Universidad de Antioquia
Facultad de Medicina Sección de Pediatría Social
Teoría y práctica de la investigación en Capital Social 1
Resumen Este artículo muestra los diferentes abordajes del Capital Social, así como, sus diversas concepciones y los debates sobre él. También, propone para el Capital Social la dimensión “Acceso a los recursos sociales”, que mide la capacidad de movilización de recursos sociales tangibles de los actores del barrio y la familia, con lo cual, permite señalar la distribución diferencial de estos recursos entre individuos y grupos humanos y; articular este capital con la Clase Social. Igualmente, se analizan los diferentes niveles de medición del Capital Social y los diversos cuestionarios utilizados para medirlo. Se propone el cuestionario Harmonised Question Set Ampliado, que le incorpora al original las dimensiones “Acceso a los recursos sociales” e “Información”. Finalmente, se concluye que, pese a la diversidad de concepciones sobre el Capital Social, este constructo es útil, entre otros aspectos, para comprender en diferentes niveles, la dinámica de las relaciones sociales de individuos y grupos en cuanto movilización de recursos sociales por parte de ellos, así como, permite entender el contexto de diferentes fenómenos sociales.
Palabras claves Capital Social, Concepciones sobre Capital Social, Cuestionarios sobre Capital Social, Utilidad del Capital Social
1 Autor: Diego A. Sarasti V., MD, MSP, PhD Salud Pública. Profesor Asociado, Sección de Pediatría Social, Departamento de Pediatría y Puericultura, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia. Correo electrónico: diego.sarasti@udea.edu.co.
Theory and practice on Social Capital research
Summary This article shows different approaches to Social Capital, as well as its diverse conceptions and debates about it. It also proposes to Social Capital the “Access to social resources” dimension, which measures capacity on tangible social resources mobilization of actors in neighborhood and family, which allows to point out differential distribution of these resources between individuals and human groups, and to articulate this capital with Social Class. Likewise, different levels of measurement of Social Capital and various questionnaires used to measure it are analyzed. An Expanded Harmonized Question Set questionnaire is proposed, which incorporates the dimensions “Access to social resources” and “Information” to the original. Finally, it is concluded that, despite diversity of conceptions about Social Capital, this construct is useful, among other aspects, to understand at different levels, social relations dynamics of individuals and groups in terms of their social resources’ mobilization, as well as it allows to understand the context of different social phenomena.
Keywords Social Capital, Concepts on Social Capital, Questionnaires on Social Capital, Social Capital utility
1. Introducción
El Capital Social es un constructo útil para aprehender la capacidad de movilización de recursos de las personas, grupos y colectividades en sus relaciones sociales (Arriagada, 2003); así como, el contexto de diferentes fenómenos sociales. El Capital Social ha sido ampliamente tratado en la literatura científica (Arriagada, 2003) (Macinko & Starfield, 2001)(Sarasti-Vanegas, 2016). Los autores más conocidos en esta área son, a nivel individual, (Bourdieu, 1986) y (Coleman, 1988); Putnam (Putnam et al., 1993) y; a nivel de instituciones internacionales, el Banco Mundial (Uphoff, 1999), el Banco Interamericano de Desarrollo (Kliksberg, 1999), la Comisión Económica para el Desarrollo de América Latina (CEPAL) (Atria, 2003) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (Arriagada, 2003). Desde la década de los 90’ del siglo XX ha habido un creciente aumento de las publicaciones sobre Capital Social, las cuales se han dado en áreas como: Sociología, Economía, Psicología, Educación, Negocios, Estudios Organizacionales, Medicina, Agricultura, Bibliotecología y Estudios Informáticos y, Ciencias Políticas (Forsman,
2007).
El Capital Social es un término polisémico ya que tiene diferentes formas de entenderse; además, hay diversos enfoques analíticos e instrumentos metodológicos para medirlo (Macinko & Starfield, 2001). Pese a lo anterior, a nivel conceptual las diferentes concepciones del Capital Social tienen algunos elementos en común, pues, lo definen como un recurso de las personas, grupos y colectividades en sus relaciones sociales, en tanto que reconocen que sus redes de asociatividad están desigualmente distribuidas en la sociedad (Arriagada, 2003).
2. Abordajes del Capital Social
Los ejes principales del Capital Social son (Arriagada, 2003): La Capacidad de Movilización y los Recursos Asociativos. Los primeros pueden dirigirse hacia dentro del grupo (liderazgo en el grupo) o hacia afuera de este (liderazgo para el grupo). En los
segundos, recursos asociativos, pueden predominar las redes sociales internas (redes de cohesión) o las redes sociales externas (redes de alianzas). En general, se define que el Capital Social tiene implícitas dos formas de Capital. Una, llamada “Capital Social Estructural”, que se refiere a las estructuras sociales relativamente objetivas y externamente observables, tales como redes, asociaciones e instituciones y las reglas y procedimientos que ellas implican. La otra forma, llamada “Capital Social Cognitivo”, se refiere a elementos más subjetivos e intangibles, tales como, actitudes y normas de conducta generalmente aceptadas, valores compartidos, reciprocidad y confianza. Estas formas de Capital Social se refuerzan mutuamente, aunque puede encontrarse una sin la otra (Grootaert & Bastelaer, 2002). El Capital Social puede ser observado a diversos niveles (Grootaert & Bastelaer, 2002): Al micronivel, en la forma de relaciones horizontales de individuos y hogares y, las normas y valores asociados que subyacen a estas redes. En nivel meso de observación, situado entre el individuo y la sociedad como un todo, captura las relaciones horizontales y verticales entre grupos. En el sentido amplio del concepto, el Capital Social puede ser observado al nivel macro, en la forma del ambiente institucional y político que sirve como telón de fondo para toda la actividad social y económica y, la calidad de los acuerdos de gobernanza.
Se debe tener en cuenta que vecindario y redes sociales son, en general, conceptos distintos y que el primero es sólo una parte de las redes de sus residentes (Kleinhans,
2009).
El Capital Social del vecindario ha sido estudiado en diversas formas: Una, son las interacciones sociales superficiales que llevan a familiaridad pública, lo cual, puede llevar a un clima social favorable y a formas más tangibles de Capital Social; otra forma ha sido el estudio de las normas sociales que rigen la interacción entre vecinos y, finalmente, la relación entre la participación cívica, la reciprocidad, la honestidad y la confianza social.
El Capital Social a nivel del vecindario ha sido trabajado, entre otros, por Sampson (2003) para estudiar los determinantes de la desviación social. Este autor trabaja el
“control social informal”, que es la habilidad de los grupos para regular las acciones de sus miembros a través de varias actividades sancionatorias y rituales, y la “cohesión social”, que mide el grado de confianza de los miembros de una comunidad a sus vecinos.
Un estudio realizado en una muestra de habitantes de los diferentes condados de la ciudad de Chicago, Estados Unidos de Norteamérica, en 1995, muestra una relación inversa entre Cohesión Social (concepto incluido dentro del Capital Social) y la prevalencia de crímenes violentos como homicidios (Sampson, Raudenbush, & Earls, 1997)(Macinko & Starfield, 2001).
También, se han analizado las consecuencias negativas del Capital Social (Arriagada, 2003), como serían: la exclusión de los extraños, las demandas excesivas sobre los integrantes del grupo, las restricciones a la libertad individual y las normas niveladoras hacia abajo; al igual que, la existencia de un capital social “perverso”, en el cual las redes, contactos y asociaciones están al servicio de las actividades ilegales. En Colombia el Capital Social Perverso, basado en redes sociales preexistentes de instituciones y grupos sociales, favoreció el auge de los carteles de la droga, así como, barreras a la participación cívica (Hurtado et al., 2011).
Por su parte, el Capital Social Familiar se refiere a los recursos generados en la familia y que se pueden transmitir intergeneracionalmente (Bourdieu, 1986)(Bourdieu, 1986). Este capital es inherente a la estructura de las relaciones familiares (Coleman, 1988). El Capital Social Familiar se define como la calidad de las relaciones de los miembros de la familia, tanto dentro como fuera de esta, que incrementa el acceso de estos a los recursos y facilitan su capacidad de agencia para crear y usar recursos (Edwards, 2004). También, el Capital Social Familiar se asume como las relaciones entre los miembros de la familia (Coleman, 1988) y; dicho autor plantea dos formas de este capital: El Capital Social mantenido y movilizado dentro de la familia y el Capital Social construido por miembros de la familia, pero activo fuera de esta. La investigación de Kovacheva (2004), resalta la importancia del soporte familiar en la transición de los jóvenes de la escuela al trabajo, en donde ella misma puede actuar
tanto como red o utilizar las redes que los miembros de ella poseen; siguiendo los planteamientos de Coleman.
A nivel individual el Capital Social ha sido entendido como la capacidad del sujeto para utilizar el contexto social para obtener beneficios y se ha medido utilizando indicadores como: Confianza interpersonal, red social del sujeto, autoeficacia y pertenencia a asociaciones voluntarias (Lillbacka, 2006).
3. Conceptualizaciones sobre Capital Social
El Capital Social ha sido conceptualizado de diversas formas (Arriagada, 2003), lo que, lleva a una falta de un acuerdo sobre unas definiciones establecidas del mismo; igualmente, su investigación es relativamente reciente. Todo lo cual, combinado con su abordaje por múltiples disciplinas, ha llevado a la aparición de diferentes interpretaciones del concepto (Grootaert & Bastelaer, 2002). Los autores más conocidos en Capital Social son, a nivel individual, Bourdieu, Coleman y Putnam y; a nivel de instituciones internacionales, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica para el Desarrollo de América Latina (CEPAL) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (Arriagada, 2003).
Así, los diferentes autores que han trabajado el tema de Capital Social han generado una diversidad de enfoques y posturas al respecto; algunas de las cuales se muestran a continuación (Arriagada, 2003):
Cuadro 1. Autores y definiciones de Capital Social.
Autores definiciones Los fundadores Pierre Bourdieu (1986) El conjunto de recursos reales o potenciales a disposición de los integrantes de una red durable de relaciones más o menos institucionalizadas.
James Coleman (1990) Los recursos socioestructurales que constituyen un activo de capital para el individuo y facilitan ciertas acciones comunes de quienes conforman esa estructura.
Robert Putnam (1993) Aspectos de las organizaciones sociales, tales como las redes, las normas y la confianza, que facilitan la acción y la cooperación para beneficio mutuo. El Capital Social acrecienta los beneficios de la inversión en capital físico y humano. Las instituciones internacionales Banco Mundial (2000), Woolcock (1998), Dasgupta (2000), Narayan
(1999)
Instituciones, relaciones, actitudes y valores que rigen la interacción de las personas y facilitan el desarrollo económico y la democracia. Banco Interamericano de Desarrollo (2001), Kliksberg (1999) Normas y redes que facilitan la acción colectiva y contribuyen al beneficio común.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PUND) (2000), Lechner
(2000)
Relaciones informales de confianza y cooperación (familia, vecindario, colegas); asociatividad formal en organizaciones de diverso tipo, y marco institucional normativo y valórico de una sociedad que fomenta o inhibe las relaciones de confianza y compromiso cívico.
Bordieu (1986), en el nivel individual, propuso que el volumen de Capital Social que posee una persona depende del tamaño de las conexiones que puede movilizar y el volumen de capital económico, cultural y simbólico que posee cada persona con quien se contacta.
Así, el concepto de Capital Social en Bordieu se descompone en dos elementos: Primero, las relaciones sociales que permiten al individuo pedir recursos que posee la
colectividad y, segundo, la cantidad y cualidad de estos recursos (Portes, 1998) (Dika & Singh, 2002).
Adicionalmente, se muestran otras definiciones sobre Capital Social (Macinko & Starfield, 2001):
Cuadro 2. Otras definiciones de Capital Social: Fuente Definición Caracterización Portes (1998) “se refiere a la capacidad de los individuos para dirigir recursos escasos mediante su pertenencia a redes a estructuras sociales más amplias” Individuos Loury (según lo planteado por Woolcock, 1998) “Relaciones entre las personas que ocurre naturalmente que promueven o ayudan en la adquisición de destrezas y características valoradas en el mercado…un bien que puede ser tan significativo como el legado financiero para mantener la inequidad en nuestra sociedad” Individuos y sus relaciones sociales
Igualmente, otras definiciones sobre Capital Social son: Ostrom & Ahn “un atributo de los individuos y de sus relaciones que les aumenta su habilidad para resolver problemas (que requieran) de acción colectiva” (Ostrom & Ahn, 2003).
Norman Uphoff La “…organización formal o informal con sus roles, reglas, precedentes y procedimientos, en paralelo con redes de interacción formales o informales, junto con normas, valores, actitudes y creencias que se comparten en una población… (es) fenómeno estructural y cognitivo que lleva a acciones colectivas mutuamente benéficas” (Uphoff, 1999)
Cote & Healy Las “redes, junto con normas compartidas, valores y entendimientos, que facilitan la cooperación dentro y entre grupos” (Cote & Healy,
2001).
En la definición de Ostrom & Ahn se considera que hay múltiples formas de Capital Social y; se señala tres grandes formas de este capital con importancia para el estudio de la acción colectiva: 1) Confiabilidad; 2) redes y; 3) reglas o instituciones formales e informales.
Por su parte, la definición de Cote & Healy fue aceptada por la Organisation for Economic Cooperation and Development (OECD) y adoptada por el Social Capital Working Group para usarla en los diferentes departamentos gubernamentales del Reino Unido. En esta definición la cooperación se refiere a la movilización de los recursos del Capital Social, que son valores o suministros que se puede aprovechar (Harper & Kelly, 2003).
La definición de Cote & Healy ha mostrado fortaleza conceptual al analizar al Capital Social desde cinco dimensiones: Opinión sobre el área local, Participación cívica, Redes sociales y soporte, Participación social, Reciprocidad y confianza (Harper & Kelly, 2003). A partir de esta definición, la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido diseñó el Harmonised Question Set, cuestionario aplicado para el Módulo de Capital social del General Household Survey (GHS) 2000/01, en el Reino Unido; que mostró utilidad práctica. Así, esta definición es la única que se ha operativizado, de forma cuantitativa, en encuestas de largo alcance, como fue dicho módulo.
4. Debates sobre el Capital Social
Hay un debate sobre los orígenes y las intencionalidades del constructo del Capital Social (Carles Muntaner, 2004) (Motta, 2008) y otros, en cuanto que, enmascararía las relaciones de explotación económica distrayendo el análisis hacia otras relaciones, que si bien pueden existir, son resultado y no causa de las relaciones de producción.
Así, se plantea que el Capital Social es un dispositivo ideológico, construido para el control social al focalizar la atención en las redes sociales y en una supuesta utilidad de las normas, la cohesión y la cooperación, para el beneficio social; ocultando que este énfasis conviene más a los pequeños grupos de poder que controlan los mercados mundiales, pues, omite las inequidades estructurales económicas, los efectos negativos para la mayoría de los ciudadanos de un modelo de desarrollo económico explotador y concentrador de la riqueza en unos pocos, el conflicto político y el conflicto entre clases sociales.
Este enfoque ontológico y teleológico del Capital Social le endilga a este constructo intencionalidades más allá de su alcance conceptual y se plantea dentro de un debate ideológico. La riqueza del constructo Capital Social está en que es útil para aprehender la realidad social; como lo muestra el que ha sido conceptualizado y medido en diversos niveles: macro, meso e individual (conductas y actitudes) (Macinko & Starfield, 2001). Con lo anteriormente mencionado, puede afirmarse que todo conocimiento científico no está exento de intereses (Habermas, 1998), y el constructo del Capital Social no es la excepción. Además, este puede ser utilizado para insertarse en un “programa de investigación”, el cual, es un conjunto de teorías que supone un núcleo (las leyes y los supuestos fundamentales de la ciencia) constante y no expuesto a la refutación, así como, un «cinturón protector» de hipótesis auxiliares, que pueden refutarse y cambiar; y un conjunto de reglas metodológicas, que orientan en la investigación y el descubrimiento de diversas teorías; con el que se protege el núcleo y reordena el conjunto de hipótesis auxiliares, que se aceptan o desechan (Lakatos, 1983). El Capital Social ha sido de interés en diversas áreas, entre estas, la Salud Pública. El conocimiento científico en esta área es una arena de debate (Testa, 1992) y la producción científica se da en un espacio multidimensional de relaciones en las que los agentes o grupos de agentes ocupan determinadas posiciones relativas, en función de diferentes tipos de poder.
Además, para la constitución del campo científico operan determinaciones políticas, además de las científicas, y éste constituye un campo social igual a otro cualquiera,
con sus relaciones de fuerza y monopolios, sus luchas y estrategias, sus intereses y beneficios (Almeida-Filho & Silva-Paim, 1999).
Por su parte, hay diversos cuestionamientos al uso del Capital Social como variable independiente aislada; incluso, al uso mismo de este constructo, porque omite las inequidades estructurales económicas y el conflicto político (Carles Muntaner, 2004); o que, también, es funcional al capitalismo en su nueva fase, convirtiéndose en la nueva base ideológica para las políticas de desarrollo del nuevo milenio, con la implicación cultural y política de educar para el conformismo (Motta, 2008). Diversos estudios han mostrado la validez de tomar al Capital Social como variable independiente. Un estudio mostró que la pobreza disminuye, conforme aumenta el capital social (Collado, 2007). Otro, mostró que los empresarios de grupos económicos elevados tienen más capital humano y social y, así, tienen más posibilidades de éxito (Anderson & Miller, 2003). Sin embargo, un estudio mostró que el Capital social tenía más débil asociación con inequidades en salud de la población que la inequidad económica y el poder de la clase trabajadora (Carles Muntaner et al., 2002). Así mismo, se crítica la postura que cree que se puede lograr la cohesión social y la salud de la población incrementando el capital social sin buscar solucionar las desigualdades estructurales, es decir, sin el conflicto político generado por las relaciones de clase, género o etnia (C Muntaner & Lynch, 2002). De igual forma, Pichler y Wallace critican el que se confíe en que una sociedad civil que se autoayuda o en el empoderamiento de las personas lleve automáticamente al empoderamiento de todos, pues, los que más participan son los que están en mejor posición y considera que se debe ser escéptico frente al papel del cambio social a través de una sociedad civil activa, pues, se encontró que las capas superiores de la jerarquía social se resisten a pérdidas significativas de sus propios recursos (Pichler & Wallace, 2008).
5. Acceso a los recursos Sociales, propuesta de dimensión del Capital Social
para medir los recursos sociales tangibles en el barrio y la familia
El autor del presente artículo propone analizar los recursos sociales tangibles disponibles en el barrio y en la familia, ya que ellos condensan, de hecho, la capacidad de movilización de recursos por parte de los actores en dichos espacios. Esta capacidad de movilización de recursos es uno de los ejes principales del Capital Social (Arriagada, 2003) y su diferente capacidad por parte de individuos y colectivos guarda una relación directa con la propiedad, la riqueza y el poder. Así mismo, la medición y comparación de estos recursos en distintas comunidades permite medir su distribución diferencial. La dimensión del Capital Social propuesta, “Acceso a los recursos sociales”, mide la percepción del individuo de la disponibilidad y suficiencia de los recursos sociales tangibles a los que ha accedido su familia en el barrio en donde vive, así como, mide los recursos propios de la familia. Esta medición permite analizar su distribución diferencial; por lo que, posibilita articular al Capital Social, como capacidad de movilización de recursos, con la Clase Social, en cuanto la distribución diferencial de estos recursos.
Se debe tener presente que la dimensión “Acceso a los Recursos Sociales” es una dimensión del Capital Social, ya que analiza los recursos existentes en la comunidad y la familia y; no es una dimensión de la Clase Social, ya que esta se mide principalmente por la inserción del sujeto en el proceso productivo o en el mercado. También, se debe tener en cuenta que esta dimensión puede ser poco útil en áreas sin diferencias marcadas en la distribución de los recursos sociales tangibles, entre estos los de salud tal como lo plantea un estudio (Islam et al., 2006).
6. Medición del Capital Social
El Capital Social ha sido medido en diferentes niveles (Macinko & Starfield, 2001): Un nivel macro, que ha recibido poca atención en la literatura en salud, en donde los contextos histórico, social, político y económico son vistos como antecedentes de los tipos de relaciones sociales o estructuras societales que pueden producir Capital Social y ayudar a determinar su distribución dentro de la sociedad.
Un nivel “meso”, en donde se miden las características del vecindario o de comunidades que pueden afectar la producción y el uso del Capital Social dentro de ellos y, por tanto, influenciar los patrones de desarrollo de la red social, la cooperación, la “eficacia colectiva” y el nivel de desviación social; las variables de este nivel están aún en sus estadíos iniciales de desarrollo y no se han incorporado en estudios de resultados en salud.
Un tercer nivel, compuesto de las conductas individuales, que se ha agregado a los niveles de vecindario, estatal y nacional y, usualmente, se muestran como si ocurrieran en un contexto neutral histórica, política y socioeconómicamente. El cuarto nivel se compone de actitudes del nivel individual, que son primariamente constructos psicológicos, tales como, confianza en los vecinos, confianza en el gobierno y expectativas de reciprocidad; muchas de estas medidas son agregadas al nivel de vecindario, estatal o nacional en estudios de resultados en salud.
a. Cuestionarios para capturar los datos sobre Capital Social
El Capital Social se ha utilizado usualmente para medir recursos sociales en un área local definida (comuna, sector, barrio, vecindario, alrededores del encuestado). Los recursos medidos varían según el instrumento utilizado.
En general, estos instrumentos miden dimensiones del Capital Social que se dan en el área local y que son procesos interactivos, intangibles, entre actores de dicha área y, no miden recursos sociales tangibles disponibles en la comunidad; aunque, el perfil comunitario del Socat evalúa a algunos de ellos; mientras que el Harmonised Question Set y el Harmonised Question Set Ampliado se centran en evaluarlos. Los siguientes son algunos de los cuestionarios usados para estudiar Capital Social.
1) Socat
El Socat (Social Capital Assessment Tool), desarrollado por el Banco Mundial, son tres instrumentos (el perfil comunitario, la encuesta de hogares y el perfil
organizacional) que miden el Capital Social estructural (instituciones y redes), el Capital Social cognitivo (confianza, normas y valores) y otros indicadores de desarrollo en el nivel meso y micro (comunidad, hogares y organizaciones), para evaluar cómo este Capital Social contribuye o erosiona el desarrollo social y económico (Krishna & Shrader, 2002).
2) Inquesoc
El Cuestionario integrado para la medición del capital social (SC-IQ ó INQUESOC), también, fue desarrollado por el Banco Mundial y analiza las siguientes dimensiones del Capital Social en el área local: Grupos y redes, Confianza y solidaridad, Acción colectiva y cooperación, Información y comunicación, Cohesión e inclusión social y, Empoderamiento y acción política (Grootaert et al., 2004).
3) Barcas (Barómetro de Capital Social)
El Barcas (Acrónimo de Barómetro de Capital Social) es un cuestionario para medir el Capital Social diseñado por John Sudarsky (Sudarsky, 1999); que él ha aplicado en Colombia, desde 1995, para hacer un seguimiento a las siguientes dimensiones del Capital Social: Confianza Interpersonal, Mutualidad y Reciprocidad, Participación Política, Control Social y Rendición de Cuentas, en cuatro ciudades (Bogotá, Barranquilla, Cali y Medellín).
4) Harmonised Question Set
El Social Capital Harmonised Question Set, desarrollado por la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido (Green & Fletcher, 2003) (Harper & Kelly, 2003), analiza las siguientes dimensiones del Capital Social en el área local (Green & Fletcher, 2003):
Opinión sobre el área local (mide las percepciones individuales del área en el cual viven), Participación cívica (mide participación del individuo en asuntos locales y nacionales y la percepción de la capacidad para influenciar a estos asuntos), Redes Sociales y Apoyo (mide el contacto con y, el soporte de, la familia y amigos),
Participación Social (mide el involucramiento y trabajo voluntario para grupos organizados), Reciprocidad y Confianza (mide la cantidad de confianza que los individuos tienen en otros, en aquellos que conoce y en los que no conoce, así como la confianza en instituciones formales).
Respecto a la dimensión Opinión sobre el área local, algunos autores la incluyen como una ayuda para el análisis y la consideran una dimensión no exclusiva del Capital Social, aunque, fuertemente influida por este (Harper & Kelly, 2003); mientras que, otros la consideran dentro del Capital Social (Green & Fletcher, 2003).
1) Harmonised Question Set Ampliado
Este cuestionario retoma el Harmonised Question Set y lo amplía, pues, le adiciona variables (preguntas) a las cinco dimensiones originales de este, así como, las dimensiones “Acceso a los recursos Sociales” e “Información”2. La dimensión “Acceso a los recursos Sociales”, diseñada por el autor del presente artículo, mide recursos sociales tangibles del barrio, tales como: vías y servicios públicos de transportes, instituciones de salud, centros de atención a grupos específicos (centro de jóvenes, asilo, etc), centros culturales, instituciones educativas y comercio. Por su parte, los recursos sociales tangibles que esta dimensión mide en la familia del individuo son a los que ha accedido ésta: instituciones educativas (preescolares, escuelas, colegios, universidades, etc) donde han estudiado los miembros de su núcleo familiar, instituciones de salud a donde han consultado ellos. Además, mide recursos familiares, como: adecuación de la vivienda a las necesidades del núcleo familiar, suficiencia de ingresos económicos de su núcleo familiar (para vivir en un barrio como el que quisieran, recrearse como quisieran).
Conclusiones
2 Se puede consultar en detalle este cuestionario en el artículo:”Harmonised Question Set Ampliado, cuestionario para investigar Capital Social”.
Pese a la diversidad de concepciones sobre el Capital Social este constructo es útil para comprender, en diferentes niveles, la dinámica de las relaciones sociales de individuos y grupos en cuanto movilización de recursos sociales por parte de ellos, así como, permite entender el contexto de diferentes fenómenos sociales. Hay que tener en cuenta que cuando hablamos de Capital Social hay muy distintas conceptualizaciones. El que las categorías analíticas utilizadas por el Capital Social posibiliten aprehender la realidad, no oculta ni niega aspectos importantes de debate en torno a temas que han sido abordados con este constructo; principalmente, en cuanto a tener precaución para dar por sentado premisas infundadas, tales como que: el empoderamiento de las comunidades sea la panacea para sus problemáticas; que la inequidad en salud y las malas condiciones de salud sean el resultado de la incapacidad de la gente para conformar un capital social; que el Estado deba desatender a las comunidades, o que, no haya elementos estructurales que constriñen el desarrollo de estas.
Dicha diversidad de concepciones sobre el Capital Social muestra que el problema no es el constructo en sí mismo, sino, en el uso que se le dé a este; por lo cual, la atención se debe dirigir al sujeto que lo usa, en cuanto, a su visión de mundo, sus intenciones e intereses.
Por su parte, la dimensión del Capital Social “Acceso a los recursos sociales”, propuesta en este artículo, al analizar los recursos sociales tangibles disponibles en el barrio y en la familia, posibilita estudiar la capacidad de movilización de recursos por parte de los actores en dichos espacios. Así mismo, permite articular a los constructos de Capital Social y de Clase Social, al posibilitar medir el acceso diferencial a los recursos sociales, lo cual, está fuertemente influido por la Clase Social. De otro lado, los diferentes cuestionarios sobre Capital Social miden diversos recursos sociales en un área local definida (comuna, sector, barrio, vecindario, alrededores del encuestado). El Harmonised Question Set y el Harmonised Question Set Ampliado, cuestionario propuesto en el presente artículo, se centran en evaluar los recursos sociales tangibles disponibles en la comunidad.
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Cita: Sarasti Vanegas, Diego Arturo (2025), Teoría y práctica de la investigación en Capital Social, Universidad de Antioquia, p. N. https://hdl.handle.net/10495/44549