Maira Alejandra Alzate Gil, fma Maira Alejandra Alzate Gil, fma esperanza solidaria M E M O R I A Y
ESCATOLOGÍA
Amós 5, 18-27 esperanza solidaria M E M O R I A Y
ESCATOLOGÍA
Amós 5, 18-27
ISBN: 978-628-7508-00-0
Serie Teológica • N.° 41
ISBN: 978-628-7508-00-0
Serie Teológica • N.° 41
A la Comunidad Salesiana, a mi familia, a mis profesores y amigos.
EDITORIAL
BONAVENTURIANA
Esperanza solidaria:
memoria y escatología Amós 5, 18-27 © Maira Alejandra Alzate Gil, fma © Editorial Bonaventuriana 2026 Universidad de San Buenaventura Carrera 9 N.° 123-76, oficinas 602 - 603 •
301 168 4783
www.usb.edu.co • webmaster@usb.edu.co Bogotá D.C., Colombia Rector Fray Andrés Miguel Casaleth Faciolince, O.F.M. Jefe Editorial Pablo Enrique Sánchez Ramírez Diseño y Diagramación Luis Orlando Ferrucho Bran Aviso Legal Los autores son responsables del contenido de la presente obra. Prohibida la reproducción total o parcial de este libro, por cualquier medio, sin permiso escrito de la Editorial Bonaventuriana. isbn: 978-628-7508-32-3 Tirada: 50 ejemplares Depósito legal: se da cumplimiento a lo estipulado en la Ley 44 de 1993, Decreto 460 de 1995 y Decreto 358 de 2000. Impreso en Colombia - Printed in Colombia. Sint laceat asitenist, que illorum autaspiet et et quam rem qui consequis sed molore volor remolo mi, quia que veratium duciente exeris desciis voluptae odit quossit imus ipsapitis atem dolupitatum sinctorem aceperibus velias et et restem es esedit officiendae. Oloreptae nobitibus, net, que commodit volest maximin ulparum facepudis aut et preptur?
Uciatur sunture mporepres res di
▲
7
Contenido Prólogo...........................................................................................................................9 Introducción...............................................................................................................13 Capítulo 1 Análisis Semántico y método diálectico.............................................................17 Vocación subversiva. La Justicia social..............................................................17 Un profeta en tiempo de crisis............................................................................19 Relación entre memoria y recuerdo: Cultura e identidad...............................19 Crisis de la memoria.............................................................................................21 Capítulo 2 Escatología y apocalíptica.......................................................................................25 Hacia la esperanza solidaria...............................................................................26 Capítulo 3 Análisis de la Perícopa Am 5, 18-27.....................................................................29 Presentación de la Perícopa (Amós 5, 18-27. Traducción Biblia de Navarra, 2016)........................................29 Aspectos literarios................................................................................................30 Capítulo 4 Día de YHWH. La Mišpat ()טָּפְׁשִמ y Tsedaqah ()הָקָדְצ....................................35 La Mišpat (טָּפְׁשִמ) y Tsedaqah (הָקָדְצ)..........................................................38 Capítulo 5 Oráculo de salvación: Invitación a recordar el culto ofrecido......................43 Utopía: Idolatría y culto sin justicia....................................................................44 El Dios insobornable. Amós 5, 25-27....................................................................46 Signo de Esperanza..............................................................................................48 Conclusiones...............................................................................................................51 Referencias..................................................................................................................57 Acerca de la autora...................................................................................................59
▲
9
ThD. Jair Contreras Lázaro Este texto constituye una investigación bíblico-teológica que ex plora el vínculo intrínseco entre la comprensión bíblica de la memoria, —desde la que realiza un acercamiento a la perícopa de Amós 5, 18-27—, y la memoria política propuesta por Johann Baptist Metz en la Nueva Teología Política. Desde estos dos pilares, la autora muestra cómo el diálogo entre estas dos comprensiones de la memoria no solo enriquece la reflexión teológica, sino que también fundamenta una praxis solidaria y transfor madora en contextos de sufrimiento e injusticia histórica. Para lograr tal fin, Alzate Gil parte del reconocimiento de la cen tralidad del papel de la memoria en la tradición bíblica, entendida esta —especialmente a partir del análisis semántico del verbo hebreo «zajor» (recordar) y su contrario «shakákj» (olvidar)— como un catalizador de la identidad del pueblo, llevando consigo un llamado a la acción, a la fideli dad y a la justicia en el presente del agente del recuerdo. En este orden de ideas, la autora evidencia que la memoria en sentido bíblico es más que una simple y llana evocación de hechos pasados, es participación en el objeto del recuerdo, actualización del evento evocado; razón por la que se convierte en fundamento constitutivo de la identidad del pueblo de la Biblia, aspecto que a su vez le permite erigirse como categoría de libera ción, especialmente en contextos de opresión y crisis del pueblo elegido. Evidenciada esta comprensión bíblica, la autora procede a abordar la propuesta de J.B. Metz, quien concibe la memoria (anámnesis) como
▲
10
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 la forma fundamental de expresión de la fe cristiana y a su vez fuerza subversiva contra toda forma de dominación y olvido institucionalizado. Aspectos que se hacen posible a través de lo que el teólogo político de nomina “Memoria Passionis”, entendida esta como memoria de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, anamnesis que se convierte en memoria “peligrosa”, que interpela a la sociedad y la Iglesia a no olvidar a las víc timas de la historia y a comprometerse activamente con la justicia y la esperanza solidaria.
Seguidamente, Alzate Gil se detiene a abordar el texto de Amós 5, 18-27, desde un acercamiento hermenéutico y siempre sin perder de vista lo previamente evidenciado. En él se detiene en la denuncia profética frente a la corrupción de aquella religiosidad cuya característica principal es su desvinculación de la justicia y la solidaridad. Denuncia que lleva consigo la presentación del “día de Yhwh” como tiempo de juicio para quienes no hacen memoria, para quienes olvidan, la alianza con Yhwh y la con secuente práctica de la justicia y solidaridad. Este aspecto se convierte en el punto por excelencia de convergencia de las comprensiones de la memoria previamente evidenciadas, aquella bíblica y la planteada por el Teólogo J.B. Metz, abriendo el horizonte a la esperanza escatológica que, más que una espera pasiva de la intervención divina, mueve a una praxis comprometida con la transformación social y la defensa de los oprimidos. Entre los elementos loables del artículo se encuentra el esfuerzo de la autora de hacer brotar de un análisis cuidadoso de un texto bíblico una teología de la praxis, situada y contextualizada, haciendo dialogar con ello la teología bíblica con la teología política, cuya fuente no es otra más que la Palabra revelada. El diálogo entre estas dos corrientes de la teología le han permitido a la autora evidenciar en ellas la confluencia de elementos fundamentales del acto de la memoria, a saber, la comprensión de esta como fundamento y garante de identidad, fuente de resistencia frente al olvido impuesto por los poderes dominantes; como lente desde el cual vivir la esperanza, capaz situar al agente de la memoria en el presente, leer su pasado y orientar su futuro, y, como consecuencia de ello, como responsabilidad ética del agente mismo de la memoria, como compromiso ineludible con la justicia, la solidaridad activa y la crítica radical a toda forma de religiosidad desvinculada de la justicia social.
Prólogo Prólogo Análisis Semántico y método diálectico 1
7
Jair Contreras Lázaro ▲
11
En consonancia con lo anterior, es posible destacar, como lo hiciera la autora, que el ejercicio de diálogo realizado por ella entre la memoria bíblica y la memoria política propuesta por J.B. Metz produce una reno vada y más profunda comprensión de la esperanza escatológica cristiana, entendida esta no como una esperanza alienante o exclusivamente conso ladora, sino como una esperanza solidaria, activa y transformadora, que se fundamenta en la memoria de la acción de Dios, de su predilección por los pequeños, –memoria entendida desde la teología política como memoria de las víctimas–, y en la promesa de un futuro de justicia. Estos elementos permiten redescubrir la escatología bíblica no como evasión del presente ni como agente paliativo, sino como punto de partida para la vivencia del presente como compromiso ético y social; reafirmar las impli caciones políticas de la vida de fe, ineludibles para quien desee superar la dicotomía entre vida de fe y vida social-política; y con ello redescubrir los siempre actuales fundamentos de una espiritualidad encarnada, cuya principal expresión es la solidaridad y la búsqueda de la justicia, movida por la comprensión del ideal divino “que no haya esclavos entre tus her manos” (cf. Lv 25, 39-43) y el imperativo también divino de mantener la justicia y el derecho (cf. Dt 24,10-22).
▲
13
Maira Alejandra Alzate Gil La memoria es una realidad de gran tradición teológica. Evoca la llegada del poder liberador de un amor sin reservas que trasciende los cálculos de poder de las sociedades pasadas y presentes. El autor de la nueva teología política (Johann Baptist Metz) manifestó que es la forma fundamental de expresión de la fe cristiana. Además, es un término central de «la comunidad cristiana, que no se puede quedar atrás en su apoyo a la necesidad de una alianza social para la esperanza, que sea inclusiva y no ideológica, y que trabaje por un porvenir»1. En diálogo con la Nueva teología política y la perícopa de Amós 5, 18-27, se releen tres categorías: recuerdo-memoria, escatología-apocalíptica y esperanza solidaria, fundamentales en la toma de conciencia y salvación de la identidad en medio de las luchas y los riesgos históricos2 en que los hombres y mujeres se experimentan y que los constituyen como sujetos. La relación entre el sufrimiento humano, la memoria colectiva, la fe en Dios y la responsabilidad ética hacia los demás resulta indisoluble.
1
Papa Francisco, Spes non confundit (Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 2024), n.° 9. https://www.vatican.va/content/francesco/es/bulls/docu ments/20240509_spes-non-confundit_bolla-giubileo2025.html
2
Johann Metz, La fe en la historia y la sociedad. Esbozo de una teología política para nuestro tiempo (Madrid: Ediciones Cristiandad, 1979), 84.
▲
14
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 «La formación de la identidad se inicia con el despertar de los recuerdos»3. La palabra hebrea Zajor (recuerda) aparece como un im perativo en la Biblia hebrea, generalmente «con Israel o con Dios como sujeto, la memoria les corresponde a los dos»4. Junto a este llamado se les conmina a los sujetos a no olvidar. En consonancia con este pensamiento, el autor de la nueva teología política manifestó que la memoria es la forma fundamental de expresión de la fe cristiana; su relevancia está en privilegiar la libertad dentro de esa misma fe: realizar la memoria passionis, mortis et resurrectionis Jesu Christi; recordar el testamento de amor manifestado en el reinado de Dios entre los hombres, ante el dominio del hombre y la mujer. “Los cristianos realizan la memoria passionis, mortis et resurrectionis Jesu Chisti; en el acto de creer recuerdan el testamento de su amor, en el cual amor se manifestó el reinado de Dios entre los hombres por el hecho mismo de que el dominio del hombre por el hombre comenzó a derrum barse, de que Jesús se puso de parte de los insignificantes, los marginados y los oprimidos, proclamando así el advenimiento del reino de Dios como fuerza liberadora de un amor sin reservas” (pp. 101-102) Por tanto, «el recuerdo se presenta siempre como categoría de la identidad histórica, como categoría de liberación»5. Los hebreos, en el destierro y en la época persa, tras la desesperanza de la restauración política y temporal, buscaban conseguir la salvación definitiva en una intervención divina fuera de la historia. La escatología refleja este deseo soteriológico y está presente en todos los libros de la Biblia, particularmente en los profetas, quienes ofrecen una explicación de la historia en clave escatológica muy perceptible. En este libro se realizará un diálogo entre la Nueva teología política y una perícopa del profeta Amós (5,18-27). Para ello se abordará dicha perícopa desde el análisis semántico, destacando en ella las siguientes categorías: memoria-recuerdo, justicia, esperanza solidaria y Día de YHWH. En las narrativas de la historia del creyente, estas expresiones son fundamentales en la toma de conciencia y promueven la
3
Ibid., 83.
4
Yosef Hayim Yerushalmi, Zajor: la historia judía y la memoria judía (México: Fundación Cultural Eduardo Cohen, 2002), 3.
5
Ibid., 83-84.
Introducción Introducción Análisis Semántico y método diálectico 1
7
Maira Alejandra Alzate Gil ▲
15
salvación de la identidad en medio de las luchas y los riesgos históricos6 que los seres humanos padecen y asumen, pues dichas experiencias de sufrimiento los constituyen como sujetos.
En conclusión, «el recuerdo salva la identidad amenazada, posibilita la esperanza solidaria probada con los vivos, con las generaciones futuras y ante los muertos»7, porque el Dios de la justicia universal, predicada en Amós, se inserta críticamente en la lucha por el sujeto de todos los seres humanos. Y ante la pregunta: «¿Dónde está la base histórica y social que respalda la pretensión […] de ser abogados de tan universal e indivisa injusticia?»8, se intuye que la respuesta devela el sentido escatológico de la memoria, esto es: la esperanza solidaria, como «acogida a los sufrimientos de los justos, que se oponen a la injusta situación vigente»9. El presente texto, de la mano de la teología de la anámnesis y la esperanza en Dios (escatología), elabora un examen crítico de las tesis hegemónicas de la historia para reconocer el mundo de la experiencia que se desarrolla en el espacio-tiempo.
6
Ibid., 84.
7
Ibid., 85.
8
Ibid., 94.
9
Ibid., 94.
▲
17
En este capítulo, se pretende establecer un diálogo entre el análisis semántico y el método dialéctico anamnético de Johann Baptist Metz, con el objetivo de hallar puntos de contacto en expresiones que significaron y significan hoy para quienes actualizamos el texto bíblico en el acontecer de nuestras vidas, una invitación a vivir la esperanza solidaria como ma nifestación escatológica.
El método semántico imprime relevancia a aspectos como el significado de las palabras y sus cláusulas para poder explicar el texto, además, considera la etimología y el vocabulario evidenciando que «la determinación de una palabra no está sujeta al diccionario, sino al uso de los hablantes de una lengua»10.
Vocación subversiva. La Justicia social Vocación subversiva. La Justicia social El profeta Amós, hombre procedente de Tecoá, de mediados del siglo viii a. C., durante el reinado de Jeroboam II y contemporáneo del sacerdote Amasías (Am 7,10-13), ejerce su ministerio en una época en la que resalta la injusticia y primacía de los poderosos, «en una sociedad sin alternativas de vida, en un mundo reducido y desinflado, que urgía
10
Santiago Guijarro, metodología exegética del Nuevo Testamento, (Salamanca: Edi ciones Sígueme, 2021), 73.
CAPÍTULO 1
CAPÍTULO 1
▲
18
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 ser desenmascarado y expuesto»11, visión que debía ser ocupada por una nueva y re-imaginada justicia restaurativa, la cual es proclamada por los profetas-poetas.
En tal contexto, el mensajero de la justicia social, sintió «la obliga ción de contender, persuadir, demandar, condenar y ofrecer esperanza y salvación»12. Su mensaje se caracterizó por la protesta, las amenazas de ruina y destrucción. Es considerado subversivo por generar una ruptura con la institución religiosa a partir de la crítica al culto y el rechazo a los rituales carentes de justicia. Además, empleó los recursos que tuvo a bien para persuadir, sensibilizar y convertir a los hombres y mujeres de su época.
Todas estas opciones le traen como consecuencia ser presentado como agitador y saboteador del poder real de Jeroboam, en el Reino del norte, «como destructor de la paz»13 hombre subversivo. Tales acusacio nes se ven manifiestas en las palabras de Amasías, sacerdote de Betel al servicio del rey y principal opositor del profeta: «Amós está conspirando contra ti en medio de la casa de Israel»14. Estas acusaciones y títulos se le atribuyen debido al contenido de su predicación, como lo es el anuncio de «un derrumbamiento total y completo de Israel»15 y el «anuncio del futuro que profetizará el final de la historia acaecida hasta entonces del estado de Israel»16.
A continuación, nos permitiremos abordar la perícopa del libro del profeta Amós; previo a ello, intentaremos ubicar la obra en su contexto his tórico. Paso siguiente, se abordará la perícopa (Am 5,18-27) en su contexto literario y se procederá a realizar un acercamiento a esta a partir de algunos pasos fundamentales de la hermenéutica bíblica, desentrañando, desde un análisis semántico, los elementos articuladores de su contenido. Junto a ello, ofreceremos puntos de contacto con el pensamiento de J. B. Metz.
11
Edesio Sánchez Cetina, «El poeta: Quien juzga y sufre por la palabra», Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana, n.° 71 (2012): 10, https://www. centrobiblicoquito.org/images/ribla/71.pdf
12
Ibid.
13
Hans Walter Wolff, La Hora de Amós (Salamanca: Ediciones Sígueme, 1984), 9.
14
Ibid., 16.
15
Ibid., 17.
16
Ibid., 26.
Capítulo 1 Capítulo 1 Análisis Semántico y método diálectico Maira Alejandra Alzate Gil ▲
19
Un profeta en tiempo de crisis Un profeta en tiempo de crisis A nivel histórico, como se ha enunciado antes, el contexto del ministerio del profeta Amós es el correspondiente al tiempo del reinado de Jeroboam II, rey del Norte (787-747 a. C.), época caracterizada por la prosperidad de dicho reino.
Probablemente, el eclipsamiento de las potencias amenazantes fue uno de los factores que permitió el progreso de Israel, lo que le dio la posibilidad de recuperar algunos territorios (Cf. Am 6,13-14) y realizar una enorme actividad comercial, particularmente con los fenicios. Sin embargo, la distribución de las riquezas no se realizó de modo equitativo, sino que, por el contrario, se vio una gran descomposición en el campo social, pues las comodidades y riquezas de unos pocos se asentaba en el esfuerzo y trabajo de los pobres, que conformaban una inmensa mayoría. Se podría decir que era un progreso sostenido por las injusticias sociales cometidas, básicamente, por los poderosos desde el punto de vista político, militar y religioso. Por lo tanto, la prosperidad económica no significó un avance en el terreno de lo ético o moral, sino un retroceso.
La religión de Israel manifestaba, en esa época, una cierta inclinación hacia los cultos cananeos, debido a que tales creencias, por estar avaladas por la autoridad estatal, les permitían a los inescrupulosos, gozar de ciertos privilegios y ostentar algún tipo de impunidad17. Relación entre memoria y recuerdo:
Relación entre memoria y recuerdo:
Cultura e identidad Cultura e identidad El sentido bíblico del verbo «recordar» va más allá de simplemen te recordar algo en nuestra mente. En la Biblia, «recordar» a menudo se
17
Cf. Ana Francisca Vergara y William Vásquez, «Amós el profeta y poeta», Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana 71 (2012): 96, https://www.centrobiblicoquito. org/images/ribla/71.pdf
▲
20
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 refiere a tener presente a Dios y sus promesas y actuar en consecuencia. Cuando YHWH pide a su pueblo que recuerde su pacto, está llamándolo a mantener su relación con Él en el centro de sus vidas y a obedecer sus mandamientos. También les insta a recordar las obras poderosas que Él ha realizado en su existencia para fortalecer su fe y confianza. La experiencia de Metz está en profunda sintonía con la anámne sis bíblica que, en el Antiguo Testamento, emplea el verbo recordar (רַכָז zakar, en hebreo). Este verbo «aparece en la Biblia en sus diversas flexiones, aproximadamente unas ciento sesenta y nueve veces»18, muchas de las cuales se complementan con su opuesto: olvidar (חַכָׁש šakaj, en hebreo). Ambos imperativos resuenan con efecto duradero entre los judíos desde los tiempos bíblicos hasta hoy, en el corazón de quienes heredan la fe e incluso en los no creyentes que, interpelados por la realidad de sufrimiento humano, especialmente en el contexto del Holocausto y otras tragedias, invitan a vivir la solidaridad activa con los que sufren en el presente y a un compromiso por la justicia y la paz.
La memoria, más allá de recordar intelectualmente los eventos pasados, implica mantener viva la experiencia emocional y ética de esos eventos. Es un término central del cristianismo que aparece en los momen tos esenciales de la fe, de manera plena en la Eucaristía, que es memorialanámnesis. También, es una realidad de gran tradición teológica, evoca la llegada del poder liberador de un amor sin reservas que trasciende los cálculos de poder de las sociedades pasadas y presentes. El autor de la Nueva teología política deja en claro que dicha memo ria «Jesu Christi no libera de las audacias del futuro de la historia humana de libertad»19, que llevan solo a mirar hacia el pasado, y tampoco es la figura burguesa opuesta a la esperanza. Más bien, «esa memoria implica una cierta anticipación del futuro, [especialmente…] de los desesperados, oprimidos y fracasados»20. Se trata, entonces, de una memoria peligrosa y liberadora, que incita al recuerdo de un futuro descrito en la vida de Jesús, y obliga a un cambio de vida constante para poder responder a sus exigencias.
18
Yerushalmi, Zajor: la historia judía y la memoria judía, 3.
19
Johann Metz, Dios y tiempo: Nueva teología política (Madrid: Trota, 2002), 75.
20
Ibid.
Capítulo 1 Capítulo 1 Análisis Semántico y método diálectico Maira Alejandra Alzate Gil ▲
21
Como se puede leer, Metz usa indistintamente memoria y recuerdo; este último lo adjetiva con su complemento subversivo. No obstante, ¿cuál es el carácter subversivo del recuerdo? Operar «[…] sobre una sociedad establecida, que trabaja y se satisface con determinadas relaciones de dominación»21 totalmente contrarias al Evangelio, porque la fe en Dios no es ajena al sufrimiento humano, sino que se manifiesta precisamente en medio de ese sufrimiento. La esperanza en Dios no es una mera con solación, sino que impulsa a la acción transformadora en el mundo para combatir las injusticias.
Crisis de la memoria Crisis de la memoria Para muchos, la memoria es un ejercicio nemotécnico, mecáni co, sin sentido. En el caso del Occidente moderno se debe superar la concepción lineal y escatológica del tiempo. Esa concepción cargada de la influencia del fenómeno de secularización, que ha conservado hasta cierto punto la imagen del mundo y la historia escatológica, manteniendo a los pueblos a la espera de alguna realización definitiva en la historia, cualquiera que esta sea. Aspecto, muchas veces desconectado de la me moria liberadora de lo ritual, cultual y comunitario, contrario al recuerdo que realiza lo que celebra.
Aun el nihilista se reconoce como parte del tiempo, “su sufrimiento es no poder dominar ese tiempo que le penetra violentamente. En efecto, su idea escatológica del tiempo, vaciada de su contenido, hace problemática la existencia para el hombre [y la mujer] secularizado[s]”22. Las anteriores comprensiones para quienes han sido criados y educados en el Occidente moderno, implican un cambio de mirada, trascender la comprensión de memoria y recuerdo, como mero interés por la historia y escribir historia, para considerarla como identidad de aquellos que, sufriendo las condicio nes determinadas de su tiempo, anuncian con seguridad que su «hora ya está aquí». Desde esta nueva interpretación del recuerdo, la fe cristiana es
21
Ibid.
22
Gerhard von Rad, Teología del Antiguo Testamento (Salamanca: Sígueme,2000), 134.
▲
22
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 por identidad memoria subversiva y «la iglesia está llamada a ser forma de vida pública de esa memoria»23.
A este propósito es lícito hacer recurso al magisterio del Papa Francisco, quien en diversas ocasiones ha invitado a asumir este aspecto de la memoria como elemento importante para la vida del creyente. En su pontificado, a este respecto, el Papa ha hecho énfasis en categorías como: amistad social, ética del cuidado, esperanza, memoria cultural, ecología integral, fraternidad, etc. Aquí se presentan tan solo unas referencias que lo evidencian. En primera instancia, la encíclica Fratelli Tutti expresa: la peor alienación es experimentar el desarraigo, la no pertenencia a alguien y el no tener raíces24.
A continuación, en el numeral 19 de dicho documento, refiriéndose al envejecimiento de las poblaciones, menciona el abandono a los ancianos y exhorta a entender que:
[…] aislar a los ancianos y abandonarlos a cargo de otros sin un adecuado y cercano acompañamiento de la familia, mutila y empo brece a la misma familia. Además, termina privando a los jóvenes de ese necesario contacto con sus raíces y con una sabiduría que la juventud por sí sola no puede alcanzar25.
En la bula Spes non confundit (La Esperanza no defrauda), también menciona el sufrimiento de los ancianos «enfermos, [e invita a que] puedan ser aliviados con la cercanía de las personas que los visitan y el afecto que reciben»26. Para el Pontífice, la memoria posee en sí un llamado vehemente: evitar la fácil manipulación por los intereses políticos y económicos de los poderosos, quienes «necesitan jóvenes que desprecien la historia, que rechacen la riqueza espiritual y humana»27. En el contexto del jubileo de
23
Johann Metz, Dios y tiempo, 75.
24
Papa Francisco, Fratelli Tutti: Sobre la fraternidad y la amistad social (Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 2020), n.°53. https://www.vatican.va/content/ francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratellitutti.html
25
Ibid., n.° 19.
26
Papa Francisco, Spes non confundit, n.° 11.
27
Papa Francisco, Fratelli Tutti, n.° 13.
Capítulo 1 Capítulo 1 Análisis Semántico y método diálectico Maira Alejandra Alzate Gil ▲
23
la Esperanza, propuesto para el año 2025, se exhorta a los bautizados a cerciorarse:
[…] que no falte una atención inclusiva hacia cuantos hallándose en condiciones de vida particularmente difíciles experimentan la propia debilidad […]. Cuidar de ellos es un himno a la dignidad humana, un canto de esperanza que requiere acciones concertadas por toda la sociedad28.
Seguidamente, se subraya la necesidad de ofrecer «signos de esperanza»29 a los frágiles, los pobres, las mujeres, etc., desde la conciencia de que «la vida cristiana es un camino, que también necesita momentos fuertes para alimentar y robustecer la esperanza, compañera insustituible que permite vislumbrar la meta: el encuentro con el Señor Jesús»30. Dado que la esperanza es constitutivamente solidaria y hace pre sente el Reino de Dios, al fijar la atención en «los signos de los tiempos, que contienen el anhelo del corazón humano, necesitado de la presencia salví fica de Dios, [estos] requieren ser transformados en signos de esperanza»31. Invitación que parte del aquí y el ahora. Así pues, la bula señala que ante la tragedia de la guerra:
El primer signo de esperanza se traducirá en paz para el mundo y la humanidad, [que] desmemoriada de los dramas del pasado, está sometida a una prueba nueva y difícil cuando ve a muchas poblaciones oprimidas por la brutalidad de la violencia32. Enseguida pregunta: «¿Es demasiado soñar que las armas callen y dejen de causar destrucción y muerte? Dejemos que el Jubileo nos recuerde que los que “trabajan por la paz” podrán ser “llamados hijos de Dios” (Mt
28
Papa Francisco, Spes non confundit, n.° 11.
29
Ibid., n.° 12.
30
Ibid., n.° 5.
31
Ibid., n.° 7.
32
Ibid., n.° 8.
▲
24
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 5,9)»33. «La comunidad cristiana, por tanto, no se puede quedar atrás en su apoyo a la necesidad de una alianza social para la esperanza, que sea inclusiva y no ideológica, y que trabaje por un porvenir»34. Todo lo anterior, subraya lo que Amós 5, 18-27 propugna y lo que, a su vez, Metz afirma en su texto Dios y tiempo: el sufrimiento humano, la memoria colectiva, la fe en Dios y la responsabilidad ética hacia los demás están profundamente entrelazados35.
33
Ibid.
34
Ibid., n.° 9.
35
Cf. Johann Metz. Dios y tiempo.
▲
25
CAPÍTULO 2
CAPÍTULO 2
Escatología y apocalíptica Johann Baptist Metz destaca la importancia de la escatología «ya pero todavía no». Esto significa que si bien la plenitud del Reino de Dios está aún por venir, se manifiesta también de manera anticipada en el pre sente a través de la acción transformadora y la lucha por la justicia. Para él la escatología no debe ser vista como una mera especulación teológica sobre el futuro, sino como un impulso para la acción ética en el presente. La esperanza escatológica debe inspirar un compromiso activo para tra bajar por un mundo más justo y humano en el aquí y ahora. La escatología no se refiere exclusivamente al fin de los tiempos o a eventos apocalípticos, «significa doctrina acerca de la esperanza cris tiana, la cual abarca tanto lo esperado como el mismo esperar vivificado por ello»36. En definitiva, escatología es esperanza, pero ¿en qué sentido? A propósito de esto, Moltmann dice: «El cristianismo es escatología; es esperanza, mirada y orientación hacia adelante, y es […] apertura y trans formación del presente»37.
En ese sentido, lo escatológico se presenta como «el centro de la fe cristiana, el tono con el que armoniza todo en ella, […] color en el que aquí abajo está bañado todo»38. Así, la fe cristiana se constituye en anám
36
Jürgen Moltmann, El Futuro de la Esperanza: La Teología de la Esperanza en Pablo (Salamanca: Editorial Sígueme, 1972), 20.
37
Ibid.
38
Ibid.
▲
26
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 nesis, «vive de la resurrección de Cristo crucificado y se dilata hacia las promesas del futuro universal de Cristo»39. Teniendo en cuenta lo anterior, la escatología no puede ser meramente un fragmento de la doctrina cris tiana, ni un tratado de la teología, pues, es la teología misma en el sentido pleno de la Revelación de Dios, que tiene lugar en la historia y se encarna en ella para hacer partícipe al hombre y la mujer actual de tal expectación salvífica por medio de la acción social en el mundo40. Asimismo, es principio dominante en la visión del autor la idea de que la apocalíptica no sea entendida únicamente como un evento catastrófico futuro, sino como una revelación presente de las realidades ocultas que subyacen en la historia humana. Él sostiene que el apocalipsis, en su sentido original, es una revelación o desvelamiento de la realidad tal como es, incluyendo tanto la opresión como el sufrimiento: posibilidades de liberación y redención. Desde esta perspectiva, invita a una lectura apocalíptica de la historia que permite ver más allá de las apariencias superficiales y lleva a reconocer las dinámicas de injusticia, violencia y sufrimiento presentes en el cosmos. Al mismo tiempo, presenta un enfoque apocalíptico cuya implicación inmediata es la esperanza, posibilidad de transformación y liberación, basada en la fe en Dios que interviene en la historia para restaurarla y renovarla.
La escatología es un llamado a vivir en anticipación del Reino de Dios, actuando en solidaridad con los que sufren, trabajando por la justicia y la paz en el mundo actual. La apocalíptica involucra la comprensión pro funda de las realidades humanas presentes y las enraíza en la esperanza activa. Ambas, son posibilidad de redención y transformación a través de la intervención divina en la historia.
Hacia la esperanza solidaria Hacia la esperanza solidaria Johann Metz aborda el tema de la esperanza desde una perspectiva profundamente arraigada en su comprensión teológica y ética. Para él, la esperanza no es simplemente un sentimiento optimista o una expec
39
Ibid.
40
Cf. Moltmann, Teología de la Esperanza, 20.
Capítulo 2 Capítulo 2 Escatología y apocalíptica Maira Alejandra Alzate Gil ▲
27
tativa vaga de un futuro mejor, sino que está intrínsecamente ligada a la fe cristiana y a la acción en el mundo. Además, la esperanza cristiana se nutre de la memoria de la acción liberadora de Dios en la historia, especialmente en favor de los oprimidos y marginados. Esta memoria no solo mira al pasado, también proyecta una visión transformadora hacia el futuro, inspirando así un compromiso activo por la justicia y la solida ridad en el presente.
Entonces, la esperanza no puede separarse de la lucha por un mundo más justo e incita a la participación activa en la transformación de las estructuras sociales y a la defensa de los derechos humanos. Desde esta perspectiva, la esperanza se convierte en un motor para la acción ética y política, impulsando a los creyentes a trabajar por un orden social más equitativo y humano. Y si la esperanza es inseparable de la fe y el compromiso por la justicia, es motor en la acción transformadora en el mundo presente.
La esperanza solidaria es una apuesta por una narrativa desde la voz de los perdedores, los vencidos; una sororidad hacia el sufrimiento ajeno que posibilita la voz de los sin voz, para que ellos desde su expe riencia cuenten a la sociedad actual, la historia. Esto demanda atención hacia las formas no discursivas con las cuales dichos sujetos expresan su sufrimiento. Habrá esperanza solidaria cuando dichos sujetos, «las asimetrías» (los sin voz: los mutilados por la injusticia; los silenciados por la violencia, el soborno o la manipulación de una historia que es de unos pocos), puedan denunciar la injusticia social.
El mensaje del libro del profeta Amós se enmarca en tal contexto, desde el cual se han de comprender sus palabras de indignación y de denuncia ante la explotación del pueblo humilde por parte de los pode rosos. Su palabra fue trasmitida principalmente en los siglos vii y vi a. C., y sufrió una serie de relecturas y adiciones en el posdestierro, ofreciendo una nueva esperanza, y hoy tienen mucho que decir a la sociedad.
▲
29
CAPÍTULO 3
CAPÍTULO 3
Expuesta la relación entre las categorías principales, a conti nuación, nos detendremos en el análisis de la perícopa previamente anunciada (Am 5, 18-27), en la que se reflejan los aspectos previamente descritos.
Presentación de la Perícopa (Amós 5, 18-27.
Presentación de la Perícopa (Amós 5, 18-27.
Traducción Biblia de Navarra, 2016) Traducción Biblia de Navarra, 2016) ¡Ay de los que anhelan el día del Señor! ¿Qué será el día del Señor para ustedes? Será tinieblas y no luz. Será como cuando uno huye de un león y se topa con un oso; o entra en casa, apoya la mano en la pared y le muerde una culebra. ¿No habrá tinieblas el día del Señor, en vez de luz, y oscuridad, sin claridad alguna? Aborrezco, detesto sus fiestas, no resisto oler sus reuniones de culto. Si me ofrecen holocaustos y oblaciones, no me complazco en ellos, ni miro el sacrificio de sus animales cebados. ¡Aparta de mí el ruido de tus cánticos! ¡No quiero oír el son de tus liras! Sino que el derecho fluya como agua, y la justicia como arroyo perenne. ¿Acaso me presentaron sacrificios y oblaciones en el desierto, en cuarenta años, casa de Israel? Llevarán a Sicut, su rey, y a Quiún, imágenes suyas, estrella de sus dioses, que se fabricaron. Los
▲
30
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 deportaré más allá de Damasco, dice el Señor, cuyo Nombre es Dios de los ejércitos41.
Aspectos literarios Aspectos literarios A nivel literario, el texto de Amós 5, 18-27 es una perícopa que se encuentra ubicada en la segunda parte del libro, caracterizada por las amonestaciones y amenazas ay contra Israel (Am 3-6), de manera concreta, en la sección conformada por 5,1-6,14, sección estrechamente relacionada con los oráculos contra Israel, presentándose como una de las lamentaciones por el reino ahora amenazado42 . Al interior de esta sección, la perícopa de estudio se encuentra enmarcada por el anuncio de castigo inminente (Am 5,16-17) y la denuncia contra la falsa seguridad del pueblo (Am 6,1-7), presentándose como «una exhortación al arrepentimiento»43
.
A nivel de estructuración, la perícopa está compuesta por dos unidades retóricas, originalmente independientes entre sí. Este aspecto es evidente gracias a la respectiva nota característica, a saber, el ca rácter de diálogo o disputa (vv. 18-20: discurso del profeta) y el oráculo de crítica al culto, que termina con un anuncio de juicio, no sin antes ofrecer una exhortación a practicar la ley y la justicia (vv. 21-27). No obstante, las dos microunidades solo pueden comprenderse desde una lectura integral, como unidad literaria. Este aspecto se hace evidente al constatar la conexión causal existente entre las dos microunidades, así como la conexión sin interrupción ni transición del v. 21 con los
41
Cf. Universidad de Navarra, Traducción Biblia de Navarra (Navarra: Eunsa, 2016), 1100-1150. A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas en este trabajo corresponden a esta traducción.
42
La sección puede ser estructurada de la siguiente manera: 5, 1-6: elegía por Israel, en sintonía con la lamentación por la casa de Israel. 5, 7-17: primer «ay», la justicia en los tribunales. 5, 18-27: es el segundo «ay» que tiene que ver con el culto y la justicia. Este es más un lamento que una amenaza. 6, 1-14: es el tercer «ay» contra el lujo y las riquezas.
43
Alberto Colunga y Maximiliano García, Biblia comentada: introducción al libro del profeta Amós (Salamanca: BAC, 1961), 1163.
Capítulo 3 Capítulo 3 Análisis de la Perícopa Am 5, 18-27 Maira Alejandra Alzate Gil ▲
31
versículos que le preceden (vv. 18-20). La existencia de tal unidad (Am 5, 18-27) se ve reforzada por la constatación de su estructura paralela con aquella presente en Am 6, especialmente mediante la inserción de Am 5, 25.
En tal capítulo (Am 6), es posible reconocer cuatro movimientos, presentes también en nuestro texto, a saber:
1.
(Am 6, 1-7 y Am 5, 18-20) Seguridad falsas riquezas.
2.
(Am 6, 8a y Am 5, 20-21) Aborrecí-odio.
3.
(Am 6, 12-13 y Am 5, 23-25) Lo que no le agrada a YHWH.
4.
(Am 6, 14 y Am 5, 26-27) La consecuencia.
La primera microunidad (Am 6, 1-7) en el discurso del profeta recrea la seguridad de las personas que confían en sus propias fuerzas y que tienen por seguro su propia fortaleza; segu ridad que en nuestro texto se manifiesta en la falsa comprensión acerca del día de YHWH (5, 18-20).
El segundo movimiento presenta el discurso de Dios, el cual resalta la repugnancia y la aversión hacia Jacob por la soberbia de sus condominios (Am 6, 8a); aversión manifiesta en nuestro texto con referencia a las fiestas y reuniones solemnes (v. 21). En ambos textos tal aversión es expresada con severidad y, en parte, con la misma terminología א ֵנָׂש (sané, odio). En este primer doble movimiento de la primera microu nidad (5, 18-20), desde el aspecto semántico también es posible identificar un leitmotiv que, por lo demás, es común en Amós: el Día de YHWH, esperanza que manifiesta el cumplimiento de finitivo de la salvación. En Am 5, 17-20, este es presentado como un día terrible, en el que se desencadenará la cólera de YHWH (v. 17). Así, la presunción de muchos acerca de la espera de este día como día de triunfo sobre los enemigos es contrastada ahora con la presentación de este como día de tinieblas, más que como día de esperanza (v.18), dado que YHWH anuncia que en tal día: «sembrará la destrucción y la ruina en la sociedad israelita pecadora. Serán tantas las calamidades que en ese día se darán
▲
32
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 cita, que será difícil escapar de ellas: como quien, huyendo del león, diera con el oso... (v.19)»44. Así:
Las calamidades se sucederán unas a otras y no será fácil huir de una sin caer en otra: quien se salve de la ruina material caerá a la espada, y quien se salve de ésta, irá a parar al cautiverio. El profeta piensa en la invasión asiria que se cierne sobre el reino de Samaría45.
Luego, el tercer movimiento (Am 6, 12-13) evidencia lo que no le agrada a YHWH;en nuestro texto, específicamente en (v. 24): «como agua impetuosa se precipitará el juicio; como torrente que no se seca, la justicia». La mención de la justicia pervertida en ambos casos, indica cuan viciado está el corazón de los oferentes.
Posteriormente, el cuarto movimiento (Am 6, 14) presenta la insignificancia e insuficiencia de los sacrificios para pacificar la cólera divina. En los vv. 21-27 se notan, por un lado, las dos posturas que el pueblo tiene ante la divinidad por la cruenta realidad de injusticia que vicia el culto legítimo; por otro lado, se presenta la idolatría como causa de tal corrupción.
El profeta quiere dejar bien asentado que sólo una conversión sincera del corazón puede conjurar los peligros que se ciernen sobre la sociedad israelita, y de nada servirán las manifestaciones de culto en los lugares que Yahvé no reconoce como legítimos. Las puras manifestaciones externas de culto, lejos de agradar a Yahvé, le enojan, pues no tolera la doblez de corazón. Ni los sacrificios (holocaustos en los que se quemaba toda la víctima en honor de Yahvé) ni los dones u ofrendas (de harina y otras sustancias vege tales), nada será útil, para aplacar a Dios46.
44
Vergara y Vásquez, Amós el profeta y poeta, 95-107.
45
Ibid., 96.
46
Cf. Colunga y García, Biblia comentada: introducción al libro del profeta Amós,
1164.
Capítulo 3 Capítulo 3 Análisis de la Perícopa Am 5, 18-27 Maira Alejandra Alzate Gil ▲
33
Entonces, ni siquiera la música ni la armonía de las manifesta ciones religiosas son gratas a YHWH, más bien le molestan y son ruido estrepitoso. Él, que conoce el corazón del hombre y la mujer, quiere sinceridad interior. Con ello, el profeta indica que los sacrificios solos, sin conversión, no sirven para hacer frente a la manifestación de la ira divina y derivan una consecuencia que evoca el exilio, ir más allá de Damasco. En síntesis, el último movimiento evidencia la contrariedad de YHWH por la vida cultual vacía e injusta.
▲
35
CAPÍTULO 4
CAPÍTULO 4
A este punto, se considera importante subrayar la caracteriza ción del día de YHWH sugerida por el texto. En correspondencia con la presentación propuesta por el profeta Isaías (Is 5, 30)47, Am 5, 18-20 presenta el día de YHWH bajo los signos de oscuridad y de luz, realidad que es enfatizada a partir de la construcción bajo forma de inclusión de dichos versículos.
18 ¡Ay de los que anhelan el día del Señor! ¿Qué será el día del Señor
para ustedes? Será tinieblas y no luz.
19 Será como cuando uno huye de un león y se topa con un oso; o entra en casa, apoya la mano en la pared y le muerde una culebra.
20 ¿No habrá tinieblas el día del Señor, en vez de luz, y oscuridad, sin claridad alguna?
Este aspecto es logrado en el texto hebreo a partir de la estruc turación de sus oraciones, a saber, en el v. 18 la realidad/expresión «día de YHWH» aparece unida a sus signos/términos «tinieblas-luz» al final
47
Is 5, 30: “En aquel día gruñirá sobre ella como el bramido del mar. Si se mira hacia la tierra, he aquí, hay tinieblas y angustia; aun la luz es oscurecida por sus nubes”.
▲
36
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 de la oración. Tal expresión y sus signos/términos son retomados en el
v. 20, rigiendo la construcción (ver Recuadro 1). Aún más, teniendo en
cuenta que el tema abordado en estos dos marcos se desarrolla en el
v. 19, mediante el uso de una comparación, podríamos hablar de una
construcción quiástica de los vv. 18-20. La presentación de la realidad del día de YHWH es enfatizada formalmente a través de la construcción sinonímica de los dos hemistiquios del v. 20, al usar respectivamente los binomios «tiniebla-luz» y «oscuridad-claridad». Acerca de esta realidad, ya otros textos proféticos habían hecho mención (Sof 1, 4.7.14; Joel 1, 15; 2, 1-2.11; cf. Am 3, 1-4).
Con tal construcción, en estos versículos se enfatiza el sentido teológico del día de YHWH haciendo uso del contraste entre la luz y la oscuridad, y, por tanto, presentándolo como un día lóbrego. Recuadro 1 Recuadro 1 5,18 הָוהְי םֹוי םֶכָל ה ֶּז־ה ָּמָל ה ָ֑והְי םֹוי־ת ֶא םיִּוַאְת ִּמַה יֹוה ׃רֹוא־אֹלְו ְךֶׁשֹח־אּוה
«¡Ay de los que anhelan el día del Señor! ¿Qué será el día del Señor para ustedes? Será tinieblas y no luz.» 5,20 ְךֶׁשֹח־אֹלֲה ה ַגֹנ־אֹלְו לֵפָאְו רֹו֑א־אֹלְו ה ָוהְי םֹויּ ׃ֹול
«¿No habrá tinieblas, el día del Señor, en vez de luz; oscu ridad, sin claridad alguna?» Además, el v. 21, parte central del texto, comunica el sentido estricto del culto que predica el profeta: «Yo detesto, aborrezco vuestras fiestas, no resisto oler vuestras reuniones de culto», aspecto que se encuentra presente también en los textos de Isaías y Jeremías:
¿Qué es para mí la abundancia de vuestros sacrificios? –dice el Se ñor–. Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de ganado cebado; y la sangre de novillos, corderos y machos cabríos no me complace (Is 1, 11)48.
48
Cf. Fundación Lockman, Biblia de las Américas (Estados Unidos: Fundación Lockman,
2017), 1200-1250.
Capítulo 4 Capítulo 4 La Mišpat y Tsedaqah Maira Alejandra Alzate Gil ▲
37
Cuando ayunen, no escucharé su clamor; cuando ofrezcan holo causto y ofrenda de cereal, no los aceptaré; sino que, con espada, con hambre y con pestilencia los destruiré (Jr 14,12)49. Tal rechazo por parte de YHWH se extiende, en Am 5, 22, a los holocaustos y sacrificios: «Si me ofrecen holocaustos y oblaciones, no me complazco en ellos, ni miro el sacrificio de sus animales cebados». Aspecto que, por lo demás, se encuentra también presente en el Sal 40, 6, cuando el rey David reconoce el rechazo de su ofrenda por parte de YHWH: «Sacrificio y ofrenda de cereal no has deseado; has abierto mis oídos; holocausto y ofrenda por el pecado no has requerido». La gravedad de la acusación radica en que estas acciones, ca rentes de verdadero sentido ritual cúltico, reducen a Dios a la pasividad (cf. v. 23.). La coherencia entre praxis cultual y praxis social exigida por YHWH se ve manifiesta en el v. 24, en el que se nos hace ver que así como «en el servicio divino correcto, el hombre [y la mujer] experimentan la acción vivificadora de Dios», de igual modo este reclama la vida en común, asumiendo el derecho y la justicia, elementos que se convertirán en el fundamento de la esperanza solidaria. Estos se habían presentado ya en el profeta (cf. 5, 4b-5a; 5, 14), manifestándose como elementos sine qua non para una vida armonizada y coherente con relación a Dios y al prójimo:
Buscadme y viviréis, ¡no busquéis a Betel, ni vayáis a Guilgal! (Am 5, 4b-5a).
Buscad el bien y no el mal. Para que viváis… (Am 5, 14). Así pues, a la luz de estos textos, se puede ratificar la comprensión del mensaje profético, propuesto por la segunda microunidad, como una exhortación a asumir la búsqueda de YHWH teniendo en cuenta y aco giendo las implicaciones morales intrínsecas que tal opción comporta. De ello se sigue que, como alternativa a los lugares de culto, no está Dios en el interior del individuo, sino que está en el lugar de las puertas (tri
49
Ibid.
▲
38
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 bunal), lugar de las decisiones de lo justo o lo injusto50. Este autor critica la sociedad con palabras clave extraídas de 5, 15 y 5, 24, a saber: derecho y justicia. Amós debe tener un interés particular al ubicar como binomio las palabras «Justicia-Juicio» y utilizarlas cuatro veces51. Pareciera que «la expresión ordenación de derecho» cumple la misión de recordar las máximas dadas para las decisiones que hay que tomar, en las que los casos precedentes son orientación para encontrar lo que es justo52, en el lugar oficial para los juicios: las puertas, v. 15, y conducta según derecho, restablecimiento de la paz quebrantada en la comunidad53.
La Mišpat ( La Mišpat (טָּפְׁשִמ טָּפְׁשִמ) y Tsedaqah ( ) y Tsedaqah (הָקָדְצ הָקָדְצ) Habiendo previamente enunciado la conexión entre las dos mi crounidades del texto de estudio (Am 5, 18-20 y 5, 21-27), es importante resaltar ahora la relación existente entre el binomio de palabras derecho y justicia: «El derecho debía aportar siempre la salvación a la vida que está en peligro, lo mismo que el agua al desierto (5, 24); el derecho debía liberar y […] proporcionar la felicidad»54. La comparación con el agua y el manantial inagotable expresa el crecimiento y fluidez de vida de los seres vivos y el reverdecer de frutos. También, designa la intervención activa en la conducta con miras a restablecer la comunión perdida. «Dios propor cionó a Israel el derecho y la justicia como fuentes de vida y alejamiento de lo que la marchita»55.
Tal justicia, Mišpat (ט ָּפְׁשִמ), es expresada en el Ay característico de Amós, el día de YHWH entre tinieblas y luz. La justicia restaurativa se
50
Hans Walter Wolf, La Hora de Amós.
51
Hans Walter Wolf lo presenta así: 5, 7: Ay de los que cambian en ajenjo el juicio y tiran por tierra la justicia. 6, 12: ¿Corren por la roca los caballos? ¿Se ara con bueyes el mar? ¡Pues vosotros trocáis en veneno el juicio y en ajenjo el fruto de la justicia! 5, 15: Aborreced el mal y amad el bien, ¡y haced justicia en el tribunal! Y 5, 24: Fluya como el agua el juicio, como arroyo perenne la justicia.
52
Ibid., 54.
53
Ibid.,
54
Ibid., 174.
55
Hans Walter Wolff, la Hora de Amós, 55.
Capítulo 4 Capítulo 4 La Mišpat y Tsedaqah Maira Alejandra Alzate Gil ▲
39
logra cuando el juicio denuncia las situaciones de injusticia con las que el ser humano intenta oscurecer la verdad y la justicia propia de YHWH, pues, como el agua cristalina, esta fluye. Por ende, los ofrecimientos son vistos como pretensiones sobornables semejantes a los presentados a los ídolos para alcanzar lo deseado, aunque los deseos sean injustos, esto es oscuridad que no luz.
21 Aborrezco, detesto sus fiestas […]
22 […]No me complazco en ellos, ni miro el sacrificio…
23 aparta de mí el ruido de tus cánticos, no quiero escuchar el son de las liras; 24 sino que su derecho fluya como el agua, y la justicia como arroyo perenne.
A partir de lo anterior, es posible reconocer en estos versículos y aquellos que le siguen una crítica a la sociedad presente, en lo que respecta al servicio divino y a la vida social de la época. Por tanto, Am 5, 21-24 «evidencia de modo agudo el contraste entre la praxis y lo que se debe realizar»56, aspecto que nos permite reconocer en el libro profético las implicaciones de la justicia, «velar por el otro, […] dolerse por el otro movido internamente a actuar teniendo en cuenta al otro»57. Por tanto, la justicia debe fluir como un arroyo que transforma la vida y lleva a condolerse con la injusticia que padecen otros; no es satisfacción personal, sino esperanza solidaria; es espera confiada en «la intervención divina y prodigiosa [de YHWH], de carácter material y político»58 a favor de Israel y de todos los que esperan en Él. Así, la implantación de la justicia traerá el bienestar y la exaltación de su pueblo –nuestros pueblos– entre las naciones. Si este día es arroyo de justicia divina, no es posible que YHWH pueda castigar a su pueblo por los pecados
56
Hans Walter Wolff, la Hora de Amós, 53.
57
Jennifer Porras Pabón, «El concepto de justicia desde la mirada de Amós», Ventana Teológica 10, n.° 14 (2019): 24, https://www.unisbc.edu.co/wp-content/ uploads/2020/04/PORRAS-ED14.pdf
58
Miguel Tabet, Introducción al Antiguo Testamento II: Libros proféticos (España: Palabra,
2009), 63.
cometidos. En síntesis, el día de YHWH es arroyo perenne, una exhortación a equilibrar praxis y acciones.
En suma, «Amós enumera las distintas clases de sacrificios y de ofrendas según el orden en que están en el Levítico, lo que indica que es conocedor de la legislación mosaica»59. Todo el sonoro esplendor de las manifestaciones religiosas no es sino un ruido molesto a YHWH. Ni los cantos ni las cítaras podían agradar a un Dios que busca ante todo la entrega del corazón. Por consiguiente, estas manifestaciones de culto pu ramente externas no pueden aplacarle; de ahí que como agua impetuosa se precipitará el juicio; como torrente que no se seca, la justicia (v. 24). Se trata del juicio vindicativo de Dios y de su justicia inexorable, que se desbordará como un torrente impetuoso, que lo arrastrará todo consigo. El profeta vuelve a indicar que:
Los sacrificios solos, sin conversión sincera, no sirven para hacer frente a la manifestación de la ira divina, como no sirvieron los sacrificios de los padres en el desierto durante cuarenta años para acelerar la entrada en la tierra de promisión: ¿Me ofrecisteis sacri ficios y oblaciones en el desierto en cuarenta años, casa de Israel? (v. 25). La respuesta no es negativa, sino concesiva: a pesar de los sacrificios ofrecidos durante tanto tiempo, la entrada en Canaán se retrasó por la pésima conducta de los israelitas60. Con lo anterior, podría decirse que la comprensión de justicia pre sente en el profeta Amós manifiesta cuanto Ellacuría plantea como visión escatológica de la historia, a saber:
La historia no sólo se concibe como una narración progresiva de acontecimientos, sino como una estructura hermenéutica de participación, por tanto, la historia de la salvación no solo trae consigo una salvación en la historia, también tal salvación del
59
Cf. Colunga y García, 1164.
60
Ibid., 1169.
Capítulo 4 Capítulo 4 La Mišpat y Tsedaqah Maira Alejandra Alzate Gil ▲
41
hombre y [la mujer] en la historia es la única forma de que culmine la historia de la salvación61.
Como lo diría Metz ¿Qué podría entonces inspirar para una mayor justicia, para una lucha por una mayor igualdad entre todos los humanos en un mun do único? Y ¿qué pasaría si se agotara definitivamente en nuestro mundo secular la visión de una última gran justicia? ¿Qué pasaría si lo que hoy llamamos «espiritualidad» dejara de estar tocado por esta visión de una justicia divina (para todos, en una coalición entre vivos y muertos)?62.
La respuesta que da el autor del método dialéctico-anamnético corresponde a la misma memoria bíblica, pues produce en el ser humano el movimiento hacia la esperanza de la salvación, y ese futuro llega cuando se instaure su justicia y sus criaturas la ejerzamos en los tribunales y en los diferentes contextos.
La esperanza solidaria que se encuentra en el trasfondo del texto del profeta Amós y que es propuesta por Metz se revela así en contra de las tendencias o cosmovisiones que ondean las banderas del «encubrimiento mítico y metafísico, del clamoroso dolor del mundo y en contra de esa amnesia cultural que hoy intenta tornar invisibles a los que han sufrido en el pasado y silenciar sus gritos»63. El llamado tanto del autor como del pro feta es el mismo llamado de YHWH, esto es: Recordar la acción portentosa de Dios en la historia de cada ser humano, y asumir la justicia como una apuesta por la solidaridad, que sintonice lo cultual con las acciones, porque YHWH no es un Dios pasivo, sino un Dios comprometido, por medio del ser humano, en la acción social en el mundo.
61
Ignacio Ellacuría, Teología política, (El Salvador: Secretariado Social Interdiocesano,
1973), 10.
62
Johann Metz, Por una mística de los ojos abiertos: Cuando irrumpe la Espiritualidad (Barcelona: Herder, 2011), 16-17.
63
Ibid., 15.
▲
43
CAPÍTULO 5
CAPÍTULO 5
Oráculo de salvación:
Invitación a recordar el culto ofrecido En el profeta de la justicia social se encuentran figuras de estilo como la requisitoria profética, rib y oráculo de acusación-amenaza. Ade más, si se considera que la tercera parte del Antiguo Testamento fue escrito en forma poética, la mayor parte de los escritos proféticos aparecen en poesía, una forma de expresión, un medio de manifestación de todo aquello que ocurre en el corazón del ser humano, de sus dolores, angustias, sueños, esperanzas, etc. «De los diversos géneros poéticos que existen en nuestro texto, por su desenlace (con toda la particularidad que sobre el mismo se pueda decir), entraría dentro del oráculo y la profecía»64. En él, el oráculo de acusación desencadena en una amenaza que podría catalogarse como un rib-requisitoria, en el que Dios pretende la conversión interior y rechaza el culto sin sentido para que se dé la vuelta a Él de corazón. El oráculo de amenaza (Ay… Cf. Am 5, 18-19) conlleva a que se dé el oráculo de salvación, invitación a recordar el culto ofrecido. La máxima del Día de YHWH, en Amós 5, 18-20, retoma las tradi ciones del antiguo Israel acerca de la intervención contra sus enemigos y en favor de su pueblo. Lo que YHWH hizo un día para defenderlos contra sus enemigos se devuelve a Israel, por eso la huida es inútil, la muerte inevitable, el texto así recuerda las guerras de Yahvé, quien está sediento de justicia.
64
Vergara y Vásquez, Amós el profeta y poeta, 98.
▲
44
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 Utopía: Idolatría y culto sin justicia Utopía: Idolatría y culto sin justicia Amós realiza un llamado a abandonar los ídolos (cf. Am 5, 26-27). Para ello, pone en evidencia la insensatez del implorar a dioses cósmicos que no responden a sus plegarias, en consonancia con la pobreza de sus rituales, carentes de justicia.
Para lograr tal declaración hace uso, a nivel formal, de la técnica del paralelismo, frecuente en la poesía hebrea, que consiste en expresar la misma idea de modos diferentes. En este sentido, los vv. 21-23 hacen uso de un paralelismo sinonímico65, que manifiesta de modo enfático, mediante la cuádruple repetición de la partícula negativa אֹל «lo» «no», la idea de desaprobación de la práctica idolátrica y del culto vacío:
21 Aborrezco, detesto sus fiestas, no resisto oler sus reuniones de
culto.
22 Si me ofrecen holocaustos y oblaciones, no me complazco en ellos, ni miro el sacrificio de sus animales cebados.
23 ¡Aparta de mí el ruido de tus cánticos! ¡No quiero oír el son de tus
liras!
En el v. 24 se encuentra un nuevo paralelismo sinonímico, esta vez manifestando el deseo de YHWH de instaurar el derecho y la justicia, eliminando con ello las realidades antes denunciadas: Sino que el derecho fluya como agua, y la justicia como arroyo perenne.
El derecho y la justicia, como previamente señalado, son dos reali dades complementarias e inseparables en el AT. En el texto, además de ser presentados como realidades idénticas, se encuentran unidos mediante el verbo «fluir» (לַלָּג galál: rodar, fluir). Este versículo cobra significado, pues
65
El paralelismo sinonímico resulta «cuando la misma idea es expresada de manera análoga con ayuda de sinónimos». Jean Noël et al., Vocabulario Razonado de la Exégesis bíblica: Los términos, las aproximaciones, los autores (España: Verbo Divino, 2009), 108.
Capítulo 5 Capítulo 5 Oráculo de salvación Maira Alejandra Alzate Gil ▲
45
muestra lo que debería hacerse o el modo como se deben comportar los destinatarios de la profecía: como justos y defensores del derecho, aspecto que se evidencia por el uso del verbo que lo rige, el cual, aunque no es imperativo, está expresado en forma de mandato.
El v. 25, por su parte, se presenta bajo forma de pregunta retórica enfatizando los aspectos antitéticos planteados entre las realidades de los vv. 21 y 24, respectivamente. Esto es, YHWH no se complace en las prácticas cultuales del pueblo, sino en el ejercicio del derecho y la justicia.
25 ¿Acaso me presentaron sacrificios y oblaciones en el desierto, en
cuarenta años, casa de Israel?
De igual modo, este versículo da paso a lo expresado en el v. 26, que se constituye en una especificación del tipo de culto practicado por el pueblo y rechazado por YHWH, a saber, el culto idolátrico. Aspecto que cobra mayor connotación teniendo en cuenta la pertenencia del pueblo a YHWH, dado que, en vez de presentarle a él ofrendas y sacrificios, ma nifiestan cercanía a dioses cananeos, adorando a Sikkut, Kiyún y estrella.
26 Llevarán a Sicut, su rey, y a Quiún, imágenes suyas, estrella de sus
dioses, que se fabricaron.
La consecuencia practica de tal reproche, como nos lo manifiesta el
v. 27, es la deportación a tierras distantes, «más allá de Damasco», cayendo
así en manos de los enemigos extranjeros. Este aspecto se concibe como un retroceso, pues lo que inició con la liberación de Egipto y la posesión de Canaán será ahora un retorno a situaciones ignominiosas. El pueblo elegido entre los demás por el Dios que libera de toda esclavitud será reo de sus propias acciones injustas.
27 pues yo os deportaré más allá de Damasco, dice Yahvé, cuyo nom
bre es Dios Sebaot.
Con todo lo anterior, se podría decir que la perícopa de Amós evidencia el sentido escatológico de la memoria y conlleva a la pregunta:
▲
46
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 ¿Cuál es el sentido del ritual, desligar lo cultual de la vida o pasar del ritualismo al ritual?
El Dios insobornable. Amós 5, 25-27 El Dios insobornable. Amós 5, 25-27 A la luz de Am 5, 25-27 es plausible afirmar la insobornabilidad de Dios. El oyente de la profecía está llamado a reconocer que Dios es inso bornable. Frente a la pregunta planteada previamente, se ha de precisar que en tal profecía el profeta se refiere al aspecto litúrgico-cultual, no a las obras de piedad que enmascaran crímenes. Desde esa óptica, se identifican varios contextos y formas del gesto sacrificial: el sacrificio de animales (holocausto, sacrificio de la comunidad y el sacrificio por el pecado): «inmediatamente antes de la inmolación, el oferente (sacerdote o laico) apoya la mano derecha en la cabeza del animal que será sacrificado»66. En todos ellos hay una verdad inmutable, Dios es insobornable.
25 ¿Me ofrecisteis sacrificios y oblaciones en el desierto en cuarenta
años, casa de Israel?
26 Llevaréis a Sicut, vuestro rey, y a Quiún, imagénes vuestras, estrella
de vuestros dioses que os habéis fabricasteis
27 Os deportaré más allá de Damasco, dice el señor, cuyo nombre es
Dios de los ejércitos67.
Cuando el vidente se refiere a Sikkut (Saturno), como rey, y men ciona a Kewan, dirige al pueblo una exhortación en la que le incita a hacer memoria de la esclavitud que padeció bajo el dominio de los asirios de quienes heredó la idolatría y el culto astral. Por ello, los sacrificios carentes de obras justas no «servirán para liberarlos de la ruina y de la cautividad más vergonzosa»68. Se han entregado a la idolatría admitiendo dioses ex tranjeros; por eso, YHWH les hará ir al cautiverio con sus dioses queridos:
66
Walter Kaspers. Diccionario enciclopédico de exégesis y teología bíblica, Tomo I (Barcelona: Herder, 2011), 809.
67
Colunga y García, Biblia comentada, 1165.
68
Colunga y García, Biblia comentada, 1165.
Capítulo 5 Capítulo 5 Oráculo de salvación Maira Alejandra Alzate Gil ▲
47
Sikkut y Kewan, la estrella que ellos mismos fabricaron (v. 26). El profeta alude a los cultos astrales que, por influencia asiria, habían penetrado en el reino del norte. Sikkut es un epíteto del dios asirio Kewan (en asirio kaai-va-nu), el planeta Saturno (la estrella de vuestro dios). Debido a ello, los israelitas irán con sus dioses postizos más allá de Damasco (v. 27), es decir, a Mesopotamia69.
La amenaza de castigo, junto con su motivación crítico temporal en Am 5, 25-27, manifiestan que el tema principal del profeta es el final, en algunos casos descrito como destierro del país, y en los versículos que nos competen, señalado como un cambio de tierra a nivel geográfico, más allá de Damasco. Este aspecto evidencia una fuerte «oposición con la tradición histórico-salvadora de la entrega de la tierra prometida»70, porque si con la donación de la tierra prometida se abrió e inauguró la historia de la salvación, con la expulsión de esta, tal historia parece llegar a su fin. Ante un pueblo sin memoria, la destrucción es el final, porque, al estar cegados sus recuerdos, se les imposibilita rememorar la intervención de YHWH en favor de los débiles.
En consecuencia, se devela el sentido del rito, este ha de actualizar el acontecimiento y no puede ser disonante con la vida. Como se mencionó, los sacrificios no bastan (vv. 21-27), de hecho, el profeta indicó la aversión y el odio de YHWH hacia ellos y la razón de su descontento radica en la ausencia de la justicia en la práctica del oferente.
Entonces, un ritualismo vacío es injusticia, no es memoria real de la acción salvadora de YHWH por su pueblo. El clamor imperativo es reflejo de la sed de YHWH de la justicia. A este propósito, el versículo 23 aclara «Aleja de mí el ruido de tus cantos, que no escucharé el sonar de tus cítaras»71, de modo que las obras carentes de caridad hacia el prójimo, de solidaridad, es ruido para los oídos de YHWH. Así, puede aseverarse que, tales ofrendas son inválidas, no recibidas y degeneran en rechazo. Porque Dios no se deja sobornar por la apariencia de las obras, el conoce las intenciones del ser humano.
69
Cf. Ibid.
70
Hans Walter Wolff, la Hora de Amós, 35.
71
Colunga y García, Biblia comentada, 785.
▲
48
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 Signo de Esperanza Signo de Esperanza El esfuerzo de Amós para que Israel vuelva a Dios, es signo de esperanza, su búsqueda del bien, de la justicia, la ayuda al oprimido se refleja en las siguientes expresiones.
14 Buscad el bien, no el mal, y viviréis, y así el Señor, Dios del universo, estará con vosotros, como pretendéis.
15 Odiad el mal y amad el bien, instaurad el derecho en el tribunal. Tal vez el Señor, Dios del universo, tenga piedad del resto de José (Am 5, 14-15).
YHWH siempre actúa a favor de los más débiles y oprimidos, pero su pueblo es un pueblo sin memoria; a causa de su ceguera está incapacitado para rememorar la intervención de Dios. Luego de echarle en cara a los fuertes u opresores su incoherencia, evidente en una vida comunitaria en la que Él está ausente, recibirá una severa consecuencia, la destrucción será su final.
Ante este panorama, ¿cuál es el sentido escatológico de la memoria? Partir del diálogo entre historia y escatología no solo en un plano puramen te categorial, sino que la primera debe entenderse como narración, y la segunda, como recuerdo de la espera. Es más, el peligro de la pérdida de memoria no es meramente cuestión del olvido. Olvidar degenera en la des trucción de la identidad y la obstrucción de la realización del sujeto porque la «subjetivación histórica de un pueblo, raza o clase comienza siempre, de hecho, cuando se rompe el hechizo de la consciencia histórica oficial, al desenmascararla como propaganda de los señores y los poderosos»72. En síntesis, la memoria es desafío de la realidad del presente; donde se conjugan los imperativos arraigar, asumir y rebelarse contra el hechizo del olvido y de la amnesia. «Sin Dios todo está permitido afirmó Dostoievski; pues bien, hoy diríamos que sin Dios todo está olvidado»73.
72
Metz, La fe en la historia y la sociedad, 83.
73
Carlos Alonso Gándara, «La dimensión anamnética de la fe: un diálogo entre memoria histórica y escatología después de la segunda guerra mundial», Cuestiones Teológicas 48, n.º 110 (2022): 280, https://doi.org/10.18566/cueteo.v48n110.a05
Capítulo 5 Capítulo 5 Oráculo de salvación Maira Alejandra Alzate Gil ▲
49
La esperanza solidaria que se encuentra en el trasfondo del texto del profeta Amós se revela así en contra de las tendencias o cosmovisiones que ondean las banderas del «encubrimiento mítico y metafísico del clamoroso dolor del mundo y en contra de esa amnesia cultural que hoy intenta tornar invisibles a los que han sufrido en el pasado y silenciar sus gritos»74. El llamado tanto de Metz como del profeta es el mismo llamado de YHWH, esto es: «hacer justicia frente al sufrimiento de los demás. [Y por tanto] dado su enfoque transcultural, semejante universalismo debe ser anti totalitario y defensor del pluralismo»75.
74
Metz, Por una mística de los ojos abiertos, 14.
75
Ibid.,15.
▲
51
En cada apartado del presente libro se ha buscado concluir un modo de relacionar la Palabra de Dios, expuesta por medio del profeta Amós, con la propuesta del autor de la Nueva teología política y, desde esta opción, decir algo a la realidad. Por medio de esta breve conclusión, se reconoce la importancia de aspectos fundamentales en la fe: la memoria, el recuerdo y la esperanza-escatología.
Todos los seres humanos son llamados a asumir el acontecimiento del dolor, lo que implica, en cierto modo: conjurar también la historia de la salvación como historia con memoria, en medio de un mundo tendencioso de perderla. Así pues, la fe cristiana no mira hacia el pasado impotente, más bien, se presenta dialécticamente y prohíbe olvidar. Diversos autores confluyen en proponer un diálogo entre esperanza y sufrimiento. La esperanza resurge en momentos culmen en los que las sociedades presentes y pasadas experimentan el dolor como mal físico, espiritual, moral, etc. Así pues, estas dos categorías, recuerdan las palabras de Adorno76: el dolor no compete a un individuo, sino a toda una especie. Las experiencias de dolor evocadas por seres humanos tienden a pasar por una resignación anquilosada, en la que se cree que «todo pasa do fue mejor». Sin embargo, estas experiencias no se limitan a una simple
76
Theodor W. Adorno, Dialéctica negativa (España: Taurus, 1975).
▲
52
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 dicotomía entre los tiempos favorables y desfavorables, sino que pueden conducir a una esperanza que no defrauda.
La relación que existe entre memoria y esperanza solidaria es se mejante a la existente entre la fe y la esperanza. Una persona que posee una conciencia abierta a los recuerdos de la acción de Dios en su historia vive el recuerdo como una experiencia de liberación que salva la identidad a veces difuminada en las vivencias ulteriores al dolor, la guerra y tantas otras situaciones que sumergen a los individuos de nuestro tiempo en la amnesia cultural.
Tal vez muchos se han formulado la pregunta en la que convergen historia y teología: ¿Por qué es posible el sufrimiento en el mundo? Ante este cuestionamiento, es claro que todo tiene un pasado, y el teólogo/a es una persona tocada y herida por el sufrimiento (el suyo y el ajeno). No obstante, el cristianismo, abierto a la universalidad, critica la imagen pú blica de la historia que se sustrae, en esencia, a la dialéctica de memoria y olvido, pues tal crítica evita un statu quo de la amnesia cultural, en la que la historia en cuanto historia a veces se ve inmersa. La teología no concibe a la historia como una «bella durmiente», sino como un estudio interdisciplinario que dialoga con otras ciencias. Ve relevante la visión de historiadores y científicos sociales, quienes estudian los hechos del pasado y los distintos fenómenos sociales del presente para observar, identificar y explicar sus efectos y, así, evaluar los hechos desde la causa y la consecuencia.
Por otro lado, los antropólogos e historiadores de la sociedad han intentado, por medio de materiales etnográficos, aclarar poco a poco el grado en que, dentro de las sociedades primitivas, no es «real el tiempo histórico, sino sólo el tiempo mítico, el tiempo de los inicios primigenios y de los paradigmáticos actos primeros, el tiempo soñado cuando el mundo era nuevo, el sufrimiento desconocido y los hombres convivían con los dioses»77.
Lo anterior, refleja la trascendencia que la memoria posee para la comprensión de la historia. Tal comprensión del tiempo, en todas las culturas pasadas y presentes, debe concientizarnos para reconocer que
77
Yerushalmi: Zajor la historia judía y la memoria judía, 3.
Conclusiones Conclusiones
Maira Alejandra Alzate Gil ▲
53
en las colectividades la memoria es cultura y en el individuo la memoria es identidad.
La perícopa de Amós 5, 18-27 y su mensaje siguen siendo relevantes para una sociedad que, también hoy, ha distribuido las riquezas de manera inequitativa, otorgando comodidades a unos pocos, en muchos casos, a costa del trabajo de los pobres.
El «ay» de Amós es el ay de los seres humanos de hoy, que ven viciadas las prácticas de culto en quienes, profesando la fe de alguna tradición, desdicen con la vida lo que celebran. La lucha de la humanidad es la lucha de YHWH, el Señor, quien apuesta siempre por el más indefenso y por el que sufre. Él abogó por su causa, y hoy nos convierte a nosotros en abogados de la misma justicia. Es un Dios insobornable que trasciende los cálculos y pretensiones humanas; un Dios que ve más allá de las prácticas aparentes; un Dios que está en los lugares de culto y en los tribunales; allí donde el hombre y la mujer de hoy están llamados a ejercer la justicia predicada por el profeta.
El vidente subversivo hace oír su voz para persuadir sobre los actos que se ejercen sobre los más débiles de entre los hermanos; a su vez, invita a una apertura universal, pues el más débil no es siempre Israel. Esto de nota que la causa de YHWH es la de todos los seres humanos indefensos. Todos son causa de YHWH, y en la experiencia personal y comunitaria de dolor están invitados a recordar tantas otras situaciones en las que Él ha intervenido en la propia historia y ha realizado proezas, muchas de las cuales han sido reflejadas en personas que, movidas por Él o por el filantropismo, han sido solidarios con otros.
Por otro lado, es preciso recordar la importancia del culto y lo que se intenta hacer en él: actualizar el acontecimiento, dejar que lo celebrado permeé la vida y no sea disonante con ella. La mención del v. 21 debe re cordar que los sacrificios no bastan para apartar la ira de Dios. Y la razón de tal descontento radica en la ausencia de la justicia en la práctica del oferente. El profeta es claro, Dios no es sobornable, por eso, nada de lo que se realice para silenciar las obras carentes de solidaridad, plagadas de indiferencia ante el sufrimiento de otros, puede aplacarle. Entonces, el llamado a una piedad sincera implica compromiso trasformador en el mundo, paso de la palabra a la praxis, que sea capaz
▲
54
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 de reconocer que un ritualismo vacío es injusticia y no es memoria real de la acción salvadora de YHWH por su pueblo.
El libro también, permite identificar cómo se integran la escatología y la apocalíptica. La primera es llamada a vivir en anticipación el Reino de Dios, actuando en solidaridad con los que sufren, trabajando por la justicia y la paz en el mundo actual. Y la apocalíptica involucra la comprensión profunda de las realidades humanas presentes para enraizarlas en la esperanza activa, intervención divina, posibilidad de redención y transformación a través de la historia. Para Metz, la escatología es futuro abierto para las víctimas, crítica de las realizaciones intrahistóricas, porque él, desde la hermenéutica del reconocimiento, plantea la necesidad de articular la fe y la justicia para que esa fe sea cristiana, es decir, memoria de Jesucristo, y no pierda su componente público y crítico y sea teología de cara al sufrimiento ajeno.
En consecuencia, el cristianismo está llamado a ejercer su acción transformadora en el mundo a partir de la memoria del sufrimiento humano, realizar la solidaridad con los que sufren en el presente y comprometerse activamente en pro de la justicia y la paz.
Ante las aseveraciones de algunos autores de que la escatología se opone a la historia de sufrimiento, al mundo plagado de contingencias históricas, es importante reafirmar que esta no huye de la historia del hombre y la mujer; en su lugar, ella «asume que la fe sobrepasa todas estas realidades, pero tampoco la ubica en un plano supracelestial o utópico, sino que la fe se dilata en espera o, como bien diría Kierkegaard (2001), en un “apasionamiento por lo posible”»78.
Lo cual demanda atención hacia las formas no discursivas, con las cuales dichos sujetos expresan su sufrimiento. Entonces, solo habrá esperanza solidaria cuando dichos sujetos, “las asimetrías” (los sin voz: los mutilados por la injusticia; los silenciados por la violencia, el soborno o la manipulación de una historia que es de unos pocos), puedan denunciar la injusticia social.
78
Carlos Alonso Gándara, «La dimensión anamnética de la fe: un diálogo entre memoria histórica y escatología después de la segunda guerra mundial», 272.
Conclusiones Conclusiones
Maira Alejandra Alzate Gil ▲
55
En síntesis, recuerdo-memoria, escatología-apocalíptica y esperanza solidaria son fundamentales en la toma de conciencia y salvación de la identidad en medio de las luchas y los riesgos históricos (Metz 1979, 84) en los que los hombres y mujeres se experimentan y que los constituye como sujetos. Porque la relación entre el sufrimiento humano, la memoria colectiva, la fe en Dios y la responsabilidad ética hacia los demás resulta indisoluble.
Finalmente, un hecho de gran relevancia se dio mientras se in vestigaba este tema, la Iglesia imbuida por el Espíritu proclamaba para el año 2025 el Jubileo de la esperanza, por medio de la publicación de la Bula la Esperanza no defrauda. Este tiempo favorable es un llamado a todos los bautizados y a los no creyentes a vivir los propios dones en co rresponsabilidad para que por la multiplicidad de los signos de esperanza se testimonie la solidaridad y la presencia de Dios en el mundo79. Lo cual indica a la investigadora que la memoria cristiana es esperanza solidaria con los vivos y los muertos, y la exhorta a atender a la espiritualidad cris tiana cargada de gestos y enriquecida con cultos y liturgias en las que está presente la memoria de los vivos y de los muertos. Todo ello es anámnesis, expresión del centro de la fe: Experiencia de Cristo, muerto y resucitado. Es esperanza que no defrauda, ni olvida el recuerdo amoroso del Dios de los vivos y muertos.
79
Cf. Papa Francisco, Spes non confundit, 8.
▲
57
Adorno, Theodor W. Dialéctica negativa. España: Taurus, 1975. Aletti Jean Noël y Ska, Jean-Louis. Vocabulario razonado de la exégesis bíblica: los términos, las aproximaciones, los autores. España: Verbo Divino, 2007.
Colunga, Alberto y García, Maximiliano. Biblia comentada: intro ducción al libro del profeta Amós. Salamanca: BAC, 1961. Ellacuría, Ignacio. Teología política. El Salvador: Ediciones del Secretariado Social Interdiocesano, 1973.
Francisco, Papa. Fratelli Tutti sobre la fraternidad y la amistad so cial. Vaticano: Librería Editrice vaticana, 2020. https://www. vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papafrancesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html —. Spes non confundit. Vaticano: Librería Editrice vaticana, 2024. https://www.vatican.va/content/francesco/es/bulls/docu ments/20240509_spes-non-confundit_bolla-giubileo2025.html Fundación Lockman. NBLA. Estados Unidos: Lockman, 2017. Gándara Ricardo, Carlos Alonso. «La dimensión anamnética de la fe: un diálogo entre memoria histórica y escatología después de la Segunda Guerra Mundial». Cuestiones Teológicas 48, n.º 110 (2022): 268-286.
Guijarro, Santiago. Metodología exegética del Nuevo Testamento. Salamanca: Sigueme, 2021.
▲
58
esperanza solidaria Amós 5, 18-27 esperanza solidaria Amós 5, 18-27 Kasper, Walter. Diccionario enciclopédico de exégesis y teología bíblica. Barcelona: Herder Editorial, 2021.
Metz, Johann Baptist. Dios y tiempo: nueva teología política. Barcelona: Editorial Trotta, 1979.
—. La fe, en la historia y en la sociedad: Esbozo de una teología política fundamental para nuestro tiempo. Madrid: Cristiandad, 1979. —. Memoria Passionis: Una evocación provocadora en una sociedad pluralista. Barcelona: Sal Terrae, 2007.
—. Por una mística de ojos abiertos: Cuando irrumpe la espiritualidad. Berlin: Herder Editorial, 2013.
Moltmann, Jürgen. El Futuro de la Esperanza: La Teología de la Esperanza en Pablo. Salamanca: Sigueme, 1972. Porras Pabón, Jennifer. «El concepto de justicia desde la mirada de Amós». Ventana teológica 10, n.º 14 (2019): 18-28. https://www. unisbc.edu.co/wp-content/uploads/2020/04/PORRAS-ED14.pdf Rad, Gerhard von. Teología del Antiguo Testamento. Barcelona: Sigueme, 1986.
Sánchez Cetina, Edesio. «El poeta: Quien juzga y sufre por la palabra». Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana, n.° 71 (2012): 9-20. https://www.centrobiblicoquito.org/images/ ribla/71.pdf Tabet, Miguel. Introducción al Antiguo Testamento II: Libros proféticos. Madrid: Palabra, 2009.
Tamayo, Juan. Para comprender la escatología cristiana. Navarra: Verbo Divino, 1993.
Ubanio y Bingemer, Juan Bautista & María Clara. Escatología cris tiana. Madrid: Ediciones Paulinas, 1985.
Universidad de Navarra. «Theologica Xaveriana.» Biblia Tradución de Navarra. Editado por Ediciones Universidad de Navarra. Vergara, Ana Francisca y Vásquez, William. «Amós el profeta y poeta». Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana, n.° 71 (2012): 95-107.
Wolff, Hans Walter. La hora de Amós. Salamanca: Sígueme, 1984. Yerushalmi, Yosef Hayim. Zajor: la historia judía y la memoria judía. México: Fundación Cultural Eduardo Cohen, 2002.
▲
59
Maira Alejandra Alzate Gil, Maira Alejandra Alzate Gil, fma fma Religiosa Salesiana, Hija de María Auxiliadora. Maestra de preescolar y básica primaria. Licenciada en Teología por la Universidad de San Buenaventura. Participó en el proyecto “Hacia una teología con rostros”, desarrollado en el marco del curso de Teología Política, y formó parte del Seminario de Investigación “Memoria Bíblica”, dirigido por Fray Jair del Cristo Contreras Lázaro, OFM Conv. Ambos procesos se llevaron a cabo en la Facultad de Humanidades de dicha Universidad durante los años 2021–2024.
Este libro se terminó de diseñar en la Editorial Bonaventuriana de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá.
EDITORIAL
BONAVENTURIANA
EDITORIAL
BONAVENTURIANA
Diseño: Editoria Bonaventuriana de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá isbn: 978-628-7508-00-0
EDITORIAL
BONAVENTURIANA
* Papa Francisco, Bula Spes non confundit (Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana,2024), N.° 11. La memoria es una realidad de gran tradición teológica, evoca La memoria es una realidad de gran tradición teológica, evoca la llegada del poder liberador de un amor sin reservas que la llegada del poder liberador de un amor sin reservas que trasciende los cálculos de poder de las sociedades pasadas y trasciende los cálculos de poder de las sociedades pasadas y presentes. El autor de la nueva teología política, manifestó que presentes. El autor de la nueva teología política, manifestó que es la forma fundamental de expresión de la fe cristiana. Además, es la forma fundamental de expresión de la fe cristiana. Además, es un término central de “la comunidad cristiana, que no se es un término central de “la comunidad cristiana, que no se puede quedar atrás en su apoyo a la necesidad de una alianza puede quedar atrás en su apoyo a la necesidad de una alianza social para la esperanza, que sea inclusiva y no ideológica, y social para la esperanza, que sea inclusiva y no ideológica, y que trabaje por un porvenir”*. En diálogo con la Nueva teología que trabaje por un porvenir”*. En diálogo con la Nueva teología política y la perícopa de Amós 5, 18-27, se releen tres categorías: política y la perícopa de Amós 5, 18-27, se releen tres categorías: recuerdo-memoria, escatología-apocalíptica y esperanza recuerdo-memoria, escatología-apocalíptica y esperanza solidaria, fundamentales en la toma de conciencia y salvación solidaria, fundamentales en la toma de conciencia y salvación de la identidad en medio de las luchas y los riesgos históricos de la identidad en medio de las luchas y los riesgos históricos (Metz 1979, 84) en que los hombres y mujeres se experimentan (Metz 1979, 84) en que los hombres y mujeres se experimentan y que los constituye como sujetos. Porque la relación entre el y que los constituye como sujetos. Porque la relación entre el sufrimiento humano, la memoria colectiva, la fe en Dios y la sufrimiento humano, la memoria colectiva, la fe en Dios y la responsabilidad ética hacia los demás, son inseparables. responsabilidad ética hacia los demás, son inseparables.
Cita: Alzate Gil, Maira Alejandra (2026), Esperanza solidaria: memoria y escatología. El sentido escatológico de la memoria desde la esperanza a la luz de Amós 5, 18-27, Universidad de San Buenaventura, p. N. https://hdl.handle.net/10819/31985