlo a análisis más detallados, lo cual sería posible, nos demuestra que algunas situaciones de la ciudad permanecen hasta cierto punto irresolubles a lo largo de los años.

4.3 Mujeres, juegos de azar y vida nocturna

Medellín para principio del silgo XX ya tenía cimentadas ciertas zonas de tolerancia frente a juegos de azar y mujeres a las que se catalogaba de “vida alegre” por lo que en ocasiones se entraba en conflicto con los vecinos de barrios aledaños o de la misma zona, las quejas y el desarrollo de estas mostraba muchos matices en cuanto a la concepción de dichas zonas por parte de vecinos o gente escandalizada por permitir que sus barrios se dieran a tal depravación siendo ellos gente pobre pero con valores impecables, el artículo del historiador Carlos Andrés Orozco Guarín titulado Inicios de la vida alegre en la calle Lovaina de Medellín, 1925.1945 nos das algunos rastros sobre la temporalidad de estas zonas y de algunos decretos que permitían la existencia de las mismas en algunos barrios:

Para abordar el funcionamiento de los burdeles colindantes al cementerio de San Pedro en el decenio de 1920, se pueden observar algunos mecanismos de control y vigilancia puestos en acción el siglo XIX, como las ordenanzas de los primeros Códigos de Policía, que revelan iniciativas para formar un barrio especial de tolerancia en los albores del siglo XX. Aunque dichas propuestas fueron poco efectivas en Medellín, la primera insinuación la formuló el Código de 1896 y, posteriormente, diferentes estamentos públicos y otras disposiciones oficiales de 1914 y 1919 patrocinaron la idea, pero sólo concertaron una propuesta bajo la presión de la Iglesia católica, desde las campañas moralizadoras de 1938 y 1939. No obstante, dicha iniciativa lo único que logró fue trasladar algunas cantinas y lenocinios situados frente al Hospital San Vicente de Paúl, a la calle Lovaina detrás del cementerio de San Pedro, que estaba llena de cantinas desde 1926. Solamente medio siglo después de la primera disposición, la administración municipal aprobó una zona única de tolerancia para Medellín en el Barrio Antioquia, mediante el decreto 517 de 1951. Paradójicamente después de esta medida, se incrementó el número de burdeles en diferentes partes de la ciudad.120

Estas zonas y requerimientos que permitían el funcionamiento de lugares como antros se empezaron a encontrar en diversas zonas de la ciudad como lo era la calle 49 con Bolívar y el sector de Lovaina que referencia la cita, y la obra de Una Mujer de 4 en Conducta logra referenciar

120Carlos Andrés Orozco Guarín Inicios de la vida alegre en la calle Lovaina de Medellín, 1925.1945 Revista Historia y Sociedad número. 13, Medellín, Colombia, noviembre, 2007, PP. 165.189.

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muchas de estas situaciones en cuanto a la creación y movilidad o conversaciones que se habituaban en estos lugares, hay un caso, que permite orientar este punto y que tiene una correlación directa con la cita anterior que revela datos y lugares clave para entender el desarrollo que se fue dando en los espacios otorgados de la ciudad para estos actos:

El Barrio Antioquia que habitamos, está llamado a ser uno de los más prósperos de la Ciudad. Cuenta en la actualidad con dos centros de educación, una capilla donde se oficia generalmente los domingos y algunos días de la semana. Existe en el barrio dicho, unas trecientas familias que aun cuando pobres son todas ellas honorables que a costa de sudores y grandes sacrificios, han podido ahorrar algunas sumas para edificar y hoy son propietarios la mayor parte o sea el noventa por ciento, de sus respectivas viviendas sostenemos a nuestros hijos, hermanos y padres, y queremos vivir siempre ajustados a las normas morales, bases de un bienestar espiritual y temporal. Es el caso, señor alcalde, que debido a la afluencia de mujeres de vida alegre a este nuestro barrio, se ha visto turbada la paz de nuestros hogares por los continuos escándalos y malos ejemplos que recibimos y que presencian nuestros hijos, este con grave perjuicio para todos y que Ud. Muy claramente sabrá comprender. Según las disposiciones legales, que se han hecho cumplir en algunos sectores de la ciudad, no pueden habitar las referidas mujeres, los barrios como el nuestro, no tienen por fin la tolerancia del a inmoralidad entre familias honradas; somos gentes pobres sí, pero nuestras costumbres se ciñen estrictamente a un vivir honesto, respetamos y hacemos respetar nuestros derechos cuando tratan de atacarlos. Tenemos templo y escuelas para formar a nuestros hijos y les inculcamos la ley moral que debemos defender aún con nuestra vida, no tolerando el vicio y la depravación. Medellín, octubre 2 de 1940.121

Esta fuente del Archivo Histórico de Medellín nos da cuenta de una problemática que aquejaba a diversos sectores de la ciudad, los núcleos de “vida alegre” o zonas rosas que se iban erigiendo en los barrios contrastaban con los señalamientos y el recato de los vecinos, cuyas voces de socorrer la moralidad y honra de sus hogares alentaba la elaboración de documentos en donde exponían como en la cita anterior, algunas acciones o hechos que ocurrían en estos lugares, y es que en la ciudad es en donde se concentran estos lugares, en las cantinas o posadas, son las personas que las habitan quienes terminan por generar cierta reputación de zonas del centro de Medellín. El libro de una Mujer de Cuatro en Conducta continúa aportando a contrastar estas representaciones que el autor maneja sobre la ciudad y sus actores, y de una forma bastante interesante, que refleja el sentimiento desde los “caídos” o marginales, quienes viven la ciudad sin esa honra o pudor:

Es que Medellín rechaza a las mujeres caídas y a los hombres caídos. Los hombres caídos somos los que pensamos en cosas que no producen dinero. Se nos desprecia, se nos arroja de

121 AHM, Correspondencia General. Memoriales. F 305

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la sociedad. Cuando la sociedad nos oye diciendo versos, se cubre los oídos. La policía nos lleva a la cárcel, en prevención, por riña, si discutimos las excelencias de las escuelas modernas de poesía sobre la escuela romántica. Si citamos a Shakespeare, creen que se trata de una conspiración contra el régimen, con extrajeron complicados, y nos llaman a rendir indagatoria. Nadie nos ha ofrecido nunca unas butacas, un salón, y la paciencia de oírnos o de dormirse y dejarnos hablar.122

Esta escena es la que da continuidad a la vida que Jaime Sanín ha querido presentar en cuanto a la transformación de Helena, que ya ha pasado por diversas actividades, pero luego de trabajar siendo empleada, obrera, mendiga y en el café, de abrir su mundo y vislumbrar los excesos siendo parte de varios, es absorbida por el submundo de la prostitución, de los bares, de los amantes y las noches alegres, ahora ha sido participe de tantos trabajos en Medellín, qué le queda así como la presenta Jaime Sanín Echeverri, además de dar consuelo a los bohemios… esto se entrelaza con las mismas acciones que más adelante en este trabajo se citarán de Manuel Mejía Vallejo, en sus noches de ciudad con tantos amigos y conocidos, entre ellos el mismo Jaime Sanín, lo que hacían, a quienes veían y cómo se movían por las calles:

Tal vez nuestra trayectoria tenía límites estrechos, o le convenía tenerlos, y aún a pesar de todo gozábamos los pequeños encantos del pueblo grande que sería la ciudad. Y está ciudad – Medellín de las angustias_ latía en nosotros con lo bueno y con lo malo. Una bohemia más o menos inútil – Carlos castro Saavedra y Enrique Restrepo, Oscar Hernández y Mario Vélez, Obdulio y Julián, Balmore Álvarez y Julio Puerta y El coro de los Peregrinos y unas novias y unas puticas que decían querernos, León Zafir y EL Vate González, Jiménez Trujillo y Tartarín Moreira y Alberto Gil Sánchez… A Edgar Poe Restrepo lo mataron a cuchillo sus veintitrés años cuando se afinaba como el primer romántico moderno del país; ya Gil Sánchez había intentado suicidarse y tomaban igual camino artistas tan importantes como Hernando Escobar Toro y José Horacio Betancur. El Vate González se preparaba a morir de pobreza franciscana, y Tartarín Moreira moriría prácticamente de hambre.123

La vertiginosidad en la que se encontraban envueltos estos actores retratados por rememoraciones de Manuel Mejía Vallejo contrastan con la información brindada con anterioridad, el recorrer los rincones más oscuros, las calles más luminosas y llenas de productos, estar en cantinas e ir de un lugar a otro con amigos… el convivir con mujeres de vida alegre y frecuentar a otras, morir joven por diversas causas, estos rasgos son fundamentales como representaciones de ese dinamismo de la ciudad, que termina por permitirnos conocer esas fluctuaciones del espacio

122 Jaime Sanín Echeverri. Una mujer de 4 en conducta. Editorial oveja negra. Pag 130

123La Ciudad en Fuga: comentarios sobre aspectos generales, gente y localidades que han cambiado con el tiempo, buena forma de analizar por medio de un escrito el antes y después de la ciudad.Pag 108.

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junto con la forma en que se habitaba, así como muestra Manuel Mejía Vallejo que a Edgar Poe Restrepo lo mataron a cuchillo a sus veintitrés años, en esta pequeña noticia del Radioperiódico Clarín nos presenta un caso similar en cuanto a la muerte de un joven en una cantina:

Las informaciones suministradas en la inspección de permanencia indican que anoche, en el bar media legua, en el barrio las camelias, fue muerto a puñaladas un obrero que respondía al nombre de Luis Ángel Pino Monsalve, de 19 años de edad. Este había entrado a la cantina al ser invitado por una mujer amiga suya, quien libaba licor y quería despedirlo con motivo de su enrolamiento a las filas del ejército. Pero cuando los dos se encontraban dedicados a beber, alguien arrojó una colilla de cigarrillo que vino a caer sobre el traje que vestía la mencionada mujer, la cual montó en cólera creyendo que su acompañante le hacía víctima de una broma pesada. La mujer la emprendió primero a taburetazos con el hombre, y luego le dio certera puñalada. Conducido a la policlínica, Pino Monsalve falleció poco después, y el inspector Virgilio Ceballos, con su secretario, practicó las diligencias de levantamiento del cadáver alrededor de las nueve y media de la noche.124

Esta noticia citada es una parte más del grueso documental que se centra en estas acciones, hechos que ocurrían en torno a la vida nocturna, las cantinas y las mujeres, las zonas que eran concertadas para ello, terminaron por ser grandes centros de prostitución o lugares en los que se concentraban ciertos actores sociales que eran aborrecidos por su estilo de vida, la causa o malestar general puede verse impulsada ya sea por la perturbación de la paz y la mala vibra que traían estos lugares, pero también al recatado respeto por los valores tradicionales con los que profesaban de manera incansable un gran número de personas en la ciudad, por lo que permite apreciar el trato y la manera a la que se referían a este tipo de comportamientos, cómo eran representados por estos como actividades de lenocinio, etc. Estos hechos continúan aportando al reconocimiento de las representaciones que los autores hacen de los acontecimientos por medio de la literatura de la época, aquí otro testimonio del Archivo Histórico de Medellín en dónde se puede apreciar esta misma problemática:

Los suscritos y suscritas Srs. Sras. Y Sñtas. Todos residentes del barrio (Tenche) jurisdicción de Belén con el respeto que Ud. Merece le manifestamos y pedimos: primero todos los firmantes del presente memorial somos propietarios de nuestras casa en el barrio ya mencionado y hemos vivido honesta honrada y pacíficamente sin que nadie haya tenido que decir nada de nuestros comportamientos ante la sociedad aunque pobres pero de una honradez intachable; segundo hace cuatro meses más o menos, que llegaron a nuestro barrio cinco mujeres de vida airada y licenciosa, dos de ella dicen llamarse; Ana y Rosalva Vallejo, casa

124AHM, Radioperiódico clarín 1959 fondos documentales noticias locales y regionales folio 389 emisión Matinal, abril 29.

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#66-179 Rosa Guzmán, y otras dos cuyos nombres no nos ha sido fácil averiguar. En la #66- 152. Estas mujeres ocupan dos casas: las dos primeras en una y la otra en compañía de otras dos, en otra cuyos nombres de los propietarios no sabemos, pero podemos certificar, que están consignadas en una agencia. Tercero sñr. Alcalde por las razones expuestas se nos ha hecho la vida insoportable, pues el lugar se ha constituido en verdadero lenocinio, a tal punto de estar las suscritas en las ventanas de nuestras habitaciones y pasas los hombres sin carácter y hasta en extremo ruines pues no han sabido catalogar la honradez que nosotros encubrimos, pues al pasar nos gritan mijitas y al no encontrar más contestación que el desprecio nos tiran con colillas de cigarrillo pues nos consideran de la misma conducta que abrigan las prostitutas ya mencionadas. Belén 1 de Julio de 1940.125

Esta cita contrasta con todo el argumento de este apartado en cuanto a lo representativo que era la prostitución en la vida de los ciudadanos y de cómo se acoplaba a varios sectores de la ciudad, las representaciones de obras ya mencionadas y el contraste con los archivos en los cuales se evidencia la presencia de quejas, reclamos y problemas por estas mujeres, nos es claro que para observadores locales más moralistas, como las presentadas en el fragmento anterior, la ciudad parecía un gran prostíbulo.126 En la actualidad es un tema que sigue presentado varios conflictos con zonas que se han desplazado o reintegrado bajo tolerancia de este oficio, sin duda alguna el tema de la prostitución, la ciudad y las representaciones que se pueden encontrar de esto en obras literarias es muy marcada, esto por ser parte de lo cotidiano, del habitar en la ciudad.

4.4 La ciudad planeada

En la primera mitad del siglo XX Medellín ya experimentaba grandes cambios en infraestructura como las canalizaciones del río Medellín y la quebrada Santa Elena, sumado a las vías a los costados del río, nuevas avenidas como Los conquistadores y Libertadores, sin dejar de lado que la ley de valorización de 1938 supuso el ensanche y apertura de las vías. El plano regulador no jugó un papel principal en el éxito de todo esto, el crecimiento de la ciudad desbordó totalmente las proyecciones que tuvo el único plano de 1913, además de muchas excepciones que se fueron presentando con el pasar de los años. Hay algo claro y es que, como idea, el Plano del Medellín Futuro127, con sus intenciones de regular y ordenar ese crecimiento desmedido para salvaguardar

125 AHM, Correspondencia General. Memoriales. F Julio de 1940

126 Reyes Cárdenas, Catalina. Vida social y cotidiana en Medellín, 1890-1940. 127 En el número de abril 18 de 1910 del periódico La Organización, la Sociedad de Mejoras Públicas convocó a un concurso público para premiar "el mejor plano" de Medellín Futuro.

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los intereses del grueso poblacional, la armonía y la fomentación de reglas terminó por ser un fracaso.128

En los últimos meses se ha observado una gran propaganda en favor de las obras públicas de nuestra ciudad. Los periódicos publican diariamente notas sobre las necesidades más urgentes y proponen mejoras; las radiodifusoras hacen lo mismo y hombres, señoras y niños tienen ese como su tema favorito. En las conversaciones se oyen preguntas como estas: “qué hay del Hotel Nutibara? Medellín necesita un gran hotel”. “cuándo volverá a ser Medellín una “tacita de plata”?” “Cómo van los árboles que están sembrando en Nutibara?” “qué hay del estadio?” “Están trabajando en el plano del Medellín futuro? Por qué no traen a Brunner?” “Cuando comienzan los trabajos de la planta de purificación de aguas?” “Comenzaron ya a ampliar la carretera a Santa Bárbara?” “cuándo ponen la verja de hierro en el Hospital?” “Por qué nos vamos quedar atrás de otras ciudades?” “Se va a quedar el Parque de Bolívar toda la vida en el estado miserable en que hoy se encuentra?” “Cuándo se hará el alumbrado ornamental de la ciudad?”. A estas preguntas y a muchas otras que nos hacen contestamos: La iniciación y desarrollo de las obras públicas corresponde al H. Concejo Municipal, al Sr. Alcalde Mayor, a la Junta de Fomento Urbano y también al Gobernador del Departamento. Ellos deben hacer un gran plan, anual o trienal o quinquenal, para el desarrollo continuo y armónico de la ciudad. Pero es necesaria también la iniciativa particular, el esfuerzo de los ciudadanos, la contribución generosa de los hombres ricos. Muchas veces hemos dicho que el mejor empleo de la fortuna es el de servir con ella a la ciudad donde la conseguimos.129

128 Botero Herrera, Fernando. Medellín 1890-1950: historia urbana y juego de intereses. Editorial universidad de Antioquia. Medellín- Colombia. Julio 1996. Pag. 140 129Revista Progreso Medellín febrero 1940 No 8

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Figura 6 Diario el Progreso La Medellín Futura Brunner 17 de julio de 1940 Revista progreso No 19, Pag 19

Diario el Progreso La Medellín Futura Brunner 17 de julio de 1940 Revista progreso No 19, Pag 19

Sin lugar a duda los proyectos se iban implementando, los ya nombrados, como el ensanche de vías se llevó consigo sectores de la ciudad que eran puntos de referencia para la vida de muchas

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personas de la época, otros cambios se dieron paulatinamente y con más fuerza, Manuel Mejía es su libro Ciudad em fuga expone esto, y representa aspectos muy determinantes que van ligados de la mano con las intenciones de esa Medellín que buscaban construir desde la sociedad de mejoras públicas:

Y continuó la Oficina de Planeación su afán modernista: el modernismo consistió en tapar las quebradas que rumoraban dentro, en derribar los amplios caserones que nos daban cierta personalidad, en imitar manías estadounidenses, ensanchar calles que imprimían carácter con tapias y aleros y zaguanes y balcones de macana y barrote torneado: los automóviles invadirían el camino del hombre. Un bus mató a Tango, cantante de mi pueblo; un bus mató a Michín Yepes, el periodista; un bus mató a Julián Restrepo, el de Obdulio y Julián, nuestro mejor dueto armónico.130

Figura 7 AHM-F1-Planeacion-Planos-505712 1950

AHM-F1-Planeacion-Planos-505712 1950

Este breve fesa historiane un contenido esclarecedor y genera un contraste con esa proyección del Medellín Futuro, las personas y el cómo este proyecto acabo siendo un intento

130La Ciudad en Fuga: comentarios sobre aspectos generales, gente y localidades que han cambiado con el tiempo, buena forma de analizar por medio de un escrito el antes y después de la ciudad. Pag 110

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fallido, si bien lo que nos muestra es claro, conciso y muy particular, en una escala más grande y con los mapas como apoyo, además de las conferencias del Medellín Futuro de Brunner, las representaciones que no entrega ese pequeño fragmento nos son completamente válidas para reconstruir ese historia de Medellín, su entorno, ese habitar, esta cita, extraída de una conferencia de Brunner es la contraparte directa a lo que Manuel Mejía expuso antes:

Hasta que la ciudad no cuente, mediante el ensanche paulatino de sus vías, de otra arteria nortesur de bastante capacidad, dicho tránsito debería desviarse conduciéndolo por la avenida de los libertadores, con la condición de que se reserve una de las dos avenidas ribereñas para el tránsito de automóviles de pasajeros únicamente. Para la fácil conexión de la carretera al norte con dicha avenida, podrá abrirse en la futura urbanización al oeste del Bosque, una avenida diagonal simétrica a la carretera que va al puente Don Jorge; en el otro extremo, en el sector de Guayaquil, podrá servir la calle Amador, una avenida relativamente ancha con palmeras, y así mismo la calle Maturín igualmente muy amplia.131

No es solo una cuestión de ensanche la principal, sino el cómo se lleva a cabo y lo que termina por representar, los viejos lugares de referencia se fueron despejando del camino para permitir el flujo masivo de automóviles y, a fin de cuentas, de otra forma de concebir el espacio, la proyección de edificios que reflejaran la industria y el carácter industrial de Antioquia. Manuel Mejía Vallejo nos representa detalladamente este aspecto, dejando una frase lapidaria como “una política de arrasamiento vanidoso” a este tipo de proyectos:

Y tumbaron el Teatro Bolívar (unos viejos actores en Madrid lloraron al darles la noticia); tumbaron al Teatro Junín y el Hotel Europa; tumbaron el Palacio Arzobispal, tumbaron la Plaza de Mercado y tumbaron calles enteras en una política de arrasamiento vanidoso. Nos quitaron las esquinas… Del Parque Bolívar persiste su retrete dominical, donde escuchamos pasillos y bambucos de Emilio Murillo, Carlos Vieco, Alejandro Wills, Adolfo Mejía y tantos otros que nos hablan de una Colombia ya casi imposible. Bajo las ramas de este parque, y contra los muros de Junín Crescencio Salcedo vendía sus flautas de lata y entonaba su “Yo no olvido el año viejo” o discutía con los transeúntes esa filosofía maravillosa que lo ayudó a vivir hasta su muerte.132

131Conferencia sobre “Medellín Futuro” dictada por el profesor Karl H. Brunner 17 de julio de 1940 Revista progreso No 19 132 Manuel Mejía Vallejo. La Ciudad en Fuga: comentarios sobre aspectos generales, gente y localidades que han cambiado con el tiempo, buena forma de analizar por medio de un escrito el antes y después de la ciudad. Pag. 11

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Figura 8 Teatro bolívar por dentro antes de ser demolido. BPP-F-016-0222 1953

Teatro bolívar por dentro antes de ser demolido. BPP-F-016-0222 1953

Estos contraste plasmados en obras sobre lo que se vivía y cómo se percibía la ciudad, sus cambios y lo complejo que esa proyección de una ciudad a la que buscaban fuera referente de modelos foráneos, sobre todo de tendencias norteamericanas de la mitad del siglo XX en adelante, las élites vieron en estos modelos una forma de modernización de la ciudad a su imaginario, por lo que los intereses particulares no escatimaron en maximizar utilidades con los bienes raíces aprovechando el gran crecimiento urbano y las necesidades de modernización de la ciudad para toda la primera parte del siglo pasado.133 Cómo nutrir más toda la información presentada hasta ahora sino con un fragmento del Gonzalo Arango cuya forma de representar la ciudad está ligada a la forma de recorrerla desde abajo, por lugares oscuros, rincones en donde se maneja el juego y en donde los poetas se permiten ser soñadores, las palabras que expresan su sentir permiten también

133 Botero Herrera, Fernando. Medellín 1890-1950: historia urbana y juego de intereses. Editorial universidad de Antioquia. Pag 196

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darse cuenta que la Medellín Futura que se planteaba desde arriba no podía cubrir a todos los sectores, y son estos los que logran enmarcar por medio de la literatura su visión:

Oh, mi amada Medellín, ciudad que amo, en la que he sufrido, en la que tanto muero. Mi pensamiento se hizo trágico entre tus altas montañas, en la penumbra casta de tus parques, en tu loco afán de dinero. Pero amo tus cielos claros y azules como ojos de gringa. De tu corazón de máquina, me arrojabas al exilio en la alta noche de tus chimeneas, donde sólo se oía tu pulmón de acero, tu tisis industrial, y el susurro de un santo rosario detrás de tus paredes. Bajo estos cielos divinos me obligaste a vivir en el infierno de la desilusión. Pero no podía abandonarte a los mercaderes que ofician en templos de vidrio a dioses sin espíritu.134

Figura 9 Bases edificio Coltejer, antiguo teatro Junín y hotel Europa, BPP Archivo Digital 1969

Bases edificio Coltejer, antiguo teatro Junín y hotel Europa, BPP Archivo Digital 1969

Si bien ya hemos hablado en este apartado sobre la ciudad de Medellín, sus planes a futuro y algunas muestras que contrastan registrado fotográficos, de archivos y fragmentos literarios, queda por decir que la ciudad como un ente que no para de crecer y transformarse logra verse representando en este mismo contraste, su destino difuso para el momento queda enmarcado para los historiadores del presente en diversas piezas, encajarlas y darles un sentido que permita explorar

134 Gonzalo Arango, Prosa para leer en la silla eléctrica. Pag 43

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nuevos espacios, dinámicas y voces es la clave para nuevos trabajos sobre la ciudad. Los autores como Manuel Mejía Vallejo, Gonzalo Arango y Jaime Sanín Echeverri y sus respectivas obras han permitido la concreción de otro panorama, otra forma de ver estos lugares, de contrastarlos y apreciar las representaciones que entrañan sus escritos, lo que nos dejan para ir esclareciendo esos vacíos historiográficos que se han vuelto puntos fuertes de investigación en la actualidad.

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Conclusiones

Teniendo presente todo lo expuesto por los diversos capítulos de este trabajo, desde la Historia Cultural, las Representaciones y los diversos autores que se han encargado de teorizar en torno a ello, pasando por una pregunta fundamental sobre lo que puede ser tenido en cuenta como literatura y cómo esta puede ser válida para el uso del historiador, la ciudad como un punto de referencia preciso para nutrir nuevas investigaciones teniendo presente como fuente obras de carácter literario y posteriormente dando un breve contexto sobre la literatura de Medellín, autores clave y sus estilos, el capítulo final ha supuesto una tarea que a pesar de haber concluido, precisa mucho más análisis e investigación en diversos puntos, así como la tarea de añadir más fuentes para seguir nutriendo apartados que no se pudieron tocar esta vez como la familia, el carácter arquitectónico de la ciudad, los centros religiosos y lo que giraba en torno a esto, etc. El uso de las obras literarias de autores que habitaron la ciudad para el periodo mencionado terminará abriendo nuevos panoramas para investigadores que se vean atraídos a la literatura con otras fuentes, acrecentando el conocimientos cultural de sectores estudiados y de los cuales siempre hay nueva información que gracias a este tipo de aproximaciones permite vislumbrar nuevas líneas investigativas como por ejemplo seguir explorando la línea de cantinas, juegos de azar y mujeres de vida alegre, la relaciones de estos lugares con la juventud intelectual del momento y cómo estas sentaron nuevas formas de aceptar o condenar estos lugares para el amplio espectro de una ciudad que gozaba de un catolicismo muy recto.

La ciudad de Medellín se presentó como un receptáculo de formas de crear, de pensar, de ser, y al llegar el siglo XX con lo que ya se ha podido observar que es formadora, que se nutre del flujo de gente que llega a ella y luego permite que estos se nutran de las relaciones que se engendran allí. La literatura creada bajo el manto de la ciudad la construye también, al crear nuevas formas de entenderla en el momento preciso en que ha sido descrita, si bien las representaciones de la ciudad, sus aspectos más puntuales como los más generales deben tomarse bajo un cuidado más extrema para investigaciones históricas, termina siendo muy ilustrativo lo que puede arrojar el dejar de lado el recelo a la literatura e historia juntas en un tema tan complejo como lo es la manera en que representan una ciudad que va cambiando constantemente.

Sigue habiendo mucho por investigar, la ciudad sigue dando muestras de que no va a parar de crecer, por el contrario, cada vez busca la manera de engullir áreas más amplias o de llegar a

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alturas imaginadas, por lo que el proceso de investigar el cómo se ha ido trasformando y cómo ha sido vista por las personas que la han habitado en determinado momento de su existencia es clave para comprendernos en la actualidad, para comprender las fallas que han tenido sus intentos de encontrar un estilo propio, de seguir unas normas traídas por el extranjero, de ser un lugar que refleje cultura e industria, también, de ser un lugar que cuenta con problemáticas que con el pasar de los años no han sido resueltas y que para el futuro es complejo suponer que lo estén, temas como la indigencia, las construcciones que son dejadas a su suerte para luego ser reemplazadas por edificios, etc. Como área total de relaciones dinámicas lo que se puede esperar es que la cantidad de temas que hay aun para investigar sean tomados de otras formas, con otras miradas y bajo otros presupuestos, nutriendo así la historiografía, permitiendo que la construcción de la historia se vea colmada de ese ímpetu por el conocimiento y traer de nuevo el pasado para tenerlo presente. Para terminar, es necesario enfatizar que este trabajo busca incitar al uso de nuevas fuentes para el oficio del historiador y su viabilidad, los temas expuestos son esbozos puesto que cada uno por sí mismo puede ser una investigación mayor por si sola.

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Fuentes primarias

Fuentes Primarias

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Cita: González Isaza, Jhon Hander (2023), Representaciones de ciudad en la literatura de Medellín 1940-1960, Universidad de Antioquia, p. N. https://hdl.handle.net/10495/39727