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Universidad de La Salle Universidad de La Salle Ciencia Unisalle Ciencia Unisalle Trabajo Social Departamento de Estudios Sociales

2019

La relación humano-animal en el ámbito comunitario y familiar. La relación humano-animal en el ámbito comunitario y familiar. Apuestas para el abordaje desde trabajo social Apuestas para el abordaje desde trabajo social Jenifer Catalina Monroy Gonzalez Universidad de La Salle, Bogotá Angela Gabriela Almeyda Remolina Universidad de La Salle, Bogotá Paula Alejandra Bernal Loaiza Universidad de La Salle, Bogotá Follow this and additional works at: https://ciencia.lasalle.edu.co/trabajo_social Part of the Social Work Commons Citación recomendada Citación recomendada Monroy Gonzalez, J. C., Almeyda Remolina, A. G., & Bernal Loaiza, P. A. (2019). La relación humanoanimal en el ámbito comunitario y familiar. Apuestas para el abordaje desde trabajo social. Retrieved from https://ciencia.lasalle.edu.co/trabajo_social/341 This Trabajo de grado - Pregrado is brought to you for free and open access by the Departamento de Estudios Sociales at Ciencia Unisalle. It has been accepted for inclusion in Trabajo Social by an authorized administrator of Ciencia Unisalle. For more information, please contact ciencia@lasalle.edu.co.

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LA RELACIÓN HUMANO-ANIMAL EN EL ÁMBITO COMUNITARIO Y

FAMILIAR: APUESTAS PARA EL ABORDAJE DESDE TRABAJO SOCIAL

JENIFER CATALINA MONROY GONZALEZ

Código: 62151153

ANGELA GABRIELA ALMEYDA REMOLINA

Código: 62151011

PAULA ALEJANDRA BERNAL LOAIZA

Código: 62151150

UNIVERSIDAD DE LA SALLE

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

PROGRAMA TRABAJO SOCIAL

BOGOTA D.C

2019

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LA RELACIÓN HUMANO-ANIMAL EN EL ÁMBITO FAMILIAR Y

COMUNITARIO: APUESTAS PARA EL ABORDAJE DESDE TRABAJO SOCIAL

JENIFER CATALINA MONROY GONZALEZ

ANGELA GABRIELA ALMEYDA REMOLINA

PAULA ALEJANDRA BERNAL LOAIZA

Trabajo de grado presentado como requisito para optar el título de:

PROFESIONAL EN TRABAJO SOCIAL

Asesora

ANDREA MIREYA JIMÉNEZ PINZÓN

Trabajadora Social y Magister

UNIVERSIDAD DE LA SALLE

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

PROGRAMA TRABAJO SOCIAL

BOGOTA D.C.

2019

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AGRADECIMIENTOS

A nuestros hijos de cuatro patas: Zeus, Bethoven, Joy, Lukas y Matías, son los seres más incondicionales y adorables que nos enseñan cada día que el amor se da de manera desinteresada y sin medidas, su presencia en nuestras familias se ha vuelto indispensable y esperamos compartir muchísimos años más con ellos.

Gracias al programa de trabajo social de la Universidad de la Salle por permitirnos asumir este reto de explorar un tema tan controversial, y por supuesto gracias infinitas a las profesionales que hicieron parte del trabajo de campo que le apostaron al gran potencial de nuestro proyecto.

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RESUMEN

La presente investigación se direccionó analizar las comprensiones de los trabajadores sociales sobre la relación humano-animal como ámbito emergente para el abordaje con familias y comunidades.El proyecto le otorgó particular énfasis a la percepción que los trabajadores sociales -con o sin experiencia en el campo de familia- tienen sobre la relación humano-animal, en aras de que este campo es poco explorado por la disciplina y fue oportuno indagar sobre ello debido al fuerte vínculo entre los animales y los seres humanos, esto se puede evidenciar en la configuración de la familia multiespecie donde el animal es considerado un miembro significativo. De manera que, el proyecto brinda propuestas tanto teóricas, metodológicas, epistemológicas y pedagógicas desde trabajo social para pensar y abordar el lugar del animal en los sistemas familiar y comunitario. Palabras claves: Relación humano-animal, trabajo social, familia multiespecie, comunidad

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ABSTRACT

The present investigation was directed to analyze the understandings of social workers about the human-animal relationship as an emerging environment for the approach with families and communities. The project gave particular emphasis to the perception that social workers with or without experience in the family field - have about the human-animal relationship, in order that this field is little explored by the discipline and it was appropriate to inquire about it Due to the strong link between animals and humans, this can be evidenced in the configuration of the multispecies family where the animal is considered a significant member. So, the project offers both theoretical, methodological, epistemological and pedagogical proposals from social work to think and address the place of the animal in the family and community systems.

Keywords: Human-animal relationship, social work, multi-species family, community

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CONTENIDO

1

INTRODUCCIÓN .............................................................................................................. 9

2

ANTECEDENTES ........................................................................................................... 10

3

JUSTIFICACIÓN ............................................................................................................. 14

4

DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA ................................................................................ 17

5

PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN .............................................................................. 21

6

OBJETIVOS ..................................................................................................................... 21

6.1

Objetivo general ........................................................................................................ 21

6.2

Objetivos específicos................................................................................................. 21

7

MARCO DE REFERENCIA LEGAL ............................................................................. 22

7.1

Animales no humanos dentro del ordenamiento jurídico colombiano ...................... 22

8

MARCO TEÓRICO ......................................................................................................... 24

8.1

Concepciones de familia multiespecie desde una perspectiva sistémica .................. 24

8.2

Aproximación al concepto de comunidad ................................................................. 27

8.3

Relación humano-animal-humano ............................................................................ 28

8.4

Trabajo social e intervención .................................................................................... 32

9

MARCO METODOLÓGICO .......................................................................................... 35

9.1

Metodología cualitativa ............................................................................................. 35

9.2

Estudio de caso como método de investigación ........................................................ 36

9.3

Enfoque Interaccionismo simbólico .......................................................................... 37

9.4

Técnicas e instrumentos para la recolección de datos ............................................... 37

9.5

Fuentes de información ............................................................................................. 37

9.6

Entrevistas Semiestructuradas ................................................................................... 38

9.7

Procesamiento y análisis de información .................................................................. 39

10

ANALISIS E INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS ............................................ 39

10.1 Los animales como seres sintientes y poseedores de derechos ................................. 40 10.2 El animal como dador de cuidado ............................................................................. 41

10.3 El animal como agente transformador de las dinámicas familiares y comunitarias . 43

10.4 Resignificación de la mirada tradicional de familia .................................................. 47

10.5 Enfoques propuestos para la lectura de la relación humano-animal desde el Trabajo

Social 49 10.6 Retos en la intervención de trabajo social en clave de la relación humano-animal. . 51

11

CONCLUSIONES ........................................................................................................ 53

12

RECOMENDACIONES ............................................................................................... 54

13

REFERENCIAS ............................................................................................................ 56

p. 8

ANEXOS ...................................................................................................................... 60

LISTA DE FIGURAS

Figura 1. Actores involucrados en la formulación de la Política de Tenencia Responsable de Animales de Compañía y de Producción. ................................................................................ 24 Figura 2. Teorías contemporáneas del Trabajo Social. ........................................................... 34

LISTA DE ANEXOS

Anexo 1. Entrevista .................................................................................................................. 60 Anexo 2. Consentimientos informados .................................................................................... 63 Anexo 3. Matriz de codificación .............................................................................................. 73

p. 9

INTRODUCCIÓN

Los estudios humano-animal se han definido como un “campo interdisciplinario que investiga los lugares que los animales ocupan en el mundo social y cultural humano, y las interacciones que los humanos tienen con ellos” (DeMello, 2012, p.4). Actualmente, los animales juegan un papel muy importante dentro de las familias, las mascotas que eligen las familias pueden según Pinto (2018) variar de especies, incluyendo desde insectos, peces y aves hasta diversas especies de mamíferos, pero las relaciones establecidas con otras mascotas, como perros y gatos, implican compañía, contacto físico y bienestar. Los perros, por ejemplo, gozan de popularidad en nuestra cultura y muestran, a diferencia de otros animales de compañía, una mayor tendencia a generar roles emocionales y afectivos con los humanos. En Colombia la población humana crece al ritmo de la población canina, el censo canino y felino de la ciudad de Bogotá en el 2005, arrojó que hay un perro por cada diez personas. Según la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá (2017), en la capital hay más de

775 mil perros y un total de 144.928 gatos como mascotas. Así mismo,los estudios más

recientes del Centro de Zoonosis hacen reporte de la existencia en la ciudad de Bogotá de un número de 934.000 caninos (Salle, 2017).

Cabe mencionar que las mascotas son consideradas para muchos como compañeros incondicionales y miembros de la familia, según Díaz (2017) los animales que prototípicamente representan esta categoría de mascota son los perros y los gatos. Por consiguiente, esta investigación le otorga particular énfasis a la percepción que trabajadoras sociales tienen sobre la relación humano-animal dentro del contexto familiar y comunitario, debido que este campo es poco explorado por la disciplina en tanto no se evidencian propuestas de intervención, teóricas y metodológicas, es decir, falta consolidación en su

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abordaje así que resulta oportuno indagar sobre ello precisamente por la creciente tenencia de mascotas y por el surgimiento de la tipología -familia multiespecie-.

2

ANTECEDENTES

Se hizo necesario realizar un rastreo y/o revisión bibliográfica para indagar qué tanto se ha investigado en Trabajo Social sobre la relación humano-animal , dicha revisión se hizo desde revistas científicas en diferentes bases de datos tales como Clacso, Redalyc y Scielo, hasta repositorios y revistas institucionales de las universidades donde los criterios, términos y comandos para facilitar el hallazgo de documentos fueron: antrozoología, animales de compañía, trabajo social, familia y relación humano-animal principalmente. Sin embargo, cabe aclarar que los resultados fueron escasos, es decir, se encontró un vacío significativo pues solo se encontró un proyecto de pregrado en Trabajo Social que diera cuenta de la estrecha relación entre familias y mascotas en el marco de la disciplina titulado “significados que construyen las familias pertenecientes al grupo canicross del municipio de Bello – Antioquia a cerca de la dinámica familiar con la vinculación de la mascota” adscrito a la Corporación Universitaria Minuto de Dios.

El total de documentos encontrados fueron 58, pero solo 31 resultaron pertinentes. 11 del ámbito internacional, 10 del sector nacional y los 10 restantes fueron locales. El rango específico de años de tales documentos es a partir del 2007 hasta el 2018 predominando el 2017,estose evidenció como una tendencia y resulta siendo es un tema coyuntural y latente. A nivel internacional, los países donde se halló una mayor tendencia en investigaciones de esta índole son Argentina y España, seguido de México, Costa Rica, Ecuador.En Colombia, se encontró que el departamento de Antioquia es el común denominador dentro de los resultados, más específicamente en el municipio de Bello, seguido de Bogotá.Esta revisión

p. 11

evidenció que, el territorio nacional está reciente en investigaciones relacionadas con la vinculación de mascotas en las familias, sin embargo, según la opinión de Gutiérrez y otros (2007), la literatura ya empieza a mostrar un panorama consistente pues evidencia que aquellas personas que interactúan con animales y que se involucran con ellos, tienden a beneficiarse a nivel fisiológico, psicológico y social (p.178).

Ahora bien, los países anteriormente mencionados centran sus investigaciones principalmente en: las implicaciones de duelos y pérdidas de sus mascotas, el animal como figura de mercadeo y marketing, población y sobrepoblación animal, cuidado y respeto de los animales bajo ordenamientos jurídicos, concepciones de poblaciones indígenas, implicaciones para el bienestar humano y para la psicología. Algunos autores como Díaz, (2015); Puerta (2018); Arango, Carmona & Zapata (2018) desde Colombia se dedicaron a indagar las relaciones humano/animal en contextos familiares.

Con relación a las metodologías que dieron sustento a las investigaciones, una buena parte utilizaron estrategias descriptivas y exploratorias de investigación,llevando a cabo sus investigaciones a través de encuestas, observación participante y etnografías. Cabe mencionar que, algunos trabajos de pregrado recalcan la importancia de estudiar a fondo el rol activo de las mascotas y encontrar una relación más significativa en tanto los instrumentos y métodoslo permitan, pues nuevos estudios disciplinares podrían hacer aportes de orden metodológico. Tales investigaciones dan cuenta que, la presencia de animales principalmente en el sector urbano es un tema que ha suscitado el interés de diversos actores quienes defienden la favorabilidad y beneficios que tienen las mascotas en el núcleo familiar y cómo estas van en notorio aumento.

A partir de la revisión de dichos antecedentes, se identificó también que la relación humanoanimal ha tenido eco en el ámbito académico tanto a nivel de investigación como desde

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propuestas específicas de intervención. Lo que permitió evidenciar diferentes perspectivas y enfoques, desde profesiones del ámbito social y de la salud los cuales se centran en identificar y comprender las implicaciones de la relación humano-animal en la salud pública. Adicionalmente, se encontró que la antrozoología juega un papel crucial y revelador, esta reciente ciencia es definida como “el estudio científico de la interacción humano-animal, y de los vínculos humano-animal” (DeMello, 2012, p.5).Las múltiples investigaciones en antrozoología produjeron un incremento en el conocimiento acerca de los beneficios de las interacciones humano-animal de compañía. Sin embargo, falta ahondar más acerca del por qué esta interacción produce cambios por ejemplo en la dinámica familiar. Para lo cual, resulta importante entender que la relación humano - animal, se refleja desde la construcción de un vínculo en el que según Beck (1999) citado por Meléndez (2014) (…) el vínculo humano-animal (VHA) involucra interacciones psicológicas y fisiológicas complejas entre las personas y sus animales de compañía que influyen significativamente en la salud humana, en la salud del animal y en el comportamiento de ambos. (P.p. 167 - 168).

El planteamiento anterior suscita a traer a colación la Teoría del Sistema de Apego propuesta por John Bowlby la cual se basa en la premisa de que los humanos, como muchos animales, “están biológicamente predispuestos a buscar y mantener contacto físico y conexión emocional con figuras selectas a quienes se les confía protección física y psicológica” (Díaz & López, 2017, p.75).

En síntesis, la revisión de antecedentes permitió evidenciar que en los últimos años los animales de compañía están compartiendo al igual que el ser humano un lugar privilegiado en la sociedad, siendo centro de estudio en diferentes disciplinas y campos científicos, como la historia, la antropología, la psicología, la teología, el derecho, la filosofía, la ética y la

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bioética. Adicionalmente, las investigaciones realizadas muestran una tendencia al antropomorfismo y una cercanía emocional en mujeres, ya que son estas quienes tienden a mostrarse más afectuosas.

El rastreo bibliográfico permitió caracterizar los tipos de relación humano-animal en sexos, culturas y sociedades,en el que también se evidencian unos vacíos en los documentos y resulta importante teorizar más experiencias y espacios de interacción para la disciplina, de manera que, se vislumbra una necesidad teórica y una de las razones podría ser porque los Trabajadores Sociales perciban el enfoque en los animales cuando en realidad la prioridad es para los humanos, tal como afirma Jackson (2013) para referirse al curso de Trabajo Social Veterinario que necesita a "aquellos que quieren ser trabajadores sociales primero, no solo las personas que tratan de encontrar una manera de llevar a sus perros al trabajo" (p.6). Dentro de las sugerencias o perspectivas futuras de los autores, se encontró que Calvo (2017) recomienda realizar estudios poblacionales para poder determinar todos los posibles perfiles existentes, esto en cuanto a los perfiles de los propietarios. Siguiendo esta misma lógica, Meléndez (2014) sugiere proveer espacios prácticos para la creación de programas educativos, compasivos y preventivos para la transculturalidad.

Se identificaron vacíos -además de los ya mencionados indirectamente- correspondientes a que, cada familia es particularmente única y está en constante transformación, lo que implica pensarse el Trabajo Social también desde las nuevas formas de configurar familia. De igual manera, se considera necesario estudiar e implementar estudios y/o herramientas que permitan el abordaje de humano y no humanos (plantas y animales), esto se considera un vacío debido a que el Trabajo Social podría pensarse desde una perspectiva ecológica. Estamos inmersos según Beck y Katcher (2003) en una época de intervenciones desde

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individuales hasta colectivas y los beneficios que aportan los animales y la naturaleza son una herramienta a favor de las ciencias sociales.

Finalmente, y no menos importante, es necesario dar a conocerun vacío significativo relacionado con la ausencia de enfoques, metodologías y pedagogías dispuestas desde trabajo social para sus procesos de intervención e investigación focalizados en la familia y la comunidad.

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JUSTIFICACIÓN

Las concepciones que los trabajadores sociales tienen acerca del animal de compañía dentro de la familia, será de suma importancia para la Construcción Disciplinar de Trabajo Social pues se busca repensar la disciplina, fortalecer la identidad y “poner bajo sospecha nuestras afirmaciones, preguntándonos, repreguntando, interrogando” (Duarte, Zaldúa, & Pachón, 2014, p. 12). Se decidió así mismo, aportar a la sub línea Formación y Profesionalización en Trabajo Social porque la investigación será una oportunidad en los niveles teóricos y metodológicos para poder proyectar procesos de formación dirigidos a Trabajadores Sociales, así como en Estados Unidos tienen posgrado en Trabajo Social Veterinario en Colombia desde la Universidad de La Salle se puede innovar y ser pionera en este campo, siendo esto un desafío que el Trabajador Social podría asumirpues la relación humano-animal resulta siendo una demanda social que es competencia de la disciplina. Se puede iniciar con la creación de semilleros, cursos, especializaciones e incluso diplomados impartidos por dicha Universidad, en aras de que no hay trabajadores sociales formados para pensar el lugar del animal desde el sistema familiar, es decir, falta solidificación y profesionalización en este ámbito emergente, para lo cual se podría empezar considerando a la familia multiespecie

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como un nuevo espacio de intervención donde hay que velar por el bienestar de los seres humanos y no humanos.

Así mismo, la investigación se convierte en una oportunidad inter y transdisciplinar para que otras profesiones como la antropología, la sociologíay el derecho tengan la posibilidad de pensar la relación humano-animal desde otras perspectivas, no obstante, esta oportunidad debe cobrar fuerza desde Trabajo Social aprovechando que la Universidad busca “Fomentar el desarrollo de una cultura investigativa en docentes y estudiantes, producir conocimiento para comprender los fenómenos de la sociedad colombiana que se relacionan con el comportamiento individual y la dinámica social; la calidad de vida, el desarrollo humano y la intervención por proyectos sociales” (Camelo, 2006,

p. 78)

En concordancia con esto,Bueno (2013) afirma que los procesos de investigación son fundamentales en la construcción disciplinar pues proporcionan significados y posiciones desde los cuales se construye y deconstruye los objetos analizados, por tanto, la relación entre investigación y Trabajo Social,es importancia para la construcción de conocimiento.

Adicionalmente, se pretende hacer un aporte a la línea de Familias: Realidades, cambios y dinámicas pues a pesar de que el trabajador social será el principal objeto de estudio, se piensa el lugar de las familias contemporáneas. De acuerdo a Rodríguez (2011) citado por Arango y otros (2018) las “familias en todo el mundo pasan por un proceso evolutivo obligatorio, y es debido a este constante cambio que las familias intentan adaptarse a cada época” (p.4), con base a esta afirmación se logra identificar que la inclusión de las mascotas como miembros de la familias en esta época es un tema coyuntural que está siendo abordado poco a poco en Trabajo Social desde la Terapia Asistida con Animales, sin embargo, hay un vacío estructural en términos de política pública y de producción de conocimiento. Por tal

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motivo este proyecto de investigación pretende también ser una apuesta reflexiva desde y para la disciplina, evidenciando desde la voz de los trabajadores sociales la influencia y beneficios que aportan a nivel individual y familiar, hasta identificar los problemas generados en la dinámica de esta.

Con relación al postulado anterior, vale la pena mencionar que en Colombia la familia se ha ido deconstruyendo. Echeverri (2016) pone en evidencia que “la violencia, las transiciones demográficas, la redefinición de las relaciones de género, la inclusión a la diversidad, entre otras; han dado paso a nuevos modelos familiares, los cuales se han ido fortaleciendo continuamente en procesos de aceptación social” (p.4). Resulta entonces importante visibilizar a los animales de compañía dentro del entorno social de sus propietarios porque los primeros constituyen relaciones significativas que puede influir en la dinámica del sistema familiar.

Como bien ya se mencionó, los estudios evidencian que el número de mascotas dentro de hogares se han incrementado significativamente, lo que abre el interrogante si la vinculación de una mascota puede ser una posibilidad para que los trabajadores sociales especializados en el área de familia y en el desarrollo comunitario, incorporen técnicas para brindar asesoramiento y tratamiento incluso cuando los miembros de la familia enfrentan la pérdida de su mascota, esto puede ser una oportunidad para aportar nuevas hipótesis sobre la familia. Así mismo, la investigación aportará a los estudios de la relación entre humanos y animales, aprovechando para incursionar, profundizar y enriquecer este campo temático de estudio, en el abordaje de la familia y la comunidad, y en la problematización y discusión de la humanización, aclarando que al humanizar los animales estos son considerados en una condición de equiparamiento con el ser humano. Cabe aclarar que este trabajo se enmarca en Bogotá, pensando en la ciudad como “un escenario por descubrir y aprender” (Dangond,

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2008, p.11). El gobierno y otros sectores de la población de dicha ciudad vienen discutiendo la posición de los animales dentro del campo político y jurídico. En síntesis, las contribuciones al conocimiento inexplorado del tema de los animales de compañía en el marco del Trabajo Social resultan necesarias para el comprender el entramado de relaciones que se dan entre mascotas con familias y comunidades, esto cobijado bajo una perspectiva ecológica-sistémica que abarque las características del animal de compañía que está en constante interacción con el entorno familiar y comunitario.

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DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA

Chávez & otros (2016) postulan que los seres humanos desde tiempos prehistóricos han tenido interacción con los animales y el hombre se ha encargado a lo largo de los años de domesticar animales, los cuales reciben el nombre de mascota”, definido por la RAE (2014) ―como animal de compañía. Según National Geographic (2016) los egipcios, tenían numerosos animales de compañía y sentían un afecto hacia ellos. Las mascotas de esta civilización eran básicamente tres: perros, gatos y monos donde el perro (en egipcio antiguo iu, o también tyesem) ya era el mejor amigo del hombre, y el mejor camarada en la cazaincluso eran momificados y enterrados con sus amos. Savishinsky (1985) por su parte, define a la mascota como animal de compañía, la cual está bajo control humano, vinculado a un hogar, compartiendo intimidad y proximidad con sus cuidadores, y recibiendo un trato especial de cariño, cuidados y atención que garantizan su estado de salud. En Colombia, según Gómez (2007), citado por Arango & otros (2018, p.4) mencionan que se ha presentado un incremento en el número de animales de compañía, debido a diversos factores, entre ellos se encuentra ― la demanda de mascotas para llenar espacios afectivos en los entornos familiares. Así mismo, se observa que, el acelerado ritmo de la vida diaria -que incluye compromisos profesionales y/o académicos- lleva a pensar que concebir un

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primogénito puede ser complejo y riesgoso también por el contexto y las dinámicas llegando a tal punto de que la tasa de natalidad ha disminuido, según Profamilia (2018) la esperanza de una mujer que llegaba a la edad reproductiva, era tener, en promedio, 6,8 hijos, en 2010 bajó a 2,1 hijos y en 2015 se registró una tasa de 2 hijos por mujer; este fenómeno se evidencia también en el censo de 2005 los hogares unipersonales representaban 11% y en el censo del 2018 se ubican en 18%.

Ahora bien, el Concejo de Bogotá (2018) reconoce que el 72% de las familias en Bogotá, tienen perros y que la tendencia va en aumento, dentro de esos hogares la mascota puede contribuir con la satisfacción de necesidades psicológicas básicas como el afecto, el reconocimiento, la compañía y el apoyo en situaciones difíciles como un duelo, rupturas amorosas o el tránsito de género, todo esto se da dependiendo del momento vital del miembro de la familia y sus circunstancias. Sin embargo, tales beneficios y características no pueden reemplazar la interacción con otros seres humanos, pero es allí donde estas particularidades pueden resultar muy valiosas para quienes conviven con mascotas.

Por ejemplo, en el ciclo vital de los adultos jóvenes hay una tendencia para elegir, criar o educar mascotas antes que tener hijos, desarrollando capacidades de cuidados, afecto y poniendo límites. Se evidencia entonces que, la mascota asume el rol de cuidado. Muchos dueños de mascotas se refieren a estas como sus hijos, las mujeres tienen aún mayor tendencia a esto, por cuanto son más propensas a desarrollar un rol maternal con sus mascotas (Diaz, 2017).

Para poner en contexto lo anterior, resulta necesario traer a colación la posición de diferentes autores tales como Uribe (2012) quien define la familia como un grupo social que se ha transformado por diferentes situaciones y acontecimientos de orden político, cultural

p. 19

económico y social. Siguiendo esta lógica, emerge la noción de familia multiespecie, que según Gaviria y Aguirre (2015):

“tiene su base en la construcción de lazos afectivos sin importar la especie, un perro o un gato por ejemplo, que brindan afecto y que a su vez reciben cuidado y cariño. Usos culturales y sociales permiten que en algunas familias se trate a un animal como si fuera un hijo de la misma especie, sin antropoformizarlo, respetándolo en su esencia específica animal, este estatus que las personas brindan al otro de diferente especie, requeriría un trato especial desde lo jurídico y que se le reconozca como miembro de una familia”(p.13).

Esta nueva tipología de familia se expresa a través de la organización social basada en un acercamiento diferente a otras formas de vida desde la naturaleza. Cabe aclarar que esta construcción de familia es legítima teóricamente pero aún falta para que sea avalada del todo legalmente, pues jurídicamente los animales eran considerados cosas por no tener un lenguaje ni un pensamiento estructurado y complejo, otra razón es porque el hombre según la visión antropocéntrica y racionalista se atribuye como la medida de todas las cosas. Con relación a los vínculos que se establecen entre las familias y las mascotas cualquier extremo resulta inapropiado debido a que, si el propietario no tiene otra red social de apoyo, el apego excesivo a la mascota puede llegar a convertirse en una patología. Al ser seres sociales necesitamos relacionarnos con otras personas y creer que la mascota puede suplir esa función es alarmante.

Por otro lado, muchos profesionales tanto del ámbito de la salud como delo social en sus intervenciones frecuentan preguntar, sobre las personas que brindan apoyo en redes familiares y vinculares, es decir, primarias y secundarias, pero omiten y no le dan importancia a los animales de compañía quienes se adaptan fácilmente al entorno social y

p. 20

familiar. La importancia de incluir una evaluación sobre la funcionalidad de los animales de compañía puede ser crucial, innovador y útil. De acuerdo a la opinión de Cain (1985) “las mascotas también pueden proveer información importante sobre el modo en el que el sistema familiar está organizado o desorganizado” (p. 9), por el simple hecho que hacen parte de la familia, y así como pueden “brindar información”también pueden verse involucrados en conflictos relacionales y pueden sufrir maltrato animal, razón por la cual el Trabajo Social es el profesional idóneo para planificar acciones de protección ante situaciones de violencia intrafamiliar.

Es preciso mencionar que se halló como tendencia el ejercicio del Trabajo Social Veterinario que surgió en la Universidad de Tennessee-Knoxville,y que fue creada según (Jackson, 2013) para brindarasesoramiento en el dolor a seres humanos que enfrentan la pérdida de animales de compañía, y capacitación en comunicación y servicios de manejo de conflictos para profesionales veterinarios quienes están sobrecargados por el estrés, fatiga y tristeza debido a que estos presencian la muerte a una velocidad mayor que la de los médicos para humanos. Según Jackson (2013) en la revista Social WorkTodayafirma que las cuatro áreas principales de estudio del centro médico son el vínculo entre la violencia humana y animal, el dolor y la pérdida, las interacciones asistidas por animales y el manejo de la fatiga por compasión (p.6). Este tipo de acciones permiten analizar e indagar por qué en Colombia la profesión no ha puesto en marcha labores con esas características, no obstante, el territorio nacional específicamente en Medellín se ha implementado la modalidad de Terapia Asistida con Animales que se fundamenta en el vínculo humano-animal y consiste en “potencializar las capacidades en niños con diversas patologías entre estas: síndrome de Down, retraso mental y parálisis cerebral”. (PIP Fundación, 2011, p. 5).

Gracias a esa nueva área de estudio, el trabajador social podrá formarse, construir y aportar conocimiento acerca del significado que las mascotas tienen para muchas personas. Cabe

p. 21

destacar que los servicios que podrá prestar el trabajador social es consecuencia de los beneficios psicológicos, sociales y relacionados con la salud, que perros y gatos aportan a laspersonas.

5

PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN

¿Cuáles son las concepciones de los trabajadores sociales que laboran en ámbitos públicos y privados, sobre la relación humano-animal que se establece en contextos de intervención familiar y comunitario; y las implicaciones que subyacen de orden teórico-metodológico como aporte a la disciplina?

6

OBJETIVOS

6.1

Objetivo general

• Analizar las concepciones de los trabajadores sociales sobre la relación humano-

animal, para el abordaje familiar y comunitario, y las implicaciones de orden teóricometodológico como aporte a la disciplina.

6.2

Objetivos específicos

● Identificar el lugar que le otorgan los trabajadores sociales que laboran en ámbitos

públicos y privados al animal en el contexto de intervención familiar y comunitario.

● Reconocer las implicaciones que los trabajadores sociales vislumbran para el campo

de la intervención con familia y comunidad, como resultado de abordar intencionalmente la relación humano-animal.

p. 22

● Analizar las implicaciones como aporte de orden teórico y metodológico a la

disciplina para el abordaje con la comunidad y la familia.

7

MARCO DE REFERENCIA LEGAL

El siguiente apartado se enfoca en los derechos de los animales y la garantía que debe dárseles desde la relación que se establece con ellos

7.1

Animales no humanos dentro del ordenamiento jurídico colombiano

Algunas normas jurídicas en el territorio colombiano le han atribuido ciertos derechos a los animales no humanos, estos derechos son un reconocimiento de carácter legal que otorga herramientas para la defensa de las garantías mínimas de coexistencia con la especie humana, basadas en el respeto y la dignidad de los animales como seres que sienten y experimentan sensaciones las cuales son reconocidas por la especie humana (Trujillo, 2009, p. 43). A continuación, se menciona las normas más relevantes que tratan en su contenido temas alusivos a los animales:

La carta magna no reconoce explícitamente que los animales son titulares de derechos, sin embargo, en el artículo 79 se puede interpretar que es deber garantizar una protección hacia los animales, entendiéndose que “todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano” y en que es “deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente”. Con relación al ambiente, Sabalaín (2009) lo define como el conjunto de componentes físicos, químicos, biológicos y sociales capaces de causar efectos directos e indirectos, en un plazo corto o largo, sobre los seres vivos y las actividades humanas. En cuanto a algunas de las leyes que cobijan a los animales, se crea Ley 84 de 1989 y la 1774 de 2016 donde a grandes rasgos, la primera señala claramente los actos de crueldad para con los animales y se establecen unas sanciones relacionadas con las conductas lesivas para los

p. 23

animales, que permiten enviar un mensaje de prohibición a la sociedad, pero que encuentra dificultades para hacer efectivas las sanciones, convirtiéndose en una norma que otorga derechos, pero que es ineficaz en la aplicación (Jaramillo, 2013, pág. 98). La segunda por su parte, “consagra principios como el bienestar animal, solidaridad social y libertad en el desarrollo natural del animal” Cadena (s.f); bajo la opinión de Díaz (s.f). Así mismo, penaliza el maltrato animal en Colombia destinada tanto para animales domésticos y domesticados como para los exóticos o salvajes.

Cabe aclarar que los derechos que reconoce ley 1774 a los animales de compañía son “especialmente su vida, integridad y hasta cierto punto su libertad” (Díaz, s.f, p. 20), esto, lo evidencia el artículo 3º que establece que los animales no deben sufrir de sed, ni malestar físico ni dolor, no se les deben provocar enfermedades por negligencia o descuido, ni ser sometidos a condiciones de miedo o estrés.

El siguiente gráfico da cuenta de los actores y sectores colombianos más significativos que tienen competencia directa e indirecta sobre Tenencia Responsable de Animales de Compañía y de Producción, “los cuales en el marco de la legislación vigente, deben elaborar e implementar estrategias tendientes a sensibilizar a la comunidad sobre la responsabilidad de tener una mascota” (Carreño, 2017).

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Figura 1.Actores involucrados en la formulación de la Política de Tenencia Responsable de Animales de Compañía y de Producción.

Fuente: Ministerio de Salud, 2017.

8

MARCO TEÓRICO

Para dar coherencia teórica a la presente investigación, este capítulo abarca las siguientes categorías: Familia y comunidad desde una perspectiva sistémica, la relación humano-animal y finalmente Trabajo social e intervención.

8.1

Concepciones de familia multiespecie desde una perspectiva sistémica

El enfoque sistémico visto desde el ámbito familiar posibilita observar la interacción de cada sujeto y las relaciones que cada uno construye con el otro incluyendo a la mascota. Todo esto desde las perspectivas de la causalidad circular que visto desde este enfoque permite identificar cómo el sujeto se ve afectado por su entorno y por sus sistemas (Quintero, 2004 p.79)

p. 25

También desde la perspectiva sistémica, Hernández (2001) citado por Silva (2012) concibe la familia como “(…) una red de relaciones; es natural, porque responde a necesidades biológicas y psicológicas inherentes a la supervivencia humana; y tiene características propias, en cuanto a que no hay ninguna otra instancia social que hasta ahora haya logrado reemplazarla como fuente de satisfacción de las necesidades psicoafectivas tempranas de todo ser humano.” (p.18) Lo que Hernández (2001) plantea es que, la familia es el ámbito que permite la interacción y el desarrollo integral de los sujetos dentro de la sociedad y no existe algún sistema externo que logre suplir dichas necesidades afectivas y emocionales. Sin embargo, según las mascotas en algunas mujeresdespiertan el instinto maternal y protector, así mismo, se convierten en un refugio emocional, es decir, la mascota en muchos casos es prioridad y se deja de lado las relaciones afectivas y emocionales con humanos.

Ahora bien, para Jong y otros (2009) la familia es el primer lugar donde aprendemos a relacionarnos con el mundo y donde se aprenden valores y creencias, Gómez (2014) por su parte, la comprende como un grupo de personas que están unidas por unos lazos de consanguinidad. Así mismo, la familia también puede ser vista desde la perspectiva sistémica, siguiendo la lógica de Quintero (1997) quien la concibe como un sistema íntimo de convivencia en el que la asistencia mutua y la red de relaciones de los miembros la definen y determinan. A partir de esta afirmación la familia puede ser comprendida como un todo holístico debido a que “los procesos individuales, familiares y socio-culturales se encuentran directamente conectados de manera interdependiente y multicausal, lo cual hace que el sistema familiar trasciende la esfera de la mera suma de las partes individuales.” (Gaitán, & otros 2011, p. 63)

p. 26

Ahora bien, el animal dentro del sistema familiar se puede determinar a partir de pensarse la familia como una unidad funcional conformada por miembros interconectados, interrelacionados e interdependientes, donde los animales de compañía forman parte de esa interacción que compone el sistema familiar. De manera que, las mascotas “están finamente sintonizados con el clima emocional y son muy sensiblesa los estados emocionales intensos de los miembros, tal como han observado desdehace tiempo los veterinarios a través de su comportamiento y medidas fisiológicas.Heiman (1965) observó que las mascotas exhiben reacciones conductuales que son una prolongación de aquellas de los miembros de la familia. Los dueños ansiosos tienden a tener mascotas ansiosas.” (Walsh, 2009 p. 588) Es importante considerar los modelos de familia constituidos, esta clasificación corresponde a los diversos esquemas familiares que pueden observarse en la actualidad como la familia nuclear, la cual está constituida por progenitores e hijos que conviven bajo el mismo techo. La familia extensa o conjunta la cual hace referencia a “aquellas en las que el núcleo familiar (madre, padre e hijos) viven con otros parientes consanguíneos que pueden ser abuelos, abuelas, tíos, etc” (González, 2016, p. 6). Familia monoparental: se forma a través de las rupturas de las uniones conyugales, mujeres abandonadas y solas asumiendo con todas las responsabilidades del hogar y finalmente se toma la opinión de Suárez y otros (2018) quienes afirman que “ la dinámica social continúa avanzando hasta llegar a conformarse una pareja con dos personas del mismo sexo con uno o más hijos en común, , es decir, familia homoparental” (p.55). En concordancia con lo anterior, se encuentran las familias unipersonales la cuales se conforman, ya sea con un hombre o una mujer que deciden hacer sus vidas sin pareja y donde cuentan con un buen sustento económico, y así mismo pueden tener relaciones de afecto sin la necesidad de convivir diariamente (Saavedra, 2002).

p. 27

Las anteriores posturas de familia abren el panorama para entender la noción familia, sin embargo, para darle cumplimiento a esta investigación, la familia es interpretada de múltiples formas pensándola desde la diversidad de uniones como la integración y vinculación que ha tenido el hombre con los –no humanos- animales los cuales según Parada (2017) “han permitido sostener y moldear las estructuras familiares” (p.39), porque si bien es cierto a lo largo de la historia han surgido diversos fenómenos sociales que han dado espacio y han brindado un panorama para que la familia reduzca sus miembros e interactúen con el ecosistema que en este caso es representado por el animal.

Al hablar de sistemas, el animal hace parte de un ecosistema al igual que las familias donde estas se relacionan de diferentes formas y particularidades con los ecosistemas, siguiendo la lógica de Mora y Fandiño (s.f) “La orientación ecológica asume que la familia es un ecosistema que evoluciona en un tiempo y en un espacio que a su vez van cambiando.” (p. 2), de manera que, este sistema está dispuesto a la transformación y el análisis ecosistémico en trabajo social se basa “en las relaciones recíprocas entre los sistemas más que en las características, propiedades y procesos de cada sistema por separado.” (Villalba, 2004, p.

289).

8.2

Aproximación al concepto de comunidad

Si bien es cierto que una de las primeras profesiones según Lillo y Rosello (2001) que se acercó a la comunidad como elemento de intervención fue trabajo social, sin embargo, la comunidad como término es controversial es por lo que resulta peligroso afirmar que trabajo social comunitario tiene una definición unívoca, pero la comunidad en trabajo social es útil en 3 aspectos que recoge (Sancho, 2009):

(1) Encuadres demográfico-territoriales: el concepto de comunidad sirve para englobar un

conjunto de ciudadanos y, también sirve para definir un territorio. Las intervenciones profesionales se realizan dentro de un contexto político-institucional. Por tanto, esta

p. 28

concepción de una comunidad dentro de un espacio determinado es útil para el Trabajo Social, ya que puede coincidir con un tipo concreto de demarcación, con una población determinada, sobre la que se tiene la competencia de intervenir.

(2) La importancia de las relaciones y la lucha contra la exclusión social. Si la comunidad es

sobre todo un conjunto de relaciones, estas relaciones son un espacio para analizar los procesos de exclusión social la cual es un concepto multidimensional (Castel, 1990) que ha venido a superar los reduccionismos de términos como pobreza de carácter, más economicista o vinculado a los ingresos.

(3) La comunidad y lo comunitario son un motor de cambio: Pensar y trabajar

comunitariamente es un motor ideológico de transformación social, de abordar los problemas socialmente, de reforzar la participación de los interesados en la toma de decisiones profesionales y de reforzar la democracia. No existe duda de que es reto para los Trabajadores Sociales retomar e implementar intervenciones comunitarias de carácter más preventivo.

Por otro lado, etimológicamente hablando, comunidad en latín significa communitas y a grandes rasgos representa un grupo de individuos y/o animales que comparten elementos y propiedades en común, es decir, los animales hacen parte de la comunidad y su presencia en esta implica muchas veces preocupación, derivada de la masiva población canina y/o felina relacionada con problemas de convivencia, abundancia de desechos, enfermedades, mordeduras, accidentes de tránsito, propietarios irresponsables, ausencia de veterinarios y cría de perros deambulantes, entre otros.

8.3

Relación humano-animal-humano

El término animal según lo indica Zamora & Martínez (2004) siempre ha estado ligado a la división de los seres vivos en reinos; pero etimológicamente animal proviene del vocablo ánima del latín, que significa ‘aliento’ o ‘alma’ (p.27).

p. 29

Sin embargo, los animales dependiendo de su especie tienen diferentes funciones y atributos que desde tiempos remotos han sido vistos como animales de compañía y animales de labor. En palabras de Ursula Wolf (2001) existen compañeros, animales útiles, de caza y utilización. Los compañeros son por ejemplo los perros que conviven con el hombre y el hombre se convierte para ellos en compañero social, dependen así mismo del hombre y esa dependencia implica un cuidado, sin embargo, “los animales compañeros a diferencia de los niños pequeñosque son seres vivos independientes, que viven su propia vida y que solo llegan a ser dependientes debido a las circunstancias creadas por los hombres para sus condiciones de vida” (p.8). Como animales útiles los considera como aquellos animales, que sirven para la obtención de alimentos, como por ejemplo los cerdos, los bovinos, las cabras, las gallinas, etc. Finalmente, con los animales de caza y utilización existe una relación unilateral donde los animales de una especie sirven de presa a otra especie, es decir, que hay animales de una especie que representan un peligro para la otra (Wolf, 2001).

De manera que, la clasificación de los animales de compañía es determinada por las características de cada especie y por la interacción que los animales han tenido con el hombre durante siglos. Así mismo, por la función que cumple cada uno de ellos en la vida del hombre sin que su crianza y tenencia llegue afectar la biodiversidad y el ecosistema propio de un territorio en particular. Según la secretaría distrital de Ambiente (2017) es posible encontrar que los animales que son permitidos como mascotas o de compañía son: el perro, el gato, el conejo, el pato, la gallina, el diamante babero, el diamante modesto, el gorrión del Japón, la tórtola diamante,el canario, el perico australiano, el lorito de copete, el ganso, el pavo real, el pavo común, la paloma, el faisán y el hámster.

En síntesis, no todas las interacciones humano-animal pueden ser vistas como si existiera entre ellos un vínculo. Algunas de estas relaciones son puramente utilitarias como la que existe entre un ganadero y sus reses.

p. 30

Ahora bien, sobre el vínculo afectivo y emocional que hemos entablado con las mascotas, Tovar (2002) manifiesta lo siguiente:

“La idea de comer a nuestra mascota nos produce repugnancia, pues se puede pensar que son miembros de nuestra familia y que por lo tanto gozan de una posición privilegiada, y hasta de igualdad dentro de la casa. Las mascotas reciben alimento gratis, sin tener que trabajar por ello y no siempre se espera que retribuyan el afecto” (p. 244).

Lo anterior se asemeja con la posición de Parada (2017) quien afirma que los humanos han construido un complejo proceso de selección con aquellos seres o especies a la hora elegir cuáles comer y cuáles no, así mismo, hay animales como el cerdo que causa repulsión y son rechazados para la población judía. Con relación a lo dicho anteriormente, Díaz (2017) también afirma que “los perros y gatos de compañía pueden ser pensados como criaturas que hacen equilibrio entre la naturaleza y la cultura, simultáneamente incluidas y excluidas de un nosotros humano” (p.59), donde el humano es el jerarca en la relación humano-animal pero que estos últimos ocupan un lugar en la esfera familiar, sin embargo, el hombre es conocido como “animal racional” frase atribuida a Aristóteles; de manera que, el hombre animal esta indudablemente inmerso en la naturaleza la cual domina y está conformada por plantas, animales que se combinan con el agua y la tierra. Según la opinión de Ortiz (2014) “estudios del vínculo directo hombre-naturaleza con el desarrollo científico técnico, dominar sin fin la naturaleza es la idea a la que se va adaptando el hombre y se desarrolla un sentimiento de poder y no de cuidado” (p. 67). Dicha racionalidad puede verse reflejada desde hace miles de años cuando el hombre empezó a domesticar animales y a cultivar ciertas plantas, al hacer estas labores se evidencia que el hombre domina su ambiente en el aspecto más importante, no físicamente sino en el plano de

p. 31

los seres vivos, plantas y animales. Al hacer referencia a la domesticación con animales esta tiene como fin último sacarle provecho a la carne, la leche, piel, fuerza o compañía. De igual manera, la racionalidad del hombre se materializó en el momento en que transformó su entorno a sus propios condicionamientos vitales pues según Brito (2014), el ser humano es la única especie que no esta sometido a las limitaciones de su hábitat” (p.5) Con respecto a la fuerza, cabe aclarar que hasta finales del siglo XVIII la principal fuente de energía utilizada por el hombre era la fuerza animal, sin embargo, actualmente se siguen viendo equinos y mulas cargando carretas (Tobasura, 2009).

Ahora bien, para Beck (1999) citado en Meléndez (2014) el “vínculo humano-animal (VHA) involucra interacciones psicológicas y fisiológicas complejas entre las personas y sus animales de compañía que influyen significativamente en la salud humana, en la salud del animal y en el comportamiento de ambos” (p.166). Al haber entonces una relación entre las partes se crea un vínculo que hará que la relación sea mutua y significativa. La relación humano-animal de compañía es una nueva tendencia que puede ser vista como un fenómeno sociocultural, que va más allá de los estudios con una visión biológica o antropocéntrica. (Carvajal, 2017, p. 9). Desde esta perspectiva se puede entender que la forma de constituir familia esuna aproximación para reflexionarla y se está configurando socialmente una nueva cultura y forma de vida. Siguiendo la lógica de Acero y Montenegro (2019) los Estudios Humano-Animal (EHA), se ocupan de las interacciones entre animales no humanos y animales humanos, exploran los espacios que los animales no humanos ocupan en el mundo social y cultural humano, así como las interacciones de los humanos con ellos (p. 1). Esto refleja que, los animales son estudiados desde el lugar que estos ocupan en la cultura y la sociedad.

Ahora bien, el Trabajo Social se ocupa de las configuraciones de la familia como institución básica de la sociedad, sin embargo, la familia tal y como se ha abordado desde la profesión ha

p. 32

tenido cambios significativos y ha evolucionado en cuanto a su tipología. Bajo la lógica de Jardim y otros (2017) la familia multiespecie se está solidificando en nuestra sociedad así que debe ser considerada como un núcleo familiar y ser apoyada y tratada de forma igualitaria frente al Derecho debido a que los lazos afectivos entre humanos y mascotas están cada vez más fuertes, en términos de Faraco (2014) citado por Jardim y otros (2017) “es imposible pensar en familia actualmente sin considerar la interacción humano-animal, así que el concepto familia multiespecie se justifica”.

Esta nueva configuración de familia resulta controversial e incluso Salas (2016) afirma que es un atentado a la especie animal, porque se dota al animal de un estatus que no le corresponde, las mascotas deben estar según él, en las familias, pero en su condición de animal y se cuestiona el por qué algunos humanos prefieren la compañía animal que la compañía humana.

Para finalizar este apartado, es preciso mencionar algunos de los beneficios a nivel social que aporta la relación humano-animal como es el efecto catalizador (“lubricante social”), este efecto parte de la facilidad de que el propietario pueda conseguir por medio de la la mascota contactos sociales con extraños, es decir, el “lubricante social” se da cuando una mascota es un conducto para que el dueño se acerque a otras personas y mejore la relación con éstas aunque posteriormente ya no esté presente la mascota. Según Ruckert (1994) citado en Gutiérrez (2007) se ha encontrado que los extraños perciben a las personas con mascotas como menos amenazantes y con una actitud de disposición a conversar.

8.4

Trabajo social e intervención

En primera instancia cabe aclarar que Trabajo Social se constituyó como disciplina con Mary E. Richmond, quién referencia la intervención de Trabajo Social a la luz de teorías psicológicas, definiéndolo como “aquellos procedimientos que desarrollan la personalidad

p. 33

mediante ajustes efectuados conscientemente, individuo por individuo, entre el hombre y el medio social en el que vive” (Boris, 1975, p. 69).

En la revista argentina Acto Social, Nidia Aquín (1995) plantea que trabajo social es la profesión que orienta su intervención a la atención de necesidades (materiales y no materiales) de personas, familias, grupos y poblaciones que tienen dificultades para la reproducción de su existencia, promoviendo su vinculación con instituciones públicas y privadas que disponen o pueden crear satisfactores.

Históricamente hablando, Bueno (2017) identifica que la reconceptualización y post

reconceptualización fueron momentos claves que caracterizaron la profesión, el primero

inicia en el cono sur Latinoamericano a mediados de los años 60 y “trató de cuestionar los

procesos formativos, pero también, los ámbitos del ejercicio profesional, especialmente las formas de intervención” (Bueno, 2017, p.80); el segundo movimiento pretendía desde

principios de los 90 atender el desarrollo de diversos enfoques específicos para cada

contexto y la ampliación de horizontes de la práctica profesional asumiendo la intervención

como un campo social interdisciplinar y transdisciplinar (Alwyn, 1999). Si bien es cierto que la profesión se constituye a partir de los problemas sociales, lo cual se asemeja a la definición que plantea Natalio Kisnerman (1998): “Disciplina que se ocupa de conocer las causas-efectos de los problemas sociales y lograr que los hombres asuman una acción organizada, tanto preventiva como transformadora que los supere” (p.153). Ahora bien, en el contexto europeo, Aguilar (2013) construyó una definición más objetiva y que se ajusta a la realidad actual: “El trabajo social nació a partir de una práctica que se fue tecnificando y logró desarrollos metodológicos propios. Se profesionalizó con el surgimiento y desarrollo de las políticas sociales, a la par que buscó fundamentación científica para dichas intervenciones profesionales” (p.22). Así mismo, la autora en su obra Trabajo Social contexto y metodología trae a colación la Teoría General de Sistemas, desde la cual se ha propuesto

p. 34

que el objeto del trabajo social debe ser el sistema de relaciones de la persona en cuestión (p.25).

Las definiciones anteriores logran fundamentar el significado de la labor que se le atribuye a los trabajadores sociales, la cual exige contacto directo con la realidad social y con las personas. Sin embargo, en el gráfico siguiente se logra sintetizar los aspectos de la profesión.

Figura 2. Teorías contemporáneas del Trabajo Social.

Fuente: Tibana Ríos & Rico Duarte (2009)

Todo lo anterior da cuenta del fuerte enfoque humanista que acoge el trabajo social pues su mirada se dirige estrictamente a los humanos, para ello Ryan (2011) defiende un trabajo social moralmente inclusivo y señala que el trabajo social tiene dificultades para asumir responsabilidades para con otras especies.

p. 35

La intervención desde Trabajo Social, de acuerdo a la opinión de (Quintero, 2004, p. 11), la intervención : “es un proceso sistémico y coherente que orienta fundamentalmente a la modificación/ transformación de alguna problemática social que puede ser de orden individual, institucional o colectivo”, de acuerdo a esto, se entiende que la intervención permite que el profesional esté inmerso en la intervención y que participante y/o observador de la misma, que entienda y conozca desde dentro la problemática y sea parte del cambio que se pretende realizar. En este contexto, el trabajador social debe pensar su práctica de intervención desde una mirada comprensiva, desde el lugar y las carencias del otro humano y no humano, asimismo desde su lugar como sujeto social, lo que permite pensar en diferentes prácticas de intervención que el profesional se plantea desde su conocer académico y su conocer personal.

9

MARCO METODOLÓGICO

En este apartado se abordan tres (3) temas principales. El primero indica que la investigación está inscrita a la metodología cualitativa, el segundo sobre el método utilizado, y el tercero sobre la ruta metodológica implementada.

9.1

Metodología cualitativa Méndez y Sandoval (2011) mencionan que el enfoque cualitativo busca principalmente comprender determinado fenómeno y se realiza de manera progresiva. Si bien este enfoque carece de datos precisos y hace difícil el planteamiento de teorías claras, es un enfoque que permite profundizar en el entendimiento de los fenómenos, su comprensión y captación. Por medio de la investigación cualitativa se abordarán las concepciones de la relación humano-animal en la familia y la comunidad donde subyace lo subjetivo.

p. 36

9.2

Estudio de caso como método de investigación Los estudios de caso son considerados para Vélez y Galeano (2000) como estrategia investigativa de descripción, interpretación o evaluación de una realidad social particular. El caso se estudia en sí mismo en correlación con otro, analizando la particularidad y la singularidad y busca el detalle de la interacción con sus contextos en donde se desarrolla el fenómeno estudiado. Así mismo, según Mateo (2001) citado por Ortiz (2015) “...se orienta a la comprensión profunda de una realidad singular (individuo, familia, grupo, institución social o comunidad” (p.75).

Por medio de este método se puede llegar a una generalización de los fenómenos. Con relación a esto, Martínez (2006) afirma que “la cuestión de la generalización de los estudios cualitativos (incluido el estudio de caso) no radica en una muestra probabilística extraída de una población a la que se pueda extender los resultados, sino en el desarrollo de una teoría que puede ser transferida a otros casos’’. (p. 173).

Para poner en contexto lo anterior,con la investigación a realizar se considera necesario llevar a cabo un estudio de caso múltiple, donde se hacen las mismas preguntas a los distintos casos para comparar las respuestas y llegar a ciertas conclusiones, los casos escogidos representan el fenómeno que se pretende analizar el cual es la relación humano-animal. Para esta investigación se retomarondiez casos, cinco de ellos realizan intervención con comunidades en el marco de la protección y el bienestar animal, los otros cinco se caracterizaban porque su accionar profesional no está vinculado con animales, pero tenían amplia experiencia en el ámbito familiar y comunitario, los diez casos se relacionan en la medida que todas las trabajadoras sociales conviven con un animal de compañía.

p. 37

9.3

Enfoque Interaccionismo simbólico

La investigación se ejecuta a partir del Interaccionismo simbólico puesto que; según Tech, (1991) citado por Vélez (2002) “es un enfoque que se preocupa por construir teoría y a su vez por el análisis de los datos cualitativos en el que el punto central es la forma en que se emplea el lenguaje.” (p. 50) Es decir, se le da gran importancia a los significados sociales que los trabajadores sociales le dan a la realidad, para así mismo entender dicha realidad desde diferentes perspectivas y hacer una construcción del conocimiento basado en hechos reales y concepciones de quienes están inmersos en el campo.

Para el estudio dela concepción que los Trabajadores sociales tienen de la relación que se establece entre animales y humanos en los contextos familiares y comunitarios; el interaccionismo simbólico resulta ser la perspectiva indicada por su peso empírico y porque no se pretende llegar a una verdad absoluta, sino analizar las diversas percepciones que surgen de un tema novedoso en la disciplina.

9.4

Técnicas e instrumentos para la recolección de datos Para Hernández (2010) las técnicas en un estudio cualitativo deben tener como meta obtener información sobre personas, comunidades, contextos o situaciones en particular, tal información suele ser en forma de imágenes, pensamientos o percepciones, que el investigador recolecta y analiza para generar conocimiento, es por lo que, para la presente investigación se utiliza la entrevista semiestructurada como técnica.

9.5

Fuentes de información Para que la investigación alcance fiabilidad se escogieron 10 casos los cuales representan tanto el sector público como privado, las cinco (5) trabajadoras sociales del ámbito público laboran en entidades como PAPASIVI (Programa de atención psicosocial y salud integral a víctimas), Universidad Nacional y el IDPYBA (Instituto Distrital de Protección y Bienestar

p. 38

Animal), esta población se caracteriza por intervenir en espacios familiares y/o comunitarios donde la relación humano-animal es estrecha y por ende han diseñado estrategias para sensibilizar, prevenir, promover el cuidado animal dentro de propiedad horizontal, gremios y comunidades de estratos vulnerables donde se presentan diversos problemas de convivencia a raíz del animal de compañía.

Las cinco trabajadoras sociales del ámbito privado son docentes de la Universidad de la Salle, con formación y experiencia en la intervención de familia y comunidad, donde algunas de ellas conviven con animales de compañía y que, al igual que las trabajadoras sociales del sector público apoyan por concebir este campo temático dentro de la disciplina. Finalmente, es importante señalar que las fuentes de información serán en adelante identificadas bajo los siguientes códigos: E1: Fernanda Torres, E2: Anónima, E3: Clara Susa, E4: Iraca Vargas, E5: Cindy Casallas, E6: Laura Rairan, E7: Paola Gómez, E8: Andrea Duran, E9: Ximena Giraldo, E10: Marcela Chalá. Adicional a ello, los consentimientos informados podrán verlos en el anexo 2.

9.6

Entrevistas Semiestructuradas Esta técnica de recolección de datos consiste según Buendía y otros (2011) citado en Bernal (2010), en recoger información mediante un proceso directo de comunicación; están divididas en estructuradas, semiestructuradas y no estructuradas o abiertas. En las primeras el entrevistador sigue una guía de preguntas específicas y un orden establecido. Las entrevistas semi-estructuradas se basan en una guía de preguntas y el entrevistador tiene la posibilidad de anexar preguntas adicionales. Las entrevistas abiertas se basan en una guía general y el entrevistador tiene la posibilidad de agregar preguntas según su criterio. Para esta investigación se realizó entrevista semiestructurada (ver anexo 1) debido a que permitió por medio de preguntas entablar diálogo con las trabajadoras socialespara conocer

p. 39

su concepción, de tal manera que, se consiguió profundizar en aspectos relevantes y comprender opiniones de trabajadoras sociales que laboran en el sector público y docentes de la universidad de la Salle del sector privado.

9.7

Procesamiento y análisis de información Para dar cuenta de lo que significa el procesamiento y análisis de información, es necesario consultar a Kinnear y Taylor (1993) quienes afirman que dentro la codificación se establecen unas categorías para las respuestas o grupos de respuestas. De manera que, el proceso de codificación de la información se realizó en una matriz (ver anexo 3) determinada por tres niveles: en el primero se identifican las grandes narrativas de las trabajadoras sociales que aportan al cumplimiento de los objetivos, en el segundo se realiza un proceso clasificatorio entre los códigos del primer nivel y se identifican elementos en común, es decir, se establecen relaciones y se hace una integración, con el fin de generarel nivel tres de codificación donde surgieron seisgrandes códigossobresalientes donde los datosse analizan y se reintegranconceptualmente.

10

ANALISIS E INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS

El presente capítulo muestra los hallazgos del proceso investigativo, a través de seis ejes que surgen del trabajo de campo y análisis. El primero, los animales como seres sintientes y poseedores de derechos; el segundo, el animal como dador de cuidado; el tercero, el animal como agente transformador de las dinámicas familiares y comunitarias; el cuarto, resignificación de la mirada tradicional de familia; el quinto, Enfoques propuestos para la lectura de la relación humano-animal desde el Trabajo Social; y el sexto y último, retos para la intervención de trabajo social en clave de la relación humano-animal.

p. 40

10.1 Los animales como seres sintientes y poseedores de derechos

El común denominador de las profesionales entrevistadas ubican a los animales como un sujeto activo de la familia, y uno de los hallazgos es que, los animales al igual que los humanos son seres biológicos, que deben tener ciertas condiciones para vivir dignamente como proveerles de respeto, libertad y cuidados, pero un cuidado no sólo reflejado en la domesticación, sino visto con un reconocimiento social, donde el animal no sea mercantilizado y utilizado por las industrias que producen alimento a gran escala. El relato siguiente, evidencia que existe un marco ambivalente entre animales de producción y animales de compañía, esto de acuerdo a la concepción de la siguiente trabajadora social “(…) no sólo es cosa de cuidar a los animales domésticos sino ojalá promover un sistema que no los instrumentalice en términos tan hostiles como lo que tienen que ver las industrias cárnicas, de leche y de huevos” (E5, comunicación personal, 13 de agosto de 2019) La anterior concepción conlleva a pensarse en un bienestar animal, término acuñado por Hughes y definido como “el estado de salud física y mental completo donde el animal está en armonía con su ambiente” (Aluja, 2011 p. 138); reconociendo que tanto animales como seres humanos nacen, respiran, sienten, se reproducen, se alimentan y mueren. Esto indica que el animal es un ser sintiente que “se encuentra compuesto por un complejo sistema de procesos y estructuras vitales que le permite percibir, experimentar y sentir diversas emociones y sensaciones.” (Díaz, 2016, p.16) hasta el mismo nivel que los seres humanos. Por otra parte, algunas trabajadoras sociales que a partir de su experiencia profesional y personal difieren en el término de mascota porque esta denominación la asemejan a una posesión como si fuera un inmueble más, a propósito de este dilema la siguiente trabajadora social entrevistada concibe lo siguiente

p. 41

“para mí un animal es un ser sintiente, un ser que cuenta con derechos, que cuenta con sentimientos, más allá de sentimientos con sensaciones, ellos sienten y son sujetos de derechos” (E6, comunicación personal, 13 de agosto de 2019) En materia de derechos resulta controversial considerar a los animales como sujetos de derechos porque implica darle un estatus semejante al del ser humano, razón por la cual se halló cierta disonancia en los relatos, pues hay quienes sostienen que estos seres no son sujetos, como lo evidencia una de las fuentes:

“yo en mi perspectiva, no estoy muy segura de otorgar la calidad de sujeto, me parece muy sugerente, pero asumo la categoría de ser sintiente” (E2, Comunicación personal,

20 de agosto de 2019)

Para concluir, las profesionales coinciden en que existe una frontera entre las mascotas y humanos pues indudablemente los primeros son animales y no personas, pero a su vez son seres sintientes con los que surgen fuertes vínculos afectivos donde la emocionalidad efectuada con ellos se expresa de manera similar a como los humanos demuestran sus afectos a otros humanos, por medio del lenguaje verbal y no verbal; Incluso Heckel (2011) afirma que los seres humanos con sus mascotas reportan sentimientos de amor, conexión, entendimiento y apego. De manera que, los animales son seres sintientes, no hay objeción en ello, el problema radica en que, se ha ido llevando a ciertos animales hacia el lado de lahumanización, tema que se tratará más adelante.

10.2 El animal como dador de cuidado

En el apartado anterior, se expuso que los animales son seres sintientes, pero estos a su vez brindan cuidados tal como se evidencia a continuación

p. 42

“un perro un gato no solamente están ahí para que nosotros otorgamos una serie de cuidados, sino creo que ellos también ahorita en las condiciones en las que los tenemos en los procesos de domesticación que hemos venido imprimiendo en esta civilización, también son dadores de cuidados” (E2, comunicación personal, 20 de agosto de 2019)

Dicho cuidado en la familia representa una influencia positiva que se ve reflejada hasta cuando se presenta una situación dolorosa de duelo, ellos resultan siendo un andamiaje afectivo para el afrontamiento de este, ofreciendo tanto apoyo social como emocional facilitando así la superación y recuperación de dificultades, Custance (2012) da cuenta de ello al revelar que particularmente los perros responden empáticamente al ver un ser humano llorando evidenciándose una habilidad para leer emociones;esto se relaciona con el postulado de Gómez (2007) quien afirma que,en estados de depresión, estrés, duelo y aislamiento social, las mascotas se convierten en un acompañamiento incondicional, aumentando la autoestima y el sentido de responsabilidad, que necesariamente genera una mejor integración con la sociedad y la relación resulta tan cercana que “cuando ese ser fallece claramente se inician duelos como si falleciera una persona” (E4, Comunicación personal, 27 de agosto de 2019). También brindan cuidados y afectos a personas vulnerables que son olvidados por sus redes de apoyo y se encuentran en espacios condicionados tal como lo relatan las siguientes trabajadoras sociales “(…) una vez vi una investigación sobre una cárcel, los reclusos están muy abandonados por sus familias, entonces una señora dice que tiene 10 perros que son de la calle, los lleva, y los señores se sentían super queridos, lloraban, los bañaban y sentían ese amor incondicional (…)” (E7, Comunicación personal, 9 de agosto de

2019)

p. 43

“(…) desde el enfoque sistémico y de la experiencia cómo un animal puede hacer parte de un proceso de duelo, cómo un animal puede ayudar a recuperar a alguien de una enfermedad, entonces un animal puede generar cambios en la vida de las personas” (E9, comunicación personal, 22 de agosto de 2019) Los anteriores relatos se complementan en la medida que relatan que, los animales brindan apoyo emocional en situaciones de crisis, así como también son distractores positivos pues estos necesitan un cuidado y atención que requiere tiempo, a través de estas actividades se podrán sobrellevar las crisis. De hecho, Heiman (1965) citado en Walsh (2009) sostiene que en algunos casos las mascotas ayudan a mantener el equilibrio psicológico y relacional mediante mecanismos de desplazamiento, proyección e identificación.

10.3 El animal como agente transformador de las dinámicas familiares y comunitarias

Los resultados arrojaron que los animales al hacer parte de la familia se convierten en muchos casos como víctimas de maltrato por su condición de vulnerabilidad y al serconsideradas las mascotas parte de la familia, es indudable que puedenverse involucrados en conflictos relacionales (Walsh, 2009) pues dentro de este espacio de convivencia se atenta no solo contra los mismos miembros del hogar sino también contra los animales, incluso “los maltratadores a menudo amenazan, hieren o matan a las mascotas familiares queridas como un modo de presionar, intimidar, controlar y alterar a sus parejas y a sus hijos” (Walsh, 2009,

p. 590). Este panorama también se evidencia a continuación:

“como somos con los animales define mucho cómo nos estamos comportando socialmente, el que es maltratador con un animal, échale ojo, porque directamente está relacionado que puede ser maltratador de niños porque son seres indefensos” (E6, Comunicación personal, 13 de agosto de 2019)

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Respecto al maltrato animal, prácticas como corridas de toros son legitimadas por la legislación o ya son costumbres, sin embargo, hay tipos de maltrato animal que son ejecutadas sin motivo, por maldad para ocasionar daño. En relación a ello, a continuación, también se sitúa al animal como un niño, por su condición de vulnerabilidad “(…) yo busco en mis relaciones de trabajo la parte más vulnerable de donde yo estoy, y siento que el animal es mucho más vulnerable que un niño (…)” (E7, Comunicación personal, 9 de agosto de 2019) Acerca de la vulnerabilidad que caracteriza a niños y mascotas, Cain (1985) afirma que muchas veces estos se ven permeados e involucrados en tensiones o conflictos conyugales y/o relacionales, estas situaciones se evidenciaron en un estudio que revelo que “un padre desplazaba su enojo hacia su mujer gritándole al perro y una madre se dirigía al gato en forma crítica, con la intención de que su hija la escuchara al pasar” (Walsh, 2009, p. 589). Además de ello, dentro de la investigación se descubrió el trastorno de acumulación de animales dentro de una estructura familiar, que representa una forma disfuncional de tenencia de animales de compañía, donde la persona que reúne y aglomera animales se aísla socialmente y siente un excesivo apego emocional con estos; esta patología está relacionada según Calvo (2017) con “trastornos disociativos, del apego y delirantes” (p.147). Esta situación se evidencia a partir de la entrevista realizada a la siguiente trabajadora social (...) “conocí un caso de una señora que tiene un trastorno mental para mi tiene un problema de acumulación, ella tuvo una pérdida de un hijo entonces desde ahí empezó a acumular muchos animales, al principio tuve un choque con ella por la forma como tenían los animales e hice una intervención de caso entonces empecé a hablar sobre las redes de apoyo, su genograma, que problemáticas tenía y ella tiene momentos de crisis pero ella se sentía escuchada y sentía que alguien hacía parte de lo que estaba

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pasando y empezó a comprender que ella debía dar en adopción, después empezamos a evaluar cómo se podía sostener ese hogar desde un tema como gerencial” (E7, Comunicación personal, 9 de agosto de 2019).

El trastorno de acumulación de animales tiene implicaciones a nivel de la salud, por las condiciones insalubres que esto conlleva, repercusiones familiares porque altera la dinámica evidenciada disputas por el hacinamiento y las condiciones antihigiénicas, e implicaciones individuales porque la persona presenta inestabilidad emocional y se refugia en “el amor y aceptación incondicional que ofrecen los animales” (Calvo, 2017, p. 23); pero así mismo se generan implicaciones para el animal en cuanto a la saturación del espacio para su libre movimiento.

Por otro lado, dentro de la familia se le da incluso la misma importancia al animal que a cualquier miembro reconociéndolo como agente de cambio, motivación e inspiración dentro del núcleo familiar, y se enfatiza en algunos casos una relación de parentesco, esta situación la corrobora la siguiente fuente:

(…) desde mi concepción familiar el perro hace parte de mi familia, entonces somos cuatro con el perro, y no es que seamos tres y la mascota, no, es alguien que se le destina un rubro familiar mensual, que genera responsabilidades, que nos organizamos de tal manera que quién lo saca hoy, lo tenemos en cuenta a la hora de llevarlo de viaje, cuando no es posible, pensar con quién se queda, a veces procuramos que alguien lo cuide en la casa para que no esté en un entorno diferente entonces muchas decisiones giran alrededor a él (E6, Comunicación personal, 13 de agosto de 2019)

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De manera que, es clave resaltar que las acciones cotidianas que se realizan con los animales cambian las dinámicas familiares porque para la siguiente trabajadora social “implica responsabilidad compartidas entonces ahí se vivencia mucho el tema de la responsabilidad animal que implica tener un animal de compañía que hace parte de la familia de los roles y funciones que debe asumir cada miembro” (Duran, 2019) En los espacios comunitarios, el animal de compañía en muchos casos influye de manera positiva para que el amo mejore su círculo social, el animal en este fenómeno es denominado “lubricante social” y es el efecto que promueven los humanos de “romper el hielo” para comunicarse fácilmente con extraños por medio de su mascota, convirtiéndose estas en una excusa para entablar un diálogo casual, siendo “alguien” también de quién hablar, y así las relaciones interpersonales se incrementan, una de las trabajadoras sociales entrevistada lo concibe de la siguiente manera:

[…] genera un tema de convivencia grandísimo tener mascotas dentro de un conjunto porque estamos muy cerca cada apartamento, entonces eso hace que nos relacionemos, pues porque uno saca el perro y el otro señor también, y de pronto por ellos mismos nos relacionamos, si no fuera por los animales posiblemente ni nos hablamos. (E7, Comunicación personal, 9 de agosto de

2019)

Así como el animal es un ser que contribuye a entablar relaciones sociales también presentan conductas y comportamientos instintivos que generan conflictos, tensiones, miedos, disgustos y odios en el ámbito comunitario, tal como lo relata la trabajadora social que hace parte de la subdirección de cultura ciudadana y gestión del conocimiento del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Familiar:

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[…] los animales despiertan muchas pasiones y también muchas problemáticas, los temas de convivencia la gente no alcanza a imaginar son seis, siete solicitudes diarias de charlas de copropiedad de convivencia porque se salió de las manos el tema de la convivencia por los animales, porque hay una realidad y es que hay personas que aman muchos los animales y otras que no. (E6, Comunicación personal, 13 de agosto de, 2019) Este panorama muestra que la tenencia de un animal repercute de forma positiva a tal punto que “los vecinos frecuentemente se solicitan favores que giran en torno a la mascota, creándose un lazo de alta confianza, solidaridad y gratitud entre ellos” (Gómez, 2006, p.5) Sin embargo, los conflictos se ven materializados principalmente en propiedad horizontal cuando surgen temas de higiene y ruido que repercuten en la convivencia. En síntesis, los animales representan problemáticas familiares que en muchos casos desencadena en la ruptura de los vínculos afectivos familiares; problemas personales que están relacionados con apegos obsesivos, y problemas sociales o de convivencia que surgen en gran medida por indiferencia, el desinterés, la falta de cultura ciudadana y de corresponsabilidad. Aquí es donde trabajo social debe estar atento y asumir que la fauna nos compete a todos y desde el ámbito comunitario hay más facilidad de realizar un acercamiento institucional ejecutando acciones pedagógicas en el marco de estrategias de sensibilización y formación para el fortalecimiento de las dinámicas en el ámbito familiar y comunitario.

10.4 Resignificación de la mirada tradicional de familia

En la consideración de los significados de la familia multiespecie se halló que esta categoría familiar que trajo la modernidad es, “respetable e interesante” (E3 comunicación personal,

19 de agosto de 2019), así mismo, “las actitudes menos favorables hacia la tenencia de

animales de compañía se modificaron gradualmente en Europa y otras partes del mundo

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occidental desde el SXVII en adelante, comenzando a considerarse este hábito como una práctica respetable” (Diaz, 2017, p. 61), esto es dado a que el papel de los animales en la familia es significativo, y las trabajadoras sociales que viven con animales demuestran que estos son una parte integral de su familia, allí se configuran lazos afectivos y de dependencia con animales domésticos; y en el marco de la profesión no se puede pasar por alto que la familia multiespecie es una nueva forma de relacionarse, de ser y hacer familia así que a continuación se propone que:

[...] nosotros debemos velar por el bienestar de los seres humanos y no humanos, y ahí va mi punto de considerar lo multiespecie, y es que es completamente válido que una pareja no quiera tener hijos y quiera tener perro, gato u otros animales domésticos. (E6, Comunicación personal, 13 de agosto de 2019) Hoy por hoy es aceptable que la familia como manada incorpore a otras especies en el hogar, y según la siguiente fuente esto se da en “(…) ya no es como antes como cuando yo era chiquita, la mascota era en la terraza o alejado de la casa” (E7, Comunicación personal, 9 de agosto de 2019.)

Así mismo, la relación de parentesco no trata de humanizar a los animales, sino de concederle afectos y cuidados, reconocer sus características, emociones e intereses propios respetando su condición de animal sin llegar a los extremos de atribuirles funciones humanas, este comportamiento de humanización es conocido desde la filosofía como antropomorfismo y en concordancia a esa humanización surge lo siguiente:

[…] no estoy de acuerdo en humanizar esa relación, me parece que el animal tiene sus características y condiciones y como tal crítico cuando veo un animal humanizado, vestido de una forma humana, que lo llevan en coche en los

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centros comerciales, como que esas situaciones me parecen un poco extrañas. (E3, Comunicación personal, 19 de agosto de 2019) Para poner lo anterior en contexto, el DANE en el 2013 arrojó unas estadísticas que dan cuenta que la tasa de natalidad ha disminuido significativamente, para ese año nacieron

26729 niños menos que en 2012, con lo que el número de nacimientos bajó un 3.95%, este

dato se ve materializado en el postulado de Walsh (2009) quien afirma que “Los adultos jóvenes, tanto solteros como parejas, muchas veces eligen criar mascotas antes de tener hijos o en lugar de ellos, con lo que desarrollan capacidades para ofrecer cuidados nutricios y afecto, poner límites y preocuparse por otro ser vivo” (p.585). La siguiente trabajadora social lo corrobora:

“(…) el hecho de contemplar que hay una nueva generación que no tienen en su mente ya tener hijos, sino que contemple la posibilidad de adoptar animales, pues digamos que genera la necesidad de que trabajo social se adapte a esas nuevas dinámicas (…)” (E8, comunicación personal, 17 de agosto de 2019), “(…) si yo encuentro una familia multiespecie lo primero es que yo debo aceptarla con sus dinámicas, con sus cambios, desde trabajo social (E9, Comunicación personal, 22 de agosto de 2019) El hecho de que las familias decidan no reproducirse conlleva a que en muchos casos la mascota ocupe el lugar de un hijo tal pues “muchos dueños de mascotas se refieren a estas como sus hijos, las mujeres tienen aún mayor tendencia a esto, por cuanto son más propensas a desarrollar un rol maternal con sus mascotas” (Turner, 2015, p. 12).

10.5 Enfoques propuestos para la lectura de la relación humano-animal desde el Trabajo

Social Desde la perspectiva filosófica cada ser humano tiene en su interior características instintivas y estratégicas de algunos animales, sin embargo, el animal como ser vivo es carente de

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racionalidad y manifiesta su emocionalidad de forma diferente a la del hombre y la mujer, a propósito de esto a continuación se pone de manifiesto la siguiente concepción: […] yo creo que el animal no solamente es el cuadrúpedo o el que se arrastra por el suelo, sino que también hay una relación interna con cada uno en su ser, a la luz de qué animal cada uno tiene adentro, unos tienen lobos, otros perros, otros elefantes, más desde lo instintivo que es el animal. (E4, comunicación personal, 27 de agosto de

2019)

La postura humanista, por su parte abre paso a repensarse y cuestionarse el lugar que ocupan todos los seres, desde la cual se puede hacer un distanciamiento al antropocentrismo y mayor cercanía hacia perspectivas ecológico-sistémicas, es por lo que a continuación se propone lo siguiente:

“yo pensaría también que hay que hacer una lectura a las perspectivas humanistas porque hay que trascender esa lectura de centrarse en el antropocentrismo”. (E1, comunicación personal, 19 de agosto de 2019) Serpell (1996) citado en Diaz (2017, p. 61) afirma que el crecimiento y la popularidad de los animales de compañía desde la Edad Media, ha estado inextricablemente ligado con la declinación del antropocentrismo y a un acercamiento más igualitario hacia los animales y la naturaleza. Por eso, la relación humano-animal vista desde una perspectiva ecológica es un asunto útil para comprender las relaciones recíprocas entre animales/entorno y humanos porque “entre el entorno y los sistemas vivos en el presente existen interdependencias, tensiones, relaciones e interacciones, reguladas por principios organizativos como los ya señalados que buscan una autorregulación del sistema en general, en el que se

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presenta a su vez procesos como el cooperativismo, solidaridad, jerarquizas y amistad” (Morín, citado en Díaz, 2018, p.63) Desde otra perspectiva, Mora y Fandiño (s.f) asumen la familia como un ecosistema que va cambiando en un tiempo y un espacio, y desde trabajo social se tiene en cuenta el entorno, el contexto y el ambiente, pero desde el enfoque ecológico no se analiza las características propias de cada sistema por separado sino dar evidencia de la afinidad que surge entre el sistema social y el ecológico. En definitiva, trabajo Social podría pensarse desde una perspectiva ecológica debido a que estamos inmersos según Beck y Katcher (2003) en una época de intervenciones desde individuales hasta colectivas y los beneficios que aportan los animales y la naturaleza son una herramienta a favor de las ciencias sociales. 10.6 Retos en la intervención de trabajo social en clave de la relación humano-animal. Este apartado esta organizado de la siguiente manera, se expondrán los retos sobre el lugar que le otorgan las trabajadoras sociales al animal, en segundo lugar, los retos en la resignificación de la familia desde el lugar de la relación humano-animal, en tercer y último lugar los retos a nivel teórico, metodológico y pedagógico.

Si bien es cierto que cada profesional tiene una subjetividad específica y la intervención que lleve a cabo está determinada por esta, y al ser la relación humano-animal un tema que genera controversia dentro de las y los profesionales, puede que los trabajadores sociales no le apuesten a este ámbito por enfrentarse práctica y teóricamente a especies diferentes, y se caerá en el desinterés y el rechazo conduciendo a que no haya aportes significativos. El análisis que surge en torno a esto es que trabajo social carece de una perspectiva teórica y metodológica para el abordaje de la relación humano-animal, de manera que, el reto que vislumbran las trabajadoras sociales es desarrollar investigación acción para la producción de

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conocimiento haciendo un ejercicio que desde lo práctico y la experiencia del hacer, se pueda producir conocimiento, teniendo en cuenta que la acción genera reflexión Otro de los retos que surgen del trabajo de campo es que la profesión requiere deconstruir esa mirada tradicional de familia, haciendo un tránsito de concebir otras maneras de relacionarse con otras especies sin “caer en la humanización del animal, pero tampoco centrarnos solamente en la relación humano con el otro ser en una condición desigual” (E1, Comunicación personal, 19 de agosto de 2019).

Adicionalmente, trabajo social debe asumir retos metodológicos que, si bien no se podrán enfrentar de manera fácil porque implicaría romper con ciertos paradigmas y concepciones ya prescritas, pero habría que asumirlos porque las condiciones sociales lo ameritan, así que los desafíos que plantean las trabajadoras sociales son: el ético-político que abarca todo lo relacionado con la bioética reconociendo y respetando otras formas de vida; el reto desde lo metodológico es fundamental porque “desde trabajo social no hay una metodología establecida y esa es la invitación a las nuevas generaciones a que escriban porque el trabajo social no escribe, a que haya un abordaje, una teoría sobre familia multiespecie” (E6, 13 de agosto de 2019). Es decir, trabajo social tiene un desafío de construcción de conocimiento ya que, no tiene producción escrita sobre la familia multiespecie, en donde se encuentren metodologías de intervención e investigación que aborden el bienestar de estas familias donde estas desde trabajo social no son eje de intervención.

Así mismo, profesionalmente hablando existe una limitante que genera dificultad para intervenir en diferentes espacios y es el marco de derechos donde se encuentran múltiples

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vacíos en las recientes leyes que cobijan a los animales, y si bien es cierto que las prácticas en Colombia van encaminadas por un lado y el discurso y la legislación van por otro, sin embargo, eso no se puede convertir en un obstáculo para hacer esa apertura de reconocimiento a pesar también de los detractores porque “más adelante vendrá, incluso ya se está identificando el tema de lo no vivo que serían las tecnologías o la inteligencia artificial o la tecnología como parte de esa dinámica” (E1, comunicación personal, 19 de agosto de 2019) Así que, se insiste en concebir un nuevo panorama que reconozcan que están emergiendo otras opciones no solo con animales domésticos y este reto lo deben asumir principalmente las nuevas generaciones, y que sus propuestas vayan de acuerdo a las transformaciones sociales, de manera que, se verá necesario consolidar una intervención, pero no se logrará cuando sigan existiendo vacíos y se siga improvisando; esto porque como se evidencio en el trabajo de campo a las generaciones pasadas por su formación académica les cuesta que nuevas especies sean una parte activa del hogar.

11. CONCLUSIONES

La relación humano-animal como problema ontológico surge en gran medida por las transformaciones sociales, económicas y ambientales donde los animales empezaron a suplir ciertas necesidades emocionales, sociales, físicas y demás, pero algunas de las trabajadoras sociales entrevistadas desconocen por completo la connotación de familia multiespecie y otras por su parte, le están apostando a generar y transmitir la importancia que conlleva convivir con un animal dentro de la familia y/o la comunidad, porque la familia como sistema evoluciona a la par con las transformaciones sociales, y considerar a un perro o gato como familia tiene unas implicaciones que van más allá de los cuidados, significa hacerlo

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protagonista, contemplarlo por ejemplo en las decisiones cotidianas e implica un componente emocional.

Ese desconocimiento y/o pocas apuestas generadas desde la disciplina implica que, trabajo social presenta vacíos teórico - metodológicos significativos correspondientes a la relación que se teje entre humanos y animales, pero es el momento preciso para divulgar este campo de estudio dentro de la disciplina e introducir enseñanzas sobre la conexión de la profesión con la relación humano-animal pues no es suficiente que la preocupación hacia otras especies se vea reflejada en acciones voluntarias desvinculadas de un campo teórico-metodológico. Es así como la relación humano-animal resultó válida estudiarla desde trabajo social a pesar de las escasas investigaciones, sin embargo, cabe aclarar que hay numerosos estudios sobre la eficacia de la Terapia Asistida con Animales en el marco del trabajo social centrándose exclusivamente en brindar orientaciones individuales y familiares para que los usuarios desarrollen sus capacidades por medio de un animal.

Con relación a los enfoques que pueden orientar la intervención se concluye que la perspectiva sistémica, ecológica y diferencial, son los pueden aportar una visión holística por su carácter integrador para interpretar la realidad que representa la relación humano-animal, desde estas perspectivas de una u otra forma se tiene en cuenta las responsabilidades compartidas y a la naturaleza en su totalidad como merecedora de respeto dándole otros significados al mundo y a las relación que el hombre entabla con él.

12. RECOMENDACIONES

-Se recomienda ampliar el alcance del trabajo social considerando a los animales como miembros del hogar y del entorno social, espacios donde los trabajadores sociales se

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desenvuelven, por lo tanto, las especies animales deben ser parte de la preocupación de la profesión.

-Se le plantea como desafío a la Universidad de la Salle investigar y desarrollar debates dentro de trabajo social en torno al bienestar animal como asunto importante de la evaluación familiar, individual y comunitaria incluyendo contenidos en el pregrado y que a largo plazo pueda dar paso al surgimiento de posgrados que se dediquen a profundizar la compleja relación humano-animal.

-Se sugiere presentar a los estudiantes nuevas posibilidades de práctica profesional para profundizar e impulsar este tema emergente, desarrollando proyectos que vayan encaminados al bienestar de los humanos, en cuanto su relación con el animal en el ámbito familiar y comunitario.

-Se necesita desarrollar nuevas teorías del trabajo social donde se evidencie la deconstrucción de la concepción tradicional de familia, donde se considere a los animales como parte de esta, compañeros y agentes de intervención psicosocial. -Se requiere hacer diálogos con otras disciplinas para potenciar y enriquecer el discurso, es decir, hacer una apertura interdisciplinar también desde otros enfoques para abordar el complejo entramado de la relación que se teje entre humanos y animales.

- La intervención que podrá continuar Trabajo Social podría ir encaminada en sensibilizar y

prevenir a comunidades y familias acerca del maltrato animal, pues si bien es cierto que muchos individuos que atentan contra humanos han tenido antecedentes de abusos hacia los animales.

p. 56

13.

REFERENCIAS

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14.

ANEXOS

Anexo 1. Entrevista

INSTRUMENTO DE ENTREVISTA SEMIESTRUCTURADA

UNIVERSIDAD DE LA SALLE

PROGRAMA DE TRABAJO SOCIAL

LA RELACIÓN HUMANO-ANIMAL EN EL ÁMBITO COMUNITARIO Y FAMILIAR:

APUESTAS PARA EL ABORDAJE DESDE TRABAJO SOCIAL

Fecha de la entrevista:

Lugar:

Nombre del Entrevistado:

Institución en la que labora:

Pública Privada

OBJETIVO: Indagar las concepciones e implicaciones de la relación humano-animal en la intervención familiar y comunitaria

CONCEPCIONES

p. 61

Desde su posición personal: ¿Qué representa para usted un animal?

2

Desde su posición personal: ¿Qué consideraciones tiene sobre la vida conjunta entre animales y personas, en los contextos comunitarios y familiares?

3

¿Qué consideraciones lo motivan a alentar el discurso del cuidado hacia el animal?

4

¿Por qué la tipología de familia multiespecie es una clasificación que ha sido avalada y contemplada teóricamente en Trabajo Social?

INTERVENCIÓN Y SUS IMPLICACIONES EN EL CONTEXTO FAMILIAR Y

COMUNITARIO

5

¿Cuál es el rol que usted desempeña en este contexto institucional? Describir su experiencia

6

¿A partir de qué enfoques teóricos desde trabajo social cree usted que se puede abordar la relación humano-animal?

7

¿Cuáles referentes teórico-conceptuales han orientado su accionar para entender la interacción del humano y el animal? ¿Cuáles ha tomado de trabajo social?

8

¿Cómo se evidencian las prácticas de intervención en familias o comunidades que velan por el bienestar animal?

9

¿Cuál es el marco jurídico que el humano reconoce como garantía en la protección de los derechos del animal en un contexto familiar y comunitario?

10

¿De qué forma las prácticas cotidianas de cuidado animal repercuten en la dinámica y la interacción familiar?

11

Si usted interviene en comunidad, específicamente en prevención y promoción del cuidado animal, ¿Qué efectos genera dicha intervención?

p. 62

¿Cuáles son las limitaciones que encuentra desde su rol para la intervención en el contexto familiar y comunitario?

13

¿Cuáles han sido las limitaciones de orden teórico, metodológico, institucional, social, presupuestal, etc.; que surgen partir de lo anterior?

14

¿Qué enfoques pedagógicos y herramientas didácticas retoma para los procesos de intervención que desarrolla en lo comunitario y/o familiar?

p. 63

Anexo 2. Consentimientos informados

p. 64

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Anexo 3. Matriz de codificación

Objetivo 1 Objetivo 2 Objetivo 3 Trabajo Social Animal Relación humano-animal Implicaciones

Codigo tercer nivel Codigos de segundo nivel Codigo tercer nivel Codigos de segundo nivel Codigo tercer nivel Codigos de segundo nivel Codigo tercer nivel Codigos de segundo nivel Resignificación de la mirada tradicional de familia El animal como parte de la familia genera un vínculo donde se crea una relación en condición de igualdad entre humano y animal.

Los animales como seres sintientes y poseedores de derechos El animal y el humano merecedores de dignidad, bienestar y cuidado, poseen cualidades y características biológicas similares.

El animal como agente transformador de las dinámicas familiares y comunitarias La familia como manada que acoge al animal a su cuidado y lo reconoce como compañero y agente de cambio dentro de esta.

Retos en la intervención de trabajo social pensada para la relación humanoanimal Trabajo social tiene un reto de construcción de conocimiento ya que, no tiene producción escrita sobre la familia multiespecie, en donde se encuentren metodologías de intervención e investigación que aborden el bienestar de estas familias.

p. 74

La modernidad abrió paso a que se formara una tipología de familia en donde se construye una relación humanoanimal, donde el animal no debe ser humanizado.

Los animales poseedores de alma, cuerpo y carentes de espíritu con características propias centradas en sus emociones e intereses.

Nuevas estructuras familiares alejadas de una relación de poder con el animal, y más situadas en el cuidado, reconociéndose como punto de equilibrio emocional y afectivo para las familias La subjetividad inherente al trabajador social condiciona las perspectivas y lógicas profesionales como también tiene implicaciones en los aportes que podrían efectuarse en el ámbito familiar.

p. 75

La familia como manada que acoge al animal a su cuidado y lo reconoce como compañero y agente de cambio dentro de esta.

Tanto en las familias como en los espacios comunitarios la relación que se construye con diferentes especies es muy cercana a tal punto de que su ausencia tiene repercusiones emocionales en familias o grupos.

El trabajo social al ser una disciplina que interviene en las dinámicas familiares tiene vacíos en diferentes temáticas que abordan la relación humano

- animal a raíz de

diferentes obstáculos tanto académicos, de interés y a nivel normativo.

Categoría familiar respetable donde se configuran lazos afectivos y de dependencia con animales domésticos y animales salvajes donde los primeros juegan un papel más importante en el sector urbano.

El reto es desarrollar investigación acción para la producción de conocimiento de la intervención del trabajo social con familias multiespecie.

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El trabajo social carece de una perspectiva teóricometodológica para el abordaje de la relación humano-animal.

vacío en la producción de conocimiento desde el trabajo social que dé cuenta de la familia multiespecie como eje de su intervención.

El animal como dador de cuidados La relación humanoanimal desde una perspectiva sistémica donde el animal es un andamiaje afectivo para el afrontamiento de duelos.

La relación humano-animal vista a la luz de la disciplina y de otras ciencias Animales están inmersos en la naturaleza y su significado lo construye la experiencia de cada ser humano.

El diagnóstico en intervención participativa desde trabajo social, se configura como una de la estrategia para recoger información más precisa donde se interpreta la realidad.

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El animal no como sujeto sino como ser sintiente y dador de cuidado.

La relación humano animal desde una perspectiva ecológicasistémica, vista a luz de las ciencias sociales y humanas.

Distanciamientos de una mirada antropocéntrica, y mayor cercanía hacia perspectivas ecológicosistémica y humanista.

Desde la perspectiva filosófica cada ser humano tiene en su interior características instintivas y estratégicas de algunos animales, y el animal como ser vivo manifiesta su emocionalidad de forma diferente a la del hombre y la mujer.

La relación humano-animal desde una perspectiva sistémica donde el animal es un andamiaje afectivo para el afrontamiento de duelos.

El reto del ts es leer desde la perspectiva sistémica al animal como miembro de la familia que permea el sistema desde el lenguaje y las normas.

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La relación dual humano-animal configura un marco ambivalente entre animales de producción y animales de compañía.

Desarrollo de herramientas didácticas lúdicas con la comunidad, para la promoción de la protección y cuidado animal en el ámbito familiar.

La relación humano-animal implica un cuestionamiento a nivel ético-moral, social, legal y filosófico de los actos humanos hacia los animales y pueden ser analizados desde el antropocentrismo.

En las comunidades se llevan a cabo prácticas filantrópicas que intentan prevenir y proteger las condiciones de la especie animal.

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Cita: Monroy Gonzalez, Jenifer Catalina, Almeyda Remolina, Angela Gabriela, Bernal Loaiza, Paula Alejandra (2019), La relación humano-animal en el ámbito comunitario y familiar. Apuestas para el abordaje desde trabajo social, Universidad de La Salle, p. N. https://hdl.handle.net/20.500.14625/27331