Trabajo Social - Manizales · 2026
Memoria viva: procesos de búsqueda y reparación
El presente informe da cuenta del proceso de práctica profesional desarrollado en el Centro de Investigación sobre Conflicto, Violencia y Construcción de Paz (CEDAT), en articulación con la Fundación FUNDECOS y la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), en el marco del proyecto “Memoria y dignidad en el territorio: reparación simbólica y administrativa con enfoque de reconocimiento a las víctimas de desaparición forzada en el Magdalena Caldense”. La intervención se desarrolló con víctimas de desaparición forzada de los municipios de La Dorada, Norcasia y Samaná, así como de los corregimientos de San Diego y Florencia, en el marco del Auto SAR-AT-059. El proceso tuvo como propósito acompañar las acciones de reparación simbólica y administrativa, promoviendo el reconocimiento, la dignificación y la participación activa de las víctimas en la construcción de propuestas orientadas a la memoria, la verdad y la no repetición. Para el desarrollo de la práctica se implementaron estrategias participativas como entrevistas, grupos focales, observación participativa, círculos de la palabra y espacios de diálogo social,los cuales permitieron identificar las necesidades, expectativas y propuestas de las familias frente a los procesos de reparación. Asimismo, se realizó un acompañamiento en la revisión documental y orientación relacionada con el Registro Único de Víctimas (RUV) y otros trámites asociados a la reparación administrativa. Como resultado del proceso, las víctimas participaron activamente en la construcción y validación de propuestas de reparación simbólica para sus territorios, incluyendo monumentos, murales, lienzos y espacios conmemorativos orientados al reconocimiento de las personas desaparecidas y de las familias buscadoras. Adicionalmente, se elaboraron crónicas narrativas que recuperan las experiencias de líderes y lideresas comunitarias, visibilizando sus procesos de búsqueda, resistencia y acompañamiento colectivo. Estas narrativas fueron divulgadas a través de medios institucionales, cartillas físicas y actividades pedagógicas con estudiantes de una institución de Manizales. La práctica permitió fortalecer espacios de diálogo social, promover la participación de las víctimas en la toma de decisiones relacionadas con la reparación simbólica y aportar a la construcción de memoria colectiva. Asimismo, reafirmó la importancia del Trabajo Social como puente entre las instituciones y las comunidades, favoreciendo procesos de acompañamiento humanizado, reconocimiento de derechos y fortalecimiento de iniciativas comunitarias orientadas a la dignificación de las víctimas del conflicto armado.