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Programa Guía Cultural Voces y sentires:

un trasegar por la mediación cultural Memorias 1995-2025

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División de Cultura y Patrimonio Vicerrectoría de Extensión Universidad de Antioquia Programa Guía Cultural. Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural. Memorias 1995-2025 ISBN (digital): 978-628-7762-74-9 ISBN (impreso): 978-628-7762-73-2 John Jairo Arboleda Céspedes Rector Ana Lucía Pérez Patiño Vicerrectora de Extensión Lucía Arango Liévano Jefe División de Cultura y Patrimonio Silvia Yaneth Álvarez Ortiz Coordinadora Programa Guía Cultural Programa Guía Cultural. Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural. Memorias 1995-2025 Primera edición: julio de 2025 © División de Cultura y Patrimonio Universidad de Antioquia Diagramación: Imprenta Universidad de Antioquia Fotografías: Ángela María España Viveros

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Programa Guía Cultural Voces y sentires:

un trasegar por la mediación cultural Memorias 1995-2025 División de Cultura y Patrimonio Vicerrectoría de Extensión Universidad de Antioquia

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| 6 | Contenido Agradecimientos [9] Mediadores culturales: del significado al sentido [12]

30 años de mediación cultural: historia y proyección del Programa Guía

Cultural [14] La mediación como práctica cultural  [18] El guía cultural como mediador/a  [20] Nuestro presente y futuro  [22] Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural  [24] Introducción [27] Capítulo 1. Nuestro lugar de enunciación [29] ¿Quiénes somos?  [30] ¿Cuáles son las posturas ético-políticas del mediador/a cultural y sus implicaciones en la mediación cultural?  [31] La mediación Cultural: una posibilidad conceptual y metodológica para el Programa Guía Cultural  [33] Breve repaso histórico por la mediación cultural  [33] La importancia de la mediación cultural  [36] Posibilidades de la mediación cultural en el Programa Guía Cultural  [38] Lo que se ha construido  [39] Los problemas socialmente relevantes  [43] El aprendizaje significativo  [44] La animación sociocultural  [45] Parte final  [47] Capítulo 2. Un horizonte conceptual [51] Escuela de formación  [52]

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| 7 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Aportes para una educación patrimonial desde el quehacer del guía cultural  [55] Hacia una concepción viva y crítica del patrimonio universitario   [55] La educación patrimonial desde el quehacer del guía cultural  [57] Aprendizaje significativo en el Programa Guía Cultural   [62] Aprendizaje significativo y mediación cultural: una novedosa relación   [64] Voces que guían: el aprendizaje significativo desde la experiencia de quienes enseñan  [68] A manera de conclusión  [71] La mirada pedagógica en la práctica  [73] Capítulo 3. Laboratorios y contenidos de mediación cultural como apuesta de educación y transformación [75] Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural  [76] Ruta de descubrimientos  [76] Más allá de las barreras  [79] Laboratorio de Patrimonio Natural  [83] Terra Mater, el origen   [83] Una apuesta por la educación ambiental  [85] Nuestras visitas: los frutos que recogemos y las semillas que sembraremos   [85] Naturaleza, experiencia y consciencia: un camino hacia el aprendizaje significativo  [88] Laboratorio de Mediación de Patrimonio Natural hoy: un ecosistema de conocimiento en constante evolución  [89] Laboratorio de Mediación para las Infancias  [91] Nuestra trayectoria  [91] Nuestro compromiso con las infancias  [93] Nuestros logros  [94]

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Programa Guía Cultural | 8 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Laboratorio de Historia  [96] ¿Quiénes somos?  [96] Inicia un camino de reflexión. Primeros pasos del Laboratorio de Historia  [97] Apuestas del presente  [97] Nuestros logros  [100] Medi[arte] o de cómo el Programa Guía Cultural utiliza el arte para construir ciudadanías culturales  [103] Museo Abierto  [103] Capacitación en contenidos de arte  [104] Formación en mediación artística  [105] Capítulo 4. Sobrevivir (Re-inventarse, Resistir, Re-Existir) en una pandemia [109] Sentires y experiencias de exmediadores en pandemia  [110] Sobrevivir (Re-inventarse, Resistir, Re-Existir) en una pandemia  [114] Adaptaciones durante la emergencia sanitaria  [115] Consolidación de las visitas guiadas virtuales  [117] Impacto en el público y resultados de las visitas virtuales  [118] El proceso de capacitación y desarrollo de competencias  [119] Referencias [121]

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| 9 | Memorias 1995-2025 Agradecimientos Este libro es el resultado de un esfuerzo colectivo, construido por muchas manos y corazones que se han conectado entre sí para darle vida a este proyecto. Agradecemos, en primer lugar, a Lucía Arango Liévano y Silvia Yaneth Álvarez Or­ tiz por sus gestiones incansables para que la materialidad de este libro fuera posible, su liderazgo y dedicación son raíces para el crecimiento permanente del Programa Guía Cultural.

A la Imprenta de la Universidad de Antioquia, por darle un cuerpo a nuestras pa­ labras y posibilitar que nuestro conocimiento tenga un lugar en el mundo. A nuestros talleristas, Valentina Hurtado Vélez y Andrés Araque González, gracias por guiar nuestros primeros pasos y darnos las herramientas para la construcción de este proyecto.

A Jorge Franco Giraldo y Yuliana Mondragón Tabares, por su minuciosa labor en la edición, por traslucir cada texto, permitiendo que cada uno brille con claridad. A Ángela María España Víveros, por inmortalizar el sentido de nuestros procesos, gracias por crear imágenes tan valiosas para la memoria de esta generación. A todas las personas que nos dieron su escritura, para compartir el conocimiento construido en nuestro amado programa, gracias por convertir cada página en un es­ pacio para la reflexión y el encuentro.

Y, por último, un profundo agradecimiento a todo el equipo de mediadores cultu­ rales cuyo compromiso, reflexión y dedicación ha permitido la creación de experien­ cias, talleres y recorridos que han hecho de la democratización y difusión de nuestro patrimonio universitario una realidad.

Gracias a cada uno de ustedes por darle vida al Programa Guía Cultural.

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Guías en mediación de “Recorrer, contemplar y conversar: Ángela Restrepo”. Año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 12 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Mediadores culturales:

del significado al sentido Lucía Arango Liévano1 Preguntar es un gesto demiúrgico porque fractura la oscuridad del cuestionamiento mudo y abre camino hacia la búsqueda de respuestas. Fiat Lux Contrariamente a los modelos que se limitan a la transmisión de datos históricos y for­ males, la mediación que se ejerce desde el Programa Guía Cultural de la Universidad de Antioquia no contempla la existencia de respuestas inequívocas ni de preguntas obvias, porque presupone que, tanto las unas como las otras, nacen al interior de cada individuo en función de creencias, vivencias y experiencias tejidas a lo largo de su vida. Desde este punto de vista, la pregunta es más importante que la respuesta. La pregunta, manifestada en su forma más espontánea, la oralidad, detona una génesis constante de intercambios que, encadenados en un espacio de diálogo, crean constelaciones de significados donde la mente se encuentra con muchas otras posibi­ lidades de ser y de interpretar, para desde allí, buscar sentidos colectivos y compartir identidad.

La paradoja según la cual la humanidad nunca había estado tan conectada, y el ser humano nunca se había encontrado tan solo, es ya un lugar común. Hoy más que nunca, decodificar un mundo cada vez más complejo donde asechan los sesgos, las manipulaciones y los fanatismos, requiere entender que la línea que separa las

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Jefe de la División de Cultura y Patrimonio y del Museo Universitario, Universidad de Antioquia.

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| 13 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural verdades es una construcción dinámica y subjetiva, ha­ bitada por una infinidad de matices. Por esto, desde hace

30 años la Universidad de Antioquia moviliza esfuerzos

considerables para el desarrollo intencionado de la me­ diación cultural como camino para la construcción de la paz. Como una forma de reconocer y enarbolar distintas formas de saber, aprender y discurrir. Porque, ¿dónde, si no en la universidad pública, se debe promover la media­ ción cultural como camino para la construcción de una ciudadanía dinamizada constantemente por nuevos sen­ tidos y significados?

Y esto ha sido posible porque el Programa Guía Cul­ tural es un espacio de participación y libertad habilitado desde la institución y vitalizado por generaciones y ge­ neraciones de estudiantes que han aportado sus saberes y visiones para la consolidación de un modelo referente. Ellos son el corazón mismo del proceso, un corazón que nunca dejará de latir.

Este libro, realizado gracias a la participación entu­ siasta y desinteresada de muchos y muchas, es el segundo volumen de la memoria social del programa. Recoge los aprendizajes de este proceso y constituye un aporte signi­ ficativo para la gestión del conocimiento, entendida como las acciones conducentes a compartir de manera sosteni­ ble los saberes moldeados desde la experiencia. Gracias a los mediadores culturales por no dejar de creer en el diálogo, gracias por hacernos preguntas, gracias por recorrer el camino colectivamente, gracias por vivir y vitalizar el territorio, sea un barrio, un campus, una facul­ tad o un muro.

El Programa Guía Cultural es un espacio de participación y libertad habilitado desde la institución y vitalizado por generaciones y generaciones de estudiantes que han aportado sus saberes y visiones para la consolidación de un modelo referente.

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| 14 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural

30 años de mediación cultural:

historia y proyección del Programa Guía Cultural Silvia Yaneth Álvarez1 El Programa Guía Cultural conmemora sus 30 años de entrega y dedicación a la me­ diación cultural; desde su conformación ha estado comprometido con la difusión, promoción y conservación del patrimonio cultural de la Universidad de Antioquia, desarrollando programas y proyectos que permitan dinamizar y multiplicar las posi­ bilidades de integración social y los procesos de educación ciudadana. Estos esfuer­ zos están orientados directamente a establecer un acercamiento efectivo entre la Universidad y la comunidad local, regional y nacional, con el fin de consolidar tejido social y generar sentido de pertenencia.

Sus objetivos se basan en la divulgación de los patrimonios y las memorias vivas de la institución, en aras de darle a conocer a la sociedad una universidad que hasta el día de hoy sigue apostándole a la convergencia entre la academia, la cultura, la historia y el patrimonio. En ese orden de ideas, las estrategias construidas dentro del Programa se orientan a diferentes públicos con la finalidad de que, desde la me­ diación, cada uno de estos se pueda ver atravesado en cierta medida por la narrativa que la universidad ha construido a lo largo de los años. Es importante hacer hincapié en que a partir de las prácticas construidas se aboga por la defensa de la educación pública, gratuita y de calidad y los ejes misionales se encuentran implícitos en el discurso y en las acciones adelantadas.

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Coordinadora del Programa Guía Cultural, División de Cultura y Patrimonio.

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| 15 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural El Programa Guía Cultural surge durante la rectoría del doctor Jaime Restrepo Cuartas y bajo la coordinación de la socióloga Erika Hoyos Ossa en el año 1995; la idea del proyecto consistía en tener algunos mediadores con un profundo co­ nocimiento de la institución para mostrarle a la comunidad interna y externa los desarrollos cul­ turales, creando además, un sentido de pertenen­ cia en toda la comunidad universitaria; es decir, los estudiantes, los docentes e investigadores, los egresados, los jubilados y los empleados. Al comienzo del programa, todo el acompañamien­ to se recibió de los monitores del Departamento de Extensión Cultural en una oficina del Bloque

22 de la Ciudad Universitaria. Después se realizó

una convocatoria masiva para contratar a diez au­ xiliares administrativos (modalidad de estímulo que otorga la Universidad a estudiantes con buen rendimiento académico con el fin de ayudarles a financiar parte de los gastos que demandan sus estudios), a la cual se presentaron ciento cincuen­ ta personas. De allí se seleccionaron algunos para conformar un grupo inicial de estudiantes que tu­ vieran una fuerte sensibilidad frente a la univer­ sidad, que fueran conscientes de la importancia de compartir la información y que ayudarán a for­ mular las bases del programa. El grupo inicial de mediadores dedicó los primeros seis meses a de­ terminar cómo debía funcionar el Programa Guía Cultural y qué líneas debía establecer. Aquí surgió la división del trabajo en comisiones; la primera era la encargada de las visitas guiadas y atendía a los estudiantes de colegios, los visitantes de otras regiones y a las personas extranjeras interesadas en conocer el campus universitario. La primera visita guiada fue para un estudian­ te de España que realizaba un intercambio con la universidad. A partir de ese encuentro se definie­ ron los protocolos para las visitas y se determi­ naron los horarios de 10:00 a 12:00 de la mañana y de 2:00 a 4:00 de la tarde para su realización. La segunda comisión que se consolidó fue la de información; sus integrantes además de atender a quienes deseaban conocer la universidad también eran quienes hacían contacto con las personas interesadas en saber todo lo relacionado con la institución. El primer punto de información que se instaló fue el del hall del Teatro Universitario. Como aún no se había asignado un presupuesto al Programa, se improvisó con telas y ladrillos cu­ biertos con un telón, el que sería el primer puesto. A dicho lugar comenzaron a llegar las personas que necesitaban orientarse en la Universidad o que buscaban información cultural, de investiga­ ción, cursos de extensión, eventos, entre otros. Luego se construyó el Punto de Información en el Bloque 16, Administrativo, y en el Bloque 9, donde está la Facultad de Educación y la de Cien­ cias Sociales y Humanas, cerca de la portería co­ nocida como “de Barranquilla”. El tercer frente

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Programa Guía Cultural | 16 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural que cubrió el Programa Guía Cultural fue el con­ mutador de la Universidad de Antioquia. El direc­ tor de comunicaciones del momento se contactó con Erika, la coordinadora del Programa para que evaluara la posibilidad de que las y los mediadores fueran los encargados de operar el conmutador de la universidad para tener centralizada la informa­ ción; así se le delegó al Programa Guía Cultural la responsabilidad de administrar el conmutador hasta el año 2013.

Para el año 2018 el programa se encontraba fuertemente consolidado y contaba con tres co­ misiones dirigidas a diferentes tipos de público: la Comisión Infantil, orientada al abordaje de los patrimonios y memorias vivas de la universidad con las infancias, contaba con una serie de rutas y actividades en las que tenía protagonismo el juego, las dinámicas y los momentos lúdicos; entre ellos se destacan las rutas: “Descubriendo un tesoro en el alma” y “Jugando a descubrir el alma”, las cuales han trascendido hasta el día de hoy con las respec­ tivas adecuaciones hechas por los guías culturales; de igual forma, se habían implementado obras de títeres como “Alma, la pequeña gigante” y “El se­ creto de Manolo”, las cuales, para ese entonces, habían sido presentadas en otros escenarios dife­ rentes al campus. La segunda comisión se llama­ ba Otras Miradas y ésta se encargaba de construir las estrategias para la puesta en marcha de visitas guiadas adaptadas a la población con discapacidad que hacía parte del campus o que lo visitaba; hasta el día de hoy, esta comisión ha tenido un impacto bastante significativo en temas de accesibilidad en la universidad y se ha convertido en un referente sobre inclusión en la División de Cultura y Patri­ monio. La tercera comisión era la de Patrimonio Natural: cuyos integrantes, con sus diferentes apuestas, han brindado un gran aporte en torno al reconocimiento del campus universitario como patrimonio ecológico y paisajístico desde 2009, ge­ nerando sentido de pertenencia para la conserva­ ción del pulmón verde que es el campus. Durante el 2019, el Programa inicia una serie de reestructuraciones en torno al papel del guía cultural, de cara a los visitantes de la universidad y la forma de abordaje de los contenidos, una ta­ rea que se venía desarrollando, pero que no había sido suficientemente sistematizada. Es por esto que se lleva a cabo un estudio de públicos en el que el Programa se pregunta por quiénes son los visitantes de la universidad, así como por las for­ mas de presentar los contenidos en aras de una experiencia significativa donde el interlocutor juega un papel fundamental. En este orden de ideas, se desarrolla una investigación sobre me­ diación como una práctica cultural y como el eje transversal de la labor del guía cultural en rela­ ción con el campus universitario como un museo

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| 17 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural abierto en el que la educación no formal y la ani­ mación sociocultural son las prácticas protagóni­ cas. De igual forma, a partir de esta investigación se determinan asuntos importantes que después redundan en el proceder del programa, por ejem­ plo, se establece que la mayor cantidad de visitan­ tes del campus son estudiantes de bachillerato de instituciones públicas y privadas interesadas por la oferta educativa de la Universidad; además se observó que era de poco interés para estas perso­ nas los asuntos relacionados con el patrimonio, la cultura y las memorias, en la medida en que se re­ fieren a las formas tradicionales de presentación y mediación, las cuales el programa replanteó en ese momento, de tal manera que, no sólo se de­ terminó una nueva evaluación ajustada a la expe­ riencia del visitante, sino que se pensó en nuevas formas de dar visitas, con diferentes objetivos y propuestas según el público, en respuesta a las so­ licitudes que ellos hacían.

En el año 2020 se pensó en un formato de visi­ ta general que incluía aspectos sobre la memoria, la cultura, la historia, pero también se imple­ mentó otra visita, orientada hacia los contenidos del bienestar, los espacios y la oferta académica. Por aquel entonces, llegó la pandemia del Co­ vid 19 y con ésta, el confinamiento. No obstante, la universidad no podía parar y desde el que en ese entonces era el Departamento de Extensión Cultural, se llevaron a cabo una serie de adecua­ ciones en función de la reinvención que significó el paso de las actividades presenciales a la virtua­ lidad. Es por esto que se implementaron los for­ matos de visita guiada como recorridos virtuales apoyados por plataformas como Genially en los que se utilizaban sonidos, canciones, lecturas y una serie de estrategias para tener un alto grado de alcance a los diferentes públicos. Cuando la universidad retornó a la presen­ cialidad, desde la Vicerrectoría de Extensión se adoptaron cambios significativos y se consolidó la División de Cultura y Patrimonio conformada por el Departamento de Extensión Cultural, al cual estaba adscrito el programa, y el Museo Uni­ versitario (MUUA). A nivel interno se empiezan a implementar cambios en cuanto a organización y estructura, de tal manera que lo que antes se llamaban comisiones, ahora pasaron a llamarse laboratorios; de esta manera se conformaron el Laboratorio para las infancias, el Laboratorio de accesibilidad, el Laboratorio de Patrimonio Natu­ ral y se constituyó el Laboratorio de Historia. Por su parte, se distribuyeron las funciones de oficina, de puntos de información y de apoyo a eventos en estudiantes que no se dedicaban a hacer la labor de mediación, para permitir en otros la profundi­ zación en contenidos, así como en sus estrategias de abordaje.

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| 18 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Programa Guía Cultural, abril 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros La mediación como práctica cultural El Programa Guía Cultural ha tenido un impacto bastante significativo, no sólo para la universidad, sino para nuestra sociedad medellinense, en tanto su propuesta de trabajo ha trascendido el campus y ha podido participar en espacios de ciudad como Caminá Pa’l Centro (un evento cultural periódico organizado por la Universidad y otras orga­ nizaciones con presencia en el centro de la ciudad de Medellín) y otras colaboraciones con entidades como Comfama o el Hospital Universitario San Vicente Fundación. La misión del Programa ha estado enfocada en generar experiencias culturales a la comunidad universitaria y a la sociedad en general, y se ha comprometido durante estos treinta años con la difusión, promoción y conservación del patrimonio cultural de la Universidad de Antioquia; por lo cual ha desarrollado programas y proyectos que contribuyen a dinamizar y multiplicar las posibilidades de acercamiento al patrimonio tangible, intangible y natural, desde las visitas y rutas, generando así un sentido de pertenencia por el Alma Mater.

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| 19 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Teniendo en cuenta que desde el área de exten­ sión se hace énfasis en la dimensión de lo cultural y la promoción del conocimiento, la creación y el goce de los bienes y servicios culturales tanto del público interno y externo, a lo largo de estas tres décadas el programa ha estado también comprome­ tido con la formación integral de las y los mediado­ res culturales, en aras de cumplir con el ideal antes mencionado.

Estos enfoques nos han permitido diferenciar­ nos y enriquecer el Programa Guía Cultural, que día a día se constituye a partir de la diversidad y la interdisciplinariedad: las y los mediadores culturales poseen diferentes intereses y fortalezas que incluso permiten que ellos mismos sean quie­ nes propongan y lideren muchos de los proyectos que refuerzan la razón de ser institucional. Así, el programa se constituye como una construcción conjunta que fomenta habilidades, destrezas y conocimientos necesarios para reconocer, a con­ ciencia, la importancia del trabajo en equipo y el respeto por las capacidades del otro. Además, las características del servicio que debe prestar el guía, más allá de sumar sentido a la razón de ser del Programa Guía Cultural, se convierten en una estrategia para lograr que el trabajo resulte bien, se le encuentre sentido a la labor y se pueda des­ cubrir la importancia de servir con convicción, no sólo dentro de este contexto sino en cada campo específico del ejercicio profesional. El programa es un proceso innovador en la me­ diación cultural dentro de espacios educativos al­ ternativos y en un campus universitario público. Aunque otras instituciones de la ciudad también ofrecen visitas guiadas, este programa se distingue por su enfoque consolidado, que incluye cuatro laboratorios de mediación cultural, una escuela para la formación de mediadores y más de 10 tipos diferentes de visitas. Está compuesto por un equi­ po de 50 estudiantes de diversas carreras, lo que facilita la aplicación de la interdisciplinariedad y el reconocimiento de las diversidades, enrique­ ciendo tanto los aspectos teóricos y metodológicos como la experiencia de las y los mediadores y los visitantes. Además, el programa es completamente gratuito, lo que promueve el acceso a los derechos culturales para diversas comunidades. Uno de los principales elementos del programa en los que se debe hacer hincapié es en la mediación como una práctica cultural, que le ha permitido convertirse en un escenario que atraviesa la sub­ jetividad de los visitantes tornándose en una expe­ riencia memorable; en tanto no se configura como un muestrario de información acerca del campus, sino que tiene en cuenta los conocimientos previos de los visitantes, adopta preguntas, posturas y es­ trategias en las que se construyen conocimientos colectivos, involucrando a todas las personas con las narrativas en torno al patrimonio, la cultura, las memorias vivas y la historia de la universidad.

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Programa Guía Cultural | 20 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural El guía cultural como mediador/a Un guía cultural es un estudiante de pregrado que, animado por el sentido de iden­ tidad y pertenencia hacia la Universidad de Antioquia, promueve y difunde la vida académica, cultural y patrimonial. Basándonos en la idea propuesta por la profesora y experta en curaduría educativa Silvia Alderoqui (2011), se puede incluir al guía cultural bajo un nuevo paradigma en el que las y los mediado­ res son profesionales de la educación y donde el saber y la experiencia median su tarea cotidiana; así, las y los mediadores culturales trascienden en cada uno de sus recorridos el contenido formal previamente abordado y lo acercan a sus vivencias, experiencias e intereses particulares para finalmente transmitir a los visitantes un contenido que está cercano a sus propias realidades y características como grupo específico. Alderoqui elaboró un diccionario con todas aquellas palabras que se pueden aso­ ciar a la idea de guía; y dentro de ellas cabía el concepto de acomodador o acróbata de la imaginación que lleva a los visitantes a reflexionar sobre el lugar que deben ocupar respecto a cada uno de los espacios, situaciones, piezas y riquezas patrimoniales con las que pueden toparse a lo largo de la visita guiada por la universidad. Pero más allá de eso también son ani­ madores que “agitan los ánimos para provocar cambios”.

Siguiendo con esta lógica, se define al guía cultural como aquella persona que disfruta el hecho de conducir a los demás mientras les despierta diferentes ideas y afina sus sentidos; todo esto como un estímulo para convertir los recorridos en experiencias personales significativas, no sólo para los visitantes sino para sí mis­ mos, pues al nutrirse de las singularidades de cada uno de los recorridos pueden renovar su labor. Por esta razón las y los mediadores culturales de la Universidad de Antioquia son propositivos, imaginativos y abiertos siempre al cambio y esto se

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| 21 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural deja ver en los múltiples proyectos que se han generado dentro del Programa Guía Cultural. De este “juego del diccionario” se podrían desplegar infinitas ideas alrededor de la caracterización del guía cultural, pero en esencia es el dotar de valor cada visita, el reconocer la singularidad de cada experiencia, el potencial educativo que hay con cada grupo visitante y lo irrepetible de cada mo­ mento lo que en últimas hace que el guía sea ese acróbata, agitador cultural, despertador de ideas, facilitador, intérprete, juglar, orientador… y todo cuanto necesite ser para acompañar al grupo vi­ sitante en el recorrido hacia el logro de los obje­ tivos previamente trazados en la visita, en este caso, orientados a “difundir y promover la vida académica, investigativa y cultural de la Univer­ sidad de Antioquia”.

Las y los mediadores culturales pertenecen a una generación que se ve en la obligación de con­ templar los esfuerzos que la Universidad de An­ tioquia hace en la formación de sus estudiantes, no sólo ante los retos del presente sino teniendo en cuenta los desafíos del futuro. El Programa les ofrece una oportunidad para acceder a ciertos niveles de conciencia social y ciudadana; además de las competencias que deben cumplir como au­ xiliares administrativos y el compromiso que va dirigido a afianzar su propia formación integral; de ahí que el programa haya visto la necesidad de que el guía tenga un saber teórico-práctico, es decir, que además del saber teórico propio de su disciplina específica, cuente con un saber ético y estético que pueda reflejarse en la acción huma­ na, con el ánimo de que el estudiante en forma­ ción tenga la capacidad de reflexionar sobre su quehacer diario. Con esto lo que se busca es que el guía cultural piense acorde con lo que hace. En cuanto a su formación estética, es importante que ésta se refleje en la capacidad de imaginar y de sensibilizarse frente a las diferentes mani­ festaciones artísticas para poder ofrecer diversas visitas sustentadas en el patrimonio material, in­ material, natural y los demás servicios ofrecidos por la Universidad de Antioquia.

Uno de los propósitos continuos del Progra­ ma Guía Cultural es llevar a cabo un proceso de capacitación permanente que permita que el guía desarrolle otras habilidades. Una caracte­ rística importante de estos procesos formativos es la creación de espacios de autogestión y par­ ticipación activa de las y los mediadores cultu­ rales (paralelos a aquellos que son liderados por agentes externos) donde se da lugar al apren­ dizaje autónomo y experiencial, motivado por la creatividad y la capacidad de responder a las exigencias de determinadas situaciones y no sólo por una realización automática de las mismas. Por éstas y muchas otras razones que desbordan las aquí enunciadas, se puede hablar del equipo de trabajo del Programa Guía Cultural como un

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Programa Guía Cultural | 22 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural equipo que construye, que incentiva el liderazgo, la creatividad, la empatía y el respe­ to por el otro; características que se ven evidenciadas en los diferentes proyectos del programa, los cuales buscan, además de responder a las necesidades de las diferentes poblaciones que visitan la universidad a diario, posibilitar espacios de formación en términos de calidad humana.

Nuestro presente y futuro El Programa Guía Cultural de la Universidad de Antioquia se ha constituido en un referente importante para fortalecer la identidad de la universidad frente a los usua­ rios internos y los no pertenecientes al Alma Mater. Gracias al Programa, ésta ha po­ dido mostrarse como una institución educativa que valora el nexo vivo entre pasado y presente a través de su historia, edificaciones, monumentos, esculturas y demás riquezas patrimoniales que constituyen un testimonio de sus 222 años. Las universi­ dades las hacemos quienes creemos en la educación social (y no sólo la formal), como herramienta de preservación, cuidado y transformación de las experiencias de vida de todos y la mediación permite que la educación se transforme en la difusión de experiencias, vivencia e historias.

El presente y el futuro de nosotros los y las mediadores/ras es un desafío posible y un encuentro multigeneracional de voluntades, un repertorio de afectos en universi­ tarios comprometidos con nuevas oportunidades para la educación y el pensamiento, seres que han compartido su amor por espacios de saber y encuentros espontáneos de voces frente al mundo. Nuestros sentires imaginan publicaciones accesibles, posi­ cionándonos como un camino para la metamorfosis cotidiana, la apertura de deseos de saber y transformarse. La universidad expandirá sus anhelos en territorios donde explota el interés mediático y, asimismo, las comunidades contagian sus sueños de solidaridad en los corazones prepotentes del egocentrismo académico. El patio, el

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| 23 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Programa Guía Cultural, abril 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros parque, el árbol son un matrimonio de la vida, una herencia de la historia que marca nuestro presente y nunca estará quieto.

No hará tanta falta la premiación como si la gratificación recíproca de las almas y el afán de tener se va mutando entre el curso infalible hacia la felicidad del diálogo. El Programa Guía Cultu­ ral contiene una pizca de ese futuro y en sus ma­ nos está ir elaborando ese deseo de impactar la quietud en nuevos horizontes sociales de trans­ formación y alegría en este teatro de la vida. Sus integrantes, con la coordinación a la cabeza y con el apoyo invaluable de la División de Cultura y Patrimonio, siempre procurarán capacitarse a fin de que el programa esté a la vanguardia de las nuevas teorías de los modelos estratégicos en vi­ sitas guiadas, desafiándose continuamente y es­ perando que sea reconocido en un futuro cercano como un aportante valioso de estrategias en el ámbito cultural.

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Programa Guía Cultural | 24 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Voces y sentires:

un trasegar por la mediación cultural Por nuestros 30 años decidimos construir este libro de corte académico, en el que se encuentra la experiencia del programa Guía Cultural, que en su recorrido, se ha consti­ tuido un lugar de enunciación donde el ejercicio de la guianza ha trascendido al lugar de la mediación, en el que sus participantes han dejado a un lado el discurso de los poseedores de todo el conocimiento, para dejarse atravesar por la experiencia de articu­ lación de voces en las que el visitante juega un papel fundamental, pues éste también ha sido constructor de la historia de la Universidad.

En el libro se desarrollan los siguientes contenidos: Nuestro lugar de enunciación, capítulo en el cual se realiza una introducción sobre el programa narrando aspectos como el quehacer del mediador/a cultural y sus posturas ético-políticas; un segundo capítulo se llama Un horizonte conceptual, en el que se plantean y se desarrollan aquellas categorías y elementos constitutivos del quehacer del programa, tales como la animación sociocultural o la educación patrimonial. El tercer capítulo tiene por nombre: Laboratorios y contenidos de mediación cultural como apuesta de educación y trasformación, donde se dan a conocer los escenarios que constituyen la labor del guía, de cara a las necesidades de los públicos. El cuarto capítulo se denomina: So­ brevivir (Re-inventarse, Resistir, Re-Existir) en una pandemia y allí se abordan las complejidades y los retos de continuar con las labores del programa, pese a las difi­ cultades impuestas por la pandemia, pero también los nuevos aprendizajes obtenidos. La universidad ha sido testigo de lo que viene aconteciendo en el país desde hace más de 200 años, tiempo en el cual se ha convertido en el Alma Mater de Antioquia, posición que se apega a la sociedad colombiana que ha hecho de este escenario académico un espa­ cio para lo político, para el debate, para la construcción de identidades, de subjetividades y de divergentes narrativas; y el Programa, como un elemento del engranaje de la Uni­ versidad, ha sido susceptible a las múltiples transformaciones discursivas propias de los

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| 25 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural cambios y las permanencias históricas. Es por esto que, en el proceso, se ha transformado y ha genera­ do una propuesta clave en la participación de esos públicos para la construcción de una universidad con la que la sociedad se sienta identificada. En ese sentido, empiezan a aparecer no sólo los discursos en torno al patrimonio o al bienestar universitario, sino también aquellos en función de la memoria, los movimientos sociales, la historia y todos aque­ llos que hacen de la universidad un espacio vivo, abierto, dinámico y que se transforma conforme la sociedad va cambiando.

En ese orden de ideas, la mediación como una práctica cultural, la animación sociocultu­ ral y la educación informal, entran en diálogo con la museología, la museografía y el patrimonio para construir nuevas estrategias para la forma­ ción de ciudadanías y públicos interesados por lo que pasa al interior de la universidad que se configura por la experiencia de sus habitantes. Este libro pretende ser un espacio en el que se narren las experiencias memorables, y el impac­ to que desde el programa se ha generado en los diferentes públicos que visitan la universidad y también en los estudiantes que han hecho parte de él y que, ahora, conforman una comunidad de egresados que cumplen importantes funcio­ nes en la sociedad.

Por último, como su Coordinadora, deseo que el Programa Guía Cultural continúe floreciendo como un espacio en donde la memoria, el cono­ cimiento y la identidad se acerquen a todo tipo de personas, de todo tipo de lugares. Deseo que cada visita, cada voz y cada historia se teja como la memoria viva de la Universidad de Antioquia, donde la fuerza de la mediación cultural impulse su proyección a diversos territorios, donde la cul­ tura inspire nuevas formas de aprendizaje. Que el futuro de este programa permanezca impregnado de voces, corporalidades, experiencias y sueños que generen colectividad, siguiendo siempre el compromiso de generar experiencias culturales dignas a cada persona. ¡Larga vida a este espacio de encuentro, amor y transformación!

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Mediación en visita “Jóvenes por la paz”, abril 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 27 | Memorias 1995-2025 Introducción Yuliana Mondragón Tabares1 Valentina Hurtado Vélez2 Este escrito, realizado a muchas manos, se encarga de narrar las lecciones y experien­ cias aprendidas del Programa Guía Cultural en la conmemoración de sus treinta años (1995-2025). Para la construcción colectiva de este insumo, es importante reconocer a los protagonistas de la experiencia, en este caso las y los mediadores culturales, quienes desde su lugar de enunciación van a ir alimentando el producto final. Apostar políticamente por la sistematización es asumir que el diálogo de saberes se fundamenta en procesos de reflexión colectiva y crítica, en los que quienes producen las prácticas y protagonizan experiencias tejen nuevos sentidos con quienes investigan la realidad en el afán de comprenderla, construyendo nuevos horizontes de interpreta­ ción y acción transformadora; un diálogo que, como expresa Jara (2020), debe alejarse y protegerse de intereses o limitaciones administrativas, haciendo posibles procesos de producción de conocimiento.

Este modo de asumir la sistematización supone un ejercicio de abstracción de la práctica “y poder entender que las prácticas sociales también constituyen un espacio privilegiado de saber” (Herrera, 2012). Por esta razón, este libro está redactado en pri­ mera persona del plural, pues recoge nuestras experiencias, sentires, talentos y saberes, así como nuestros lugares de enunciación, apuestas éticas y políticas, y los contextos en los que ejercemos nuestra agencia para incidir y transformar. La mediación, enten­ dida como disciplina y práctica, se articula aquí con la educación, la investigación y la intervención, apostándole no sólo a la transmisión del conocimiento, sino también a la reconstrucción y creación de herramientas que contribuyan a la transformación social. A continuación, compartimos nuestra experiencia a lo largo de estos últimos años en el Programa Guía Cultural, que hoy celebra sus treinta años de historia.

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Mediadora cultural, estudiante de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana.

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Mediadora cultural del año 2017 al 2019, profesional en Pedagogía.

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| 28 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Taller creativo Arte al Campus: “Descubriendo superheroínas”, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 29 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Capítulo 1 Nuestro lugar de enunciación

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Programa Guía Cultural | 30 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural ¿Quiénes somos?

Valentina Hurtado Vélez1 Andrés Araque González2 Los lugares de enunciación están en el centro de todo lo que pensamos y hacemos, ilu­ minan y cimientan nuestras premisas, nuestros afectos y quehaceres. Darles cabida e importancia a nuestros lugares de enunciación permite la posibilidad de inspirar, despertar la curiosidad e interés por las diferentes perspectivas y formas de leer y es­ tar en el mundo. Implica una relación con las narrativas, tanto estéticas como éticas y políticas que vamos construyendo. Son el motor que permite el comienzo de todo lo que realizamos, pero también es lo que posibilita mantener la atención y la chispa en los procesos de mediación. En este sentido, reconocemos bello e importante tanto lo que nos gusta como lo que nos confronta y lo que reconocemos parte de nosotros, así entren en contradicción, es decir, esos gestos que sacuden nuestra existencia. Por eso, con este concepto no sólo nos referimos a un asunto centrado en lo formal, académico e intelectual, pues también es la factibilidad de detonar reflexiones profundas que atraviesan nuestra experiencia de vida.

El mediador/a es un escucha, un medio receptor de narrativas, sin juicios ni crí­ ticas al respecto. “Esta visita me puso a estar más en silencio que poseedor de la palabra, me demuestra una vez más cómo una experiencia no se crea ni se hace, sólo se propicia y surge del Otro” (Alejandro Carmona, mediador del Museo Casa de la Memoria, tomado del libro Reflexiones, Museo Casa de la Memoria, 2018, p. 38). El mediador aparece como divulgador de saberes, intérprete de realidades, provocador

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Mediadora cultural del año 2017 al 2019, profesional en Pedagogía.

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Mediador cultural del año 2018 al 2019, profesional en Antropología.

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| 31 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural de emociones y motivador de ideas que debe ser un buen conversador, que acompañe al visitante en la construcción de sentidos (Manual de Mediación, 2014, p.14). Tanto la escucha como la conversación son herramientas, medios y posibilidades para crear puentes, narrativas, perspectivas, acuerdos y experiencias en el ejercicio de la mediación. No existe un paso a paso sobre cómo mediar, ni mucho menos un có­ digo de cómo ser un mediador/a. Para esto es importante escuchar y conversar sobre las visiones que se tienen sobre nuestro quehacer; sobre sus riquezas y los retos que existen o van surgiendo, partiendo desde los lugares de enunciación, las diversidades y los saberes que enriquecen el quehacer.

¿Cuáles son las posturas ético-políticas del mediador/a cultural y sus implicaciones en la mediación cultural?

Andrés Araque González3 La posición ética y política de las y los mediadores culturales es la base para comprender el significado de su trabajo en la mediación cultural. Primero, los intermediarios cultu­ rales deben adoptar una postura ética que promueva el respeto por la diversidad cultural, la equidad y la justicia social. Se trata de reconocer y valorar las diferentes expresiones culturales sin emitir juicios de valor basados en prejuicios o discriminaciones.

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Mediador cultural del año 2018 al 2019, profesional en Antropología.

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Programa Guía Cultural | 32 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Desde una perspectiva ética, las y los mediadores culturales deben actuar con integridad y transparencia, garantizando que sus acciones no perpetúen estereotipos ni contribuyan a la margi­ nación de grupos culturales minoritarios; es importante respetar los derechos culturales de todas las comunidades involucradas en el proceso de la mediación, asegurar su participación activa y amplificar sus voces dentro del contexto cultural más amplio, para que en el ejercicio de la mediación los usuarios disfruten de experiencias dignas y significativas. Y desde una perspectiva política, las y los mediadores culturales deben ser conscientes del poder y las relaciones jerárquicas que existen en cualquier situación de mediación. Se trata de cuestionar las estructuras de poder existentes que pueden perpetuar la desigualdad, trabajar por cambios sociales y culturales que promuevan la inclusión y la igualdad de oportunidades para todos los grupos culturales. La influencia de estas posiciones éticas y políticas en la educación cultural es importante, porque, por un lado, al pro­ mover el diálogo intercultural y el entendimiento mutuo entre diferentes grupos, se contribuye a construir una sociedad más justa y cohesionada. Además, promueve la preservación y revi­ talización de la identidad cultural local y fortalece el sentido de pertenencia y orgullo comunitario. Sin embargo, gestionar esta responsabilidad ética y política también implica desafíos, como la necesidad de navegar entre diferentes intereses y perspecti­ vas, la necesidad de gestionar los conflictos culturales y la ne­ cesidad de resistir al cambio social que existe. Por lo tanto, las y los mediadores culturales deben estar preparados para trabajar de manera reflexiva y flexible, para adaptarse a las relaciones de poder cambiantes y abordar los desafíos éticos y políticos con sensibilidad y empatía.

Las y los mediadores culturales deben estar preparados para trabajar de manera reflexiva y flexible, para adaptarse a las relaciones de poder cambiantes y abordar los desafíos éticos y políticos con sensibilidad y empatía.

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| 33 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural La mediación cultural: una posibilidad conceptual y metodológica para el Programa Guía Cultural Juan Pablo Jaramillo Panesso4 El ámbito de la mediación cultural ha sido estudiado como una posibilidad para que la democratización del arte y el conocimiento se materialice; de esta manera, se ha convertido en un aspecto fundamental al interior de las instituciones culturales, per­ mitiendo el diálogo y la construcción de puentes entre lo institucional y lo comuni­ tario. Por lo tanto, se hace necesario pensar este concepto al interior de un proyecto cultural como el Programa Guía Cultural de la Universidad de Antioquia, de la mano de otros conceptos claves como el aprendizaje significativo y la animación sociocultu­ ral, los cuales posibilitan la construcción de espacios para el desarrollo de procesos de enseñanza a partir de problemas socialmente relevantes; se propone hacer un esbozo de las posibilidades conceptuales y metodológicas que se vislumbran cuando se le da apertura a otras formas de concebir y hacer la mediación cultural. Breve repaso histórico por la mediación cultural El concepto de mediación será revisado brevemente desde su aspecto histórico para poder comprender por qué se habla hoy de una mediación cultural y cuáles son las ca­ racterísticas de esta misma. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la mediación

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Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales.

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Programa Guía Cultural | 34 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural ha existido desde hace muchos siglos, partiendo de que hablamos de un término con origen en el latín mediare, el cual se puede entender como: “ocupar un punto medio entre dos partes que pue­ den o no estar en disputa”. De esta manera es po­ sible reconocer que a lo largo de la historia han existido muchas figuras de las y los mediadores, quienes han ocupado esa posición media entre dos posturas diferentes, así se podría decir que, Jesús fue un mediador entre Dios y los humanos, pero también Poncio Pilatos fungió como mediador, incluso lavándose las manos para que se tomará una decisión entre el pueblo y los sentenciados a la crucifixión. Es de esta manera como la me­ diación se ha visto más cercana a la resolución de conflictos en litigios gubernamentales o económi­ cos, según lo mencionado por Serge Chaumier y François Mairesse (como se cita en Peters, 2018): El término mediación no ha sido exclusivo del campo cultural, sino que históricamente ha sido el sector comercial y gubernamental donde ha tenido mayor rendimiento analítico. Para ellos, gracias a su condición de neutralidad, el mediador podía re­ solver conflictos potenciales entre dos partes (p. 1). Así pues, durante los siglos xix y xx, la figura del mediador fue demasiado importante para la resolución de todo tipo de litigios legales, siendo esta posición justificada con el argumento de la racionalidad y la capacidad aventajada para dis­ cernir con la que contaban las y los mediadores. Es de esta forma como se va considerando al me­ diador en el mismo nivel del juez en cuanto al es­ tatus social, siendo reconocido como intachable. Sin embargo, con la llegada del siglo xx y todo lo acontecido en su primera mitad, empieza a ser se­ riamente cuestionada la capacidad del mediador para aportar soluciones a los fenómenos y proble­ máticas de la sociedad de la época, es decir, ante lo sucedido con los horrores de la primera y la segun­ da guerra mundial era imposible confiar en la im­ parcialidad y discernimiento de un mediador. Así es como de manera paulatina va desapareciendo esta figura como una importante e intachable en el ámbito de las leyes y el derecho (Peters, 2018). Fue durante los años 60, cuando lo que se entendía por mediación empezó a ser repensado en un contexto de crisis de las representaciones sociales y políticas, lo cual implicó que la me­ diación empezara a tener cabida en otras esferas de la sociedad como lo ambiental, lo familiar, lo empresarial, pero también en lo cultural y en lo artístico. La llegada de la mediación al ámbito cultural y artístico se da a través de los cuestio­ namientos y la puesta en duda de las jerarquías culturales. Es decir, la disolución de la dicotomía histórica entre alta y baja cultura implicó que hubiese la necesidad de tener una perspectiva al­ rededor de la democratización cultural, donde se

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| 35 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Capacitación básica de ornitología, con Museo Universitario, abril 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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Programa Guía Cultural | 36 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural posibilitara el acceso de todos los públicos a las construcciones culturales de la sociedad, que los menos favorecidos del mundo no fueran exclui­ dos de los círculos de “la alta cultura”, sino que ellos y ellas también puedan interpretar, cuestio­ nar y comprender el arte que se había mantenido oculto por medio de la jerarquización cultural. Así pues, la figura del mediador aparece como una posibilidad para la difusión cultural, para contribuir con ideas y acción a la lucha en con­ tra de las desigualdades sociales estructurales que existen con relación al acceso al arte. De esta manera, vale la pena reconocer lo que propone Peters (2018) cuando menciona que:

La noción de mediación cultural tiene el objetivo de recoger y promover las diferentes perspectivas involucradas –donde el desconocimiento y/o la falta de conocimiento es un punto de partida para generar un diálogo y nuevas experiencias– entre los diferentes agentes en cuestión. La idea es que a través de un análisis colectivo de las obras se gene­ ren diversas formas de expresión y conocimiento (y no una sola interpretación hegemónica) (p. 2). De esta manera, la mediación cultural no par­ te de presupuestos estáticos, sino que se preocupa por recoger e involucrar las formas de ser y estar en el mundo de quienes participan en los desa­ rrollos de la mediación, donde saber o no saber es una posibilidad de diálogo con las personas y las comunidades. Es así como se pueden construir nuevas comprensiones de las obras de arte o los espacios a ser mediados.

La importancia de la mediación cultural Como ya se ha visto hasta este punto, lo que se ha construido desde la mediación cultural es una posibilidad de analizar y cuestionar nuestra rela­ ción con el mundo en la sociedad tardomoderna (Rosa, 2019) a partir del arte y las instituciones culturales. Lo valioso de ella es que permite la construcción de puentes sólidos entre las insti­ tuciones y las comunidades a través de múltiples intercambios, tanto comunicativos como emo­ cionales y biográficos en los que se desarrollan espacios para el aprendizaje significativo. Así pues, en este apartado se procura abordar cuáles son las potencialidades de la medicación cultural y, a partir de allí, poder tener una com­ prensión más amplia de este concepto. Un aspecto fundamental es la contribución para cuestionar las desigualdades existentes en las instituciones educativo-culturales donde unos pueden acceder y a otros se les ha negado estructuralmente sus posibilidades. Sin embargo, la mediación cultu­ ral debe procurar sobre todo darle al público he­ rramientas para interpretar el mundo donde vive

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| 37 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural y sus realidades más cercanas. No es solo brindar acceso a un trabajo intelectual, sino poner en cuestión a las formas normalizadas de injusticia y violencia, desde esas nuevas interpretaciones que permite una obra de arte (Peters, 2018). El sociólogo francés Bruno Péquignot ha he­ cho importantes aportes al campo de la mediación cultural mencionando de manera muy clara la función del mediador cultural, (como se citó en Peters, 2018):

La función de los mediadores culturales se en­ cuentra, entonces, bien enmarcada: ellos actúan al interior de las instituciones para poner en tela de juicio las evidencias ideológicas, aquellas in­ teriorizadas bajo la forma de habitus (retomando el término de Pierre Bourdieu) que al imponer un modo de ver, leer y escuchar, nos vuelven ciegos, iletrados y sordos frente a la novedad propuesta por el artista (p. 3).

Es por esto que, aunque para la mediación es de suma importancia lo institucional, porque de allí bebe, no se queda entonces en la justificación de lo establecido, ni mucho menos difunde in­ terpretaciones hegemónicas de las obras de arte, sino que invita al público a cuestionarse su ser y estar en el mundo atravesado por desigualdades, injusticias y problemáticas que el arte también nos invita y ayuda a analizar; cosa que no sucede­ ría si el mediador cultural se quedara sólo con la mirada oficial, que si bien es importante, no es su­ ficiente para lograr el desarrollo de espacios para el aprendizaje significativo y alcanzar el objetivo de la mediación.

Por otro lado, cabe mencionar que a través de la evolución de este concepto, en Francia se ha creado una Médiation Culturelle Association, la cual se ha preocupado por darle valor y rele­ vancia a la labor de la mediación. Por lo tanto, a continuación se presentan los siete principios de la mediación cultural propuestos por esta asocia­ ción francesa MCA (como se citó en Peters, 2018,

p. 5). Estos principios tan importantes se dejarán

por el momento aquí para poder retomarlos más adelante y ubicarlos en el contexto del Programa Guía Cultural de la Universidad de Antioquia. Por lo tanto, para finalizar este apartado se traerán a colación las dos últimas ideas que brindan más luces sobre la comprensión y la importancia de la mediación cultural. La primera, es un fragmento que nos invita a tener una mirada crítica frente a lo hegemónico y a lo que se ha normalizado en nuestra sociedad, mencionando que la mediación cultural tiene que generar un cuestionamiento profundo a las instituciones culturales –y, espe­ cialmente, museísticas–, pues en su formulación histórica estos espacios han pretendido ser ino­ centes y “buenos” para la sociedad, pero han sur­ gido gracias a una serie de relaciones de violencia (Kurnitzky, como se citó en Peters, 2018, p. 3). Y

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Programa Guía Cultural | 38 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural esas relaciones de violencia son colonizadoras, ra­ cistas, capacitistas, machistas y segregacionistas, por lo cual, es la mediación cultural un espacio para problematizar estas violencias estructurales y simbólicas a partir de la novedad que proponen los artistas en sus obras.

La importancia de la mediación cultural como aspecto fundamental de los proyectos cultura­ les radica en las posibilidades que abre para la construcción de puentes entre instituciones y comunidades, donde se pueda despertar el deseo por relacionarse de otras formas con el mundo; es decir, que si en la sociedad tardomoderna en la que vivimos es posible relacionarse de manera resonante con los otros, lo otro, y consigo mismo (Rosa, 2019), una forma pertinente de hacerlo es a partir de lo que provoca la mediación cultural y las formas en las que posibilita conmover y con­ moverse durante su desarrollo, gracias a que evo­ ca preguntas para poner en tela de juicio lo que se ha dado por incuestionable e inamovible cultural, social e históricamente.

Por lo tanto, compartimos la idea de Peters (2018), cuando menciona que la mediación cultural: No es simplemente comprender o aprender sobre la obra artística, sino más bien elaborar una reflexión inédita que signifique una nueva forma de pensar y estar en el tiempo-espacio de cada observador. El mediador, en este sentido, no ejerce como un con­ ductor de esas formas de pensar lo cotidiano, sino más bien como un detonador de sentidos otros. La mediación cultural busca establecer puentes entre personas y comunidades a través de intercambios comunicativos, culturales, emocionales y sensibles –donde las partes ponen a disposición sus recursos biográficos, históricos y relacionales (p. 6). Con esta cita, es posible concluir de manera somera alrededor de la importancia de pensar y repensar la mediación cultural en nuestros con­ textos, donde puede generar grandes aportes a mu­ chas de las búsquedas sociales que en la actualidad se realizan para cerrar las brechas estructurales que reproducen las desigualdades, tanto económi­ cas como hasta intelectuales. Y por lo tanto, nos abre el panorama para aterrizar y comprenderlo en el contexto más próximo que es la mediación cultural desde el Programa Guía Cultural, y que se propone para difundir los patrimonios y las memo­ rias vivas que habitan los espacios universitarios, estableciendo un diálogo profundo con los diver­ sos públicos internos y externos, que recorren y contemplan el campus central de la Universidad. Posibilidades de la mediación cultural en el Programa Guía Cultural Luego de recorrer brevemente la historia de la mediación cultural y de haber esbozado su im­

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| 39 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural portancia para la sociedad contemporánea, se hace necesario reducir un poco la abstracción para poner en contexto lo que hasta ahora se ha comentado. Lo planteado hasta el momento en este texto toma sentido si se trae a una práctica cercana que moviliza la praxis, a partir de la ex­ periencia (Larrosa, 2006) de ser mediadores del Programa Guía Cultural.

Es fundamental reconocer el trabajo de quie­ nes ya han pasado por el programa y dejaron aportes para la mediación cultural. Inicialmente, mencionar a Angélica Casadiegos, por realizar una muy buena recopilación de artículos sobre el asunto de la mediación cultural, y que ha sido una fuente importante para el desarrollo del presente escrito que bebe de lo recopilado por ella. Por otro lado, la persona que acompañará el inicio del siguiente apartado es Laura Meneses, quien el año 2020 construyó el texto titulado “La mediación cultural en el Programa Guía Cultu­ ral”, a partir de las reflexiones y las conclusiones conversadas durante un taller realizado por las y los mediadores del área pedagógica del progra­ ma. Es un texto que brinda un aporte vital para el presente trabajo porque permite contrastar, cuestionar y reafirmar, y aunque aquí no se pue­ da presentar un análisis exhaustivo de dicho tex­ to, hay fragmentos que son rutas para lo que aquí se quiere plantear.

Lo que se ha construido El presente apartado se constituirá como la apertura a otras formas de concebir la media­ ción cultural dentro del Programa Guía Cultu­ ral, donde sea evidente una mirada crítica –es decir, que proponga la transformación– en la medida en que busca posibilitar el deseo por otras formas de relacionarse con el mundo. Así pues, son tres fragmentos del texto de Meneses (2020) con los cuales se entrará en diálogo para materializar lo que se acaba de mencionar. Primeramente, se trae a colación la siguiente cita en la que se menciona la definición de la me­ diación cultural como Una práctica cultural, en el sentido en que estas “postulan una idea de progreso, de acción que constantemente cambia para resignificarse en su relación con el tiempo y el espacio. Las prácticas culturales hablan más de nuestra vida cotidiana que del panteón de los consagrados de cualquier museo de arte” (Itchart y Donati, como se cita en Meneses, 2020, pp. 2-3).

De esta manera, es importante detenernos en la primera parte de esta cita donde se define la mediación cultural como una práctica cultural, es un punto de partida que se debe trascender, pues por sí solo se tiende a pensar que la media­

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Programa Guía Cultural | 40 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural ción cultural es un medio para introducir al otro en una forma de ser y estar en el mundo especí­ fica, lo cual es la característica principal de las prácticas culturales que hacen parte del mundo de la vida —postulado por Husserl— y, por lo tan­ to, tienden a ser incuestionables y están dadas por la tradición. Y como se ha mencionado hasta el momento en este texto, la mediación cultural, por el contrario, busca el cuestionamiento de esas prácticas que se han normalizado históri­ camente y se han vuelto estáticas. Además, si se queda sólo como una práctica cultural, se reduce el potencial educativo de la mediación, ya que la práctica cultural educa, pero no es su único fin ni principal preocupación.

Sin embargo, es importante hacer una sal­ vedad y presentar el siguiente fragmento donde se amplía la definición de la mediación cultural como práctica cultural:

Entender la mediación como una práctica cultural implica concebirla como un organismo vivo, que constantemente cambia, se transforma y se renue­ va con las necesidades de los públicos, los contex­ tos y las dinámicas culturales en general. Además, esta visión de la mediación expresa la relación ho­ rizontal entre los actores, pues pone como elemen­ to central la experiencia del día a día vinculada a los objetos de la mediación, que para el caso del Programa son los patrimonios universitarios (Me­ neses, 2020, p. 3) De este anterior fragmento hay unos aspectos que vale la pena rescatar. El primero es la con­ cepción de organismo vivo, que constantemen­ te cambia, se transforma y se renueva con las necesidades de los públicos, los contextos y las dinámicas culturales en general. Porque es con lo que el mediador/a se encuentra en su queha­ cer, pero además de estas características también hay unos objetivos, intereses, sistematizaciones que dan puntos de anclaje para que el cambio constante no sea algo abrumante o que se sale de control. Y, por otro lado, la búsqueda de relacio­ nes horizontales es pertinente porque constituye parte de los principios de la mediación cultural; por lo tanto, no se puede perder de vista; sin em­ bargo, ese aspecto relacional debe llevarnos a un para qué de la mediación que no queda evidente en esta definición.

Por lo tanto, retomando todo lo que hasta ahora se ha elaborado, se propone la siguiente definición de mediación cultural para el Pro­ grama Guía Cultural: La mediación cultural para el Programa Guía Cultural es una práctica educati­ va que propone espacios donde sea posible poner en tela de juicio las formas hegemónicas de interpretar el mundo, a partir de la difusión de los patrimonios y las memorias vivas, analizando los problemas so­ cialmente relevantes e integrando las técnicas de la animación sociocultural para aportar al desarrollo del aprendizaje significativo con los públicos y gru­

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| 41 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Mediación en Visita de estudiantes de primer semestre, Facultad de Odontología, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros pos de interés que visitan y habitan el campus de la Universidad de Antioquia.

Cabe mencionar que la concepción de la mediación como una práctica educativa surge principalmente porque tener una visión desde la educación abre otras posibilidades formati­ vas que no son sólo las escolares e instituciona­ lizadas, sino que parten de la socialización en diversos espacios a través de múltiples recursos fundamentados con aportes teóricos y metodo­ lógicos que buscan el desarrollo de reflexiones y análisis significativos. Es decir, se hace necesario reconocer que la práctica de las y los mediadores del Programa Guía Cultural es educativa porque detrás de sus recorridos guiados hay un proceso de indagación, análisis, planeación y sistema­ tización, además, hay preguntas por el qué, por qué, para qué y cómo se realizará la mediación; aunado a eso, es inevitable que al estar dentro de un espacio como la Universidad de Antioquia, la mediación cultural del Programa esté enraizada en lo educativo, ya que no sólo se forman los visi­ tantes, sino que cada uno de las y los mediadores están en un constante proceso de formación, por medio de capacitaciones, talleres y conversatorios que provocan reelaboraciones de su quehacer. Por otro lado, la última cita del texto de Me­ neses que se traerá a colación, es una que propo­ ne el objetivo de la mediación cultural dentro del Programa mencionando que La mediación cultural para el programa tiene el objetivo de aportar a la construcción de ciudada­ nías culturales mediante la democratización de los patrimonios universitarios, explorando y reflexio­ nando sobre las realidades sociales, históricas y culturales de la Universidad de Antioquia (Mene­ ses, 2020, p. 5).

Consideramos que este objetivo plantea una proyección valiosa dentro del Programa, trazándo­

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Programa Guía Cultural | 42 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural nos horizontes que implican un trabajo más pro­ fundo en torno a la construcción de ciudadanías culturales. Si bien este concepto no ha sido un eje central de reflexión dentro del Programa, su men­ ción en el texto nos invita a avanzar hacia una me­ jor conceptualización de cómo el Programa aporta a este proceso. En ese sentido, aunque pueda perci­ birse como un planteamiento ambicioso, también se puede entender como una meta en construcción, en la que actualmente seguimos trabajando para lograr una mayor claridad y adecuación dentro del contexto de las y los mediadores culturales. Por lo tanto, se propone, teniendo en cuenta las elucubraciones hechas hasta ahora por medio de aspectos teóricos y conceptuales, el siguiente objetivo de la mediación cultural para el Progra­ ma Guía Cultural: Proponer espacios de formación en los que sea posible poner en tela de juicio las for­ mas hegemónicas de interpretar el mundo a partir de la difusión de los patrimonios y memorias vivas analizando los problemas socialmente relevantes, con el fin de aportar al desarrollo del aprendizaje significativo y la construcción de nuevos marcos de interpretación con los públicos internos y externos que habitan el multicampus de la Universidad de Antioquia.

Lo anteriormente propuesto es un giro nece­ sario tanto en lo conceptual como en lo metodo­ lógico que se espera pueda abrir posibilidades de concebir la mediación del Programa como una labor valiosa, que se piensa el mundo de manera dialógica y no instrumental, que además es capaz de ser crítica no sólo con el mundo sino con ella misma y se encuentra en la capacidad de proponer otras formas de estar en relación con los otros, lo otro y consigo mismos, donde la obra de arte es un medio para cuestionar lo que históricamente se ha dado por sentado, estático e incuestionable. Como hasta ahora se han mencionado algu­ nos conceptos de los cuales no se ha dado cuenta, es pertinente traerlos a colación para esclarecer algunos cuestionamientos que pueden generar los párrafos anteriores. Por lo que a continua­ ción se abordarán de manera breve las cuestio­ nes sobre los problemas socialmente relevantes, el aprendizaje significativo y la animación socio­ cultural en relación con lo que se propone en la mediación cultural del Programa.

Del Programa valoro enormemente que fue una oportunidad para descubrirme y reconocerme en un espacio de la ciudad que se convirtió en mi hogar, y al que hoy en día quiero dedicar mi vida entera.

Alejandra Hinestroza5

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Mediadora cultural, estudiante de Licenciatura en Educación Infantil.

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| 43 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Los problemas socialmente relevantes Los planteamientos de la enseñanza a partir de los problemas socialmente relevantes han sido largamente analizados y propuestos como posi­ bilidad en la didáctica de las ciencias sociales, con la intención de que los contenidos de la es­ cuela tengan una conexión plena con la realidad más cercana de los estudiantes. Es decir, propone acabar con el olvido que ha hecho lo curricular por lo que afecta a los estudiantes, dejando de lado sus capacidades de agenciamiento para el empoderamiento y la contribución a la transfor­ mación de las comunidades.

Con ayuda de los problemas socialmente re­ levantes, como lo entiende Santisteban desde la enseñanza de las ciencias sociales, es posible vislumbrar un relacionamiento con la mediación cultural del Programa Guía Cultural: Los problemas sociales relevantes permiten al alumnado [visitantes] relacionar la escuela [Uni­ versidad, patrimonios y memorias vivas] con la vida, sin que se produzca esa disociación terrible que tiene lugar demasiadas veces, cuando el alum­ nado piensa que aquello que aprende en la escuela no tiene nada que ver con su vida cotidiana. Por otro lado, si los problemas son cercanos y son inte­ resantes e importantes para las vidas de los niños y niñas o para la juventud, podemos conseguir que se sientan protagonistas de la sociedad, de la geo­ grafía y de los problemas espaciales o ambientales, de la historia y de la relación entre su pasado y su presente (Santisteban, 2019, p. 63). Así pues, aunque Antoni Santisteban habla desde el contexto escolar, es posible traer estos postulados a los procesos educativos que se reali­ zan a partir de los recorridos guiados del Progra­ ma, ya que desde estos es posible que se vuelva motivo de análisis y reflexión la cotidianeidad del contexto de las personas que visitan y habi­ tan los campus universitarios.

Se convierten de esta forma los problemas socialmente relevantes en un elemento funda­ mental, que los y las mediadoras piensen las re­ laciones y diálogos que se pueden tejer entre el contexto que llega con los visitantes y el contexto particular de la Universidad de Antioquia es de vital importancia. Es decir, nunca será lo mismo planear y desarrollar un recorrido con estudiantes de un colegio privado del municipio de Envigado que con jóvenes de una escuela rural del muni­ cipio de Apartadó, debido a que sus contextos de vida son diferentes y el mero hecho de tener esto en cuenta ya implica modificaciones en las formas de llevar a cabo el proceso de mediación para que sea significativo, y pueda ponerse en conversación con las obras y lugares de la institución.

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Programa Guía Cultural | 44 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Así pues, los problemas socialmente relevan­ tes brindan a la mediación cultural una amplia perspectiva para poder leer los múltiples y diver­ sos contextos con los que interactúa, para no in­ visibilizar las historias, los pasados, presentes y futuros de los participantes de los recorridos, que pueden ser estudiantes de colegio o universidad, profesores, externos a la institución, trabajado­ res, niños, niñas, adultos mayores y personas con discapacidad que habitan el campus, lo visitan y lo viven a partir de los espacios formativos que propone el Programa Guía Cultural.

El aprendizaje significativo Continuando con la ampliación de algunos con­ ceptos, es necesario abordar a continuación lo que la teoría del aprendizaje significativo le puede aportar a la mediación cultural del Programa, en tanto que contribuye con la línea de pensamiento que parte de los problemas socialmente relevan­ tes. Así pues, el aprendizaje significativo se con­ vierte en el para qué del análisis de los problemas socialmente relevantes que se lleva a cabo duran­ te la mediación cultural del programa. Entonces, vale la pena empezar contemplan­ do lo que propone Cantoní (2007) cuando men­ ciona que Para aprender de manera significativa, el estudian­ te debe relacionar la información nueva con sus conocimientos y experiencias previas, logrando trascender el aprendizaje memorístico para dar lu­ gar a la construcción de significado y de sentido a lo aprendido, de tal forma que sea capaz de tomar decisiones y participar en asuntos relevantes de su comunidad (p. 7).

Con este planteamiento, queda clara la impor­ tancia de buscar la contribución del desarrollo del aprendizaje significativo, pues por un lado, valora los saberes y conocimientos previos de los visitantes y por otro lado, porque les propone la posibilidad de cuestionar y buscar formas para transformar las realidades sociales más cercanas. Así que, dentro del Programa Guía Cultural el aprendizaje significativo toma relevancia cuando una de las prioridades de las y los mediadores es mostrar la vida universitaria como una posibili­ dad de vida existente entre tantas que hoy en día se imponen como hegemónicas, es proponer a los visitantes la mirada de una Universidad plural, que acoge y respeta la vida, que tiene una histo­ ricidad ineludible, con un devenir histórico que debe ser leído y releído para que, desde allí, las personas que visitan el campus puedan construir marcos interpretativos nuevos para comprender el mundo de la sociedad contemporánea.

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| 45 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural En palabras de Ausubel (como se citó en Can­ toní, 2007) “la esencia del aprendizaje significa­ tivo consiste en que nuevas ideas formuladas de manera simbólica se relacionan con las ideas que el estudiante ya posee pero en forma no arbitra­ ria y no literal” (p. 7).

La animación sociocultural Los y las mediadoras se preocupan por pensar, crear, diseñar, implementar y sistematizar todo su quehacer dentro del Programa; la creatividad que se desprende de los diseños metodológicos de las y los mediadores es supremamente valioso por su riqueza y diversidad, lo cual es necesario reco­ nocer de manera permanente. Es así como apare­ ce la animación cultural para explicar el campo de acción más próximo de las y los mediadores del Programa, en los cuales se busca desarrollar las capacidades y aptitudes de la persona en el grupo, de cara a participar en su entorno social y trans­ formarlo; como lo menciona Ander-Egg (como se cita en Programa Nacional Aprender Enseñando, 2000). Esto quiere decir que la animación socio­ cultural es muy cercana a la forma como se en­ tiende acá la mediación cultural dentro del Pro­ grama; por lo tanto, sería imposible ignorarla, ya que aporta grandes recursos para potenciar la búsqueda de los objetivos propuestos. Además, es importante tener presente que la animación sociocultural piensa las formas de hacer posible la integración social a partir de los medios que ofrece la cultura para que de la mano de las comunidades sea viable proponer la transformación de las condiciones materiales de existencia. Hay una oportunidad muy grande: ver la animación como una propuesta educativa, y desarrollar algunos de los postulados propues­ tos por un texto del Programa Nacional Apren­ der Enseñando del gobierno argentino, donde se menciona que la animación sociocultural tiene las siguientes características:

Es parasistemática: las actividades se desenvuelven fuera de las instituciones educativas y en relación a cuestiones vitales de los propios participantes. Posee un carácter promocional y reivindicativo de los sectores sociales menos favorecidos. No sólo se ocupa de transmitir conocimientos sino también por la comprensión de los fenómenos sociocultu­ rales. El educando es concebido como un ser fun­ damentalmente activo, que a partir de su propia experiencia y capacidad cognitiva, desarrolla sus potencialidades en actividades individuales, gru­ pales o comunitarias. La ASC se apoya en la inicia­ tiva y supone la preparación de las personas para que asuman y participen en su propio desarrollo personal. La ASC motiva, inicia procesos, estruc­ tura situaciones y ambientes (Programa Nacional Aprender Enseñando, 2000, p. 2).

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Programa Guía Cultural | 46 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Como queda de manera evidente, los princi­ pales enunciados de la animación sociocultural tienen mucha relación con el quehacer de las y los mediadores culturales, entonces por eso no se puede perder de vista y debe ser reconocido como un campo de acción necesario y pertinen­ te para ser estudiado al interior del Programa. Y esto, sobre todo porque tiene otra característica fundamental y es que moviliza hacia la transfor­ mación, como lo menciona Sepúlveda (2009) Todo proceso de intervención desde la ASC busca la movilización de los sujetos y las comunidades en la búsqueda de condiciones dignas de sociedad. La animación tiende a transformar y convertir al pú­ blico espectador en participante actor. Es por ello que las prácticas de animación deben concebirse como un aspecto de la práctica global de la misma gente, que aprende a partir de la reflexión de su propia experiencia y vuelve sobre la realidad con el fin de transformarla (p. 86).

Gracias a estos aportes, es que se hace viable sostener la necesidad de una mediación cultural crítica, que busque y proponga espacios para pen­ sar la transformación social, donde la comunidad que participa en los recorridos se convierte en ese participante actor de la sociedad y de su contex­ to más cercano; es así como se debe mencionar, la formación de las y los mediadores al interior del Programa, porque si hay algo por reconocer es la voluntad y el entusiasmo de los integrantes del Programa Guía Cultural por estar en un cons­ tante proceso de formación alrededor de nuevos contenidos, metodologías, formas de pensar el patrimonio natural, artístico e histórico, pero también talleres de técnica vocal, de expresión corporal, sobre el cuidado ambiental, charlas so­ bre las discapacidades y las formas de inclusión, la importancia de pensar las discapacidades en el ámbito de la mediación, conversatorios sobre ética y resolución de conflictos; además, los tra­ bajos desarrollados por los laboratorios son una muestra de lo potente de la mediación, tanto así que ha permitido pensar de manera seria y cons­ ciente a las infancias en los procesos de media­ ción, posibilitando espacios para los niños y las niñas al interior de la Universidad como un lugar presto para su formación.

Por otro lado, la mediación dentro del Pro­ grama es una posibilidad de formación para los estudiantes de pregrado de la Universidad de Antioquia porque les permite relacionar los con­ tenidos disciplinares de sus carreras con sus la­ bores realizadas al interior del Programa, donde el campus se convierte en un espacio de experi­ mentación para pensar nuevas rutas, contenidos, ejercicios de mediación, actividades rompehielo, rondas recreativas, ejercicios reflexivos. Todo

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| 47 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural esto va aportando a la formación profesional y sobre todo personal de quienes pasan por el Pro­ grama Guía Cultural. Así pues, esto marca una relación muy fuerte con el animador sociocultu­ ral en tanto éste es concebido como Aquel sujeto que actúa como mediador o agente que promueve en los individuos o en los grupos cam­ bios de actitudes, valores, formas de vida y propicia aprendizajes construidos en la interacción social teniendo como fundamento de su acción la ASC, además de su formación específica en una discipli­ na social, de la salud, humana o técnica. Dicha in­ teracción se puede dar en diferentes niveles: desde las relaciones de los individuos y los grupos, en los procesos de formación y de incidencia política hasta en las prácticas de mejoramiento de calidad de vida y desarrollo social (Sepúlveda, 2009, p. 107). Parte final Luego de haber analizado la importancia de la animación sociocultural dentro de la mediación cultural del Programa Guía Cultural, se hace ne­ cesario volver a un aspecto que quedó pendiente anteriormente en este texto y es sobre los siete principios de la mediación cultural; entonces a continuación se presenta un breve análisis de esos principios en cuanto su relación con el Programa. Principio #1: La mediación cultural se funda en una ética basada en los derechos del hombre, la ciudadanía y la diversidad cultural.

Esta ética es ineludible en un contexto social como el colombiano y en una universidad públi­ ca como lo es la Universidad de Antioquia. Que éste sea el fundamento permite leer las proble­ máticas de injusticia y violencia que ha vivido la Universidad a lo largo de los años para que los procesos de mediación sean significativos. Los y las mediadoras del Programa procuran que su mediación esté basada sobre este fundamento. Principio #2: La mediación cultural se inscribe siempre concretamente en un contexto determinado.

Cuando la mediación cultural en el Programa se reconoce como agente en un contexto específi­ co como lo es la Universidad de Antioquia sede Medellín, hace que tome sentido este principio, porque deja en evidencia que el diálogo horizon­ tal entre los contextos que participan durante la mediación posibilita que los problemas social­ mente relevantes sean tenidos en cuenta como una forma de leer el mundo.

El Programa no invisibiliza el devenir de su propio contexto, ni mucho menos el de los públi­ cos que recorren y contemplan el campus duran­

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Programa Guía Cultural | 48 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural te las visitas. Se propone, por el contrario, buscar las formas indicadas para la construcción colec­ tiva de otras formas de interpretar y comprender lo que nos rodea.

Principio #3: La mediación cultural debe tomar en cuenta la diversidad de temporalidades a las cuales ella reporta y que constituyen su razón de ser.

Este principio es muy importante tenerlo siem­ pre presente porque propone una concepción del tiempo más allá de lo lineal presente-pasa­ do-futuro, posibilitando que la mediación pueda expresarse desde un tiempo en espiral, a partir del cual se tome en cuenta la diversidad de tem­ poralidades, las cuales incluso se sobreponen: pasados sobre presentes o futuros sobre pasados. Muchas problemáticas de un pasado que pue­ de parecer lejano, pueden acercarlas para que contribuyan en el análisis y comprensión de los problemas del presente, por lo cual se hace ne­ cesario tener en cuenta también la espacialidad. La espacialidad como una posibilidad de análisis que, de la mano con lo temporal, permite que al­ gunos temas “sensibles” se pueden abordar desde otros tiempos y otras temporalidades, y de esta manera el ejercicio de mediación no genere an­ gustia, sino que abra posibilidades para un aná­ lisis introspectivo desde lo otro y el otro en pro de la transformación.

Principio #4: El reconocimiento de la competencia cultural de todas las personas en su diversidad constituye el punto de partida de todo acto de mediación. Durante los procesos de mediación que lleva a cabo el Programa, siempre está presente el respe­ to por el otro con quien se comparte el espacio de un recorrido o un taller y se toma como valiosa la participación de las personas, pues la apertura al diálogo es una condición necesaria para que la mediación cultural se desarrolle con éxito. Por lo tanto, este principio no habla de una competen­ cia en el sentido de la competitividad, sino que es propuesta para pensar las capacidades y aptitu­ des del otro. Tener en cuenta que el otro es capaz de comprender la obra humana, por el hecho de ser un humano atravesado por la cultura. Ese es el punto de partida para la mediación. Principio #5: El objeto es considerado como un medio para un encuentro con lo que es el otro, con los otros y consigo mismo. El objeto para el Programa va desde las obras del museo abierto, hasta los espacios del campus, los grafitis, los murales, las placas conmemorativas, los edificios, etc. Es una variedad grande de obje­ tos para la mediación con los que cuenta el me­ diador/a cultural del Programa. Este principio es importante porque invita a que esos objetos sean medios para ese encuentro significativo con los

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| 49 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural otros, lo otro y uno mismo, donde se vislumbra una posibilidad de transformación social. Principio #6: La mediación cultural es consustancial a todo proyecto cultural. Este principio es claro y normativo. Deja presen­ te que una de las condiciones de los proyectos culturales es tener en cuenta la mediación cul­ tural como un elemento consustancial, que hace parte esencial del funcionamiento del proyecto. Con esto se justifica la presencia y el estudio de la mediación al interior del Programa Guía Cultural como un ámbito en el que es posible la creación de otras formas de acercarnos al patri­ monio, donde la prioridad sea el develamiento de las desigualdades sociales y de manera colectiva se pueda pensar, imaginar, dibujar, pintar, cantar, bailar y construir por otros mundos posibles. Principio #7: El trabajo de mediación y su coordinación son confiados a profesionales específicos, donde el estatus y competencia son reconocidos y valorizados.

Aunque este sea el último principio, no deja de ser el más importante, porque de éste depende el buen desarrollo de la mediación cultural, debido a que cuando sus mediadores y la coordinación son valorados y reconocidos por la importancia de su quehacer, por ejemplo al interior de la Universidad de Antioquia, es posible cumplir con los objetivos propuestos con la creación del Programa, ya que algo importante por cumplir son los procesos de re­ gionalización y por medio de la mediación cultural como camino; los problemas socialmente relevan­ tes como el equipaje para ver y percibir mejor el camino; la animación sociocultural como las herra­ mientas para cruzar ese camino, y el aprendizaje significativo como el destino al que lleva el camino. Finalmente, cabe destacar que este trabajo de escritura está realizado para ponerse en dis­ cusión y se presenta como una propuesta para empezar a pensar la mediación cultural y otros conceptos claves al interior de los desarrollos teóricos y metodológicos del quehacer de los y las mediadoras del Programa Guía Cultural de la Universidad de Antioquia. Así pues, lo que este subcapítulo contiene es un compendio de ideas propositivas para contribuir con un aporte claro en la búsqueda por una comprensión más pro­ funda de la mediación cultural.

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Programa Guía Cultural | 50 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Equipo administrativo y de atención al usuario, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 51 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Capítulo 2 Un horizonte conceptual

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Programa Guía Cultural | 52 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Escuela de formación Salomé Escobar Arango1 En sus treinta años de historia el Programa Guía Cultural, a través de su Escuela de Formación, ha buscado brindar un desarrollo integral a sus mediadores con el obje­ tivo de enriquecerse y fortalecer la relación entre la universidad y la sociedad por medio de la difusión de la cultura y el patrimonio de la institución. Con lo anterior, se asigna este lugar como un espacio para repensar y analizar las experiencias y ne­ cesidades que van surgiendo a partir de la práctica y la interacción con los diversos públicos, es así como se propone la creación de una Escuela de Formación que ofrece programas educativos en patrimonio, mediación cultural y lectura de públicos, a la comunidad universitaria y a la población externa.

Esta Escuela de Formación tiene como fin enriquecer la visión universal y la per­ cepción plural del entorno, propiciando un espacio complementario a la educación formal para la formación ética, estética y artística de las y los mediadores. Además, la escuela fomenta la creación de redes de colaboración entre guías, mediadores, mu­ seos, académicos y profesionales del ámbito cultural, posicionándose como un refe­ rente de formación integral en la ciudad. Asimismo, busca fortalecer y promover las manifestaciones artísticas y culturales para el desarrollo humano y el intercambio en la comunidad universitaria y la sociedad en general.

¿Por qué construir una Escuela dentro del Programa Guía Cultural? Para Echavarría (2003), la escuela como un escenario de formación y socialización connota dos tipos de reflexiones: la primera refiera a la configuración de los elementos pedagógicos, meto­ dológicos y estructurales propicios para la orientación de los procesos de enseñanza y

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Mediadora cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales.

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| 53 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural aprendizaje; y la segunda se connota en la estruc­ turación de la escuela como escenario de forma­ ción y socialización.

La escuela ha sido tradicionalmente un lugar de formación y socialización que se enfoca en los elementos pedagógicos, metodológicos y estruc­ turales necesarios para guiar los procesos de en­ señanza y aprendizaje. Su objetivo principal es la formación, que implica retener, comprender y aplicar activamente el conocimiento. Una es­ cuela se esfuerza por hacer que lo aprendido sea significativo y transformador en el actuar hu­ mano; además, es un espacio que ofrece perma­ nente interacción, construcción y desarrollo de potencialidades necesarias para la comprensión del mundo, sus relaciones y sus posibles trans­ formaciones.

La escuela es un espacio permanente de inte­ racción, construcción y desarrollo de potenciali­ dades necesarias para la comprensión del mundo, sus relaciones y sus posibles transformaciones, en ella se producen intercambios humanos intencio­ nados al aprendizaje de nuevos conocimientos, al desarrollo de competencias cognitivas, socioafec­ tivas y comunicativas. Se piensa como un espacio de interlocución permanente entre actores inter­ nos y externos. Así las cosas, la participación está pensada en tres niveles: un primer nivel de for­ mación interna, un segundo nivel de formación externa y un tercer nivel de formación mixta. Todos los niveles de participación se propo­ nen desde la difusión del conocimiento acumu­ lado del Programa y en algunos casos con aliados estratégicos, expertos en contenidos específicos. Desde el año 2018 el Programa se ha esforzado por consolidar una escuela que responda al objetivo de generar un espacio para nuevas interacciones entre la educación y la cultura, que contribuyan a la formación integral de la comunidad univer­ sitaria y de los mediadores culturales, con una visión universal y una percepción más plural del entorno; este ha sido desarrollado a través de:

• Propiciar un espacio paralelo a la educación

formal que tiene el mediador cultural.

• Crear una red de alianzas entre guías, media­

dores, museos, académicos y profesionales.

• Posicionar la escuela de formación de guías

como un referente de formación integral en la ciudad.

• Fortalecer la manifestación de las artes y la

cultura.

Enfatizamos en la necesidad de que las ac­ tividades académicas y sociales se transformen continuamente para adaptarse a las demandas cambiantes del entorno; esto implica no sólo ajustes en los métodos pedagógicos y estructuras organizativas, sino también un énfasis renova­ do en la promoción de valores que contribuyan a una convivencia justa y equitativa. La idea escuela y la necesidad de constante cambio ge­

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Programa Guía Cultural | 54 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural neran apertura hacia el repensar todos los días la educación e identidad de nuestro territorio, pero también una visión amplia y no sesgada del mundo que se habita.

Por tal motivo, la escuela del Programa Guía Cultural busca ser dinámica y flexible, no sólo se busca impartir conocimientos académicos, sino que también se generan esfuerzos por cultivar competencias sociales y emocionales en todas y cada una de las personas que se impactan, mismas por las cuales se intenciona que cada acción den­ tro de la escuela sea significativa; y esto se logra a través de un currículo que integre la formación ciudadana, estrategias pedagógicas innovadoras y prácticas democráticas; el objetivo es claro y más aún idea permanente en el actuar, y es el formar sujetos autónomos y responsables, capaces de ejer­ cer su ciudadanía de manera consciente y activa. Además, se reconoce la importancia de crear una variedad de espacios educativos que fo­ menten la inclusión y el respeto activo hacia la diversidad y la búsqueda del individuo. Estos en­ tornos no sólo acogen la pluralidad de perspec­ tivas y experiencias de sus miembros, sino que también promueven el diálogo constructivo y la colaboración entre diferentes actores dentro y fuera del ámbito académico. Se debe destacar la función crucial de esta escuela como un posible catalizador del desarrollo cultural y artístico de la comunidad, estos programas educativos bus­ can fomentar en toda las personas impactadas una estética, una ética y también unas manifes­ taciones culturales que fortalezcan la percepción del entorno y que enriquezcan la experiencia formativa; no sólo preparan a los individuos para enfrentar los desafíos del mundo contem­ poráneo, sino que también los empoderan para contribuir activamente al enriquecimiento de su comunidad y sociedad en general.

La Escuela de Formación del Programa Guía Cultural se posiciona como un faro de innovación, donde se conjugan la teoría y la práctica en un con­ texto enriquecido por la diversidad y la colabora­ ción interdisciplinaria. Pues, al hacerlo, no sólo se prepara a las y los mediadores culturales para des­ empeñar su rol con excelencia, sino que también se promueve una comprensión más profunda y una apreciación más rica del patrimonio y la cultura de la Universidad, de la ciudad y la vida en general. El Programa permite descubrir la diversidad humana que habita la Universidad, pues en cada recorrido y actividad surgen encuentros con personas de diversas regiones del país, con múltiples formas de pensar y de habitar el mundo. Paulina Castillo2

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Mediadora cultural del año 2021 al 2023, estudiante de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana.

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| 55 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Aportes para una educación patrimonial desde el quehacer del guía cultural Mateho Orrego Agudelo3 El patrimonio es una construcción social. Todo es potencialmente patrimonializable, pero no todo es patrimonio hasta que es activado por la sociedad.

Llorenç Prats La historia del Programa Guía Cultural se puede analizar desde su diversificación permanente sobre las estrategias y métodos que se han utilizado para sensibilizar y acercar a las diferentes comunidades a los patrimonios universitarios. Por esto, en este apartado queremos profundizar sobre dos aspectos fundamentales: ¿qué noción hemos construido sobre el patrimonio? y ¿de qué manera nuestro quehacer aporta a la construcción de una educación patrimonial amplia y crítica desde diferentes horizontes de posibilidades?

Hacia una concepción viva y crítica del patrimonio universitario El concepto de patrimonio y su definición ha evolucionado bastante durante la his­ toria. Sus primeras acepciones se centraban en lo material y objetual; sin embargo, en las últimas décadas su significado se ha ido ampliando considerablemente y los

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Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales.

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Programa Guía Cultural | 56 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural elementos simbólicos, artísticos, narrativos, es­ pirituales, cosmogónicos y naturales han entra­ do al dominio de lo patrimonial. Desde nuestro quehacer y relacionamiento permanente con los patrimonios universitarios, lo entendemos como un conjunto de elementos dinámicos y comple­ jos que reflejan la diversidad de manifestaciones, prácticas, memorias, valores e identidades de la comunidad universitaria y la ciudadanía. Por esto, lo fundamental del patrimonio radica en su relación constante con las comunidades, ya que son ellas quienes lo dotan de sentidos y significa­ dos, además, quienes determinan sus funciones y finalidades. Según González-Monfort (2019) “el patrimonio es una construcción social que se define en función de los valores que le otorgue la comunidad adoptante y/o creadora y según unos criterios más o menos consensuados” (p.126). Esto significa que lo esencial del patrimonio no es el objeto o práctica en sí, sino las relaciones humanas que se establecen alrededor de éste, en palabras de Fontal (2018), si sólo entendemos el patrimonio como los bienes, estaremos ignorando su esencia: los seres humanos y, por lo tanto, el efecto que esos bienes producen sobre ellos. Por lo anterior, desde el Programa Guía Cultural habla­ mos de un patrimonio vivo, es decir, que siempre se está construyendo y que cada día toma diversos significados que la misma comunidad le va otor­ gando por medio del relacionamiento. El patrimonio es vivo porque trasciende más allá de lo material: si bien en nuestros procesos de mediación (es decir, el proceso de posibilitar un diálogo entre los visitantes y el patrimonio) reflexionamos sobre la arquitectura y la impor­ tancia de obras como El hombre creador de energía o El hombre ante los grandes descubrimientos de la ciencia y la física, también mediamos los luga­ res de memoria, las historias que hay detrás de muchos murales que pasan desapercibidos en la cotidianidad y las narrativas de estudiantes, pro­ fesores y personajes que desde sus acciones en la vida universitaria han sido fundamentales en la construcción histórica y patrimonial de la insti­ tución. El patrimonio es vivo porque no lo con­ cebimos como un mero vestigio del pasado, sino como un movimiento activo que tiene importan­ cia en la sociedad actual, es decir, “el patrimonio representa los aspectos culturales relevantes del pasado y el presente, articulándose de esta for­ ma, como las fuentes básicas para el conocimien­ to social” (Cuenca, 2002, p.138).

En esa relación constante con el patrimonio vivo, también pretendemos y ponemos en prác­ tica diariamente una visión crítica de éste. Las mediaciones no se basan simplemente en repetir una y otra vez un diálogo preestablecido sobre las obras de artes o las historias que recorren los pa­ sillos del claustro universitario; más bien, además de reflexionar sobre esa información histórica y

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| 57 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural “oficial”, también problematizamos y planteamos preguntas profundas sobre cómo estos patrimo­ nios se constituyeron como tal.

Los patrimonios no tienen una única mira­ da o definición, sino que se van nutriendo con las interpelaciones, preguntas y nuevos signi­ ficados que se van otorgando por medio de la mediación. Este proceso, denominado patrimo­ nialización, describe cómo el patrimonio se va construyendo o deconstruyendo con el mismo movimiento histórico. Así como la sociedad es cambiante, sus patrimonios también lo son, pero sólo con una actitud crítica frente a ellos, podemos encontrar su significado profundo y las historias que se ocultan detrás. Por medio de estos ejercicios reflexivos y problematizadores salen a la luz patrimonios soterrados por fuer­ zas hegemónicas que han impuesto unos patri­ monios sobre otros. Por esto, nos preguntamos constantemente: ¿quién o quiénes deciden qué es y qué no es un patrimonio?

La educación patrimonial desde el quehacer del guía cultural La relación entre patrimonio y educación comen­ zó a tomar fuerza a partir de la Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural organizada por la Unesco, en 1972. En esta convención se crearon los artículos 27 y 284 donde se describe explícitamente la importancia de los procesos educativos para la protección y difusión del patrimonio. A partir de estos esfuer­ zos, diversos países5 en todo el mundo comenza­ ron a construir sus planes educativos basados en la educación patrimonial, reconociendo el valor educativo y pedagógico que contiene. En pala­ bras de González-Monfort (2019), el patrimonio tiene un gran valor educativo “porque se puede utilizar para la comprensión de las raíces histó­ ricas del presente (historicidad) y tener elemen­ tos de toma de decisión para el futuro (educación para la ciudadanía)” (p. 128).

Debido a este contexto y el esfuerzo de tomar conciencia sobre los patrimonios (y por ende conciencia de la historia e identidad de las so­

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Artículo 27: Por todos los medios apropiados, y sobre todo mediante programas de educación y de informa­ ción, harán todo lo posible por estimular en sus pueblos el respeto y el aprecio del patrimonio cultural y natural definido en los artículos l y 2 de la presente Conven­ ción (Unesco, 1972). Artículo 28: Los Estados Partes en la presente Convención, que reciban en virtud de ella una asistencia internacional tomarán las medidas ne­ cesarias para hacer que se conozca la importancia de los bienes que hayan sido objeto de asistencia y el papel que ésta haya desempeñado (Unesco, 1972).

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España es uno de los países que más ha desarrollado y trabajado sobre la educación patrimonial. Esto se refleja en la construcción del Plan Nacional de Educa­ ción y Patrimonio elaborado en la década de los 80.

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Programa Guía Cultural | 58 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural ciedades), nace el campo6 de la educación patri­ monial, que García Valecillo (2009) define como Un proceso pedagógico centrado en las percepcio­ nes, conocimientos y valores que subyacen en una sociedad. De esta manera, el bien patrimonial se convierte en un recurso para el aprendizaje, capaz de conectar al ciudadano con su diversidad cultu­ ral y su entorno social (p. 274).

La educación patrimonial se encarga de desa­ rrollar, analizar y poner en práctica propuestas educativas que favorezcan la construcción de valo­ res identitarios, fomentando la interculturalidad, el cambio social y la formación de una ciudadanía crítica y activa, teniendo como eje central los pa­ trimonios. Para el desarrollo y la implementación de una educación patrimonial significativa, se necesitan diversas estrategias y experiencias que conecten verdaderamente a la sociedad con las po­ tencialidades, historias, memorias e identidades que contienen los patrimonios.

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Existen diferentes perspectivas sobre cómo definir la educación patrimonial. Por un lado, José María Cuenca (2016) la considera una disciplina. Sin em­ bargo, García Valecillo (2009) plantea que la edu­ cación patrimonial es un espacio multidisciplinar, dado que diversos campos del conocimiento están implicados en los procesos patrimoniales y educati­ vos. Por esta razón, resulta más pertinente concebir­ la como un campo de estudio.

El Programa Guía Cultural ha desarrollado y mejorado permanentemente estrategias que fo­ menten una relación significativa y educativa desde su quehacer como mediador/a durante es­ tos treinta años de trayectoria. Por esto, el papel del mediador/a cultural es esencial, ya que a tra­ vés de los recorridos guiados y de las visitas te­ máticas, posibilita ese acercamiento a diferentes comunidades, ya sean de la Universidad o de otros sectores de la sociedad, a relacionarse de mane­ ra directa, abierta y sensible con los patrimonios culturales y naturales de la institución; en otras palabras, posibilita que estos se mantengan vivos y se llenen de nuevos significados que los nutren constantemente. Este acercamiento no se limita a hablar propiamente de los patrimonios, sino que, a partir de la historia, simbología o significado que tenga este patrimonio, se construye un hilo conductor y se piensa en diferentes temáticas que permiten pensarnos en otras narrativas, perspec­ tivas u horizontes de la realidad de Medellín, de Antioquia e incluso de Colombia.

En el proceso de construcción del hilo conduc­ tor se analizan aspectos como el tipo de población, los temas a abordar y el objetivo que se quiere al­ canzar; es decir, que se diseña una ruta metodoló­ gica o didáctica donde se tienen en cuenta todos estos elementos, por lo que detrás de cada visita y acercamiento a los patrimonios, hay una gran variedad de finalidades educativas y formativas.

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| 59 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Además, las visitas están pensadas para generar un diálogo7 entre el guía y los visitantes, fomen­ tando su participación activa, ya que sus aprecia­ ciones, reflexiones y apuntes son fundamentales para lograr un verdadero proceso de construcción y compartir de saberes y conocimientos. Debido a la complejidad de los patrimonios de la Universidad y la preocupación que ha desarro­ llado el Programa por expandir y democratizar es­ tos, se crearon Laboratorios de Mediación (antes llamados Comisiones) con el fin de profundizar, y al mismo tiempo, generar diversas estrategias de mediación para la divulgación, apropiación y reflexión en torno a dichos patrimonios. Si bien esta manera de trabajar hace que las y los media­ dores se especialicen en patrimonios específicos, dentro de las dinámicas del Programa se generan capacitaciones, visitas temáticas y recorridos don­ de se integran estos patrimonios (por ejemplo, ver el patrimonio natural desde los relatos culturales; o el patrimonio histórico desde las plantas; o es­ pecies que hay en la universidad) con el objetivo de fomentar una visión integral, interdisciplinar y holística de los patrimonios universitarios. A continuación, hablaremos sobre cada uno de los Laboratorios de Mediación e ilustraremos

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Entendemos el diálogo desde una perspectiva crítica, es decir, donde se entabla un verdadero reconocimien­ to del otro y lo otro y a partir de este reconocimiento se genera un genuino intercambio de saberes. como desde cada uno de estos se contribuye a una educación patrimonial a partir de diversas metodologías y horizontes de posibilidades: En el Laboratorio de Historia se hace un acer­ camiento a los patrimonios históricos con el fin de comprender la historia de la Universidad en rela­ ción con el contexto local, nacional y global. Tam­ bién se generan procesos de memoria, no sólo para recordar, sino para contribuir a la elaboración de otros mundos posibles, desde la paz, el perdón, la reconciliación y la no repetición. Estos recorridos centrados en la memoria generalmente se hacen a través de la gran diversidad de murales que hay en la universidad, los cuales contienen historias que fomentan la búsqueda de la dignidad y la lucha por la vida y los derechos humanos. El Laboratorio de Historia se vincula cons­ tantemente con la sala patrimonial de la Uni­ versidad de Antioquia, el Instituto de Estudios Regionales (Iner) y el Instituto de Estudios Po­ líticos. A través de archivos, periódicos, foto­ grafías, audios e investigaciones científicas, se han creado visitas temáticas donde se reflexiona y profundiza en la figura de personajes impor­ tantes de la Universidad (como Hernán Henao, María Teresa Uribe, Carlos Gaviria Díaz, Ángela Restrepo), quienes a través de su trabajo han de­ jado una huella fundamental en la institución y la sociedad. Por lo tanto, se habla de su legado y la importancia de mantener viva su memoria, ya

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Programa Guía Cultural | 60 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural que sus aportes siguen contribuyendo a la cons­ trucción de una sociedad más justa y plural. Desde el Laboratorio de Patrimonio Natural, se hace un acercamiento a las diferentes formas de vida que habitan la institución, a los árboles, las plantas, las aves, los mamíferos y reptiles, con el fin de que estos se conozcan, pero también para generar diferentes reflexiones en torno al cuidado del medio ambiente, de pensar otras maneras de relacionarse con la naturaleza desde una perspec­ tiva más profunda y vinculante con ella. Desde el Laboratorio de Patrimonio Natural se han establecido vínculos con el Herbario, la Gestión Ambiental, el Museo Universitario de la Universidad de Antioquia (MUUA) y el Labora­ torio de Ornitología. Por medio de estos víncu­ los, se han creado visitas para que los visitantes comprendan la importancia de los jardines fun­ cionales de la Universidad, ya que no sólo son ornamentales, sino que ayudan a mantener el complejo ecosistema que rodea el campus. Ade­ más, gracias al préstamo de aves taxidermizadas del Laboratorio de Ornitología, se han generado espacios de reconocimiento y reflexión en torno a las aves que habitan el campus y los diferentes relatos y cosmogonías que se vinculan con éstas. Estas acciones no sólo ayudan al reconocimiento del patrimonio natural de la Universidad, sino que también fomentan su protección y cuidado desde una mirada crítica y reflexiva. En el Laboratorio de Mediación para la Acce­ sibilidad Cultural se generan procesos críticos y reflexivos sobre la democratización de la cultura, para que las personas con discapacidad puedan relacionarse de manera activa y abierta e iguali­ taria con los diferentes patrimonios, espacios y actividades que se desarrollan en la cotidianidad de la Universidad. Todos estos procesos se desa­ rrollan desde la dignidad y la comprensión de las necesidades particulares de las personas. Dentro del proceso creativo y metodológico del Laboratorio de Mediación para la Accesibili­ dad Cultural, se generan visitas en las que se re­ flexiona sobre las prácticas inclusivas que pueden generarse en la cotidianidad a partir del recono­ cimiento de la diversidad de los seres humanos. En su repertorio de visitas temáticas se pueden encontrar las visitas temáticas para personas con discapacidad donde se aborda el patrimonio artís­ tico, natural e histórico desde una perspectiva am­ plia e inclusiva. También se ofrecen las visitas Lo esencial es invisible al alma, dirigidas a personas con discapacidad visual con el fin de que puedan conocer el campus desde los sonidos, el braille, obras artísticas a escala y audiodescripciones. El Laboratorio de Medicación para las Infan­ cias tiene como finalidad acercar al público in­ fantil al patrimonio de la Universidad, por medio de juegos, historias y personajes mágicos. Todo este desarrollo didáctico es fundamental para que

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| 61 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural desde las próximas generaciones se sigan constru­ yendo esos vínculos directos con el patrimonio y que se siga nutriendo de nuevos significados que sirvan para pensar diversas posibilidades de ser y estar en el mundo.

El Laboratorio de Mediación para las Infan­ cias se caracteriza por sus metodologías activas y creativas. En su búsqueda por generar ese víncu­ lo profundo entre las infancias y los patrimonios de la institución, ha generado proyectos como obras de teatro con títeres donde se narra la fun­ dación de la Universidad, espacios donde las ni­ ñas y los niños puedan reconocer la diversidad de flora que existe en el campus, e incluso talle­ res donde se explora la ciencia, la literatura y el arte desde la experiencia de mujeres científicas; es una experiencia donde se reconoce a la mujer como generadora de conocimiento y se rescatan esas mujeres del mundo y de la Universidad de Antioquia que han aportado cosas muy valiosas a la sociedad.

Además de los laboratorios, el Programa cuen­ ta con los contenidos de Patrimonio Artístico y Colecciones Patrimoniales. El contenido de Patri­ monio Artístico se enfoca en reconocer, reflexionar y problematizar las obras del Museo Abierto de la Universidad de Antioquia. En el proceso creativo de este contenido se aborda la arquitectura, los roles de género que se expresan a través del arte y las relaciones de poder manifiestas en él. El contenido de Colecciones Patrimoniales tiene como objetivo ampliar lo que el Programa entiende por patrimonio, además de reconocer los proyectos, procesos y políticas públicas que ha diseñado la Universidad alrededor de lo pa­ trimonial. Una de sus finalidades principales es vincular el programa con otras dependencias y co­ lecciones patrimoniales, como el Museo Univer­ sitario, el Herbario y la Sala Patrimonial, con la intención de generar múltiples visitas temáticas que conecten a la comunidad universitaria y dife­ rentes públicos con la diversidad de patrimonios existentes en la Universidad.

En conclusión, todos estos procesos que se de­ sarrollan en el Programa Guía Cultural nos dan los elementos necesarios para posicionarnos des­ de la educación patrimonial. El patrimonio no es un simple elemento presente en las visitas; por el contrario, es el que otorga valor y significado a todos los procesos formativos que se constru­ yen. Su centralidad ha estado presente desde el génesis del Programa y continúa expandiéndose gracias a la diversidad de ideas y rutas didácti­ cas elaboradas por cada laboratorio. Todas estas metodologías creativas van dirigidas a una enor­ me variedad de públicos que, con su interacción y diálogo que se entreteje con los patrimonios, ayudan a su transformación constante y esto permite que la comunidad se transforme al igual que el mundo que nos rodea.

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Programa Guía Cultural | 62 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Aprendizaje significativo en el Programa Guía Cultural Mateo Quiroz Carvajal8 La teoría clásica del aprendizaje significativo presenta un enfoque que apunta a una enseñanza-aprendizaje con acciones significativas, donde el aprendiz atribuye un valor a lo que aprende y un sentido personal al conocimiento (Roa, 2021). Esta teo­ ría, propuesta por el psicólogo y pedagogo David Ausubel en los años sesenta del siglo xx continúa vigente y, a continuación, se presentará un informe sobre cómo el desarrollo de la misma se interconecta con la mediación cultural utilizada en el Pro­ grama Guía Cultural para llevar a cabo las visitas guiadas y recorridos por el campus y el Museo Abierto de la Universidad de Antioquia.

Hablar de aprendizaje significativo nos posiciona en un paradigma constructi­ vista, apoyado en la teoría de Jean Piaget desarrollada también en los años sesen­ ta del siglo pasado, por medio de la cual “el conocimiento es concebido como una construcción propia del sujeto que se va produciendo día con día resultado de la interacción de los factores cognitivos y sociales, en un proceso de manera perma­ nente y en cualquier entorno en los que el sujeto interactúa” (Bravo et al., 2016). En tal sentido, quien enseña es considerado como un guía, un acompañante del pro­ ceso educativo, alguien que complementa y orienta el proceso de aprendizaje de los educandos por medio de estrategias didácticas que sirven como faro para el buen desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje. Por su parte, quien aprende es considerado como un sujeto activo que ya posee conocimiento alguno, ya tiene no­ ciones, ideas, concepciones y saberes que podrán ser reforzados y/o transformados

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Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales.

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| 63 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural con el acompañamiento del enseñante. Por esta razón, el aprendizaje significativo nace como una respuesta al paradigma conductista con modelos memorísticos y repetitivos que, si bien tienen sus fundamentos teóricos y metodológicos des­ de la psicopedagogía, se considera necesaria una nueva visión en la que los sujetos que participan sean considerados también parte de los procesos de enseñanza y aprendizaje de una manera acti­ va y participativa; nace la teoría del aprendizaje significativo para explicar por qué es más fácil asimilar la información cuando se construye de manera activa y conjunta, cuando se deja de con­ cebir al enseñante como un transmisor de datos o información, concibiendo los conocimientos y experiencias previas de los aprendices en relacio­ nan con nuevos sentidos proporcionados por el enseñante, y se construyen nuevos aprendizajes (Ausubel, 1980). Ahora bien, ¿cómo contribuye la teoría del aprendizaje significativo de David Ausubel al desarrollo de las actividades propues­ tas por el Programa Guía Cultural?, ¿se logra un verdadero aprendizaje significativo por medio de los recorridos y visitas guiadas por el campus universitario y el Museo Abierto de la UdeA? A finales del siglo pasado, la Universidad de Antioquia pensó en una serie de estrategias que además de contribuir a la ejecución de sus fun­ damentos misionales, establecieran lazos mucho más fuertes con la sociedad, entablando con ello ideas de difusión cultural, rescate de la memoria y valoración del patrimonio. Desde el año 1994 iniciaron las conversaciones para la creación de un programa que se pensara en la mediación cultural de las memorias vivas y el patrimonio de la Universidad; en mayo de 1995 se consoli­ da el Programa Guía Cultural y sus diferentes Comisiones como una posibilidad para el forta­ lecimiento del sentido de pertenencia hacia la Universidad, y la creación de un puente hacia la sociedad, constituyendo al Programa como “la cara y la voz amable que invita a la ciudadanía a sentir como suya el Alma Mater”. Hoy, 2025,

30 años después, el Programa Guía Cultural si­

gue utilizando herramientas y metodologías propias del constructivismo, como lo ha venido haciendo durante su devenir, en aras de generar aprendizajes realmente significativos en el pú­ blico que visita la Universidad. Para ello, las y los mediadores culturales han recibido una for­ mación integral que abarca desde capacitaciones en temáticas propias de las Comisiones (hoy La­ boratorios), hasta herramientas teóricas y meto­ dológicas para el manejo de públicos de distintas edades y necesidades. El Programa fomenta la construcción de habilidades, destrezas y conoci­ mientos necesarios para reconocer, a conciencia, la importancia del trabajo en equipo y el respeto por las capacidades del otro. Así, las y los media­ dores, día a día, reflexionan sobre su quehacer,

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Programa Guía Cultural | 64 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural sobre sus visitas, sus recorridos, sus aprendizajes y sus maneras de enseñar.

Veremos cómo el aprendizaje significativo tiene dos condiciones importantes propuestas por Beltrón-Cedeño et al. (2021):

1. El recurso debe ser potencialmente impor­

tante: el material también juega un rol vital y debe contar con los subsumidores especí­ ficos, es decir, ideas, conceptos o proposi­ ciones inclusivas, claras y adecuadamente estructuradas en la mente del aprendiz, para la incorporación, comprensión y fi­ jación de los nuevos conocimientos. En el Programa los recursos son parte esencial en la planeación y la ejecución de las visitas y los recorridos. Se utilizan hojas de block para dibujar y colorear, hojas y flores fres­ cas o desecadas; alimentos y bebidas como el café, la aguapanela, la guayaba o el man­ go; cuentos, poemas, canciones, instrumen­ tos musicales, pinturas e incluso obras de teatro. Todos y cada uno de los materiales que se utilizan para las visitas son pensa­ dos con anterioridad de manera tal que los visitantes se lleven algo de la Universidad de Antioquia: un aprendizaje, un recuerdo, una experiencia.

2. El estudiante debe presentar interés por

aprender: el educando debe tener conoci­ mientos previos para poder analizar y cons­ truir su propio criterio con base en las ideas existentes con las nuevas. Con las visitas temáticas que los laboratorios realizan, las personas que asisten lo hacen de manera voluntaria, y llevan un interés por aprender algo nuevo de un tema que ya conocen o tie­ nen alguna noción.

Aprendizaje significativo y mediación cultural:

una novedosa relación La mediación cultural se refiere a los procesos de interacción entre diversos agentes que movi­ lizan la cultura y sus diferentes manifestacio­ nes y/o patrimonios, en pro de la conservación, protección y divulgación de la misma. Según Jojczyk (2021), “la actividad de mediación se considera aquí como un conjunto de actos de co­ municación que tienen el poder de hacer visible algo significativo durante el proceso creativo, artístico y participativo” (p. 95). En el ámbito educativo, implica crear puentes entre los sa­ beres previos de los estudiantes, anclados en su contexto cultural, y los nuevos conocimientos, para hacerlos accesibles, comprensibles y rele­ vantes. De este modo, desde el Programa Guía Cultural se piensa la mediación cultural como una herramienta potente para la construcción

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| 65 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural de aprendizajes significativos de los públicos que visitan la Universidad de Antioquia, desde diversas estrategias como el arte, el teatro, la literatura, las herramientas audiovisuales; las miles de estrategias que se piensan desde lo es­ tético y lo sensorial para acercar a los públicos a los “contenidos” y generar en aquellos un acer­ camiento a su contexto cultural más cercano, y a su vez, a sus realidades sociales y políticas más próximas. El Programa es consciente de la diver­ sidad cultural que visita la Universidad, y por ello, construye puentes y adapta sus contenidos a cada grupo de personas que quieren acercarse a la Alma Máter, desde sus propias necesidades, gustos y preferencias.

Algunas de las estrategias utilizadas en el Programa Guía Cultural para potencializar los aprendizajes significativos por medio de la me­ diación cultural son:

• Encuadres: son los primeros ejercicios que

se realizan al iniciar una visita o recorri­ do por la Universidad. Allí, se llevan a cabo diferentes actividades rompehielo para conectar con el grupo, conocer sus expec­ tativas, y movilizar sus saberes previos. Con estas actividades, las y los mediado­ res obtienen una información que es muy útil para el desarrollo de las visitas, ya que con esto se pueden generar conversaciones, preguntas o comentarios. Generalmente, durante los encuadres se trata de iniciar las visitas con preguntas relacionadas a: ¿qué tanto sabes de la Universidad de Antio­ quia?, ¿qué te gustaría aprender o conocer durante este recorrido?

• Evaluación de las visitas y recorridos: cada

guía o laboratorio, al finalizar una visita, realiza una evaluación y autoevaluación de lo acontecido durante la misma, haciendo preguntas tipo: ¿qué puedo mejorar?, ¿qué puedo cambiar?, ¿qué funcionó?, ¿qué no funcionó?, ¿mi público aprendió algo?, etc. Estos ejercicios promueven la reflexión crí­ tica de quien enseña, siendo muy importan­ te en la labor de la mediación cultural con el objetivo de propiciar aprendizajes signi­ ficativos.

• Visitas temáticas: cada laboratorio piensa

en diversas estrategias para llevar al pú­ blico algunos contenidos de la historia, las memorias o los patrimonios de la Univer­ sidad, de acuerdo con sus edades, gustos o necesidades. Con esto, se logra una con­ textualización de los contenidos que son enseñados en un contexto no escolar, pero que, de igual manera, facilita la obtención de aprendizajes significativos. Así pues, el Laboratorio de Mediación para las Infan­ cias ha utilizado los títeres, la creación de personajes teatrales, el clown, las rondas, el

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Programa Guía Cultural | 66 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural dibujo, la plastilina, los cuentos, la música, el baile y los juegos para acercar a los niños y niñas a los contenidos de la Universidad de Antioquia y facilitar el desarrollo de sus propios conocimientos por medio del arte y la lúdica. Por su parte, el Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultu­ ral utiliza algunas réplicas a escala de las obras del Museo Abierto de la Universidad que permiten accesibilizar el patrimonio artístico a las personas con discapacidad visual; también, cuentan con un abecedario dactilológico para que los usuarios sin dis­ capacidad auditiva tengan un acercamiento a la Lengua de Señas Colombiana; cuentan, además, con loterías de texturas, libro de aves con diversas texturas y descripción inscrita en braille; un mapa táctil compues­ to por patrones de texturas que sirven para la orientación y movilidad, etc. También, el Laboratorio de Historia, desde la elabora­ ción de preguntas profundas, promueve la reflexión y la crítica de la realidad histórica, social, cultural y política de la Universidad, la ciudad y el país. Y finalmente, el Labo­ ratorio de Patrimonio Natural en el que, por medio de recorridos, los visitantes se llevan una experiencia que contiene teoría y práctica, en la que se realizan actividades como construcción de nidos, construcción de pacas biodigestoras para la visita de sos­ tenibilidad, recolección de diferentes tipos de hojas para la identificación de especies arbóreas, etc.

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| 67 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Mediación del Laboratorio de Accesibilidad Cultural, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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Programa Guía Cultural | 68 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Voces que guían: el aprendizaje significativo desde la experiencia de quienes enseñan A continuación, se presentará una serie de experiencias contadas por las voces de algunos mediadores culturales, en las que narran cómo han obtenido aprendizajes significativos con las actividades que realizan en el Programa, y a su vez, cómo han aportado en la construcción de aprendizajes significativos de sus públicos. “En una de las visitas ‘Por la UdeA me muevo’, los pelados y peladas llegaron cansa­ dos y reacios a recibir tanta información sobre la Universidad. Yo siempre trato de hacer cosas diferentes para que todos y todas aprendan de la U mientras se divierten. En una de esas ocasiones, la visita estaba siendo muy monótona y ninguno/a tenía ánimos de nada, por lo que pasado un rato quise intentar animarlos en el parque de los guayabos con un juego sencillo que aprendí en mis ejercicios prácticos, que consistía en hacer una fila y cerrar los ojos para que el primero de la fila, con los ojos también cerrados, intentara seguir el camino tocando con sus manos y pies las dife­ rentes superficies. Con este juego trabajé el patrimonio natural por medio de lo que iban encontrando, y pude notar cómo los pelados/as volvían a ser niños/as, se caían, se reían, se ensuciaban, se comunicaban. Muchos/as ni siquiera sabían que en la U existían tantas especies naturales; otros tenían algunas ideas sobre algunos árboles y aves. De aquí aprendí que, a pesar de que los y las estudiantes ya estén en 11, también se quieren divertir y no sólo aprender teorías de la universidad y que no sólo sea el o la mediadora hablando”.

Nicolás Álvarez Roldán - Integrante del Laboratorio de Mediación para las Infancias. “En la capacitación que tuvimos sobre las pacas biodigestoras que maneja la U te enseñan desde cero la importancia del compostaje y el manejo de residuos orgánicos

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| 69 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural para un mayor aprovechamiento. Yo ya tenía conocimientos sobre la importancia del compostaje, sin embargo, gracias a la capacitación, ese aprendizaje se reforzó de una forma más práctica, dado que se construyó una paca biodigestora en donde pude ver las diferentes capas y procesos que se manejan en torno al aprovechamiento tanto de los residuos orgánicos como la forma de abonar la tierra y hacerla más provechosa para la siembra de diferentes especies de plantas”.

Paula Andrea Arboleda Castrillón - Integrante del Laboratorio de Patrimonio Natural. “Desde el Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural recibimos muchí­ simas poblaciones vulnerables que quieren habitar espacios que en ocasiones son lejanos a sus realidades y nosotros somos un medio para que hagan parte de él. Las vi­ sitas más significativas son con las poblaciones con discapacidad intelectual, porque son poblaciones que participan muy activamente con las propuestas de actividades que les llevamos. En el 2023 recibimos una fundación donde había personas con di­ ferentes discapacidades y trastornos, personas sordas, con autismo, con discapacidad intelectual, discapacidad física. Fue una visita maravillosa, pues para nosotros fue entender cómo la diversificación de una misma actividad permite que todos se acer­ quen a la información. Para mí como educadora especial en formación fue muy tras­ cendental ver chicos trans entre los usuarios, pues muchas veces invisibilizamos el desarrollo humano que tienen las personas con discapacidad y trastornos del neuro­ desarrollo, queremos atender las necesidades básicas y derechos como la educación, pero olvidamos darle prioridad a la identidad y el reconocimiento personal. A partir de ahí fortalecí más la idea de cuidar las identidades para el relacionamiento social. Además, para los usuarios también fue muy importante saber que en la Universidad habitaban personas con discapacidad y que ésta en algún punto podía ser una opción para su proyecto de vida”.

Berónica Rojas Marín - Integrante del Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural.

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Programa Guía Cultural | 70 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural “¡Gracias por ser tan amables con nosotros! Con estas palabras se despiden quienes tal vez han estado acostumbrados/as a la indiferencia y el desprecio, son palabras fuertes, es verdad, pero no nos hagamos los de la vista gorda, es una realidad. Per­ sonas que están en proceso de rehabilitación porque habitaron las calles, la droga, nos visitan y veo en ellos/as rostros de satisfacción, maravillados/as con el mural de Pedro Nel Gómez, con la fuente de Rodrigo Arenas Betancourt, que para uno de ellos representaba la libertad por los cuerpos desnudos y que estaban alcanzando la sabiduría, otros veían que alcanzaban un título. En la maqueta se sorprendían con la dimensión de la Universidad e identificaron que había sido inaugurada en el siglo xix. En la obra De las cuevas de Altamira al hipertexto identificaron el braille. Maravillados/ as con los animales naturalizados del Museo se tomaban fotografías, se deleitaban mirando a algunos estudiantes tocando algún instrumento, bailando, jugando fútbol en la cancha sintética; y así como éste, más detalles durante el recorrido. Una mujer morena se me acercó mientras comía un mango, me habló que casi no le gusta salir para no recaer en la droga, pero estaba contenta de estar en la UdeA que le abrió las puertas para que se deleitara con un mango biche y para que nos permitiera conocer un fragmento de su humanidad y dura realidad.

Gracias a todos ellos y ellas por darme una de las visitas más lindas que he tenido en el Programa Guía Cultural hasta la fecha”.

Darlyn Tatiana Rojas Carvajal - Integrante del Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural.

“Un día, en el mes de abril del 2024 mi compañero Julián y yo daríamos una visita a un grupo de adultos mayores que anhelaban conocer la Universidad. Tanto él como yo somos pertenecientes al Laboratorio de Historia y nos quisimos enfocar en me­ diar obras de arte y quizá un par de murales. Sin embargo, teníamos miedo de tocar temas delicados o que quizá, creyendo que aquellas señoras y señores eran de un pensamiento más conservador, vinieran con un pensamiento demasiado sesgado de nuestra universidad.

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| 71 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Así pues, al momento de empezar el recorrido, nuestro “miedo” iba disminuyendo, pues nos dimos cuenta de que eran bastante conversadores y sus historias eran ame­ nas de recordar, pues muchos de ellos fueron partícipes de los cambios estructurales e incluso políticos por los cuales tuvo que pasar la Universidad. Estábamos en el mural “El Cirirí” y era hora de hablar de temas que no sabíamos cómo iban a interpretar, pues como mediadores culturales es indispensable ser conscientes de nuestro discurso y no “tapar el sol con un dedo” como dicen por ahí, pero sabemos de que no todas las perso­ nas piensan igual; además, que posiblemente abordaríamos temas delicados que des­ pierten alguna emoción o un mal recuerdo. Empero, nos sorprendió cuando cada uno de ellos contaba su anécdota relacionada fuese con la desaparición de algún ser queri­ do, el desplazamiento forzado o la muerte, que terminamos siendo nosotros receptores de historias y recuerdos que, sin duda alguna, quedan aún en nuestra memoria. Muchas personas creen que nuestro trabajo sólo se enfoca en informar; pero se equivocan, ser mediadores culturales de la UdeA es poder escuchar y convertir esas historias en discursos significativos. Cada persona llega con una idea sobre nuestra universidad, sea buena o mala, nuestra labor es impartir el mismo amor (y hasta más) que nosotros le tenemos a nuestra Alma Mater”.

Salomé Arango Escobar - Integrante del Laboratorio de Historia. A manera de conclusión En un mundo donde la homogenización cultural amenaza la diversidad, la mediación cultural se presenta como un mecanismo vigente y necesario para garantizar que los patrimonios sean entendidos como fuentes de aprendizaje continuo. Al conectar saberes históricos, sociales y culturales con problemáticas actuales y situadas, se fomenta un aprendizaje significativo que no sólo enriquece a los individuos, sino que

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Programa Guía Cultural | 72 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural también fortalece las comunidades al preservar y revitalizar su memoria colectiva. En este sen­ tido, la mediación cultural no es sólo una herra­ mienta educativa, sino un acto de resistencia y esperanza en favor de la riqueza cultural de la humanidad.

La relación entre el aprendizaje y la media­ ción cultural de patrimonios y memorias vivas es fundamental para promover una educación que no sólo transmita conocimientos, sino que también construya puentes entre el pasado, el presente y el futuro. A través de la mediación cul­ tural, los patrimonios y las memorias vivas dejan de ser meros relatos históricos y se convierten en herramientas dinámicas que conectan a los estu­ diantes con sus raíces, les ayudan a comprender su identidad y les permiten interpretar el mundo desde una perspectiva crítica y significativa. La mediación cultural potencia aprendizajes relevantes porque contextualiza los contenidos educativos en experiencias culturales reales y cercanas a los estudiantes. Esto no sólo facilita la comprensión, sino que también genera un sentido de pertenencia y respeto por la diversidad cultu­ ral, elementos esenciales en una sociedad globali­ zada y en constante cambio. La educación, cuando se vincula con las memorias vivas, permite que las nuevas generaciones reconozcan el valor de las tradiciones, pero también que se conviertan en agentes de cambio capaces de reinterpretar y transformar su realidad. Desde la División de Cul­ tura y Patrimonio de la Universidad de Antioquia se piensa la mediación cultural como una de sus principales herramientas para potencializar los aprendizajes significativos de los públicos que visitan la Universidad y los estudiantes y admi­ nistrativos que hacen parte de la familia Guía Cultural, acercándolos a los patrimonios, memo­ rias vivas, murales, especies naturales y animales, relatos e historias que hacen parte de la idiosin­ crasia de nuestra Alma Mater, así como de nuestro departamento y nuestro propio país.

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| 73 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural La mirada pedagógica en la práctica Jhon Mario Castañeda Correa9 El Programa Guía Cultural, en su caminar y pensar en torno a prácticas y procesos educativos concretos, ha consolidado con el paso de los años una experiencia, un saber y un legado vivo de una mirada propia sobre la educación. Gracias a esta mi­ rada, compuesta por diversas miradas, hoy podemos pensar, orientar y transformar nuestras prácticas educativas y formativas como programa, según las necesidades cambiantes del contexto sociohistórico, cultural y universitario. Esta mirada plural es así una mirada reflexiva de la educación, una mirada peda­ gógica propia. En palabras de los profesores Runge y Muñoz (2012): Ante la pregunta de una orientación con sentido y de un direccionamiento reflexionado de la acción educativa –de la educación–, se pone en evidencia que la pedagogía, al igual que la ética y la política, cobran existencia de cara a la necesidad de cuestionar y someter a reflexión las convenciones y normas dadas (p. 95).

Es así como la construcción de recorridos guiados, el proceso constante de forma­ ción y capacitación, los ejercicios de sistematización, así como el tejer la palabra entre los diversos públicos y formas del patrimonio que nos rodean, son todas expresiones de un pensar reflexivo propio en torno a la educación, un pensar pedagógico que emerge en la práctica del mediador/a cultural.

Así mismo, podemos abordar la experiencia en el Programa Guía Cultural como una práctica pedagógica y educativa que se nutre con los diversos saberes disciplina­ res y profesionales que circulan entre las y los mediadores, donde

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Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales.

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Programa Guía Cultural | 74 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural la noción de práctica supera la idea de una simple intervención y se articula desde las dimensiones pedagógica, educativa, formativa, didáctica, inves­ tigativa y disciplinar en contextos diversos (Uni­ versidad de Antioquia, 2020).

De esta manera, como colectivo, como institu­ ción y como movimiento, hemos puesto en circu­ lación el diálogo de saberes, las subjetividades, las producciones propias y las experiencias formati­ vas en este trasegar educativo y colectivo propio. Así es como nos hemos encontrado con algunos elementos conceptuales y algunas dimensiones pedagógicas que han orientado nuestras prácti­ cas educativas y nos han ofrecido horizontes de acción para actuar en un contexto tan particular, cambiante y complejo.

En tal sentido, valga nombrar a la pedagogía social, la mediación cultural, el aprendizaje sig­ nificativo, la perspectiva dialógica del discurso, la educación patrimonial, así como la animación sociocultural, como algunos referentes teóricos, metodológicos y pedagógicos que se han cruzado en nuestro camino por desarrollar otras prácti­ cas educativas en contextos no formales. En ese orden de ideas, es de vital importancia que se reconozca al mediador/a cultural como sujeto pedagógico, ético y político, con la capacidad de incidir en el contexto socioeducativo a partir de la democratización del patrimonio y la forma­ ción de ciudadanías culturales. Allí, la creativi­ dad y creación, la inclusión y reflexión, así como las diversas formas educativas de ser, saber y ha­ cer en el Programa Guía Cultural constituyen un legado pedagógico vivo.

Siento que soy la profesional de hoy en día gracias a mi paso por el Programa. Allí pude aprender a diseñar experiencias de aprendizaje, desarrollé habilidades comunicativas, de manejo de grupos y liderazgo.

Laura López10

10 Laura López, mediadora cultural del año 2017 al 2021

del Laboratorio de Patrimonio Natural.

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Capítulo 3 Laboratorios y contenidos de mediación cultural como apuesta de educación y transformación Integrantes del Laboratorio de Accesibilidad Cultural, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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Programa Guía Cultural | 76 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural Yuliana Mondragón Tabares1 Tatiana Rojas Carvajal2 Ruta de descubrimientos Lo que hoy en día conocemos como Laboratorio de Accesibilidad Cultural se confor­ ma en el año 1998 en el Programa Guía Cultural, a partir del reconocimiento de la presencia de estudiantes con diferentes grados de discapacidad visual en el campus universitario, lo cual permitió construir una serie de adecuaciones para garantizar su permanencia y contribuir a su independencia en el desplazamiento por diferentes espacios de la universidad. Es por esto que se crea el Proyecto de Orientación y Movi­ lidad (POM), el cual asumió el deber de generar un proceso de acompañamiento con un mediador/a, para los estudiantes que presentaran un diagnóstico de ceguera total o baja visión. El acompañamiento respondía a las necesidades precisas del estudiante con discapacidad visual y la duración era determinada por el proceso individual del estudiante.

Este proceso con estudiantes con discapacidad visual fue un reto enorme para las y los mediadores culturales de la época, puesto que para la mayoría esto repre­ sentaba su primer encuentro cercano con la discapacidad, el miedo a equivocarse estaba presente en cada uno y fue este el motivante para generar lazos significativos de aprendizaje entre mediadores y personas ciegas o con baja visión; se hacían múlti­

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Mediadora cultural, estudiante de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana.

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Mediadora cultural, estudiante de Psicología.

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| 77 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural ples reuniones con las personas con discapacidad visual en las que se generaban retroalimentacio­ nes de los encuentros y se construían estrategias para mejorar los procesos, incluso se generaban salidas con el fin de integrarse y contribuir en mayor medida a la autonomía universitaria de quienes recibían el POM.

El POM es un proceso que se mantiene vigen­ te dentro del Programa, y si bien en cada inicio de semestre en las y los mediadores hay temor por equivocarse, también en este proceso nos encontramos con una forma diferente y suma­ mente significativa de reconocer el campus uni­ versitario, pues no sólo beneficia a las personas con discapacidad visual que reciben el acom­ pañamiento, sino que también contribuye a la transformación de la perspectiva ocularcentrista (predominio de la vista sobre los demás senti­ dos), permitiéndonos crear recorridos que real­ mente vinculen la multiplicidad de sentidos que habitan a las personas con discapacidad. A partir de este proceso dentro del Programa se generaron poco a poco acercamientos cada vez más constantes con estudiantes con diversas discapacidades, estableciendo procesos que deto­ narían cuestionamientos suficientes para cons­ truir un equipo de personas que se encargaran de fomentar espacios universitarios inclusivos. Es a partir de esta necesidad que se conforma la Comisión Otras Miradas; un equipo interdis­ ciplinario que se encargaba de ofrecer experien­ cias culturales a personas con discapacidad, de generar reflexiones y sensibilizaciones acerca de las discapacidades a personas con desarrollo típico. Este equipo se encargó entonces de sem­ brar un precedente desde el cual las personas con discapacidad y comunidad sorda se posicionaran como personas que realmente importaban en la Universidad de Antioquia.

Las y los mediadores que hacían parte de esta comisión se ocupaban de formarse a profundi­ dad en temas de discapacidad, buscaban espacios que los capacitaran y participaban en múltiples proyectos. A su vez, se construyeron talleres y recorridos que buscaban contribuir a la difusión de la relevancia de la inclusión en todos los es­ pacios; entre ellos está el taller “Sentir y pensar sobre la discapacidad”, que tiene como objetivo promover la inclusión por medio de la concienti­ zación de las barreras que viven las personas con discapacidad para su mitigación. Además este permitió que en noviembre del 2018 el laborato­ rio participara del Primer Foro de Pensamiento Crítico en el marco de la Octava Conferencia La­ tinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales y Humanas (CLACSO), evento académico que tuvo lugar en Buenos Aires (Argentina), socializando las experiencias que tenían las y los mediadores alrededor del desarrollo de entornos inclusivos con fundaciones y empresas.

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Programa Guía Cultural | 78 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Comprometidos genuinamente con la cons­ trucción de procesos incluyentes, las y los me­ diadores culturales que hacían parte de esta comisión en el año 2019 fueron los encargados de liderar un proyecto significativo, en el que se le dio protagonismo a la comunidad sorda de Medellín con el bautizo en Lengua de Señas Co­ lombiana de patrimonios artísticos y naturales de Ciudad Universitaria. A través de capacitación y formación continua, quienes hacían parte de esta comisión se apropiaron conscientemente de la difusión del patrimonio universitario para to­ das las personas, lo que les permitió una nueva transformación que llevó a que reconstruyeran sus procesos de mediación, para que las personas con discapacidad que habitaban permanente o momentáneamente el campus tuvieran una ex­ periencia significativa; se asumió entonces una postura que buscaba el involucramiento de estas poblaciones en espacios culturales que les propi­ ciaran autonomía, igualdad en la participación y libertad ante la discriminación sistemática a la que son sometidos. Gracias a estas diversas ex­ periencias que permitieron un amplio recorrido para el Laboratorio, fue reconocido en el año 2020 con una mención de honor por parte del Ministe­ rio de Cultura, que destacaba su labor realizada como promotor de estrategias para la inclusión. Algunos años después la comisión pasa a lla­ marse Laboratorio de Mediación para la Accesibili­ dad Cultural. Esto surge desde el posicionamiento político en el que se transversalizan todos los ám­ bitos de la vida; el concepto de accesibilidad sale de la esfera académica o laboral, pues a partir de ella es viable construir estrategias, materiales, he­ rramientas de sensibilización y recorridos que no sólo contribuyan al acceso digno y en igualdad de condiciones para las personas con discapacidad, sino también a la sensibilización y la oportunidad de ampliar un panorama del que muchas veces no se habla. El Laboratorio se fortalece y abraza nuevas perspectivas de las formas en las que se encarna la discapacidad, a través del compartir con esta población en nuestros recorridos y talle­ res, además de capacitarnos constantemente con líderes con discapacidad de nuestra Universidad. Todas estas vivencias permitieron que en el año

2022 el Laboratorio participara en el II Congreso

Nacional de Instituciones de Educación Superior: Formación Integral y Procesos Culturales, con una ponencia que tenía como objetivo dar a cono­ cer las experiencias de las y los mediadores cultu­ rales en torno a la accesibilidad cultural, cuál es la importancia de la misma, sus dificultades y logros hasta el momento.

En línea con la postura que ha construido a lo largo de su recorrido, el Laboratorio se propo­ ne capacitar a todas las personas que ingresen al Programa en temas de discapacidad, inclusión y accesibilidad en torno a la mediación cultural;

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| 79 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural esta motivación y un esfuerzo interdisciplinar, además de las múltiples experiencias vividas como equipo, permitieron la construcción de una Guía de Accesibilidad, dentro de la cual se encuentran diversas conceptualizaciones acerca de la discapacidad, las formas correctas de nom­ brarla, consejos para realizar mediaciones con cada tipo de discapacidad, entre otros. Más allá de las barreras En esta construcción de caminos para garantizar la accesibilidad de la población con discapacidad, nos hemos encontrado con obstáculos que nos han hecho comprender que la dificultad en el acceso no se debe a la limitación física, sensorial, cogni­ tiva o mental de una persona; estos recaen en las barreras sociales que impiden la participación y la accesibilidad de personas con discapacidad a un entorno desde sus diversos escenarios. Sin embar­ go, estas dificultades no se han convertido para nosotros como mediadores en una fuente de des­ motivación, al contrario, hemos podido encontrar en ellas oportunidades; estas “piedras” que apare­ cen y que nos pueden hacer tropezar o hacer caer en el camino se convierten en parte del mismo, nos permitimos el tropiezo o la caída para agudi­ zar los sentidos: levantar la mirada para encontrar nuevas y óptimas estrategias de mediación y acer­ camiento con el otro, escuchar sus necesidades, comprender su manera de conocer; transitar su camino desde otra perspectiva y tener una apro­ ximación a su mundo, lo que nos permite ser más empáticos para seguir alimentando la necesidad de ampliar las posibilidades y seguir trabajando en la accesibilidad de personas que tienen dere­ cho de conocer e integrar la sociedad en espacios de participación que garanticen sus derechos. Son varias las voces que trabajamos a favor de la accesibilidad y sólo es posible seguir edifi­ cando con la participación directa; mediar para personas con discapacidad implica sumergirnos en este camino, el mismo nos sigue permitiendo identificar las necesidades que se vuelven más fuertes que el deseo de accesibilizar para la dis­ capacidad; porque el deseo al obtenerlo se con­ suma y la necesidad al satisfacerla se alimenta, lo que la mantiene con vida y con la llama en­ cendida evitando que se apague el camino de la accesibilidad. A continuación, narramos algunas experiencias que dan cuenta de cuál es la impor­ tancia de la accesibilidad.

Visita para cuidadoras El día 18 de noviembre del 2024 tuvimos nuestra primera experiencia con visita para cuidadoras/es; llegaron cinco visitantes de dos entidades de San Antonio de Prado. Con esta visita dejamos

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Programa Guía Cultural | 80 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural en evidencia que la accesibilidad no sólo va di­ rigida a las personas con discapacidad, también es importante llevarla a cabo con las cuidadoras, que socialmente han tenido una imagen invisibi­ lizada, lo cual es un poco contradictorio porque las cuidadoras/es permanecen constantemente con las personas con discapacidad, ellos y ellas tienen necesidades de cuidado también. Con esta visita nos dimos cuenta de que los cuidadores/as tuvieron un antes y un después en sus vidas hasta que llegó la discapacidad en la presencia de un hijo o un sobrino, como en el caso de algunos de los visitantes. También apren­ dimos que un cuidador/a no solamente acompa­ ña a una persona con discapacidad sino también a la vejez, como una de las visitantes que cuida­ ba a su madre. Y finalmente, de diez que habían confirmado sólo llegaron cinco, porque como cui­ dan a población vulnerable el momento se vuelve frágil y los planes cambian a última hora; así que para ellas y ellos también es importante buscar escenarios de accesibilidad, y si es difícil para ellas/os llegar a espacios de participación por lo complejo de sus situaciones, nos seguimos pre­ guntando ¿cómo llegamos a ellas/os? Capacitación interna de mediadores Es muy importante para nuestro Laboratorio capa­ citar a todos los compañeros/as del Programa, pues en nuestras dinámicas no se trata de pensar que los visitantes con discapacidad sólo van a llegar al Laboratorio que trabaja directamente con la pobla­ ción, ha ocurrido que en visitas “Por la UdeA me muevo” han llegado estudiantes con discapacida­ des física, cognitiva, mental o sensorial y todos/as deberíamos estar en la capacidad de mediar para la discapacidad. Decimos “deberíamos” porque sí sería un deber comprender que si soy un ser social, convivo con la diferencia, y si somos mediadores, la diferencia y la diversidad habita en las visitas; es un deber comprender que si tengo las herra­ mientas para mediar a población regular, también debo desarrollar herramientas para accesibilizar las visitas por si llega algún visitante con discapa­ cidad que requiera y merezca acceder al patrimo­ nio artístico, histórico y natural de la Universidad. Hacer parte del Programa Guía Cultural nos ha permitido adquirir este compromiso y sensi­ bilizarnos hacia lo que nos rodea y hacia quienes nos rodean. Son muchas las voces de mediadores que han hecho o hacen parte del Programa y elegi­ mos algunas de la actualidad que han tenido acer­ camiento con población con discapacidad y que por medio de sus experiencias permiten resonar el eco de sus sentires, para que la palabra accesi­ bilidad resuene dejando clara la importancia que tiene su presencia no sólo dentro del Programa sino también en el tejido social que construimos entre todos/as.

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| 81 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Mediando, he podido transformar la forma en que se percibe a las personas con dis­ capacidad, destacando su potencial y dejando esas ideas asistencialistas de que solos no pueden hacer nada. Además, estas experiencias me han dado herramientas para fortalecer mi crecimiento personal y profesional Verónica Franco Acevedo - Mediadora del Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural En la vida es importante salir de nuestra zona de confort, pues nos enfrenta a nuevos retos que pueden traer aprendizajes maravillosos. Acompañar una visita para perso­ nas con discapacidad me permitió descubrir nuevos horizontes y nuevas formas de ver y tratar a los demás, además de enriquecer mi proceso como futura maestra. Fue una experiencia profundamente enriquecedora, una visita que me llenó el alma de energía y me enseñó que las verdaderas barreras las imponemos nosotros mismos. Comprendí la importancia de reconocer y escuchar al otro y, sobre todo, el deber que tenemos de hacer nuestras actividades accesibles para todo público. Ángela Montoya Suaza - Mediadora del Laboratorio de Mediación para las Infancias Mediar para personas con discapacidad me ha permitido comprender los espacios que habito desde otras perspectivas y experiencias. Es un constante aprendizaje, a partir del cuestionamiento de las prácticas capacitistas que nos han permeado. David Caraballo - Líder del Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural

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Programa Guía Cultural | 82 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Mediar para personas con discapacidad ha sido una experiencia enriquecedora de mi labor como guía cultural y de mi humanidad. Un acercamiento profundo y una dis­ posición de aprender de otras personas que, socialmente, han permanecido relegadas por la hegemonía, es algo a lo que todo ser humano debería aspirar desde su oficio. Las personas con discapacidad poseen unas cosmovisiones que deben y merecen ser escuchadas en cualquier espacio cultural.

Alejandro Miranda - Guía del Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural Cuando somos personas que estamos dentro de la población regular no pensamos por un instante que en un abrir y cerrar de ojos puedes pertenecer a la población con discapacidad; esto me ocurrió, un día me levanté y estaba recibiendo un diagnóstico que hoy me hace reconocerme como persona con discapacidad auditiva, un hecho que no quería escuchar, no por la limitación sino por la barrera personal que imponía. Estar dentro del Programa Guía Cultural y acceder a espacios donde interactúo con personas con discapacidad me hace amarme y reconocerme por lo que soy. Tatiana Rojas Carvajal - Mediadora del Laboratorio de Mediación para la Accesibilidad Cultural Con el eco de voces que se han sensibilizado a partir de la interacción directa con población con discapacidad queremos dejar en evidencia la importancia que tiene la accesibilidad y la labor del mediador/a para la comprensión de ésta. Dar el primer paso como mediadores nos permite comprender la accesibilidad y a aquellos que son beneficiarios de nuestro entendimiento y apertura con la misma.

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| 83 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Laboratorio de Patrimonio Natural María Carolina Restrepo Restrepo3 Juan Esteban Gil Santamaría4 María Alejandra Granada Giraldo5 Simón Carrillo Sierra6 Terra Mater, el origen Tan pronto como se origina el Programa Guía Cultural en 1995, surge una comisión orientada al patrimonio natural, motivada por el interés de los mismos visitantes y mediadores que, al reconocer la riqueza ambiental del campus, impulsaron la creación de recorridos con un enfoque en el medio ambiente. Esta comisión buscaba mediar la relación entre los visitantes y el entorno natural de la universidad, destacando su re­ levancia como eje conductor de las visitas guiadas y consolidando así un espacio para la valoración del medio ambiente como parte integral del patrimonio universitario. Esto fue posible por la inmensa riqueza y diversidad de fauna y flora que habita la Universidad de Antioquia. Cuando se fundó el Programa, en 1995, y hasta el reporte más reciente, que es de 2018, la Universidad cuenta con alrededor de 2.800 indivi­ duos arbóreos, jardines funcionales y múltiples especies de animales que transitan entre sus corredores verdes; alrededor de 70 aves migratorias vuelan sobre la Univer­ sidad, se desplazan mamíferos sigilosos, marsupiales nocturnos.

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Mediadora cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Naturales.

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Mediador cultural, estudiante de Traducción Inglés-Francés-Español.

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Mediadora cultural, estudiante de Psicología.

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Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales.

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Programa Guía Cultural | 84 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural La conformación de la comisión que dio for­ ma a los recorridos de patrimonio natural co­ menzó con un nombre original y un público en particular: Terra Máter. Su propósito era narrar la diversidad natural de la Universidad de Antio­ quia e integrar a adultos mayores a las dinámicas institucionales. Los mediadores, conocidos ini­ cialmente como “guías verdes”, colaboraron con la oficina de infraestructura en la nomenclatura e inventario de árboles. Al dar las visitas, las y los mediadores siempre resaltaron que eran los vi­ sitantes quienes traían consigo oleadas de cono­ cimiento, una practicidad y agudeza con la que quien mediaba aprendía de sus visitantes singu­ laridades como nombres y usos de las plantas. Con el apoyo de materiales teóricos y el recono­ cimiento del intercambio cultural y de saberes, se consolidaron visitas enfocadas en plantas mágico-religiosas, diálogo intercultural y entre saberes, dirigidas especialmente a este público. El Programa permite que la población adul­ ta mayor habite activamente la Universidad de Antioquia, ofreciéndoles la oportunidad de re­ conectarse con el espacio, ya sea porque lo reco­ rrieron en el pasado o porque nunca lo habían explorado. Las visitas guiadas, con un enfoque natural y paisajístico, surgen en un primer mo­ mento, como respuesta a las motivaciones de este público, otorgándole un valor especial al Progra­ ma. Esto ha inspirado a distintas generaciones de mediadores a promover y difundir conocimien­ tos sobre el entorno.

[...] siempre teníamos esos datos, así como curiosos, para intentar romper el hielo, porque hay veces con los adultos mayores al principio en las visitas pue­ den ser un poco... como que uno tiene que sacarles mucha información. Entonces buscábamos el dato curioso que hiciera reír para que fuera más ellos después contándonos: “mira, entonces con esto re­ sulta que los pajaritos se les va a alimentar, y en la finca, y otra cosa”. Entonces ya ellos hacían más la visita, terminaban ellos contándonos más cosas que nosotros mismos, éramos más acompañantes y facilitadores de la visita que siendo pues como quienes impartíamos una lección, por así decirlo.

- Laura López, mediadora cultural del año 2017 al

2021 del Laboratorio de Patrimonio Natural. En 2012, se realizó un cambio en la meto­ dología y nombre de la comisión, ampliando el público objetivo para incluir población infantil y personas con discapacidad, reconociendo que el patrimonio natural pertenece a todos. También se ajustaron las visitas para mejorar el conteni­ do, el orden del discurso y la coherencia entre rutas. Esto permitió consolidar rutas temáticas más lúdicas sobre la diversidad del patrimonio natural; con el tiempo, los nuevos intereses del Programa han impulsado cambios, visitas inno­ vadoras y nuevas estrategias de mediación, ha­

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| 85 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural ciendo de Terra Mater un recuerdo significativo y el inicio de diversos recorridos encantadores. Una apuesta por la educación ambiental La Universidad de Antioquia se enmarca dentro de un ecosistema urbano que, en conjunto con otros sitios aledaños (Universidad Nacional, Jar­ dín Botánico, Cerro el Volador, Parque Norte), conforman un corredor verde, el cual permite la investigación, la permanencia, y el cuidado de fauna y flora que habita estos espacios. De acuerdo con la Organización de las Na­ ciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, 1972), el patrimonio natural se refiere a aquellos elementos del entorno natural que poseen un valor universal excepcional desde el punto de vista estético, científico, ecológico o cultural. Este concepto incluye tres categorías principales: monumentos naturales, áreas y si­ tios naturales, siendo este último donde se en­ marca nuestra Alma Mater.

Como institución de educación superior, la Universidad de Antioquia asume en su quehacer educativo la responsabilidad de integrar la pro­ tección y conservación de la biodiversidad y la sostenibilidad en la región. Asimismo, el Concejo de la ciudad de Medellín, en uso de sus atribu­ ciones constitucionales, declara, en el acuerdo municipal N° 23 en el año 2009, a la Universidad de Antioquia como Patrimonio Ecológico y Paisa­ jístico el cual se encuentra definido como: El conjunto de bienes y riquezas constituido por espacios singulares verdes urbanos y naturales rurales, con valor histórico, cultural, ecológico, estético y paisajístico, que constituye una base he­ redada oferente de bienes y servicios que debe pre­ servarse para el disfrute tanto de las actuales como de futuras generaciones. Algunos de estos espacios han sido fundamentales en la configuración del te­ rritorio municipal y/o han desempeñado un papel destacado en el desarrollo urbanístico de la ciudad. Nuestras visitas: los frutos que recogemos y las semillas que sembraremos En estos años transitando como laboratorio, en­ tre el amor por la naturaleza y las ganas de con­ tagiarlo a nuestro público, hemos creado un gran número de visitas guiadas que, como se ha ex­ presado ya anteriormente, su propósito principal es re-conocer nuestro patrimonio natural: dar un vistazo a esos majestuosos árboles que nos brindan sombra en el verano agobiante, refugio

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Programa Guía Cultural | 86 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural en el húmedo invierno, nos permiten un lugar seguro para leer, crear, amar, llorar o simplemen­ te ser en nuestros quehaceres universitarios, o por qué no, observar los colores y escuchar las melodías que cada mañana nos regalan las más de 70 especies de aves que habitan y transitan la Universidad, o reconocernos en el amor mater­ nal de la zarigüeya, en el compañerismo de las ardillas, en la cautela de los zorros perros, en la tranquilidad de las iguanas o la resiliencia y la increíble adaptación de los titís. Todo lo anterior, como una simple, o no tan simple, excusa para pretender que nuestro pú­ blico, después de cada visita, se lleve una duda o una certeza, que dialogue cómo es su relación con esos otros seres que habitan el planeta, cómo se relaciona con su territorio, cómo su vida coti­ diana puede afectar o no la vida de otros u otras; que se lleve una pizca de consciencia ambiental, que se vuelva consciente o por lo menos sensible, del mundo que habita. Aunque amplia y comple­ ja, nuestra meta como Laboratorio es esa. Y como testimonio de nuestra labor, es un placer dejar evidencia de algunas de nuestras visitas más sig­ nificativas.

Mediación en recorrido “Saberes y sabores”, por el Laboratorio de Patrimonio Natural, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 87 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Hasta la raíz Este recorrido es una invitación a abordar el re­ conocimiento y profunda riqueza que contienen las lenguas nativas colombianas y la conexión única que tienen las comunidades indígenas de nuestro territorio colombiano con la naturaleza, implementando una aproximación a otras formas de entender la tierra desde las lenguas ancestra­ les. Para ello, contamos con la presencia especial de Shindau, mujer perteneciente a la comunidad Ebera de Riosucio y estudiante de filosofía de la Universidad de Antioquia, quien socializó con nosotros la relación del árbol de Kipara (Jagua) con dicha comunidad.

El entender el Programa Guía Cultural como es­ pacio de interculturalidad es lo que posibilita que se puedan dar estas visitas tan mágicas y simbóli­ cas, gracias a los jóvenes, que desde sus visiones y deseos nos permiten hacer parte de visitas como “Hasta la raíz”, un lugar de amor, escucha y apren­ dizajes.- Daniela Montañez. Exmediadora cultural del Laboratorio de Patrimonio Natural. Volemos por el Alma Esta visita está enfocada principalmente al avis­ tamiento de aves de la Universidad de Antioquia, con miras a identificar y reconocer las especies migratorias y endémicas que habitan y transi­

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Programa Guía Cultural | 88 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural nutritivos en la cocina e invita a los visitantes a degustar derivados alimenticios de ciertas plan­ tas que se pueden encontrar en el campus central de la Universidad de Antioquia.

Las plantas y sus frutos son por excelencia una fuente de alimento y nutrición, es por esto que esta visita tiene como objetivo difundir los patrimonios naturales de la Universidad, por medio de la explo­ ración de los sentidos de los visitantes al degustar diferentes frutos, o derivados de ellos, presentes en el campus central. Así, además de ejercitar los sentidos, los visitantes también podrán conocer al­ gunos usos culinarios y medicinales de las plantas presentes en la Universidad, mientras relacionan la experiencia con la influencia de los alimentos en la vida diaria. Esta visita permite reconocernos entre las especies vegetales que han sido parte de nuestra cultura, resignificándolas como especies llenas de sabiduría ancestral.

Naturaleza, experiencia y consciencia: un camino hacia el aprendizaje significativo En un mundo donde la información es cada vez más accesible y está a la mano de casi todas las personas que cuenten con un dispositivo móvil e internet, el verdadero reto no es sólo aprender o adquirir conocimientos y capacidades en diver­ tan nuestra Alma Mater. A través de los sentidos, como la visión y la escucha, y sobre todo mucha paciencia y perseverancia, se recorren los espacios de la Universidad junto con estas hermosas y va­ riadas especies. Pero además de avistarlas en su hábitat natural, contamos con especímenes taxi­ dermizados del Laboratorio de Ornitología de la Universidad, los cuales permiten un estudio mu­ cho más detallado de estos increíbles seres. En­ tre árboles, plumas y colores tejemos un dialogo sobre la importancia de estos habitantes para el ecosistema, los beneficios y servicios ambientales que nos traen como sociedad y la importancia de cuidar y proteger los entornos donde habitan: [...] Pude reconocer una gran diversidad de aves que nos deleitaron con su belleza e importancia para la conservación del entorno. [...] las relaciones que hicieron los mediadores con las aves y sus dife­ rentes significados simbólicos y culturales, además de los diferentes materiales didácticos que utili­ zaron con el fin de generar espacios de reflexión, análisis y problematización que se da en torno a las aves y a los espacios naturales que existen en la Universidad. - Mateho Orrego. Visitante. Saberes y sabores: descubriendo los sentidos El principal objeto de la Ruta “Saberes y sabores” es poder vincular a las plantas como elementos

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| 89 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural sas áreas del conocimiento, sino experimentar el aprendizaje de manera profunda, que tenga la ca­ pacidad de transversalizar cuerpo y alma de quien aprende, dando significado a estos nuevos cono­ cimientos, relacionándolos con su propia vida, identidad y cultura.

En el Laboratorio de Patrimonio Natural, buscamos que cada visita sea una experiencia realmente educativa y transversal, que tenga la capacidad de conectar a las personas con sus raíces y con su territorio, tal como las raíces de los árboles se anclan a la tierra para obtener su sustento; buscamos que las personas vuelvan a sentirse como seres de la tierra, como una especie más de tantas que, como nosotros, sienten la Uni­ versidad de Antioquia como hogar, refugio, como un lugar seguro donde habitamos y compartimos con los que amamos. Nuestro objetivo es que quienes participan de nuestros recorridos no sólo se lleven datos o curiosidades sobre la fauna y flo­ ra del campus, sino que, al explorar estos espacios, se establezca una relación emocional y consciente con el entorno.

Según Moreira (2017), “el aprendizaje signifi­ cativo es la adquisición de nuevos conocimientos con significado, compresión, criticidad y posibili­ dades de usar esos conocimientos en explicacio­ nes, argumentaciones y solución de situaciones problema”; es decir, que, para que haya un apren­ dizaje realmente significativo es necesario que la información que se pretende enseñar esté directa­ mente vinculada con las personas, ¿y qué puede estar más anclada a nuestra vida, que la propia naturaleza, que es quien la provee? Todas las per­ sonas independientemente de su cultura, estilo de vida, educación, ideologías políticas, lugar de nacimiento y demás aspectos que conforman eso que llamamos identidad, están íntimamente rela­ cionadas con el entorno natural.

Laboratorio de Mediación de Patrimonio Natural hoy:

un ecosistema de conocimiento en constante evolución En muchos aspectos de la vida encontramos un constante dinamismo, estamos cambiando todo el tiempo, concibiendo nuevas ideas, perspectivas y moldeando nuestro conocimiento sobre el mundo. Esto no es ajeno a lo que se vive en el Programa Guía Cultural y en cada uno de sus laboratorios, pues es necesario entender que este espacio ha sido habitado por una gran cantidad de voces. De manera que el programa se ha enriquecido, se ha transformado y continúa avanzando, al igual que uno de sus laboratorios y foco en esta ocasión: el Laboratorio de Patrimonio Natural. El Laboratorio enfrenta numerosos retos, en especial la gran variedad de personas que visitan

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Programa Guía Cultural | 90 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural el campus, pues cada una de ellas llega con una historia, con diferentes vivencias e ideas y con un grado de conexión distinto por la naturaleza, lo cual ha hecho que nos replanteemos nuestro que­ hacer. Así pues, hemos adoptado un rol de media­ dores, permitiendo incentivar la apropiación de otros discursos y otras reflexiones que van más allá del contexto de la misma Universidad, pues nuestro entorno natural está impregnado de múl­ tiples experiencias, creencias y saberes, por lo que un simple recorrido por las instalaciones del campus ya es cosa del pasado. Ahora se habla de un proceso mediador que permita no sólo cono­ cer el patrimonio natural de la Universidad, sino también establecer un diálogo entre el ambiente y quienes lo habitamos, estar abiertos a otras for­ mas de ver el mundo e incentivar el cuidado y el respeto por la diversidad natural. Además, con miras a un aprendizaje signifi­ cativo tanto para el público como para nosotros, nos esforzamos por adoptar una postura crítica frente a las implicaciones políticas, económicas y sociales que, ciertamente, juegan un papel fun­ damental al momento de enfrentarnos a muchos de los problemas que se viven día a día en nues­ tro territorio. De tal forma, este aprendizaje se vuelve significativo en cuanto a que se le brinda un sentido de pertenencia a la enseñanza y la di­ vulgación de un patrimonio natural que habla de nosotros mismos y de nuestra historia. La sensibilización y el aprendizaje que se ha evidenciado en numerosas visitas realizadas por el Laboratorio da cuenta de la evolución que he­ mos tenido. Al día de hoy vemos un equipo de trabajo multidisciplinar y comprometido, que ha sabido adaptar los conocimientos sobre este patrimonio a diferentes públicos, además de ar­ ticular saberes con otros laboratorios, lo que ha permitido que cada visitante pueda conocer y entender la importancia de un espacio con tanta historia y con especies de alto valor simbólico. De esta manera, cada vez seremos más quienes cui­ demos nuestro ambiente, recordemos esas me­ morias y sembremos un mundo más verde para las nuevas generaciones Integrantes del Laboratorio de Patrimonio Natural, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 91 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Laboratorio de Mediación para las Infancias Ángela Montoya7 María Camila Tabares8 Sara Eugenia Rojas Marín9 Julián Palacios Galeano10 Nuestra trayectoria En línea con el propósito del Programa Guía Cultural, el cual consiste en compartir el patrimonio cultural, artístico, arquitectónico e histórico de la Universidad de Antio­ quia con diversos públicos, se han desarrollado múltiples estrategias y metodologías que a lo largo del tiempo han motivado a personas de todas las edades, intereses y poblaciones a vincularse con la institución, y dentro de estos públicos se encuentran también las infancias. Poco a poco se reconoció la necesidad de adecuar espacios en los que los niños y niñas pudieran conocer la historia de la Universidad y habitarla de una manera diferente.

El arte y la lúdica se convirtieron en herramientas fundamentales para lograr este propósito, los títeres emergieron como un aliado estratégico en la construcción de ex­ periencias significativas para la infancia dentro del campus. Con el paso del tiempo, la presencia de público infantil en la Universidad fue aumentando. Ante esta reali­ dad, en el año 2010 se decidió implementar un nuevo tipo de visita guiada, diseñada específicamente para esta población. Esta propuesta buscaba hacer comprensibles los

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Mediadora cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales.

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Mediadora cultural, estudiante de Trabajo Social.

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Mediadora cultural, estudiante de Sociología.

10 Mediador cultural, estudiante de Ciencia Política.

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Programa Guía Cultural | 92 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural contenidos académicos que podían ser complejos para los niños y niñas, mediándolos a través del arte, el deporte, la ciencia y la naturaleza. Para fortalecer estas visitas, un equipo de estudiantes de diversas áreas del saber asumió el reto de diseñar y propiciar espacios de apren­ dizaje para niños y niñas dentro de la vida uni­ versitaria. A este equipo lo llamaron Comisión Infantil, un espacio que, con el tiempo, se fue nu­ triendo de conceptos más complejos y una apues­ ta política centrada en la escucha y participación activa de las infancias a través de la mediación cultural. A lo largo de la historia del Programa este espacio evolucionó hasta transformarse en el Laboratorio de Mediación para las Infancias, en el que se han probado diversas metodologías para que la visita a la Universidad no sea sólo un recorrido, sino una experiencia significativa y llena de aprendizajes.

Lo que en un inicio comenzó con presenta­ ciones sencillas de títeres, se transformó en ha visitas más elaboradas, obras de títeres con mon­ tajes complejos, producciones teatrales, talleres de clown y muchas otras propuestas artísticas y pedagógicas. Esto nos ha permitido trascender la preocupación exclusiva por la infancia y abordar otras experiencias formativas, como los talleres de paz dirigidos a jóvenes, en los que exploramos temas difíciles desde una mirada más humana e inclusiva.

Estamos convencidos de la importancia de lo que hacemos y del impacto que tiene en quienes nos visitan. Gracias a este trabajo, la Universi­ dad se ha consolidado como un espacio seguro y acogedor para niños, niñas y adolescentes. A tra­ vés de nuestras visitas guiadas, hemos logrado resignificar la relación entre la academia, las in­ fancias y la juventud, difundiendo también para ellos el patrimonio artístico, histórico, cultural y natural de la Universidad de Antioquia. Taller creativo “Descubriendo superheroínas”, por el Laboratorio de Mediación para las Infancias, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 93 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Nuestro compromiso con las infancias La Universidad de Antioquia, como espacio pro­ tector de la niñez, ha asumido el compromiso de derribar las barreras que históricamente han excluido a los niños y niñas de ciertos espacios de aprendizaje; garantizando así la democrati­ zación del conocimiento y el acceso a la cultu­ ra como un derecho para los niños y las niñas. El Laboratorio de Mediación para las Infancias continúa siendo vigente porque ha logrado adaptarse a las necesidades y transformaciones de la sociedad, respondiendo a los cambios en la forma en que se conciben y entienden las in­ fancias. Gracias a diversas exploraciones y un equipo interdisciplinar, hemos logrado que cada vez más niños y niñas sueñen con la educación superior y vean la Universidad como un lugar que los acoge, respeta y reconoce como sujetos activos de conocimiento.

Este laboratorio es fundamental para la edu­ cación no formal en las infancias, puesto que ésta es una etapa crucial para el desarrollo del pen­ samiento crítico, la creatividad y la exploración del mundo; y es en este espacio que los niños y niñas pueden vivir experiencias que amplían su visión del mundo; en estos espacios se les per­ mite habitar la Universidad de una manera sig­ nificativa y enriquecedora. Además, nos gustaría mencionar que el aprendizaje que surge en estos encuentros es bilateral, cada visitante representa una experiencia única, que además de impactar a los niños y niñas, también nutre y transforma a quienes hacen parte del Laboratorio, generando nuevas perspectivas y aprendizajes que enrique­ cen futuros recorridos y actividades. La infancia es una etapa clave para el desa­ rrollo cognitivo y emocional, es un universo en constante exploración; permitir que los niños y las niñas accedan a espacios de aprendizaje, como la Universidad, les permite ampliar su horizonte de posibilidades; las visitas guiadas son espacios que brindan la oportunidad de explorar nuevos conceptos, para cuestionar, reflexionar y expre­ sar opiniones, lo que estimula el desarrollo del pensamiento crítico, promueve la interacción, el trabajo en equipo y el respeto a la diversidad; esto nutre su curiosidad y les permite desarrollar deseo por seguir aprendiendo en sociedad. A través de nuestras experiencias con las infancias hemos descubierto que la inclusión de esta población no consiste únicamente en la adaptación de contenidos; en realidad implica reconocerlos como sujetos activos, portadores de derechos, capaces de construir su propio conoci­ miento y de aportar perspectivas valiosas. Asi­ mismo, la inclusión de los niños y las niñas en la Universidad permite diversificar el uso de los espacios y resignificar su función social. La Uni­

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Programa Guía Cultural | 94 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural versidad de Antioquia, como espacio protector de la niñez, se convierte en un entorno abierto don­ de el aprendizaje trasciende los límites de las au­ las convencionales. Esto refuerza la idea de que la educación es un derecho fundamental y que las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de extender su impacto más allá de la comunidad universitaria.

Abrir las puertas de la universidad a los ni­ ños y las niñas ha generado sensibilización en la comunidad académica sobre la importancia de la educación en todas las edades; su presen­ cia nos recuerda que la enseñanza no debe estar restringida a ciertos rangos de edad, sino que es un proceso continuo que inicia desde la infancia y se extiende a lo largo de toda la vida. Este re­ conocimiento es fundamental para romper con el adultocentrismo, el cual es una estructura social que subestima las voces, perspectivas y capacida­ des de los niños y las niñas, otorgándoles un rol pasivo en la sociedad; éste se manifiesta de diver­ sas formas, que van desde la falta de espacios de participación para los niñas y las niñas, hasta la creación de contenidos y actividades diseñadas exclusivamente para adultos. Consideramos que es necesario seguir creando espacios que contri­ buyan a la mitigación de estas prácticas, ya que esta visión del mundo perpetúa la idea de que las infancias son seres incompletos o inferiores. Nosotros nos pronunciamos activamente para contrarrestar esta visión y reivindicar a las infan­ cias como etapa valiosa y con agencia en la cons­ trucción del conocimiento; a través de nuestras visitas ofrecemos a los niños y niñas la oportuni­ dad de interactuar con el patrimonio, habitarlo, cuestionarlo y resignificarlo desde una perspec­ tiva que valida su curiosidad, creatividad y capa­ cidad crítica; en lugar de imponer conocimiento unidireccional basado en una visión adulta, bus­ camos promover un aprendizaje dialógico en el que sus preguntas, interpretaciones y emociones son reconocidas y valoradas. Nuestra labor es una apuesta por una educación más equitativa, en la que la infancia no sea vista como una etapa de es­ pera, sino como un parte esencial del presente y el futuro.

Nuestros logros En todo el trasegar del Laboratorio de Mediación para las Infancias, hemos alcanzado muchísimos logros; el primero, y quizás para nosotros uno de los más importantes, es poner sobre la mesa la voz de las infancias, hacer de la Universidad un espacio seguro para todas las niñas y niños en el que son escuchadas, y donde constantemente se están proponiendo espacios cada vez más am­

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| 95 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural plios para su participación; nos hemos propuesto incluir la voz de las infancias y nos preguntamos constantemente por su percepción del campus. En segundo lugar, hemos intentado atravesar los más álgidos debates académicos por la pers­ pectiva de las infancias, hemos traído a nuestras visitas la discusión de la mujer en la sociedad, las teorías del cuidado y las desigualdades sociales. Por ejemplo, en nuestra visita “Descubriendo su­ perheroínas”, en la cual, a través de los murales y el cuento, las infancias pueden cuestionar el papel que la sociedad les ha asignado según su género.

En nuestro taller “Órbitas de tu cuerpo” hemos logrado que las infancias se apropien de su cuer­ po, que lo reconozcan como su territorio y apren­ dan los límites que ellos mismos deben poner; todo esto, a través de la música y la infinidad de sonidos que pueden crear con su cuerpo mientras viajamos por cada uno de los planetas. También hemos realizado sensibilizaciones a las infancias sobre la existencia de otras especies no humanas; es otro de nuestros logros más importante, ya que con nuestro taller “Marsupiales” hemos acercado a las infancias a las posibilidades de reconocer y conservar a todos los seres que habitan nuestro campus, respetando siempre sus espacios. Además, el Laboratorio también ha experi­ mentado distintos formatos de mediación en las visitas con las infancias; uno de ellos es el formato clown, en donde se crea a través de la construcción de personajes, el uso artístico del ridículo y el sinsentido. Por último, la obra de títeres “Un viaje a la casa de todos” nos permitió explorar los títeres y la puesta en escena como mecanismo para abordar la historia de nuestra alma mater; aquí Fray Rafael de la Serna y Alma viajan entre el pasado y el futuro en una máqui­ na del tiempo para descubrir personajes históri­ cos, obras de arte y sucesos que componen hoy nuestra Universidad.

Integrantes del Laboratorio de Mediación para las Infancias, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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Programa Guía Cultural | 96 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Laboratorio de Historia Jhon Mario Castañeda Correa11 Vanesa Quintero Vega12 Johan Flórez Correa13 ¿Quiénes somos?

El Laboratorio de Historia está configurado como un lugar de planeación, reflexión, creación y experimentación para la construcción de estrategias de mediación histó­ rica, de espacios de formación sobre patrimonio histórico y de recorridos guiados o talleres que ayuden a difundir o salvaguardar del olvido el pasado y las memorias vivas de la Universidad de Antioquia. Así, este espacio dentro del Programa Guía Cultural y la Universidad, pretende fomentar procesos educativos en contextos no formales desde los diálogos de memoria, la reflexión histórica y crítica sobre el pa­ sado, tanto hacia el interior como hacia el exterior de la institución; partiendo de acontecimientos, actores, fenómenos y perspectivas diversas que son importantes de traer al presente a través de ciertas propuestas de mediación histórica y cultural que promuevan la inclusión de diversos públicos, la apropiación del patrimonio histórico y la memoria, el fortalecimiento de la identidad universitaria y pública, así como la democratización cultural alrededor de la Universidad.

Este laboratorio, entonces, se conforma por un grupo de trabajo interdisciplinar de estudiantes en el que la reflexión, la formación, la interacción, el diálogo y la partici­ pación son fundamentales en el ejercicio de mediación de contenidos y patrimonios 11 Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales. 12 Mediadora cultural, estudiante de Licenciatura en Ciencias Sociales. 13 Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana.

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| 97 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural históricos. De esta forma, los diálogos sobre el pasado y la historia propuestos por el Laborato­ rio aparecen como una práctica educativa y cul­ tural en un contexto no formal que sienta sus bases sobre la comunicación, la socialización, la interacción y el intercambio cultural del media­ dor con los diferentes públicos que visitan o fre­ cuentan la Universidad de Antioquia. Inicia un camino de reflexión.

Primeros pasos del Laboratorio de Historia Los antecedentes del Laboratorio de Historia inician en 2019, con Hacemos memoria, que en ese entonces era un colectivo de periodismo de la Universidad de Antioquia que, en conjunto con el Programa Guía Cultural, pensó algunos recorridos temáticos alrededor de sitios y luga­ res de memoria, murales y espacios simbólicos del campus central. Al año siguiente, y produc­ to de la pandemia, se propone la creación de un Laboratorio de Historia para posibilitar visitas guiadas de manera virtual, en donde se llevaron a cabo algunos recorridos como “Un sueño lla­ mado UdeA” a través de la plataforma Genially. Entre los años 2021 y 2022, el Laboratorio retor­ nó a la presencialidad y siguió trabajando, aun así, hubo algunos altibajos debidos a ciertas in­ consistencias, desarticulaciones y complejidades propias de la pospandemia, lo que llevó a que no se conformara un equipo de trabajo sólido, lo que generó la interrupción de este proceso dentro del Programa.

Aun así, los integrantes del Laboratorio eran conscientes de lo importante que es reivindicar, democratizar y revivir las memorias del pasado, por lo que para la primera mitad del año 2023, se reabre y se organiza, sistematizando la infor­ mación que hasta ese entonces se tenía y propo­ niendo nuevos recorridos temáticos o espacios de reflexión y formación referentes a aconteci­ mientos históricos como el Bogotazo, personajes relevantes como Camilo Torres, y otros aspectos importantes en la divulgación del patrimonio histórico, como los murales y los espacios rele­ vantes, que revivieron este espacio tan significa­ tivo que pervive hasta el presente retomando la pregunta por el papel de la memoria en la vida universitaria.

Apuestas del presente El trasegar de nuestro Laboratorio ha promovido la construcción de una identidad universitaria con sentido de pertenencia hacia el contexto histórico que rodea a la Universidad de Antioquia, es por ello que, en el presente, para nosotros es funda­

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Programa Guía Cultural | 98 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural mental que nuestras visitas visibilicen historias, personajes, paisajes, diálogos, memorias vivas, comunidades, entre otros que, a fin de cuentas, atraviesan y transforman nuestra vivencia de un contexto histórico universitario en relación con nuestra labor como mediadores culturales. A mediados del 2023, desde el Laboratorio de Historia, comenzamos a pensar otras formas de mediar las visitas temáticas, dándole un va­ lor especial al caminar en el recorrido y al de­ tenerse para contemplar propiciando un tiempo y un espacio adecuado para conversar de forma amena, dialógica y reflexiva. Caminar, más allá de lo físico, es un ejercicio enriquecedor tanto para el viandante como para la sociedad en que se inscribe el camino o la ruta. Por una parte, esta acción es una forma de aprender, incluso la historia de la humanidad (y de las rutas) se hizo caminando; pero en ese avanzar, en ese despla­ zarse, está el detenerse; en medio de la celeridad del camino, está la lentitud para observar, para meditar, para darnos cuenta y reconocer, para sopesar el recorrido; para acompañarnos, reen­ contrarnos y abrazarnos, para encontrarnos con los demás y con nosotros mismos. Al estilo de los “gimnosofistas” o de los peripatéticos, para pen­ sar y aprender; porque si se pasara de prisa o de forma acelerada, se perdería todo lo que ofrece el espacio que transitamos, se deambularía, sin el sentido que ofrece el reconocimiento de lo otro. Es por lo anterior que, a lo largo del 2024, he­ mos venido proponiendo otros formatos de visitas guiadas como el “Recorrer, contemplar y conver­ sar”, en donde si bien no se visitan muchos espa­ cios en un solo recorrido, aquellos que se escogen están cargados de historias, simbolismo y de la posibilidad de reflexionar, no sólo del aconteci­ miento histórico en sí, sino sobre la vida misma, nuestra situación en el mundo y el papel que han jugado aquellas personas que nos antecedieron en la construcción de la Universidad de Antioquia que conocemos hoy. Por ejemplo, voces de perso­ nas como María Teresa Uribe, Carlos Gaviria Díaz y Hernán Henao nos han acompañado contándo­ nos sus historias de vida y las luchas intermina­ bles que vivieron desde distintos campos que en la actualidad hacen ecos y resonancias que invi­ tan a la reflexión y, por supuesto, a la discusión con otras personas desde el respeto y el diálogo entre quienes habitamos la Universidad y parti­ cipamos en las visitas temáticas. La Universidad de Antioquia, envuelta en un contexto histórico de luchas y esperanzas, conflictos y diálogos, vio­ lencias y resistencias, hoy encara la posibilidad de aportar con sus esfuerzos a la construcción de paz, de memoria y de conocimiento científico con justicia social.

Así, nuestra experiencia se ha enriquecido en la medida en que hemos tejido relatos con los vi­ sitantes que a lo largo de los recorridos nos han

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| 99 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural contado múltiples anécdotas de cómo vivieron en carne propia la pérdida de sus seres queridos, las experiencias de resistencia y el contexto vio­ lento que sufrió Medellín entre finales del siglo pasado y la primera década del siglo xxi. De tal modo, justo es allí donde cobra mayor potencia este nuevo formato y apuesta, posibilitando el intercambio de voces y saberes, generando un diálogo en múltiples direcciones y sentires alre­ dedor de la historia, la memoria y las huellas del pasado en el patrimonio del presente. De esta manera, no sólo este formato, sino también otras apuestas colaborativas del Labo­ ratorio, como “La Historia en tu Facultad”, han aportado a la participación y la articulación con diferentes dependencias académicas, públicos y grupos de interés tanto externos (comunidad, fa­ milias, egresados, usuarios, asociaciones), como internos (directivas, docentes y estudiantes). El camino del Laboratorio es largo, aun así, cada paso que hemos podido dar ha edificado nuestra postura política y ética; es por ello que a futuro nos proyectamos como un laboratorio crí­ tico, inclusivo, diverso e intercultural en donde, por medio de múltiples voces, sigamos resignifi­ cando la historia de nuestra universidad. Mediación en recorrido “Recorrer, contemplar y conversar: Ángela Restrepo”, por el Laboratorio de Patrimonio Histórico, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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Programa Guía Cultural | 100 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Nuestros logros Mateho Orrego Agudelo14 Contenido de colecciones patrimoniales: aportes para la mediación crítica e integral de los patrimonios universitarios La Universidad de Antioquia cuenta con una amplia variedad de colecciones patrimoniales, fruto de los múltiples procesos sociales, acadé­ micos e investigativos desarrollados a lo largo de su historia. A través de sus archivos biblio­ gráficos, artísticos, naturales, arqueológicos, sonoros y periodísticos la Universidad refleja la pluralidad y riqueza de saberes y prácticas que confluyen y se nutren mutuamente en la socie­ dad colombiana.

Debido a la diversidad de colecciones patri­ moniales y a sus diferentes finalidades, se creó la Red Patrimonial, conformada por diversas unidades académicas que se encargan de siste­ matizar, investigar, salvaguardar y difundir los patrimonios institucionales. Dentro de estas unidades académicas se encuentra el Programa Guía Cultural, el cual ha sido fundamental en

14 Mediador cultural, estudiante de Licenciatura en Cien­

cias Sociales.

los procesos de difusión y democratización de los patrimonios vivos de la Universidad de An­ tioquia. Por ello, con el fin de seguir generando recorridos y espacios críticos que fomenten el acercamiento de los patrimonios a la comuni­ dad universitaria y la sociedad, se creó el conte­ nido de “Colecciones patrimoniales” dentro del Programa, el cual tiene como objetivo principal establecer vínculos y diálogos con las demás de­ pendencias encargadas del patrimonio y gene­ rar visitas o procesos de formación para las y los mediadores, contribuyendo a la resignificación y apropiación permanente de los patrimonios universitarios.

Si bien el contenido de “Colecciones patrimo­ niales” ha existido desde los inicios del Progra­ ma Guía Cultural, la pandemia ocasionó que este valioso espacio se interrumpiera; sin embargo, a mediados del año 2023, el contenido resurgió y renovó sus propósitos y metodologías con el ob­ jetivo de transformarse en un espacio dinámico y abierto donde se cuestiona y replantea la noción que tenemos las y los mediadores sobre lo que es patrimonio y nuestra forma de relacionarnos con él. A partir de esta iniciativa, se empezó a conce­ bir las colecciones patrimoniales y el patrimonio desde una perspectiva crítica y viva, entendién­ dose no sólo como objetos a mediar, sino como elementos vivos que contienen saberes y dan sentido al tejido universitario.

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| 101 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Durante estos dos últimos años, se ha hecho énfasis en la importancia del quehacer del media­ dor cultural a la hora de mediar los patrimonios (ya sean prácticas u objetos), ya que las visitas temáticas y recorridos guiados son espacios que Integrantes del Laboratorio de Patrimonio Histórico, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros posibilitan una relación directa y profunda con los elementos patrimoniales por medio de meto­ dologías activas o reflexivas que ayudan a darle nuevos valores y significados que enriquecen y diversifican los patrimonios. Para este fin, des­

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Programa Guía Cultural | 102 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural de el contenido de “Colecciones patrimoniales” se ha hecho un acercamiento constante con el Museo Universitario, el Herbario y la Sala Patri­ monial de la Biblioteca, no sólo para reconocer todos los elementos históricos, científicos y ar­ queológicos invaluables de sus colecciones, sino para seguir construyendo iniciativas en pro de la difusión y democratización de estos. En el camino de resignificación del espacio de “Colecciones patrimoniales”, se diseñó la vi­ sita temática: “Caminando el patrimonio vivo: historias que construyen la Universidad de An­ tioquia”. En esta visita nos propusimos fomen­ tar un acercamiento a la historia reciente de la Universidad de Antioquia a través de las memo­ rias vivas y los archivos de la sala patrimonial. El objetivo principal de este recorrido fue propiciar un diálogo reflexivo con las voces del pasado re­ ciente, que nos permitiera apreciar la diversidad del patrimonio universitario y reconocerlo como algo dinámico, en constante transformación y que se nutre de las experiencias, luchas y logros de la comunidad universitaria.

Uno de los objetivos más importantes del contenido de “Colecciones patrimoniales” es pro­ mover e implementar la Política Universitaria de Cultura y Patrimonio amparada en el Acuerdo Superior 478 del 31 de mayo de 2022. Esta po­ lítica tiene como objetivo promover los valores culturales y patrimoniales de la Universidad de Antioquia. Por ello, es fundamental para todos los procesos que ha adelantado el Programa Guía Cultural desde sus diferentes laboratorios, ya que desde cada contenido o temática que se abor­ dan se contribuye significativamente a la valora­ ción del patrimonio. En este sentido, los saberes y reflexiones que surgen desde el contenido de “Colecciones patrimoniales” son transversales en el quehacer del mediador cultural, ya que el corazón de nuestra labor está atravesado por el patrimonio y sus múltiples dimensiones. El contenido de “Colecciones patrimoniales” sigue formándose constantemente, ya que uno de los propósitos fundamentales es seguir reflexio­ nando permanentemente sobre cómo la media­ ción de los patrimonios nos permite contribuir a los procesos de memoria y construcción de paz. Se trata de explorar cómo este acercamiento a los patrimonios nos posibilita comprender, desde una perspectiva crítica, la gran diversidad y plu­ ralidad de identidades y saberes que coexisten en un país pluriétnico y multicultural como Colom­ bia. La sociedad es quien le da los significados y sentidos a los patrimonios, y por ello, podemos verlos como elementos que propician la resigni­ ficación de nuestro devenir histórico y contribu­ yen a la construcción de sociedades más justas y humanizadas.

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| 103 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Medi[arte] o de cómo el Programa Guía Cultural utiliza el arte para construir ciudadanías culturales Juan José Avilez Ortiz15 Encontramos años atrás una necesidad: la de modificar las formas de relacionarnos con el público, las obras, la infraestructura y la historia para una correcta difusión de los patrimonios de la Universidad de Antioquia (sin olvidar los contenidos diversos de colecciones, museísticos, exposiciones temporales y patrimonio natural). Como parte de esa necesidad de transformación, se unen dos procesos que vendrán a rede­ finir la metodología a seguir en lo referente al arte dentro del campus. Se compone esta transformación de dos procesos en el contenido artístico. Uno: abordar de una forma multidisciplinar y con alcances de difusión el patri­ monio artístico de la universidad.

Dos: implementar las nuevas dinámicas de mediación artística, en ese entonces y aún en construcción, idea de mediación en el Programa Guía Cultural. Antes de abordar todos los procesos que realizamos desde el contenido de patri­ monio artístico para cubrir la necesidad de transformación anteriormente menciona­ da, tenemos que dejar explícitos nuestros conceptos principales. Museo Abierto Del Museo Abierto de la Universidad de Antioquia se puede decir que es el multicam­ pus mismo; dentro de las sedes y seccionales de la institución se encuentran distintas 15 Mediador cultural, estudiante de Filología Hispánica.

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Programa Guía Cultural | 104 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural obras de artistas plásticos colombianos que sig­ nifican, embellecen y dignifican los espacios co­ munes de la comunidad universitaria alrededor de toda Antioquia. Son 88 obras las que confor­ man el Museo Abierto Universidad de Antioquia, entre pictóricas y escultóricas, un patrimonio artístico, al aire libre y dispuesto para el goce, la apreciación y la ornamentación; siendo público, abierto y gratuito.

Al estar, o mejor expresado, ser el campus Ignacio Vélez Escobar, es uno de los principales insumos de arte para la mediación de arte por parte del Programa Guía Cultural. El ejercicio de mediación cultural sería pobremente ejecutado si no se da un espacio al arte –como parte de una cultura local, como la puerta a una comunica­ ción más global.

Capacitación en contenidos de arte Para conseguir las herramientas de mediación y acrecentar el banco de actividades de cada me­ diador/a, primero se necesita el conocimiento en bruto del contenido a tratar. Para ello, el Progra­ ma Guía Cultural capacita permanentemente al personal. Estas capacitaciones son dadas por las divisiones correspondientes dentro de la Uni­ versidad: docentes de la Facultad de Artes o ad­ ministrativos de la División de Infraestructura Física; contratación de profesionales expertos en el tema; exmediadores –pues ya tuvieron un proceso formativo en su paso por el Programa o sus estudios se corresponden al tema a tratar– e, incluso, mediadores activos. Y se trabajan en di­ chas capacitaciones los temas:

• Historia del arte: como una aproximación

a la contextualización formal de cada obra del campus, además de herramientas de descripción de técnicas; de filosofía del arte clásico, moderno y vanguardista; de vocabulario técnico para referirnos a las obras y de un panorama general del arte local y global en el cual están inscritas las obras del Museo Abierto.

• Estudios hermenéuticos: primero toman­

do hermenéutica como las metodologías y estrategias para la interpretación de una obra, y segundo tratando una posible pe­ dagogía para aproximar a los visitantes a realizar por sí mismos este proceso.

• Reflexiones y relaciones multidisciplina­

res: el arte en su función social, política, económica, poética y académica. El arte desde la literatura, desde la comuna, la fa­ milia, el trabajo y como catalizador de una formación integral.

• Guías metodológicas existentes: en esta

tipología de capacitación se invita a un mediador activo o ex- para exponer una

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| 105 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural mediación de arte y mediación artística, como programa logramos concretizar y sistematizar metodologías de las que nos valemos para la creación de los recorridos y las visitas. Para la mediación de arte, definimos ocho enfoques te­ máticos (cinco formales y tres empíricos) y para la mediación artística logramos sintetizar en diez pasos la construcción de visitas de arte como herramienta o como insumo. Con estos enfoques y pasos hemos desarrollado discursivamente las obras del Museo Abierto y las obras de arte popular del campus universitario, así como la inclusión de técnicas artísticas para la transmi­ sión de cultura no necesariamente ligada al arte (historia, patrimonio natural, colecciones patri­ moniales). En este capítulo veremos uno a uno los pasos de construcción y los diferentes enfo­ ques temáticos con diversos ejemplos de cómo ponerlos en práctica. Además, para la mediación artística vamos a realizar un derrotero de ideas, cada una con una experiencia asociada de cómo se utilizó, cuál fue su recepción y observaciones. Enfoques de la mediación de arte Una obra de arte –escultórica o pictórica– posee ciertos enfoques temáticos desde los que se pue­ den trabajar para lograr una aproximación a un contenido cultural por parte de los asistentes a la visita. Entendamos enfoques temáticos como guía metodológica (visita, recorrido, ta­ ller) ya constituida para su actualización y aplicación.

Formación en mediación artística ¿Qué es? Su propósito no es simplemente ofrecer una “actualización educativa” de lo ya hecho en los espacios culturales, sino más bien establecer nuevas formas de pensar la relación entre arte, sociedad, público e institución museística. Se puede decir que son las actividades, dinámicas, ejercicios en los que utilizamos una técnica o realización artística para generar conciencia, di­ versión, interés, opinión y comprensión frente a un tema en concreto que puede ser o no ser el arte.

¿Por qué utilizar la mediación artística? La creación de arte, más allá de la discusión estética y de definirlo según escuelas, instituciones o co­ rrientes, la utiliza el Programa como una excusa, como un medio facilitador, como un espacio que posibilita la aprehensión de información de una manera más digerible. Activando el cerebro, los receptores, la atención y permitiendo una expe­ riencia diferente que puedan recordar en su con­ junto mediada por una acción manual. ¿Cómo trabajamos en el Programa Guía Cul­ tural? A lo largo de los años de la práctica en

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Programa Guía Cultural | 106 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural ta, cabe cuestionarnos: ¿qué relación tiene con lo que vamos a decir?

2. Datos del momento artístico, histórico, políti­

co en el que la obra fue realizada. Al igual que en el enfoque anterior, debemos preguntarnos por las intenciones de mencionar aspectos sobre este tema. En concreto, este enfo­ que se relaciona muy bien con recorridos o media­ ciones que apunten a una reflexión más profunda sobre el arte, y el oficio del arte: ¿cómo se financió esta obra? ¿Quién apoyó esta obra? ¿Tuvo detrac­ tores? ¿Este estilo era considerado bueno, malo, mediocre? ¿Innovador o clásico para su momen­ to? ¿Rentaba ser artista en ese tiempo? ¿Se puede considerar atemporal la poética de la obra? ¿Ob­ soleta? ¿“Mandada a recoger”?

Éstas y muchas más preguntas pueden res­ ponderse con este enfoque. Como un extra: rela­ cionarlo con lo histórico y lo político es de gran valía y más dentro de una universidad pública como lo es el contexto del Programa.

3. Datos curriculares de la obra.

La trayectoria, exhibiciones, emplazamientos y –si llegaran a existir– resignificaciones hacen parte de este enfoque y contribuye a la construc­ ción de un recorrido exploratorio del contexto artístico exclusivamente local. Estos datos muy difícilmente serán de relevancia en otro tipo de la información que puede tener la obra o su con­ texto sobre un tema en específico que se quiera desarrollar. En ese caso, según el tema del hilo conductor, se elegirá el contenido a trabajar. Enfoques formales

1. Información biográfica del/a artista: a este res­

pecto hay que tener muy claras dos cosas. Primero: ¿cuán importante es el trasegar ex­ periencial del/a artista para la producción de su obra? Porque, realmente, este primer enfoque sólo nos resultará de utilidad si esa biografía jus­ tamente da cuenta de las influencias, situaciones o contextos que posibilitaron la creación artísti­ ca que estamos mediando.

Segundo: ¿qué diálogo se puede establecer entre el contexto del artista y las intenciones o pretensiones discursivas del recorrido y la visita? Porque hablar por hablar, y dar información por­ que es preferible eso que el silencio contemplativo es un error común que nos llevaría más a una la­ bor de guianza que de mediación. Lo que se busca con éste y los demás enfoques es potenciar el dis­ curso o storytelling del mediador; que, a su vez, ese discurso busca llevar una información muy con­ creta, dinamizadora o ruptural, al visitante para interpelarlo y convertirlo en un asistente partici­ pante, un creador colectivo del conocimiento. Es por esto que cuando nos preguntamos por la utilización de la biografía del artista o la artis­

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| 107 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Se puede utilizar plastilina, arcilla, pintura, colores, crayones, modelado. Se pueden hacer gestos, performance, interpretaciones y ejempli­ ficaciones dimensionadas y contextualizadas in situ. Es conclusión, podemos abordar la explica­ ción de forma teórica y práctica al mismo tiempo.

5. Comentarios, teorías o citaciones sobre la obra.

Se tiene que ser cuidadoso con la elección de los insumos para este enfoque. Ya que, en su mayo­ ría, corresponden a lo que otras personas han dicho de la obra. Artículos, ensayos, reflexiones, inter­ pretaciones, escritos, creaciones propias, reinter­ pretación también serán los componentes de este enfoque. Este es un proceso de documentación más extendido, pues se tiene que ser extremadamente riguroso con las fuentes y la selección de discur­ sos que se pondrán en interacción. No con el afán de realizar una selección con un proceso sesgado o de censura, sino con una selección consciente y enfocada en el objetivo final del recorrido o la me­ diación. Así pues, no se elegirá un comentario so­ bre la eficiencia y calidad técnica de la elaboración de la obra si se busca desde la mediación hablar de la corriente artística de la misma. Tampoco inter­ pretaciones semánticas de la obra si se quiere pro­ fundizar en la constitución del Museo Abierto de la Universidad.

¿Qué puede significar que esté aquí? ¿Por qué se ha dicho esto de esta obra? ¿Quiénes han ha­ recorridos o mediaciones, pues son datos muy específicos, documentados y sistematizados. Es una línea del tiempo curricular de cada una de las obras expuestas y un breve acercamiento a su trasegar en el Museo Abierto.

¿Dónde fue expuesta antes? ¿Qué eventos, difusión o menciones ha tenido? ¿Cuándo fue emplazada? ¿En qué festivales se ha visto in­ cluida? ¿Ferias? ¿Recorridos? ¿Ha recibido pre­ mios? ¿Ha participado en concursos? ¿Cómo se consiguió? ¿Cómo se emplazó? ¿Qué financia­ ción tuvo?

4. Datos de creación de la obra.

Materiales, técnicas, licitaciones, permisos, duración, colaboradores y trabajadores en el pro­ ceso de creación, complicaciones, dimensiones, prototipos y mucho más es lo que vamos a tra­ bajar en este enfoque. Es perfecto para los reco­ rridos de mediación de arte, pues es mucho más digerible, gráfica y ejemplificante la explicación de técnicas y procesos que de filosofías y corrien­ tes de pensamiento. Ya ni hablar de la inclusión de los ismos, se puede considerar uno de los en­ foques formales menos dinámicos pues también consisten en datos, pero, a su vez, es de los pocos enfoques que puede implicar la participación ac­ tiva de los asistentes, esto porque todo lo que se describe y la información a tratar corresponden a actividades y manualidades.

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Programa Guía Cultural | 108 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural blado de ella? ¿Qué historia podemos encontrar desde un testigo? ¿El autor qué ha dicho sobre la obra? ¿Qué entidad, institución u otro artista ha hecho mención a la obra? ¿Qué importancia tiene según _______?

Enfoques empíricos

6. Análisis hermenéutico [aproximación].

Nos adentramos en los enfoques empíricos con este primero que trae consigo un reto grandí­ simo: comprometer la opinión de los asistentes. ¿A quién le gusta verse expuesto y su opinión puesta en el atril, como blanco de críticas a favor o en contra? Creería que a muy pocos, si no es que el conjunto está vacío. Esto es un reto para el mediador, pues tiene que realizar también una construcción de ambientación como un espacio donde los visitantes se sientas cómodos. Además de esto, debe desarrollar toda una aproximación simplificada de un análisis hermenéutico. Este análisis consiste en:

- Visualización de la obra y descripción de los

estímulos sensibles: ¿Qué ven? ¿Qué huelen? ¿Qué sienten? (En este ítem no se puede llevar a cabo. Las y los mediadores no pueden intervenir en la obra ni permitir que se toque por las polí­ ticas de conservación) ¿Qué se oye? Se describe la obra tal cual. Se busca que los visitantes den formas, volúmenes, colores, olores (si están en una zona verde como un jardín interior), sonidos (de la naturaleza, estudiantes, ruidos externos…). Las respuestas que se buscan pues son nada más que descriptivas: un pedazo de metal; un hom­ bre colgando de lado; un hombre y una mujer y una espada; barras de metal; placas de piedra; dos círculos, triángulos y ya.

- Relación e interacción: Bien, ya vimos y des­

cribimos muchas cosas. Ahora: ¿Cómo se relacio­ nan esas cosas? Hay un hombre y una mujer y… ¿Qué? ¿Qué están haciendo? ¿Parados, sentados, acostados? ¿Están juntos, separados, peleados? Alegres, enojados, serios… Sí, hay círculos y trián­ gulos y… ¿Cómo están puestos? ¿Al azar? ¿Qué diseño tienen? Sí, hay colores: ¿Cómo se relacio­ nan? ¿Son de la misma gama? ¿Son del mismo tono? ¿Son contrarios?

Mediar es explorar las posibles relaciones de todo lo que observamos.

El liderazgo y acompañamiento de la coordinadora Silvia Álvarez hizo que fuera un constante aprendizaje, pues su preocupación no sólo fue que desarrolláramos bien las labores que como guías nos encomendaban, sino que además desarrolláramos habilidades personales y profesionales. Marcela Vanegas16

16 Mediadora cultural del año 2007 al 2012, Licenciada

en Educación Básica con énfasis en Ciencias Sociales.

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| 109 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Capítulo 4 Sobrevivir (Re-inventarse, Resistir, Re-Existir) en una pandemia Mediación en recorrido con padres y madres de estudiantes de la Escuela de Microbiología, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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Programa Guía Cultural | 110 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Sentires y experiencias de exmediadores en pandemia Verónica Rúa Álvarez1 Imagina que eres mediador cultural, has portado durante toda una semana la parti­ cular camiseta verde para realizar visitas guiadas, talleres, atender puntos de infor­ mación, repartir agendas culturales o hacer difusión. En esa misma semana, como de costumbre te habías encontrado con otros mediadores en la columna “del 16” (edificio administrativo) para conversar, descansar, chismosear o hacer tiempo mientras inicia otra actividad; y dentro de esas conversaciones se empiezan a hacer chistes y debates sobre un virus del que poco se conoce y que, en teoría, podría llegar al país, afectar la salud de muchas personas y llevar a la cancelación de actividades presenciales. Todo parece una exageración lejana hasta que un día recibes un comunicado alarmante que anuncia la suspensión de los eventos y actividades académicas en la Universidad. De repente, la broma se convierte en una realidad palpable, llega un momento de incertidumbre y tu rutina diaria cambia drásticamente sin darte la po­ sibilidad de planear los cambios y las estrategias de adaptación a un suceso histórico que no esperabas vivir.

Así fue parte de la experiencia del Programa Guía Cultural durante la pandemia, un período lleno de incertidumbre, desafíos, creatividad y muchas anécdotas que pu­ sieron a prueba la capacidad de un programa pensado, hasta ese momento, solamente desde un desarrollo presencial.

La historia inició “oficialmente” el 11 de marzo de 2020 a mediodía, cuando desde la Rectoría llegó un comunicado en el que se notificó a toda la comunidad universi­ taria lo siguiente:

1

Mediadora cultural del año 2017 al 2021, Profesional en Trabajo Social.

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| 111 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Se suspenden los eventos y actividades académicas que impliquen desplazamientos internacionales de personas desde y hacia la Universidad, inicial­ mente durante los meses de marzo y abril. Para los eventos ya programados, se recomienda procurar la utilización de medios tecnológicos que suplan la presencia física y los viajes. Se suspende durante los meses de marzo y abril la realización de activi­ dades y eventos con asistencia masiva en espacios cerrados de la Institución (auditorios y teatros). Rectoría Universidad de Antioquia A pesar de ese comunicado, dos días después, el viernes 13 de marzo, nos reunimos como equi­ po para celebrar la mención de honor brindada por el Ministerio de Cultura a la Comisión Otras Miradas reconociendo su labor en el fortaleci­ miento de la inclusión social desde la cultura para la población con discapacidad; agradecimos, homenajeamos a los familiares que ya no esta­ ban, estuvimos acompañados de amigos sordos, intercambiamos risas, un refrigerio y miradas cómplices llenas de orgullo por los logros que hasta el momento había tenido el Programa. Del momento, el recuerdo que guardo es la imagen de un grupo de mediadores culturales que con sus camisetas verdes y acompañados de tres personas de la comunidad sorda posaron alegre­ mente para una foto al lado de la oficina del Pro­ grama Guía Cultural en el Edificio de Extensión. Hasta ese momento de la tarde del 13 de marzo de 2020 había sido una fotografía y un momento como cualquier otro; de hecho, nos despedimos como de costumbre con un “nos vemos la otra se­ mana”, confiados de ir a un fin de semana normal y continuar con las visitas y reuniones programa­ das, sin imaginar que esa posibilidad no estaría de manera presencial hasta un año después. Para el lunes 16 de marzo, la fotografía se ha­ bía convertido en el recuerdo digital de nuestra última reunión general presencial, pues para esa misma semana se expedían desde el Gobierno Nacional las medidas tomadas para reducir los contagios y desde la Rectoría se reafirmó el cierre del campus y la suspensión total de las diferentes actividades culturales a causa de la emergencia sanitaria por el covid-19 en el país. No tardaron en llegar las llamadas y correos de Silvia (la coordinadora), sin saber qué hacer o por dónde arrancar; pero afortunadamente, tam­ poco tardaron las posibilidades, la creatividad y los conocimientos de los mediadores desde dife­ rentes disciplinas para la creación de estrategias virtuales que permitieran seguir mediando los patrimonios de la Universidad y acercando a los diferentes públicos a la Universidad. El primer ejercicio que se realizó fue listar las tareas pendientes de cada área y laboratorio de mediación para establecer un plan de trabajo. Fue curioso revisar los correos de ese año y encontrar que muchos de los espacios de formación agenda­

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Programa Guía Cultural | 112 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural dos decían “debe reprogramarse para otra fecha ya que debe ser presencial”, pues teníamos la certeza de que sería un virus pasajero y que las medidas de confinamiento se levantarían en pocas semanas. A su vez, se dio inicio a la realización de reu­ niones virtuales que suponían, en primer lugar, verificar que las y los mediadores tenían los me­ dios para conectarse; seguido a ello, el relacio­ namiento con los programas de videollamada y en muchos casos permitirnos ser vulnerables a través de las pantallas; en algunos casos, para mantener la cercanía y la atención, encendíamos las cámaras y micrófonos, mostrando nuestros hogares y compañías. También hubo una preo­ cupación por parte de la coordinadora y algunos mediadores frente a las dificultades que pasaban algunos de los compañeros. A partir de ahí, se generaron algunos espacios de acompañamien­ to, una “red de apoyo” vinculando temáticas de autocuidado, artes, escucha y salud emocional en la escuela de mediación. Los espacios fueron dirigidos por profesionales y por mediadores que ponían a disposición sus conocimientos. A pesar del aislamiento que vivíamos, la esen­ cia del Programa se mantuvo al punto tal que las celebraciones esperadas durante todo el año se realizaron en formatos alternativos. Por ejemplo, tuvimos un “amigo secreto” virtual, cambiando la tradicional “endulzada” por canciones, poesía, dibujos y videos. Festejamos Halloween con dis­ fraces artesanales elaborados en casa, mientras tal vez nuestros familiares nos veían con extra­ ñeza. Y, por supuesto, festejamos los tradiciona­ les Reinaldos (los reconocimientos del Programa a sus mediadores) para cerrar el año. Así, el reto, además de mantener una oferta abierta para los públicos, fue conservar y prio­ rizar un sentido humano, que se pregunta por el otro y en el que se integran diferentes elementos que permiten mantener vínculos que se tejen en el Programa, recordándonos que el Programa lo hace y mantiene cada uno de los guías que han pasado por él.

Ese año, hubo procesos muy significativos para el Programa y la Universidad. Por ejemplo, conmemoramos los 25 años del Programa Guía Cultural, se desarrolló la construcción del mó­ dulo de estudio de los contenidos de mediación como el insumo base para que todo mediador cultural identificara y apropiara los contenidos básicos del programa y del patrimonio histórico, artístico, natural y cultural de la Universidad. Por otra parte, se realizó un espacio de diálogo de saberes y experiencias sobre mediación cul­ tural y patrimonial con diferentes entidades y organizaciones culturales, educativas y museos que realizan mediaciones culturales; visibilizan­ do los avances del Programa en sus 25 años de trayectoria y posicionándolo como un modelo para la ciudad.

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| 113 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Las visitas guiadas, obras y talleres virtuales cuya propuesta en un inicio parecía una locura, la materializaron gracias a un trabajo en equipo, en el que cada mediador ponía a disposición sus conocimientos y habilidades, lo que dio como re­ sultado una mediación a través de estrategias que combinaban elementos y recursos como audios, imágenes, dibujos, videos, música, textos, pre­ guntas, infografías, teatro, títeres, audiodescrip­ ciones, entre otros, y que permitieron a diferentes tipos de públicos participar de una oferta cultural desde casa.

Sumado a ello, fue la oportunidad para que el Programa fuera más visible en otros municipios y países mediante las visitas y talleres virtua­ les. Desde Otras Miradas por ejemplo, el taller “Sentir y pensar sobre la discapacidad” se ofertó a personas de los municipios de Jardín y Santa Bárbara y se extendió a más de 200 personas de Accenture Latinoamérica en una versión exten­ dida. Además, realizamos una ponencia que pre­ sentaba los aportes del Programa para hacer más accesible el patrimonio.

Por todo lo anterior, y si me pidieran resu­ mir en una palabra todo lo que vivimos ese año, la misma sería “reinventarnos”, no sólo porque fue la más usada en ese momento y porque nos tocó adaptar todos los procesos y cotidianidad a medios digitales, sino porque en el proceso come­ timos errores, unos tan sencillos como obviar el acceso de los públicos a entornos digitales, dejar el micrófono o la cámara abierta en un momen­ to poco oportuno y otros tan delicados como dar información que no teníamos clara o incidir en apropiación cultural.

Pero digo que nos “reinventamos” porque, aun­ que en un inicio no sabíamos por dónde arrancar y en su momento recibimos críticas y autocríticas, logramos asumirlas y superarlas desde una pos­ tura reflexiva, cuestionando la labor que realiza­ mos como mediadores, así como las metodologías y contenidos que empleábamos. Permitirnos esos espacios de ensayo/error nos abrió las puertas a otros aprendizajes y relacionamientos que hasta hoy se conservan.

Aprendimos que hay múltiples maneras de encontrarnos, aprendimos que no había proble­ ma imposible de resolver cuando nos sentába­ mos con alguien más a conversarlo, aprendimos a construir CON las comunidades y empezamos a ser más coherentes con la frase “nada de nosotros sin nosotros”, aprendimos que cada uno tiene algo que aportar (por suerte, Silvia, nuestra coordina­ dora, siempre identifica ese algo en nosotros y lo aprovecha) y por último, entendimos que las si­ tuaciones —incluso una tan irreal como vivir una Pandemia— son pasajeras así como el paso por el Programa, pero que las experiencias, las personas y los aprendizajes que allí logramos nos pueden acompañar siempre.

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Programa Guía Cultural | 114 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural Sobrevivir (Re-inventarse, Resistir, Re-Existir) en una pandemia Juan Esteban López Serna2 La pandemia de covid-19 planteó retos sin precedentes en todos los ámbitos de la vida, y el Programa Guía Cultural de la Universidad de Antioquia no fue la excepción. Este periodo, marcado por una incertidumbre generalizada y un aislamiento social que al­ teró radicalmente las rutinas cotidianas, se convirtió en un catalizador de cambios profundos y en una oportunidad para repensar y reestructurar estrategias que per­ mitieran continuar la difusión del patrimonio y las memorias vivas del pasado de la Universidad de Antioquia. En este escenario, el Programa se vio forzado a abandonar temporalmente el modelo tradicional de interacción presencial y a abrazar nuevos ho­ rizontes en el ámbito digital, evidenciando una capacidad de adaptación y resiliencia que, lejos de disminuir, se fortaleció con cada nuevo desafío superado. La transforma­ ción vivida no fue sólo una respuesta a la emergencia sanitaria, sino también un pro­ ceso de reinventarse, de resistir ante la adversidad y de re-existir en un contexto que exigía, a cada instante, innovación y creatividad en el quehacer pedagógico y cultural. Es por eso que, inspirados en la concepción de la Universidad de Antioquia como un museo abierto, donde cada espacio y cada rincón del campus alberga historias y saberes por descubrir, el Programa Guía Cultural apostó por rediseñar sus estrategias basándose en las dinámicas educativas propias de las instituciones museales y en la construcción de relaciones horizontales con los públicos. Esta apuesta se fundamentó en la convicción de que el conocimiento y la cultura debían estar al alcance de todos, sin importar las barreras físicas o tecnológicas. Así se establecieron nuevos modelos de

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Mediador Cultural del año 2019 al 2022, Licenciado en Ciencias Sociales.

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| 115 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural interacción que, en lugar de limitarse a la mera transmisión de información, buscaban crear puentes significativos entre el patrimonio y las comunidades, haciendo del diálogo y la partici­ pación el eje central del proceso educativo. Este capítulo analiza en detalle las diversas adaptaciones que implementó el Programa y sus integrantes para hacer frente a las limitaciones impuestas por la emergencia sanitaria. Se abor­ dan, desde las vivencias individuales de antiguos mediadores —quienes debieron reinventar sus métodos y técnicas en un entorno digital— has­ ta los cambios metodológicos en los laboratorios de mediación cultural y el impacto que estas transformaciones tuvieron en el público. En este sentido, la narrativa que aquí se expone es un testimonio del esfuerzo colectivo por resistir y re-existir en un mundo marcado por la frag­ mentación y la crisis, pero que, al mismo tiem­ po, ofrecía nuevas oportunidades para aprender, crear y conectar.

Adaptaciones durante la emergencia sanitaria El estallido de la emergencia sanitaria obligó al Programa Guía Cultural a enfrentarse a desafíos de reinvención sin precedentes, ya que en un contexto en el que el distanciamiento social y el confinamiento se convirtieron en la norma, el equipo del Programa se vio forzado a reorganizar sus estructuras internas para identificar de ma­ nera urgente las nuevas necesidades emergen­ tes, en un escenario donde la imposibilidad de contacto directo exigía soluciones innovadoras. El reto principal consistió en encontrar formas de conectar con un público que, de la noche a la mañana, se vio limitado por barreras físicas, sin perder la esencia de la mediación cultural y la calidad de los contenidos patrimoniales. En respuesta a esta coyuntura, se planteó la adaptación de las visitas guiadas al entorno vir­ tual, un proceso que implicó replantear concep­ tos y metodologías tradicionales y sumergirse en el mundo de lo digital con un espíritu expe­ rimental. Aunque este proceso estuvo lleno de retos, también abrió posibilidades para repen­ sar el intercambio del conocimiento, poniendo en juego la creatividad y la innovación. Asimis­ mo, uno de los elementos clave para lograr esta transformación fue la capacitación constante de las y los mediadores culturales, quienes debieron adquirir nuevas competencias en el manejo de herramientas digitales, en técnicas de comunica­ ción adaptadas al entorno virtual y en estrategias para mantener el dinamismo e interactividad en formatos que jamás habían contemplado. En este contexto, el área pedagógica se en­ cargó de diseñar y consolidar un documento

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Programa Guía Cultural | 116 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural permitiendo que cualquier persona, sin impor­ tar su ubicación geográfica, pudiera explorarlas e interactuar con los contenidos. Paralelamente, se organizaron visitas específicamente dirigidas a colegios a través de plataformas como Zoom y Google Meet, donde dos mediadores se encarga­ ban de guiar la experiencia de forma personali­ zada, adaptándose a los intereses y necesidades de estudiantes y docentes. Este doble enfoque –acceso libre en línea y asignación directa a ins­ tituciones educativas– amplió significativamen­ te el alcance del Programa, llevando la riqueza patrimonial de la Universidad a públicos que anteriormente se encontraban excluidos por li­ mitaciones logísticas o geográficas. Un componente esencial de esta transforma­ ción fue la elaboración de un portafolio de visitas virtuales, desarrollado con el apoyo de los faci­ litadores del área pedagógica. En este portafolio se definieron, con claridad y rigor, las primeras cinco visitas creadas, las cuales se describen a continuación:

• Visita guiada general: “Por la UdeA me

muevo”. Un recorrido virtual para resig­ nificar la Universidad de Antioquia como un espacio no sólo para la academia sino también para la interacción con el arte y la cultura.

• Bienestar universitario y vida universita­

ria: “Un estudiante en la UdeA”. Recorrido esencial, la guía metodológica, que se convirtió en el cimiento para estructurar las visitas temá­ ticas en el formato digital. Este recurso, fruto de un trabajo colaborativo y reflexivo, contenía toda la información necesaria para garantizar que cada visita mantuviera el rigor y la calidad propios del Programa, adaptándose a las exigen­ cias de la comunicación digital, ya que la guía metodológica no sólo sirvió como un manual operativo, sino que se erigió como un marco teórico-práctico que orientó a las y los media­ dores en la reconfiguración de sus recorridos, permitiendo superar con éxito las barreras im­ puestas por el confinamiento.

Por otro lado, este proceso de transforma­ ción digital implicó una revisión profunda de las bases pedagógicas que habían sustentado al Programa a lo largo de los años. Tras un riguro­ so proceso de capacitación continua, se llegó a la convicción de que las visitas debían preservar la calidad e interactividad que caracterizaban el modelo presencial, adaptándose a las exigencias del entorno digital sin perder la esencia de la mediación cultural. Para lograrlo, se implemen­ taron estrategias que combinaron el uso de pla­ taformas digitales con el rediseño de contenidos, posibilitando que las visitas se desarrollaran de manera sincrónica y asincrónica.

Las visitas virtuales fueron alojadas en la página oficial de la Universidad de Antioquia,

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| 117 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural virtual que permite explorar la oferta aca­ démica y las dinámicas de la vida univer­ sitaria que hacen más significativo el paso por la Universidad.

• Arte y literatura: “El arte de viajar en las

palabras”. Un recorrido virtual que per­ mite construir un vínculo entre la lite­ ratura y las obras de arte que habitan el campus para reinterpretar los espacios de la Universidad.

• Patrimonio natural: “Raíces del alma: un

recorrido por el patrimonio natural de la UdeA”. Un recorrido en el cual se buscaba conocer el patrimonio natural y lo biodiver­ so dentro y fuera de la Universidad como escenario de experiencias significativas.

• Historia: “Un sueño llamado UdeA”. Un

recorrido virtual en el cual se podía visibi­ lizar la relación de los acontecimientos de la historia pasada y reciente de la Universi­ dad, para su apropiación y comprensión del presente.

Este rediseño de los contenidos se materializó en la creación de plantillas digitales elaboradas desde cero por las y los mediadores culturales, utilizando herramientas como Genially para ma­ pear y estructurar de manera visual y dinámica cada recorrido. Esta labor, que combinó la crea­ tividad con el rigor académico, permitió incor­ porar elementos interactivos y multimodales que buscaron enriquecer la experiencia del público. Adicionalmente, se integraron recursos tecnoló­ gicos –como pódcast, videos, infografías, datos curiosos, poemas y música– que ofrecieron una experiencia multisensorial, facilitando la cone­ xión emocional con el patrimonio y fomentando la construcción de un conocimiento compartido. Este gran esfuerzo por mantener la interac­ tividad dentro de los recorridos se tradujo en la implementación de estrategias pedagógicas in­ novadoras, fundamentadas en los principios de la animación sociocultural, la pedagogía de la pregunta y la mediación cultural; ya que estas estrategias permitieron transformar los reco­ rridos tradicionales en experiencias dinámicas y participativas, en las que los participantes se convirtieron en actores activos en el proceso de descubrimiento y aprendizaje. Así, la transfor­ mación digital no representó una simple adapta­ ción técnica, sino un cambio paradigmático en la construcción y difusión del conocimiento patri­ monial a través de múltiples canales. Consolidación de las visitas guiadas virtuales Con el paso del tiempo, las visitas virtuales deja­ ron de ser únicamente una respuesta emergente a la crisis para consolidarse como un componen­ te estructural del Programa Guía Cultural, ya

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Programa Guía Cultural | 118 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural que esta modalidad no sólo permitió ampliar la cobertura y diversificar los públicos, sino que también fortaleció las competencias digitales de las y los mediadores, quienes se adaptaron con éxito a la mediación en entornos virtuales. El proceso de consolidación abrió nuevas posibili­ dades para el futuro del programa, evidenciando que la integración de tecnologías podía comple­ mentar y potenciar las experiencias presenciales, dando lugar a un modelo híbrido que combina lo mejor de ambos mundos.

La experiencia acumulada permitió identifi­ car buenas prácticas y áreas de mejora, estable­ ciendo una base sólida para orientar la evolución del Programa en un contexto pospandémico. La integración de lo digital y lo presencial se pro­ yectó como un modelo sostenible y enriquecedor que, aunque al inicio presentó muchas dificul­ tades entre las y los mediadores, fue la manera más coherente de garantizar la accesibilidad y la democratización en la difusión del patrimonio y la cultura, sin renunciar al rigor académico y a la calidad de la mediación cultural.

Impacto en el público y resultados de las visitas virtuales La evaluación cualitativa del impacto de las visi­ tas virtuales reveló resultados sumamente alen­ tadores en términos de alcance y percepción del público, puesto que los testimonios recogidos de docentes, estudiantes y otros participantes evidenciaron que la experiencia digital, lejos de ser una simple sustitución de la visita presen­ cial, ofrecía nuevas dimensiones de interacción y aprendizaje. Muchos manifestaron que la po­ sibilidad de explorar contenidos patrimoniales de forma dinámica había enriquecido su com­ prensión del legado cultural de la Universidad de Antioquia, facilitando la integración de estos conocimientos en su vida académica y personal. Asimismo, se implementaron estrategias in­ teractivas que fomentaron la participación ac­ tiva del público, tales como encuestas en vivo, preguntas abiertas y dinámicas colaborativas que invitaban a construir el conocimiento de forma conjunta. Estas innovaciones tecnoló­ gicas se convirtieron en un pilar fundamental para la mediación digital, demostrando que la integración de diversas herramientas y forma­ tos puede generar experiencias educativas y culturales de alta calidad, capaces de trascen­ der las limitaciones impuestas por el entorno físico. En este sentido, el proceso de innovación se constituyó no sólo en un ejercicio netamente técnico, sino en una oportunidad para repensar la forma en que se transmite el conocimiento, amalgamando lo digital y lo humano en una propuesta educativa integral.

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| 119 | Memorias 1995-2025 Programa Guía Cultural Entre los beneficios identificados se desta­ có la ampliación del alcance, ya que las visitas virtuales lograron llegar a comunidades que, por diversas razones, nunca habían podido partici­ par en las actividades presenciales. Asimismo, el uso de herramientas interactivas y la incor­ poración de elementos multimedia fomentaron una participación activa, generando un diálogo constante y una retroalimentación que permitió ajustar y perfeccionar cada experiencia. No obs­ tante, el proceso también presentó desafíos im­ portantes, tales como la superación de barreras tecnológicas, el manejo de las emociones en un momento de crisis global y la necesidad de adap­ tación tanto por parte de las instituciones edu­ cativas como de las y los mediadores culturales. El proceso de capacitación y desarrollo de competencias La transformación digital del Programa impli­ có una evolución significativa en el rol del me­ diador cultural, quien pasó de ser un mediador presencial a convertirse en un facilitador del conocimiento en entornos virtuales. Este cam­ bio requirió el desarrollo de nuevas competen­ cias, las cuales fueron fortalecidas a través de talleres y sesiones formativas diseñadas espe­ cíficamente para el manejo de herramientas di­ gitales y la adaptación de las metodologías de mediación a formatos virtuales. Durante este proceso, se enfatizó en la importancia del uso adecuado de la voz, la expresividad corporal y la construcción de narrativas interactivas, ele­ mentos esenciales para mantener la atención y el interés del público.

En este sentido, las y los mediadores cultu­ rales participaron en un proceso de aprendiza­ je continuo que les permitió integrar de forma coherente elementos de apoyo a las mediaciones con los contenidos patrimoniales y el manejo del público. Esta formación no sólo reforzó su ca­ pacidad técnica, sino que también propició una reflexión profunda sobre el rol del mediador en la era digital, abriendo la puerta a nuevas for­ mas de interacción y a la construcción de conoci­ miento compartido. El éxito de estas iniciativas se evidenció en la mejora sustancial de la calidad de las visitas virtuales y en el reconocimiento del público, que valoró la innovación y el esfuerzo por adaptar una experiencia tradicional a las exi­ gencias del nuevo contexto.

En definitiva, la experiencia vivida durante este periodo de crisis demostró que reinventarse, mantener la firmeza ante la adversidad y renacer a partir de los desafíos son realidades palpables que se encarnaron en cada acción del Programa. La capacidad de transformar la forma de me­ diar el patrimonio y conectar con la comunidad

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Programa Guía Cultural | 120 | Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural se convirtió en una lección viva de resiliencia y creatividad, abriendo caminos que trascendieron las limitaciones del confinamiento. Así, en medio de la incertidumbre, se forjó un legado que no sólo preserva la memoria colectiva de la Univer­ sidad, sino que también proyecta un futuro lleno de nuevas posibilidades y un compromiso reno­ vado con la difusión del saber y la cultura. Al finalizar su participación, los guías se llevan consigo no sólo el conocimiento adquirido, sino también los lazos construidos y la certeza de que han dejado una huella en la comunidad universitaria.

Francisco Úsuga3

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Mediador Cultural del año 2019 al 2022, Licenciado en Ciencias Sociales.

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Mediación en recorrido con estudiantes de primer semestre de la Facultad de Derecho, año 2025. Fotografía: Ángela María España Viveros

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| 125 | Memorias 1995-2025

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Impreso en Editorial Nomos en julio de 2025, sobre papel bond blanco de 90 gr. Familia de fuentes: Resavska Sans y Napoleone Slab.

Cita: Arango Liévano, Lucía, Álvarez Ortiz, Silvia Yaneth, Mondragón Tabares, Yuliana, Hurtado Vélez, Valentina, Araque González, Andrés, Jaramillo Panesso, Juan Pablo, Escobar Arango, Salomé, Orrego Agudelo, Mateho, Quiroz Carvajal, Mateo, Castañeda Correa, Jhon Mario, Rojas Carvajal, Tatiana, Restrepo Restrepo, María Carolina, Gil Santamaría, Juan Esteban, Granada Giraldo, María Alejandra, Carrillo Sierra, Simón, Montoya, Ángela, Tabares, María Camila, Rojas Marín, Sara Eugenia, Palacios Galeano, Julián, Quintero Vega, Vanesa, Flórez Correa, Johan, Avilez Ortiz, Juan José, Rúa Álvarez, Verónica, López Serna, Juan Esteban (2025), Programa Guía Cultural. Voces y sentires: un trasegar por la mediación cultural: Memorias 1995-2025, Universidad de Antioquia, p. N. https://hdl.handle.net/10495/46913